Despertar Nacional

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ARGENTINA Acto junto a organizaciones sociales de Jujuy: Palabras de la Presidenta de la Nación

Acto junto a organizaciones sociales de Jujuy: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ EN ACTO JUNTO A LA AGRUPACIÓN SOCIAL TUPAC AMARU, EN LA PROVINCIA DE JUJUY.
Gracias, muchas gracias, buenas tardes a todos y a todas; muchísimas gracias, muchas gracias compañeros y compañeras por tanta alegría. Chicos las banderas que los quiero ver a todos, después las alzan de vuelta, un poquito enrollarlas, así los vemos a todos. Son tantos, tan jóvenes con tantas convicciones, cuando los veo y los miro a todos ustedes me veo a mí misma y a él, décadas atrás. Gracias por esta sorpresa y esta emoción, el que sube la foto que más me gusta, era cuando nos mirábamos a los ojos y sin decir una sola palabra nos entendíamos como nunca nadie se entendió en el mundo, porque nos entendíamos no sólo desde el corazón, sino también desde las ideas, de la historia. Y es lo que me pasa ahora que él no está, cuando miro a los ojos de ustedes nos entendemos sin hablarnos, nos entendemos desde el corazón, desde la convicciones, de las esperanzas, de los sueños, de las ilusiones, de esta necesidad de partir el futuro, que estamos pariendo, compañeros y compañeras.
No les quepa duda, estas jóvenes generaciones de niños, de adolescentes que van al colegio secundario, que hoy ven a sus padres trabajar. De todos ustedes, tal vez, que a partir de la unidad, la organización y la solidaridad han logrado tener un trabajo y compartir, esa maravillosa palabra que todavía no todos entienden: compartir con el otro, darse cuenta que la patria también es el otro. Hoy lo veo reflejado en estas banderas, en sus convicciones, en este sentir que es necesario seguir esta marcha que no empezó tampoco hace 10 años.
Hace unos instantes, yo decía que por esas raras casualidades del destino, creo mucho en el destino, estoy aquí junto a ustedes en el Día de la Pachamama, en el día de esa civilización milenaria donde se le agradece a la tierra los frutos que la tierra nos da, no para vivir mejor, como dice un amigo mío que ocupa un alto cargo en el gobierno de Bolivia, sino para vivir bien, que es diferente, y eso es lo que yo quiero, que los argentinos vivan bien, que todos puedan vivir bien. Parece apenas una distinción de palabras, de lenguaje, pero es algo más profundo, es algo que yo sé que ustedes entienden…Yo también los amo mucho a todos. (APLAUSOS).
Hace unos instantes me contaban que era la primera vez que un presidente argentino venía al Ingenio “La Esperanza”, fundado allá por 1883. Este ingenio que alberga a más de 1.500 trabajadores y que vamos a ayudar al grupo empresario, que hoy lo ha puesto en marcha… en realidad se puso en marcha, el 8 de julio, cuando se prendieron las calderas. Yo estaba en Tucumán y decía que se habían prendido, el día anterior, las calderas del Ingenio “La Esperanza”. Es un símbolo, no sólo para los jujeños, sino es un símbolo de los tiempos que corren, de la necesidad de tener un Estado presente, de tener un Estado que no mire a otro lado cuando hay empresas que tienen problemas o compatriotas que tienen problemas, cuando el Estado mira para otro lado todo, más temprano que tarde, termina mal. Y saben qué, los argentinos tenemos demasiadas historias y demasiados tiempos en que han terminado mal. Fueron 200 años de sacrificio, de desencuentros y por eso es necesario que esta historia – que hemos construido en estos diez años – termine bien. No por nosotros, sino por todos lo que todavía falta hacer.
Una Argentina que fue vapuleada durante décadas, devastada, primero por enfrentamientos internos, en su primer siglo; luego también por enfrentamientos internos en su segundo siglo y luego, la destrucción fue más sutil: surgió de las entrañas propias de nuestro propio partido. Muchos se habían reconvertido y creído que la historia había terminado, que el Estado ya no tenía lugar, que el mercado lo dominaba. Y finalmente, nos dimos cuenta que todo se derrumbaba. Afortunadamente un hombre, mi compañero, en el año 2003, como él lo decía, en nombre de un generación que había sido devastada y diezmada llegaba a la Casa de Gobierno y decía aquellas palabras, que quedaron grabadas, que no era un discurso, era lo que él pensaba y lo que él sentía “que no había llegado a Presidente para dejar sus convicciones en la puerta de la Casa de Gobierno”. Y no las dejó. (APLAUSOS).
Déjenme decirles finalmente, queridos compañeros y compañeras, antes de agradecerles esta inmensa movilización y manifestación de cariño, que yo estoy convencida que si él pudiera volver a elegir la vida que tuvo, el sacrificio que le costó, la volvería a elegir y volvería a ser exactamente lo mismo. Estoy convencida, estoy convencida, por su compromiso con la historia; estoy convencida porque él sintió siempre ese compromiso con la historia, con la historia que se había truncado.
Y mi compromiso en esta nueva etapa que estamos iniciando en una Argentina reconstruida después de una década ganada, es poner sobre la mesa en debate y discusión, pero fundamentalmente en acción y en programas de gobierno, la necesidad de la unidad nacional junto a los trabajadores, junto a los empresarios como recién estuvimos en el ingenio La Esperanza que siguen apostando y creyendo en su país, junto a los científicos, que han vuelto, junto a los jóvenes que ahora pueden ir a la universidad, junto a los chicos que tienen sus netbooks, junto a ustedes que las cooperativas levantan todos los días a la mañana para salir a trabajar y hacer algo nuevo por su prójimo.
Lo que es importante comprender que la unidad se da en la diversidad, que los que quieren silencio yo les digo que el silencio no es propio de las democracias; el silencio es de la paz de los cementerios y nosotros queremos una democracia alegre, que festeje, que cada día incluya más argentinos, que cada vez amplíe más derechos, que cada vez dé más oportunidades y que sirva la pena levantarse todas las mañanas para saber que todos los días vamos a estar un poco mejor.
Muchas gracias a todos y a todas. ¡Qué Dios, la Virgen y la Pachamama, los bendiga a todos!
Muchas gracias, los quiero mucho. (APLAUSOS)

ARGENTINA La Presidenta consideró necesario plasmar la unidad nacional en programas de Gobierno

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Jueves, 01 de Agosto de 2013
La Presidenta consideró necesario plasmar la unidad nacional en programas de Gobierno

La presidenta Cristina Fernández visitó la provincia de Jujuy, donde se encontró con integrantes de pueblos originarios y organizaciones sociales para rendir tributo a la Pachamama. “Este es el día en el que esta civilización milenaria le agradece a su tierra los productos que la tierra nos da, no para vivir mejor, sino para vivir bien”, expresó la Jefa de Estado.
En el mismo acto, Cristina Fernández recordó al ex presidente Néstor Kirchner, cuya imagen ilustraba un gran telón instalado en el escenario desde el que se dirigió al público. En ese marco, la Presidenta manifestó que con Kirchner “nos entendíamos no sólo desde el corazón, sino desde las ideas y desde la historia”. Y agregó, dirigiéndose a la multitud que acompañaba el acto: “Eso es lo que me pasa ahora que él no está, nos entendemos sin hablarnos, nos entendemos desde el corazón, desde las ilusiones, desde las esperanzas y desde los sueños, desde esta necesidad de parir el futuro que estamos pariendo”.
Asimismo, la Presidenta sostuvo: “Un hombre, mi compañero, en nombre de una generación devastada y diezmada, llegaba a la Casa de Gobierno y decía aquellas palabras que quedaron grabadas: que no había llegado a Presidente para dejar sus convicciones en la puerta de la Casa de Gobierno. Y no las dejó, y le costó”.
No obstante, sostuvo estar “convencida” de que “si él [Néstor Kirchner], pudiera volver a elegir la vida que tuvo, con el sacrificio que le costó, la volvería a elegir y volvería a hacer exactamente lo mismo” porque “el sintió siempre ese compromiso con la historia que se había truncado”.
Por otra parte, la Primera Mandataria convocó a los argentinos a profundizar las acciones solidarias al sostener que “compartir es una maravillosa palabra, aunque todavía no todos comprenden”. En ese marco anunció que el Estado nacional brindará apoyo al grupo empresario que puso en marcha el ingenio La Esperanza, en Jujuy, porque “es un símbolo de los tiempos que corren, los tiempos de la necesidad de tener un Estado presente, que no mira para otro lado cuando hay empresas y compatriotas que tienen problemas”. “Cuando el Estado mira a otra parte, todo termina mal”, advirtió Cristina Fernández.
“Mi compromiso en esta nueva etapa que estamos iniciando en una Argentina reconstruida es, después de una década ganada, poner sobre la mesa en debate y discusión, pero fundamentalmente en acción y programas de gobierno, la necesidad de la unidad nacional”, expresó la Presidenta. Y agregó: “Quiero que valga la pena levantarse todas las mañanas para saber que todos los días vamos a estar un poco mejor”.

ARGENTINA Apertura simbólica de la zafra azucarera en Jujuy: palabras de la Presidenta de la Nación

Apertura simbólica de la zafra azucarera en Jujuy: palabras de la Presidenta de la Nación
Gracias, muchas gracias, muy buenas tardes a todos y a todas; señor Gobernador de la provincia de Jujuy; señor Gobernador de la provincia de Salta; señores empresarios, que hoy nos acompañan, empresarios argentinos, que han decidido hacer una apuesta importante, que es aquí donde empieza la Patria, aquí donde por esas cosas raras del destino – yo creo mucho en el destino, en el destino de los pueblos, de las naciones, pero también de los hombres y las mujeres – y decía que por esas cosas del destino esto que tenía que venir a hacer, hoy, aquí y que alguien decía era la primera vez que un Presidente llega aquí, al ingenio “La Esperanza”, él también cuando fue Presidente era un Presidente que llegaba por primera vez a muchos lugares. Y la verdad que llegar también luego de haber pospuesto – y vos los sabés Eduardo y vos también Yahuar – y que justamente haya coincidido en el Día de la Pachamama, no puede ser casualidad, no puede ser obra del azar. (APLAUSOS).
Ustedes saben – yo creo mucho en las señales – hoy cuando Salustriana, a quien había conocido a través de una videoconferencia, en la inauguración de un gasoducto – si mal no recuerdo, ¿no, Eduardo? – Salustriana que no conoce el subte y que lo sigue sin conocer y la vamos a llevar a conocer el subte. Yo creo que el Ingeniero se lo va a mostrar sin ningún problema. Salustriana es argentina, igual que todos. (APLAUSOS). Como argentinos son aquellos que desde Loma Blanca bajaron, el otro día, a Tecnópolis para hacer ver a todos los argentinos de la diversidad cultural, pero de la unidad nacional de reconocernos todos y cada uno como argentinos.
En el homenaje, que hoy hacía a la Pachamama, este collar con productos de la tierra, en una ceremonia similar que también… ese fue un golpe al corazón – Eduardo – lo de la película de él, hace diez años, haciendo también el homenaje a la Pachamama, otra señal importante de que los argentinos que tenemos convicciones, que tenemos ideales, pero que sentimos además la inmensa responsabilidad sobre nuestras espaldas… Las de él eran más anchas y más fuertes porque eran las de un hombre; las mías son más pequeñas y tal vez no tengan la fuerza porque soy mujer, pero les aseguro que voy a poner todo lo que haya que poner para que esta Argentina y para que esta empresa, el Ingenio “La Esperanza” sigan adelante. (APLAUSOS).
Conmueve el ruido del Ingenio, conmueven los cascos de los más de 1.000 trabajadores que dependen de esta empresa. Una empresa, que tampoco es casualidad… “si los pibes para la liberación”, a lo largo y a lo ancho del país están, le guste a quien le guste, ustedes son presente y futuro de la Argentina. (APLAUSOS). Decía que este ingenio – recién con Eduardo recordábamos la fecha – cuyo concurso fue en 1995, en pleno auge del liberalismo en toda América latina y nuestro país tampoco estuvo ausente de esas políticas dictadas desde afuera, y luego la quiebra en el año 2000, otra fecha simbólica. Juan Manuel también se sonríe y se acuerda conmigo de las cosas que pasamos… se desmoronaba la Argentina, como hoy se desmorona el mundo en otras regiones por la aplicación de lo que recién decía Hugo Sigman: un Estado ausente. Y ausente no sólo de las necesidades de los trabajadores y de los que más lo demandan, sino también ausente de los empresarios, de los hombres que producen, que trabajan en la tierra, o como él, un empresario de la biotecnología y también de la industria farmacéutica, parece ser que a los gobernantes del mundo sólo pareciera interesarle que no se caiga un banco, o las finanzas, sin darse cuenta que es necesario ponerle el hombro a la producción, al trabajo, a los hombres de empresa que arriesgan, que invierten.(APLAUSOS). ¡Qué haríamos sin ellos, qué haríamos, qué haríamos si todos se dedicaran únicamente a contar dinero y no a pegar ladrillos y no a invertir en ciencia y tecnología! ¡Qué haríamos si solamente tuviéramos hombres que miran lo que tienen depositado en la cuenta y no los trabajadores que tienen a su cargo y que tienen que pagarle el sueldo, cada sueldo a fin de mes!
Este es el mundo al que hemos llegado por ceguera, por avaricia, por ambición y, ¿saben qué? Creo que en el fondo por inmensa estupidez.
Por eso, creo que en este ingenio La Esperanza, se combina lo que necesitamos y lo que recién decía Hugo Sigman, ingenio e inteligencia de los trabajadores y sus dirigentes sindicales, de los empresarios, de los gobiernos, saber que tenemos que reconvertirnos, saber que no solamente con la producción del azúcar vamos a sacar la empresa adelante. Lo dije yo en Tucumán el día 9 de julio; el día anterior se habían encendido las calderas de este ingenio.
Va a ser una empresa difícil; lo que no va a ser, es una empresa imposible porque los imposibles solamente son para los mediocres, para los que no tienen fuerza, para los que no tienen coraje.
Vamos a hacerlo, yo solo les pido a todos esfuerzo, comprensión y articulación entre el gobierno local, el provincial, el nacional, los empresarios y los trabajadores.
Decía recién el doctor Sigman, que es necesario saber que no solamente vamos a poder producir azúcar para levantar esto que necesitamos la diversidad, alconafta, la producción apícola, la inmensa extensión de la actividad forestal con todas sus posibilidades. Y cada uno de estos 3 empresarios tiene una especialidad, una experiencia que aportar a este emprendimiento.
Nosotros vamos a estar siempre, como lo dije hace unos días cuando inaugurábamos una fábrica de lavarropas al sur de la provincia de Buenos Aires, en Cañuelas, donde solamente antes había caballos, vacas y dulce de leche, estábamos inaugurando una empresa de lavarropas. Y una empresa que antes importaba todo y que ahora los produce aquí para los argentinos.
Hemos vuelto a adquirir capacidad de consumo porque hemos vuelto a tener trabajo y esperanza. Esperanza y trabajo que nos habían robado durante décadas. Autoestima, la autoestima que sé que en el pueblo jujeño, que no les viene de ahora, les viene desde la época de los Incas, está en el ADN de cada uno de ustedes, está en esa Bandera Macha que fundó Belgrano y le entregó al pueblo boliviano y que recién, hermanos de Bolivia, me vinieron a entregar. Está en el ADN de ese pueblo milenario que cuando en Europa andaban con taparrabos y cazando en los bosques, habían descubierto la astronomía, las matemáticas y tenían complejos cultivos y socialización de la tierra y de la producción.
Lo tienen ustedes jujeños, lo tienen ustedes, ¡qué les voy a hablar de sacrificio! De qué puedo hablarles de sacrificio yo que soy tercera generación de argentinos. Mis abuelos bajaron como tantos otros de los barcos a principios de siglo, con una mano atrás y otra adelante.
¡Qué les voy a hablar a ustedes que hace 200 años, cumpliendo las órdenes del general Belgrano, quemaron sus casas y sus cultivos para que no pasara el invasor, para defender a la Patria! ¡Cómo no los voy a creer capaces de grandes empresas, de grandes sacrificios!
Por eso, no me tienen que explicar nada, no me tienen que contar nada. Decía recién el Gobernador, cuando enumeraba los logros de esta década, cada una de las cosas que sabemos que hemos logrado y así como yo no le tengo que contar a ustedes las cosas que hemos hecho en esta década porque son los logros constantes que están viviendo en mejor educación, en mejor salud, en viviendas, en trabajo, ustedes tampoco me tienen que contar ni agradecer nada. Porque la patria todavía les debe mucho, les debe mucho todavía.
A este Norte argentino, que cuando veníamos en helicóptero veíamos las torres de la línea de alta tensión de 500 kilowatios, la línea NEA-NOA, que parecía casi un mito y que él decidió que se construyera y que permitió en esta década que el NEA-NOA tuviera tasas de crecimiento superior inclusive a la media nacional y que hoy estén por debajo de la desocupación nacional.
Estos son logros de la década, sí señores. Que se entere el resto de los argentinos: NEA y NOA están por debajo de la línea de desocupación de la media nacional y es un orgullo para nosotros.
Pero todavía falta mucho y por lo que falta, es por lo que vamos a seguir trabajando todos los días, por el hermano y la hermana que todavía no hemos llegado, por lo que me escribieron el otro día de Palpalá, que me dijeron que ya les llegó el aula digital móvil, por los chicos como Eyén, que bajó de Laguna Blanca para deslumbrar a los argentinos y conocer Tecnópolis.
En nombre de todos estos años, en nombre de estas centurias de años, querido pueblo jujeño, yo me comprometo en este Día de la Pachamama, a seguir dando de mí lo mejor que tengo que es trabajo, esfuerzo y compromiso, con mis errores, con mis equivocaciones, con mis debilidades, con todo, pero con el amor inmenso y profundo también de una madre. Yo me siento madre de todos ustedes y abuela de todos sus hijos y me comprometo a ayudar, a trabajar como siempre lo he hecho desde muy joven para cambiar la patria y nuestro destino como Nación.
Gracias Jujuy, gracias La Esperanza, gracias San Pedro, gracias a todos y a todas.
¡Qué Dios, la Virgen y la Pachamama los ayude y los lleve con ustedes!
Gracias. (APLAUSOS)

ARGENTINA “Los imposibles sólo son para los mediocres, para los que no tienen coraje”, afirmó la Presidenta en Jujuy

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Jueves, 01 de Agosto de 2013
“Los imposibles sólo son para los mediocres, para los que no tienen coraje”, afirmó la Presidenta en Jujuy

La presidenta Cristina Fernández visitó esta tarde el Ingenio La Esperanza, en la localidad jujeña de San Pedro, donde realizó la apertura simbólica de la zafra 2013. Además, participó de una ofrenda al celebrarse el Día de la Pachamama. “Me comprometo a seguir dando de mí, lo mejor que tengo, que es trabajo, esfuerzo y compromiso”, aseguró la Mandataria.
La presidenta Cristina Fernández aseguró que “son cosas del destino” visitar la provincia de Jujuy y realizar una ofrenda a la Pachamama, cuando se cumple el décimo aniversario de la visita de Néstor Kirchner a la provincia. Consideró que la coincidencia “no puede ser azar”.
Sostuvo que se trata de “otra señal de que los argentinos que tenemos ideales, pero que sentimos la responsabilidad sobre nuestras espaldas”. “Las de él eran más anchas, porque era hombre, las mías tal vez son mas pequeñas, porque soy mujer”, afirmó. “Pero voy a poner todo lo que hay que poner”, para que el Ingenio La Esperanza se ponga en funcionamiento.
La Jefa de Estado señaló que “conmueve el ruido de las máquinas, conmueve los cascos de los mil trabajadores que dependen de esta empresa”. Indicó que cuando se decretó la quiebra de la compañía en 2000, “se desmoronaba la Argentina, como hoy se desmorona el mundo, por la aplicación de un estado ausente”.
Sostuvo que el Estado estaba “ausente no sólo de las necesidades de los trabajadores y de los que más lo necesitan, sino también ausente de los empresarios, de los hombres que producen, de la tierra, de las industrias”. Aseveró que las políticas neoliberales promueven ese Estado ausente “sin darse cuenta que es necesario ponerle el hombro a los hombres de empresa que arriesgan, que invierten”.
En ese sentido, la Primera Mandataria se preguntó “qué haríamos si todos se dedicaran a contar dinero y no a pegar ladrillos, y no a invertir en ciencia y tecnología”. “Este es el mundo al que hemos llegado por ceguera, por avaricia, por ambición. Y en el fondo, por inmensa estupidez”, remarcó.
Cristina Fernández indicó que “en el Ingenio La Esperanza se combinan ingenio e inteligencia: de los trabajadores y sus dirigentes sindicales, de los empresarios, de los gobiernos”. Aseguró que hay que “saber que tenemos que reconvertirnos, saber que no solo con la producción de azúcar va a salir adelante”. “Va a ser una empresa difícil, pero no imposible, porque los imposibles solo son para los mediocres, para los que no tienen coraje”, enfatizó.
La Presidenta pidió “a todos, esfuerzo, comprensión y articulación, entre el gobierno nacional, local y los trabajadores”. Destacó que la economía jujueña debe aportar “la diversidad, alconafta, la producción apícola, la inmensa potencialidad de la industria forestal”.
“Los argentinos hemos vuelto a recuperar capacidad de consumo, porque hemos vuelto a tener trabajo y esperanza, esperanza que nos habían robado durante décadas”, aseguró la Jefa de Estado. Y afirmó que esa autoestima “al pueblo jujeño no le viene de ahora, le viene del pueblo inca, está en el ADN”.
“Qué les voy a hablar de ustedes, que cumpliendo las órdenes del gral. Belgrano quemaron sus casas y sus cultivos para defender a la patria”, expresó. Y agregó: “Cómo no los voy a creer capaces de grandes empresas”.
“Yo no les tengo que contar a ustedes las cosas que hemos hecho en esta década, pero ustedes tampoco me tienen que contar ni agradecer nada, porque la patria todavía les debe mucho”, afirmó. En ese sentido, remarcó que las obras de conexión eléctrica permitieron que “el NEA y NOA tengan un crecimiento superior al de la media nacional, y hoy están por debajo de la línea de desocupación media nacional”, lo cual aseguró que “es un orgullo”.
“Vamos a seguir trabajando por el hermano y la hermana, por los que todavía no llegaron”, remarcó la Mandataria. Asimismo, se comprometió “en este día de la Pachamama a seguir dando de mí, lo mejor que tengo que es trabajo, esfuerzo y compromiso”.
“Con mis errores, mis equivocaciones, mis debilidades, pero con el amor inmenso y profundo de una madre. Yo me siento madre de todos ustedes y abuela de sus hijos y me comprometo a trabajar como siempre lo hecho para cambiar el destino de la patria y de Jujuy”, concluyó.
La Presidenta estuvo acompañada por el gobernador de Jujuy, Eduardo Fellner, su par de Salta, Juan Manuel Urtubey, el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, el intendente de La Esperanza y las autoridades del Ingenio La Esperanza.
Tras ser recibida por Fellner, la Primera Mandataria se trasladó hasta el ingenio La Esperanza, y acompañó a sus directivos, quienes realizaron la reapertura simbólica de la porducción del lugar, que durante la década del 90 quedó paralizado y ahora fue reactivado.
Tras recorrer la línea de producción de azúcar, Cristina Fernández se dirigió a un predio aledaño donde pobladores del lugar, con sus trajes típicos , realizaron la tradicional ceremonia de homenaje a la Pachamama. Fue invitada a participar de ese ritual, lo que hizo junto a Fellner.
A continuación, en el palco levantado para el acto de reapertura, habló el CEO del grupo Insud, Hugo Sigman, quien destacó que el establecimiento estuvo cerrado durante 18 años hasta que gracias a la colaboración de los gobiernos nacional y provincial lograron ponerlo nuevamente en marcha. “La zafra empezó y el azúcar ya está saliendo”, dijo.
A continuación habló el gobernador Fellner para subrayar la reactivación que logró la provincia y recordar que Néstor Kirchner, como hoy lo hizo Cristina, también en una visita a la Provincia participó de la ceremonia de la Pachamama, destinada a pedir a la “madre tierra” que rinda frutos para sus habitantes.

ARGENTINA Acto de anuncios de obras públicas: Palabras de la Presidenta de la Nación

Acto de anuncios de obras públicas: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ EN EL ACTO DE ANUNCIOS DE OBRAS PÚBLICAS, EN VIDEOCONFERENCIA, DESDE EL CHACO; SAN SALVADOR DE JUJUY; FLORENCIO VARELA Y AVELLANEDA.
Gracias, muchísimas gracias, buenas tardes Avellaneda; querido Jorge Ferraresi, compañero Intendente, un abrazo muy grande, porque sé también que tuviste días pasados esa tristeza que nos da la vida, pero también la alegría de poder compartir junto a tu pueblo, junto a este pueblo que te quiere tanto esto que significa el progreso que estamos viviendo los argentinos y que se ve.
Recién me decía en una frase – me dice Jorge,- cuando se acercó Andrea, la directora de Villa Corina, con Camila, me dice: “esta directora, esta docente tiene la mejor definición de dónde se ve la mejora de la educación, en la Argentina”. “¿Y cuál es?”, le digo. “Sabés cuál, se ve en la calidad de la ropa y de los útiles escolares que los pibes están trayendo al colegio y que antes venían prácticamente mal, con pocos útiles”. Ahí también se ve la calidad, porque se ve que los padres han recuperado el trabajo. (APLAUSOS).
Cuando yo recién lo escuchaba enumerar a Jorge, casi como en una distribución geográfica del trabajo y de la reindustrialización de Avellaneda, porque en definitiva les estaba contando a todos los argentinos que esta Avellaneda, que conoció el esplendor, de los años 40 y 50, donde era un polo industrial, donde miles de argentinos – un 17 de octubre – cruzaron sus puentes para liberar a un coronel del pueblo, que luego se transformó en Presidente de todos los argentinos, fue testigo también, testimonio esta Avellaneda de la Argentina que se derrumbó, que la derrumbaron, en realidad, porque no se derrumbó sola, la tiraron abajo, con políticas impuestas desde afuera y aceptadas desde adentro por unos pocos en detrimento de millones y que volvió a resurgir, a lo largo y a lo ancho de la República, desde que ese hombre – que nos mira no solamente desde esa pancarta, junto al hermano Presidente Chávez – en el año 2003, pronto vamos a cumplir los diez años, decidió que la historia tenía que cambiar y se puso al frente de un proceso histórico, político, institucional y cultural sin precedentes. (APLAUSOS).
Hoy estamos inaugurando esta parte de la universidad de Avellaneda, digo parte porque yo ya inauguré la otra parte también, este es el sector Piñeyro, una vieja curtiembre. Esta semana, esta última semana entre Avellaneda, hoy también en la “Jauretche”, de Florencio Varela; en la Universidad Nacional de Formosa, donde inauguramos también, esta semana, la Facultad de Humanidades “Néstor Kirchner”; en Lanús, la Universidad de Lanús, donde inauguramos el edificio “Macedonio Fernández”; en Santiago del Estero, el Laboratorio Central; en Río Negro, donde el otro día inauguramos la primera parte de la Universidad Nacional de Viedma; en Luján, la ampliación del Edificio San Fernando y en Avellaneda, la “Jauretche”. En una semana seis universidades por un total de 42.8000 pesos. (APLAUSOS).
No hay una sola provincia argentina que no tenga su universidad, pero aquí especialmente en el conurbano bonaerense las nuevas universidades ya alojan a más de 66.000 alumnos, como Camila – de Florencio Varela – que está en tercer año de Ingeniería Industrial, que también trabaja como lo hacía yo, que estudiaba y laburaba desde los 18 años. (APLAUSOS). Porque también hay que saber que sin sacrificios, sin esfuerzos no hay resultados. No solamente tenemos que hablar de los derechos, a los derechos hay que otorgarlos y si no se nos quiere otorgar hay que pelearlos y conquistarlos y luego vienen también las obligaciones, de devolverle a la Patria, de devolverle a los millones que aportan para las universidades públicas y gratuitas y que tal vez muchos de ellos no puedan llegar a devolverle todos lo que nos dan.
Por eso Camila nos decía que es la primera generación de universitarios, como lo fui yo también en mi familia, como lo es la mayoría de todos los estudiantes de las universidades nuevas. Tenemos una Argentina que tiene universidades de 400 años, como la de Córdoba; 200 años como la UBA o más de 100, como la que yo estudié en la Universidad Nacional de La Plata. Pero no todos han tenido la suerte de nacer en una ciudad, donde hay una universidad.
Yo tuve esa suerte, no sé si hubiera nacido en algún pueblo, como en Purmamarca, si podría haber llegado a ser abogada y Presidenta, lo pongo en duda. Por eso quiero que todos los argentinos tengan los mismos derechos, desde Purmamarca hasta Tierra del Fuego. (APLAUSOS).
En los próximos 60 ó 90 días vamos a inaugurar también, por un monto – y quiero decir las obras porque son maravillosas – de 32 millones de pesos en otras tantas universidades, en Misiones, edificios de aulas y auditorios en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales; en Villa María, Laboratorio de Ciencias Básicas y Aplicadas; en la Universidad del centro de la provincia de Buenos Aires, edificio de la Biblioteca y la segunda etapa, en La Plata – mi ciudad natal – el Museo de Ciencias Naturales y Planetario; las obras que estamos haciendo en la UTN, ampliación del edificio de postgrado. También en la UTN construyendo laboratorios y en La Plata en el querido Colegio Nacional “Rafael Hernández”, donde estudió mi hermana, el nuevo edificio de la biblioteca. Esto es en los próximos tres meses en las universidades argentinas, en las que llevamos una inversión total, en infraestructura, nada más, del año 2003 al 2012, de 1.318.911.000 pesos, treinta años que no se hacía nada en ninguna universidad nacional. (APLAUSOS). La educación pública, son 328 intervenciones, en 37 universidades nacionales, pero no son solamente edificios… claro que sí y los docentes también, mejorando el salario universitario docente, como no se conocía desde hacía décadas o los del CONICET, nuestros investigadores en ciencia y tecnología.
Cuando presentábamos, el otro día – junto a Lino Barañao – el Plan “Argentina Innovadora 2020”, el salto cualitativo que hemos dado en ciencia y tecnología. Quiero decirles algo, la matrícula universitaria creció un 28 por ciento; en el año 2001, los estudiantes universitarios eran 1. 412.000, hoy 1.808.000 y el 80 por ciento son de las universidades públicas nacionales, gratuitas.
Pero lo más importante y lo charlábamos, el otro día, con el ministro de Educación, es que no solamente hemos crecido un 28 por ciento en población universitaria, sino que también hemos crecido en egresos universitarios. Uno de los problemas que teníamos era la no terminación de la carrera universitaria y hemos crecido en egresos profesionales de 65.000 egresados, en el 2001, a 109.000 egresados en el 2011; 68 por ciento más de egresos en nuestras universidades. (APLAUSOS). Esto se debe…no es un milagro de la naturaleza, es la inclusión social, es la posibilidad del trabajo, es la posibilidad de mejorar la calidad de vida, que permite que el estudiante se quede en la universidad y termine su carrera, que ese deber ser el objetivo fundamental de nuestras políticas universitarias.
También ese presupuesto universitario que era de apenas el 0,50 de un PBI muy chiquito, en el año 2003, y que hoy es 1,02, el doble, es de un PBI mucho mayor del que teníamos en aquel entonces. Hoy las becas universitarias, allá en el año 2003, 2.726 becas, hoy 47.296 becas universitarias.
Y estamos hablando también de cómo ha crecido nuestra población universitaria, datos duros del censo 2001-2010: en el año 2001 al 2010, la población en general creció un 10 por ciento, pero la población con estudios superiores creció un 54,6 por ciento. Es impresionante. Datos duros, estos son los números de la década ganada, estos son los números de los sueños que tenía ese hombre cuando el 25 de mayo del año 2003, prometió que no iba a dejar sus convicciones en la puerta de la Casa de Gobierno y cumplió.
Y aquí estamos nosotros, todos ustedes, vigías permanentes de este proceso de cambio, ustedes son la garantía de que no se dará un paso atrás ni que vamos a permitir jamás que se retroceda en las conquistas logradas por nuestro pueblo, por nuestros jóvenes, por nuestras mujeres, por nuestros ancianos, los trabajadores, los científicos, los docentes, los educadores, todos aquellos que creemos que esta Argentina merecía un destino mejor y que nuestra región, Latinoamérica, en la que siempre repito una frase que ya se ha hecho casi famosa y que la repiten todos los presidentes desde el Ecuador para abajo, es que estamos en una región y en una América del Sur donde los gobernantes se parecen por primera vez a sus pueblos, comparten sus sueños, vienen del pueblo, comparten sus anhelos, sus esperanzas, sus dolores también. Porque la vida no solamente es alegría, la vida es dolor. Porque para tener alegría y para conocer la alegría, primero hay que haber tenido dolor.
Y casi parece que estoy haciendo un tango, pero de eso trata, de vivir se trata y esto que hoy también nos acompañan desde Purmamarca, estos pueblos originarios participando por primera vez en un proceso inédito de la industrialización de sus recursos naturales en ese recurso maravilloso turístico que es Purmamarca pero que tiene también, junto a Chile y Bolivia una de las reservas de litio, la reserva de litio más importante del mundo. Esa inversión de Toyota y de otra minera de 249 millones de dólares que va a permitir producir por año más de 17.000 toneladas para las baterías de litio de no me acuerdo qué cosa carbonato de litio se llama, nunca fui buena en química, soy abogada, lo reconozco.
Pero la alegría y el Gobernador, el Gobernador recordaba una conversación, el Gobernador de Jujuy recordaba una conversación que tuvo conmigo cuando decidió postularse nuevamente para gobernador porque él no quería y me dijo: “Si vuelvo a ser gobernador, va a ser para comenzar a industrializar Jujuy, ya no podemos seguir como antes, agregando poco valor. Voy a exigir que cada cosa que salga de Jujuy, salga con valor agregado, con trabajo y participación del pueblo”.
Y hoy lo estamos cumpliendo en este emprendimiento, donde las propias comunidades de los pueblos originarios se han organizado para el control social y la participación del proyecto.
O Coqui, en el Chaco, en Tres Isletas, con esa inauguración de desagües cloacales y esa escuela rural donde David quiero ser como vos, che la de turquesa, que me gritabas “soy docente”. Él quiere ser como vos, docente, David quiere ser docente como vos también desde allá, de una escuela rural del Chaco.
Y en Florencio Varela, acá cerquita, ¡Dios mío!, si se acordarán Kunkel, Pereira, si me acordaré yo de Florencio Varela, porque yo nací en La Plata y pasaba, si venía manejando auto ya cuando era más grande y veía el edificio abandonado de lo que habían sido los laboratorios YPF, sobre la avenida Calchaquí, los que veníamos de La Plata, tomábamos por el Camino Centenario, agarrábamos la Calchaquí, después pasábamos por Villa Itatí, el Dock y ahí a Capital.
No, nadie me va a enseñar nada de la provincia de Buenos Aires, olvídense, a esta Provincia donde nací, donde estudié, donde lo conocí a él, la conozco de palmo a palmo y, si hay algo que conozco, es el cordón del Conurbano bonaerense que termina allá en el Gran La Plata donde nací yo.
Nadie me va a contar nada, lo conozco porque lo viví. Y conozco también cómo se ha transformado, le decía a Julio Pereira, Florencio Varela era una ciudad dormitorio, la gente iba a dormir nada más, e iban a dormir los que tenían trabajo, porque algunos solamente dormían y deambulaban porque hubo un momento en que ni trabajo tenían.
Hoy hay parque industrial, hoy hay universidad, hoy hay un hospital como El Cruce, que agradezco al Concejo Deliberante que le hayan puesto el nombre de Néstor Kirchner.
Yo lo inauguré, me acuerdo, junto a él, si mal no recuerdo la fecha, Julio, en el año 2005, 2007 lo inauguramos y hoy es un hospital modelo en materia de transplantes. Transplantes donde también hemos avanzado a lo largo de…hasta en Formosa, hasta en el hospital de Formosa hoy se hacen trasplantes. Parece Argentina año verde, pero así es esta Argentina que hemos transformado con tanta fuerza.
Por eso, cuando lo veo a él con una mano en el corazón, en esa hermosa pancarta, cuando lo veo a mi querido amigo y compañero Hugo Chávez haciendo la señal de comandante, cuando miro a otros compañeros como Evo Morales, Rafael Correa, Dilma Rousseff, Pepe Mujica, cuando veo esta América que se ha puesto de pie para incluir a los pueblos, para combatir la desigualdad social, para ocuparse de los que menos tienen, para luchar por lo que hemos luchado desde muy jóvenes, siento que nada ha sido en vano, que todo ha valido la pena y que sigue valiendo la pena luchar todos y cada uno de los días, levantándonos muchas veces, muchas veces levantándonos casi sin fuerza por las cosas que nos pasan.
Porque los que estamos en tan altas responsabilidades, no somos estatuas de mármol ni de bronce; la vida nos golpea a veces muy fuerte, como le pasa a muchísimos otros. Pero claro, cuando vos no tenés la obligación por ahí que tener que ir a dar un discurso porque te está esperando medio país o porque tenés que hacer tal cosa, te podés refugiar en tu dolor, en tu casa y llorar; pero muchas veces, cuando uno tiene obligaciones, tiene que apretar los dientes, sacar fuerzas de donde no tiene, levantarse de la cama y salir a laburar de Presidenta. Porque la Presidenta en este país labura, les puedo asegurar, es un laburo, no es ningún honor, es un trabajo de esfuerzo y de compromiso.
Por eso, quiero agradecerles a todos los argentinos y convocar a los argentinos a la gran unidad nacional. Cada vez que hemos estado desunidos, no solamente aquí en nuestro país, sino también en otros lugares del continente, han avanzado sobre nosotros.
Convoco a todos los argentinos, a los jóvenes, a las mujeres, a los hombres, a los trabajadores, a los científicos, a los docentes, a nuestros ancianos que han logrado ser incluidos, el 94 por ciento de los argentinos y argentinas en condiciones de jubilarse, tienen hoy cobertura previsional, los convoco a todos a seguir trabajando codo a codo, mano con mano y hombro a hombro porque así se construye un país, una familia, una provincia y una localidad.
Gracias Jorge Ferraresi, intendente de Avellaneda, compañero en el exacto contenido de la palabra, de compartir, de compartir el pan, de compartir las ideas, de compartir del proyecto, de compartir la gestión y, sobre todo, Jorge, de laburar, de trabajar, de gestionar, que no hay ningún otro secreto para ir adelante.
Esto y la opción por los débiles y los vulnerables es todo el secreto, no hay magia, simplemente voluntad y decisión política de liberar la patria de toda la decadencia que tuvo durante tanto tiempo.
Los quiero mucho a todos y a todas, que Dios los bendiga y los proteja siempre.
Muchas gracias. (APLAUSOS)

ARGENTINA “Quiero que todos los argentinos tengan los mismos derechos”, afirmó Cristina Fernández

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Jueves, 14 de Marzo de 2013
“Quiero que todos los argentinos tengan los mismos derechos”, afirmó Cristina Fernández

La presidenta Cristina Fernández encabezó esta tarde la inauguración de la sede Piñeyro de la Universidad Nacional de Avellaneda, en esa localidad del conurbano bonaerense. Además, a través de videoconferencias, inauguró obras en Tres Isletas, Chaco, y en la Universidad Arturo Jauretche de Florencio Varela, y el comienzo de un emprendimiento de extracción de carbonato de litio en Jujuy. La Jefa de Estado destacó que el Gobierno nacional lleva invertido 1.318 millones de pesos en obras para universidades y enfatizó que ellas generan mayor inclusión.
La presidenta Cristina Fernández destacó la importancia de la inauguración de una sede universitaria en “esta Avellaneda que conoció el esplendor de los años 40 y 50, donde era un polo industrial, donde miles de argentinos cruzaron los puentes para liberar al coronel del pueblo”. Sostuvo que el distrito también “fue testimonio de la Argentina que se derrumbó, que la derrumbaron en realidad, porque no se derrumbó sola, con políticas dictadas desde afuera y aceptadas desde adentro”.
La Jefa de Estado recordó que “pronto vamos a cumplir 10 años de que ese hombre (por el ex presidente Néstor Kirchner) decidió que la historia debía cambiar, y se puso al frente de un proceso político, económico, social y cultural sin precedentes”.
La Primera mandataria hizo referencia a las obras en universidades que se inauguraron en la última semana, en Avellaneda, Florencio Varela, Formosa, Lanús, Santiago Del Estero, en Río Negro, donde inauguramos la primera parte de la Univ. Nac. De Viedma, en Luján: “En una semana seis universidades por un total de 42.800.000 pesos”, enfatizó.
Cristina Fernández señaló que “no hay provincia argentina que no tenga una universidad”, subrayó que “en el Gran Buenos Aires, las universidades alojan ya a 66 mil estudiantes”. Recordó que ella misma trabajaba y estudiaba “desde los 18 años”. “También hay que saber que sin sacrificio, sin esfuerzo, no hay resultados”, afirmó.
En referencia a la inclusión que generan las nuevas universidades admitió: “No sé si hubiera nacido en algún pueblo como Purmamarca, si hubiera podido llegar a ser abogada y presidenta. Lo pongo en duda”. “Por eso quiero que todos los argentinos tengan los mismos derechos, desde Purmamarca a Tierra del Fuego”, enfatizó. Y agregó que en los próximos tres meses se van a inaugurar obras universitarias en Misiones, en Villa María, en la Universidad del Centro de la Pcia. De Bs. As., en La Plata, y en la UTN.
La Presidenta puntualizó que el gobierno nacional llevó adelante una inversión total “nada mas que en infraestructura de 1.318 millones de pesos”, y agregó que son “328 inversiones en 37 universidades”. Además, remarcó que la Nación continúa “mejorando el salario docente universitario como hace tiempo no se hacía”.
La Jefa de Estado señaló que además de crecer la matrícula, ha aumentado la cantidad de egresos universitarios: de 65 mil en 2001 a 109 mil en 2011. “No es un milagro de la naturaleza, es la inclusión social, es la posibilidad de mejorar la calidad de vida, que permite que el estudiante se quede en la carrera”, aseveró.
En alusión a los jóvenes presentes, enfatizó: “Todos ustedes son vigías permanentes de este proceso de cambio, son la garantía de que no se dará un paso atrás en las conquistas logradas por nuestro pueblo, nuestros jóvenes, nuestros ancianos, las mujeres, los científicos, los educadores”. Consideró que “por primera vez nuestra América latina tiene gobernantes que se les parecen, que vienen del pueblo, que tienen sus mismos sueños”.
En otro tramo del discurso, la Primera Mandataria aseguró: “Nadie me va a enseñar nada de la provincia de Buenos Aires. A esta provincia la conozco palmo a palmo, y si algo conozco es el cordón del conurbano”. “La conozco porque la viví. Florencio Varela era una ciudad dormitorio, la gente iba a dormir, e iban a dormir los que tenían trabajo, los otros solo dormían”, sostuvo y agregó que hoy hay en ese distrito un parque industrial un hospital “modelo en materia de trasplantes”.
“Cuando lo veo a él (por Kirchner), en esa pancarta, cuando veo al comandante Chávez, otros compañeros como Rafael Correa, Evo Morales, Dilma Rousseff, Pepe Mujica, cuando veo esta América Latina que se ha puesto de pie, siento que nada ha sido en vano”, consideró Cristina Fernández. Y remarcó que “cuando uno tiene obligaciones, tiene que juntar fuerzas de donde no tiene, y salir a laburar de presidenta. La presidenta en este país, labura”.
Por último, la Jefa de Estado convocó “a los argentinos a la gran unidad nacional: cada vez que hemos estado desunidos, han avanzado sobre nosotros”. “Los convoco a todos a seguir trabajando codo con codo, mano con mano, porque así se construye un país, una provincia y una ciudad”, aseveró.
La Presidenta estuvo acompañada durante el acto por el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, el jefe de gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y los ministros de Educación, Alberto Sileoni, y de Planificación, Julio De Vido.
Videoconferencias
Previamente, mantuvo tres videconferencias. Con la localidad de Tres Isletas, provincia de Chaco, donde se inauguró una escuela rural y una red de obra de desagües cloacales. El gobernador Jorge Capitanich sostuvo que en materia cloacal “pasamos de 0 a 60% de cobertura en Tres isletas, de 60 a 92 mil conexiones en la provincia. Pretendemos llegar al 74% en 2015, partiendo de 22% de conexiones cloacales”.
En la segunda videoconferencia se comunicó con la localidad jujeña de Purmamarca, donde se inició la construcción del proyecto de Salar de Olaroz, de producción de carbonato de litio. Allí, estaban presentes el vicepresidente Amado Boudou, el gobernador Eduardo Fellner, directivos de la empresa japonesa Toyota y representantes de las comunidades originarias. Fellner sostuvo que el emprendimiento se trata de un “modelo de participación con las comunidades originarias”. Indicó que la explotación se lleva a cabo con la “participación de productores mineros, con el Estado provincial, hemos logrado una concilición de intereses, y hemos logrado que la empresa Toyota haga una inversión a nivel internacional”.
Por último, se comunicó con el municipio bonaerense de Florencio Varela, donde quedó inaugurada una nueva etapa de la Universidad Arturo Jauretche. El intendente Julio Pereyra aseguró que en la casa de estudios, cursan sus carreras “mas de 13.500 jóvenes, el 50% de Florencio Varela”. Por su parte, el rector Ernesto Villanueva dijo a la Mandataria: “le debemos un triple agradecimiento. Primero, por crear esta universidad; segundo por la construcción del edificio, y tercero por este reciclamiento del edificio, que lo vamos ocupando poco a poco”.

ARGENTINA Acto por el Bicentenario del Éxodo Jujeño: Palabras del Vicepresidente de la Nación

Acto por el Bicentenario del Éxodo Jujeño: Palabras del Vicepresidente de la Nación
PALABRAS DEL VICEPRESIDENTE DE LA NACIÓN LIC. AMADO BOUDOU, EN EL ACTO POR EL BICENTENARIO DEL ÉXODO JUJEÑO, EN EL CLUB DE GIMNASIA Y ESGRIMA, EN LA PROVINCIA DE JUJUY.
Muy buenas noches a todas y a todas; muy buenas noches Jujuy: primero que nada hacerles llegar en esta fecha tan importante un enorme abrazo de nuestra Presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kichner a todas las jujeñas y jujeños. (APLAUSOS). Y acá estamos conmemorando un momento muy importante para el pueblo jujeño, pero también para todos los argentinos; acá estamos conmemorando como hace 200 años unidos y organizados y con un liderazgo claro el pueblo jujeño dio un paso fundamental en lo que fue la lucha contra el colonialismo y la libertad e independencia de nuestra Patria.
Esos 200 años que nos permiten arrojar luz sobre el momento que estamos viendo hoy, porque tienen muchas cosas en común – Gobernador – tienen muchas cosas en común jujeñas y jujeños, hace 200 años las potencias centrales estaban en un gran desconcierto y empezaba a derrumbarse un modelo que ellos había edificado para el mundo, lo mismo que está sucediendo hoy con esta crisis internacional, en la cual se está derrumbando un modelo basando en la especulación y la acumulación financiera por sobre el trabajo de los pueblos. Y en ese momento, aquí, en la República Argentina hubo un movimiento patriótico-político que tomó la decisión de llevar adelante un proyecto de país, incluido en un proyecto continental y eso bien se sabe aquí en la provincia de Jujuy.
A la luz de esos hechos podemos analizar el momento histórico que está viviendo la Argentina. También hoy de la mano, primero, de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner avanzamos en un proyecto de Nación, que tiene el trabajo en el centro de su origen y que tiene una proyección continental. Por eso, ayer como hoy, la lucha es contra el colonialismo; ayer contra el colonialismo político y contra el colonialismo económico, que no permitía el desarrollo de lo que hoy es nuestro país. Pero no nos confundamos hoy la batalla es la misma, es la batalla contra el colonialismo político, que todavía siguen teniendo los ingleses por encima de las Islas Malvinas; es la batalla contra el colonialismo económico – que empezó a partir del 2003 – y que nos sacó de encima al Fondo Monetario, al Banco Mundial y a todos sus representantes que tenían hundida a la República Argentina, esa es la misma batalla a través de 200 años; esa es lo que estamos viviendo hoy, a la luz del éxodo jujeño. (APLAUSOS).
Y no nos confundamos tampoco, hoy estamos acá – Gobernador, Gobernadores – compartiendo con un pueblo unido y organizado, compuesto por muchas organizaciones, muchas de esas juveniles. Muchas gracias por acompañarnos a todas las organizaciones porque ustedes también son la base de este movimiento político que está transformando a la Argentina y entonces en este momento histórico tenemos que convocarnos los 40 millones para que con un liderazgo claro podamos seguir transformando a la Argentina. Y esto no se hace sin dar batallas, esto no se hace sin dar discusiones; así como la Argentina no empezó de un huevo, empezó a partir de batallas, empezó a partir de discusiones que marcaron claramente la lucha contra el colonialismo.
No nos confundamos: para seguir adelante hay que seguir dando batallas y estas batallas tienen en nuestro país muchas caras. Muchas veces son batallas obvias y evidentes, como es el gran esfuerzo que hizo nuestra Presidenta para llevar con todos los fundamentos del derecho la discusión por la soberanía de las Islas Malvinas al seno de las Naciones Unidas.
Pero muchas veces esas batallas tienen formatos distintos, formatos confusos. Estas batallas, igual que en la época de la colonia, son las batallas contra los poderes concentrados, son las batallas contra aquellos que no requieren la mejor redistribución del ingreso, son las batallas que ponen lo financiero por encima del trabajo.
Y quiero contarles una anécdota: aquí, después del éxodo, en enero de 1813, se seguían dando ese tipo de batallas. Aquí en Jujuy, se votó a favor de la Constitución de Cádiz para seguir formando parte del Reino de España; mientras unos estaban peleando por la independencia de nuestro país, otros querían seguir formando parte del Reino aquí, dentro de nuestra tierra.
Y eso es lo mismo que pasa hoy: mientras algunos, con el liderazgo de Cristina, nos encolumnamos por una patria libre, justa y soberana, otros prefieren seguir con esa democracia tutelada en la cual el pueblo votaba pero eran las grandes corporaciones las que tomaban esas decisiones.
Por eso vamos a seguir con los juicios de verdad, memoria y justicia acá también, en Jujuy, porque no siempre fueron solo los militares, sino que fueron golpes cívico-militares.
Por eso aquí a los jóvenes, a los grandes queremos traerles esa metáfora de este proyecto político que inició Néstor Kirchner y que tiene la conducción de Cristina Fernández de Kirchner. Esa metáfora es la mesa argentina, esa mesa donde en el barrio ya nadie podía sentarse. Ya nadie podía sentarse porque las mamás y los papás habían perdido el trabajo; ya nadie podía sentarse porque los pibes no podían ir a la escuela y los abuelos tenían congelada las jubilaciones.
Y ustedes aquí en Jujuy, en Tucumán, en Salta, en todo nuestro país saben el impacto que ha tenido la política pública que venimos llevando adelante; saben que en esa mesa, en una punta se sienta el abuelo que recuperó su jubilación, que tiene la movilidad y que ha accedido aún cuando muchas veces un sistema injusto de desempleo no le permitía hacer sus aportes. En la otra punta, están nuestros pibes y pibas porque tenemos el 6,5 por ciento del Presupuesto para el sistema educativo, porque tenemos las netbooks en las escuelas públicas, porque tenemos la Asignación Universal por Hijo y entonces pueden ir a la escuela y al sistema de salud.
Pero más importante que todo, en el centro de la mesa están los papás y las mamás, los 5 millones de puestos de trabajo que hemos creado junto y que nos permiten seguir avanzando en esta Argentina.
Por eso quiero decirles, gracias Jujuy, fuerza a todos, fuerza Cristina, fuerza Argentina, como hace 200 años, unidos, organizados y con un liderazgo fuerte vamos a seguir construyendo la Argentina.
Muchas gracias. (APLAUSOS)

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