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ARGENTINA Acto de bautizo del Motovelero Bernardo Houssay: Palabras de la Presidenta de la Nación

Acto de bautizo del Motovelero Bernardo Houssay: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ EN EL ACTO DE BAUTIZO DEL MOTOVELERO “DR. BERNARDO HOUSSAY” Y ALISTAMIENTO DEL SUBMARINO ARA “SAN JUAN”, EN COSTANERA SUR, CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES.
Gracias, muchas gracias, muy buenas tardes a todos y a todas: hoy realmente es un día muy especial para todos los argentinos pero en especial también para una actividad, que durante mucho tiempo permaneció en el abandono y yo diría también estuvo a punto de sucumbir y desaparecer, como fue la industria naval argentina. Hoy estamos al inaugurar por una parte este maravilloso motovelero que tiene toda una historia, que es un poco también la historia de los argentinos, este motovelero que demandó una inversión de 33 millones de pesos y que va a cumplir fundamentalmente una función de carácter científico por parte de nuestra Prefectura Nacional, se llama Dr. Bernardo Houssay, porque fue él, el Dr. Houssay, cuando era en el año 1977, el presidente del CONICET, recibió esta nave que tiene toda una historia: es la nave que más millas marinas tiene en toda la historia y fue uno de los cuatro barcos, a nivel mundial, que estableció la teoría de la deriva de los continentes, durante la primera mitad del siglo XX. Cuando llegó a la Argentina cumplió funciones, durante más de veinte viajes, y luego a mediados de la década de los ochenta quedó prácticamente abandonado y estuvo a punto de naufragar.
En el año 2001, pasó definitivamente a manos de la Prefectura Naval Argentina y bueno no había tanto presupuesto en el país, por supuesto era el año del default, no había para hacer mucho y menos para hacer veleros, pero vino un hombre, en el año 2003, el Presidente Kirchner, que recuperó astilleros Almirante Storni, que tuvo su origen como fábrica de submarinos y gran esplendor y que pudo mantenerse a flote por el esfuerzo de sus trabajadores, pero que a partir del año 2003 se le comenzó a dar un nuevo impulso y luego, en el año 2007, el mismo Presidente decidió la recuperación de Tandanor, que había sido privatizado y objeto de vaciamiento. Podríamos hablar de vaciamiento fraudulento, como todo vaciamiento y de allí en más se destinó fundamentalmente al gran objetivo de reconstruir la industria naval argentina. (APLAUSOS).
Y hoy estamos también además de bautizando y poniendo en el agua este motovelero de la Prefectura Nacional, que vuelvo a repetir demandó una inversión de 33 millones de pesos, hoy también estamos terminando lo que se denomina las tareas mayores para la media vida, el trabajo de media vida del submarino, que nos va a dar que este submarino que fuera botado en junio de 1983 – el “San Juan” – que es igual a su gemelo del “Santa Cruz” y del “Salta”, hoy, tenga terminado sus trabajos mayores, comience su etapa de alistamiento y en diciembre pato al agua funcionando. (APLAUSOS).
Y es un gran orgullo porque su hermano – su gemelo el ARA “Salta” – no pudo tener esta reconstrucción, en la República Argentina, precisamente porque se había desmantelado la industria naval. El ARA “Salta”, su gemelo fue reparado, en el año 2001, en el Brasil, no pudo ser reparado aquí. Hoy lo estamos haciendo aquí para que ustedes, no los trabajadores, que son los que lo han hecho, sino el resto de los argentinos entiendan lo que es la tarea: cortar ese submarino, que ustedes ven allí al medio – literalmente – cortarlo, abrirlo y realizar más de 429 trabajos, que han demandado más de 250.000 horas- hombre, que se han puesto y se han invertido allí. Para que tengan una idea: apenas 37 kilómetros de cables, entre turbinas, reparaciones totales, soldaduras, una puesta a nueva que nos permitirá una vida útil de más de 30 años para este submarino “San Juan”.
Pero para que tengan también una idea se facturaba, en el Storni, aproximadamente en el año 2002, poco menos de 5 millones de dólares; el año pasado (2010) se repararon 140 barcos, con un ingreso de 100 millones de dólares, y se prevé un ingreso para el año 2011 de 110 millones de dólares. (APLAUSOS).
Estamos reparando el “Almirante Irízar”, que recién le comentaba al ministro de Defensa, cuando ingresábamos, que ya tiene bastante adelantado porque por lo menos, al menos por afuera, se lo ve en muy buen estado y lo estamos haciendo aquí en la Argentina. También estamos trabajando con Oderbrech y otra empresa argentina; Oderbrech es brasilera y otra empresa argentina también en proyectos para el tema de las plataformas off shore y también las plataformas para explotación de gas en Tierra del Fuego. Bueno, estamos reparando este barco, que acá lo ven ustedes, a su lado, es un barco de bandera brasilera, de origen privado, y lo estamos reparando aquí también en talleres argentinos. (APLAUSOS). Vamos todavía, es un gran orgullo. Esto ocupa en forma directa o indirecta a más de 1.000 trabajadores argentinos y más de 3.000 toneladas también de acero argentino, que se emplea para la reparación de estas naves. Y vamos también a comenzar a reparar el ARA “Santa Fe”. “Santa Fe” es el otro submarino, ¿no ministro? Hay que montarlo y con alguna sorpresita que después más adelante anunciaremos.
Pero la verdad que estamos muy comprometidos con esto del desarrollo de la industria naval argentina, que fue un modelo en nuestro país, este astillero “Almirante Adolfo Storni” fue construido, fue pensado, fue diseñado para construir submarinos y realmente marcó el apogeo de lo que fue también la industria de defensa en la República Argentina y que es precisamente uno de los objetivos que como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas he planteado oportunamente y que es también utilizar la capacidad de nuestros técnicos, de nuestros obreros, de nuestros científicos, de nuestros oficiales altamente calificados para poder también agregar valor desde el sector público de defensa, por supuesto con los fines pacíficos, como siempre lo ha hecho la Argentina.
Así que nada, veo que están todos mirando al “Houssay”, que se comienza a alejar para cumplir su cometido, que va a ser precisamente también como fue su origen, de carácter científico para poder dar datos acerca del medio ambiente marino. Yo creo que es un gran orgullo para todos los argentinos poder poner en marcha estás cosas que creíamos definitivamente pérdidas, es un poco también creo es la fotografía, o la película, o la metáfora del país: un astillero que estuvo a punto de desaparecer, de hundirse y que lo hemos recuperado para todos los argentinos, para agregar valor y para dar trabajo y para ocupar un rol que la Argentina nunca debió haber abandonado.
Yo estoy muy contenta y muy orgullosa por el trabajo que han realizado todos ustedes: trabajadores y trabajadoras. (APLAUSOS). También por los técnicos, los operarios, los científicos y los ingenieros, todos los hombres y mujeres que han colaborado en esta tarea, que es muy importante y que la hemos vuelto a hacer en el país generando trabajo en la Argentina.
Por eso quiero decirles que quiero seguir también en este objetivo y pedirles a todos que sigamos poniendo esfuerzos para que la Argentina pueda seguir agregando valor y reincorporando cosas que habíamos perdido y también con la necesidad de concebirnos como un instrumento del engranaje que es nuestro país y en el cual todos tenemos que funcionar mancomunada y armónicamente para que la máquina no se vuelva a parar nunca más, porque hubo un momento en que la máquina – que era nuestro país – se paró y junto con ella finalmente terminamos muy mal todos y parados todos.
Yo creo que lo que nos debe hacer comprender esta historia que hemos vivido, ustedes tal vez trabajadores muy jóvenes no vivieron aquellas experiencias, pero seguramente trabajadores mayores han vivido esa experiencia aquí o en otros lados, y la verdad que uno siente la inmensa responsabilidad de llevar adelante esto porque cuando él lo pensó, en el año 2003, y luego en el año 2007, cuando decidió la recuperación de Tandanor, tal vez algunos pensaban que íbamos a fracasar y que iba a ser un intento más de los tantos fallidos del Estado, de lo público para hacerlo más claro porque tenemos que entender que el Estados somos todos y de lo público formamos parte todos para poder hacer esto. Pero bueno hoy estamos viendo los resultados, estamos viendo las reparaciones, estamos viendo el crecimiento, estamos viendo nuevamente nuestro submarino “San Juan” puesto a nuevo por argentinos, el “Bernardo Houssay” botándose nuevamente a nuevo con moderna tecnología que le permitirá cumplir el rol para el cual fue pensado y diseñado. Y en definitiva, la Argentina volviendo a cumplir el papel de un gran país, lo que siempre fuimos y nunca debimos dejar de ser.
Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas. (APLAUSOS).

ARGENTINA “Debemos trabajar mancomunadamente para que la máquina no se vuelva a parar”, afirmó la Presidenta

Martes, 27 de Septiembre de 2011
“Debemos trabajar mancomunadamente para que la máquina no se vuelva a parar”, afirmó la Presidenta

La presidenta Cristina Fernández visitó esta tarde el Complejo Industrial Naval Argentino (Cinar), donde dio por finalizados los trabajos de reparación de media vida del submarino ARA San Juan y realizó la botadura del buque oceanográfico Bernardo Houssay. La jefa de Estado aseguró que “es un gran orgullo para todos los argentinos poner en marcha cosas que creíamos perdidas. Un astillero que estuvo a punto de fundirse, y lo hemos recuperado para todos los argentinos”.
La reparación de Media Vida del Submarino San Juan tiene como objetivo devolverle sus capacidades originales para que pueda estar al servicio de la Armada Argentina por 15 años más. El trabajo se realizó, por primera vez, íntegramente en el país y por técnicos argentinos.
Además, la presidenta Cristina Fernández realizó la botadura del buque “Bernardo Houssay”, al que se le realizó “una reparación mayor y a una modernización completa”.
El velero, adquirido por la Argentina en 1966, fue remodelado con el fin de mejorar sus capacidades en la investigación oceanográfica.
Al finalizar el acto, la jefa de Estado aseguró que hoy es “un día muy especial para una actividad que durante mucho tiempo permaneció en el abandono y estuvo a punto de desaparecer, como es la industria naval argentina”.
Explicó que el motovelero botado hoy “demandó una inversión de 33 millones de pesos”. “Se llama Dr. Bernardo Houssay, porque fue él, cuando era presidente del Conicet, el que recibió esta nave, que es la que tiene más millas en toda la historia”, apuntó.
Indicó que en la década de 1980, la nave “quedó abandonada y estuvo a punto de naufragar”. Pero destacó que “vino un hombre en 2003, el presidente Kirchner, que recuperó Astilleros almirante Storni, que tuvo su origen como fábrica de submarinos, y que pudo mantenerse a flote por el esfuerzo de sus trabajadores”. “En el año 2007, el mismo Presidente decidió la recuperación de Tandanor, que había sido privatizado y objeto de vaciamiento. Y de allí en más se destinó al gran objetivo de reconstruir la industria naval argentina”, agregó.
Además, Cristina Fernández resaltó que se terminaron “las tareas mayores para el trabajo de media vida” del submarino ARA San Juan, el que estará funcionando en el mes de diciembre. “Es un gran orgullo, porque su gemelo el ARA Salta, no pudo tener esta reconstrucción en la República Argentina, porque se había desmantelado la industria naval. Se reconstruyó en 2001 en Brasil; hoy este lo estamos haciendo aquí”, remarcó.
La Presidenta comentó que “se facturaba en el Storni en 2002, poco más de 5 millones de dólares. Este año se repararon 140 barcos, por un monto de 100 millones de dólares”. “Esto ocupa a más de mil trabajadores argentinos, y más de 3 mil toneladas de acero argentino” se utilizan en la reparación de las naves, abundó.
Aseguró que “es un gran orgullo para todos los argentinos de poner en marcha cosas que creíamos perdidas. Un astillero que estuvo a punto de fundirse, y lo hemos recuperado para todos los argentinos”. Anticipó que, entre otras naves, también se están haciendo trabajos de reparación en el Rompehielos Almirante Irízar, y se comenzarán a realizar obras en el submarino ARA Santa Fe.
La Presidenta se manifestó “muy orgullosa” por el trabajo realizado por “los técnicos, los operarios, los científicos” que participaron en las tareas de refacción de ambas naves. Pidió “a todos que sigamos poniendo esfuerzos para que la Argentina pueda seguir agregando valor y recuperando cosas que habíamos perdido”. “En nuestro país todos debemos trabajar mancomunadamente, para que la máquina no se vuelva a parar”, subrayó.
Por último, la jefa de Estado recordó que cuando Néstor Kirchner planteó la recuperación de los astilleros “algunos pensaron que íbamos a fracasar, e iba a ser otro de los intentos fallidos del Estado; hoy estamos viendo los resultados, las reparaciones, el crecimiento, nuestro submarino San Juan arreglado por argentinos”. “En definitiva, la Argentina volviendo a cumplir el papel de un gran país: lo que siempre fuimos y nunca debimos dejar de ser”, concluyó
Cristina Fernández estuvo acompañada durante el acto por los ministros de Defensa, Arturo Puricelli, de Turismo, Enrique Meyer, de Seguridad, Nilda Garré, y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli.

Sobre el submarino San Juan

Después de casi 20 años, Argentina recuperó la capacidad para reparar submarinos, actividad que se abandonó en la década de 1990.

En el año 2003, comenzó a revertirse esa situación con la reactivación del Astillero Almirante Storni, que junto con Tandanor conforman el Complejo Industrial Naval Argentino (Cinar).

Señaló que actualmente, en las instalaciones de Cinar se realizan las tareas de reparaciones de media vida del submarino ARA San Juan, uno de los tres integrantes activos de la flota de de la Armada Argentina, junto con sus gemelos el Santa Cruz y el Salta.

El ARA San Juan fue botado en Junio de 1983, y “hace casi dos años, ingresó a los talleres para dar comienzo a las obras que demandaron más 250 mil horas hombres y un total de 429 tareas que se realizan en forma conjunta entre la Armada Argentina y los equipos de Cinar”, indicó Defensa.

Explicó que “es una reparación clave, porque extiende la vida útil del navío por otros 30 años y es la única vez que el navío es cortado en dos, desarmado, arreglado y unido nuevamente mediante soldaduras que requieren de una precisión que no admite errores”.

Debido a la situación en la que se encontraba el submarino, era necesario una intervención de esta magnitud para permitirá mejorar la calidad de navegación deteriorada por las emisiones de hidrógeno de sus baterías, que ponían en riesgo a la tripulación y al propio submarino.

El submarino se puso en seco en 2009, y hoy dos años más tarde, se está finalizando el mantenimiento.
Sobre el buque motovelero oceanográfico “Bernardo Houssay”

El Ministerio de Defensa destalló que es el primer buque oceanográfico de América y fue adquirido por la Prefectura Naval Argentina en 2001. Actualmente está siendo equipado con tecnología de última generación.

“Contará con un moderno laboratorio a bordo, que significará un aporte a la comunidad científica y será una plataforma para la investigación y formación de quienes tengan interés en las ciencias del mar”, aseguró la cartera.

El motovelero Bernardo Houssay fue diseñado como buque de investigación oceanográfica y construido entre 1929 y 1930 en el astillero Wermeister & Wein de Copenhague en Dinamarca. Es el buque de investigación científica que más millas ha navegado en el mundo y que se encuentra a flote.

Durante más de 30 años, realizó cerca de 300 campañas oceanográficas por los mares del planeta.

En la década del 60 fue vendido a la República Argentina por una suma simbólica y el compromiso de ser utilizado para realizar investigaciones oceanográficas.

En enero de 1967, el Premio Nobel de Medicina (1947) y presidente del Conicet, Bernardo Houssay, lo recibió oficialmente en Buenos Aires, tras finalizar su traslado a nuestro país desde la ciudad estadounidense de Boston.

Luego de 40 años de prestar servicios al Conicet con el nombre de “El Austral”, en 2001 su dominio fue transferido a Prefectura, bautizándolo como “Bernardo Houssay”.

En ese contexto, Defensa señaló que fue necesaria la reconstrucción y rediseño del motovelero, debido “al gran desgaste que había sufrido” y “a la obsolescencia de la tecnología que poseía para la navegación e investigación científica”.

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