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MERCOSUR Cumbre de Jefes y Jefas de Estado de Mercosur en Uruguay: palabras de la Presidenta de la Nación

Cumbre de Jefes y Jefas de Estado de Mercosur en Uruguay: palabras de la Presidenta de la Nación
Compañera Dilma Rousseff; compañero presidente del Uruguay; Nicolás; presidente Evo Morales; presidente Porfirio Lobo, de Honduras, que también anda por allí; presidentes y presidentas de delegaciones: la verdad que estar aquí me remueve recuerdos fuertes. A los pocos días de asumir mi primera presidencia, el 10 de diciembre de 2007, me tocó asumir como Presidenta Pro-Témpore del MERCOSUR aquí en este mismo lugar. Estaba presente Hugo, creo que estaba sentado por allá enfrente, si mal no recuerdo, acompañado por ti Nicolás, yo estaba también de este lado, y me acuerdo que venía participando de todas las reuniones del MERCOSUR porque su vocación, como recién lo explicaba Nicolás, fue siempre por identidad, por historia, por convicción y por comprensión fundamentalmente, de que su lugar, el lugar de Venezuela, estaba aquí en la América del Sur.
En aquel momento todos teníamos o por lo menos usted, presidente de Venezuela y yo también teníamos una vida distinta, usted también presidente de Uruguay, ni siquiera soñaba tal vez ser presidente de Uruguay, no por lo menos, pero sí tuvo una decisión importante el día anterior respecto de la política económica de Uruguay, lo recuerdo muy bien, y también el rol que le cupo a usted desempeñar en la toma de esa decisión que era precisamente la permanencia en este bloque, lo recuerdo muy bien porque soy memoriosa, imprescindible para sobrevivir, la memoria viva entre otras cosas.
Pero hoy estamos aquí y también recuerdo lo que era el mundo en el 2007, un mundo en el que veníamos en crecimiento permanente en América latina luego de una década perdida, de una década de neoliberalismo, donde se había hecho estragos en la región, devastados, y yo quisiera además de las emociones que hoy nos mueven, la verdad que a mí me conmueven varias pérdidas, me hubiera gustado y esto sin desmedro de usted, Presidente, de vos Nicolás, porque creo que se lo merecía, que hubiera estado Hugo hoy aquí como presidente de Venezuela presidiendo el Mercosur, porque pasó hasta por situaciones de humillación personal para poder ingresar al MERCOSUR. Sin embargo las aguantó todas, absolutamente todas porque sabía que este era su lugar, así que quiero recordar eso.
Pero quiero recordar también números, porque Pepe hizo una encendida defensa de la pertenencia a este MERCOSUR y a la región, pero no es una pertenencia desde lo emotivo, desde lo emocional, desde la identidad histórica, de ser parte de la región, sino también de los resultados que hemos tenido en la integración y que ha tenido Latinoamérica y que si permiten quiero reflejarla en números, sobre todo para aquellos y aquellas que desde distintos lugares de nuestros respectivos países despotrican contra el MERCOSUR y con que deberíamos tener otras visiones, otro tipo de integraciones, otro tipo de políticas económicas.
Si se me permite un instante tan siquiera leer 3 números o 3 índices. El PBI por cápita, o sea el ingreso por persona entre Latinoamérica y el mundo. En el año1980 el ingreso per cápita en el resto del mundo era 2.619 dólares y aquí en América latina era 2.415 dólares, prácticamente lo mismo. Cuando estábamos terminando 1989, o sea terminando la década del 80, ya se había abierto una brecha muy importante. El ingreso de América latina que era de 2.928 dólares y el del resto del mundo era de 3.974 dólares, ya había una brecha de 1.000 dólares per cápita a fines de 1989.
¿Qué pasó en los 90, durante el auge el Consenso de Washington? En el año 90 la brecha comenzaba en el resto del mundo con un ingreso de 4.344 y nosotros, Latinoamérica, de 3.292. Terminamos en el año 2002 en América latina con un ingreso per cápita que cayó abruptamente a 2.272 dólares per cápita, mientras que en el resto del mundo ascendía a 5.741 dólares, más del doble. Que no me vengan con emociones ni con pertenencias ni con ideologías, estoy hablando de números y de dólares, nada más lejano de la ideología.
Y veamos qué pasó entre el año 2003 y 2012 en el que podemos hablar de la recuperación de la región. Comenzamos en el año 2003 con un ingreso per cápita para la América del Sur, para la América latina, de 3.068 dólares frente a un ingreso del resto del mundo de 6.369 dólares per cápita, más del doble, así estábamos cuando llegaron a estas tierras los gobiernos populistas, como nos suelen adjetivar y calificar. Cómo estamos a fines del año 2012, luego de que América del Sur transcurriera, según titulares del mundo bajo el gobierno o bajo la dirección de gobiernos populistas. Hoy el ingreso per cápita del mundo es de 10.980 dólares y el de nuestra región por primera vez desde 1980 a la fecha lo supera y es de 11.812 dólares per cápita.
Esa es la historia de la región en números, no estoy hablando de ideas ni de colores de pelo, ni de discursos ni de ninguna otra cosa, estoy hablando de números. Pero paso a hablar a continuación de lo que significan esos números en la vida cotidiana de nuestras sociedades.
Ha significado la inclusión social de millones de compatriotas que carecían de trabajo, que no tenían educación, que no tenían salud; de millones de ancianos que no tenían cobertura previsional, de miles y miles de científicos que emigraban por falta de oportunidades, de jóvenes que no podían llegar a nuestras universidades, porque ni siquiera podían terminar el colegio secundario o porque ni siquiera tenían los medios para hacerlo. En mi país la educación es pública y gratuita también en la universidad y hemos crecido como nunca en la historia en la matrícula y también en el egreso de esas universidades. Igualmente en materia de salud, en materia de educación, en materia de ampliación de derechos a nuestros ciudadanos.
Pero también debo decir que en el año 2007 cuando estuve aquí había otro mundo y que hoy hay otro mundo que exige de este MERCOSUR que, como dije adentro, no es lo mejor, pero es el único instrumento que tenemos, la unidad y la integración para seguir profundizando este proceso de profunda democratización. Porque no hay democratización únicamente porque la gente cada 4 años elija un presidente en una urna, hay una verdadera democratización cuando la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas pueden acceder a los bienes y servicios universales y mejorar su calidad de vida.
Yo creo que el ingreso de Venezuela, la decisión también de Bolivia de querer ingresar al MERCOSUR, la situación de un mundo actual, nos debe hacer también repensar nuevas estrategias que tengan como vista fundamental nuestro propio mercado, cómo integrarnos más productivamente, cómo lograr también con las inmensas ventajas que tenemos en recursos naturales, en materia de minerales, energía, de potencia alimentaria, porque el riesgo que atravesamos también es que se intente, ante una nueva configuración del mundo, reprimarizar nuestras exportaciones y recuperar los términos de intercambio de otrora, que permitían precisamente que nuestras materias primas valieran muy poco y por eso el gran desafío es el valor agregado en nuestras regiones, la industrialización, la complementariedad y la mayor integración.
Yo creo que tenemos que trabajar mucho, tenemos que trabajar sobre temas puntuales, tenemos que trabajar sobre una nueva agenda pero sabiendo cuando uno lee estos números y cuando ve la experiencia cotidiana, porque no hace falta ver estos números, basta salir a la calle para ver a la gente como consume. Voy a contar una anécdota que puede parecer minúscula y graciosa. Estuve con el titular de una gran empresa multinacional, ayer no más, que decidió invertir en nuestro país, y les doy un dato que me daba él y se van a dar cuenta quien era sin que lo nombre. Antes un miembro de la clase media norteamericana gastaba 4 ó 5 pañales descartables por día, sin embargo acá en la región solamente llegaban a uno o uno y medio. No porque no los necesitaran sino porque no podían adquirir tal cantidad de pañales. Me decía que ahora, hoy aquí en la región, en mi país, se consume la misma cantidad de pañales que en la clase media norteamericana. Son estas pequeñas cosas, que a muchos economistas y gurúes de la economía se les escapan, quién va a andar pensando en pañales descartables si todos aspiran al Premio Nobel, las que pensamos en pañales descartables somos las mujeres, que no queremos lavar más pañales y queremos la misma comodidad que los países desarrollados.
Entonces es en esas cosas, que para algunos parecen pequeñas, y que para otros que siempre las tuvieron les parece que son un lujo que algunos otros las tengan también, porque en la naturaleza humana algunos creen que la diferencia está en las cosas materiales que se tienen y no en las ideas, en la capacidad de solidaridad o en la capacidad de mejorar condiciones de vida para toda la sociedad.
Por eso creo que en esta región, y en esta reunión en la que hoy asume Venezuela, el que asuma Venezuela no es solamente un hecho burocrático, no es un hecho más, es un hecho demostrativo de que hemos sido capaces de ampliar, de incorporar, de integrar, de superar prejuicios y de ser más. ¿Porque cuál es la gran virtud de la política? Sumar, no restar ni dividir, sumar y multiplicar esfuerzos. En el caso de la República Bolivariana de Venezuela, con su inmensa capacidad de recursos naturales en materia energética, que la hace vital a este proceso de integración que es el Mercosur, no lo digo hoy aquí, me lo deben haber escuchado repetir en todas y cada una de las reuniones en las cuales luchábamos por el ingreso de Venezuela: debemos cerrar la ecuación energética, porque alimentos, energía y tecnología van a ser los tres vectores, las tres grandes claves del desarrollo de este mundo que viene. Y no podemos desaprovechar la oportunidad, tenemos que saber que tenemos que abrir la agenda de vuelta.
Hoy recordamos que Ouro Preto se firmó en el año 1994, pleno Consenso de Washington, nadie daba dos pesos por el Mercosur. Y en esto quiero reivindicar la memoria de quien fuera mi compañero y del presidente Lula de Brasil, que apostaron contra todos los pronósticos y contra propios y extraños en sus países, a la existencia, el desarrollo, el crecimiento y el progreso de este instrumento que tenemos en nuestras manos.
Esta nueva configuración del mundo y estos logros que hemos tenido nos tienen que hacer redoblar el esfuerzo, no en cerrarnos sino en unirnos, que es diferente. No es lo mismo unirse que cerrarse, unirse es juntar los esfuerzos para vincularse en mejores condiciones frente a un mundo difícil, complejo y por momentos hostil. Que quede claro: el Mercosur no es algo cerrado, es algo abierto, pero abierto desde la unidad, abierto desde nuestro mercado interno, abierto desde nuestras demandas de lograr incorporar mayor tecnología y mayor valor agregado, porque eso es más trabajo. Hemos generado millones de puestos de trabajo en una región que sólo producía materia prima y me acuerdo de Hugo, muchas veces maldiciendo contra la enfermedad holandesa del petróleo que había dejado que los venezolanos abandonaran el campo y no produjeran alimentos, porque la riqueza del oro negro los obligaba a abandonar las otras actividades en las que Venezuela había sido tan distintiva en otras décadas.
Partiendo de todas las historias individuales de cada uno de nuestros países, construir y seguir construyendo una historia común. Que no significa que estemos siempre de acuerdo, que no significa que no debatamos, que no discutamos, pero sí que tengamos un compromiso. Yo les pido a todos los presidentes y presidentas un compromiso: que cada decisión, que cada política que tomemos aquí en el Mercosur, la tomemos con la visión completa de cada uno de nuestros países y de cómo le sirve a cada uno de nuestros países esta unidad. Para no escuchar cantos de sirenas, que no son de sirenas, están disfrazados. No son sirenas, quieren aparecer como sirenas pero no lo son. Quieren volver a vernos separados y divididos porque así siempre les ha sido mucho más fácil, y no desde hace 10, 20 ó 30 años, desde la emancipación a la fecha.
Por eso creo que, para finalizar y para darle la bienvenida al presidente de la República Bolivariana de Venezuela como Presidente Pro Témpore del Mercosur, tampoco puedo dejar de recordar lo que vivimos hace unos días en Cochabamba, o lo que me tocó vivir individualmente una noche cuando me llamaron para decirme –Rafael Correa, que hoy no está presente porque está en Europa- que a Evo Morales lo tenían preso en Europa. Yo no entendía nada, había salido de una reunión, Rafael me llamó de repente y me dijo: ¿no sabés lo que está pasando? No. Lo tienen a Evo preso. ¿Dónde? En Viena, me dice. Ahí hablé con Evo por teléfono, yo estaba muy nerviosa, me había puesto muy nerviosa, debo reconocer, Evo, que me llevás años mil de civilización. Estaba mucho más tranquilo porque cuando le pregunté cómo está compañero me dijo: yo muy bien compañera, ¿usted cómo está? Le digo mirá, un poco preocupada por lo que te está pasando. Ahí me puse en consulta inmediatamente con nuestra Cancillería para ver –abogada al fin, no puedo apartarme de mi profesión- cuáles eran los instrumentos legales que le permitieran a Evo salir de Viena y retornar a su país, a Bolivia. Hablé en dos o tres oportunidades con él, luego nos reunimos en Cochabamba y hoy estamos aprobando resoluciones muy importantes, que tienen que ver no con Evo Morales ni con el Estado Plurinacional de Bolivia, tienen que ver con la dignidad de nuestros países y de nuestros pueblos.
Que nadie se equivoque, no es una defensa al Presidente y al pueblo de Bolivia, porque cada uno de nosotros esa noche y los días posteriores nos hemos sentido Evo y su pueblo. Nos podría haber pasado a cualquiera de nosotros.
Por caso, y voy a ser extremadamente sincera, yo no puedo viajar a algunos países de Europa en el avión presidencial, que tiene inmunidad presidencial, porque en algunos países con rémora colonial todavía puede haber algún juez que disponga un embargo porque algún acreedor, buitre fundamentalmente, como nos pasó con la fragata Libertad, no quiso entrar en las dos reestructuraciones de deuda externa que tuvo mi país y que representa al 93 por ciento de nuestros acreedores y tengo que viajar en otro avión.
Por eso no es solamente un problema de Evo Morales. Es increíble, porque desde la Doctrina Drago, que tuvo como protagonista a la República de Venezuela hace muchísimos años, cien años, se estableció la inembargabilidad de los Estados por deuda. Acá te embargan aviones y no sé si voy yo arriba si no me embargan también a mí. Me devolverían enseguida creo. Eso lo diría un opositor en mi país, lo digo yo antes, me devolverían enseguida.
Pero la verdad que es el mundo que estamos viviendo, donde hay nuevas formas de colonialismo, más sutiles que las que conocimos hace dos siglos cuando bajaban con ejércitos y se llevaban la plata y el oro y sometían a nuestros pueblos originarios en las misiones guaraníes. Qué vamos a contar acá si todos nos conocemos. Por eso estamos haciendo estas declaraciones sobre Evo, sobre el espionaje, sobre el derecho de asilo.
Y si se me permite para finalizar, el derecho de asilo es un derecho que fue también reformulado aquí en Latinoamérica por México, porque el derecho de asilo, que reconoce siglos y que tuvo su origen en Europa, en la iglesias, era un derecho de asilo restringido que solamente se otorgaba a jefes de estado o a quien estaba perseguido por la justicia o con una orden de captura emitida en su contra. Precisamente México es el que introdujo el concepto del derecho de asilo amplio, y que tanto sirvió a tantos latinoamericanos que tuvieron que irse de sus países perseguidos por las dictaduras, torturados por las dictaduras durante el siglo XX. No estamos hablando de cosas que no conocemos, cada una de estas declaraciones de hoy tiene historias de sangre y tragedias terribles. No son construcciones jurídicas, no son construcciones filosóficas, son pasados históricos que hemos vivido, que algunos quieren revivir y tenemos el compromiso, como americanos del sur, inclusive de quien les habla, nieta de europeos, otros como Evo, de los pueblos originarios si los hay; de los pueblos originarios en serio, no de esos que los disfrazan para llevarlos a la televisión y mostrarlos como algo exótico. Este es un pueblo originario que conduce su país y lo conduce con éxito. Porque muchos creen que defender los pueblos originarios es reconocerles las vestimenta y darles un lugar para que vivan, chiquito de ser posible, para no ir más allá. No, acá también hay un pueblo originario que conduce su país y lo hace mucho mejor que los hijos de generaciones de europeos que habían venido a colonizar.
Hay de todo, así somos, diversos, plurales, distintos pero iguales en algo, iguales en lo más importante, en querer seguir creciendo con inclusión social, con equidad y con democracia, que deben ser los tres rasgos distintivos que siguen uniendo al Mercosur, hoy, ayer y siempre. Muchas gracias.

MERCOSUR La Presidenta convocó profundizar la inclusión social, la equidad y la democracia en el marco del Mercosur

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Viernes, 12 de Julio de 2013
La Presidenta convocó profundizar la inclusión social, la equidad y la democracia en el marco del Mercosur

En su exposición en la cumbre de Jefes y Jefas de Estado de Mercosur, que se lleva a cabo en Montevideo, la presidenta Cristina Fernández destacó “los resultados que hemos tenido con Mercosur” desde su fundación a la fecha. En ese sentido, indicó que se ha logrado reducir notablemente la brecha existente en términos de ingresos per cápita con países más desarrollados. “Esto significa mejor calidad de vida de jóvenes, ancianos, educación donde hemos crecido como nunca en la historia”, aseveró.
En ese sentido, recordó que el PBI por cápita en 1980 en el resto del mundo era 2.619 dólares, mientras que en América latina llegaba a 2.415 dólares. Para 1989 el ingreso de América latina era de 2.928 dólares y el del resto del mundo era de 3.974 dólares. En el año 2002 – continuó la Presidenta – en América latina el ingreso per cápita que cayó abruptamente a 2.272 dólares, mientras que en el resto del mundo ascendía a 5.741 dólares. Finalmente, señaló que para hoy el ingreso per cápita del mundo es de 10.980 dólares y el de nuestra región es de 11.812 dólares per cápita, es decir, por primera vez en la historia superior.
Señaló también que el bloque regional está viviendo un “proceso de profunda democratización” debido a que “sus ciudadanos vuelven a acceder a bienes para mejorar su calidad de vida”.
Aunque advirtió que la situación actual a nivel internacional “nos debe hacer repensar nuevas estrategias y nuevos aspectos que tengan en vista nuestro propio mercado” porque “el riesgo que atravesamos es que se intente reprimarizar nuestras importaciones y recuperar los términos de intercambio de otrora”. Por eso, la Jefa de Estado sostuvo que hoy el gran desafío para los países del bloque lo representan “el agregado de valor, la complementariedad y la integración”.
Asimismo, consideró que el hecho de que hoy la República de Venezuela asuma como miembro pleno de Mercosur “no es solamente un hecho burocrático, es un hecho demostrativo que hemos sido capaces de integrarnos y ser más”. En ese sentido, destacó la importancia de la nación bolivariana para el bloque debido a “su inmensa capacidad de producción energética, vital para el Mercosur”. “Alimentos, energía y tecnología serán las tres grandes claves del desarrollo de este mundo que viene”, aseveró.
Para la Presidenta argentina, los logros alcanzados en Mercosur “nos tienen que hacer redoblar el esfuerzo, unirnos más y no cerrarnos” para poder “vincularnos en mejores condiciones frente a un mundo, difícil y en mejores condiciones en un mundo hostil”.
Y sostuvo que “incorporar mayor tecnología y mayor valor agregado” implica “construir y seguir construyendo una historia común”.
Por otra parte, convocó a los demás mandatarios de la región a asumir el compromiso de que “cada decisión, que cada política que tomemos en el Mercosur, la tomemos con la visión completa de nuestros países, que lo hagamos con igualdad”, dado que los grupos de poder mundial “quieren volver a vernos separados y divididos, porque así se les hace mucho más fácil” ejercer sobre la región su dominio.
Con respecto a los acuerdos suscriptos en la reunión de la semana pasada en la ciudad de Cochabamba, cuando Unasur repudió la acción de algunos países de Europa contra el vuelo oficial del presidente Bolivia, Evo Morales, por presuponer que trasladaba en él al técnico disidente estadounidense Edward Snowden, señaló que “estamos aprobando resoluciones muy importantes, que tienen que ver con la dignidad de nuestros países y de nuestros pueblos”. “Que nadie se equivoque, no es una defensa al Presidente Evo Morales o al pueblo de Bolivia, porque cada uno de nosotros nos sentimos Evo y su pueblo, nos podía haber pasado a cualquiera de nosotros”, el incidente antes mencionado.
En ese sentido, señaló que “yo no puedo viajar a algunos países de Europa en el avión presidencial, porque en algunos países con rémora colonial algún acreedor que no quiso sumarse al canje de la deuda puede trabar un embargo sobre la nave”, explicó. “Hay nuevas formas de colonialismo, más sutiles que las que conocimos hace dos siglos, cuando venían por la plata y el oro y sometían”, destacó.
Por eso, señaló que “cada decisión de hoy tiene detrás historias de sangre terribles, pasados históricos que hemos vivido y que algunos quieren revivir”.
Finalmente, señaló que los integrantes de Mercosur son “diversos y plurales, distintos pero iguales en lo más importante, que es seguir creciendo con inclusión social, equidad y democracia”. “Esos deben ser los tres rasgos distintivos que tienen que seguir uniendo al Mercosur”, concluyó.

MERCOSUR La Presidenta participa de la Cumbre del Mercosur en Uruguay

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Viernes, 12 de Julio de 2013
La Presidenta participa de la Cumbre del Mercosur en Uruguay

La presidenta Cristina Fernández participa en Montevideo de la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur.
Cristina Fernández mantiene reuniones de trabajo en Montevideo con sus pares del Mercosur, en el marco de la Cumbre de Jefas y Jefes de Estado del bloque regional. La mandataria participó de un desayuno de trabajo junto a los presidentes de Uruguay, José Mujica; de Bolivia, Evo Morales; de Brasil, Dilma Rousseff; y de Venezuela, Nicolás Maduro.
Más tarde, la Jefa de Estado compartirá la reunión de mandatarios del bloque con los representantes de los Estados parte, asociados e invitados especiales. En la cumbre, Venezuela recibirá la presidencia pro témpore del Mercosur de manos de Uruguay. Por otro lado, Surinam y Guyana firmaron ayer los protocolos de adhesión para incorporarse al Mercosur como estados asociados,
La Presidenta arribó a la capital uruguaya acompañada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno; el viceministro de Economía, Axel Kicillof; la ministra de Industria, Débora Giorgi; el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro; el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini; y el embajador de Argentina en Brasil, Luis María Kreckler.

ARGENTINA Cumbre del Mercosur en Brasilia: Palabras de la Presidenta de la Nación

Cumbre del Mercosur en Brasilia: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN LA CUMBRE DEL MERCOSUR REALIZADA EN BRASILIA, REPÚBLICA FEDERATIVA DE BRASIL
…la corriente migratoria y la más importante en Argentina, especialmente el pueblo boliviano, con su laboriosidad, su trabajo y su compromiso, así que muy bienvenido compañero.
La verdad que es un momento muy especial el del MERCOSUR, porque es un momento muy especial en el mundo, una crisis que parecía haberse alejado allá por el año 2010, 2011 inclusive representó el crecimiento de la Argentina más importante, el crecimiento de toda la región y que vuelve cíclicamente, porque en realidad se visualiza por parte de los líderes de los países desarrollados una manifiesta incapacidad de resolver una crisis, y lo que es peor aún, al no poder resolverla creo que van a intentar y ya lo están haciendo, transferir los costos y las facturas de esta crisis a nosotros, los países emergentes, que somos precisamente los que hemos protagonizado lo que yo denomino la década ganada frente a la década perdida de los años 80 y los años 90, década ganada en términos de inclusión social, de crecimiento de nuestro Producto Bruto, de democratización y de distribución del ingreso, de la participación de los sectores más vulnerables y más alejados a bienes sociales de los cuales carecían como salud, educación, vivienda, trabajo, alimentos.
El compromiso entonces no es solamente hablar de economía en términos abstractos, sino hablar de economía en términos concretos, en términos de lo que ha representado para nuestros pueblos el hecho de haber comenzado, en el caso de Argentina un proceso profundo de reindustrialización, en el caso de Brasil que ha adquirido una potencialidad a nivel mundial de una densidad y un entramado de su desarrollo industrial que además es muy positivo para la región y muy positivo para la Argentina en especial y también para el MERCOSUR.
Nunca creímos, ni el presidente Kirchner ni quien les habla, tampoco el presidente Lula, que el crecimiento de Brasil como pensaban algunos argentinos pudiera ser algo nocivo para la Argentina. Al contrario, Néstor siempre me decía y no me voy a olvidar nunca el efecto del camión que tiene con el ciclista. Tal vez el ciclista sea un poco más pequeño que el camión, pero cuando el camión toma velocidad también el ciclista es arrastrado, se une y sigue hacia delante.
Esto es un poco lo que ha pasado y lo que estamos haciendo en un país que es la Argentina, porque la Argentina fue devastada a partir del 24 de marzo de 1976, a diferencia de lo que pasó con otros países de la región que sufrieron dictaduras militares, este país las sufrió pero no tuvo un proceso de desindustrialización tan impresionante y tan planificado como el que tuvo la Argentina que fue francamente devastador.
Esto nos ha permitido protagonizar en la última década el crecimiento económico de nuestro PBI más importante, algo que también conviene a Brasil, lo dije el otro día en el encuentro de industriales brasileros y argentinos, cuando dijimos que Argentina no puede crecer si Brasil no crece y Brasil no puede crecer si Argentina no crece. Y también lo traslado a lo que siempre dice Pepe cuando les habla a sus compatriotas, los uruguayos, cada vez que le ha ido mal a la Argentina le ha ido peor a Uruguay. Hay una interconexión entre todos nosotros, también con el Paraguay. Por eso la decisión de no tomar sanciones económicas porque sabemos que las paga el pueblo. También sabemos que Paraguay necesita de nosotros, de Brasil de Argentina y de Uruguay para seguir creciendo, más allá de los discursos flamígeros que muchas veces siguen a políticas internas más que los intereses de los países y los pueblos que puedan tener sus dirigentes. Lo sabemos claramente, por eso no tenemos temores ni dudas acerca de cuál es el futuro del MERCOSUR y de la América del Sur: mayor densidad en la integración, mayor profundidad en la integración.
Un aporte que ha hecho Argentina, que quiero resaltarlo también, es que somos el primer país del MERCOSUR que aprueba su código, el Código Aduanero del MERCOSUR, Código Aduanero que tuvimos también el honor de aprobar con nuestra presidencia pro-témpore en la provincia de San Juan y ya ha sido aprobado por ambas Cámaras del Parlamento Argentino, siendo el primer Estado miembro del MERCOSUR que tiene aprobado su Código Aduanero, esto es un paso más a la integración.
Cuáles son los desafíos, de este mundo desarrollado que no solamente no resuelve sus problemas sino que los proyecta y quiere trasladarlos a nuestros países bajo distintas formas: primarización de nuestras exportaciones para lograr entonces colocar sus productos manufactureros industriales en nuestros países, cosa que debemos impedir, no por una cuestión de proteccionismo, sino por una cuestión de justicia en el equilibrio de las relaciones comerciales. Durante décadas tuvimos términos de intercambio altamente desfavorables entre nuestras regiones y los países desarrollados.
Hoy los términos de intercambio han sido favorables durante la última década. Pero no ha sido por obra y gracia del Espíritu Santo, nadie nos dio graciosamente esto, lo hemos ganado a fuerza de políticas públicas y de proyectos que han priorizado el crecimiento con inclusión de nuestros pueblos y que han abandonado las políticas neoliberales que el Consenso de Washington había impuesto a la región, donde el ejemplo más paradigmático de esas políticas neoliberales tal vez haya sido mi país, la República Argentina cuando implosiona en el año 2001 con el mayor default de deuda soberana y la mayor crisis bancaria de la que se tenga memoria en nuestra historia. Algo muy parecido a lo que está pasando hoy en la Europa cuando vemos también las crisis de deudas soberanas.
Por eso creemos que además debemos darnos densidad y profundidad en la integración y tenemos que comenzar a discutir en esta integración estándares comunes, lo charlábamos el otro día con la visita del presidente del Perú, miembro de los países andinos en la República Argentina. Necesitamos darnos una política de estándares comunes en materia de inversión extranjera en nuestra región, para evitar hacer entre nosotros mismos dumping social y que pivoteen sobre las necesidades de nuestros pueblos para hacer dumping social y a modo de extorsión hacer una suerte de subasta o remate a ver quién le paga menos a sus trabajadores, quién le cobra menos impuestos para ir a invertir a ese país. Esto necesita de una férrea unidad y de la construcción de estándares regionales en materia de inversión, para cuidar esto que hemos logrado. Porque ninguno de nosotros va a poder seguir creciendo y haciendo las cosas que estamos haciendo si al resto de los países de la región les va mal.
Además tenemos una región con recursos naturales, los enumeraba el otro día en el encuentro de Buenos Aires el presidente de la Unión Industrial Argentina, en materia de agua potable, en materia de energía, en materia de minerales, en materia de alimentos, en capacidad excedentaria en materia agroalimentaria, en capacidad de innovación y desarrollo tecnológico sin precedentes y tenemos que utilizar esto. Tenemos que utilizarlo y además también -lo hemos hecho nosotros cuando hemos elevado una propuesta a la UNASUR- comenzar también a actuar en simultáneo conjuntamente con la UNASUR desde el MERCOSUR, para abordar problemas comunes que tenemos algunos países del MERCOSUR y de la UNASUR, como son por ejemplo los tratados bilaterales de inversión.
Me acuerdo el día que le pregunté a Dilma cuántos tratados bilaterales tiene firmados o aprobados Brasil y me dijo cero, ni amarrados nos hacen firmar o acordar un tratado bilateral de inversión. Eso significa lo que nació en la década de los 90, mi país tiene 59 tratados bilaterales de inversión, con principios además de ultractividad, de manera tal que un tratado en donde se renuncia a la jurisdicción nacional y se somete a tribunales internacionales, aún cuando sea denunciado, sigue teniendo actividad por 10, 15 ó 20 años más. Tal ha sido el grado de perversidad con que determinados instrumentos han sido elaborados.
Debemos también comenzar a organizar instrumentos, organismos multilaterales en materia de calificadoras de riesgo, Asia ha comenzado a hacerlo. Califican nuestras deudas las calificadoras, y esto no ya dicho por mí sino reconocido por los propios países desarrollados, ya no es Chávez el que habla mal de las calificadoras de riesgo, es el rey de España el que habla mal de las calificadoras de riesgo y dice que son una plaga. Y es cierto, bueno, ser monarca y ser Borbón da una categoría que tal vez no tenga un sudamericano como el presidente Chávez. Pero ya los europeos, como han ido por ellos, por muchos de ellos, comienzan a advertir a esas calificadoras empleadas de los bancos de inversión, que con sus derivados recomendaron a clientes inversionistas papeles de deuda que sabían que iba a ser defaulteados, como lo hicieron en el 2001 con la Argentina, bancos que recomendaron a los jubilados italianos, japoneses, alemanes, comprar la maravilla de los títulos argentinos que iban a pagar, que pagaban en los papeles, tasas del 17 ó 18 por ciento y que obviamente cualquiera que hubiera sabido de economía sabía que eso no se podía pagar. Pero qué puede saber un jubilado, sea argentino, alemán o de donde sea. Esa fue una gran estafa, y eso fue pergeñado precisamente por las calificadoras de riesgo, que hoy siguen diciendo que deudas como la griega tienen menos deudas como la argentina. Una Argentina que reestructuró el 93 por ciento de su deuda soberana, ejemplo histórico en el mundo. Que además lo hizo con quitas y plazos nunca vistos, con dos aperturas de canje, 2005 y 2010, lo que permitió precisamente ese 93 por ciento. Y que hoy se ve asediada por un 7 por ciento de fondos buitres que no accedieron a ninguno de los dos canjes y que quieren perjudicar al 93 por ciento de tenedores legítimos. Legítimos porque tienen buena fe, creyeron unos en la Argentina en el 2005, que íbamos a pagar, y creyeron otros en el 2010. Y lo cierto es que la Argentina ha venido cumpliendo rigurosamente sin acceso al mercado de capitales, a fuerza de superávit comercial, a fuerza de esfuerzo propio, de industrialización, de mercado interno, de valor agregado.
Por eso creo que también tenemos que sentar principios generales en materia de reestructuración de deuda soberana. Quiero recordar un caso que también se dio aquí en Sudamérica en 1902, cuando la República de Venezuela fue invadida por el Reino Italiano, por el Imperio Austrohúngaro y por Inglaterra por pago de deuda soberana. Y me acuerdo que fue un argentino, canciller del presidente Roca, Luis María Drago, quien sostuvo una defensa férrea de eso frente a un Estados Unidos que también en aquella época decepcionó con la doctrina Monroe, cuando decía América para los americanos y bueno, cuando llegaron los ingleses, los austrohúngaros y todos dijo me lavo las manos y cuando hablaba de América me refería a América del Norte. Sin embargo se buscó la postura de que ningún país podía invadir a otro por una deuda soberana.
Parece mentira pero eso ocurría a principios del Siglo XX. Como también ya se había derogado la prisión por deuda para los ciudadanos comunes, que inmortalizara Víctor Hugo en Los Miserables, con la Doctrina Drago también se crea una doctrina internacional por la cual se establece que ningún país puede ser invadido por deuda soberana. Eso lo hicimos aquí en Sudamérica también los sudamericanos.
Creo que nosotros tenemos que comenzar a trabajar fuertemente y los países que tenemos representación en el G-20 llevar y preparar una agenda común de fijar principios soberanos para la reestructuración de deudas soberanas en la próxima reunión y también hacerlo como algo que proviene de la América del Sur, del MERCOSUR o de toda la región, porque el problema hoy está allá y ese problema también nos afecta, porque la quiebra de esos países, el endeudamiento de sus sociedades, está provocando que sus excedentes de stocks de manufacturas traten de ser colocados acá. El solidarizarnos con los pueblos europeos, con las sociedades europeas, en cuanto a convencer a las autoridades que la suma de las austeridades no es más que la suma de la crisis y la profundidad de la crisis pero no la solución, es clave no solamente por una cuestión de solidaridad natural, que tenemos todos como militantes políticos de partidos populares nacionales y democráticos, sino también de intereses genuinos de la región que necesitamos que Europa y el mundo desarrollado reconstruyan su economía para no perjudicar el crecimiento de las emergentes que hemos sostenido durante la última década el crecimiento mundial. Porque con China sola no va a alcanzar. Esto también lo tenemos que entender y saber. Y los que más lo tienen que entender son ellos.
Hablé ya de las calificadoras, no quiero olvidarme de ninguno de los temas que había anotado, hablé también de un sistema de solidaridades estandarizadas, del esfuerzo que tenemos que hacer en profundizar esta integración del MERCOSUR y también de los países andinos porque somos un mercado formidable, un mercado que aún necesita incorporar a millones de compatriotas de América del Sur al consumo. Tenemos entonces no que solamente darle la bienvenida a Bolivia, ya incorporada Venezuela, sino también junto a todos los países de la región Andina, lograr la profundización de la asociación, porque estamos comprando en la región 600.000 millones de dólares anuales extra zona, esto quiere decir a países que no están en nuestra región. Y muchos de esos bienes que compramos los podemos producir nosotros, algunos ya los estamos produciendo, y también cuando hablemos con Europa, como decía Dilma y como decía Pepe, tenemos que preguntarles qué es lo que quieren y qué es lo que ofrecen, porque estamos cansados de que se nos tilde de proteccionistas cuando en realidad Europa tiene décadas de proteccionismo. La manteca francesa tiene un arancel del 120, 130 por ciento, y la concesión graciosa que ofrecen es que todos bajemos un 20 por ciento nuestros aranceles de importación. El problema es que la Argentina tiene aranceles de importación muy bajos, históricamente muy bajos que no superan el 35 por ciento, por lo tanto bajar a un 20 ó a un 19 puede ser absolutamente ruinoso, no puede ser, es absolutamente ruinoso. O tal vez la protección del arroz japonés con 300 por ciento de arancel. Por lo tanto los porcentajes no me dicen nada, yo quiero saber qué es exactamente el grado de protección que hoy tiene cada uno de los productos de Europa y qué es lo que están dispuestos a ofrecer.
También tenemos que saber que todos ellos, todos los grandes países tienen grandes inversiones en nuestros países. Estados Unidos tiene 500 empresas radicadas en nuestro país, nos pone muy contentos, de las cuales 100 son de las más grandes de Estados Unidos, lo mismo muchísimos países de Europa. Bueno, nuestras terminales automotrices son todas extra zona, no tenemos una sola terminal automotriz, una sola de origen de la región. Sí tenemos a toda la industria autopartista que son proveedores, pero son proveedores de las autopartes que tienen menor valor agregado en esos autos, porque las autopartes de mayor valor agregado, las que tienen los softwares, los GPS y todas las sofisticaciones vienen de allá o por lo menos vienen para ser armadas desde allá. Con lo cual tenemos que comenzar a hablar de igual a igual, porque sus inversiones también están hundidas acá y estamos dispuestos a ser socios pero no a ser depositarios de mercaderías que sobran en el continente, esto es muy importante.
Por eso tenemos que ir con buenos modales, tenemos que ir con buen lenguaje, tenemos que ir con números señores y señoras, porque además no estamos hablando de cuestiones ideológicas, ya estamos todos grandes, ya hemos hecho muchas cosas de jóvenes, no necesitamos ahora venir a hacerlas de grandes, por lo tanto vamos a hablar de números, de lo que siempre nos hablaban cuando éramos jóvenes, cuando nos acusaban de ideologicistas y de querer cambiar el mundo, no, no, ahora queremos hablar de números nada más, como nos hablaban de números cuando éramos jóvenes. Bueno, ahora los que queremos hablar de números somos nosotros. Ya se nos pasó la juventud a todos, así que queremos hablar de números.
Finalmente, y con esto quiero terminar en referencia abierta a ese discurso un tanto acuático que tuvo Pepe sobre los peces. Pepe hablaba, si mal no recuerdo, lo anoté por aquí, de que tenemos que movernos como peces que corren en distintas mareas, que por lo tanto podemos hacerlo pero tenemos límites. También habló de la velocidad para que la sardina no sea devorada por la ballena.
Tiene razón, pero también creo que todo esto que hemos hecho nosotros, no le hemos hecho como peces que íbamos para aquí o para allá, ni por velocidad. Yo creo que a veces actuamos como el salmón, como el salmón patagónico. Y discúlpenme, ya que estamos con sardinas, ballenas y demás, quiero contarles lo que hacen los salmones. Los salmones nadan contra la corriente, río arriba, es un espectáculo verlos; ese pez maravilloso, sabroso, extraordinario que tenemos en el Pacífico y en nuestros lagos y ríos patagónicos. El salmón nada contra la corriente para ir a desovar, para ir a reproducirse, para ir a multiplicarse, para ir a poner los huevos. Es cierto, es tal el esfuerzo que después muere en el desove, pero desova, reproduce, deja hijos, deja legados, deja ideas, deja ejemplos. No digo, por favor, porque mañana seguro algún titular de mi país dirá que la Presidenta propone que todos se suiciden y vayan a desovar contra la corriente, no tengo vocación suicida, quédense tranquilos. Por allí me gustaría hacer algunas cosas, pero como tenemos las inhibiciones de los educados y de los civilizados y democráticos, reprimimos algunos deseos y nos sometemos a esas inhibiciones. Pero quiero que quede también el ejemplo de esos salmones.
Yo conocí algunos que fueron contra la corriente permanentemente y dejan legado. Por eso digo que no tengamos miedo, porque las cosas que hemos hecho las hemos hecho bien, con equivocaciones, con errores, pero con un objetivo permanente de gobernar en favor de nuestros pueblos, soportando presiones que no ha soportado nadie para que torzamos el rumbo, para que hagamos lo que otros quieren. Lo hemos hecho y lo estamos haciendo porque de aquella época tan joven, forjados en un concepto de compromiso con el prójimo, tenemos el otro gran elemento que es además de la velocidad, Pepe, que es importante… Me acuerdo de tu reportaje inolvidable con la periodista de la CNN, cuando hizo todo un panegírico para quedar bien con vos y te decía todo lo que habías sufrido, lo que te había pasado, cómo habías escapado y dijiste no, yo me estaba escapando, el problema fue que me agarraron, no era que quería sufrir ni que me tuvieran preso. Esa velocidad está bien, esa velocidad la tenemos que seguir teniendo, esa velocidad no la tenemos que perder, a algunos los agarraron, a muchos los agarraron y no los soltaron. Los que están acá han sido agarrados, agarradas, agraviados y aquí están, con la buena voluntad de siempre. Por eso digo que a la velocidad que hay que seguir manteniendo le agreguemos lo que siempre tuvimos, la voluntad política, que es el instrumento imprescindible de cualquier político para transformar la realidad. Ojo, de cualquier político que quiera trabajar en beneficio del pueblo, porque también es bueno ahora decirlo, hay algunos que prefieren quedar bien con los de afuera y no con los de adentro.
Para finalizar, recuerdo cuando estábamos discutiendo la reestructuración, el plan, cuando Argentina iba a hacer el show road por el mundo, de qué manera de pago iba a ofrecer en la reestructuración de su deuda soberana, en el año 2005; recuerdo una reunión muy emblemática que tuvimos en la quinta de Olivos con las autoridades económicas que eran las que iban a tener que salir al mundo, Kirchner, el Secretario Legal y Técnico de la Presidencia, doctor Zannini y quien les habla, que llegó después y pudo presenciar un momento donde Kirchner decía “estas son las condiciones en que nosotros vamos a poder pagar porque son las únicas que nos van a permitir crecer, pagar la deuda y al mismo tiempo pagar la deuda social que es prioritaria”. Y dijo un porcentaje, porque en realidad era cuánto íbamos a pagar de interés, cuánto íbamos a hacer de quita, qué plazo, de eso se trataba, también de números. Y me acuerdo que quien debía ir a negociar le dijo: “yo no puedo, eso es un papelón, yo no puedo ir a negociar porque donde vaya con eso me van a sacar a las patadas”. Y me acuerdo cómo terminó la reunión: Kirchner le dijo “mirá, es preferible que te saquen a patadas de afuera, de los países que vayas, antes que nos saquen a todos a patadas de acá de la República Argentina”. Y me parece que este es el horizonte, el objetivo, la vara, la regla con la cual tenemos que seguir trabajando, saber que vamos a poder plantarnos frente a nuestras sociedades y rendir cuentas de lo que hemos hecho sin demasiadas explicaciones. Siempre digo que lo que necesita demasiada explicación es porque no está claro. Y creo que cada uno de nosotros, cada una de nosotras puede explicarle hoy a su pueblo qué es lo que ha hecho concretamente en beneficio de esas masas olvidadas, sumergidas, humilladas durante tanto tiempo a través de políticas públicas sociales, económicas, que son proyectos políticos, no modelos económicos. Ojo, no hay modelos económicos, la decisión es política, la economía viene después y se cambia cuando hay que cambiarla y se mantiene cuando hay que mantenerla. Eso es economía política, que depende de un proyecto político.
Por eso convoco a todos mis compañeros del MERCOSUR, a todos los jefes de Estado que hoy nos acompañan, en el caso de Evo ya como miembro, Rafael como observador, como amigo y tantos otros que hoy nos acompañan, para que ese siga siendo el objetivo y además, por sobre todas las cosas, algo que ha sido también central en estos años: la unidad indestructible de la región frente a problemas graves que se nos presentaron y la resolución de nuestros propios conflictos bajo nuestras propias normas. Nos ha ido muy bien así, por eso creo que tenemos que profundizar en expresar, en normatizar instrumentos, mecanismos de solución de conflictos, calificadoras propias, instrumentos propios que nos ayuden a seguir no solamente creciendo sino dándole mayor densidad y entramado a nuestro crecimiento en un mundo que va seguir siendo muy difícil. Nada más, muchas gracias a todos y a todas.

ARGENTINA “Gobernamos en favor de nuestros pueblos”, afirmó la Presidenta en la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur

08dic12 01 071212brasilia09Viernes, 07 de Diciembre de 2012
“Gobernamos en favor de nuestros pueblos”, afirmó la Presidenta en la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur

La presidenta Cristina Fernández participa en Brasilia de la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, con sus colegas de Brasil, Dilma Rousseff, de Uruguay, José Mujica, Bolivia, Evo Morales, Ecuador, Rafael Correa y el vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Allí, resaltó “la unidad indestructible de la región frente a problemas graves que se nos presentaron y la resolución de los conflictos bajo nuestras propias normas”.
Cristina Fernández participó junto a su pares de Brasil, Dilma Rousseff y de Uruguay, José Mujica y al ministro de Energía venezolano, Rafael Ramírez de un desayuno de trabajo en el Palacio de Itamaraty de la capital brasileña.

La mandataria argentina estuvo acompañada en el desayuno de trabajo por el canciller Héctor Timerman y el embajador argentino en Brasil, Luis Kreckler. Más tarde, comenzó el plenario de presidentes, en el cual se sumaron los mandatarios de Ecuador, Rafael Correa y de Bolivia, Evo Morales.

Durante el plenario, la Presidenta hizo uso de la palabra. Allí, aseguró: “estamos dispuestos a ser socios de la Unión Europea”, pero “no queremos ser depositarios” de las mercaderías que sobran en el viejo Continente.
También, afirmó que “los grandes países del mundo tienen importantes inversiones en Argentina. Eso nos pone contentos” pero a la vez pidió “comenzar de hablar de igual a igual” con la Unión Europea y agregó:”estamos cansados de que nos tilden de proteccionistas”. En ese punto, solicitó debatir qué “grado de protección tienen los países de Europa y qué están dispuestos a ofrecer”.

Al referirse a la relación con la U.E, la mandataria expresó:”Tenemos que ir con buenos modales y con un buen lenguaje, ir con números, no estamos hablando de cuestiones ideológicas. Nos acusaban de tener ideologías y de querer cambiar el mundo. Ahora somos nosotros los que queremos hablar de números”, sostuvo en el plenario.

La mandataria afirmó con respecto a los proyectos políticos de la región que “las cosas que hemos hecho las hemos hecho bien” y señaló que “más allá de las equivocaciones o errores gobernamos en favor de nuestros pueblos”.En ese sentido, subrayó “Gobernamos en favor de nuestros pueblos soportando presiones para que hagamos lo que otros quieren”.
La Presidenta argentina cuestionó “a aquellos que quieren quedar bien con los de afuera y no con los de adentro”, al sostener que “los que estamos acá nos vamos a poder plantar frente a nuestras sociedades y explicarles qué es lo que se ha hecho en beneficio de esas masas olvidadas”.
En ese sentido, sostuvo que “la voluntad política es el instrumento de cualquier político para transformar la realidad, de cualquier político de bien porque ojo que hay algunos que quieren quedar bien con los de afuera y no con los de adentro”.

La jefa de Estado resaltó “la unidad indestructible de la región frente a problemas graves que se nos presentaron y la resolución de los conflictos bajo nuestras propias normas”. Al respecto, llamó a profundizar los “instrumentos propios que nos ayuden a seguir creciendo y dándole mayor densidad y entramado a nuestro crecimiento en un mundo que va a seguir siendo muy difícil”
Luego del plenario, los mandatarios participarán de un almuerzo que ofrece el país anfitrión a las delegaciones. En la Cumbre se analizan acciones para estimular la economía y ampliar el comercio regional, así como la búsqueda de inversiones. La agenda de la Cumbre incluye temas como los agronegocios, la energía, la innovación e infraestructura.

ARGENTINA La Presidenta se reunió con Luiz Inácio Lula da Silva

Miércoles, 17 de Octubre de 2012
La Presidenta se reunió con Luiz Inácio Lula da Silva

La presidenta Cristina Fernández recibió, en la Casa Rosada, al ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula Da Silva, con quien se reunió a solas en el despacho presidencial. Más tarde compartieron un almuerzo. El ex mandatario se encuentra desde anoche en el país para asistir al coloquio de IDEA en Mar del Plata.
Cristina Fernández y Lula Da Silva dialogaron sobre las relaciones entre Argentina y Brasil, y pasaron revista a temas vinculados con el Mercosur y la Unasur.

MERCOSUR Acuerdo energético con Venezuela: Palabras de la Presidenta de la Nación

Acuerdo energético con Venezuela: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ DURANTE LA DECLARACIÓN CONJUNTA ENTRE LA REPÚBLICA ARGENTINA Y LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, EN LA EMBAJADA DE LA REPÚBLICA ARGENTINA EN LA REPÚBLICA FEDERATIVA DE BRASIL.
En este pedacito de tierra argentina, circundado por territorio de nuestra hermana República del Brasil, en esta emblemática Embajada. ¿Por qué digo emblemática Embajada? Porque vos sabés Hugo, mirá lo que yo hablaba hoy de las soledades y de lo que vos siempre también contaba y contaba Pepe que nuestros intelectuales, nuestros gobernantes miraban hacía afuera, hacía Europa, hacía el Norte, aquí en la Argentina, aquí en Brasil la República Argentina no tenía Embajada, tenía la casa del embajador, pero tenía un terreno – que era este terreno, cedido por el Gobierno del Brasil, cuando se fundó Brasilia, como se los cedió a cada uno de los países para que cada nación construyera el edificio de su Embajada. Aquí jugaban al fútbol, era una canchita de fútbol. En nuestro principal socio comercial, en el principal destino de nuestras exportaciones no teníamos Embajada, teníamos Embajada en Washington, tenemos Embajada en París, en Roma, en España, pero aquí al ladito no teníamos Embajada y Néstor Kirchner, ese mismo hombre que vos decís como miraba; a mí me miraba distinto también, pero bueno por obvias razones. A veces me miraba enojado, a veces nos enojábamos y nos peleábamos pero era parte de la vida, era imposible estando los dos juntos no pelearnos. Así que nada, tomó la decisión y se comenzó a construir esta Embajada, cuando era embajador aquí Juan Pablo Lohlé.
Pero bueno Néstor toma la decisión y comienza a construirse esta magnífica Embajada, que fue proyectada por un arquitecto muy importante en la Argentina, el arquitecto Solsona y realmente ha quedado una Embajada preciosa porque tiene la impronta de lo que es el diseño de Brasil. Estamos muy orgullosos y muy contentos porque para nosotros es un símbolo de integración, de decisión definitiva y permanente a la América del Sur, como lo es también – entre otras cosas – porque este convenio que acabamos de firmar hoy, este acuerdo, esta declaración de ambos Presidentes, que también tiene como antecedente una mesa de trabajo que hubo entre los presidentes de PDVSA e YPF, el ingeniero Galluccio sobre la cual versa este documento y que lo está esperando a Rafael, allá en Buenos Aires para encontrarse, realmente es un paso más en una integración que viene desde hace mucho tiempo y que nació no por necesidades económicas, sino fundamentalmente por las mismas convicciones, con estilos diferentes, con formatos diferentes, porque además la particularidad de este integración de la América del Sur, del MERCOSUR, de la UNASUR… hoy lo recibimos a Venezuela y a Hugo, aquí en el MERCOSUR. Y es un día histórico realmente, que por un momento a mí me parecía que no iba a llegar nunca, era como que desfallecíamos porque siempre había algún inconveniente, faltaba una aprobación, faltaba lo otro. Bueno la historia es en definitiva la que decide los tiempos y yo quiero agradecerle a mi compañero y amigo, Hugo Chávez Frías la paciencia, una vez más, que tuvo para aguantar – sí el término apropiado es aguantar, porque hay cosas que uno… aguantar desplantes, aguantar cosas que tal vez otros no hubiera hecho, no lo hubieran tolerado – pero su vocación de integración, de pertenencia a esta tierra, a este bloque, a esta idea porque, en definitiva, el MERCOSUR no es solamente una construcción económica, como algunos quieren hacerla aparecer, o una asociación aduanera, el MERCOSUR – como la UNASUR – son ideas, ideales, objetivos que se llevan adelante y que se transforman en política cuando esas ideas se traducen en instrumentos, en instituciones y en política, como es el caso del MERCOSUR, como es el caso de la UNASUR.
Y hoy es un instrumento mejor y más ampliado, porque además de Argentina, de Brasil, de Uruguay, de Paraguay, que está suspendido momentáneamente nada más hasta que elija nuevamente sus autoridades, ahora está Venezuela. Y no debemos detenernos aquí, tenemos que tratar de incorporar más miembros.
Recién hablaba del otro hito histórico de la República Argentina como ha sido la recuperación de YPF. Vos decís siempre que el petróleo, la enfermedad holandesa como le llaman algunos, o la maldición del petróleo a Venezuela, YPF fue una empresa emblemática en la República Argentina. Significó la soberanía, es casi como una marca de país y su desnacionalización, porque hay que aclararlo Hugo, en 1999, 1998 hubo un momento en que pasó de ser una empresa del Estado a una empresa privada. Pero una empresa privada, en la cual las provincias petroleras, que somos 10 en la Argentina, teníamos participación. Santa Cruz, la Santa Cruz gobernada por tu amigo Néstor Kirchner, durante tres períodos, llegó a tener en esa empresa casi el 4 por ciento del capital porque había recibido regalías hidrocarburíferas por la deuda que tenía la Nación con las provincias y además – como él quería llegar al 5 por ciento porque el que tenía el 5 por ciento ponía un miembro en el directorio – siguió comprando acciones en la Bolsa de Nueva York. En eso estábamos, ya estábamos llegando al 4, iba a llegar al 5 sí o sí, cuando el gobierno de ese entonces decide, no ya la privatización, sino la desnacionalización. Esto es transferir a capitales privados extranjeros recursos estratégicos no renovables y vitales en la ecuación económica y de país, como es el petróleo.
Seguramente que cuando vos le dijiste eso, él te dijo lo que te contestó porque era un hombre que tenía un manejo exacto de los tiempos. Lo único que lamento – entre otras cosas, por supuesto – es que no haya podido estar presente físicamente cuando tomamos la decisión de recuperar la soberanía hidrocarburífera. Digo físicamente – yo creo mucho en Dios – y estoy segura que desde algún lado lo vio y se sonrió.
Y cuando la tomamos fue con la decisión más difícil, hubiera sido más fácil hacerlo con el cien por ciento, ir por todo pero decidimos adoptar un modelo del 51 por ciento, que nos diera la mayoría y que nos permitiera seguir enlistados en la Bolsa de Nueva York, cotizando, controlado. Elegí el camino difícil, las mujeres somos así, nos gustan las cosas difíciles. Para las fáciles están los hombres, a ellos siempre le gustan las cosas fáciles. (APLAUSOS). A nosotros nos gustan las difíciles, tienen otro sabor, otro gustito. Pero, para que vean, se dieron cuenta hoy, allá en el Planalto, empezó una mujer y quién cerró: otra mujer…. Para que tomen cuenta, pero más allá de las chanzas – mi querido – esto no es una cuestión de género, sin lugar a dudas, más allá de mis bromas, es una cuestión de políticas: hombres y mujeres indistintamente que piensan y que tienen los mismos objetivos, que vienen de distintos orígenes, Dilma, vos, Pepé, yo. Todos de distintos orígenes, pero con un mismo objetivo: la conmoción frente a un mundo injusto. ¿Por qué digo la conmoción? Porque es eso la pasión militante, uno se conmociona y se conmueve frente a lo que no le gusta porque lo considera injusto e inequitativo. Puede vestir uniforme de soldado, puede ser un sacerdote, puede ir con polleras, puede ser un intelectual pero los une la misma cosa: la indignación frente a la injusticia, a la inequidad, a los que uno tengan todo y los otros no tenga nada. Y esto es más allá de los defectos, de los errores… y por eso le decía a Pepe que no le tenga miedo a las trampas porque podemos equivocarnos o tomar decisiones que no son las adecuadas y después tengamos que modificarlas, corregirlas.
Y te digo algo Hugo, no tenemos que tener miedo a corregir cuando nos equivocamos, no somos Dios. Vos y yo hemos aprendido – por distintos motivos, o por iguales y parecidos motivos – que ni vos, ni yo, ni ninguno somos Dios, que Dios está allá arriba y que acá somos simples mortales, que muchas tomamos decisiones y nos equivocamos y tenemos que modificarlas, corregirlas, mejorarlas. Y no tengamos miedo, ni vergüenza a lo que digan; lo peor que puede hacer uno es equivocarse y persistir en el error. Eso ya nos hace definitivamente estúpidos, que es lo que nunca me voy a permitir ser: estúpida. Entonces, yo quiero agradecerte todo el esfuerzo que has hecho precisamente por no cejar en esta incorporación que hoy se hace definitiva, que hoy se patentiza y que nos va a permitir a la América del Sur, lo que decía la Presidenta Dilma Rousseff: convertirnos en la quinta economía del mundo, por PBI, por población, por un montón de ítems que hacen que nos coloquen como la quinta economía del mundo luego de Estados Unidos, de China, de Alemania, de Japón.
Esto es un desafío terrible e inmenso que exige que seamos muy realistas, que sigamos trabajando cada vez más en un mundo cada vez más complejo y difícil, pero que con energía, alimentos, con conocimiento y ciencia y tecnología, que nos va a permitir transformar esa energía en mayor valor agregado y más trabajo, esos alimentos, no solamente en productos primarios sino en mayor y mejor calidad con valor agregado, porque la clave acá para sacar a nuestra gente de la pobreza, es darle valor agregado a todos nuestros productos primarios.
Y tenemos mucho de todo lo que necesita el mundo y además, tenemos una región de paz y, además, tenemos una región libre de cualquier conflicto religioso o étnico y, además, nos llevamos muy bien los presidentes de la región, aún cuando estemos en partidos diferentes y, además, las sociedades han decidido darse definitivamente gobiernos democráticos.
Oportunidad histórica, tal vez, tan única como hace 200 años, cuando también caían los imperios. Porque hace 200 años, cuando San Martín, Bolívar, Belgrano, Artigas se lanzaron a la lucha, también caían imperios: Napoleón Bonaparte irrumpía en Europa.
Todo el mundo le hace mala prensa por ahí a Napoleón Bonaparte y lo plantean así, así como un loco. No, muchachos, Napoleón era la irrupción de la burguesía y del liberalismo enserio en Europa, fue el gran codificador, fue el que llegó hasta en la cultura…
Vos sabías que en la expedición napoleónica a Egipto llevó arqueólogos y estos descubrieron la piedra de roseta y gracias a Napoleón y sus arqueólogos se encontró esa piedra que, por supuesto, tienen los ingleses hoy en su…cuándo no, sí, el Partenón, las Malvinas, varias cosas se han quedado.
La piedra de roseta la encuentra un arqueólogo que lleva Napoleón en su expedición a Egipto y ahí en ese río, descubren que había al lado de jeroglíficos, porque nadie sabía qué decía en las pirámides, había una inscripción en griego y gracias a Napoleón comenzó a entenderse qué decían los jeroglíficos y se descifran muchísimos misterios.
Pero esas cosas no se cuentan: Napoleón fue la avanzada del liberalismo en el mundo y también, tomaron medidas muy importantes. Su hermano José, cuando lo puso en el trono de España. Y en ese momento histórico mundial, de ruptura de las monarquías, irrumpen en las colonias las democracias, las revoluciones más que las democracias, las independencias.
Primero, tímidamente: en mayo con una construcción teórica jurídica que como la hermana mayor, España, estaba bajo no sé qué cosa, todos paraguas para disimular las verdaderas ansias de libertad que tenían nuestros patriotas imbuidos por la Revolución Francesa.
Y hoy también estamos en un momento histórico, de ruptura de modelos que se han venido desarrollando en el mundo a partir de la Segunda Guerra Mundial. Por este no es un modelo que, como algunos creen, irrumpe con la caída del Muro de Berlín, en realidad el mundo que se concibe y se proclama como dividir una parte para vos y otra parte para mí, que encierra en el fondo un concepto de moderno colonialismo que se dio después del ’45, es una época que está terminando.
Porque en realidad, lo que está en crisis hoy, además de la economía mundial, es la cuestión del poder también en el mundo. Y yo quiero finalizar con esto del poder, porque sé que mañana en algunos diarios van a titular “hizo toda una clara alusión al poder porque el poder…”.
Cuando hablamos del poder, los que surgimos de las elecciones libres y democráticas , hablamos del poder popular, somos representantes de un poder que va a elecciones cada dos años…
Vos ya fuiste como trece o catorce, a vos se te fue un poquito la mano con las elecciones. Pero en el resto, en mí país, por ejemplo, hay elecciones cada dos años, cada cuatro para presidente y cada dos para renovar Cámaras por mitades y por tercios en la Cámara de Senadores.
Ese poder, que es el de los partidos políticos, que es lo que representamos en el Congreso, en el Poder Ejecutivo, va a elecciones cada dos años. Ese es el poder del que yo hablaba, pero no es el poder más importante ni en Venezuela ni en ninguna otra parte del mundo. Los poderes más importantes todavía, siguen siendo aquellos que no van a elecciones: el poder de las grandes corporaciones, de los grandes conglomerados comunicacionales a nivel global o nacional o regional y de los grandes conglomerados financieros que hoy asolan las economías mundiales.
Ese poder, al que nadie…por lo menos mencionen los medios de comunicación, ese poder no lo elige nadie, no lo controla nadie, no lo vota nadie y, sin embargo, nos juzga a todos nosotros, fundamentalmente, gobernantes elegidos por millones de votos en nuestros respectivos países.
Por eso quiero hacer esta diferencia entre los poderes para nadie se confunda de qué poder hablaba hoy. Y el poder que hoy está en discusión en el mundo, es un poder que se ha difuminado luego de muchos acontecimientos, algunos creen que a partir del año 2008 con la caída de Lehman Brothers; otros creen que a partir del año 2001, cuando pasó lo de las Torres Gemelas, que causó también un gran impacto; otros creen de la caída del Muro de Berlín. En fin, es una tarea de los historiadores.
Pero es bueno analizar que estamos también frente a un cambio de época como el que vivieron Bolívar, San Martín y tantos otros.
Yo no sé, vos seguro que te creés Bolívar, hoy en el fondo estoy convencida que algo aletea en vos, te falta una Manuelita Sáenz nada más; yo, podría ser una Juana Azurduy, tampoco me siento una Juana Azurduy porque mañana si no tengo un título “se cree Juana Azurduy”, tampoco.
Pero creo que tenemos desafíos parecidos, más complejos. Imaginás, ¿cuánto tardaba Bolívar en enterarse lo que pasaba en Buenos Aires? Meses, meses y ahora es un minuto y estás on line con todo lo que está pasando en el mundo.
Por eso, lo que decías vos, que vamos a ver más cambios en estos años que nos quedan que los que se vivieron en 200 años, es absolutamente cierto y tiene que ver con esa globalización que yo te voy a decir algo: yo sé que vos chillas mucho contra la globalización. Yo también al principio la denostaba, desconfiaba, no sé, me parecía como que venían por todos nosotros. ¿Y sabés qué? Me estoy dando cuenta que la globalización, como los pobres, como los que sufren, son muchos más, millones más de los que tienen todo esta globalización, que algunos creyeron que la iban a poder usufructuar libre e impunemente, finalmente está poniendo al descubierto cómo es la trama del poder y de las relaciones de poder en el mundo. Solamente hay que saber mirar para ver y yo creo que está pasando esto.
Y para terminar, porque a mí me encanta, yo soy una apasionada de la política internacional y de
la historia: fíjate vos, me acuerdo cuando pasó lo de la primavera, la autotitulada por algunos medios “primavera árabe”. Lo charlábamos con el Canciller, un experto por convicción y por origen también en Medio Oriente, reitero, lo charlábamos con Héctor y decíamos: “Esta no es una revolución como la que se piensan en los grandes centros de poder que es una revolución que van a querer vivir en el mundo árabe o musulmán como vivimos en Occidente; esta primavera va a ser, finalmente, una primavera que va a tener más que ver con lo musulmán que con la primavera que algunos imaginaban.
Y bueno, los resultados de las elecciones en algunos países, están demostrando que valiéndose de los instrumentos de la conectividad, ¿algunos sabés por qué se confundieron?, porque veían que el que tenía chador y un turbante andaba con el teléfono inteligente y entonces se pensaron “esta es de las nuestras”. No, utiliza el instrumento porque ella quiere vivir como le enseñaron y como cree y como quiere vivir además, que esto es lo importante, que cada país y que cada sociedad, respetando los derechos humanos y respetando al otro, quiera vivir como lo marca su tradición, su historia y el voto popular.
Por eso, mundo diferente, mundo fascinante. Es un mundo fascinante el mundo del cambio. En un mundo así de onda de los ’50, con el macartismo y esas cosas que había, yo me hubiera aburrido muchísimo, a parte, que todos pensaran igual…horrible.
Me encanta este mundo, me encantan estos desafíos, me encanta esto que nos está pasando en la América del Sur y espero que todos nosotros estemos a la altura de la historia y de las circunstancias.
No para parecernos a nadie, porque, Hugo, no tenemos que parecernos a nadie, nunca nada es igual, vos lo dijiste hoy repitiendo a Heráclito, nunca se bebe en el mismo río y la historia siempre es diferente, puede tener puntos de contacto, puede tener enseñanzas desde dónde mirar, de dónde aprender, de dónde ver, pero siempre, afortunadamente, es distinta.
¿Saben por qué afortunadamente? Porque si no sería la historia que construyeron otros y esta es la historia que estamos construyendo nosotros.
Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas. (APLAUSOS)

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