Despertar Nacional

Entradas etiquetadas como ‘Jose Ignacio de Mendiguren’

ARGENTINA Conferencia Anual de la Unión Industrial Argentina: Palabras de la Presidenta de la Nación

Conferencia Anual de la Unión Industrial Argentina: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN LA XVIII CONFERENCIA ANUAL DE LA UNIÓN INDUSTRIAL ARGENTINA
Muy buenos días a todos y a todas.
Querida amiga, compañera Presidenta de la República Federativa del Brasil, Dilma Rousseff, bienvenida a la Argentina, bienvenida también toda la extensa comitiva que la acompaña de funcionarios, de empresarios; señores gobernadores de las distintas provincias argentinas; legisladores; señores empresarios argentinos: luego de la intervención del titular de la Unión Industrial Argentina, que logró conjuntamente con sus pares brasileños este encuentro que yo creo que debe ser el primero de muchos más que se sigan sucediendo porque siempre he escuchado hablar de la integración desde el reclamo o desde el deseo.
Pero luego de la crisis que estamos viviendo y que Dilma, con mucha certeza la prevé por largos años, la integración ha dejado ya de ser un reclamo o un deseo para convertirse en una necesidad.
Es más, yo diría en una condición sine qua non la integración para poder mantener los logros que en esta década, que yo llamo “la década ganada”, hemos logrado ambos países y otros países de la región en materia de valor agregado, en materia de inclusión social, en particular en mi país, la República Argentina, sometida, como todos ustedes saben, a un proceso devastador en materia de industrialización, un logro que no vamos a poder mantener –y quiero decirlo con todas la letras- si no aunamos esfuerzos, inteligencia, recursos, acciones, trabajos y políticas públicas y privadas concretas entre ambos países.
La descripción que Ignacio De Mendiguren hacía de los recursos de ambos países en la región en materia de reservas, minerales, de producción agroalimentaria, en materia de mineralogía, en materia de inclusión social, en materia de superficie cultivable, no voy a enumerarlas porque todos las conocemos y lo sabemos, la descripción cruda, precisa que Dilma hizo de cómo los países desarrollados intentan trasladarnos la crisis a través de políticas expansivas monetarias sin precedentes, cuadruplicó el Reino Unidos su base monetaria, triplicó Estados Unidos su base monetaria, duplicó la Unión Europea su base monetaria. Son cifras claras, objetivas y concretas.
Entonces, hoy la integración es una necesidad y la metodología, el cómo, lo tenemos que articular entre las autoridades y los empresarios, caso por caso, no hay reglas generales. Tenemos sí, como todos decimos, una oportunidad magnífica.
Una de las claves que tiene nuestra región, la energía, una cuestión que para nosotros la Argentina, con este crecimiento exponencial que hemos tenido de nuestro Producto Bruto Interno, de nuestro proceso de reindustrialización tan agresivo, hemos hecho realmente milagros en materia energética para poder sostener este crecimiento. Y tenemos que ya no hacer milagros sino políticas todavía más concretas.
Hemos celebrado en este marco que veníamos anunciando de comenzar a reformular políticas públicas, hemos decidido también dar incentivos a la producción de gas, por eso quiero comunicarles en este lugar tan emblemático, porque digo yo, claro se necesita mucha energía en la Argentina porque hay mucha industria. En los años 90 no necesitábamos tanto industria, es más, había algunos que se enorgullecían de exportar energía cuando en realidad, en los países desarrollados exportar energía es un pecado; en los países desarrollados el leit motiv del desarrollo era, precisamente, que la energía la consumiera el propio país porque significaba agregación de valor, fuentes de trabajo, mejores salarios, mercado interno, desarrollo.
Bien, hemos celebrado con Yacimientos Petrolíferos Fiscales, nuestra empresa recuperada, que voy a dedicarle unas palabra también a la recuperación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, hemos celebrado un contrato por el cual vamos a reconocer al precio del gas nuevo, no el que se estaba produciendo hasta ahora, que va a seguir al precio que estaba en 2,30, en 7 dólares y medio el millón de BTU de toda nueva producción por arriba de lo que está produciendo. Contrato que, le comunicaba también a la Presidenta del Brasil, que va a ser celebrado con todas y cada una de las empresas productoras de energía en nuestro país, porque uno de los problemas que hemos tenido y que, precisamente, nos llevó a tomar, a adoptar la decisión de recuperar Yacimientos Petrolíferos Fiscales, fue el déficit energético de más de 3.000 millones de dólares que estábamos teniendo.
Ustedes lo saben, inmenso esfuerzo en nuestra balanza comercial superavitaria producto del crecimiento de nuestras exportaciones, no solamente en productos primarios, porque lo que más ha aportado a la balanza comercial, ha sido también la manufactura agropecuaria y también, aunque parezca un contrasentido, la manufactura industrial, porque ha permitido desarrollar un fuerte mercado interno que nos ha permitido sostenernos en medio de la crisis más formidable que parecía que se había retirado o comenzado a solucionar en el año 2010, 2011 donde experimentamos nuestro mayor crecimiento en todo el período con el 8.9 y, sin embargo, volvió a desplomarse a partir de lo que constituye, sin lugar a dudas, algo que los argentinos conocemos trágicamente demasiado bien, aunque parezca un contrasentido, que es la crisis de las deudas soberanas, la quiebra de los países.
Lo que nos pasó a la Argentina en el año 2001, es lo que está pasando en Europa y no pasa tal vez en Estados Unidos porque sigue siendo la moneda de reserva que sigue trasladando la crisis a otros países del mundo.
Pero, en realidad, en términos de balanza de pagos, en términos de análisis de cuenta corriente, son países que están quebrados. La única y gran ventaja es que emiten moneda de reserva y por eso no son llamados a quiebra.
Nosotros que estuvimos en quiebra, podemos dar fe que con esfuerzo y articulación y reindustrialización del país y desarrollo del mercado interno, se puede salir adelante. Tal vez, por eso, porque constituimos el contramodelo de un mundo donde el capital financiero y sus derivados se han erigido en amos y señores nos quieren castigar. Porque resulta inconcebible que nuestro país, que ha reestructurado su deuda soberana en un 93 por ciento, que ha pagado…Ustedes todos lo saben, todos los países del mundo, nosotros mismos en nuestra legislación interna, Brasil, Estados Unidos, todos, tienen un régimen interno de quiebras que establece que, ante la quiebra de una empresa, si la mayoría de los acreedores acuerda con el deudor un determinado mecanismo y se alcanza un determinado porcentaje de aceptación, esto se hace extensivo a todos los acreedores.
No tenemos un mecanismo de esa naturaleza en el orden internacional, pero lo cierto es que con la última apertura del canje, en el año 2010, la Argentina llegó al 93 por ciento de aceptación de reestructuración de su deuda soberana.
Y lo que es más importante: hemos venido pagando puntualmente desde el año 2005, sin acceder al mercado de capitales con fondos y recursos propios y lo vamos a seguir haciendo, porque vamos a hacer honor a nuestros compromisos como corresponde a un país que ha recuperado la autoestima.
Y parte de esa autoestima es cumplir, precisamente, con nuestros compromisos. Sabemos que al constituir un contramodelo de las recomendaciones que hacía el Fondo Monetario Internacional, un contramodelo también de aquellos que han…Porque vamos a decir que no solamente han quebrado los países, han quebrado también las familias, lo cual se torna doblemente catastrófico para el mundo desarrollado.
La Argentina habían quebrado el país, habían quebrado algunas empresas, pero había una suerte de informalismo que permitió un recuperación conjuntamente con una reestructuración de deuda con una quita muy importante que algunos me acuerdo cuando Néstor Kirchner dijo “vamos a pagar esto porque más no se puede”, inclusive dentro del propio gobierno lo criticaron y pensaron que nos se iba a poder llegar a la aceptación que tuvimos en el primero de los canjes.
Y luego, para dar mayor fortaleza, para exhibir, demostrar una mayor voluntad de acuerdo y de pago, reabrimos el canje en el 2010 para llegar a ese 93 por ciento.
Por eso creo que las cuestiones estas que son de público y notorio conocimiento de los denominados fondos buitres, no se puede denominar de otra manera a estos sectores especulativos que ni siquiera tienen domicilio legal en el propio Estados Unidos, los que están haciendo las demandas en Estados Unidos no pagan sus impuestos en Estados Unidos, están radicados en paraísos fiscales para, precisamente, no quedar bajo la norma tributaria estadounidense.
Pero vamos, en una muestra aún mejor de buena voluntad, la presentación que se realizó el día lunes ante la Corte de Apelaciones en Nueva York, donde el eje central, precisamente, se centra en que lo que exige la justicia de primera instancia, no es un “pari passu” -“pari passu” es igualdad de condiciones términos legales-, sino simplemente se está exigiendo una inequidad absoluta respecto del 93 por ciento del que sí aceptó la deuda. No estamos ante un “pari passu”.
Pero quiero retornar fundamentalmente porque hemos sido capaces los argentinos de remontar una cuesta por la cual nadie pagaba, como se dice vulgarmente, 2 pesos por nosotros.
¿Quién podía decir en el año 2003 que íbamos a reestructurar una deuda si éramos parias en el mundo? ¿Quién podía decir que íbamos a reconstruir un sistema financiero solvente cuando los bancos estaban cerrados, tapiados con chapa porque la gente golpeaba con martillos para que les devolvieran sus ahorros y hoy son una de las actividades más rentables de la economía argentina? ¿Quién podía hablar de que íbamos a recuperar nuestra industria metalmecánica o la industria avícola, por ejemplo, o nuestra industria en materia automotriz…?, que bueno es señalar, somos muy importantes, junto con Brasil, en la industria automotriz, pero también tenemos que asumir que todas las automotrices son extranjeras, por lo cual nuestro deber, tanto Brasil como Argentina, es fortalecer a los proveedores de esas automotrices porque allí está la verdadera industria nacional brasilera y argentina. Todas las filiales automotrices son terminales extranjeras.
Diría alguien y me corregiría, no señora, son sociedades argentinas, empresas argentinas con accionistas extranjeros. Muy lindo todo, pero las utilidades las remesan todos los años. Son empresas argentinas.
Y también el milagro de esta Argentina, donde nos hablan de seguridad jurídica y se nos remontan a la década de los 90 donde se celebraron creo que algo así como 59 tratados bilaterales de inversión que es la renuncia a los tribunales locales para ir ante el CIADE.
Un día, en Montevideo, le pregunté a Dilma: “Dilma, ¿cuántos tratados tienen ustedes firmados en Brasil?”. “Cero”, me dijo, “ni amarrados firmamos un tratado bilateral de inversión”.
Y cuando uno mira las utilidades remitidas por las compañías de origen extranjero durante la década de los 90, donde se les daba seguridad jurídica “a través de los CBI”, fue aproximadamente entre los años 1991, 92 hasta el 2000, algo así como 18.000 millones de dólares, un 0,7 del PBI de aquel entonces.
En esta década que yo llamo “la década ganada”, las utilidades remitidas al exterior han sido de más de 41.000 millones de dólares, 1,7 del PBI, de un PBI que, por cierto, no es el PBI del año 2003, que era un poco más de 100.000 millones de dólares, sino que es un PBI que está cerca ya de los 500.000 millones de dólares, el doble del PBI de un PBI que también es el doble.
Quiere decir, entonces, que este modelo no solamente ha permitido desarrollar un mercado interno sólido, que tiene el mejor salario mínimo, vital y móvil de la República Argentina, que nos ha permitido, precisamente, la solidez, como recién decía también Dilma de nuestros mercados internos, apuntalarnos frente a la crisis, atalonarnos en la crisis y poder seguir sosteniendo el nivel de empleo, sin bien ha caído el nivel de la actividad económica producto de esta crisis mundial, esto nos ha permitido, precisamente, constituirnos también en un modelo de inclusión social y ser el país que ha duplicado su clase media de acuerdo con informes del propio Banco Mundial y de la CEPAL.
Esto es lo que nos ha permitido un sólido mercado interno hacer frente a la crisis. Pero también tenemos que ser lo suficientemente realistas para saber que con esto no podemos durante mucho tiempo si la crisis global se prolonga, seguir sosteniéndolo si no hacemos asociaciones estratégicas definitivas de integración y complementariedad, no solamente con Brasil, que es nuestro principal social, sino también, como hablábamos con Dilma, también mirar a nuestros hermanos del Pacífico en la América del Sur porque tenemos que pensar también, no solamente ya en Brasil y Argentina, sino en Argentina y Brasil, como las dos grandes poleas de la región para que la América del Sur sea realmente protagonista del siglo XXI. Esta es la clave.
Para ello son imprescindibles algunos elementos. Dilma hablaba de solidaridad, muy importante; yo le agrego, además, de solidaridad, inteligencia de entender que necesitamos aunar esfuerzos. El desarrollo argentino y el desarrollo brasilero, hemos avanzado en materia de ciencia, de tecnología, nuestro país con inclusión social, con el acortamiento de la brecha digital, con la televisión digital…Hace poco inauguraba en Villa Constitución el tren de laminado de chapa naval, que no tenía la República Argentina y que con Dilma hemos hablado muchísimas veces de la necesidad que Brasil tiene también de la industria naval porque no da abasto su propia industria naval para poder abastecer sus propias necesidades.
Yo le decía a Dilma “tenemos ahora en Villa Constitución, un lugar emblemática de la industria en la Argentina, una producción de chapa naval…”, que fíjense las paradojas: lo hace una empresa italiana, a la cual le dimos crédito, y trasladó una fábrica de Europa aquí y me decía su propietario que recibe mejor calificación de sus bancos por haber invertido aquí en Argentina que si lo hiciera en Italia, porque saben de las posibilidades de esta región.
Y decía Dilma y comparto totalmente y en esto tenemos que ser responsables ambas y también convocar a los titulares de la uniones industriales, para que cuando se producen problemas que siempre se producen problemas, si se producen dentro de un país por competencia, por distintas diferencias, ¡cómo no se van a producir entre dos países o dentro de una misma región!
Es necesario abordar un sistema, una metodología que sea mucho más activa, que sea muchos menos protocolar, que sea mucho menos burocrática, que permita ir caso por caso solucionando los problemas, desde problemas de un producto primario, como charlábamos casi en broma y en serio, como los langostinos…Yo le explicaba a Dilma que nuestros langostinos no tienen competencia con los brasileros porque los nuestros son muy grandes y los brasileros son más pequeñitos.
Entonces, ¡cómo no vamos a poder ponernos de acuerdo en una cuestión como esta! ¡Cómo no vamos a poder ponernos de acuerdo en una cuestión como, por ejemplo, mejor y más inversión en materia de energía si vamos a reconocer un valor de 7 dólares y medio por millón de BTU que ya hemos firmado con nuestra empresa testigo, con el resto de las empresas! Queremos que nos aseguren, eso sí, inversión y volumen, por una razón muy sencilla, como se lo explicaba ayer al titular de la empresa, al CEO y a todo el bureau, que nos visitó de Apache, una de las principales compañías petroleras de los Estados Unidos que tiene fuertes inversiones en Argentina, vino a entrevistarse conmigo, su CEO y el bureau completo porque querían escuchar…¡Cómo no vamos a asegurar esto si, en realidad, a nosotros, entre pagar 3.500 millones de dólares de déficit y pagar 3.500 millones de dólares porque el gas se produce aquí, estamos produciendo más servicios en la Argentina, estamos creando más puestos de trabajo! No se trata de una cuestión de… se trata de una cuestión de inteligencia.
Y por eso también nos vimos obligados a recuperar Yacimientos Petrolíferos Fiscales, porque en realidad, había una remisión completa de utilidades a partir del mercado de los combustibles, con aumentos permanentes de las naftas, sin inversión en aumento de producción. Esto es simple y lo saben todos los empresarios, que cada vez se producía menos petróleo y menos gas, pero se seguía combustible y lo saben todos los empresarios, que cada vez se producían menos petróleo y menos gas, pero se seguía vendiendo combustible porque era… y además no faltaba.
Observaron ustedes, por ejemplo, y quiero decirlo acá públicamente que desde que recuperamos Yacimientos, ustedes recordarán, el año pasado, que había colas en todas las estaciones de servicio en todo el país, venía un fin de semana largo y no se conseguía nafta y colas y reclamos, pese a los sucesivos aumentos existentes del precio de la nafta. Bien, a Galuccio le dicen “el mago”, pero no es tan mago como por haber producido tanto combustible para que ahora no haya en las estaciones de servicio colas, era simplemente, tal vez – y debo decirlo con todas las letras – decisiones empresariales, que querían empujar a no se sabe qué cosa a la Argentina o a los argentinos molestos porque le faltaban combustibles. Tal vez sea una hipótesis demasiado arriesgada de esta Presidenta, pero bueno me han pasado tantas cosas en estos años de gestión que me he vuelto muy susceptible cuando pasan algunos hechos que no tienen la suficiente explicación racional por parte del empresariado, y lo que es peor luego que es retomado por el Estado, vuelven a funcionar las cosas correctamente, a las cosas por su nombre aunque duelan y molesten. (APLAUSOS).
Y vamos a trabajar y hemos aumentado la producción y queremos también que todas las empresas energéticas en la Argentina puedan formalizar contratos similares al contrato que ha formalizado el Estado argentino con Yacimientos Petrolíferos Fiscales, vamos a exigir inversión y volumen porque lo que necesitamos es reducir, achicar y hacer desaparecer el déficit energético, más aún en un país que está ya reconocido internacionalmente con reservas suficientes como no solamente para proveer a su propia demanda, sino también proveer a su propia demanda. Uno de los principales problemas, que ustedes saben que tenemos es nuestra propia matriz energética, que es un 50 por ciento dependiente del gas. Estamos trabajando también arduamente en proyectos de inversión para diversificar esa matriz, que la hemos diversificado también. Por eso finalizamos Yaciretá, por eso finalizamos Atucha II, por eso hemos lanzado uno de los emprendimientos más ambiciosos en materia de energía hidráulica, como es la represa “Jorge Cepernic” y “Néstor Kirchner”, en la provincia de Santa Cruz, que nos van a proveer de 1.740 megavatios-hora. Le pregunto acá al ministro de Planificación – mi apuntador – para no equivocarme. Va a ser el tercer emprendimiento del país, luego de Yaciretá y Salto Grande, más grande que El Chocón, y a diferencia del resto de los emprendimientos hidroeléctricos es de carácter permanente porque su provisión, el caudal de agua del Río Santa Cruz no depende del régimen de lluvias, sino que al provenir directamente de los glaciares y de la masa de hielo continental que- ustedes saben – está parte en nuestro territorio y una parte en el territorio chileno, y es una de las mayores reservas de agua dulce del mundo provee los 365 días del año la misma cantidad de megavatios y estamos terminando las líneas de alta tensión, que tampoco teníamos.
Yo me acuerdo cuando era Diputada, muchos diputados de la oposición me hacían algunas chicanitas con eso, que aparece en la factura de electricidad, que es el 0,000 de un impuesto para la provincia de Santa Cruz y me decían: “¿qué es esto de la provincia de Santa Cruz?” Esto de la provincia de Santa Cruz es que Santa Cruz es la única provincia argentina que no está todavía conectada al Sistema Interconectado Nacional Eléctrico. Nosotros proveemos nuestra propia energía, no tenemos subsidios de ninguna naturaleza porque la energía que se produce se saca de la propia provincia. Y creo que luego de esta obra, que ya han comprado doce pliegos, con lo cual creemos que hay un gran interés internacional, luego del show room que se hizo en varios países, el primero – por supuesto – en Brasil, también en China, también en Rusia, más la usina de carbón que estamos terminando en Río Turbio y que va a proveer, en una primera etapa, de 240 megavatios, pero que tiene un dispositivo que pueden ir agregándose paneles y producir cada vez mayor cantidad de megavatios con una seguridad en materia ambiental, similar a la de Alemania, por ejemplo, que ustedes saben es un país líder en materia ambiental y su mayor producción energética es a base de carbón.
Entonces, creemos realmente que estamos en condiciones de, en el mediano plazo, superar el déficit energético… déficit energético, perdón, en materia de balanza, vamos a aclararlo porque si no mañana ya veo el titular: “Reconoció que hay déficit energético”. No estamos hablando en términos de balanza de pagos, que es la otra parte que yo tengo que cuidar. Yo sé que ustedes por allí lo que quieren es tener energía en sus fábricas, y es lógico, pero yo tengo que ver cuánto me queda en la caja para pagar las importaciones, para pagar la deuda y algunas otras cosillas que uno tiene que pagar y tiene que hacerlo en dólares además, porque bueno sigue siendo – y me parece que durante un tiempo más- va a seguir siendo la moneda de reserva.
Esperamos también la pronta recuperación de la economía de los Estados Unidos, es una de las locomotoras del mundo, y esperamos que luego del proceso electivo que tuvo el Presidente Barack Obama, en este año. Todos sabemos que durante las elecciones es muy difícil tomar decisiones, porque obviamente el opositor siempre las va a tomar a su favor y por lo tanto se torna mucho más difícil. Esperemos – y lo charlábamos también, lo compartimos con la compañera Presidenta del Brasil – que se pueda recuperar la economía. Pero para ello es imprescindible algo que no me he cansado de repetir, desde el primer G-20, que se realizó en Washington, cuando todavía era Presidente George Bush: reconocí como reconocen todos que no se podía dejar caer a los bancos, no se podía cometer el error que se había cometido durante crisis del 30, que produjo una depresión que se prolongó durante más de 10 años, pero me parece que se le fue la mano en esto de sostener el sistema financiero y de tanto sostener el sistema financiero se olvidaron de los trabajadores, de las empresas, de la producción y se está cayendo todo y se siguen haciendo pingües negocios y derivados financieros y sosteniendo un sistema que necesariamente va a tener que ser replanteado a través de un sistema global de quiebras de Estado, de reestructuraciones de deudas soberanas, que permitan reinsertar nuevamente en el mercado de la producción y del trabajo los recursos. Si siguen fondeando únicamente a los bancos o siguen fondeando únicamente a las compañías aseguradoras esto no tiene salida. Es más puede tener la peor salida.
Me comentaba recién Dilma, que estuvo en España, yo no estuve oportunidad de ir a la Cumbre Iberoamericana y me comentaba que le impresionaba el drama y la tragedia que se vivía en las manifestaciones y movilizaciones populares por la caída del Estado de Bienestar, por la perdida de derechos, por la perdida de los puestos de trabajo. La gente se queda sin trabajo y se tira por la ventana porque le sacan la casa. Esto es literal, esto es lo que está pasando. ¿Cuánto tiempo puede sostenerse esto en el mundo y cuánto tiempo podemos nosotros – y esta es la otra gran pregunta que yo me hago – sostener este crecimiento, lo que somos y lo que hemos logrado si esto se sigue prolongando en el mundo desarrollado. Es clave, entonces, no solamente construir nuestras propias defensas y la integración – créanme – ya no es un mecanismo económico, es un mecanismo de defensa que tenemos que construir entre Brasil y Argentina para que no nos alcance este drama y esta tragedia, que envuelve a otras sociedades. Entonces, tenemos también – creo yo – tratar de persuadir, de convencer de que no se puede seguir – por ejemplo – yo escuchaba que ahora le van a volver a dar 37 mil millones de dólares o euros, o no sé cuántos a Grecia. Y es el blindaje y el megacanje que nos dieron a nosotros, en el año 2001, es un engaña pichanga, todos lo sabemos. Son movimientos virtuales de capital para salvar la posición de los bancos, que han colocado dineros en tal o cual país y necesitan retirarse. Todos lo sabemos, necesitamos entonces que alguien diga y dé un parate a esto.
Y yo creo sinceramente que Estados Unidos puede ser uno de los países que dé un parate a esto. ¿Por qué? Por su condición de líder global, de emisor de moneda de reserva. Yo siempre digo que el G-20 – y que nadie se sienta mal – en realidad es el G-2, se sacamos el cero y quedan Estados Unidos y China y son realmente las dos locomotoras del mundo. Esta es la realidad. Y nosotros aquí, en esta región de la América del Sur, tenemos que tratar de ser una pequeña locomotora, de enganchar la mayor cantidad de vagones. Lo dijiste vos lo de los vagones “Vasco”, ¿no? Bueno, los vagones si somos una gran locomotora, como es Brasil por escala, por volumen, porque además tuvo la suerte de que a pesar de tener determinados gobiernos, nunca se desprendieron de las cosas que no se debían desprender y siguieron adelante con un proceso de industrialización; si nosotros somos una locomotora más pequeña tenemos que además unir a estás dos locomotoras todos los otros vagones de la América del Sur para convertirnos en esa región, no de oportunidades, sino también de sobrevivencia e ir para adelante.
Por eso yo celebro que nuevamente vuelvan a encontrarse industriales brasileros y argentinos y además también con la comprensión de que muchas, importantísimas empresas brasileras han invertido en nuestro país, siguen invirtiendo, construyendo, son productoras de materias primas básicas también de nuestro país. Nuestros destinos ya están indisolublemente unidos, más allá de nuestros deseos, no le va a ir bien a Brasil si le va mal a la Argentina, y viceversa; no le van a ir bien a la Argentina si a Brasil le van mal, con lo cual tenemos que comprender que nos hemos convertido en una familia, que por ahí tenemos diferencias. Me acuerdo una anécdota: tú no eras Presidenta Dilma, era Lula y había surgido un problema. ¿Vos te acordás Débora, de zapatillas, esas famosas zapatillas, calzados textiles, que tantos roces provocan? Pero resulta que el roce no era entre un empresario argentino y un empresario brasilero; el empresario que estaba aquí era también brasilero, lo que pasa es que bueno producía en la Argentina y había entrado en colisión con otro empresario brasilero, en Brasil. No vamos a decir los nombres, no importan. Pero estábamos con Lula y le digo: “pero Lula vos sabés cómo es la cosa”, le digo. “No, no, no, pero el que está allá también es brasilero”, y le di el nombre. “Y el que está acá también, o sea se están peleando entre dos brasileros. Lo que pasa es que uno está produciendo en la Argentina y otro está produciendo…” Bueno, la cuestión es que se arregló porque esta es la realidad. Están ya tan entremezclados nuestros intereses… cómo no va a querer Brasil que se construya en la Argentina, si una de las principales productoras de cemento – insumo básico – en la Argentina es una compañía argentina, pero sus accionistas son brasileros. Cómo no se va a poner contento Brasil con el plan que hemos lanzado Pro.cre.ar, donde vamos a utilizar los fondos de pensión, o los fondos de los trabajadores para generar 400 mil nuevas viviendas y emprendimientos inmobiliarios si va a ser utilizado cemento de esta empresa, chapas de Siderar – de acá lo veo a Luís – y clavos y hierros y demás; cómo no se van a poner contentos si podemos generar mayor inversión en gas por los tubos sin costuras.
Lo único que le pedimos es que todos pongan el mismo esfuerzo en poder construir esta integración y en poder sostener estás economías que ha permitido que millones de argentinos y millones de brasileros que no conocían los electrodomésticos, en los cuales hemos batido récord de venta.
Me comentaba Lula – en una de las primeras reuniones, cuando lo conocía – que había pocas heladeras en Brasil porque la gente compraba para el día la comida y hoy la heladera es un boom en Brasil, y que decirle de los argentinos que cuando querían y tenían mucho calor lo único que podían tener era un ventilador o el más sofisticado, un turbo, los famosos turbos y ahora han podido comprarse un aire acondicionado por primera vez en su vida y que significa además sentirse… incluso una vez un dirigente político, que no es de mi partido, si no exactamente casi en las antípodas, mantuvo una reunión con él y me dijo: “Bueno, pero que la gente en lugar de calefaccionarse tanto se ponga una tricota”, me dijo, una tricota. La gente no dice tricota, dicen pulóver, qué se yo, no sé, se ponen un saco. Y le digo:”sabés lo qué pasa, que para muchos tener un aparato de aire acondicionado no es solamente estar más fresco, es haber llegado a un status aspiracional que le significa que ya no es pobre, sino que ha pasado a formar parte de esa mítica clase media argentina, a la que todos tienen derecho a aspirar, a integrar y conformar: (APLAUSOS). Lo mismo a millones de brasileros que a partir de la última década se han incorporado, han salido a conocer el mundo también. Nosotros, hoy, en materia turística el 36 por ciento, casi el 37 por ciento es de origen brasilero; un 11 por ciento de origen chileno; un 20 por ciento del resto de Latinoamérica, excluido Canadá y Estados Unidos, que son apenas el 8 ó el 9 por ciento obviamente tienen crisis, sobre todo Estados Unidos. Ni que hablar de Europa que era un gran proveedor en materia de turismo receptivo, y que hoy ha caído estrepitosamente, podemos dar fe en la Ciudad de Buenos Aires o en la Patagonia.
Entonces hoy también estamos sostenidos por este mismo mercado latinoamericano, en materia turística, por ejemplo. Por eso tenemos que ser muy inteligentes y tenemos que ser rápidos, además, no podemos ir de reunión en reunión sin resolver, de congreso en congreso porque me hacen acordar muchas veces… no lo voy a decir porque me va a costar algo, una rencilla de algún parlamentario, pero esas discusiones que son buenas en el Parlamento, pero cuando uno está en el Ejecutivo tiene que resolver, todos los días, cosas diferentes cada cinco minutos. Entonces, yo finalmente quiero pedirles a todos: a Dilma porque ya hemos acordado que vamos a establecer mecanismos más rápidos; políticas mucho más activas; políticas de consultas, no tan protocolar, sino más rápidas; pedirles a todos, a los funcionarios – y lo comentábamos con ella y que nadie se sienta ofendido sobre todo los funcionarios – que hay que estar atrás de cada uno. Y lo charlábamos recién, que ningún funcionario argentino o brasilero se sienta mal, las dos Presidentas decíamos que teníamos que estar corriendo siempre atrás de que las cosas se hagan, porque uno manda a hacer las cosas y tiene luego que ir a verificar y levantar el teléfono: “ ¿Y lo hicieron? ¿Lo presentaron? ¿Lo llamaron? ¿Cómo lo hicieron? Quiero verlo”. La verdad que me sentí muy bien porque yo pensé que era a mí la única que me pasaba, pero Dilma me dijo que ella es igual que yo y tiene que estar así, atrás de todo el mundo. Y no es malo, esa es la única manera en que funcionan las cosas, en las empresas de ustedes debe pasar exactamente lo mismo, deben tener un gerente de ventas, un gerente de producción, un gerente de personal, un gerente financiero, pero si ustedes no están controlando una cosas detrás de las otras las cosas no se hacen, se hacen mal o se hacen tarde.
Por eso yo digo que les pido a todos un gran esfuerzo: funcionarios, empresarios, diplomáticos, todos para solucionar problemas. Cada problema que se soluciona entre ambos países es el problema que se les soluciona a trabajadores, a empresarios, a la economía y en definitiva al país. Y reiterar, una vez más: esta integración ya no es un deseo, ya no es un reclamo, ya no es el Tratado de Ouro Preto, es una necesidad que tenemos y que tenemos que ampliar a toda la región, los tiempos urgen y la historia no nos va a perdonar si nos demoramos o nos equivocamos. Hay momentos de bonanza, hay momentos de holgura en las economías mundiales, regionales, nacionales que permiten deslizamientos, pero no es el caso que estemos viviendo hoy en el mundo. Hoy se exige una premura, una eficiencia, una eficacia y una inteligencia un poco mayor porque estamos también en una etapa de crisis sin precedentes en el mundo.
Yo creo que tenemos todos los elementos, y fundamentalmente los recursos humanos, porque también una de las cosas más importantes que tienen nuestras sociedades son los recursos humanos y el grado de capacitación que tienen nuestros recursos y que nos distinguen de otras regiones del mundo. Por eso la gran oportunidad y el gran compromiso, como Presidenta de la República Argentina, de no solamente trabajar como lo hago siempre con la misma pasión y el mismo fervor, sino de redoblar esfuerzos, de rompernos aún más la cabeza, pese a que nos tienen bastante ocupados por todos lados a nuestra cabeza para lograr precisamente que esta década ganada sea la base sólida del crecimiento y el despegue definitivo de la región. Y fíjense que hablo de la región, en la comprensión y con la certeza absoluta de que o salimos juntos o no salimos, y les puedo asegurar que vamos a salir y lo vamos a hacer juntos. (APLAUSOS)
Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas. (APLAUSOS). Y ahora los invito a todos ustedes a levantar nuestras copas por la hermana República Federativa de Brasil, por la República Argentina, por la integración, por la región y por todos nosotros: los argentinos y los brasileros. ¡Salud! Muchas gracias. (APLAUSOS).

ARGENTINA “La integración ha dejado de ser un deseo para convertirse en una necesidad”, afirmó la Presidenta

“La integración ha dejado de ser un deseo para convertirse en una necesidad”, afirmó la Presidenta

02dic12 arbr 05 281112-cardales03Miércoles, 28 de Noviembre de 2012

La presidenta Cristina Fernández destacó la importancia de la integración con Brasil y con el resto de América del Sur para enfrentar la crisis internacional. Fue durante el cierre de la Conferencia Anual de la Unión Industrial Argentina, en la que también fue oradora su par brasileña, Dilma Rousseff. La Jefa de Estado anunció que se aumentará a 7,50 dólares el precio del gas que se produzca por sobre el nivel de extracción actual, para combatir el déficit en la balanza comercial. Respecto a la deuda, enfatizó que Argentina continuará “honrando sus compromisos”.
La presidenta Cristina Fernández fue la última oradora de la Conferencia anual de la Unión Industrial Argentina, en la que también participaron la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y el titular de la central fabril, José Ignacio de Mendiguren. La mandataria argentina consideró que el encuentro “debe ser el primero de muchos que deben irse sucediendo”.
La Jefa de Estado sostuvo que “la integración ha dejado de ser un reclamo o un deseo, para convertirse en una necesidad” y abundó que es “una condición sine quanom para poder mantener los logros que en esta década hemos logrado ambos países y otros países de la región, en materia de valor agregado, de integración”.
Cristina Fernández remarcó que la metodología de la integración “la tenemos que articular entre las autoridades y los empresarios, caso por caso, no hay regla general”.
Incentivos a la producción energética
La Presidenta aseguró que en el país se han “hecho milagros en materia energética para sostener este crecimiento”, pero consideró que “tenemos que hacer no milagros, sino políticas concretas”.
La Jefa de Estado sostuvo que “se necesita mucha energía en la Argentina, porque tenemos mucha industria; en los 90 no hacía tanta energía, había quienes se enorgullecían de que fuéramos exportadores de energía”. Por dicho motivo, anunció que el gobierno celebró “un contrato con YPF, por el que vamos a pagar el precio de 7,50 dólares a todo el gas nuevo”, por sobre el que se está extrayendo actualmente.
La mandataria expresó que la importación de energía es un “inmenso esfuerzo en nuestra balanza comercial superavitaria por nuestro crecimiento económico”.
Deuda soberana y fondos buitres
En otro tramo del discurso, Cristina Fernández señaló que lo que se vive en el mundo es “lo que en Argentina conocemos demasiado bien: la crisis de las deudas soberanas. Lo que pasó en Argentina en 2001 es lo que está pasando en Europa. Y no pasa en Estados Unidos porque son emisores de moneda de reserva”. “Nosotros que estuvimos en quiebra, podemos decir que con industrialización del país se puede salir adelante”, enfatizó.
La Jefa de Estado consideró que “porque constituimos del contramodelo de un mundo donde el capitalismo de mercado se ha convertido en amo y señor, nos quieren castigar”. Enfatizó que “la argentina llegó al 93% de aceptación de renovación de su deuda soberana”. “Hemos venido pagando desde el 2005, sin acceder al mercado de capitales, con recursos propios, y lo vamos a seguir haciendo como país que honra sus compromisos”, remarcó.
Respecto a la demanda contra el país que se debate en los tribunales de Nueva York, la mandataria expresó que “a los denominados fondos buitres, no se los puede llamar de otra manera, ni siquiera están radicados en Estados Unidos, para no pagar impuestos”. “Vamos a dar una muestra de buena voluntad, la presentación que se hizo el lunes, explica que lo que se está exigiendo no es un pari pasu, no es un pedido en igualdad de condiciones”, afirmó.
Desarrollo de la economía y de la industria
En otro tramo de su mensaje, la Presidenta se preguntó: “¿Quién iba a decir que en 2003 que íbamos a recomponer nuestra deuda? ¿Quién iba a decir que íbamos a tener un sistema bancario solvente? ¿Quién podía pensar que íbamos a recuperar nuestra industria metalmecánica, nuestra industria avícola, nuestra industria automotriz?”.
En ese sentido, señaló que las terminales de la industria automotriz son extranjeras, por lo que el objetivo tanto argentino como brasileño debe ser “fortalecer la industria metalmecánica”, con capitales nacionales, que son proveedoras de dichas automotrices.
Por otra parte, criticó la política de firmar acuerdos de inversión con diferentes países y destacó el caso de Brasil, país que no tiene firmado ningún tratado bilateral de inversión. Al respecto, apuntó que “en esta década las utilidades remitidas al exterior (por empresas extranjeras radicadas en el país) fueron de 41 mil millones de dólares, 1,7% del PBI”.
La Jefa de Estado destacó que “este modelo no ha permitido solamente un mercado interno sólido, que tiene el mejor salario básico de la región”. Asimismo, indicó que “nos ha permitido sostener el nivel de empleo, nos ha permitido además aumentar nuestra movilidad social, y duplicar nuestra clase media, según informes del Banco Mundial”.
La integración para enfrentar la crisis
Cristina Fernández expresó que no se pueden sostener por mucho tiempo los índices de crecimiento, si la crisis mundial se prolonga, “sin una integración económica definitiva, no solamente entre Brasil y Argentina, sino con todos nuestros hermanos de América del Sur”. “Tenemos que pensar que Argentina y Brasil como las dos poleas del desarrollo de los demás países para que el siglo XXI sea el de América del Sur”.
La mandataria consideró que se debe actuar con la “inteligencia de entender que tenemos que aunar esfuerzos: el desarrollo brasilero y el desarrollo argentino”, en materias claves como la tecnología o la industria siderúrgica. “Debemos ser responsables ambas, y convocar a los titulares de las uniones industriales entre ambos países, que cuando se suscitan problemas que son naturales, es necesario abordar una metodología que sea mucho menos protocolar, menos burocrática, para ir abordando tema por tema”, puntualizó.
La importancia de la inversión energética
En otro tramo, la Presidenta volvió a tocar el tema energético al comparar “entre pagar 3500 millones de dólares (por la importación de combustibles), y pagar 3500 millones de dólares porque el gas se produce aquí, estamos generando mas servicios en Argentina, estamos generando trabajo”. “Nos vimos obligados a recuperar YPF porque había una remisión constante de utilidades, sin aumento de la inversión”, remarcó.
Asimismo, subrayó que desde la recuperación de la mayoría accionaria de YPF por parte del Estado nacional, ya no se sucedieron las colas en las estaciones de servicio cada fin de semana. “Tal vez sea que querían empujar no sé a qué cosas a la Argentina y a los argentinos, porque no tenían combustible”, opinó.
La Jefa de Estado exhortó a que “todas las empresas energéticas suscriban acuerdos del mismo tipo que el que ha firmado el Estado con YPF”. “El objetivo es achicar y hacer desaparecer el déficit energético. Mas aun en un país que ha sido certificado internacionalmente con reservas suficientes” en materia de hidrocarburos, indicó.
La mandataria remarcó que se trabaja en la diversificación de la oferta energética, con obras como la culminación de Yacyretá, la puesta a punto de la central nuclear Atucha II, las centrales térmicas, la mina de carbón de Río Turbio, o las futuras represas Presidente Kirchner y Jorge Cepernic en Santa Cruz, “que van a ser la tercera represa hidroeléctrica del país, detrás de Yacyretá y El Chocón”. Y consideró que luego de esta obra el país estará “en condiciones de en el mediano plazo superar el déficit energético, en materia de balanza de pagos”.
La superación de la crisis internacional
En sintonía con su par brasileña Dilma Rousseff, la Presidenta de la Nación dijo esperar “la pronta recuperación de la economía de Estados Unidos”. Opinó que “para ello es imprescindible algo que no me he cansado de repetir desde el primer G-20 en Washington” y consideró que “se les fue la mano en esto de sostener el sistema financiero, pero al sostener el sistema financiero se olvidaron de los trabajadores, de las empresas, de la producción”.
La Jefa de Estado consideró que en el país se va a tener que llegar a “un sistema mundial de quiebras de deudas soberanas de los países”. Y estimó que “si siguen fondeando únicamente a los bancos, o solamente a las empresas aseguradoras, esto no va a tener salida, o va a tener la peor salida”.
Por dicho motivo, expresó que “es necesario construir las propias defensas. La integración es un mecanismo de defensa que tenemos que construir entre Brasil y Argentina para que no nos lleguen estos dramas que vemos en otras naciones”. “Escuchaba que le van a devolver 37 mil millones de euros que le dieron a Grecia: es el blindaje y el megacanje que nos dieron a nosotros en 2001, es una engaña pichanga”, recalcó.
La Mandataria afirmó que “en esta región de América del Sur tenemos que tratar de ser una pequeña locomotora, de enganchar la mayor cantidad de vagones”.
El encuentro de empresarios argentinos y brasileros
“Celebro que vuelvan a encontrarse los industriales brasileros y argentinos” porque “nuestros destinos están inexorablemente unidos mas allá de nuestros deseos”, sostuvo la mandataria argentina. Y agregó: “No le va ir bien a Brasil si no le va bien a la Argentina, y viceversa” debido a que “nos hemos convertido en una familia”.
Asimismo, recordó que de acuerdo a datos del Banco Mundial la República Argentina triplicó su clase media en 10 años, y, acto seguido, sostuvo que todos los argentinos, y también los brasileños, “tienen derecho a aspirar y conformarla”
Luego destacó la importancia que tiene el turismo para el desarrollo regional, al tiempo que advirtió que debido a la crisis que asola a Europa es el mercado latinoamericano el que impulsa el crecimiento de esa actividad en la Argentina.
Despegue definitivo de la región
También reclamó celeridad para tomar decisiones en materia económica tanto en la Argentina como en Brasil. “Tenemos que ser inteligentes, pero, por sobre todo, rápidos”, expresó. En ese marco, manifestó que tanto funcionarios como empresarios deben redoblar esfuerzos “para solucionar problemas porque cada problema que se soluciona en los dos países es un problema que se le soluciona a trabajadores, empresarios y, en definitiva, al país”.
“Los tiempos urgen y la historia no nos va perdonar si nos demoramos o equivocamos”, advirtió la jefa de Estado, para agregar en seguida que “hoy se exige premura, eficiencia, eficacia e inteligencia mayor porque estamos en una etapa de crisis sin precedentes en el mundo”.
“Debemos redoblar esfuerzos para lograr que esta década ganada sea la base sólida del crecimiento y despegue definitivo de la región”, dijo. Y finalizó afirmando tener “la certeza absoluta de que salimos juntos o no salimos; y les puedo asegurar que vamos a salir y que lo vamos a hacer juntos”.
La reunión se realizó en el Hotel Sofitel de la localidad bonaerense de Cardales, y además de Cristina Fernández y Dilma Rousseff, asistió el gobernador Daniel Scioli, ministros del gabinete nacional, gobernadores y empresarios de la Unión Industrial ARgentina.

ARGENTINA “La competitividad solamente es sustentable con inclusión social”, expresó la presidenta ante la UIA

Martes, 22 de Noviembre de 2011
“La competitividad solamente es sustentable con inclusión social”, expresó la presidenta ante la UIA

La presidenta Cristina Fernández cerró hoy la conferencia anual de la Unión Industrial Argentina en el Hotel Hilton de la ciudad autónoma de Buenos Aires. Allí exhortó a los argentinos a innovar tanto en lo tecnológico como en los comportamientos para sostener el modelo de crecimiento en marcha desde mayo de 2003.
La Jefa de Estado anticipó ante los industriales que “se viene la etapa de la sintonía fina”, en la que se estudiará la competitividad y se analizarán inversiones, salarios, inflación y subsidios.
En su exposición, la Jefa de Estado trazó una evaluación del actual escenario económico mundial, al que describió como “complejo y difícil. Y agregó: “A veces, asusta”; aunque, aclaró inmediatamente, “no nos asusta a los que creemos que la dificultad radica en que se están tratando de aplicar viejas ideas para solucionar nuevos problemas”.
En ese marco, recordó su reciente participación en la Cumbre del G-20, que tuvo lugar en Cannes, Francia, lugar en donde, señaló, “nuevas ideas no escuché ninguna, ni adentro, ni afuera, y ese es otro de los problemas que está atravesando el mundo en esta etapa histórica”.
Por eso, sostuvo que “estamos ante un problema de liderazgo internacional”, y que frente la crisis “no encontramos a nadie que dé un marco teórico que permita decodificar hacia dónde vamos”.
“Los políticos vamos a tener que decidir, y yo ya lo he decido hace rato, respetar a los mercados, pero saber que los que gobiernan son los elegidos por el voto popular”, remarcó la Mandataria. Y advirtió: “La fórmula de hacer pagar la crisis a los que menos tienen termina como terminó la Argentina en 2001”.
Seguidamente, Cristina Fernández defendió “el modelo argentino” por sus características de “crecimiento económico, generación de empleo e inclusión social”, y destacó que desde su puesta en marcha en 2003 la actividad industrial ha crecido por encima de la actividad económica, aún con el crecimiento económico más importante de la historia.
Sintonía fina
Por eso, la Presidenta aseveró que llegó para el país “la etapa de la sintonía fina”, en la cual “vamos a tener que comenzar a precisar y estudiar a cada uno de los sectores bajo un tema central que es la competitividad, que solamente es sustentable con inclusión social”.
También sostuvo que esta nueva etapa requiere “innovar los comportamientos de cada uno de los sectores: empresarios, trabajadores y Estado”, al tiempo que recordó que “esa actuación tripartita ha sido una de las claves del crecimiento de estos años”.
Rumores que ofenden a la inteligencia
Más tarde, la Mandataria denostó la proliferación de rumores, todos ellos infundados, acerca de cuestiones económicas al señalar que “ofenden a la inteligencia de los argentinos”. En ese sentido, expresó: “No me preocupan los rumores, me preocupan los tontos que pueden creer cosas como estas después de ocho años de gobierno”.
“Les pido a todos que miren lo que hemos hecho, cuál fue el comportamiento del gobierno ante cada crisis y a partir de allí todos deberían comprender hacia donde vamos”, ahondó.
También convocó a los diferentes actores de la realidad económica nacional a dialogar con los funcionarios de cada área y “no hablarse por los diarios”.
Reinversión e integración regional: claves para defender el modelo
“Tenemos que saber que para mantener el modelo tenemos que seguir reinvirtiendo”, expresó la Jefa de Estado. Y remarcó que el próximo paso en la vía del crecimiento estará dado “a través de un proceso de integración generoso” con América del Sur, lugar donde se debe consolidar “un potente mercado intrazonal”, expresó. “De allí van a venir las soluciones y no de otra parte”, vaticinó la Mandataria.
También recordó que la Argentina “ha tenido una política absolutamente previsible en su tipo de cambio, y ese es otro de los pilares del modelo”.
Y sostuvo que “el mundo ha pasado a una etapa de administración del comercio y bilateralización de las relaciones”, donde constituir un Estado vigoroso resulta fundamental porque, en ese marco, “la fuerza define las cosas”.
El acuerdo, una marca distintiva del gobierno
Cristina Fernández recordó también que “este modelo se ha regido por el acuerdo entre trabajadores y empresarios en convenciones colectivas”. En ese sentido, expresó que avala empresas y trabajadores convengan distribuir sus utilidades, pero rechazó que este tipo de acciones tengan que ser fijadas por ley o mediante la intervención estatal.
La Jefa de Estado reiteró su oposición a las posturas de flexibilización laboral y recordó que su administración, y la de quién la antecedió en el cargo, el ex presidente Néstor Kirchner, restituyeron la negociación colectiva salarial, reestablecieron los mecanismos para fijar todos los años el Salario Mínimo Vital y Móvil, mejoraron la situación de miles de los jubilados que tenían congelados sus haberes durante décadas e incorporar a oros tantos al sistema previsional.
“Tengo, sin ser dirigente sindical, pero si siendo trabajadora de toda la vida, pergaminos suficientes para acreditar que siempre defendí a los trabajadores y que no soy neutral”, aseveró.
También utilizó su exposición para rechazar que los conflictos sindicales culminen perjudicando a los usuarios, y en ese sentido recordó que la vocación del gobierno nacional “es la de solucionar los problemas, y no solo buscar quién tiene razón, sino que ésta vaya de la mano de la justicia”.

ARGENTINA La Presidenta presentó el Plan Estratégico Industrial 2020

Martes, 04 de Octubre de 2011
La Presidenta presentó el Plan Estratégico Industrial 2020

Durante un acto en Venado Tuerto, Cristina Fernández presentó el plan que propone crear un millón de puestos de trabajo, aumentar la inversión al 28% y sustituir el 45% de las importaciones, entre otros puntos destacados. El lanzamiento se realizó en el marco de la inauguración de la fábrica de Corven Motors, junto a gobernadores, empresarios y miembros de su gabinete. “El acuerdo principal es sobre el rol del Estado. Cuando el Estado dejó de defender la industria, no era una ausencia; era un Estado muy presente en defensa de intereses que no eran los de los trabajadores, los de los argentinos”, aseguró la jefa de Estado.
La presidenta Cristina Fernández presentó el libro que contiene el Plan Estratégico Industrial 2020, durante el acto en el que se inauguró la fábrica de motos Corven, propiedad de la familia Iraola, de 14.400 metros cuadrados, con una capacidad instalada para producir casi 70 mil unidades por año, en Venado Tuerto, provincia de Santa Fe..
Al respecto, la jefa de Estado destacó la decisión de presentar el Plan “en el país profundo y en una fábrica que tiene origen familiar y es de capital nacional”.
Recordó que “en 2007 el 66% de las motos que se vendían en el país, un vehículo de primera adquisición para la gente que ha conseguido su trabajo, era importado”, y apuntó que en la actualidad se llegó “a un 40% importado y un 60% de motos nacionales”.
La Presidenta felicitó “a la familia Iraola por sobreponerse a la desgracia de perder al que fundó la empresa”. Opinó que “el mejor homenaje que se le puede hacer a los que no están es seguir adelante con las cosas que emprendieron y en las cosas que creyeron”.
A continuación, repasó datos económicos del periodo 2003-2011, en el que se alcanzó “el crecimiento económico más importante en nuestros 200 años de historia del PBI”. Subrayó que en materia de Producto Bruto Industrial, también se ha dado “el crecimiento más importante de la historia” en los últimos años. “Esto no significa dejar de lado las actividades primarias: es que las actividades industriales con su agregación de valor impacta en forma diferente que cuando se crece por expansión de servicios o por reprimarización de las exportaciones”, enfatizó. Y remarcó que el “crecimiento económico ha tenido mucho que ver con ese crecimiento de la industria”.
“Mientras en el mundo, el producto per cápita, crecía el 54% en dólares, en estos años en Argentina creció el 167%. La productividad del trabajo, un 50%. Y la apertura de la economía, un 34%, casi el doble que en los 90”, puntualizó.
Asimismo, destacó que para la solidez del modelo fueron necesarias medidas como el desendeudamiento, el aumento de las reservas financieras, y los sucesivos records de recaudación impositiva. Además, destacó que “una de las claves que hemos tenido para poder sostenernos es el desarrollo del mercado interno”.
En ese sentido, Cristina Fernández indicó que “el salario vital y móvil ha crecido el 1050% desde 2003 a la fecha”. Puntualizó que se crearon “5 millones de puesto de trabajo; 3.600.000 chicos cubiertos por Asignación familiar; un 856% de aumento de la jubilación mínima”. “Todo esto, que puede verse desde un aspecto social, tiene una profunda significación económica”, insistió.
La Presidenta defendió “el rol del Estado para sostener la oferta”. “Esto es asegurar al señor que va a invertir, al señor Iraola que va a fabricar las motos, que hay mucha gente con capacidad para comprar sus motos”, remarcó. Y agregó que “ha permitido que vengan a instalarse en el país, aquellos que nos veían solamente como un mercado para colocar sus productos”.
En otro tramo, consideró que “hubiera sido imposible sostener este crecimiento, sin la inversión pública en infraestructura: ya sea en viviendas, en escuelas, en hospitales, como en energía, en puertas, en rutas”.
“No hay un antagonismo entre desarrollo del mercado interno y salto exportador. Al contrario, necesitamos federalizar la industrialización y también industrializar la ruralidad”, recalcó.
Al analizar el lanzamiento del Plan Estratégico Industrial 2020, señaló que “participaron once foros, que constituyen el 80% del producto bruto industrial argentino”. Informó que en las discusiones estuvieron presentes “más de 100 cámaras empresariales, 20 sindicatos, 20 universidades, las 24 provincias, seis ministerios nacionales”.
Entre los objetivos del Plan, comentó que uno de ellos habla de pasar de una inversión del 24 al 28%. “Hoy la Argentina tiene la tasa de inversión más alta del Mercosur, somos el segundo país de Latinoamérica con mayor crecimiento de la inversión. Tenemos que lograr mayor nivel de inversión”, indicó.
Además, el plan propone duplicar el PBI industrial, llegar en 2020 a 140 mil millones de dólares; crear un millón de puestos de trabajo, que significaría llegar a un 5% de desocupación total; sustituir importaciones por el 45% de lo importado hoy, entre otros.
“Lo más importante es que se han acordado cuales deben ser los aportes y cuales deben ser los roles para poder llegar a estas metas”, opinó la Presidenta. “El primer acuerdo, y lo celebro, es el del rol del Estado. No hay nadie en argentina ni en el mundo, que piense que el Estado puede estar ausente en una política de crecimiento”, aseveró.
En ese sentido, apuntó que “cuando el Estado decidió desentenderse y dejar librado al mercado la asignación y distribución de recursos, o el Estado dejó de defender la industria, no era una ausencia; era un Estado muy presente en defensa de intereses que no eran los de los trabajadores, los de los argentinos”. “El primer gran acuerdo es saber que el sector privado tiene que trabajar codo a codo con el Estado”, remarcó.
Agregó Cristina Fernández: “Tampoco creemos en el estado empresario. Pero el Estado debe intervenir para que el crecimiento no sea para un sector concentrado, y generar que el crecimiento se transforme en desarrollo, y el desarrollo en inclusión social”.
Más adelante, consideró que los grandes países desarrollados no están en crisis por “proteger sus mercados internos”, sino por aplicar recetas monetaristas. Opinó que los defensores de dichas teorías “son los que han generado un globo financiero sin precedentes en la historia. En 1980, el PBI de todo el mundo, tenía un equivalente financiero del 1,1. Hoy el PBI del mundo tiene un equivalente monetario de 4 veces el PBI”.
También criticó a las consultoras de riesgo, porque “nos dicen que nosotros somos un país marginal, y los países que se están por caer en Europa, están mejor calificados que nosotros”. “Seríamos un mal ejemplo, si este modelo se mostrara como generador de mano de obra, de trabajo, y de producción”, afirmó.
La jefa de Estado aseguró que en Argentina “por lo menos 50 puntos del crecimiento son por mercado interno, por trabajo de los argentinos; y fue lo que nos permitió en 2009 sostener el modelo”.
Además, sostuvo que “otro de los acuerdos es federalizar la industrialización e industrializar la ruralidad. Yo quiero que la gente agregue valor en el lugar en que se produce cada una de las materias primas. Para que los jóvenes no se tengan que ir a los grandes centros urbanos que no resisten más”.
Asimismo, destacó la decisión del gobierno de aumentar la inversión “en materia de innovación y tecnología”. “Se necesita lograr un salto exportador, para que nuestras cadenas de valor se tornen competitivas y generen divisas”, indicó. Y destacó la necesidad de “aumentar las exportaciones a mercados no tradicionales”.
También caracterizó como “fundamental” un punto del plan que destaca “la necesidad de desarrollar una política de abastecimiento de insumos difundidos de carácter nacional. Son los que tienen una alta concentración: siderurgia, química. Necesitamos articular acuerdos para darle competitividad a toda la cadena de valor que necesita de esos insumos”. “Hay que aumentar la capacidad instalada por ejemplo en la fabricación de acero crudo”, indicó y apuntó su inquietud por poder “lograr producir en nuestro país acero inoxidable”.
“Queremos que los sectores de la minería se sienten, porque van a ser centrales en el siglo XXI. Necesitamos que agreguen más valor aquí en Argentina”, recalcó.
Por último, consideró que “los planes están para tomarlos, y también para modificarlos si no funciona algún aspecto. Pero lo importante es que nos hayamos podido sentar los empresarios, los trabajadores, y el Estado para planificar la Argentina de aquí al 2020. Hace ocho años no sabíamos lo que nos iba a pasar al día siguiente”.
“Los responsables de que esto siga así, somos nosotros: los gobernantes, los empresarios, los trabajadores, los académicos, los 40 millones de argentinos. Este es un plan para los 40 millones de argentinos”, concluyó Cristina Fernández.
Acompañaron a la Presidenta, el ministro de Economía, Amado Boudou, el ministro de Planificación, Julio De Vido, el titular de Corven Motors, Leandro iraola, y el presidente de la Unión Industrial Argentina, José Ignacio de Mendiguren.
También estuvieron presentes en el acto los gobernadores de Santa Fe, Hermes Binner,
Buenos Aires, Daniel Scioli; Entre Ríos, Sergio Urribarri; Tucumán, José Alperovich; Formosa, Gildo Insfrán; La Pampa, Oscar Jorge; Misiones, Maurice Closs; Jujuy, Walter Barrionuevo; San Juan, José Luis Gioja; Santiago del Estero, Gerardo Zamora; el vicegobernador de Córdoba, Héctor “Pichi” Campana, y los gobernadores electos de Chubut, Martín Buzzi; de Río Negro, Carlos Soria, y de Santa Fe, Antonio Bonfatti.
El Plan Estratégico Industrial 2020

El libro del Plan Estratégico Industrial 2020 compendia y desarrolla el debate participativo y federal que protagonizaron todos los actores de once cadenas industriales de valor.

Figuran allí las políticas que se pondrán en marcha para alcanzar, en los próximos 9 años, el pleno desarrollo de cada una de esas cadenas productivas.

Contiene políticas generales y sectoriales para duplicar el PIB industrial y llegar a los 140 mil millones de dólares, con un crecimiento anual de 5%.

Se busca además crear 1,5 millón de puestos de trabajo, con una tasa de desempleo sectorial menor al 5%; aumento de la inversión al 28% del PIB; y una sustitución de importaciones por el equivalente al 45% de lo que el país importa actualmente.

El Plan 2020 llevó meses de trabajo con la participación de más de 2.500 personas que debatieron sobre metas y objetivos concretos a alcanzar para el año 2020 en las 11 cadenas de valor que explican el 80% del PIB industrial y más del 60% del empleo.

Esas cadenas está integradas por Alimentos; Calzado, Textiles y Confecciones; Madera, Papel y Muebles; Materiales de Construcción; Bienes de capital; Maquinaria Agrícola; Autos y autopartes; Medicamentos; Software, y Productos Químicos y Petroquímicos.

El libro relata el resultado de los foros, donde se alcanzaron nueve acuerdos para profundizar el proceso de reindustrialización de la Argentina.

Se destaca especialmente la necesidad de un Estado presente que planifique estratégicamente la política industrial, el sostenimiento de un mercado interno pujante y la agregación de valor en origen a las materias primas naturales.

Durante estos encuentros se acordó impulsar una calificación cada vez mayor de los recursos humanos, desarrollar políticas de innovación, diseño y marketing y disponer de materias primas agropecuarias y minerales de calidad.

Participaron del debate industrial más de 100 cámaras empresariales, 20 sindicatos de trabajadores, una veintena de universidades y centros tecnológicos además del Estado en todos sus niveles.
Corven Motors

Durante la inauguración oficial de la planta industrial de Corven Motors Argentina SA se dio inicio a la puesta en funcionamiento de dos nuevas líneas de producción y montaje de motocicletas y de las nuevas instalaciones para la fabricación de chasis nacionales.

Se trata de una inversión de 5,8 millones de dólares de los cuales 4,5 millones de pesos fueron otorgados a través del Programa de Financiamiento Productivo del Bicentenario, que da créditos a una tasa fija en pesos del 9,9% anual.

Venado Tuerto, ciudad de 80 mil habitantes ubicada en el departamento General López, en el sur de la provincia de Santa Fe, es cabecera de un polo de desarrollo con base agroindustrial, que sostiene una oferta diversificada en industria, comercio, servicios y educación.

Gracias al apoyo del gobierno nacional, mantiene un crecimiento constante en materia de obras públicas, y conforma, junto con la ciudad de Pergamino, el eje estratégico del Cluster de la Semilla, con decisivo aporte del Ministerio de Agricultura de la Nación, organismos provinciales, entidades sectoriales y empresas privadas.

ARGENTINA Presentación del Plan Estratégico Industrial 2020: Palabras de la Presidenta de la Nación

Presentación del Plan Estratégico Industrial 2020: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ, EN EL ACTO DE PRESENTACIÓN DE LAS CONCLUSIONES, OBJETIVOS Y ESTRATEGIAS SURGIDAS DEL PLAN ESTRATÉGICO INDUSTRIAL ARGENTINA 2020, REALIZADO EN VENADO TUERTO, PROVINCIA DE SANTA FE
Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas.
Señores gobernadores de las distintas provincias argentinas; señores intendentes; señores empresarios; trabajadores, aquí están los trabajadores también siempre, un gran aplauso para ellos; señor titular de la Unión Industrial Argentina; familia Iraola que nos ha recibido con tanto afecto: la verdad que también quiero hacer una mención especial a una persona que creo que en estos momentos o está matando al piloto del avión o se suicidó, que es Débora Giorgi, nuestra ministra de Industria y para quien pido un aplauso. Sinceramente y conociéndola a Débora, con todo lo que trabajó con este Plan, la flaca debe estar enroscada no sé dónde, yo no sé si no la pierdo hoy. Porque, la verdad, después de todo lo que trabajó, es injusto que no haya podido venir a hacer la presentación, pero sé que todos van a tener…mostralo Amado que para eso te dije que te quedaras con el libro.
Con ese libro que condensa el trabajo que yo ahora voy a explicar, porque voy a ser yo de presentadora del Plan 2020, voy a hacer de Presidenta y de ministra de Industria, no se me van a caer los anillos.
Quiero también decir que no es casual el lugar en el cual hemos decidido presentar este Plan, es en el país profundo, a mí no me gusta decir el interior porque parece que si no, la ciudad de Buenos Aires fuera el exterior. Me gusta hablar del país profundo y en una fábrica. En una fábrica que es familiar pero que es de capital nacional y que también ha sido sujeto de crédito, como lo explicaba su titular, de nuestro proyecto de Créditos del Bicentenario, tanto para la línea de los canguritos, de CORVEN, de los amortiguadores como también para la producción de motos que esperamos que, con implementación del crédito, tengan el año que viene un 40 por ciento aproximadamente de integración de autopartes nacional. Vamos también a trabajar mucho con el sector autopartistas. Todos sabemos que hay que alcanzar un equilibrio en la materia de integración para que el negocio sea rentable, pero estamos produciendo motos en la Argentina.
Quiero decirles que en el año 2007, el 66 por ciento de las motos que se vendían en el país que, como ustedes saben, suele ser un vehículo de primera adquisición para la gente que ha conseguido un trabajo por su bajo costo cuando no puede acceder a un auto y que, además, es increíble verla en todo el NEA y NOA argentinos que, por supuesto, tienen un clima que le permite andar en moto. En la Patagonia, Iraola te fundirías con las motos, porque la moto no es para nosotros. Nosotros tenemos que andar en cuatro ruedas sí o sí porque sino, sería imposible.
De ese 66 por ciento importado, hemos en el 2007, o sea en cuatro años, ya llevamos a un 40 importando y a un 60 por ciento de motos nacionales y seguimos avanzando en la integración de autopartes.
Yo quiero también felicitar a la familia Iraola por sobreponerse a la desgracia de perder a quien fuera el que comenzó esta empresa y luego, más tarde, a quien la llevó adelante, que fue su madre, que también la perdieron muy joven. Me contaba en el auto que su padre a los 8 años y su mamá a los 22, creo. Es difícil, es duro, pero hay que seguir adelante porque el mejor homenaje que se le puede hacer a los que no están es, precisamente, seguir adelante con lo que ellos emprendieron y en las cosas que creyeron.
Menos mal que no le rompiste el traje a Néstor porque siempre se enganchaba cuando volaba con ese traje abierto en algún lado. ¡Si habrá roto trajes ese hombre, Dios mío!
Plan Estratégico Industrial 2020 que, como recién lo señalaba Ignacio De Mendiguren, fue pensado hace 11 meses.
Pero a mí me gustaría hablar un poquito primero del crecimiento económico argentino.
Ustedes lo habrán escuchado en innumerables veces, porque además es la realidad y no solamente a mí, sino a todos o, por lo menos, a casi todos, reconocer que hemos protagonizado del año 2003 al 2011 el crecimiento económico más importante de nuestros 200 años de historia de Producto Bruto Interno.
Ahora, cuando mira el crecimiento del Producto Bruto Industrial, que ha sido siempre por arriba de la media del Producto Bruto Interno, y ha sido el crecimiento industrial más importante también de nuestra historia y esto, una cosa está directamente vinculada con la otra. Y esto no significa, bajo ningún punto de vista, dejar de lado las actividades primarias.
Es que la actividad industrial por sus propias características de agregación de valor, generación de puestos de trabajo, consumo, desarrollo y mercado interno, necesariamente impacta de una manera diferente que cuando solo se crece por servicios o se crece por reprimarización de las exportaciones que, en realidad, eso siempre normalmente tiende a decrecer económicamente.
Déjenme decirles que en el período 1918-1925, estamos hablando de un mundo donde finalizaba la Primera Guerra Mundial. Con lo cual en la Argentina se comenzó a dar un proceso de sustitución de importaciones casi naturalmente a partir de que en Europa devastada por la guerra no podía proveernos de cosas tales como industrias livianas, alimentos, textiles y, por lo tanto, se desarrolla un crecimiento anual del 9,1 por ciento en ese período que va del 18 al 25.
Luego de 1933 a 1948, fundamentalmente durante el primer gobierno del general Perón, se da un crecimiento promedio del 6,4 por ciento anual de la industria con mayor grado de innovación tecnológica. Ya no son solamente alimentos y textiles, sino que ahí comenzamos a desarrollar aviones, por ejemplo, rastrojeros, bueno, lo que ya me han escuchado decir en innumerables oportunidades y que lo pudimos ver en Tecnópolis.
En el período 64-74, esta es una contribución también a lo que fue el desarrollismo, también hay que reconocerlo en la República Argentina, fundamentalmente, a la impronta del doctor Frondizi también y a la existencia de instrumentos como el BANADE y de gobiernos que, aún no siendo de origen democrático, siendo dictaduras, visualizaron en sectores claves de la siderurgia, de la industria, una polea muy importante de crecimiento y, fundamentalmente, de soberanía y defensa nacional.
Tal vez no lo veían desde la perspectiva que lo podemos nosotros de la inclusión social y del potencial de un país, pero lo veían sí por lo menos de la defensa nacional. Y esto hay que reconocerlo porque en ese momento se creció, en 1964 hasta el 74, 75 aproximadamente, donde se produce el primer crack, digamos, al 7 por ciento anual. Estamos hablando de crecimiento industrial, donde los trabajadores prácticamente, al momento del golpe del 24 de mazo de 1976, participaban aproximadamente en el 49 por ciento en la distribución del PBI, casi el fifty-fifty.
Del 2003 al 2008, se creció en la industria a un promedio anual del 9,3. Luego vino el pequeño declive que tuvimos externamente en el 2009 y ya, en el 2010, el 9,8 por ciento anual retomando el fuerte crecimiento industrial y, por lo tanto, debiendo entender argentinos que este crecimiento económico ha tenido mucho que ver con ese crecimiento de la industria. Y también ver los números y las modificaciones estructurales de ese crecimiento.
Fíjense: mientras en el mundo el producto per cápita crecía el 54 por ciento, en estos años en la República Argentina –en dólares estamos hablando- creció el 167 por ciento. Es una cifra muy fuerte que nos revela la calidad y la densidad también del crecimiento. La productividad del trabajo, un 50,7 por ciento y el índice de apertura de la economía, que en los años 90, o sea, expo más impo, era del 17 por ciento del PBI, hemos alcanzado un grado de apertura del 34 por ciento. El doble de lo que fue la década de los 90.
Esto se debió fundamentalmente a condiciones macroeconómicas. Hemos realmente construido una macroeconomía que hoy, en estas turbulencias nos permite seguir firmes y sostenidos e impulsando, esencialmente, un plan como el que estamos haciendo hoy porque sabemos que las recetas de ajuste solo llevan a la recesión y que el desafío es seguir creciendo y venciendo a la inercia de los que piensan como pensaban en el 2009 que, bueno, que finalmente el huracán nos iba a arrastrar.
Para que ustedes vean, uno de los índices…Esta solvencia macroeconómica, aquí mencionó el amigo Iraola el desendeudamiento sin precedentes en la historia, la reestructuración de la deuda, tanto en el 2005 como el año pasado más el desendeudamiento del Fondo Monetario Internacional, la acumulación de reservas, de reservas que son de carácter comercial, no reservas de carácter financiero, porque es la diferencia de superávit comercial que tenemos y que nos permite que sean genuinas y, por lo tanto, por primera vez en nuestra historia, en una crisis que no parece tener fin, asegurar una estabilidad y eliminar eso que mellaba no solamente la economía, sino la esperanza y la ilusión de los argentinos y que era esa volatilidad en donde todo parecía irse al demonio de un día para el otro.
En ese aspecto también…Ayer me alcanzaban el señor ministro de Economía y el titular de la AFIP la recaudación de este mes de septiembre que, comparada con la recaudación del año pasado, ha crecido –el mismo mes de septiembre obviamente- casi un 34 por ciento, 33,9 por ciento en dólares, más del 25 por ciento, con nuevamente récords en ítems que, a nuestro criterio, son claramente debeladores de la pujanza y de la fortaleza del marcado interno que hemos logrado desarrollar. Una de las claves que hemos tenido para poder sostenernos es el desarrollo del mercado interno.
Ayer, nos hablaban nuevamente de recaudación récord de IVA, habíamos tenido recaudación récord de IVA en agosto de 2011, también en Débitos y Créditos, sé que es una cosa que no les gusta mucho a los empresarios porque el impuesto al cheque es un impuesto criticable, pero bueno, es un impuesto que recauda bien, no permite la evasión, y crecimos de julio que era de 3.293 a 3.542.
Fíjense que en julio tenemos un mes de mucho crecimiento y de mucho movimiento porque es el mes donde se pagan los aguinaldos, se cobran los aguinaldos, donde la gente vacaciona, se moviliza y, sin embargo, ese récord lo volvimos a romper igual que el de comercio exterior y derechos de importación.
Y lo que es importante: esto también significa recaudación para todos los señores que están sentados allí, que son los gobernadores de las provincias y que reciben por el crecimiento. Ganancias creció el 50,84 y Débitos y Créditos, el 41 por ciento.
La verdad es que es muy importante señalar todo esto porque realmente revela también cómo mejoró. Si uno hace la comparación de lo que eran los recursos que recibíamos las provincias –y aquí hablo como provinciana- allá por el año 2002 o inclusive, a principios y durante todo el año 2003, uno puede advertir cómo el crecimiento exponencial impacta en las finanzas de provincias y municipios. Además también, por primera vez coparticipando un derecho de exportación, esto sí por primera vez, en la historia de la República Argentina como es el Fondo Federal Solidario de la Soja para todos los municipios de la República Argentina.
Pero también esto significó un desarrollo del mercado interno muy importante. Porque también bueno es decirlo: si la industria creció de está manera, por ejemplo, el salario mínimo, vital y móvil en la República Argentina ha crecido el 1.050 por ciento desde el año 2003 a fecha. Y estamos hablando de promedios de todas las industrias, pero en algunos sectores, que también tienen diferencias salariales y tienen salarios superiores, estas diferencias han sido más sustantivas.
Por ejemplo, esto ha generado además de ese 167 por ciento de aumento del Producto Bruto Per Cápita, 5 millones de puestos de trabajo; 3.600.000 chicos cubiertos por Asignación Familiar; casi 3 millones de nuevos jubilados; un 856 por ciento de aumento en la jubilación mínima, que, bueno, que no había aumento de jubilaciones desde tiempos inmemoriales.
Todo esto, que puede verse desde un aspecto social, tiene una profunda significación económica y constituye, a mi criterio, uno de los pilares muchas veces no enunciados de esta política industrial y de esta política de crecimiento en la Argentina que es el rol del Estado sosteniendo la demanda para generar la oferta. Esto es: asegurar al que va a invertir, asegurarle al señor Iraola, que las motos que va a vender…¿Por qué se decidió Iraola en el 2007? ¿Únicamente porque se encontró con Néstor y le tiro del saco o de la ley? No, porque había mucha gente en la Argentina con capacidad para comprarle su moto y esto se hace extensivo a los industriales de los autos, a los industriales de la metalmecánica porque ha crecido exponencialmente nuestra capacidad productora en granos.
Recién hablaba el Vasco De Mendiguren de la presentación que hicimos del Plan Agroalimentario, el haber sobrepasado, como yo dije que iba a ser, los 100 millones de toneladas de granos, también ha disparado a la industria metalmecánica y también la defensa del trabajo, la producción y la innovación nacional a través de instrumentos absolutamente legales, adecuados y legítimos ha permitido que vengan a radicarse al país aquellos que solamente nos veían como un mercado para importar sus productos. Los queremos también aquí porque somos abiertos, generando mano de obra para todos los argentinos.
También es muy importante: hoy estamos presentado el Plan Industrial, pero esta semana que ha pasado, desde el día lunes hasta ayer, me pasé inaugurando obras de infraestructura económico productiva como no se habían visto nunca en el país.
Hubiera sido imposible sostener este crecimiento, porque parte de ese puntaje que tenemos en el crecimiento del PBI, se debe a la inversión pública a través de la infraestructura, ya sea social, como puede ser a través de escuelas, de hospitales y también de energía, de puertos, de rutas. En fin, de todo lo que constituye lo que un industrial, lo que un empresario no puede hacer y necesariamente tiene que hacerlo el Estado.
Ayer mismo no más, en Caleta Olivia, en mi provincia de Santa Cruz, estábamos inaugurando la ampliación del puerto de Caleta Olivia, que fuera construido con fondos propios provinciales.
Me gusta contarles esto porque muchos de ustedes se deben acordar el año 97, ¿no? Sí, acá me hacen algunos con la cabeza como que se acordaron del año 97.
En el año 97, Néstor inauguraba un puerto de aguas profundas de 4.40 de calado, una obra de ingeniería que ha recibido premios además, con inversión exclusivamente provincial: 60 millones de dólares clavamos en aquel momento para darle a Caleta Olivia, que tenía una producción hidrocarburífera histórica en ese momento, el precio del crudo, en el 97, 98, 99, 98 fundamentalmente, llegó a estar 9 dólares el barril. Se iban a pique los ingresos de la provincia, los petroleros que tenían trabajo dejaban de tenerlo y cortaban rutas, allí nacieron los piquetes, no en Santa Cruz, pero sí en Neuquén.
Ayer lo veía al intendente Rioseco de Cutral-có, hoy es intendente de Cutral-có inaugurando una refinería que va a proveer naftas al 7 en el año 95 andaba cortando rutas.
Hemos crecido los argentinos, los políticos, los empresarios porque el país ha crecido.
En serio, esto es la evolución también, ¿no?, desde piquetero a intendente del pueblo inaugurando una refinería, porque también queremos, nosotros productores de hidrocarburíferos en el Sur, que a nuestra materia prima también se le agregue valor allá, se refinen allá. ¿Por qué tiene que venir el petróleo por ductos para acá para poder nosotros, en las refinerías de Capital, recién generar allí combustibles?
Quiero decir, entonces, que es muy importante…Después, seguramente después podemos charlarlo…Bueno, te vamos a ayudar, quedate tranquila, siempre hemos ayudado a todos. Las AFJP han ayudado a todos los argentinos. Vamos a seguir y realmente…
Lo que es importante es que en este Plan estamos partiendo de una sólida base que nos ha permitido también generar que, por ejemplo, las heladeras y la demanda interna, los aires acondicionados, el calzado, los celulares crecieran en demanda interna y que, al mismo tiempo, crecieran en exportación, probando claramente que no hay bajo ningún punto de vista, una desarticulación o un antagonismo entre desarrollo de mercado interno y salto exportador, de la misma manera que De Mendiguren explicaba que no hay ninguna antinomia posible entre campo e industria. Al contrario, necesitamos federalizar esa industrialización y también industrializar la ruralidad.
Yo le preguntaba recién a Iraola si la otra fábrica que tiene en el Parque La Victoria…El Parque La Victoria, parque industrial de aquí, tenía una ocupación del 40 por ciento en el 2003; ahora, ese parque industrial está cubierto al 100 por ciento y por eso tuvo que venir acá. Teníamos 80 parques industriales; hoy tenemos 280 parques industriales.
La semana pasada, una cosa clave para la industria, la energía, como ustedes saben es clave para la industria, hicimos inauguración, a partir del lunes, por ejemplo en la región de Neuquén-Comahue-Cuyo, donde unimos a través de líneas de alta tensión de 500 para interconectar al país en forma federal.
Creo que unos días antes o la semana anterior, inauguramos los más de 700 kilómetros de la línea NEA-NOA de alta tensión que genera la plataforma básica para que NEA-NOA siga creciendo como lo ha hecho en los últimos años. Conectividad, gasoductos, aumento del gas.
El otro día estábamos presentando los looks que hicimos en varios gasoductos para permitir inyectar más de 2 millones de metros cúbicos a la red que generen cada vez menos cortes de energía para la industria fundamentalmente, porque ustedes saben que el problema lo teníamos fundamentalmente en la industria para no cortar al sector residencial, pero afortunadamente este año anduvimos mucho mejor y por eso pudimos seguir creciendo.
Yo quiero, como dije que iba a ser la presentadora del Plan, pasar a lo que constituyó el Plan esencialmente y las metas y quiénes participaron. Participaron 11 sectores, 11 foros que constituyen el 80 por ciento del PBI nacional: alimentos, en tres subsectores, como son avícola, lácteo y porcino; cuero; calzado y marroquinería; textil y confecciones; foresto industrial; automotriz; autopartista; maquinaria agrícola; bienes de capital; material de construcción; químicos y petroquímicos; medicamentos de uso humano y software.
Estos 11 foros, 11 actividades, constituyen el 80 por ciento del Producto Bruto Industrial argentina. Más de 100 cámaras empresariales, 20 sindicatos de trabajadores; 20 universidades y centros tecnológicos; las 24 jurisdicciones, nuestras provincias; 6 ministerios nacionales y se validaron los objetivos cuantitativos del Plan Estratégico Industrial 2020 muy importantes y que es: pasar de una inversión del 24 por ciento al 28 por ciento.
Quiero decir sobre esto porque uno lee muchas veces en letra de molde el tema de la inversión, pero quiero decirles que hoy la Argentina tiene la tasa de inversión más alta del Mercosur y somos en el primer trimestre del 2011, el segundo país de Latinoamérica con mayor crecimiento de la inversión.
Esto es bueno para saber, y también tenemos un importante aquí nosotros a través del Banco Nación, también a través de los proyectos de Bicentenario, pero que el nivel de inversión viene muy bien, pero tenemos que lograr mayor nivel de inversión y mayor nivel de innovación tecnológica.
El otro objetivo es duplicar el PBI industrial, llegar en el 2020 a 140 mil millones de dólares esa es la meta de PBI industrial; crear empleo porque si hemos creado 5 millones de empleos, tenemos que crear un millón y medio de empleos más para poder llegar a una tasa de desocupación, de acuerdo con el crecimiento vegetativo, del 5 por ciento, que puede considerarse una tasa de pleno empleo porque se lo considera por rotación natural del trabajo, es la que tienen todos los países desarrollados y estamos en un 7,3, las más baja creo de ya hace más de 20 años en cuanto a desocupación y también con una creciente participación de los trabajadores en el Producto Bruto Interno. Sustituir importaciones por el equivalente al 45 por ciento de lo importado hoy; importaciones por 139 mil millones; exportaciones por 167 mil millones de dólares y un superávit de 28 mil millones de dólares. Esto son los objetivos.
Y para esto, realmente el crecimiento de todos los sectores…Hablaba recién en el corto que estábamos viendo, el de la Cámara del Calzado, que les parecía mentira que hubieran podido producir 15 millones de pares. Creo que el objetivo que se han fijado ha sido de 200 millones de pares de calzado. Creo que se van a quedar cortos con los pares de zapatos que van a necesitar para el 2020. Le dije lo mismo a Julián cuando me dijo que querían llegar a los 160 millones de toneladas en el Plan Agrario y yo les digo que van a ser más y así todos y cada uno de los sectores.
¿Cuáles son los acuerdos? Esto es lo más importante. Creo que lo más importante es que se han acordado cuáles deben ser los aportes y cuáles deben ser los roles para poder llegar estas metas.
Creo que el primer gran acuerdo y lo celebro, porque hubo mucho discusión durante muchas décadas en la República Argentina y en el mundo en general, del rol del Estado. Yo creo que ya no hay nadie, ni en la Argentina ni en el mundo, que piense que el Estado puede estar ausente en una política de crecimiento. Me parece…Porque cuando el Estado decidió “desentenderse” y dejar asignado al mercado la asignación y distribución de recursos o el Estado prescindió de defender la industria nacional, en realidad, no eran políticas de ausencia, eran políticas muy presentes, muy concretas y que beneficiaban objetivos, que no eran los de los argentinos ni de los trabajadores ni de los empresarios, porque en definitiva, podían beneficiar momentáneamente a algún sector pero, finalmente, cuando se caía todo, arrastraba al conjunto. Y esto fue lo que nosotros vivimos en el año 2001 y es lo que se vive hoy desgraciadamente en otras partes del mundo donde nos daban cátedra sobre las cosas que debíamos hacer.
Creo que el gran primer acuerdo, entonces, es saber que el sector privado debe trabajar codo a codo con el sector público. Cada uno con su rol, porque tampoco creemos en el Estado empresario, en el Estado productor de zapatillas o productor…No, creemos que el rol tiene que estar a cargo del sector privado porque lo hacen con mayor eficiencia. Pero creemos también que el Estado debe intervenir para regular y para, fundamentalmente, que ese crecimiento no sea solamente concentrado y en un sector, sino que alcance a todos y pueda convertirse de crecimiento en desarrollo económico y de desarrollo económico en inclusión social. Esta es la trilogía que debe conllevar cualquier plan que se precie de tal.
El segundo gran acuerdo que también me parece muy importante. Uno lo dice así en dos palabras, pero esto de Estado y mercado nos agarramos de los pelos entre los políticos, entre los economistas, entre los empresarios, entre los filósofos durante años en la República Argentina. Yo lo digo en dos segundos, pero esto de que nos pongamos de acuerdo con que el Estado es un actor fundamental para el sector privado y viceversa, tardó décadas y décadas y nos llevó generaciones frustradas y fracaso tras fracaso. Por eso creo que es muy importante remarcar estas cuestiones, porque por estas cosas hemos fracasado.
La otra que me parece también muy importante: durante mucho tiempo hubo una idea de que teníamos que tener un mercado interno no demasiado importante para tener un gran saldo exportable. Esto es que los argentinos no comieran mucho para tener más saldo exportable de todo lo que es alimentos, de que si soy industrial un bajo salario para que sea más competitivo yo a nivel internacional, pero sabemos que esto tampoco dura mucho y sobre todo, en un país como el de los argentinos donde se han acostumbrado afortunadamente a comer, a tener educación, a tener salud y a querer tener derechos. Por lo tanto, no solamente desde la sensibilidad, sino desde la más íntima convicción económica.
Y si no, miren ustedes los grandes países desarrollados que ahora están en crisis. En realidad están en crisis –y de esto voy a hablar al final- porque ellos han cuidado mucho su mercado interno, pero eso no es la crisis. La crisis que hoy tiene el mundo es el problema que se da, fundamentalmente, y se da –miren ustedes que curioso y si me permiten una digresión- con los monetaristas, los que han sido los grandes defensores de las metas de inflación y que entonces, en base a las metas de inflación, había que sacrificar el crecimiento, no recalentar la economía. Pero los monetaristas son los que desde el año 1980…Ustedes saben que el monetarismo comienza a surgir fundamentalmente los think tank en los 80 y se imponen decididamente con el neoliberalismo en los 90.
Pero estos famosos monetaristas, son los que han generado un globo financiero sin precedentes en la historia. Porque en el año 1980, por ejemplo, el PBI de todo el mundo, que producía todo el mundo, tenía un equivalente en stock financiero, o sea en plata que figuraba, digamos, del 1.1. Hoy, el Producto Bruto Interno global, tiene un stock de activos financieros que es cuatro veces el PBI.
Yo digo: si el dinero es el instrumento fungible para comprar cosas, ¿qué voy a comprar con cuatro veces el stock financiero si solamente tengo este PBI? Que me digan los monetaristas si esto no es generar un verdadero globo y burbuja internacional que hoy le explota a todo el mundo en las manos y en la cual nos está impactando a nosotros, a los países emergentes. Pero son ellos cuando funden los bancos de inversión con los bancos comerciales y, entonces, los bancos comerciales, en lugar de prestarles a ustedes, a los industriales, o correrlos a ustedes para ofrecerles un préstamos y que le paguen, comienzan a interesarse más por los derivados financieros, por los brookers y esos bancos de inversión van generando todas las burbujas que finalmente explotaron en Lehman Brothers y que también parecen explotar en otros lados merced a las consultoras. Otras grandes protagonistas, las consultoras y las calificadoras de riesgo de la crisis a nivel global.
Nos decían y nos dicen que nosotros somos un país marginal y está mejor calificado cualquier país, no hablo de los grandes de la Unión Europea, no habla de Francia, no hablo de Alemania, no, de los más pequeñitos, esos que están a punto de caer, bueno, calificación tienen mejor que la nuestra. Y, realmente, con todo respeto, un país que somos el octavo país en extensión, con la mayoría de nuestra superficie cultivable, con el desarrollo que hemos tenido, realmente esto solamente se puede ver como un castigo porque resulta ser que seríamos un mal ejemplo si realmente este modelo pudiera evidenciarse como generador de mano de obra, generador de trabajo, de crecimiento y de producción.
Y la verdad que esto es lo que está pasando en el mundo: si hoy en todos los grandes bancos del mundo la gente decidiera de repente, no digo retirar todo porque obviamente ningún banco puede aguantar que retiren todo de repente, pero retirar parte de esos cuatro veces activos financieros hoy con respecto al PBI, no existiría, porque es dinero de la tecla “enter”, como digo yo.
Acá el dinero debe generarse en esas líneas de producción; debe generarse en la innovación tecnológica, que también es muy importante.
Yo empecé hablando de mercado interno y también necesitamos este mercado interno que ha crecido exponencialmente; por lo menos, 50 puntos del crecimiento son por mercado interno, por consumo de los argentinos. Esto que le quede claro a todos. Y fue, precisamente, lo que nos permitió, cuando se nos vino abajo el mundo en el año 2009, sostener el modelo y poder seguir adelante y protagonizar en el año 2010 el crecimiento que hemos protagonizado y lo que vamos creciendo en el año 2011.
Otra de las cuestiones acuerdo que me parece central, es federalizar la industrialización e industrializar, como a mí me gusta llamarlo, la ruralidad. Yo quiero que la gente agregue valor en el lugar donde se produce cada una de las materias primas para que los jóvenes no se tengan que ir a vivir a hacinar a centros urbanos que ya no sostienen ni pueden sostener ni por servicios ni por muchas cosas más semejante carga habitacional.
Para esto creo que también necesitamos una gran innovación tecnológica. Por eso, hemos y estamos invirtiendo tanto en materia de innovación y tecnología; pero, fundamentalmente, metiendo en la cabeza de la gente la necesidad también –y lo vimos en educación, esto es clave- el sector del software necesita, por ejemplo, 74 mil personas por año incorporar a la industria. Ustedes saben que es una de las industrias hoy de mayor crecimiento exponencial y no estamos en el sistema educativo pese a que hemos invertido el 6.47 del PBI en condiciones de proveerle a ese sector los 74 mil que necesitan.
Pero no es un problema de inversión, es un problema de reformulación de la educación para orientarla definitivamente hacia carreras duras para que de esta manera tengan salida laboral y un título sea una oportunidad y no una frustración para miles y miles de jóvenes argentinos.
Por eso, otra de las claves sobre la que se ha trabajado, es la reformulación. Es impresionante también ver cómo se ha producido un fenómeno que no se veía en la República Argentina, que era el trabajo conjunto de universidades y sectores empresariales. La universidad era como una isla, casi no se podía contaminar con lo económico o empresarial y, finalmente, hemos podido lograr articular a numerosas universidades con el sector privado y hoy se están financiando proyectos. Y esto, créanme, es muy bueno y debemos seguir lográndolo.
El cuarto acuerdo es que se necesita lograr un salto exportador, una mayor inserción internacional para que nuestras cadenas de valor alcancen una escala de producción competitiva y generen divisas. Esto es, generar la integración industrial regional que también tiene que ver y está directamente vinculado con la necesidad de polos de desarrollo industrial que tengan que ver específicamente con una actividad y entonces el entramado de la cadena productiva allí adquiera una densidad importante.
Una de las que me pareció más importante, aumentar las exportaciones a mercados no tradicionales, nosotros hemos crecido muchísimo y hemos duplicado nuestras exportaciones a mercados no tradicionales como el Magreb y todo el Sudeste Asiático, tenemos que hacerlo más aún, pero también una cosa que me pareció fundamental, también con valor agregado y nichos, fue una cuestión que es clave y esto sí quiero dirigirme a aquellos sectores que tienen un rol muy importante en nuestro país; todos son importantes, grandes, pequeños, medianos y todas las actividades. Me refiero a la necesidad, que fue el quinto acuerdo, de desarrollar una política de abastecimiento de insumos difundidos de clase nacional.
¿Qué son los insumos difundidos? Son los que producen y donde hay gran concentración, porque obviamente, la concentración se da porque son insumos que requieren una gran y alta inversión, siderurgia, fundamentalmente, aceros especiales, química. En fin, necesitamos también lograr que estos sectores puedan producir más valor agregado y que, además, podamos hacer articular acuerdos para darle competitividad a toda la cadena de valor que depende de esos insumos para al mismo tiempo poder seguir creciendo.
Esta es una tarea muy importante, es difícil, porque hay que conciliar intereses. Pero hay que aumentar, por ejemplo, la capacidad instalada en, por ejemplo, la ampliación de producción de acero crudo, horno de colada continua, laminación de chapa automotriz, perfiles y barras de aceros especiales, me río. Pero realmente, por ejemplo, ¿ustedes saben que en nuestro país no producimos acero inoxidable? Todo el acero inoxidable, todas la ollas, señora, todas las cosas que usted ve de acero inoxidable, no lo podemos producir en el país.
Yo creo y estoy obsesionada para ver si podemos lograr producir en nuestro país acero inoxidable. El Estado está dispuesto…También queremos los sectores de la minería también sentarlos para lograr que minerales, energía, industrias básicas, insumos difundidos para hacer centrales en este siglo XXI, necesitamos también que agreguen más valor aquí en la República Argentina y sobre eso también vamos…es uno de los acuerdos al cual han llegado. Materias primas, agropecuarias, minerales.
En fin, no sé si habré sido tan buena como Débora en los foros, pero la verdad que yo soy una apasionada de hacer cosas, a mí me fascina todo lo que sea crecer, construir, soy muy obsesiva con el tema de la ciencia y la tecnología, ustedes ya me deben de haber escuchado porque yo creo que esa es la clave y creo que nosotros tenemos posibilidades ciertas de agregarle mucha innovación y tecnología a productos típicamente argentinos y también a aquellos que no lo son porque tenemos…Hoy, por ejemplo, al tener un gran desarrollo de la industria del software, todo lo que se produzca en materia industrial, necesariamente va a llegar un programa de software.
Por eso creo que también hay que insistir mucho en la ciencia y la tecnología. Y fíjense, para terminar, que hay dos momentos fundantes durante el siglo XX, fines del XIX, XX, que lo que convierte a Estados Unidos en la primera potencia del mundo: el desarrollo de un auto a vapor, que el fue el empresario emblemático de los Estados Unidos, Henry Ford, creando sus autos, y mucho más tarde, Bill Gates, a través de la informática.
Fíjense: yo les hablaba siempre de la necesidad de sostener la demanda; pero fíjense que los puntos de inflexión se dan cuando la innovación y la tecnología, entonces superan o crean una demanda que no existía. Este es el verdadero desafío de la ciencia y de la tecnología.
Algunos creen que la ciencia y la tecnología es mejorar algo o agregarle un “pirulito” más. No, la ciencia y la tecnología tienen el rol y el valor de generar demanda sobre ese producto que se inventa y se innova que antes no existía. Es ahí cuando se da la inversa y es entonces donde la oferta va a genera la demanda, que es el caso de la informática.
Díganme, yo recuerdo ser abogada y no tener ni una computadora, lo máximo que manejábamos era una máquina Olivetti eléctrica. Bueno, es muy importante entender cuál ese el rol y qué es lo que queremos hacer. Y creo que estamos en condiciones, empresarios, trabajadores, Estado, de llevar adelante este Plan 2020 y de lograr seguir profundizando este crecimiento económico.
Y además, como decía alguien, que creo que era el Vasco, los planes están, hay que tenerlos y también están para corregirlos y cuando se desvían, para tomar como ejemplo e ir, entonces, y decir “esto está mal, hay que ir por acá”.
Pero lo que es importante es que nos hayamos podido sentar en 11 meses empresarios, trabajadores y el Estado, para poder pensar la Argentina de aquí al 2020. Hace 8 años atrás, no sabíamos lo que nos pasaba al otro día; creo que esto es un adelanto sustancial: tener el tiempo, tener los instrumentos y tener los reaseguros que nos permitan pensar la Argentina, que fue lo que hicieron otros argentinos allá en 1810 y que después, con algunos lapsos, bueno, algunas interrupciones, con algunas frustraciones y con muchos fracasos, otros se encargaron de enderezar y otros de torcer. Seguir discutiendo sobre quiénes los torcieron o sobre quiénes los enderezaron, entrando en el siglo XXI, me parece que es perder el tiempo. Los responsables de que esto siga así, somos hoy nosotros, nosotros gobernantes, ustedes empresarios, ustedes trabajadores, los científicos, los académicos, en fin, los 40 millones de argentinos.
Este no es un Plan para un grupo o un sector, como podría visualizarce, este es un Plan para los 40 millones de argentinos y, por eso, queríamos también compartirlo con ustedes y compartirlo desde aquí, desde el país profundo y como corresponde, en una fábrica. Es uno de los lugares donde más me gusta venir, a las fábricas.
Agradecer la presencia de todas las cámaras empresariales, de los sindicatos que han intervenido, de los señores gobernadores; agradecerle a la familia Iraola por haber sido nuestra anfitriona y, además, por seguir apostando y creyendo en el país.
Me dijo una cosa, para terminar, él en el auto. La voy a contar: cuando él quedó al frente de la fábrica, dice que acá en el pueblo muchos pensaron “este se la pone se sombrero”. No sé qué habrán pensado de mí algunos, pero bueno, creo que hemos hecho todos…Me veo con tantas similitudes con Iraola, además le gusta hablar como a mí, ya me di cuenta también, sí ya me di cuenta que le gusta hablar como a mí…y, bueno, además, que lo felicito porque saben que ese señor, para terminar, una nota de color siempre viene bien y nos afloja a todos los que estamos tensionados, él es el primer campeón de canarios de República Argentina. Sí, además de motos, canarios, ahí lo maté, no se imaginó que iba a contar esto. Pero lo que es más gracioso es que compite con el señor ministro de Planificación que también cría canarios, pero le gana: va sexto De Vido y parece que él va primero.
Así que, felicitaciones por todo, por las motos, por los amortiguadores, por los canarios y, fundamentalmente, por aportar a la vida, al trabajo, a la producción y a su pueblo, aquí en Venado Tuerto, Santa Fe.
Gracias a todos, muchísimas gracias por seguir queriendo tanto a la Argentina, por sostenerla cada día más y ayudarnos cada día más.
Gracias, muchas gracias. (APLAUSOS)

ARGENTINA Cena por el Día de la industria en Tecnópolis: Palabras de la Presidenta de la Nación

Cena por el Día de la industria en Tecnópolis: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ EN LA CENA, ORGANIZADA POR LA UIA, CON MOTIVO DEL DÍA DE LA INDUSTRIA, EN TECNÓPOLIS, VILLA MARTELLI, PROVINCIA DE BUENOS AIRES.
Muchas gracias, muy buenas noches a todos y a todas; señor titular de la UIA; señor secretario general de la Confederación General del Trabajo; señor presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; señores gobernadores, también se encuentra acompañándonos el señor director general electo de la FAO, por primera vez en la historia de la FAO un suramericano, un hombre del MERCOSUR, que hoy nos acompaña. (APLAUSOS). Estuve reunida hace unos instantes, antes de venir aquí con él y también estuve reunida con otros empresarios que están hoy aquí, que me entregaron esto, que es muy simbólico: la primera Lenovo, una computadora hecha en la República Argentina, que no se enoje nadie si hay de alguna otra marca, son asociados, es un joint venture entre Lenovo, una de las más importantes marcas globales, asociada con New Sun, en el marco de lo que fue la tan mentada y discutida, en su momento, Ley Marco para la Promoción de Inversión Tecnológica, en nuestra Tierra del Fuego, de modo tal de hacer una zona franca similar a la de nuestro socio del MERCOSUR, en Manaos.
Yo escuchaba recientemente con atención el discurso del titular de la UIA, creo que es la primera vez que cuando voy a un lugar no tengo que responder absolutamente nada de las cosas que se han dicho, lo cual revela creo que un salto cualitativo de todos: de los que nos toca tener la responsabilidad, a partir del voto popular, de conducir los destinos de la Nación y de quienes, a través del voto de los componentes de las distintas cámaras empresarias, son elegidos también para llevar adelante las políticas, las necesidades del sector.
Debo decir, también, así como muchas veces he criticado y calificado de corporativo algunos discursos, debo decir que el suyo – señor presidente de la UIA – no ha sido un discurso corporativo, ha sido un discurso con una concepción colectiva y nacional, que realmente me hace sentir muy bien, porque no es el triunfo de cosas que nosotros venimos discutiendo desde hace mucho tiempo y llevando adelante, yo siento que es un triunfo de los argentinos, que es un triunfo de la marca nacional, que es un triunfo de las ideas que permitieron esto, que es Tecnópolis y que muestra en definitiva, lo que decía recién De Mendiguren, la película. Te vi muy cinematográfico en el discurso con el tema de la película y los fotogramas, pero realmente la Argentina ha sido una película apasionante, por momentos; trágica por otros, pero está en nosotros realmente que esta película siga y siga incorporando fotogramas y siga incorporando actores.
Hoy leía, porque como decía De Mendiguren: “es necesario aprender de nuestros errores para no volver a cometerlos”, en un diario un artículo muy interesante. Era de un historiador que recordaba que ayer, 30 de agosto, se cumplieron 55 años del ingreso de la Argentina al Fondo Monetario Internacional. Exactamente el 30 de agosto de 1956, el entonces gobierno que había depuesto al gobierno del General Perón decidió firmar Bretton Woods y desde allí ingresamos al Fondo Monetario. Hacía una comparación muy interesante: en el momento en que ingresamos al Fondo Monetario la cuota que se nos fijó, que obviamente está de acuerdo con el tamaño – todos sabemos – de cada economía era exactamente o casi similar a la cuota de la República Federativa del Brasil, hablo del año 1956, y hoy obviamente somos el 30 por ciento de la economía del Brasil, que se ha convertido – en buena hora también – en uno de los gigantes de la economía mundial. ¿Qué es lo que pasó? Y pasó que el Pulqui, éramos uno de los cincos países en el mundo que estábamos produciendo, en aquel entonces, aviones a propulsión; supimos ser en la década del 50 el PBI más importante de Latinoamérica; el surgimiento del rastrojero, de la industria nacional, de los Di Tella, de todos esos industriales – que nombró De Mendiguren – eran eso: una Argentina industrial, una Argentina pujante con un fuerte mercado interno.
Y charlando con otro Presidente latinoamericano – con “Pepe” Mujica para ser más exacta – me contaba, cuando inaugurábamos el otro día el tren que cruza nuevamente el Río Uruguay, que había terminado de leer un interesante estudio de un economista que decía que el decrecimiento de la República Oriental del Uruguay había comenzado simultáneamente a partir de que comenzó a decrecer, en 1955, la República Argentina. Y no es una apelación partidaria, por favor que nadie se sienta que estoy haciendo una defensa partidaria e ideológica, es simplemente la objetividad del número y del desarrollo y del alcance de la economía, de la innovación tecnológica. En materia aeronáutica, por ejemplo, nosotros tendríamos que tener hoy la construcción de nuestros propios aviones, porque teníamos un desarrollo aeronáutico muy importante y así podría seguir recorriendo cada una de las cosas que hoy están aquí bajo la forma de piezas de museo y que yo quiero que dejen de ser piezas de museo para que se conviertan en los fotogramas, de los que hablaba recién el señor titular de la UIA, de la nueva película que tenemos que continuar con desarrollo y con profundización, con innovación tecnológica. (APLAUSOS).
Cuando tomamos la decisión de finalizar la conmemoración del Bicentenario, el año pasado, con Tecnópolis – me acuerdo que él me decía: “¿te parece Tecnópolis? Mirá que te salió tan bien el Bicentenario, mirá si sale mal lo de Tecnópolis”. No va a salir mal, Tecnópolis no va a salir mal porque somos – como decía recién, que además con un giro poético llamaste “metáfora de lo que somos, espejo de lo que fuimos y no sé qué cosa de lo que queremos ser”. Bueno, “Vasco” no te conocía realmente esa veta poética, muy buena, pero realmente esto es el símbolo de lo que nosotros queremos que sea la Argentina, del siglo XXI, del tercer centenario. Significa porque aquí también, y lo pueden recorrer en todos los stands, hay maquinaria agrícola, hay importantes sectores de nuestro agro. Es como decía recién, superar antinomias falsas: si el agro o la industria; si el mercado interno o la exportación. Al contrario, es todo junto, sumado, potenciado, incorporándole ciencia y tecnología. Como recién decíamos la innovación va hacer la diferencia de la rentabilidad; el crecimiento que hemos tenido se debe – obviamente en materia de generación de puestos de trabajo, en generación de valor agregado – al desarrollo industrial. Pero esto no significa que el sector primario no necesite de incorporar cada vez mayor valor agregado para poder participar con mayor densidad en la rentabilidad, y al mismo tiempo, asegurarse que la volatilidad o la variación de los términos de intercambio no signifiquen el certificado de defunción para tal o cual actividad.
Recién lo decía con la gente de New Sun y de Lenovo, no hay una única estrategia, es la suma de muchas estrategias donde tenemos que ir sector por sector identificando correctamente dónde tenemos mayores ventajas, dónde necesitamos mayor grado de innovación, dónde se necesita más Estado, dónde se necesita más mercado para poder seguir profundizando esto que hemos logrado y que es tan importante.
Las metas del Plan 2020, al que hacía mención recién el señor titular de la UIA, nos tienen que llevar a lograr que en el año – y aquí las tengo me las anotó la señora ministra de Industria, me voy a poner los anteojos porque si no me voy a equivocar seguro – los objetivos del Plan 2020 tienen que hacer que la inversión, como decía, se ha recalentado y podamos llegar a un 28% del PBI para poder duplicar el PBI industrial en 140 mil millones de dólares para crear un millón y medio de empleos más, que nos hagan reducir el tema del desempleo al 5%, que sería pleno empleo, al mismo tiempo sustituir importaciones por el equivalente al 45% de las importaciones que hoy estamos realizando.
Yo la verdad que cuando ayer, que no pude viajar a San Juan, no sé si estará por acá el Gobernador de San Juan. Ahí lo veo, José Luís no podía faltar; cuándo ayer veía, en la provincia de San Juan, inaugurar una fábrica, también un joint venture de una empresa argentina con Lacoste; Chemise Lacoste que se van a producir en San Juan. Son tres empresas fuera de Francia que tienen Lacoste: en China, Perú y la tercera es aquí en Argentina; con la gente de Lenovo, de las computadoras, somos la sexta en todo el mundo que produce también netbooks y notebooks, aquí en la República Argentina. Cuando ayer veía, en San Juan, esa felicidad de los trabajadores y trabajadoras produciendo camisas no solamente para el mercado interno, sino también para Uruguay, para Chile, para Brasil, para Paraguay, o sea exportar; cuando venía la gente de los Smartphone, los famosos teléfonos inteligentes, los BlackBerry, a decirnos que venían a producir en el país; cuando nos hemos convertido en el país que también genera satélites, que se asocia con la NASA; cuando vemos como el otro día fui a Las Flores también a inaugurar la ampliación de una fábrica de zapatillas, en una localidad de Las Flores, provincia de Buenos Aires – Daniel – donde se llegó a tener un 30 ò 40% de desocupación, cuando quebraron fábricas que allí estaban, en el año 2001. Y estos ejemplos lo saben todos los Gobernadores, lo saben todos los empresarios de los distintos lugares de la República que hoy están aquí. Esta situación se ha y se sigue reproduciendo en todos y cada una de las jurisdicciones.
Cuando yo hablo de industrializar la ruralidad, que es una de las claves y de los desafíos más importantes que tenemos en esto que se viene. ¿Qué es esto de industrializar la ruralidad? Hacer participar al productor primario en la cadena, en los eslabones de producción que le siguen a lo primario para poder también lograr no solamente rentabilidad para ese productor, sino generar trabajo en el pueblo, en origen, al lado de la materia prima para evitar los traslados de poblaciones y el despoblamiento del campo y fundamentalmente también lograr a través de un entramado de pequeñas y medianas empresas la calidad no solamente para el mercado interno, sino también para la exportación.
Nuestras Pymes participan en la exportación muy por sobre la media de lo que son las Pymes, en América latina; las Pymes, en América latina participan en el marco exportador en un 5% de las exportaciones. Nuestras Pymes participan en un 15% del total de las exportaciones argentinas. Ni que hablar del sector industrial que por primera vez está participando mayoritariamente, la manufactura industrial en la exportación por encima de las manufacturas de origen agropecuario y por supuesto también por arriba del sector primario en un 35%, lo cual habla de este desarrollo pujante que hoy tiene nuestra industria y que tenemos que agrandar.
Y les voy a dar un dato que mañana va a dar el señor ministro de Economía, con el titular de la AFIP. Yo sé que hablar de la a AFIP no es simpático por ahí porque bueno ya sabemos…pero mañana que vamos a hacer también una recaudación muy importante de 46.777 millones de pesos; una variación interanual del 35,4%, de mes a mes; en el récord histórico de IVA, también hay un récord en el aumento del sector industrial que participa de ese IVA, en el 43% el aumento del IVA industrial. Estos números son claros y objetivos. También participan fuertemente en lo que es el aumento el sector industrial en ganancias en un 34% del total determinado, lo que también los constituye en grandes aportantes.
Yo creo que el gran desafío que tenemos es lo que yo decía el otro día, cuando me tocó cerrar la Reunión Anual del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, muchas veces hemos dicho que hay intereses contrapuestos entre capital y trabajo y créanme que me he convencido – al cabo de todo este tiempo – que no hay intereses más coincidentes que el de los empresarios con los trabajadores. Por eso creo que tenemos que ser todos lo suficientemente inteligentes para no arruinar lo que son las bases del desarrollo argentino y que es esta Argentina que hemos construido con tanto esfuerzo.
Miren cuando veo el crecimiento de la industria que ha sido en 2 puntos por arriba del crecimiento de la actividad económica; cuando veo unos circulitos divinos que acá me ha preparado Débora, de las heladeras, de cómo por ejemplo, en el año 2003 – cuando él empezó como Presidente de los argentinos – las heladeras nacionales que se vendían eran solamente del 32% y el 68% de las heladeras eran importadas, de los que podían comprar una heladera porque tenían trabajo, no nos olvidemos, que en el año 2003, el 25% de los argentinos no tenía trabajo, o sea que de los que podían comprar heladeras el 68% eran heladeras importadas; en el 2010, el 69%, un 1% más de las que eran importadas son nacionales (APLAUSOS). La tarea que él empezó, porque primero obviamente se empieza por las heladeras, permitió que, por ejemplo, en el año 2008, los teléfonos celulares en la República Argentina, el 98 por ciento eran totalmente importados. Hoy, en el año 2011, el 70 por ciento de los celulares, se están haciendo en la República Argentina. Pero para poder hacer esto con los celulares, primero, hubo que hacer lo otro con las heladeras.
Porque también es una cosa que tenemos que empezar a comprender los argentinos que siempre estamos como queriendo devorarnos y saltar las etapas y las cosas llevan su tiempo, tienen sus estadios y tenemos que aprender a tener paciencia.
También es cierto que la inestabilidad, la política pendular de un modelo de país que iba de un lado para el otro, muchas veces impulsaba a que todo el mundo pensara que tenía que ganar y hacerse la América o ganar todo junto en un año o dos y, finalmente, no hay economía ni modelo macroeconómico que resista que alguien pueda acumular todo en dos años y luego tirarse a la marchante.
La construcción de un país, es una cosa cotidiana y de avance permanente. Y yo creo que esto también es un modelo cultural que nosotros creo que estamos aprendiendo. Creo que estamos aprendiendo –y en esto no hay ninguna connotación futbolera ni tampoco política- que las cosas son paso a paso. Y creo que tenemos que darnos cuenta que todos muchas veces en las negociaciones tenemos que resignar cosas, porque nunca, decía un hombre muy importante, que es imposible obtener el 100 por ciento en una negociación; en todo caso hay que conformarse con el 40 o con el 50 y tratar de que, en todo caso, ese 40 o 50 sea la parte más importante.
Pero tenemos que aprender la necesidad que todos tenemos de articular un proyecto colectivo. Que es imposible que un sector, por más rentabilidad que tenga, puede ser ese sector únicamente el que tenga rentabilidad y el resto del país no. Eso no dura como no duró.
Porque si uno mira la historia de la Argentina, en realidad se da cuenta que siempre se truncaron los procesos que vivíamos por una inestabilidad institucional que tenía su raíz, esencialmente, en una falta de equidad y justicia, sobre todo, en una sociedad como la nuestra que tuvo la suerte de tener educación pública desde fines del siglo XIX, con la educación primaria obligatoria, que tuvo la suerte de tener universidad nacional pública y gratuita a partir del año 40 y pico, 49, creo que fue el decreto de Perón, que tuvo también la suerte de tener una poderosa clase media que nos dio un perfil muy especial hoy, que nos ha convertido también en un país que ha podido tener tres Premio Nobel en ciencia duras, el único en Latinoamérica, que se ha caracterizado por una gran creatividad, por una gran innovación, que la podemos ver acá en Tecnópolis pero que la vemos también en una cosa que hoy está irrumpiendo en el mundo y que ya está, y que como ha crecido, que es la industria del software en Argentina, que dicho sea de paso también, el otro día me olvidé de decir que habíamos sancionado la Ley, cuando la firmamos aquí en Tecnópolis, hoy somos uno de los países modelo en el mundo en materia de desarrollo de software. Y el software que nos parecía que en el pasado iba a ser una cosa únicamente necesaria para una computadora. Software va a necesitar todo, lavarropas, heladeras, ventiladores, televisores.
Cuanto más avance la tecnología, mayor desarrollo tecnológico vamos a tener y nosotros tenemos la inmensa suerte de tener una industria en este sentido, y una creatividad y una materia prima que son recursos humanos únicos en la región. (APLAUSOS)
No sé por dónde estarán los del software, por allá deben estar, pero en unos días más vamos a inaugurar nuevas oficinas de una empresa modelo argentina de software, la primera empresa argentina de software que adquiere una empresa norteamericana de software. Y creo que también eso merece un aplauso, porque la verdad, díganme si alguien imaginaba hacer Chemise Lacoste en San Juan o que alguna empresa de software argentino comprara una empresa norteamericana.
La verdad que yo siempre soñé con esas cosas, pero eran sueños, se parecían a sueños. Porque siempre éramos vistos como alguien que siempre venía a pedir cosas porque era como que no sabíamos nosotros hacer las cosas; y la verdad que cuando yo ahora veo que somos un país donde vamos con nuestras delegaciones empresarias no a pedir, sino a ofrecer lo que estamos produciendo, lo que estamos haciendo, lo que estamos creando y podemos hacer buenos negocios en el mundo, creo que hemos cumplido la mayoría de edad y por eso también tenemos un Documento Nacional de Identidad que nos es propio. Hasta eso hemos logrado: un Documento Nacional de Identidad propio, con tecnología propia, desarrollada por el Estado y también un pasaporte.
Vos, Vasco, que andabas presentando DNI y pasaportes.
Por eso, yo tengo muchas esperanzas, pero no esperanzas basadas en ilusiones; esperanzas basadas en realidades concretas.
Esto que hablábamos también del desarrollo ferroviario. Con lo de Hugo, no te preocupes, porque si llegamos a la matriz de 25, va a ir a disputar a la Unión Ferroviaria y la Fraternidad las elecciones. Así que, no te hagas problemas, no va a ser tampoco un problema, le vas a ir a disputar seguro la elección a los gremios. Seguro. (APLAUSOS)
Pero, sinceramente, lo que nosotros tenemos que lograr, y esto es clave, es diversificar nuestra matriz productiva exportadora, agregarle mucho valor, lograr agregar valor también en origen, en lo que, reitero el término de “industrializar” la ruralidad, seguir adelante con el formidable avance tecnológico que tenemos en el agro argentino.
Hablábamos muy recientemente con el director electo de la FAO, Argentina ha logrado ser punta en materia de desarrollo de maquinaria metalmecánica y también de biotecnología. Esto no nos tiene que detener ahí, nosotros necesitamos avanzar aún más porque tenemos que evitar la primarización de nuestras exportaciones.
Debemos decir que, según informes de la CEPAL, no discurso de esta Presidenta, somos el único país latinoamericano que no ha reprimarizado sus exportaciones, sino que por el contrario, ha aumentado las exportaciones, como antes los mencionaba, del sector industrial.
Por eso, tengo grandes ilusiones. Yo también creo que con los únicos que tenemos que confrontar es con los problemas que tenemos, enfrentarlos, debatirlos y, fundamentalmente, solucionarlos en forma concreta, objetiva y viable.
Logramos superar momentos muy difíciles que pusieron a prueba el modelo. El año 2008 y, fundamentalmente el año 2009, pusieron a prueba el modelo. Y yo quiero recordar que en aquella oportunidad, tuve reuniones con los trabajadores que, con lo que estaba pasando y con lo que se anunciaba que podía pasar en el mundo, había fundados, más que fundados temores de cómo podía impactar esto en la generación de puestos de trabajo y en el nivel de ocupación.
Me acuerdo que tuvimos una reunión excelente en la Casa de Gobierno y me propusieron una serie de medidas que, bueno, era normalmente el menú que podría ofrecerse ortodoxamente acerca de cómo hacer, a través de instrumentos legales u otros instrumentos, lograr paliar eso que parecía que se venía. Y la verdad que nosotros apostamos y les dijimos “confíen en nosotros que creemos que esa no va a ser la salida. Y que si hacemos eso, al contrario, vamos a provocar una retracción muy importante, un temor y va a ser peor el remedio que la enfermedad”. Porque más allá de los buenos objetivos y de las buenas ideas y de las buenas intenciones, en realidad, todos sabemos que el capital y el mercado se rigen por otras cuestiones.
Esto no significa aceptar las reglas que nos quieren imponer; significa, simplemente, aceptar también que algunas cosas son la realidad y sobre la realidad hay que operar y no ignorarla o querer hacer una cosa diferente.
Por eso, yo quiero decirles también a los empresarios, que hemos trabajado mucho en el tema de inversión con el Proyecto del Bicentenario, en el cual ya tenemos proyectos por más de 5.000 millones de pesos financiados en forma conjunta entre los ministerios de Industria y de Economía.
Quiero decirles también a los trabajadores, que vamos a seguir sosteniendo el poder adquisitivo de los trabajadores porque sabemos que la demanda agregada es clave para que haya oferte.
Fíjense cómo ha habido oferta que si uno compara la capacidad instalada industrial de los 10 bloques de julio contra julio, estamos 75 contra 75, con lo cual quiere decir que, debido al formidable crecimiento que hubo, necesariamente para tener los 10 bloques industriales, es porque ha habido una muy buena inversión. Si no, estaríamos con una capacidad instalada prácticamente al tope en todos los bloques. Es más, hay algunos sectores, que fueron los de mayor impacto, como fue el sector de alimentos, donde hoy tenemos en julio una capacidad instalada un poco, inclusive, más alta que la teníamos el año pasado en julio. Quiere decir que ha habido una fuerte inversión y necesitamos más inversión.
Yo sé que la inversión requiere confiabilidad. Nadie invierte un peso si no piensa que se va a llevar por lo menos 1 y medio o 1.20 o 1.30.
Bueno, yo quiero darles la certeza de que estas políticas que hemos implementado desde el año 2003, no solamente las vamos a sostener, sino que las vamos a mantener y profundizar y, además, vamos juntos, a revisar lo que tengamos que revisar para poder seguir adelante y si es que se han producido distorsiones, hacer también las correcciones necesarias, porque es imposible en el desarrollo de una política económica, no tener errores o no producir esas distorsiones en determinados sectores o en determinadas unidades o en determinados rubros.
Por eso, quiero decirles en este Día de la Industria, que es el 2 de septiembre…Me enteré por qué es el 2 de septiembre: cuando visité Santiago del Estero -por ahí estaba divisando al Gobernador, Gerardo Zamora, muy buen gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora- para inaugurar un maravilloso centro cultural en Santiago del Estero, allí se conmemoraba, en un salón lindísimo, lo que fue la primera exportación argentina que fue el 2 de septiembre de 1587, y que era de una misión jesuítica. ¿Y a dónde era esa primera exportación? Al Brasil. Esa primera exportación argentina desde Santiago del Estero, ese 2 de septiembre, por eso se conmemora ese día el Día de la Industria fue al Brasil. Y creo que fue un hilado, unos ponchos que se tejieron. Se constituyó esa en la primera exportación argentina.
Miren las cosas que han pasado de una Argentina que desde Santiago del Estero exportaba al entonces Imperio del Brasil, nosotros tampoco éramos Argentina, éramos Virreinato del Alto Perú.
Todo esto revela, entonces, nuestra potencialidad y también los altos y bajos que hemos tenido en estos largos años, que no son 200, sino como todos vemos son un poco más de 200. El mundo avanza a pasos agigantados.
Yo debo decirles algo: la globalización, que hace unos años me parecía como una amenaza, hoy la veo como una inmensa oportunidad para la República Argentina.
Yo creo que y para finalizar, en este tercer centenario, vamos a ver un mundo en el cual van –y lo charlábamos con el director de la FAO- a confluir, por un lado, un desarrollo tecnológico sin par que se patentiza en el lugar, digamos, más sofisticado y que más llama la atención en el mundo de las telecomunicaciones a través de todos esos aparatitos sofisticados que hoy podemos manejar y comunicarnos y hacer cosas y demás y, por el otro lado, el reclamo de alimentos que va a ser también la clave de este siglo XXI. Alimentos que no va a alcanzar con la producción –y lo repito y lo quiero repetir para que se grabe en la mente de todos y cada uno de nosotros- así se cultivaran todas las superficies posibles cultivables del mundo; en el año 2050 no va a alcanzar la producción en materia de alimentos. Por lo tanto, la intervención de la ciencia y la tecnología en la producción de esos alimentos para multiplicarlos, va a ser imprescindible.
Nosotros estamos muy adelantados con respecto al resto del mundo en este país. Con una ventaja: un país maravilloso con su tierra, con un crecimiento vegetativo que nos acerca más a los países europeos que a otros países, lo cual nos permite un excedente más que importante también en esta materia y, por lo tanto, nos convierte en un actor principalísimo en este siglo XXI, de una manera diferente a como lo fuimos a inicios del siglo XX en donde nos sobraban 6 millones de argentinos.
Ahora no queremos que nos sobre nadie de los 40 millones; queremos ser actor principalísimo del siglo XXI, con los 40 millones de argentinos adentro. Este es el gran desafío que tenemos y tenemos que hacerlo juntos, el sector de la producción con el sector de la industria y también, con el sector de los servicios. Porque también es cierto que, debido al avance y desarrollo tecnológico, llega un momento en que únicamente con el sector industrial no alcanza para generar la cantidad de puestos de trabajo que necesitamos y por eso también necesitamos del sector de servicios.
Por eso también estamos dándole una gran importancia a todo lo que es el sector de turismo, a todo lo que es el sector de servicios informáticos, a todo lo que es el sector de contenidos audiovisuales, porque son grandes generadores e intensivos generadores de mano de obra.
Por eso, no hay que pelearse con nadie. Al contrario, hay que sumar a todos, porque los necesitamos a todos para hacer esa Argentina que todos soñamos.
Yo estoy convencida de que militemos en el partido que militemos o en el sector o en la historia que tengamos porque todos tenemos historia, después de todo, nadie ha nacido de un repollo y yo desconfío de los que no tienen historia, no sé qué estarían haciendo, yo desconfío, no es que quiera que todos tengan mi historia, pero yo creo que todos en algún momento tienen que haber estado en algún lado. Y lo importante creo que es saber en qué lado estamos ahora. Y yo creo que el lugar en el que todos nos encontremos, sea este país que estamos construyendo, esta Argentina que se ha convertido en una de las más importantes productoras en muchísimos rubros, una país que es el que más computadoras ha distribuido entre sus educandos, un país que destina el 1,2 por ciento de su PBI al programa de la Asignación Universal por Hijo, que es un programa social absolutamente transparente, que ha logrado emancipar el clientelismo electoral porque nadie depende, simplemente basta que acredite ante una oficina de la ANSES su calidad de desocupado, para obtener ese beneficio para sus hijos a cambio, nada más ni nada menos, de que lo envíe al colegio y además, tenga su Libreta Sanitaria.
Y además, una ecuación que le gusta decir siempre a nuestro ministro de Economía y que también ha sido clave –y aquí termino con lo que empecé-, el Fondo Monetario: en el año 2003, la Argentina destinaba el 5 por ciento de su Producto Bruto Interno a pagar la deuda y solamente el 2 a la educación; hoy destina el 2 por ciento de su PBI a pagar la deuda y el 6.47 a la educación. Ha habido un cambio más que importante.
El retorno de nuestros científicos. Una Argentina que formaba a sus hombres y mujeres en las universidades públicas y gratuitas y que luego se iban por falta de oportunidades o que mandaba a lavar los platos a los científicos del CONICET. Hoy tenemos a nuestros científicos retornando al país, a nuestros jóvenes renovando las plantas de nuestros científicos en CONICET, en la Comisión Nacional de Energía Atómica. En fin, un país en el cual dan ganas de vivir en él.
Cuando el otro día veía un cartel de argentinos que estaban en España, concretamente, con un inmenso cartel que salió creo en la portada de un diario porteño que decía “Cristina ayudanos a volver”. Yo me acordaba que cuando era senadora y volvía del Senado a la noche a mi casa, pasaba por el Consulado de España ubicado allí en la calle Guido, si mal no recuerdo, y veía colas y colas de argentinos, coleros, algunos con carpitas, otros cobrando para poder hacer la cola y para obtener una visa, digo bueno, seguramente nos hemos equivocado, seguramente hemos cometido muchos errores, pero creo que el rumbo y el camino en general, porque nada es perfecto ni nadie es perfecto, es el correcto y es el adecuado.
Quiero decirles a esos argentinos que por ahí no necesitan pedir volver, porque en realidad esta siempre ha sido su casa, la Argentina, que alguna vez no le dio la oportunidad y que ahora quiere volver a darles la oportunidad, no solamente a los que están aquí, sino también a los que se fueron.
Por eso, quiero agradecer las palabras del señor titular de la UIA; quiero agradecer también la presencia de los rectores de nuestras universidades nacionales. Hecho inédito también: por primera vez estamos articulando entre e conocimiento de nuestras universidades entre la ciencia y el sector empresario. Siempre había en las universidades una cierta aprehensión a vincularse con el sector económico, como si esto no fuera lo suficientemente santificado, como si hubiera una suerte de pecado original mezclar conocimiento y ciencia con dinero y que sin recursos nadie pueda investigar nada y sin conocimiento tampoco nadie pueda avanzar demasiado en un mundo como el de hoy.
Por eso también, la presencia de nuestras universidades en estos lugares, en estos espacios, no solamente en lo protocolar o en una cena, sino en proyectos concretos, en asesoramientos concretos, en proyectos con empresas argentinas, es para nosotros también y a mí especialmente también como egresada de la universidad pública nacional, un gran logro.
También, haber logrado un mejoramiento en las condiciones de nuestras universidades, de nuestros trabajadores.
En fin, la verdad que yo, pese a lo duro que muchas veces tiene uno en esta tarea, por cuestiones institucionales, naturales a un cargo tan importante como el de presiente y también por alguna que otra cuestión personal, digo, bueno, por lo menos estamos llevando a cabo lo que siempre soñamos, por lo menos, lo que yo siempre soñé: ayudar a que mi país vuelva a ser lo que alguna vez fue. Ese es mi sueño y que, en todo caso, nos recuerden a todos nosotros, no solamente a esta Presidenta, sino a todos los hombres y mujeres que en distintos estamentos, como empresarios, como académicos, como trabajadores, formamos la parte de lo que yo digo la Generación del Bicentenario para que nuestros hijos y nuestros nietos se sientan orgullosos de sus padres y de sus predecesores.
Ninguna nación, ninguna sociedad puede subsistir o crecer si no tiene orgullo de ser y pertenecer.
Por eso, quiero agradecerles a todos ustedes esta noche, festejar junto a todos ustedes el Día de la Industria y convocarlos a ir por más, siempre por más.
Muchas gracias y muy buenas noches a todos y a todas. (APLAUSOS)

ARGENTINA “Queremos ser un actor principalísimo del mundo, con los 40 millones de argentinos adentro”, afirmó la Presidenta en la cena de la UIA

Viernes, 02 de Septiembre de 2011
“Queremos ser un actor principalísimo del mundo, con los 40 millones de argentinos adentro”, afirmó la Presidenta en la cena de la UIA

La presidenta Cristina Fernández participó de la cena que realizó esta noche la Unión Industrial Argentina por el Día de la Industria. “Tenemos que ser todos lo suficientemente inteligentes, para no arruinar las bases del desarrollo argentino, que hemos construido con tanto esfuerzo”, remarcó la jefa de Estado respecto a las negociaciones entre empresarios y trabajadores. “Necesitamos mas inversión. Yo sé que la inversión requiere confiabilidad. Yo quiero darles la certeza de que estas políticas que hemos implementado desde 2003 no solo las vamos a mantener, sino también a profundizar”, señaló. El acto se desarrolló en la Megamuestra Tecnópolis, en Villa Martelli, provincia de Buenos Aires.
La presidenta Cristina Fernández fue esta noche la principal oradora de la cena por el Día de la Industria, tras la apertura del acto por parte del presidente de la UIA, José Ignacio de Mendiguren. La acompañaron los ministros de Industria, Débora Giorgi, y de Economía, Amado Boudou, del Interior, Florencio Randazzo, de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, de Planificación, Julio De Vido, de Trabajo, Carlos Tomada, y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli
La presidenta Cristina Fernández afirmó que la coincidencia en las expresiones de los industriales y del gobierno nacional “revela un salto cualitativo de todos. De los que nos toca tener la responsabilidad de conducir los destinos de una nación, y de los que son elegidos también para llevar adelante las políticas del sector”. Señaló que el discurso del titular de la UIA, José de Mendiguren, “ha sido un discurso con una concepción colectiva y nacional”. Y consideró que la coincidencia “no es el triunfo de cosas que venimos llevando adelante, es un triunfo de los argentinos, de la marca nacional, de los que permitieron esto que es Tecnopolis”.
La jefa de Estado aseguró que “la Agentina ha sido una película apasionante por momentos, trágica por otros, pero que está en nosotros que esta película siga incorporando fotogramas y siga incorporando actores”.
Recordó que ayer se cumplieron 55 años del ingreso de la Argentina al Fondo Monetario Internacional. “En el momento que ingresamos al FMI la cuota que se nos fijó era casi similar a la cuota de la República Federativa del Brasil. Hoy somos el 30% de la economía del Brasil, que se ha convertido en uno de los gigantes de la economía mundial”, destacó.
En referencia a la diferencia con ese momento histórico, puntualizó que “éramos uno de los cinco países que fabricaba aviones a propulsión; el Rastrojero, la industria nacional, éramos una economía pujante, con un fuerte mercado interno”. “Son las cosas que hoy están aquí, como piezas de museo, y yo quiero que dejen de ser piezas de museo, y se conviertan en fotogramas de la película que tenemos que construir con desarrollo y con innovación productiva”, enfatizó.
Asimismo, la Presidenta remarcó que la muestra Tecnópolis “es el símbolo de lo que queremos ser en el tercer milenio”. Sostuvo que los argentinos deben “superar antinomias falsas, si el agro o la industria; el mercado interno o la exportación. Es falso, todo sumado, sumándole ciencia y tecnología”.
Afirmó que “no hay una única estrategia, es una suma de muchas estrategiaas, donde tenemos que ir sector por sector, viendo nuestras ventajas relativas, donde se necesita más Estado, donde se necesita más mercado”. En ese sentido, detalló algunas de las metas del Plan 2020: “que la inversión llegue al 28% del PBI, para duplicar el producto industrial, crear un millón y medio de empleos, sustituir el 55% de nuestras importaciones”.
Subrayó algunos logros de la economía, en los últimos tiempos, entre los que rescató la inauguración de una fábrica de Lacoste en San Juan, la producción de Lenovo en Tierra del Fuego, o la instalación del país de la fábrica de teléfonos Black Berry.
“Cuando hablo de industrializar la ruralidad que es una de las claves más importantes en el tiempo que se viene. Hacer participar al productor primario en la cadena, en los eslabones que le siguen, para generar trabajo en origen, para evitar el despoblamiento del campo. Y lograr a través de un entramado de pequeñas y medianas empresas, mejorar la distribución del producto”, afirmó Cristina Fernández.
También destacó que “el sector industrial por primera vez está participando en la exportación por encima de las manufacturas de origen primario y de las exportaciones de productos primarios”.
En otro tramo de su discurso, la Presidenta anunció que el mes pasado se logró una recaudación impositiva de 46.777 millones de pesos, con una variación del 35,4% respecto al mismo mes del año anterior. En ese sentido, destacó que se logró “record del IVA, y también un record de la participación del sector industrial, que participa en un 43% en el IVA”.
Negociaciones entre empresarios y trabajadores
Más adelante, la Presidenta de la Nación, aseguró que “no hay intereses más coincidentes que el de los empresarios con los trabajadores. Tenemos que ser todos lo suficientemente inteligentes, para no arruinar las bases del desarrollo argentino, que hemos construido con tanto esfuerzo”.
Como ejemplo, comentó que en 2003, las heladeras nacionales que se vendían eran 32%, el 68% eran importadas, mientras que en 2010, el 69% son nacionales. Señaló que la tarea comenzada por el ex presidente Néstor Kirchner “permitió que los teléfonos celulares, que en 2008 el 98% eran importados; hoy el 70% se producen en Argentina. Pero para hacer esto con los celulares, primero hubo que hacer lo de las heladeras”.
“Tenemos que aprender a tener paciencia. Nuestra historia pendular, hacía que todos pensaran que tenían que aprovechar la oportunidad y hacer la America en un año o dos. Creo que estamos aprendiendo que las cosas son paso a paso”, enfatizó.
Asimismo, la jefa de Estado consideró que “un sector, por más rentabilidad que tenga, es imposible que sea solo ese sector que tenga rentabilidad y el resto no. Siempre se truncaron los procesos que vivíamos por una inestabilidad institucional, que tenía que ver con la falta de justicia y equidad”.
Cristina Fernández destacó que “hoy somos uno de los países modelo en el mundo en desarrollo de software. Software va a necesitar todo: lavarropas, heladeras, televisores. Nosotros tenemos la suerte de tener una materia prima y recursos humanos, que son únicos en el mundo”. Resaltó que en pocos días se inaugurarán las oficinas de la primera empresa argentina que compra una empresa norteamericana de software.
“Yo siempre soñé con esas cosas. Pero parecían sueños”, afirmó. “Tengo muchas esperanzas, pero no esperanzas basadas en ilusiones, sino en realidades”, destacó.
La Presidenta señaló que “con los únicos que tenemos que confrontar es con los problemas que tenemos, discutirlos y solucionarlos de manera viable”. Recordó que en 2008 y 2009 se “puso a prueba el modelo”. “En aquella oportunidad tuve reuniones con trabajadores, que con lo que pasaba en el mundo, había fundados temores de cómo podía impactar en el mercado de trabajo”, remarcó. Y destacó que en ese momento pidieron confianza en las medidas que tomó el gobierno, las cuales finalmente fueron las acertadas.
En referencia a los trabajadores, sostuvo que se va “a seguir sosteniendo el poder adquisitivo de los trabajadores, porque la demanda agregada es clave para que siga habiendo oferta”. “Necesitamos mas inversión. Yo sé que la inversión requiere confiabilidad. Yo quiero darles la certeza de que estas políticas que hemos implementado desde 2003 no solo las vamos a mantener, sino también a profundizar”, aseveró. “Y en las cosas que hemos tenido errores, los vamos a revisar”, admitió la presidenta.
Los desafíos de la globalización
En otro tramo de su discurso, la Presidenta de la Nación afirmó que “el mundo avanza a pasos agigantados. La globalización que hace años me parecía una amenaza, hoy la veo como una inmensa oportunidad para la República Argentina”. “En este tercer centenario vamos a ver un mundo donde van a confluir por un lado un sector tecnológico muy sofisticado; y por otro lado el reclamo de alimentos, que no van a alcanzar con la producción, así se cultivaran todas las superficies cultvables del mundo”, explicó.
Sostuvo en ese sentido que “la inclusión de tecnología va a ser fundamental. Nosotros somos un país que está avanzado, lo cual nos ubica como un actor principalísimo en el mundo”. Dijo que no pretende un país como el de principios del siglo XX “donde nos sobraban 6 millones de argentinos”. “Queremos ser un actor principalísimo del mundo, con los 40 millones de argentinos adentro. Y lo tenemos que hacer juntos, el sector industrial, con el sector agropecuario, y con el sector de servicios también”, enfatizó.
La jefa de Estado consideró que “no hay que pelearse con nadie. Hay que sumar a todos, porque los sumamos a todos, para hacer esa Argentina que soñamos. Militemos con el partido que militemos, todos en algún momento tienen que haber estado en algún lado. Yo quiero que el país en el que nos encontremos sea este país que estamos construyendo”.
Destacó que el país “destina el 1,2% del PBI a la Asignación Universal por Hijo, que es un programa social absolutamente transparente”. Remarcó que “en el año 2003, la Argentina destinaba el 5% de su PBI a pagar la deuda, y solo el 2% a la educación; hoy dedica el 2% a la deudca, y el 6,17% a la educación”.
“Cuando el otro día veía un cartel de argentinos que estaban en España, “Cristina ayudanos a volver”. Yo me acordaba que cuando volvía a mi casa siendo senadora, pasaba por el consulado español, eran colas y colas pidiendo una visa. Seguramente nos hemos equivocado, hemos cometido errores, pero el rumbo general es el correcto y el adecuado. Esos argentino no deben pedir volver, porque esta siempre ha sido su casa, y quiere darles la oportunidad no sólo a los que están aquí, sino a los que han decidido irse”, comentó.
Por último, la Presidenta, afirmó que su intención es “ayudar a que nuestro país, sea lo que alguna vez fue: ese es mi sueño”. “Ninguna sociedad puede crecer si no tiene orgullo de ser y pertenecer”, enfatizó. Y convocó a todos “a ir por más, siempre por más”.
Durante la cena, se sentaron junto a la jefa de Estado, de Mendiguren, parte de su gabinete, y los miembros del comité ejecutivo de UIA, Federico Nicholson, Juan Carlos Sacco, Guillermo Moretti, Adrián Gauna, Cristiano Rattazzi, Juan Carlos Lascurain y Adrián Kaufman.
También compartió la mesa con la Presidenta, el titular de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli.
La jefa de Estado había anunciado que participaría de esa cena, el viernes pasado durante su discurso en el Consejo del Salario Mínimo.
El 2 de septiembre se conmemora el día de la industria, porque en la misma fecha pero en 1587 zarpó del puerto de Buenos Aires la carabela San Antonio rumbo a Brasil, con tejidos y bolsas de harina producidos en Santiago del Estero. Fue la primera exportación de lo que luego se llamaría Argentina.

Nube de etiquetas