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SIRIA Entrevista de Bachar al-Assad a Russia Today

Entrevista de Bachar al-Assad a Russia Today
por Bashar Al-Assad
Red Voltaire| Damasco (Siria)| 9 de noviembre de 2012

FUENTE: RED VOLTAIRE NET ORG
http://www.voltairenet.org/article176527.html

RT: Señor presidente Bachar al-Assad, gracias por dialogar hoy con nosotros.
Bachar al-Assad: Bienvenidos a Damasco.
RT: Hace un año muchas personas estaban convencidas de que usted no iba a resistir hasta hoy. Sin embargo, estamos grabando esta entrevista en un renovado Palacio Presidencial. ¿Quiénes son hoy sus enemigos?
Bachar al-Assad: Mis enemigos son el terrorismo y la inestabilidad en Siria. Esos son nuestros enemigos. El asunto no tiene que ver con las personas. La cuestión no es que yo permanezca o me marche, sino que el país sea seguro o no. Ese es el enemigo que combatimos como país.
RT: Llevo aquí dos días y he tenido la oportunidad de conversar con algunas personas en Damasco. Algunos dicen que en este momento su permanencia o no ya no es relevante. ¿Qué opina al respecto?
Bachar al-Assad: Creo que el que el presidente se quede o se marche es una cuestión popular. Depende de la opinión de cierta gente, y la única forma de hacerlo es a través de las urnas. Por tanto, no depende de lo que escuchamos, sino de lo que resulta de esas urnas, y esa caja es la que determina si un presidente se va o se queda. Es muy simple.
RT: Creo que han querido decir que ahora usted ya no es el blanco, sino que el blanco es Siria.
Bachar al-Assad: Yo no era el blanco; yo no era el problema en todo caso. Occidente siempre crea enemigos. En el pasado fue el comunismo, luego el Islam, y después fue Saddam Hussein, por otras razones. Y ahora quieren representar en Bachar un nuevo enemigo, por eso dicen que el problema es el presidente y que por eso debe irse. Por eso debemos centrarnos en el verdadero problema y no perder tiempo en escuchar lo que dicen.
RT: ¿Aún sigue creyendo que usted es el único hombre que puede mantener a Siria unida, y el único que puede poner fin a lo que el mundo llama una “guerra civil”?
Bachar al-Assad: Debemos mirar la cuestión desde dos prismas: el primero es la Constitución, y yo gozo de mis poderes en base a la Constitución, y según la Constitución y estos poderes debo ser capaz de resolver este problema. Pero si quiere decir que no hay otro sirio que pueda ser presidente pues la respuesta es no, pues cualquier sirio podría ser presidente. Hay varios sirios aptos para este cargo. No se puede amarrar a todo un país a una sola persona y de forma permanente.
RT: Pero usted pelea por su país. ¿Cree que es el hombre que puede poner fin al conflicto y recuperar la paz?
Bachar al-Assad: Mi deber es ser ese hombre, mi deber es convertirme en el hombre que puede hacerlo, y espero lograrlo. Pero la cuestión no tiene que ver con los poderes del presidente, sino que concierne a la sociedad entera. Tenemos que ser precisos al respecto. El presidente no puede hacer nada sin las instituciones y sin el apoyo popular. Por tanto la batalla aquí no es la batalla del presidente, es la batalla de los sirios. Cada sirio participa actualmente en la defensa del país.
RT: Es cierto y muchísimos civiles están muriendo en esa lucha. Por lo que, si ganara la guerra, ¿cómo podría reconciliarse con su pueblo después de todo lo sucedido?
Bachar al-Assad: Una vez más seamos precisos. El problema no es entre el pueblo y yo. Yo no tengo problemas con el pueblo, pero Estado Unidos está contra mí y Occidente está contra mí, y varios países árabes están contra mí, y Turquía está contra mí. Si el pueblo sirio estuviese contra mí, ¿cómo podría yo seguir aquí?
RT: ¿Ellos no están en su contra?
Bachar al-Assad: Si todo el mundo, o digamos una buena parte del mundo, incluyendo a tu pueblo, está en contra de ti, ¿eres Superman? Sólo eres un ser humano. No es lógico. Esto no tiene que ver con reconciliarse con el pueblo, y tampoco con la reconciliación entre los sirios, nosotros no estamos en una guerra civil. El asunto tiene que ver con el terrorismo y con el apoyo exterior del que gozan los terroristas para desestabilizar a Siria.
RT: ¿Usted aún no cree que sea una guerra civil? Sé que muchos piensan que hay actos terroristas que ocurren en Siria, y además, hay conflictos sectarios. Todos oímos la historia de aquella madre que tiene dos hijos, uno que combate con las tropas gubernamentales y el otro por las fuerzas opositoras. ¿Cómo puede eso no ser una guerra civil?
Bachar al-Assad: Hay divisiones, pero las divisiones no significan que haya una guerra civil. Esto es completamente diferente ya que una guerra civil se basa en problemas étnicos o sectarios. Tal vez existan en algunos casos tensiones étnicas o sectarias pero eso no genera un problema. Si hay divisiones en una misma familia, o en un clan mayor, o en una ciudad, pues no significa que haya una guerra civil, lo que sucede es totalmente diferente y es normal. Es de esperar.
RT: Cuando hablé de reconciliarse con su pueblo me refería a que le escuché decir a usted en varias ocasiones que lo único que le importa es lo que el pueblo sirio piense de usted, y lo que sienta por usted, y si debe ser presidente o no. ¿No teme que debido al gran daño sufrido por el país, a los sirios ya no les importe la verdad, y solo lo culpen por esta carnicería que han sufrido?
Bachar al-Assad: Esta es una pregunta hipotética, porque lo que cree el pueblo es lo correcto. Y para saber lo que creen, debemos preguntarles, pero yo hoy no tengo esa información. Por tanto no temo a lo que crean algunos. Temo por mi país. Debemos centrarnos en eso.
RT: Durante años, han circulado muchas historias sobre el poderoso Ejército sirio y los fuertes servicios de seguridad, pero vemos que estas fuerzas no han podido aplastar al enemigo tal como se preveía y vemos que los ataques terroristas se producen en el centro de Damasco casi a diario. ¿Lo que se decía del Ejército sirio y de los aparatos de seguridad eran simples mitos?
Bachar al-Assad: En los casos normales cuando tenemos un ejército y dispositivos de seguridad y servicios secretos nos centramos en el enemigo externo, aunque tuviésemos un enemigo interno como el terrorismo, porque la sociedad nos ayuda al menos en no dar cobijo a los terroristas. Ahora en el presente caso nos enfrentamos a un nuevo tipo de guerra, donde se ejerce el terrorismo por delegación, tanto a través de sirios que viven en Siria como de combatientes extranjeros venidos desde el exterior. Esto es un nuevo tipo de guerra y tenemos adaptarnos a este nuevo estilo, lo cual requiere tiempo y no es fácil. Además la premisa de que esto se parece a la guerra convencional no es cierta. Esta guerra es mucho más difícil. Esto primeramente. Segundo: el apoyo multiforme que reciben o se da a esos terroristas tanto en armamento, financiamiento o respaldo político no tiene precedentes. Por eso tenemos que pensar que va a ser una guerra ardua y difícil. No es realista esperar que un país pequeño como Siria logre derrotar en cuestión de días o semanas a todos aquellos países que nos combaten a través de sus agentes.
RT: Sí, pero cuando uno ve la situación, de un lado hay un ejército con un líder que le ordena ir hacia delante, a la izquierda o a la derecha y el ejército obedece. Del otro lado, existen diversas facciones terroristas que no tienen una estrategia unificada para combatirlo. ¿Cómo se dan en verdad los combates entre ambos?
Bachar al-Assad: Ese no es el problema, el problema es que esos terroristas combaten desde el interior de las ciudades y en las ciudades hay civiles, y cuando combates a ese tipo de terroristas tienes que procurar que el daño sea en un nivel ínfimo para la infraestructura y los civiles. Pero tenemos que combatir porque no podemos dejar que los terroristas maten y destruyan. Esa es la dificultad en esta clase de guerras.
RT: La infraestructura del país ha sido dañada e igualmente la infraestructura del ejército y la economía y parece como si Siria fuera a desintegrarse pronto. Parece que el tiempo actuase en contra de ustedes. ¿En su opinión cuánto tiempo necesitan para aplastar a su enemigo?
Bachar al-Assad: No podemos contestar esa pregunta porque nadie tiene la respuesta sobre cuándo terminará esta guerra y si no tenemos respuesta sobre cuándo cesarán ellos el envío de combatientes extranjeros de diferentes partes del mundo, especialmente del Medio Oriente y del mundo musulmán, o cuándo dejarán de mandar armas a estos terroristas. Si ellos paran –y aquí sí puedo contestar su pregunta– entonces nosotros podremos finalizar todo en cuestión de semanas. No será un gran problema. Pero mientras continúen los suministros logísticos a los terroristas, entonces será una guerra prolongada.
RT: Al pensar que ustedes tienen casi 4 000 kilómetros de fronteras difíciles de controlar y tienen un enemigo que puede cruzar la frontera hacia Jordania o Turquía para aprovisionarse de armas y obtener atención médica para luego volver a combatir… como lo van a solucionar?
Bachar al-Assad: Ningún país en el mundo puede controlar sus fronteras totalmente. Ni siquiera Estados Unidos puede controlar por completo sus fronteras con México. Y quizás esto sea extensivo a Rusia que es un país enorme. Así que ningún país puede controlar sus fronteras de forma total. Los países pueden lograr una mejor situación fronteriza mediante el establecimiento de buenas relaciones de vecindad y esto no lo tenemos ahora con Turquía por lo menos ya que Turquía apoya más que cualquier otro país el tráfico de armas y de terroristas.
RT: ¿Le puedo hacer una pregunta? Yo visité Turquía recientemente y noté que la gente allí está muy preocupada porque ocurra una guerra entre Turquía y Siria. ¿Cree que una guerra sirio-turca constituye una posibilidad real?
Bachar al-Assad: Racionalmente no lo creo por dos razones: la guerra requiere del respaldo popular y la mayoría del pueblo turco no quiere semejante guerra. Por lo tanto, creo que ningún responsable racional piensa contrariar la voluntad del pueblo en su propio país. Y esto es perfectamente aplicable al pueblo sirio y así sucesivamente. No hay un diferendo entre el pueblo sirio y el pueblo turco sino que tiene que ver con los gobiernos y los responsables, entre nuestros responsables y los suyos, a causa de sus políticas. Así que no creo que haya posibilidad de estallido de una guerra entre Siria y Turquía.
RT: ¿Cuándo fue la última vez que usted habló con Erdogán y cómo terminó aquella conversación?
Bachar al-Assad: Eso fue en mayo del 2011 tras su triunfo en las elecciones.
RT: ¿Lo felicitó usted por el triunfo?
Bachar al-Assad: Sí, y aquella fue la última vez.
RT: ¿Quién es el que bombardea el territorio turco, las tropas gubernamentales o las fuerzas de la oposición?
Bachar al-Assad: Para saberlo tiene que haber investigaciones conjuntas, tiene que existir una comisión mixta entre los ejércitos para saber quién bombardea a quién. Hay muchos terroristas en la frontera y tienen morteros, por lo tanto ellos pueden hacerlo. Hay que investigar sobre el tipo de proyectil y el lugar del impacto. Y eso no se hizo. Nosotros pedimos al Gobierno turco que se creara una comisión, pero lo rechazaron. Por lo tanto, no tenemos respuesta. Cuando hay tantos terroristas en la frontera, no podemos descartar que suceda eso, porque el Ejército sirio no tiene órdenes de bombardear el territorio turco ya que no tenemos interés en ello y no hay ninguna enemistad entre nosotros y el pueblo turco. Nosotros los consideramos como hermanos. Entonces, ¿por qué hacer tal cosa? A no ser que haya sucedido por error y eso requiere una investigación. Hasta el momento no tenemos respuesta.
RT: ¿Aceptan ustedes la hipótesis de que se haya tratado de un error por parte de las fuerzas gubernamentales?
Bachar al-Assad: Es posible. En todas las guerras se producen errores. Usted sabe que en Afganistán hablan siempre de fuego amigo. Así que si el mismo Ejército puede matar a sus efectivos por error, eso quiere decir que algo semejante puede suceder en cualquier guerra. Aunque no podemos confirmarlo.
RT: ¿Por qué se ha convertido Turquía –considerada por ustedes país amigo– en una cabeza de playa para la oposición?
Bachar al-Assad: No es Turquía ni el pueblo turco sino el gobierno de Erdogán, para ser precisos. El pueblo turco necesita buenas relaciones con el pueblo sirio. Erdogán cree que si la Hermandad Musulmana se hace con el poder en la región, especialmente en Siria, entonces él podrá garantizar su propio futuro político. Esa es una razón. La otra razón es que él personalmente cree que es el nuevo sultán otomano y que puede extender su dominio bajo un nuevo paraguas a toda la región, como en tiempos del Imperio otomano. Él piensa para sus adentros que es un califa. Esas son las dos principales razones de ese giro en su política, de cero problemas a cero amigos.
RT: Pero no sólo es Occidente quien se opone a ustedes en esta etapa, pues tienen muchos enemigos en el mundo árabe. Hace dos años cuando alguien oía su nombre en el mundo árabe mostraba respeto, pero ahora lo han traicionado a la primera oportunidad. ¿Por qué tiene tantos enemigos en el mundo árabe?
Bachar al-Assad: No son enemigos. La mayoría de los Gobiernos árabes apoya a Siria, de corazón, pero no se atreven a decirlo en público.
RT: ¿Por qué no?
Bachar al-Assad: Porque están bajo la presión de Occidente y a veces de los petrodólares.
RT: ¿Quién los apoya a ustedes en el mundo árabe?
Bachar al-Assad: Varios países nos apoyan implícitamente pero no se atreven a declararlo públicamente. Primero está Irak, que desempeña un papel efectivo en apoyar a Siria durante esta crisis por ser un país vecino y ellos son conscientes de que si se produce una guerra dentro de Siria entonces habrá guerra en los países vecinos, incluido el propio Irak. También hay otros países que tienen buenas posturas, como Argelia y Omán básicamente. Y hay otros países, que no voy a enumerar ahora, que tienen posturas positivas sin tomar acciones.
RT: ¿Por qué Arabia Saudita y Qatar insisten en que usted renuncie? Y ¿cómo entra en su agenda un Oriente Medio inestable?
Bachar al-Assad: Francamente hablando, yo no puedo contestar por ellos. Son ellos quienes deben responder esa pregunta. Pero lo que sí puedo decir es que el problema entre Siria y varios países, tanto en el mundo árabe, en la zona o en Occidente, es que decimos “no” cuando creemos que debemos decir “no”. Esee es el problema. Y algunos países creen que pueden controlar a Siria a través de dictados o por medio del dinero y los petrodólares, y eso no es posible en Siria. Ahí está el problema. Quizás quieren desempeñar un papel. No tenemos problema en ello. Pueden hacerlo, tanto si lo ameritan o no, pero no a expensas de nuestros intereses.
RT: ¿El asunto tendrá que ver con dominar Siria o con exportar su versión del islam a Siria?
Bachar al-Assad: No se puede afirmar que eso sea una política estatal en esos países. En algunos casos se trata de instituciones en determinados países y en otros hay personas que apoyan esa tendencia, pero no lo anuncian como política oficial. Ellos no nos han pedido promocionar las posiciones extremistas de sus instituciones, pero eso sucede en realidad, tanto a través del apoyo directo que brindan los Gobiernos o a través de las instituciones y personas. Eso es un aspecto del problema, pero cuando hablo como Gobierno, me refiero a la política declarada y esa, como cualquier otra política, depende de los intereses y los papeleos. Pero no podemos ignorar lo que se ha dicho.
RT: Irán, su estrecho aliado, sufre también sanciones económicas y afronta también la amenaza de una invasión externa. ¿Si ustedes tuvieran que escoger entre cortar las relaciones con Irán a cambio de la paz en su país, elegirían esa opción?
Bachar al-Assad: No tenemos opciones contrapuestas al respecto y la razón es que hemos tenido buenas relaciones con Irán desde el año 1979 hasta este momento y nuestras relaciones mejoran constantemente. Pero al mismo tiempo nos movemos hacia la paz. Habíamos tenido un proceso de paz y negociaciones de paz e Irán nunca fue un factor contrario a la paz. Se trata de informaciones subversivas que Occidente trata de publicitar y que consisten en que si queremos la paz entonces no deberíamos tener buenas relaciones con Irán. Una cosa no tiene que ver con la otra. Son temas totalmente diferentes. Irán ha dado apoyo a Siria y ha respaldado nuestra causa, la causa de los territorios ocupados, y debemos apoyarlo en sus causas. Eso es algo claro y simple. Irán es un país sumamente importante en la zona y si buscamos estabilidad debemos tener buenas relaciones con Irán. No podemos hablar de estabilidad a la sombra de malas relaciones con Irán, con Turquía o con otros vecinos.
RT: ¿Disponen ustedes de información que indique que los servicios de seguridad occidentales financian a los combatientes de la oposición en Siria?
Bachar al-Assad: Lo que sabemos hasta ahora es que esos aparatos asesoran a los terroristas con información a través de Turquía y en algunos casos desde el Líbano principalmente. Pero hay otros servicios de inteligencia, no occidentales sino regionales, que son muy activos y más activos aún que los servicios occidentales, por supuesto bajo la supervisión de los dispositivos de inteligencia occidentales.
RT: ¿Cuál es el papel de al-Qaeda en Siria en este momento? ¿Controlan alguna fuerza de la oposición?
Bachar al-Assad: No creo que ellos pretendan controlar a esos grupos ya que buscan fundar su emirato, según la expresión que ellos usan. Pero tratan principalmente de intimidar y aterrorizar a la gente mediante las explosiones, los asesinatos y los ataques suicidas… para desalentar a la gente y llevarla a que los acepte como un hecho consumado. Y así ellos se mueven poco a poco, pero su objetivo final es establecer en Siria un emirato islámico desde el cual puedan promocionar su propia ideología en el resto del mundo.
RT: De entre aquellos que combaten contra ustedes y se oponen a ustedes, ¿con quién hablaría?
Bachar al-Assad: Hablamos con todo aquel que tenga una voluntad real de ayudar a Siria, pero no perdemos nuestro tiempo con ninguna persona que quiera aprovechar nuestra crisis para sus intereses personales.
RT: Se han hecho varias acusaciones a las tropas gubernamentales de cometer crímenes de guerra contra civiles sirios. ¿Admite usted que las fuerzas gubernamentales han cometido crímenes de guerra contra los civiles sirios?
Bachar al-Assad: Nosotros combatimos el terrorismo y aplicamos la Constitución para proteger al pueblo sirio. Volvamos a lo que sucedió en Rusia hace más de una década: ustedes estaban enfrentándose el terrorismo en Chechenia y en otros lugares. Ellos atacaron teatros y escuelas… y el Ejército ruso protegía al pueblo. ¿Ud. llama eso crímenes de guerra? Seguramente que no. Hace algunos días, Amnistía Internacional reconoció los crímenes cometidos por los grupos armados hace pocos días, cuando capturaron a varios soldados y los ejecutaron. Así como Human Rights Watch ha reconocido más de una vez los crímenes que cometen esos grupos y que fueron calificados hace unos días de crímenes de guerra. Esto es en primer lugar. En segundo lugar, no es lógico que un ejército cometa crímenes de guerra contra su pueblo, porque el Ejército sirio se compone de individuos del pueblo sirio. Y si cometiese crímenes contra su pueblo, entonces el ejército se dividiría. Por lo tanto no puede haber un Ejército fuerte y unido que al mismo tiempo mate a su pueblo. En tercer lugar, el Ejército no hubiese podido resistir durante 20 meses en estas condiciones difíciles sin gozar del respaldo del pueblo sirio. Por lo tanto, ¿cómo puede gozar de ese respaldo al tiempo que mata al pueblo? Es una contradicción.
RT: ¿Cuándo fue la última vez que habló con un dirigente de Occidente?
Bachar al-Assad: Antes de la crisis.
RT: Después de la crisis, ¿ha habido alguna ocasión en la que le plantearan dejar la presidencia para que hubiera paz en Siria?
Bachar al-Assad: No, no se me planteó eso de forma directa, pero si me lo plantearan directa o indirectamente, se trata de una cuestión de soberanía y solamente el pueblo sirio tiene derecho a hablar de ese asunto. Todo lo que sea planteado de forma directa o indirecta o en los medios de comunicación no tiene sentido ni peso en Siria.
RT: Pero ¿tiene opciones?, porque tal como parece en el exterior usted no tiene ningún lugar adonde ir, ¿por tanto adónde se iría si quisiese marcharse?
Bachar al-Assad: A Siria. Este es el único lugar donde puedo estar. Yo no soy un pelele y no fui hecho por Occidente para ir a Occidente o a cualquier otro sitio. Soy sirio, soy de aquí y tengo que vivir y morir en Siria.
RT: ¿Cree que existe en este momento alguna oportunidad para la diplomacia y el diálogo o que han llegado a una etapa en que es el Ejército únicamente quien puede poner fin a la crisis?
Bachar al-Assad: Yo siempre he creído en la diplomacia y creo en el diálogo, incluso con aquellos que no entienden el diálogo o no creen en él. Debemos seguir intentándolo. Creo que siempre lograremos una parte de éxito. Debemos buscar esos éxitos parciales hasta lograr el éxito completo. Pero debemos ser realistas. No hay que creer que es únicamente el diálogo lo que puede llevar al éxito, porque aquellos que perpetran tales acciones se subdividen en dos grupos: uno que no cree en el diálogo, especialmente los extremistas, y tienes a los antisociales que sobre ellos pesan fallos judiciales hace años ya antes de la crisis y su natural enemigo es el Gobierno, porque serán encarcelados si vuelven las cosas a su curso normal. Hay otro grupo que son las personas que reciben apoyo desde el exterior, y esos tienen compromiso solamente con las personas o Gobiernos que les proveen de dinero y armas. Esos no son dueños de su decisión. Por lo tanto tenemos que ser realistas. El tercer grupo es la gente, tanto combatientes como políticos, que aceptan dialogar. Por eso hemos comenzado ese diálogo hace meses, incluso con los combatientes, y algunos han abandonado las armas y han vuelto a su vida normal.
RT: ¿Cree que la invasión extranjera a Siria es inminente ya?
Bachar al-Assad: Creo que el costo de tal invasión, si llega a suceder, será más grande de lo que el mundo entero pueda tolerar, porque si se producen problemas en Siria –a saber que somos el último baluarte del laicismo, de la estabilidad y de la convivencia en la región– eso tendría un efecto de dominó en el mundo, desde el océano Atlántico hasta el océano Pacífico, y usted puede imaginar las repercusiones en el resto del mundo. No creo que Occidente se encamine en esa dirección. Pero si lo hace, nadie podrá pronosticar lo que sucederá después.
RT: Señor presidente, ¿se reprocha usted a sí mismo?
Bachar al-Assad: Tenemos que buscar nuestros errores en cada decisión, porque sin ellos no seríamos humanos.
RT: ¿Cuál es su mayor error?
Bachar al-Assad: Sinceramente no recuerdo ahora. Pero a la hora de tomar cualquier decisión tengo que considerar que una parte de la misma será errónea. Pero uno no conoce sus errores en el momento en que los comete. En algunos casos, especialmente durante una crisis, no puedes ver lo correcto y lo incorrecto hasta que superas esa crisis. Por eso no sería objetivo si hablara ahora de los errores, porque estamos en medio de la crisis.
RT: Entonces ¿no hay nada de lo que se arrepienta?
Bachar al-Assad: No ahora. Cuando se esclarezca todo, entonces podremos hablar de los errores, y sin duda los hay.
RT: Si hoy fuese el 15 de marzo de 2011, cuando comenzó la espiral de protestas, ¿qué cosas haría de forma diferente?
Bachar al-Assad: Habría hecho lo mismo que hice el 15 de marzo.
RT: ¿Exactamente lo mismo?
Bachar al-Assad : Exactamente lo mismo, pedir a los diferentes bandos comenzar un diálogo y hacer frente a los terroristas. Así empezó la cosa. No comenzó con manifestaciones, que en realidad fueron la pantalla mientras que en las manifestaciones había combatientes que comenzaron a disparar simultáneamente contra los civiles y contra los efectivos del Ejército. Quizás en el plano táctico se hubiese podido hacer algo diferente. Pero como Presidente del país, yo tomo las decisiones a nivel estratégico y eso es diferente.
RT: Señor presidente al-Assad, ¿cómo se ve usted dentro de 10 años?
Bachar al-Assad: Me veo a través de mi país. Yo no puedo verme a mí mismo sino a mi país dentro de 10 años. Es en él donde me veo.
RT: ¿Usted se ve aquí en Siria?
Bachar al-Assad: Por supuesto. Tengo que estar en Siria. El asunto no tiene que ver con el cargo, lo mismo si fuese presidente u otra cosa. No es eso lo que me preocupa. Veo que estaré en este país y que este será un país seguro, estable y más próspero.
RT: Presidente Bachar al-Assad gracias por hablar con Russia Today.
Bachar al-Assad : Gracias a ustedes por venir a Siria.
Bashar Al-Assad

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ARGENTINA Los terroristas fundamentalistas de la OTAN han asesinado a cientos de civiles en Alepo, Siria

Los terroristas fundamentalistas de la OTAN han asesinado a cientos de civiles en Alepo, Siria
Los terroristas fundamentalistas de la OTAN han asesinado a cientos de civiles en Alepo, Siria
Red Voltaire | 10 de octubre de 2012

FUENTE: RED VOTAIRE NET ORG
http://www.voltairenet.org/article176183.html

La OTAN respaldó las acciones de los terroristas mercenarios que entraron la semana pasada en el barrio norte de la ciudad siria de Alepo, en donde mataron y mutilaron a decenas de civiles inocentes.
Empleando la típica táctica utilizada por Al Qaeda, es decir atentados con coches bomba dirigidos y colocados en plazas públicas en toda la ciudad. Esto fue un ataque coordinado contra la población civil pero que la prensa comercial occidental la ha presentado como siendo un ataque «preciso contra las fuerzas del régimen sirio del presidente Assad». La televisión CNN en su artículo «Siria: decenas de muertos en explosiones en las plazas públicas en Alepo» [1] tira su conclusión con [la información brindada por] el desacreditado Observatorio Sirio de Derechos Humanos, administrado por un solo hombre, Rami Abdelrahman, que es un reconocido miembro de esta sesgada agrupación llamada «oposición siria», cuya sede no está en Siria sino en el pueblo de Coventry, en Inglaterra, y que falsamente se hace pasar por una «organización de derechos humanos» [2].
Pero incluso sin tener fundamento alguno el señor Abdelrahman afirma y alega que «la mayoría de las víctimas han sido fuerzas del gobierno sirio», lo que significa que las víctimas restantes eran en realidad civiles inocentes. Atacar plazas públicas llenas de civiles [con niños y mujeres] de manera indiscriminada utilizando explosivos es un crimen de guerra, ataques que han sido posibles gracias al dinero en efectivo enviado por Occidente, así tambin como el armamento, los explosivos y el apoyo político que reciben estos grupos extremistas sectarios fundamentalistas [de Turquía, Francia, Arabia Saudita, EEUU, Catar, Alemania] y que comenzaron a organizar sus sabotajes ya en el año 2007 [3].
La ciudad de Alepo ha sufrido mucho a manos de los terroristas-mercenarios [bandas de bandidos y fánaticos a la base] apoyados por la OTAN, hay batallones enteros compuestos únicamente de terroristas-mercenarios fundamentalistas libios [4], no son sirios ni «luchadores por la libertad», como la prensa occidental intenta repetidamente de presentarlos.
Son militantes libios de la organización terrorista conocida como el Grupo Islámico Combatiente Libio (LIFG) [5], los cuales están estacionados, armados y financiados por la OTAN en Turquía, apoyados por Occidente y por los estados del Golfo como Qatar y Arabia Saudita, y que cruzaron la frontera en el norte de Siria para llevar a cabo atrocidades contra el pueblo sirio bajo la cobertura de un supuesto «Ejercito Sirio Libre».

El libio Mahdi al-Harati figura en las listas de terroristas buscados del Departamento de Estado de EE.UU., de las Naciones Unidas y de la Oficina de ministerio del Interior del Reino Unido (página 5, pdf)- Mahdi al-Harati pertenece a la reconocida y sindicada organización terrorista Grupo Islámico Combatiente Libio (LIFG), en la foto junto con sus compañeros terroristas en Siria. Harati está ahora al mando de una brigada operativa compuesta de libios dentro del territorio sirio que intenta destruir al gobierno sirio y someter a la población siria. Después de haber devastado muchos sitios históricos de Libia por rencor sectario religioso, estos mismos terroristas están atacando lugares del patrimonio histórico de Alepo, en Siria.
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A medida que estos batallones de terroristas-mercenarios no logran ganar ninguna batalla u objetivo militar significativo contra los militares del ejército sirio del gobierno del presidente Assad, estos han recurrido constantemente a la descarada estrategia de ataques terroristas como son los atentados con coches bomba de manera coordinada y sobre todo contra los sitios de alto valor histórico o simbólico [6] atentados perpetrados en el mismo casco urbano de la ciudad antigua. Los medios de comunicación occidentales han intentado presentar estos ataques y saqueos de los tesoros históricos de Siria como siendo perpetrados por el mismo gobierno sirio, cuando son los terroristas libios, ellos hicieron lo mismo contra sus propios lugares históricos en Libia y de manera sectaria, destrucción respaldada por la OTAN sobre los escombros de lo que fue la Jamahiriya, es decir el estado-nación- de Gaddafi.
La ONU describió en detalle estos ataques perpetrados en Libia contra los sitios o monumentos históricos del país en un informe titulado «expertos independientes de la ONU condenan la destrucción de lugares religiosos sufíes en Libia» [7], el informe decía:
«Tres expertos independientes de Naciones Unidas han condenado hoy enérgicamente la destrucción de sitios religiosos e históricos sufíes en varias partes de Libia, así como la intimidación y el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes desarmados que se oponían a la destrucción de dichos lugares».
«Según informes y otras investigaciones periodísticas independientes acusan a los ultra-conservadores islámicos como autores intelectuales y responsables de los daños causados a estos monumentos históricos, al parecer con la aprobación de miembros de las fuerzas de seguridad. Los sitios son venerados por los creyentes de culto sufíes, una rama del Islam conocido por su moderación, pero considerada herética por algunas ramas fundamentalistas de la fe islámica».
Son estos mismos extremistas fundamentalistas sectarios islámicos los que están efectuando este sucio trabajo terrorista en Siria, de nuevo, con el apoyo de la OTAN, con dinero en efectivo y mucho apoyo político y militar encubierto de Occidente, llevan a cabo atrocidades idénticas cada día y que la prensa comercial occidental se niega a revelar y prefiere repetir mentiras a la opinión pública evitando así de dar a conocer la verdadera dimensión de este conflicto.
Fuente: Tony Cartalucci, Land Destroyer Report.
[1] “Syria: Dozens killed in blasts at Aleppo public square”
[2] ”West’s Syrian Narrative Based on “Guy in British Apartment.”
[3] “Syrian War: The Prequel”
[4] “Libyan fighters join ’free Syrian army’ forces.”
[5] “Libyan Terrorists Are Invading Syria.”
[6] “Destruction of ancient Aleppo alarms antiquities experts.”
[7] “UN independent experts condemn destruction of Sufi religious sites in Libya.”, Una investigación de expertos independientes de la ONU condena la destrucción de lugares sufíes en Libia.

SIRIA Rusia: Suministro de armas a sublevados sirios transforma el conflicto en una masacre

Rusia: Suministro de armas a sublevados sirios transforma el conflicto en una masacre
FUENTE: GRAMMA – CUBA
http://www.granma.cu/espanol/internacional/5abril-rusia.html
BAKÚ, Azerbaiyán, 4 de abril.—La oposición siria no derrotará al presidente Bashar al-Assad aunque se arme “hasta los dientes”, por esta razón los activistas antigubernamentales apuestan por la participación de “fuerzas exteriores”, aseguró el canciller ruso, Serguei Lavrov, durante un discurso en la capital de Azerbaiyán.
El suministro de armas a los opositores transformará el conflicto en una masacre, advirtió Lavrov, quien acusó a los autotitulados “Amigos de Siria” de socavar los esfuerzos para poner fin a la violencia, según DPA.
El plan del enviado especial de la ONU, apoyado por Al Assad, prevé un cese de las hostilidades por ambas partes del conflicto.
El Gobierno de Siria ya ha comenzado a retirar al Ejército gubernamental de las ciudades y localidades del país, según establece el plan de paz propuesto por Kofi Annan.
Sin embargo, EE.UU. a la cabeza de los “Amigos de Siria” ya han reconocido al llamado Consejo Nacional Sirio (CNS) como su principal socio en las negociaciones, reforzando las presiones y desconociendo al legítimo Gobierno sirio.
El próximo 10 de abril, fecha límite para la implementación del plan de Annan, el canciller sirio, Walid al Muallem, viajará a Moscú en visita oficial, siguiendo la vía política para la resolución del conflicto.
Por otra parte, grupos armados en Siria cometieron otras dos masacres, estas en el poblado de Dir Baalba, provincia de Homs (centro), de personas que tenían secuestradas.
Las autoridades de Homs, a 162 kilómetros de Damasco, hallaron la víspera en una granja avícola un número indeterminado de personas asesinadas a sangre fría. Además, encontraron en otra casa de esa zona los cuerpos de cuatro mujeres a las que mataron brutalmente, según PL.

SIRIA La guerra de la triple alianza contra un Estado soberano

El sangriento camino hacia Damasco
La guerra de la triple alianza contra un Estado soberano
La guerra de la triple alianza contra un Estado soberano
por James Petras
Mientras que la maquinaria mediática del dispositivo occidental para la guerra en Siria conforma su versión de los sucesos a la propaganda de la OTAN, la realidad documentada de los hechos sobre el terreno es muy diferente. Para el profesor norteamericano James Petras, no se trata de una guerra civil sino de un ataque coordinado llevado a cabo por una coalición internacional. El gobierno sirio no reprime a manifestantes pacíficos sino combate a grupos armados de mercenarios de Al-Qaida.
Red Voltaire | Nueva York (EEUU) | 31 de marzo de 2012

FUENTE: RED VOLTAIRE NET
http://www.voltairenet.org/La-guerra-de-la-triple-alianza

Algunas de las armas abandonadas por los mercenarios de Al-Qaida durante la liberación del barrio de Baba-Amro a Homs, Siria.
xisten pruebas claras y contundentes de que el levantamiento para derrocar al presidente al-Assad de Siria es un violento robo de poder dirigido por combatientes apoyados desde el exterior que han matado y herido a miles de soldados, policías y civiles sirios, a partidarios del gobierno y de su oposición pacífica.
La indignación expresada por los políticos de Occidente y de los Estados del Golfo y en los medios de comunicación sobre el asesinato de pacíficos ciudadanos sirios que protestaban por la injusticia está cínicamente planificada para encubrir los informes documentados de la toma violenta de barrios, pueblos y ciudades a manos de bandas armadas que blanden ametralladoras y colocan bombas en las márgenes de los caminos.
La agresión a Siria está respaldada por fondos, armas y formación extranjeros. Sin embargo, debido a la falta de apoyo interno, y para tener éxito, será necesaria la intervención militar extranjera directa. Por esa razón se ha montado una enorme campaña de propaganda y diplomática con el fin de demonizar al legítimo gobierno sirio. El objetivo es imponer un régimen títere y reforzar el control imperial occidental en Oriente Próximo. A corto plazo, ello aislará aún más a Irán en la preparación para un ataque militar de Israel y de Estados Unidos y a la larga, eliminará otro régimen laico independiente amigo de China y Rusia.
Con el fin de movilizar el apoyo del mundo a esta toma de poder financiada por Occidente, Israel y los Estados del Golfo, se han utilizado diversos ardides propagandísticos que justifiquen otra violación flagrante de la soberanía de un país tras su exitosa destrucción de los gobiernos laicos de Iraq y Libia.
El contexto más amplio: la agresión en serie

El seudo intelectual francés Bernard Henry Lévy (izquierda) en compañía de sus compatriotas Laurent Fabius (centro) y Bernard Kouchner, alias “french doctor”, respectivamente predecesor y posible sucesor del ministro de Relaciones Exteriores francés Alain Juppé, reunidos durante un meeting para una Siria “democrática”, el 4 de julio de 2011. Estuvo ausente el líder centrista francés François Bayrou quien dejó un mensaje grabado. Este lobby logró convencer y hacer jurar a toda una asamblea, en la cual estaba incluso la responsable del partido ecologista, la Sra. Cécile Duflot, para una “democratización” de Siria bajo modelo aplicado en Libia.
La actual campaña occidental contra el régimen independiente de al-Assad en Siria forma parte de una serie de ataques contra los movimientos pro democracia y contra los regímenes independientes desde el Norte de África hasta el Golfo Pérsico. La respuesta imperial-militarista al movimiento democrático egipcio que derrocó la dictadura de Mubarak ha sido respaldar la toma de poder de la Junta militar y la campaña criminal de encarcelar, torturar y asesinar a más de 10.000 manifestantes a favor de la democratización.
Enfrentados a movimientos populares democráticos similares a los [de otras partes] del mundo árabe, los dictadores autocráticos del Golfo apoyados por Occidente aplastaron sus respectivos levantamientos en Bahréin, Yemen y Arabia Saudí. La agresión se extendió al gobierno laico de Libia, donde potencias de la OTAN lanzaron un bombardeo aéreo y marítimo masivo en apoyo de las bandas armadas de mercenarios destruyendo con ello la economía y la sociedad civil de Libia.
El despliegue de mercenarios mafiosos armados condujo a un ataque despiadado contra la vida urbana en Libia y a la devastación del campo. Las potencias de la OTAN eliminaron al régimen laico del coronel Gadafi y a él mismo asesinándolo y mutilándolo con sus mercenarios. La OTAN supervisó las lesiones, el encarcelamiento, la tortura y la eliminación de decenas de miles de civiles partidarios de Gadafi y funcionarios del gobierno. La OTAN respaldó al régimen títere cuando éste se embarcó en un sangriento pogromo contra ciudadanos libios de ascendencia africano-subsahariana, así como contra trabajadores inmigrantes africano-subsaharianos —grupos que se habían beneficiado de los generosos programas sociales de Gadafi. La política imperial de arruinar y gobernar en Libia sirve de “modelo” para Siria: crear las condiciones para un levantamiento popular dirigido por los fundamentalistas musulmanes, financiados y entrenados por mercenarios occidentales y los Estados del Golfo.
El sangriento camino de Damasco a Teherán

La Secretaria de Estado de EEUU, la Sra. Hillary Clinton, en compañía de sus homólogos extranjeros, el jeque Abdullah Bin Zayed Al-Nahyan de los Emiratos Árabes Unidos, el Sr. William Hague, del Reino Unido y Ahmet Davutoglu y de Turquía, pidiendo intervención “humanitaria” en la conferencia de “Amigos de Siria” 24 de febrero de 2012.
De acuerdo con el Departamento de Estado, el camino a Teherán pasa por Damasco: el objetivo estratégico de la OTAN es destruir al principal aliado de Irán en Oriente Próximo; para las monarquías absolutistas del Golfo el propósito es reemplazar una república laica por una dictadura teocrática vasalla; para el gobierno turco el propósito es fomentar un régimen dócil a los dictados de la versión del capitalismo islámico de Ankara; para al-Qaida y los aliados fundamentalistas salafistas y wahabíes, un régimen teocrático suní despojado de sirios laicos, alawíes y cristianos servirá como trampolín para proyectar poder en el mundo islámico; y para Israel, una Siria ensangrentada y dividida garantizará aún más su hegemonía regional. No fue sin previsión profética que el sionista por antonomasia estadounidense, senador Joseph Lieberman, exigiera días después del ataque de al-Qaida del 11-S de 2001: “Primero tenemos que ir a por Irán, Iraq y Siria” antes de considerar quiénes eran los verdaderos autores de los hechos.
Las fuerzas armadas anti-sirias reflejan una variedad de perspectivas políticas en conflicto ligadas únicamente por su odio común al régimen nacionalista, laico e independiente que ha gobernado la compleja y multiétnica sociedad siria durante décadas. La guerra contra Siria es la principal plataforma de lanzamiento para un resurgimiento del militarismo occidental que se extienda desde el Norte de África hasta el Golfo Pérsico, apoyada por una campaña sistemática de propaganda que proclama la misión democrática, humanitaria y “civilizadora” de la OTAN en nombre del pueblo sirio.
El camino a Damasco está lleno de mentiras

Combatientes del «Ejército Sirio Libre» (ASL). Integrado principalmente por mercenarios y fanáticos, financiados por las fuerzas armadas de Qatar, armados por parte de Turquía y dirigidos por Francia y Gran Bretaña, no es un ejército de Siria, ni libre.
Un análisis objetivo de la composición política y social de los principales combatientes armados en Siria desmiente cualquier afirmación de que el levantamiento persiga la democracia para el pueblo de ese país. La columna vertebral de la insurrección está integrada por combatientes fundamentalistas autoritarios. Los propios Estados del Golfo que financian a estos matones brutales son monarquías absolutistas. Tras haber endosado un brutal régimen de gánsteres al pueblo de Libia, Occidente no puede reclamar ninguna “intervención humanitaria”.
Los grupos armados se infiltran en las ciudades y se sirven de los centros de población como escudos desde los que lanzan sus ataques contra las fuerzas del gobierno. En el proceso, expulsan a miles de ciudadanos de sus hogares, tiendas y oficinas que utilizan como puestos militares avanzados. La destrucción del barrio de Baba Amro en Homs es un caso clásico de bandas armadas que utilizan a civiles como escudos y como carne de cañón para la propaganda en la demonización del gobierno.
Esos mercenarios armados no tienen credibilidad nacional entre la masa del pueblo sirio. Una de sus principales fábricas de propaganda se encuentra en el corazón de Londres, el denominado “Observatorio Sirio de Derechos Humanos”, desde donde se coordina estrechamente con los servicios de inteligencia británicos produciendo historias espeluznantes y atroces para agitar el sentimiento a favor de una intervención de la OTAN. Los reyes y los emires de los Estados del Golfo proporcionan estos combatientes. Turquía proporciona las bases militares y controla el flujo transfronterizo de armas y el movimiento de los dirigentes del llamado “Ejército Sirio Libre”.
Estados Unidos, Francia e Inglaterra ofrecen las armas, el entrenamiento y la cobertura diplomática. Yihadistas fundamentalistas extranjeros, incluyendo combatientes de al-Qaida en Libia, Iraq y Afganistán, han entrado en el conflicto. Esto no es una “guerra civil”. Es un conflicto internacional que enfrenta a una infame triple alianza de los imperialistas de la OTAN, los déspotas de los Estados del Golfo y fundamentalistas musulmanes en contra de un régimen nacionalista laico independiente.
El origen extranjero de las armas, de la maquinaria de propaganda y de los combatientes mercenarios revela el siniestro carácter imperial y “multinacional” del conflicto. En última instancia el violento levantamiento contra el Estado sirio supone una campaña imperialista sistemática para derrocar a un aliado de Irán, de Rusia y de China, aun a costa de destruir la economía y la sociedad civil de Siria, de fragmentar el país y de desencadenar prolongadas guerras sectarias de exterminio contra las minorías alawíes y cristianas, así como contra los partidarios del gobierno laico.
Los asesinatos y la huida masiva de refugiados no son el resultado de la violencia gratuita cometida por un Estado sirio sediento de sangre. Las milicias respaldadas por Occidente han cercado barrios por la fuerza de las armas, destruido oleoductos, saboteado el transporte y bombardeado edificios gubernamentales. En el curso de sus ataques han desbaratado servicios básicos esenciales para el pueblo sirio como la educación, el acceso a la atención médica, la seguridad, el agua, la electricidad y el transporte.
Por lo tanto, en ellos recae la mayor parte de la responsabilidad por esta “catástrofe humanitaria” (de la que sus aliados imperiales y los funcionarios de la ONU culpan a la seguridad y a las fuerzas armadas sirias). Las fuerzas de seguridad sirias están combatiendo para preservar la independencia nacional de un Estado laico, mientras que la oposición armada ejerce violencia en nombre de sus amos extranjeros que le pagan desde Washington, Riad, Tel Aviv, Ankara y Londres.
Conclusiones

El proyecto de reforma constitucional sometido a referéndum por el actual presidente sirio Bashar al-Assad fue aprobado por casi el 90% de los votos emitidos. 57,4% de los votantes acudieron a las urnas, más de 8 millones de sirios. Esta cantidad de votantes participando en estas votaciones fue la elección más importante realizada desde hace 60 años.
El referéndum al régimen de al-Assad el mes pasado atrajo a millones de votantes sirios desafiando las amenazas imperialistas occidentales y los llamamientos terroristas de boicot. Ello indica claramente que la mayoría de los sirios prefieren una solución pacífica y negociada, y que rechazan la violencia mercenaria. El Consejo Nacional Sirio respaldado por Occidente y el “Ejército Sirio Libre” armado por Turquía y por los Estados del Golfo han rechazado de plano los llamamientos de Rusia y China para un diálogo abierto y negociaciones que el régimen de al-Assad ha aceptado.
La OTAN y las dictaduras de los Estados del Golfo están empujando a sus representantes a luchar por un violento “cambio de régimen”, una política que ya ha causado la muerte de miles de sirios. Las sanciones económicas de Estados Unidos y Europa están diseñadas para destruir la economía siria a la espera de que la intensa privación impulse a una población empobrecida a los brazos de sus violentos subsidiarios. En una repetición del escenario de Libia, la OTAN propone “liberar” al pueblo sirio destruyendo su economía, su sociedad civil y su Estado laico.
Una victoria militar occidental en Siria únicamente alimentará el creciente frenesí del militarismo. Alentará a Occidente, a Riad y a Israel a provocar una nueva guerra civil en Líbano. Después de destruir Siria, el eje Washington-UE-Riad-Tel Aviv avanzará a una confrontación mucho más sangrienta contra Irán.
La horrible destrucción de Iraq, seguida del colapso posbélico de Libia proporciona un patrón aterrador de lo que le espera al pueblo sirio: un abrupto desmoronamiento de su nivel de vida, la fragmentación de su país, la depuración étnica, el gobierno sectario y fundamentalista de bandas mafiosas y la inseguridad total de la vida y de la propiedad.
Al igual que los “izquierdistas” y “progresistas” declararon que el brutal ataque despiadado contra Libia era la “lucha revolucionaria de demócratas insurgentes” alejándose después y lavándose las manos de la sangrienta secuela que ha dejado la violencia étnica contra los libios negros, repiten los mismos llamamientos a favor de una intervención militar contra Siria.
Los mismos liberales, progresistas, socialistas y marxistas que están pidiendo a Occidente que intervenga en la “crisis humanitaria” de Siria desde sus cafés y sus oficinas en Manhattan y en París, perderán todo interés por la orgía sangrienta de sus victoriosos mercenarios después de que Damasco, Alepo y otras ciudades sirias hayan sido bombardeadas por la OTAN hasta la rendición.
James Petras
Fuente: James Petras / Red Voltaire.
Traducción de Loles Oliván.
Leer también: James Petras: La revuelta árabe y el contraataque imperialista (en inglés), Clarity Press: Atlanta 2012, segunda edición.

SIRIA Islamistas libios se desplazan a Siria para «ayudar» a la revolución

Islamistas libios se desplazan a Siria para «ayudar» a la revolución
Islamistas libios se desplazan a Siria para «ayudar» a la revolución
por Daniel Iriarte

El diario español ABC de tendencia derechista y de tradición monárquica ha publicado en su edición con fecha del 17 de diciembre de 2011, el testimonio de su enviado especial en Siria, el conocido reportero fotógrafo Daniel Iriarte. El periodista declara haber estado al interior del Ejército Sirio Libre (SFA Syrian Free Army por sus siglas en inglés) y se ha entrevistado con responsables de Al-Qaeda en Libia.
Red Voltaire | 19 de diciembre de 2011
FUENTE: RED VOLTAIRE NET ORG
http://www.voltairenet.org/Islamistas-libios-se-desplazan-a

ABC entrevista a un grupo de libios vinculados con el ex yihadista Belhadj que han viajado a Siria para «evaluar» los medios de apoyo a la insurgencia
El miliciano Brahim está preocupado. «Hay un control del Ejército en la entrada de la carretera», dice la campesina, lo que significa que las rutas de salida de Yebel Zawi están cortadas. Nos temíamos algo así, por lo que los muy escasos reporteros extranjeros hemos decidido salir de Siria, ante el riesgo de quedarnos atrapados. Pero parece que llegamos tarde. Finalmente, cuando anochece, Brahim encuentra una solución. Moviliza tres coches que, conducidos a oscuras, tratan de hallar una ruta alternativa. Tras horas de espera, logran hacernos cruzar las líneas enemigas por otro punto. Brahim se ríe, satisfecho: «¡El Ejército Sirio Libre ha encontrado una salida!», dice.
El convoy nos lleva hasta una casa de campo donde nos espera otro grupo que va a ser evacuado con nosotros. Y entonces llega la sorpresa: se trata de tres libios que, en sus propias palabras, han venido no a combatir, sino «a evaluar las necesidades de los hermanos revolucionarios sirios». Los libios no intentan ocultar sus identidades. Se trata de hombres cercanos a Abdelhakim Belhadj, actual gobernador militar de Trípoli y antiguo yihadista, relacionado con Al Qaida en el pasado.
Uno de ellos resulta ser un viejo conocido de los reporteros que cubrieron la guerra de Libia: Mehdi al-Hatari, el antiguo comandante de la Brigada de Trípoli, que desempeñó un papel fundamental en la toma de la capital y la caída de Gadafi. El segundo, Adem Kikli, dice que trabaja para Belhadj, y lleva casi dos décadas exiliado en el Reino Unido. El tercero, Fuad, parece ser un guardaespaldas. «Estamos aquí por iniciativa propia y personal, no por orden de nadie», asegura Adem. Y subraya que Harati renunció públicamente a su puesto en Trípoli el pasado 11 de octubre. Adem, además, afirma que ha estado con otros libios, «unas cuantas decenas», que se han desplazado a Siria por su cuenta para ayudar a los insurgentes.
Harati, no hay duda, es un hombre de acción. El personaje saltó a la palestra tras su participación en la Flotilla de Gaza en la primavera de 2010. «Fui herido en el asalto al Mavi Marmara, y estuve nueve días en una cárcel de Tel Aviv», nos cuenta. En febrero, Harati, que vive en Dublín y tiene pasaporte irlandés, se despidió de su mujer y su hijo y, junto con otros libios exiliados en Irlanda, se dirigió a Libia. Allí creó la Brigada de Trípoli, un grupo de luchadores de élite, entrenado por asesores de Qatar, que combatió ferozmente en la batalla final por la capital.
ABC ha constatado, además, su reciente paso por lugares como Bahréin, Sudán y Ankara, con propósitos no aclarados. Hace poco, Harati se vio implicado en un extraño episodio, cuando, según su propio relato, una banda de ladrones asaltó su casa, llevándose abundante joyería y 200.000 libras esterlinas (unos 238.000 euros). Harati le dijo a la Policía que una gran cantidad de dinero le había sido entregado por un agente de la CIA para financiar la lucha de su grupo contra Gadafi. El combatiente dejó esas 200.000 libras a su mujer, por si le ocurría algo, y se llevó el resto a Libia.
Mientras huimos hacia la frontera, los libios nos van dando algunas claves sobre su presencia en Siria. «Si por nosotros fuese, les enviaríamos las armas a los sirios mañana. Nosotros ya no las necesitamos», explica Harati. «Pero tendrían que entrar por Turquía, y los turcos no pueden autorizarlo porque no hay consenso dentro de la OTAN», asegura. Ya en la frontera, los tres libios dicen que vuelven a su patria. Así nos lo aseguran.
Daniel Iriarte
Fuente
ABC (España)

SIRIA Ejército sirio detiene intentos de infiltración armada desde Turquía

Ejército sirio detiene intentos de infiltración armada desde Turquía
• Sábado, febrero 25, 2012, 0:40
FUENTE: LIBRE RED NET
http://www.librered.net/?p=15710
Fuerzas sirias abortaron nuevos intentos de infiltración de grupos armados desde Turquía a través de las zonas fronterizas próximas a los pueblos de al-Nassereh y al-Hassanieh, en el área de Jisr al-Shughour, en Idleb, informaron las autoridades.
Citando al gobierno de esa noroccidental provincia, la agencia de noticias SANA reportó este viernes que los efectivos sirios enfrentaron a los armados a los que infligieron bajas entre muertos y heridos, y el resto huyó hacia territorio turco.
Desde Idleb también se informa que las fuerzas sirias realizaron una operación en el pueblo de Sanqul, en el área de Ariha, como parte de la persecución de remanentes de esas bandas que generaron el caos en esa zona.
También en Idleb, siete ciudadanos que habían sido secuestrados fueron liberados por las fuerzas del orden en el vecindario de Maaret al-Numan. En el enfrentamiento murieron dos de los secuestradores y otros 12 resultaron heridos.
Mientras las autoridades se esfuerzan por devolver la seguridad al país y el pueblo sirio siente las consecuencias de las sanciones y la violencia de grupos armados desde hace meses, los llamados “Amigos de Siria” se reunieron este viernes en Túnez para decidir qué más hacer para castigar a Damasco.
Diplomáticos dijeron que dictarán mayores y más severas medidas punitivas, si el gobierno del presidente Bashar no cumple las exigencias.
En nuevas operaciones en Damasco Campo, las autoridades detuvieron a miembros de grupos armados, eliminaron e hirieron otros, y ocuparon alijos de armas, municiones y explosivos como parte de la operación para librar esta extensa provincia con fronteras con Jordania y el Líbano de remanentes de las bandas armadas y restaurar la estabilidad.
Un grupo de armados se entregó a las autoridades en Harasta, también en esa provincia, mientras en Qara fue allanado un escondite de una de esas bandas donde las fuerzas de seguridad hallaron un hospital de campaña, rifles automáticos, computadoras y equipos de comunicación.
Sobre Homs, el diario al-Watan informa que muchas personas que voluntariamente o por indicación se habían evacuado, comienzan a regresar a sus hogares ante el notable mejoramiento de la seguridad, excepto en la barriada de Baba Amr.
En una breve nota informativa, SANA reporta que un artefacto explosivo de fabricación artesanal explotó debajo de un auto en el barrio de al-Mezzeh en Damasco, y causo daño material, pero no víctimas humanas.
PL

SIRIA Se termina la partida en el Medio Oriente

Se termina la partida en el Medio Oriente
Se termina la partida en el Medio Oriente
por Thierry Meyssan

En momentos en que el clamor de los combates no se ha apagado aún en el barrio rebelde de Homs y en que las autoridades de Siria y Líbano no han anunciado su reciente acción, Thierry Meyssan hacía, este lunes 13 de febrero de 2012, un primer balance de las operaciones a través del primer canal de la televisión rusa con informaciones de primera mano que ahora comparte con los lectores de la Red Voltaire.
FUENTE: RED VOLTAIRE NET
http://www.voltairenet.org/Se-termina-la-partida-en-el-Medio

Hace 11 meses que las potencias occidentales y las monarquías del Golfo se empeñan en desestabilizar la nación siria. Varios miles de mercenarios han sido infiltrados en el país. Reclutados por Arabia Saudita y Qatar en los medios extremistas sunnitas, estos elementos armados llegaron a Siria para derrocar al «usurpador alauita» Bachar al-Assad e imponer una dictadura de inspiración wahhabita. Cuentan con el más moderno equipamiento militar, incluyendo equipos de visión nocturna, centrales de comunicación y robots para el combate urbano. El apoyo encubierto que les proporcionan las potencias de la OTAN les garantiza además acceso a datos indispensables en materia de inteligencia militar, como imágenes satelitales de los desplazamientos de las tropas sirias e intercepciones de las comunicaciones telefónicas.
Esta operación se presenta al público occidental de forma tendenciosa, como si se tratara de una revolución política ahogada en sangre por una implacable dictadura. Pero no todos se creen esa mentira. La rechazan Rusia, China y los países latinoamericanos miembros del ALBA [Alternativa Bolivariana para las Américas. Nota del Traductor.]. Y es que las experiencias históricas de estos países les han permitido comprender clara y rápidamente el trasfondo de la operación montada contra Siria. Los rusos recuerdan lo sucedido en Chechenia, los chinos no olvidan los acontecimientos de Xinjiang y los latinoamericanos tienen muy presente las guerras sucias contra Cuba y Nicaragua. En todos esos casos, más allá de las apariencias ideológicas o religiosos, la CIA recurrió a los mismos métodos de desestabilización.

Grupo de opositores al gobierno sirio pertenecientes al nebuloso grupo que se ha dado en llamar “ejército sirio libre”.

Lo que más sorprendente resulta en esta situación es ver cómo los medios de prensa occidentales se autoconvencen de que los salafistas, los wahhabitas y los elementos armados de Al-Qaeda son individuos amantes de la democracia, a pesar de que siguen utilizando los canales de televisión vía satélite de Qatar y Arabia Saudita para lanzar constantes llamados a degollar a los herejes alauitas y a los observadores de la Liga Árabe. No importa que Abdelhakim Belhaj (número 2 en la jerarquía de Al-Qaeda desde la muerte oficialmente proclamada de Osama ben Laden) llame a desencadenar la yihad en Siria. La prensa occidental sigue tratando de imponer su romántica versión de la supuesta revolución liberal.
Lo más ridículo es oír como, al hacerse eco de los informes del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos sobre los crímenes del régimen y sus víctimas, los medios occidentales siguen divulgando servilmente las acusaciones cotidianas que profiere la rama siria de la Hermandad Musulmana. ¿Desde cuándo esa hermandad de golpistas se interesa por la defensa de los derechos humanos?

Ayman Al-Zawahiri, principal jefe de Al-Qaeda desde el anuncio oficial de la muerte de Osama ben Laden, ha lanzado un llamado a hacer la yihad junto a los occidentales en aras de derrocar al régimen baasista sirio.
Sólo bastó que los servicios secretos occidentales sacaran del sombrero un títere llamado «Consejo Nacional Sirio», con un sociólogo de la parisina universidad de la Sorbona como presidente y con una portavoz que no es más que la amante de un ex jefe de la DGSE [Dirección General de la Seguridad Exterior, la agencia de inteligencia de Francia. NdT.], para convertir a los «terroristas» en «demócratas». Como por arte de magia, la mentira se convierte así en una verdad mediática. Las personas secuestradas, mutiladas y asesinadas por la Legión Wahhabita se convierten, por obra y gracia de la prensa, en víctimas del tirano, mientras que los jóvenes sirios de todas las confesiones que sirven en el ejército nacional para defender su país de la agresión sectaria son presentados como soldados alauitas que oprimen a su propio pueblo. La desestabilización de Siria por parte de fuerzas extranjeras se convirtió a su vez en un episodio de la llamada «primavera árabe». El emir de Qatar y el rey de Arabia Saudita, dos monarcas absolutistas que nunca han organizado elecciones en sus propios países y que no vacilan en encarcelar a todo el que protesta contra sus regímenes, se convirtieron a su vez en defensores de la revolución y de la democracia. Francia, el Reino Unido y Estados Unidos, países que acaban de asesinar a 160 000 libios en violación del mandato que el Consejo de Seguridad de la ONU les había otorgado, se transformaron por su parte en filántropos protectores de la población civil, etc., etc., etc.
El doble veto ruso y chino del 4 de febrero de 2012 representa el fin de la guerra de baja intensidad que la prensa occidental y la del Golfo habían venido enmascarando con su campaña mediática. La OTAN y sus aliados han recibido una clara advertencia de que deben cesar las hostilidades y retirarse si no quieren tener que asumir una verdadera guerra de carácter regional, o incluso mundial.

El presidente sirio Bachar al-Assad recibe en Damasco al ministro ruso de Relaciones Exteriores Serguei Lavrov el 7 de febrero de 2012.
El 7 de febrero llegó a Damasco una importante delegación rusa que incluía entre sus miembros a los más altos responsables de la inteligencia rusa, delegación que recibió una cálida acogida dispensada por una multitud entusiasta, segura de que el regreso de Rusia a la escena internacional significa el fin de la pesadilla. La capital siria y Alepo –la segunda ciudad sirie en importancia– se vistieron de blanco, azul y rojo y sus habitantes desfilaron por las calles portando banderolas en ruso. En el palacio presidencial, la delegación rusa se reunió con las de otros países, esencialmente de Turquía, Irán y Líbano. Se procedió entonces a la conclusión de una serie de acuerdos con vistas al restablecimiento de la paz. Siria aceptó proceder a la entrega de 49 instructores militares que habían sido hechos prisioneros por el ejército nacional. Turquía intercedió para lograr la liberación de los ingenieros y los peregrinos iraníes secuestrados, incluyendo a los que se encontraban en manos de los franceses (y de paso fue eliminado el teniente Tlass, quien mantenía secuestrados a los ingenieros iraníes por cuenta de la DGSE). Turquía puso fin a toda forma de apoyo al «Ejército Sirio Libre», cerró sus instalaciones en suelo turco (con excepción de la que se encuentra en la base que posee la OTAN en Incirlik) y entregó a su jefe, el coronel Rifat al-Assad. En su papel de garante de la aplicación de dichos acuerdos, Rusia fue autorizada a reactivar la antigua base soviética de intercepción del monte Qassium.
Al día siguiente, el Departamento de Estado estadounidense informó a la oposición siria en el exilio que no debe contar en lo adelante con la ayuda militar de Estados Unidos. Al darse cuenta de que han traicionado a su país sin obtener nada a cambio, los miembros del Consejo Nacional Sirio se han lanzado ahora a la búsqueda de nuevos padrinos. Uno de ellos llegó incluso a escribirle a Benjamin Netanyahu pidiéndole que invada Siria.

Despliegue del ejército libanés en el marco de la operación emprendida en el norte de su país.
Al cabo de un periodo de 2 días, plazo imprescindible para la aplicación de estos acuerdos, el ejército nacional de Siria se lanzó al asalto de las bases de la Legión Wahhabita. En el norte del Líbano, cuyo ejército también emprendió una ofensiva contra la Legión Wahhabita, un gigantesco arsenal fue confiscado en la región libanesa de Trípoli y 4 oficiales occidentales fueron hechos prisioneros, en la zona de Akkar, en una antigua escuela de la UNRWA convertida en cuartel general militar. En Siria, el general Assef Chawkat dirigió personalmente las operaciones. Al menos 1 500 elementos armados han sido capturados, entre ellos un coronel del servicio técnico de la DGSE, y más de mil personas resultaron muertas. No ha sido posible determinar, por el momento, cuántas de las víctimas mortales son mercenarios extranjeros, sirios que colaboraban con las fuerzas extranjeras o civiles atrapados en una ciudad en guerra.
Líbano y Siria han restablecido su soberanía en sus territorios nacionales.
Algunos intelectuales polemizan ahora sobre si Vladimir Putin ha cometido un error al proteger a Siria arriesgándose a tener que enfrentar una crisis diplomática con Estados Unidos. Se trata de una cuestión mal planteada. Al reconstruir su potencial a lo largo de todos estos años y consolidar ahora su posición en la escena internacional, Moscú pone fin a dos décadas de un orden mundial unipolar que permitía a Washington seguir extendiendo su propia hegemonía hasta alcanzar una dominación global. La alternativa planteada no era aliarse a la pequeña Siria o aliarse al poderoso Estados Unidos, sino permitir que la primera potencia mundial procediera a la destrucción de un Estado más o modificar la correlación de fuerzas y crear un orden internacional más justo en el que Rusia podrá desempeñar un papel.
Thierry Meyssan
Fuente
Komsomolskaïa Pravda

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