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ARGENTINA Acto de inauguración de la Terminal de Trenes y Ómnibus de Mar del Plata: Palabras de la Presidenta de la Nación

Acto de inauguración de la Terminal de Trenes y Ómnibus de Mar del Plata: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE INAUGURACIÓN DE LA TERMINAL DE TRENES Y ÓMNIBUS DE MAR DEL PLATA, Y TELECONFERENCIA CON LAS CIUDADES DE SAN CARLOS DE BARILOCHE Y PUERTO MADRYN
¡Hola Mar del Plata! No los escucho, ¡Hola Mar del Plata! (Aplausos)
Ahora sí.
Señor Gobernador de la provincia de Buenos Aires; señor Intendente de la querida ciudad de Mar del Plata; a Amado no lo nombro porque ya es local: quiero decirles a todos y a todas que estoy muy feliz. Esto que se ve atrás, esta locomotora no es un afiche publicitario, esta locomotora es la restitución de viejos sueños, es la recuperación de viejos sueños no solamente de los marplatenses, viene a Mar del Plata pero esto es de todos los argentinos, como Mar del Plata es de todos los argentinos. (Aplausos)
Recuerdo haber viajado con mi madre, con mi tía y mi hermana chiquita hace muchos años, aquí a Mar del Plata, en un tren; fue una sola vez, ya después no sé, no hubo más. Y este maravilloso y moderno edificio, esta estación ferroautomotor, una larga demanda de Mar del Plata de sacar la terminal de ómnibus del centro y unificar el sistema de transporte multimodal en un lugar que fuera eficiente, tampoco es un aviso publicitario. Es una construcción, es una obra de infraestructura en la que los argentinos hemos invertido para lograr mejor calidad de vida y fomentar la actividad turística, una de las claves también en el crecimiento de nuestro país, casi 7 puntos del PBI en turismo. No estamos hablando solamente de….. ¿Cómo? Sí, ya sé, si me pongo a hablar de él, me pongo a llorar, por eso… bueno no importa….
En el tren venía hablando de él, porque él era uno de los que más estaba, y les voy a decir la palabra con lo que lo hacía, porque él cuando hacía algunas cosas más que hacerlas hinchaba con las cosas porque era insistente, obsesivo, y decía: “el tren a Mar del Plata, el tren a Mar del Plata; tenemos que poder lograr. ….” Y tenía tantas ilusiones. Bueno, no lo pudo ver o a lo mejor lo está viendo desde algún lado, pero la verdad que le hemos cumplido también el sueño a él. (Aplausos)
Le hemos podido cumplir el sueño a él y a tantos argentinos por las cosas que él también comenzó a construir en el año 2003. Sí, casi un genio, porque cuando todo el mundo hablaba de otra cosa -y cuando digo el mundo estoy hablando literalmente del mundo, no estoy hablando de todo el mundo por nosotros-, cuando el mundo entero criticaba determinadas cosas y decía que no, que el camino era ése y que era el crecimiento y el progreso indefinido, nos dimos cuenta que algunas cosas que él planteaba las hizo porque pudo mirar adelante nuestro.
Me acuerdo también de otro momento en Mar del Plata, en el año 2005, en la Cumbre de las Américas, él aquí planteando la necesidad de que nuestra región, la América del Sur, tuviera un proyecto propio regional que nos permitiera un desarrollo sustentable y que nos convirtiera en una de las regiones más importantes del mundo y no furgón de cola de nadie, porque él no quería la Argentina ni la región furgón de cola de nadie; quería que fuéramos protagonistas de nuestra historia, de nuestro destino. (Aplausos)
Me encanta escucharlos, qué maravilla escuchar a lo largo y a lo ancho del país a miles y miles de jóvenes que se incorporan a la política, no con la ilusión de lo que se va a hacer sino por lo que ya se ha hecho. Esto es un cambio y una transformación histórica y me gusta ser parte de esta historia, de esta historia que también hoy estamos haciendo aquí.
Me recordaba recién Gustavo -lo que pasa que uno se la pasa recorriendo el país con obras acá, allá, con demandas acá, allá, con problemas por acá, por allá- y me decía: “la última vez que estuvo usted acá, el 4 de febrero, firmó el contrato de los 3 buques que restan retirar de los 27 buques totales que había e inutilizaban el puerto de Mar del Plata”. En el año 2003 comenzamos a sacarlos, cuando estuve el 4 de febrero firmé el contrato y hoy empiezan las obras para retirar esos 3 últimos buques y convertir al puerto de Mar del Plata en lo que nunca debió haber dejado de ser, puerto modelo de nuestro país. (Aplausos)
El refulado de las playas que también hemos firmado hoy -que Daniel nos va a dar la mitad- son 30 millones de dólares, miti y miti, 15 pone la nación y 15 pone la provincia para hacer el refulado de playas, que fundamentalmente va a ser para la Bristol, Playa Grande y Varese. Esto se complementa con lo que va a ser el escenario de punto de partida del Rally Dakar Mar del Plata. ¿Cuándo soñamos alguna vez en la Argentina, en Mar del Plata, que de aquí saldría el Rally París Dakar? Si eso parecía allá en el primer mundo, y ahora vienen acá, a nuestra tierra, a nuestro mundo, tenemos el orgullo de ser elegidos y Mar del Plata tiene que estar muy orgullosa. (Aplausos)
Por si todo fuera poco, y por el mismo precio para el caballero y la dama, me acaban de regalar una prenda de Mar del Plata, también ejemplo en materia de indumentaria. Ahora tenemos que ir a la conquista del diseño, la otra gran fuente de ingresos. Algunos banalizan el tema de la moda y demás, hay países que viven del diseño, de la moda, de la indumentaria, del textil, y acá en Mar del Plata tenemos el talento, la materia prima y el expertis para volver a colocar, como ya lo está haciendo, la industria textil en un modelo de toda la Argentina y también para exportar. (Aplausos)
Recién me miraba por las pantallas de televisión y los veía atrás con esa locomotora, recién el señor de Talgo, el que me obsequió la maquetita hermosa de este tren, el dueño de la empresa Talgo de España, me dijo: “yo siempre he querido mucho a la Argentina, porque mis papás me contaban que gracias a la Argentina los españoles habíamos podido comer pan”. ¿Se acuerdan de qué pan? Del trigo de Perón y de Evita, de aquellos barcos, de esa Argentina solidaria que regalaba barcos de trigo a los hermanos en España que tenían dificultades. Decime: ¿quién te regala algo hoy en este mundo?
Esas cosas las hacían aquellos que tenían fuertes convicciones humanistas, cristianas, solidarias, que creían que había que tender una mano al más necesitado, a los más vulnerables. Por ahí nos equivocábamos en algunas cosas, como siempre nos hemos equivocado, pero ¿saben por qué? Por hacer. Siempre digo que muchas veces hemos sido injustos con hombres y mujeres que dieron tanto por el país, pero no por el país de blableta, hablar hablamos todos, algunos lo hacemos mejor, otros lo hacen peor, pero por los hombres y mujeres que pusieron todo, transformaron la Argentina y fueron capaces de construir nuevos paradigmas. En el siglo pasado se construyeron los dos paradigmas y en este siglo estamos los argentinos también construyendo nuevos paradigmas basados en la producción, en el trabajo, la ciencia y la tecnología que deben ser la nave insignia de esta Argentina del tercer siglo. (Aplausos)
Acabo de recibir un mail de nuestro ministro de Agricultura y Ganadería, Julián Domínguez, que retorna de China de una gira muy exitosa, donde hemos firmado importantísimos convenios. Les cuento algo: me comentaba alborozado en el mail que una empresa argentina de vinos -lo voy a decir porque es muy conocida, Catena Zapata- acaba de colocar el 60% de su producción vitivinícola en China. Además, con esto de la ciencia y la tecnología, en septiembre próximo viene el ministro chino para firmar un contrato de suministro de semen y embriones en materia ovina, tecnología argentina para la primera economía del mundo, porque si no lo es será cuestión de horas nada más que China sea la primera economía del mundo. (Aplausos)
Y nosotros, esta Argentina maravillosa, esta Argentina donde hemos superado los 100 millones de toneladas de granos contra todos los presagios y malas ondas, no somos gente de malas ondas, somos gente de buenas ondas, creemos en la alegría, creemos que hay que progresar y creemos que si nos sacrificamos y esforzamos somos capaces de lograr las cosas; esta Argentina maravillosa, la de la tierra generosa que produce granos y mieses, vides, ¡miren ustedes el salto cualitativo que hemos dado en industria vitivinícola, vinos finos conquistando el mercado internacional y hoy convertidos en quintos productores mundiales y exportadores del mejor vino argentino! Y así vamos a lograrlo en todos los rubros porque tenemos inteligencia, tenemos coraje y tenemos ganas y voluntad de cambiar y transformar la historia. (Aplausos)
Esta Argentina de la industria, aquí en Mar del Plata donde confluyen por esas cosas de la vida…, qué afortunados que son los marplatenses, Pulti, las tienen todas, no les falta ninguna, tienen turismo, tienen pesca, tienen producción agrícola ganadera, ni qué hablar del dulce de leche, aunque el de Cañuelas compite también, no sea cosa que donde estuve ayer en Cañuelas se me tiren en contra, la capital del dulce de leche; tienen todo, turismo, industria textil, pesca, producción agropecuaria, industria, por eso digo que cuando le va mal a la Argentina siempre le va mal a Mar del Plata en primer término. Y yo me acuerdo de la otra Mar del Plata, de aquella que batió récords de desocupación, ¿24% no? Y aquí estamos recuperando junto al país a Mar del Plata, pero Mar del Plata pudo recuperarse porque se recuperó el país, no es a la inversa, no hay proyecto para nadie, ni individual ni local, si no hay proyecto nacional, si no hay proyecto de país, si no hay proyecto de nación.
Qué bueno que lo entendamos, y para los que aún no lo entiendan tengamos la paciencia, tengamos la perseverancia, tengamos la grandeza de seguir predicando, explicando, contándole a cada uno, aún a aquellos que han podido mejorar sustancialmente su anterior situación económica y todavía no se dan cuenta que es producto de este crecimiento general. Siempre hay prejuicios, siempre hay cosas, pero no nos ofendamos ni nos pongamos nerviosos, si alguien nos pone una piedra, como dije el otro día, corramos la piedra, saltémosla si es demasiado grande o rodeémosla, pero sigamos trabajando codo a codo para lograr que todos los días un argentino más entienda que no hay posibilidades de salvarse, de vivir bien, si no vive bien el conjunto y el país no progresa. (Aplausos)
¡Che el del bombo, como decía Perón, que se calle el del bombo! No, que los bombos no callen nunca, son maravillosos. Para terminar les digo que me estoy yendo de Mar del Plata para el sur, para Santa Cruz, para mi hogar. Quiero contarles que mañana voy a estar, si Dios quiere y el tiempo también lo permite, en Río Turbio, en las minas de Río Turbio, minas que alguna vez se quisieron cerrar allá por la década del 90. Me acuerdo que Néstor era gobernador y ofrecieron cerrarlas y darles el dinero a los mineros para que la gente se quedara en la casa, y me acuerdo que él se negó terminantemente, primero porque era indigno proponerle a la gente que se le pagaba el salario y se quedaba en la casa sin trabajar, porque la gente no solamente trabaja por un salario, es el objetivo fundamental pero además es la dignificación, es el sentirse útil y que vale la pena cada uno de nosotros, que no estamos al divino botón. El trabajo no solamente es un concepto económico, es un valor humano y es un concepto profundamente cultural. Les contaba que me voy a Río Turbio y vamos a hacer mañana también desde allí conexión con Tecnópolis porque vamos a mostrar a los argentinos la usina termoeléctrica que estamos haciendo con carbón, con la mayor tecnología no contaminante que se tenga memoria, similar a la que se utiliza en Alemania. Ustedes saben que Alemania es un país donde está prohibida la energía nuclear y gran parte de su energía es a carbón, pero con un alto grado de tecnología, porque obviamente para no contaminar hay que hacer un gran inversión en tecnología. Y vamos a mostrar también la planta de transmisión de la línea de 500, la línea de alta tensión que llega a la Patagonia, porque antes no estábamos conectados. Es también un ejercicio fantástico de tecnología, de adelanto y progreso, que va a permitir, porque obviamente Santa Cruz no va a consumir todo lo que da en producción de energía esa usina termoeléctrica, inyectarla al sistema nacional, y también tornar viable otra gran obra hidroeléctrica que es la del río Santa Cruz, más de 1700 megavatios incorporados al sistema energético nacional.
Estas son las cosas que deben desvelarnos a los argentinos, estas son las cosas que deben ser política de Estado, esté quien esté en el gobierno, es imprescindible que sepamos que es necesario dar vuelta esta página de 200 años de historia donde siempre el que estaba en el gobierno estaba haciendo, según la oposición, las cosas mal y la oposición sólo llegaba al gobierno si al gobierno le iba mal. Ese sistema no funciona más en la Argentina, el que llegue al gobierno tiene que ser mejor que el que está, porque entonces quiere decir que vamos para adelante y no para atrás. (Aplausos)
Y yo se los digo, para terminar, con conocimiento de causa, las tres veces que a mi compañero de vida le tocó llegar, primero a intendente, después a gobernador y después a presidente, a cargos que honran porque llegó con el voto popular de sus conciudadanos, primero de su provincia y de sus compatriotas después a nivel nacional, le tocó llegar a gestiones que estaban devastadas, le tocó recibir la municipalidad fundida, con todas las cloacas abiertas en la ciudad; le tocó vivir dos hiperinflaciones, lo recuerdo como si fuera hoy, después le tocó atravesar tres gestiones de gobernador durante la época en que se nos caía el país y la gente por todos lados y sin embargo pudimos tener una provincia que fue modelo en términos de ocupación, de infraestructura, llegamos a hacer un puerto de aguas profundas, el de Caleta Olivia, con fondos propios; el aeropuerto internacional de El Calafate con recursos propios. Y después llegó a la nación también devastada, yo digo que parte de tanto esfuerzo y parte de tantas amarguras que se le juntaron en esos 20 años se lo llevaron antes de tiempo. (Aplausos) Pero siempre se rompió el alma por su gente, siempre trabajó las 24 horas del día y siempre tuvo éxito porque no pensaba sino en cómo hacer para poder mejorar a su pueblo, a su provincia y después a su país. Y ese es mi compromiso, poner todo lo que tengo, o lo que me queda de lo que soy para esta Argentina que merece hombres y mujeres que trabajen las 24 horas del día por la calidad de vida de sus habitantes.
Muchas gracias, los quiero mucho a todos, felicitaciones Mar del Plata, felicitaciones Intendente, muchas gracias por todo.

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