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ARGENTINA Acto de entrega de la bandera del Operativo Cóndor en Itatí: Palabras de la Presidenta de la Nación

Acto de entrega de la bandera del Operativo Cóndor en Itatí: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ, EN EL ACTO DE ENTREGA DE LA BANDERA ARGENTINA QUE FLAMEÓ EN ISLAS MALVINAS, DURANTE EL “OPERATIVO CÓNDOR”, EN 1996, DESDE LA BASÍLICA NUESTRA SEÑORA DE ITATÍ, EN LA PROVINCIA DE CORRIENTES.
Gracias, muy buenas tardes a todos y a todas; señor Gobernador de la provincia de Corrientes; Intendente de esta maravillosa Itatí; Intendente de Corrientes, Espínola, Camau; Gobernadores de las hermanas provincias de Misiones, de Entre Ríos; del Chaco, de Santiago del Estero y de Formosa, argentinos y argentinas que hoy nos hemos convocado frente al Santuario de la Virgen de Itatí: quiero decirles que he venido a cumplir una promesa – como recién decía el Arzobispo – no he venido como Presidenta, he venido como peregrina a cumplir una promesa que le hice a una mujer que hace cuarenta y seis años, poco más de cuarenta y seis años, el 28 de septiembre de 1966, junto a su compañero Dardo Cabo y a otros compañeros, fueron 18 los peronistas, que en aquel momento de dictadura, una de las tantas que asolaron nuestra Patria, decidieron en un acto de patriotismo y de reconocimiento nacional, fueron allá a nuestras Malvinas a plantar la enseña nacional como símbolo de soberanía y compromiso de una juventud con la historia de su Patria y la de su pueblo. (APLAUSOS).
Hace pocos meses atrás, vino a entregarme las siete banderas, una de ellas – la más polvorienta – la que más tierra de Malvinas tenía, la que más había, según ella, flameado en el mástil antes de que la bajarán los usurpadores, esa – me dijo – tiene que estar en el Sur, junto a tu compañero – y allí está en el Sur, junto a él. APLAUSOS). La otra – me pidió y me hizo prometer – que la iba a traer aquí para consagrarla a la Virgen de Itatí. Porque ellos, sobre todo su esposo, que era un gran militante peronista y católico, habían hecho un retiro espiritual, antes de comenzar la misión y se había encomendado precisamente a la Virgen de Itatí para que los protegiera. Y ella con su manto y su bondad los protegió. Por eso querían que una de esas banderas descansara para siempre aquí como un símbolo junto a la Patrona de Itatí. Y acá estamos cumpliendo la promesa. (APLAUSOS).
Yo veía y leía cosas que me alcanzaron, hoy, cómo la historia se va entremezclando casi sin quererlo; alguien me alcanzó, hoy por la mañana, algo que yo no sabía. Me contaron que Eva, nuestra Evita, era muy devota de la Virgen de Itatí y que el primer Presidente que visitó este Santuario fue Perón, junto a ella. (APLAUSOS). Y lo que más me impresionó fue que el día que ellos vinieron por primera vez acá, la vez que por primera vez un Presidente pisaba este Santuario era un 27 de octubre de 1947, tres años antes que él naciera y tres años antes que ese mismo 1950 fuera inaugurado este Santuario, que data desde 1600 y que fue tantas veces remodelado. Se entremezcla también con la historia de esta maravillosa provincia de Corrientes, del valor de los correntinos en Malvinas, del valor de ese regimiento 12, que estaba en Mercedes y que formó la primera línea de fuego, en el combate, de Pradera del Ganso, uno de los más cruentos y crueles. Y esos valerosos correntinos fueron reconocidos por el propio adversario inglés que rendidos le rindió honor por el valor que habían mostrado, sin pertrechos casi, mal alimentados y sin entrenamiento pero con el valor de esta tierra que siempre ha regado las luchas de la independencia y la liberación de la Patria. (APLAUSOS).
Jóvenes en el 66 para rescatar los símbolos y clavarlos allí, junto a la bandera; jóvenes también en Malvinas entregando su vida por la defensa de la Patria y la soberanía nacional y hoy también jóvenes, miles y miles de jóvenes con banderas, pero que ya no necesitan…, miles de de jóvenes, pero ustedes tienen una inmensa suerte, que ellos no tuvieron, ellos tuvieron que levantar banderas en momentos de dictadura, en momentos donde no había democracia, en donde estaba prohibido pensar o decir un nombre, o cantar una marcha. Y los otros murieron también por su Patria, en medio de la más feroz dictadura de la que se tenga memoria; ustedes – jóvenes argentinos – tienen la inmensa suerte de hacer flamear estás banderas en una democracia plena de derechos, de garantías, en un país del que me siento orgullosa de presidir porque si las décadas pasadas fueron las décadas perdidas, yo quiero decir – con mucho orgullo – que está década, que comenzó un 25 de mayo de 2003, es la década ganada por todos los argentinos. (APLAUSOS). Porque hemos reconquistado derechos que se habían perdido, trabajadores que volvieron a recuperar su trabajo; convenciones colectivas para negociar libremente los salarios; docentes que van a la escuela a enseña y no a darle de comer a los chicos; niños que tienen la cobertura – si tienen padres que no tienen la suerte de tener un trabajo, o un trabajo registrado – de la Asignación Universal por Hijo que les otorga el derecho a la educación y a la salud; millones de ancianos, millones de nuestros viejos que se han incorporado a un sistema previsional, al que no tenían derecho porque no le habían hecho los aportes o porque los habían echado antes y no tenían trabajo. (APLAUSOS).
Jóvenes que hacen flamear sus banderas en escuelas nuevas, en nuevas viviendas, en nuevas rutas, jóvenes que hacen flamear sus banderas en millones de obras a lo largo y a lo ancho del país. Pero por sobre todas las cosas porque creo que además de las cosas materiales, que son indispensables para vivir y para la dignidad del ser humano también hemos ampliado los otros derechos intangibles, aquellos que colocan a las minorías en un píe de igualdad con todos, hemos ampliado los derechos porque en definitiva, hoy, cada argentino puede decir lo que piensa, lo que siente, donde quiera, cuándo quiera y como quiere. (APLAUSOS). Algo que esos padres, que ya no son jóvenes, y fue fueron al “Operativo Cóndor”, a esos jóvenes correntinos que regaron su sangre en Malvinas, y que más tarde desesperados por la locura de la guerra y la desesperanza no tuvieron.
El reparo, que hoy venimos a dar, el reconocimiento también a quienes fueron víctimas de la represión, allá en 1999, y que como no encontraron justicia en la Argentina tuvieron que ir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, hoy también venimos reparar esos derechos. Muchas veces se nos crítica porque dicen que tenemos mano blanda o porque cuando hay un corte o alguna cosa no reprimimos o no sacamos, miren prefiero pasar por blanda, prefiero que me critiquen antes que ser responsable de regar la tierra argentina con la sangre de un compatriota. (APLAUSOS).
También venimos a ampliar derechos de lo que fue el Plan Nacer, para ampliarlo también a los jóvenes, hasta los 19 años. Por eso el convenio, que hoy hemos firmado, por 100 millones de pesos con la provincia de Corrientes. Y yo quiero, aquí, frente a la Virgen de Itatí, frente a todos ustedes pedirle a todos los argentinos, a los 40 millones de argentinos que es necesario, hoy más que nunca, en un mundo difícil y complejo, donde quieren una vez más clavarnos las garras desde afuera, como en tantas otros oportunidades con la complicidad de algunos desde adentro, quiero pedirles a los 40 millones de argentinos que estemos unidos porque la unidad nacional es el presupuesto básico para seguir creciendo.
Hemos protagonizado, durante esta década, el crecimiento económico, social y cultural más virtuoso de nuestros 200 años de historia y lo hemos hecho porque hemos unido el corazón, nuestra mente sabiendo que no hay posibilidades de desarrollo y crecimiento si la economía no incluye al hombre y la mujer concretos de carne y hueso. Por eso reivindicamos con uñas y dientes este proyecto de inclusión social nacional, popular y democrático, profundamente democrático. (APLAUSOS).
Finalmente, mis queridos amigos, compañeros y compañeras, hermanos y hermanas, quiero pedirle y que todos le pidamos a la Virgen de Itatí, primero que me siga dando fuerzas para seguir adelante. No es lo mismo que cuando lo tenía a él al lado. También quiero pedirle a la Virgen que proteja a los argentinos, a los que todavía no hemos podido llegar, a los argentinos que todavía les falta trabajo, o un techo, salud o educación, quiero pedirle a la Virgen que los proteja hasta que podamos llegar desde el Estado para poder llegar todavía a esos argentinos; quiero también pedirle a la Virgen por los millones de argentinos que hoy tienen trabajo, que hoy pueden tener educación para sus hijos para que los siga ayudando y que esto siga siendo así. Y quiero pedirle a la Virgen también que ablande el corazón, que rece por aquellos que todavía no entienden que es necesario colaborar con solidaridad, con unidad, con organización para que Argentina sea un país que pueda cobijar a los 40 millones de argentinos; a esos que tanto tienen, a esos que la vida les ha deparado un destino, educación, casa y posibilidades, que comprendan también que es necesario seguir trabajando en esta dirección para los que no han tenido esa suerte. Yo le pido a la Virgen que también los ilumine a ellos para que comprendan la necesidad de más amor y no de odio, porque el odio no lleva a ninguna parte, necesitamos mucho amor, que la Virgen derrame amor y bendiciones sobres los 40 millones de argentinos, que la Virgen guarde a los que hace 46 años fueron a Malvinas, que la Virgen proteja y guarde a los que descansan eternamente en Malvinas y que la Virgen proteja a nuestra Patria para siempre, para que flameen sus banderas, para que flamee su juventud y para que el pueblo sea feliz y la Patria grande. (APLAUSOS).
Gracias Corrientes y gracias a todos. (APLAUSOS).

ARGENTINA “Esta es una década ganada por todos los argentinos”, afirmó la Presidenta en Corrientes

Jueves, 18 de Octubre de 2012
“Esta es una década ganada por todos los argentinos”, afirmó la Presidenta en Corrientes

La presidenta Cristina Fernández hizo ofrenda hoy en la Basílica Nuestra Señora de Itatí, de Corrientes, una de las siete banderas que flameó en las Islas Malvinas surante el “Operativo Cóndor” de 1966. Señaló que de esa forma estaba cumpliendo la promesa de los 18 argentinos que realizaron aquel “acto de patriotismo”. La Jefa de Estado pidió a los 40 millones de argentinos “que estemos unidos, porque la unidad nacional es el presupuesto básico para seguir creciendo”.
La presidenta Cristina Fernández afirmó hoy en Corrientes que asistió a la Basílica Nuestra Señora de Itatí, “a cumplir una promesa”. “No he venido como Presidenta, he venido como peregrina a cumplir una promesa”, enfatizó.
Señaló que le había hecho esa promesa a la mujer de Dardo Cabo, quienes fueron parte de los 18 militantes peronistas que llevaron adelante el Operativo Cóndor e hicieron flamear la bandera argentina en las Islas Malvinas. “En aquel momento de dictadura, una de las tantas que asolaro nuestra patria, realizaron un acto de patriotismo y de reconocimiento nacional”, aseguró.
La Jefa de Estado indicó que “la que mas tierra tenía, la que más flameó”, está junto a los restos del ex presidente Néstor Kirchner, en Santa Cruz. “La otra me pidió y me hizo prometer que la iba a traer aquí, para consagrarla a la virgen de Itatí”, explicó y recordó que “ellos habían hecho un retiro espiritual, antes de realizar la misión, se habían encomendado a la virgen de Itatí para que los protegiera”.
La mandataria rememoró que “Evita era muy devota de la virgen de Itatí y que el primer presidente que visitó este santuario fue Perón junto a ella”.
Cristina Fernández también resaltó el “valor de los correntinos en Malvinas”, al tiempo que señaló que formaron “la primera línea de fuego en el combate de Pradera del Ganso, uno de los más intensos y crueles”. “Esos valerosos correntinos fueron reconocidos por el mismo adversario inglés, por el valor que habían demostrado, sin pertrechos, pero con el valor de esta tierra”, remarcó.
Al comparar a los jóvenes que asistieron al acto, con los que dieron su vida en la guerra de 1982, señaló: “Ustedes tienen la inmensa suerte de hacer flamear estas banderas en un país en democracia, en un país del que me siento orgullosa de presidir”.
La década ganada
“Si las décadas pasadas fueron las décadas perdidas, yo quiero decir con mucho orgullo que esta década comenzada el 25 de mayo de 2003, es la década ganada por todos los argentinos”, remarcó la Presidenta de la Nación. En ese sentido, destacó que “hemos recuperado derechos que se habían perdido”, entre los que enumeró a los argentinos que recuperaron su trabajo, los ancianos que fueron incorporados al sistema previsional y los “jvenes que hacen flamear sus banderas en escuelas nuevas, en nuevas viviendas, en nuevas rutas”.
Asimismo, la Jefa de Estado indicó que “además de las cosas materiales que son indispensables para vivir y para la dignidad del ser humano, también hemos ampliado los derechos intangibles”. “Cada argentino puede decir lo que piensa, lo que quiere”, aseveró.
Por otra parte, la mandataria también destacó que hoy se dio reparo al reclamo de “aquellos que fueron víctimas de la represión en 1999, y que como no tuvieron justicia en Argentina tuvieron que recurrir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos”. En referencia a los cortes de calles y rutas, remarcó: “Prefiero pasar por blanda, que me critiquen, antes que regar la tierra argentina con la sangre de un compatriota”.
Pedido de unidad nacional
La Presidenta resaltó que el país se encuentra “en un mundo cada vez más difícil y complejo, donde nos quieren clavar las garras desde afuera, con la ayuda de algunos de adentro”. Por dicho motivo pidió “a los 40 millones” que todos los argentinos se mantengan “unidos, porque la unidad nacional es el presupuesto básico para seguir creciendo”.
“Hemos protagonizado en esta década el progreso económico, social y más virtuoso de nuestros 200 años de historia”, sostuvo. Pero resaltó que “no hay desarrollo posible si la economía no incluye al hombre y a la mujer “. Por ello, reivindicó “este proyecto nacional, popular y profundamente democrático”.
La Jefa de Estado pidió a los presentes “que todos le pidamos a la virgen de Itatí, que me siga dando fuerzas para seguir adelante”. “También quiero pedirle a la virgen que proteja a los argentinos a los que aún no hemos podido llegar, a los que falta un trabajo, un techo, salud o educación”, remarcó.
Asimismo, la mandtaria pidió “a la virgen por los millones de argentinos que hoy tienen trabajo, que pueden tener educación para sus hijos, que nos siga ayudando y que esto pueda seguir siendo así”. Y suplicó para “que rece por aquellos que todavía no entienden que es necesario colaborar con solidaridad, con unidad, con organización, para que Argentina sea un país que pueda proteger a todos los argentinos”.
“A esos que tanto tienen, que comprendan que es necesario seguir en esta dirección para llegar a los que menos tienen”, resaltó. Y pidió que esos argentinos “que comprendan la necesidad de más amor, y no de tanto odio, porque el odio no lleva a niguna parte”.
La Presidenta de la Nación estuvo acompañada por el gobernador de Corrientes, Ricardo Colombi, el intendente de la capital correntina, Carlos Espínola, gobernadores, miembros de su gabinete, y autoridades políticas, sociales y religiosas.

ARGENTINA Acto de homenaje al Gaucho Rivero: Palabras de la Presidenta de la Nación

Acto de homenaje al Gaucho Rivero: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE HOMENAJE AL GAUCHO RIVERO, EN EL SALÓN DE LAS MUJERES ARGENTINAS DEL BICENTENARIO, EN LA CASA DE GOBIERNO
Muchas Gracias. Muy buenos días a todos y a todas. Señores embajadores de Bolivia, de Brasil, que nos acompañan, si hay algún otro que no los diviso, discúlpenme, de Cuba…ahí estamos, claro, cómo podía faltar; (Aplausos) Uruguay, ¿dónde estás Pomi?, disculpame, embajadores, Pomi, cariñosamente así le decimos al embajador de Uruguay, amigo de Zannini; todos los embajadores de las hermanas repúblicas latinoamericanas; ¿no está el embajador de la República Bolivariana de Venezuela?, ¿dónde está el machete? Ah, allá está, ya estamos. Todo está bien. Todo está donde debe estar y todos estamos donde debemos estar.
La verdad que es un día muy emotivo, este próximo domingo se van a cumplir exactamente 179 años de que Antonio Florencio Rivero, “el gaucho” bajara la bandera inglesa y enarbolara el Pabellón Nacional.
Es un día muy especial por muchas cosas. Primero quiero recordarlo a él porque lo anonimaron, no sé si existirá ese vocablo en la historia. ¿Cómo es anonimar? Mañana van a decir neologismo, sí neologismo, no importa. Lo anonimaron, lo desaparecieron, tal vez para ser más gráficos, de la historia, y además también lo difamaron. Cuando apareció lo difamaron diciendo que era un bandolero, que se había rebelado por monedas.
Antonio Rivero, que había nacido en Concepción del Uruguay, llegó con el gobernador Vernet en 1827 a las islas. Se lo ve grande en las imágenes, pero cuando llegó tenía 20 años, la edad de los sueños, como digo yo; la de los ideales, la de las luchas; la de los hombres y mujeres que son incomprables, porque tienen y viven con ideas. Estuvo allí, trabajó junto a Vernet, inclusive cuando al jefe de la guarnición militar, Pinedo, en un viaje que Vernet hizo a Buenos Aires -voy a hacer un breve relato histórico porque es muy interesante y muy importante- se le amotinaron. Pinedo es pariente del Pinedo que integra otra fuerza política y que es legislador nacional, era el jefe de la guarnición militar. En una oportunidad Vernet viaja a Buenos Aires, creo que con su mujer, que fue una de las relatoras más importantes, fue leída inclusive cuando yo estuve en Naciones Unidas en el Comité de Descolonización por uno de sus descendientes una imagen de lo que era la vida en esos tiempos en la isla. Se va Vernet, se le amotinan a Pinedo en la isla y el Gaucho Rivero junto con otros lo ayudan a Pinedo a restablecer el orden en la isla. Por eso no era un gaucho mal arriado ni nada, ni amante de que todo estuviera en desorden ni nada, al contrario, lo ayudó a Pinedo a controlar el amotinamiento, que debe haber tenido alguna razón, porque ya venían órdenes de Vernet que se oponía a que los buques ingleses piratearan con lobos marinos –no había ambientalistas en esa época que defendieran los lobos marinos, debe ser Vernet el primer ambientalista que defendía los lobos marinos- y cuando retorna Vernet estaba solucionado el conflicto. Luego vienen los ingleses el 3 de enero del 33 a apoderarse de las islas, Pinedo se rinde pese a que el Gaucho Rivero le pedía que no se rindiera, que no entregaran la isla, que ellos iban a pelear, que iban a luchar. Pinedo se negó a bajar él la bandera, como le pedían los ingleses, la bajaron los ingleses, se la entregaron y Pinedo se fue de las islas, pero el Gaucho Rivero se quedó con los gauchos en las islas. Cualquier similitud con las cosas que pasaron 200 años después y que siguieron pasando, es pura coincidencia, como dicen esos epígrafes que aparecen en las películas.
Lo cierto es que Pinedo retornó al continente y el Gaucho Rivero se quedó allí. Las condiciones de vida empeoraron y él se rebela junto a los gauchos y a 5 indios charrúas, Pomi, que lo acompañaban. ¿Serían tupamaros los charrúas esos? No sé, pero eran 5 indios charrúas que lo acompañan en la rebelión, toman las islas durante 4 ó 5 meses, bajan la bandera de los ingleses, izan el Pabellón Nacional y luego obviamente mandan un bergantín, mandan flota, lo toman preso y lo llevan a juzgarlo a Londres.
La historia dice que Londres no lo juzgó, pero la verdad fue que no lo juzgó para no darles el estado de beligerantes a los argentinos, porque haberlos juzgados hubiera sido poner en discusión la soberanía de las islas. Los almirantes ingleses, el almirantazgo no es moco de pavo, y no había que reconocerles el estado de beligerancia. Luego el Gaucho Rivero muere, como no podía ser de otra manera, en la Vuelta de Obligado.
Fue ocultado y una vez que apareció, que emergió, se lo quiso tildar de bandolero, que había peleado por monedas, cuando en realidad se quedó en las islas 20 años, un lugar…, nadie va a pelear por monedas a un lugar inhóspito y horrible como puede ser un lugar que está todo el día atravesado por vientos y demás. No es horrible, es hermoso, me refiero horrible a las condiciones de vida, como son también nuestras condiciones de vida en Río Gallegos, en el Sur, son condiciones de vida muy difíciles. Ahora está mejorando un poco el clima pero la verdad que no es un lugar para hacerse rico, sino para vivir ahí porque uno quería acompañar un ideal y demás, lo sabemos por experiencia. Tenía 20 años cuando llegó ahí. En Londres lo liberan. Luego lo trasladan en el bergantín en el que venía Fitz Roy, lo comandaba Fitz Roy y viajaba también Charles Darwin en una misión científica al Sur, a la Patagonia. Me acuerdo de una discusión que tuvimos cuando éramos legisladores provinciales con Judith Forman, la senadora nacional de Santa Cruz que luego murió. Ella había presentado un proyecto para que el cerro Fitz Roy que está en la provincia de Santa Cruz, no se llamara más Fitz Roy, se llamara El Chaltén, que era la denominación que le daban los pueblos originarios a esa montaña porque significa la montaña que fuma. Ellos veían que las nubes siempre rodeaban al Fitz Roy y decían que era la montaña que fuma. Hubo una discusión de más o menos 7 horas, como nos gusta a los legisladores en la Cámara de Diputados porque un radical se oponía a que se le cambiara el nombre Fitz Roy, Judith insistía con que debía ser El Chaltén, finalmente saldé la discusión porque sino todavía estaríamos ahí, no hubiera llegado a ser yo Presidenta y Judith senadora y estaríamos discutiendo todavía allí. Y digo, veamos, si la historia se compone de los que vinieron, en este caso, en una misión científica como fue Fitz Roy, y lo que pasó, porque también hubo colonizadores y demás y los pueblos originarios, llamémoslo Chaltén-Fitz Roy. (Aplausos) Fue aceptada la moción, discusión memorable.
Y de ahí venimos con ocultamientos de los que escribieron la historia acerca de estos seres anónimos que dieron su vida defendiendo la soberanía nacional y que nosotros honramos y que este próximo domingo cumplirán 179 años.
Pero también recibí en estos días esa carta que acaba de leer nuestra colaboradora, una carta entrañable de una persona entrañable a la que obviamente yo conocí de nombre, a ella y a Dardo Cabo, cuando apenas tenía 15 años, año 68, a través del diario Crónica, en el que Héctor Ricardo García estuvo muy comprometido con el tema, fue uno de los que también participó en el evento que fue financiado por un empresario argentino, César Cao Saravia , cuya hija hoy nos acompaña, también nos acompaña el intendente de Lezama donde estaba la séptima bandera (Aplausos) Al intendente de Lezama no lo conocemos tanto por la bandera, sino por los cortes de ruta que nos hacían para independizarse de Chascomús. (Aplausos). La historia se escribe de muchas maneras, así que está el intendente de Lezama que orgulloso me trajo la bandera. Quiero mostrar también y agradecerle a Patricia el regalo de los libros originales de su padre. Miren cómo se llama el libro: César Cao Saravia, “Trabajo más consumo igual paz social”, ¿les suena? (Aplausos)
Como verán nada nuevo bajo el sol. Me señalaba Patricia la página que era la preferida de su padre donde hablaba de la función social de la propiedad. No pienso leerla porque mañana titulan: hay un proyecto del gobierno para expropiar la tierra y dedicarla a la función social; no quiero asustar a nadie, así que Patricia en otro momento, tranquila y cuando haya tal vez un periodismo que refleje las cosas un poco mejor y sin tanta distorsión, podamos leer las cosas amigablemente, sin tener el temor de que lo que decimos al otro día sea puesto en letra de molde exactamente en forma contraria a lo que la decimos. Pero esta fórmula de trabajo más consumo igual a paz social, me parece realmente magnífica.
Recibí la visita de María Cristina Verrier, la compañera de Dardo Cabo; por esas raras cosas de la vida estaba Zannini, así que lo hice pasar. ¿Por qué digo casualidades? Porque a Dardo Cabo, como contaba la historia, la realidad, lo sacaron del pabellón de la muerte y por una ley de fuga, había sido detenido junto a Juan Carlos Dante Gullo que también nos acompaña, lo matan en Coronel Bransen. Estuvo sacado de la cárcel U9 de La Plata donde también estuvo detenido en la última parte de su detención Carlos Zannini, cuando él llegó a Dardo Cabo ya lo habían sacado y ya lo habían asesinado. Son las cosas que estuvimos escuchándolas, no quiso venir María Cristina, no quiso sacarse fotos, simplemente me dirigió esa carta y me entregó esto que les voy a mostrar ahora, pero tuvimos una larga charla con una persona increíble que contó cosas. Yo le dije, tenés que escribir tus memorias y contar estas cosas porque no solamente fue una de las ideólogas de la operación Cóndor, ella fue la única mujer del operativo, pero hoy nos acompañan otros compañeros que fueron en ese operativo Cóndor junto a un periodista como Héctor Ricardo García y otros más, y la verdad que me llegó a decir “cuento tantas cosas con tanto dolor, con todos los que he tenido, que termino hecha una piltrafa”. Me contó algunas cosas, yo me voy a atrever a contar una, no sé, mañana se va a armar un lío, pero no importa, yo la tengo que contar porque si no reviento y no pienso reventar. (Aplausos)
Ella en una parte de la carta lo recuerda a Néstor y dice que le supo dar a la mujer….leeme de vuelta por favor esa parte.
LOCUTORA.- “…porque no sólo se inmoló por sus ideales, sino porque puso a la mujer en igualdad con el hombre, hombro a hombro, nada fácil en un país machista acostumbrado a tomar para su beneficio las capacidades de la mujer que tienen al lado”.
PRESIDENTA.- Bueno, hasta ahí.
Ella me cuenta una anécdota porque hablamos tanto ese mediodía, me fue a ver a las 12 del mediodía y nos quedamos como hasta las 2 y media de la tarde charlando en Olivos. Hablando entre tantas cosas, me contó anécdotas del regreso de Perón en Ezeiza, en el Aeropuerto Pistarini, en Gaspar Campos, si quiere ella las cuenta, yo eso no lo voy a contar, pero me contó una que tiene que ver con su suegro, con Armando Cabo, porque el papá de Dardo Cabo era dirigente gremial de la CGT junto a Espejo y estaba en el famoso acto del 22 de agosto cuando Evita habla en el ex ministerio de Obras Públicas hoy Ministerio de Desarrollo Social, donde está justicieramente su imagen, y él estaba muy cerca, Espejo, estaban muchos dirigentes pero estaba también Armando Cabo y cuando Evita comienza ese diálogo increíble, vibrante, trágico, diría yo, porque fue un diálogo trágico entre el pueblo y ella, y cuando el pueblo le insistía que no se iba, dice que Armando Cabo le cuenta que ella en un momento dado se da vuelta y le dice a Perón: “qué hago”, porque se tornaba inmanejable la movilización, y Perón le contestó: “vos sabés que un matrimonio no puede ser fórmula presidencial”. Palabras más, palabras menos, le dijo eso. Por eso, estaba tan atenta por el significado que tenía eso, que lo quería contar. Por ahí María Cristina se enoja, no me importa. Yo sé que me estás escuchando, pero si te enojaste vas a tener que desenojarte, porque era algo que creo que nos debíamos a la historia, a las mujeres, a lo que pasó y tenemos que aceptarlo tal cual fue.
Y me trajo esto que tengo aquí al lado que es un viejo sombrerero de su abuela, donde guardó durante años estas banderas. Este sombrerero como ustedes verán tiene muchos años, había 6 banderas, eran 7 en total, ahora hay 6 porque la primera, la más sucia, la más embarrada, la que más se veía que había flameado en Las Malvinas, ella me pidió en la carta que una tiene que estar en el mausoleo de Néstor y ella misma eligió la más sucia; me dijo: “no la vayas a lavar”. Le dije: “Cristina, las banderas no se lavan. No, cómo la voy a lavar, dónde se ha visto lavar las banderas, las banderas se enarbolan”. (Aplausos) Estas son las banderas y esta es la inscripción. ¿Por qué no lees, querida, lo que cada una de las banderas tiene en esta inscripción, por favor?
LOCUTORA.- “En cuanto a lugar, por derecho que teniendo a la vista la causa número 2396 que tramita por ante este Tribunal de Primera Instancia, el Territorio Nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur a cargo del doctor Miguel Ángel Lima, resulta que el Pabellón Nacional al que se encuentra adherida a esta certificación fue entregado en las Islas Malvinas, por Dardo Manuel Cabo, al señor gobernador del territorio contraalmirante Don José María Guzmán, el día 1º de octubre de 1966, quien a su vez hizo entrega del mismo al secretario de este Tribunal a bordo del transporte de la Armada de la República Argentina, Bahía Buen Suceso el día 4 de octubre de 1966. En fe de verdad por mandato y a pedido del interesado para los fines que estime corresponder, expido la presente certificación en Ushuaia a los 29 días del mes de mayo de 1969. Firma Agustín Justo Winter, secretario ad hoc.”
PRESIDENTA.- Cada una de las 7 banderas tiene esta inscripción que certifica que fueron las 7 banderas que flamearon en Malvinas. La más sucia, la que más había flameado fue la que María Cristina me pidió que la llevara al mausoleo de Néstor; hoy está con él, la llevé el último fin de semana que estuve. Pero también quiero que leas la parte dispositiva, porque todo esto generó una causa judicial, querían condenar a los argentinos que habían hecho esto. Por favor leé la parte resolutiva importante del Juez cuando resuelve que no puede constituir delito.
LOCUTORA.- El fallo: el artículo 23 del Código Penal, establece que la condena importa la pérdida de los instrumentos del delito y su decomiso, pero las justamente tenderas argentinas por el hecho de haber tremolado sobre una porción irredenta de tierra de la patria, no son ni pueden ser consideradas instrumentos del delito, por eso corresponde su oportuna devolución a quien ha demostrado actuar como su propietario”.
PRESIDENTA.- O sea que durante la, yo no diría dictadura, dictablanda, porque con lo que vino después diría dictablanda la de Onganía, consideraba un delito que la Bandera Argentina flameara sobre territorio argentino, sin haberse cometido un solo delito, porque no hubo un solo tiro, no hubo nada.
La cuestión es que les devolvieron las banderas, aquí hay 5 de las 6 banderas que tenía María Cristina, es increíble cuando las sacamos una por una, quedó sobre el escritorio de mi despacho en Olivos donde nos reunimos con tantos funcionarios, tierra, como tierra arenosa, claro, fueron guardadas y nunca fueron movidas; tal es así que encontramos entre las banderas una monedita de 5 centavos del año 73, para colmo, que estaba toda rayadita; esa la limpié también y me la quedé yo y la puse en el escritorio de Néstor en El Calafate.
La otra la voy a llevar a la virgen de Iratí, como quería María Cristina y también en homenaje a los correntinos, porque todos los argentinos pero los correntinos en especial pelearon y murieron con gran valor, hubo un batallón entero de correntinos pasado a degüello. Nos vamos a conectar con las autoridades de la provincia de Corrientes para que junto a la virgen de Itatí construyan un lugar para depositar esta Bandera que también estuvo sostenida por jóvenes argentinos que luego fueron suplantados por otros jóvenes que no pudieron volver a Corrientes ni a la Argentina.
El resto de las banderas, yo quiero agradecerle al intendente de Lezama, a Patricia Cabo también la entrega de la séptima bandera. Una ya saben que está en el mausoleo, otra va a ir a Itatí -me hice aquí un listadito para no olvidarme- otra debe estar en el Museo de las Malvinas que vamos a inaugurar el año que viene, otra aquí abajo en el Museo del Bicentenario, otra va a ser para el patio Malvinas Argentinas que está aquí en la sede del Poder Ejecutivo Nacional; creemos que otra tiene que estar en el Congreso de la Nación, en el lugar donde dispongan las autoridades del Congreso Nacional, porque allí tiene que estar esta bandera también como testimonio de esta verdadera épica de tantos argentinos, historias colectivas, historias individuales que finalmente terminan siendo una sola. Y se me ocurrió que la séptima debía estar -y esto sí es un pedido mío- en la Catedral de Luján, consagrada a la virgen de Luján que es la patrona de todos los argentinos y que fue la patrona también cuando estuvimos el 25 de Mayo realizando el Tedeum de los 200 años de historia argentina.
Yo creo que la historia de estos argentinos, de Rivero, de Cabo, de María Cristina Verrier, de los Combatientes de Malvinas, de tantos argentinos, lo notable es que hay una línea común, la juventud, los años, estas cosas no se hacen a los 60 ó a los 70 años; estas cosas se hacen a los 20 y no es por locuras de juventud. Que nadie les meta en la cabeza que estas cosas se hacen por locuras de juventud. Estas cosas se hacen en los momentos en que afloran sentimientos, pasión, amor a la patria, a sus otros compatriotas. Así que yo quiero homenajear en el Gaucho Rivero a todos los demás que vinieron después de él, que hicieron su hazaña de distinta manera, cada uno con los instrumentos que tenía y como podía, pero hoy tenemos que hacer una hazaña los 40 millones de argentinos y creo que también una hazaña del mundo civilizado para definitivamente devolverle a los argentinos lo que es de los argentinos y que son nuestras Islas Malvinas.
También cómo se va tergiversando la historia, y para salir de tanta emotividad, porque realmente es muy fuerte, es muy fuerte lo que viví yo cuando estuve con ella y me entregó todo esto, es muy fuerte el recuerdo de la historia. Yo les estaba contando que conocí a María Cristina y a Dardo Cabo de mentas cuando tenía apenas 15 años; se imaginan que no imaginaba ni en sueños estar aquí siendo Presidenta. Mirá como se van entretejiendo las cosas. Yo seguí esas cosas con mucha pasión por los diarios, era muy pequeña pero ya me interesaba mucho la política, estas cosas me conmovían y lo seguí. Nunca pensé que tanto tiempo después como Presidenta iba a recibir de esa mujer las banderas que habían plantado en las Islas Malvinas. Las vueltas que tiene la historia, cómo van deformando las cosas.
Yo quiero decirles que estamos viviendo todos un momento muy especial hoy aquí, porque nos une, estoy absolutamente segura, como tantísimos argentinos, un profundo amor por la patria, un reconocimiento a los que hicieron cosas, independientemente de las posiciones ideológicas, políticas o partidarias que cada uno tenga, realmente esto es patrimonio de todos los argentinos. Y la verdad que María Cristina Verrier haya creído conveniente, después de atesorar esto durante tantas décadas, entregármelas y pedirme que una estuviera junto a él y otra con la virgen de Itatí, realmente me llena de emoción, de amor, porque en realidad esto es amor, amor a la patria, amor a los ideales, amor a las convicciones.
Yo también quiero agradecerle a Patricia que me haya regalado el trabajo de su padre, un empresario nacional. Esto es lo que tenemos que volver a reconstruir en la Argentina, de un modo mejor a lo que se hizo en el pasado, porque tenemos mejores y más instrumentos y porque sobre todo, todos hemos hecho un duro aprendizaje de las cosas que pasaron en la República Argentina.
Yo contaba del amotinamiento que había sufrido Pinedo y en el que justamente había intervenido el Gaucho Rivero. Qué raro, un amotinamiento, siempre todas esas cosas armadas desde afuera para que nos peleemos los que estamos adentro y que ganen los de afuera. Yo interpreto ese amotinamiento como muy conducido, como muy dirigido, justamente cuando Vernet no estaba en las islas y que precisamente el Gaucho Rivero con sus valientes pudo sostener, reencauzar y volver a poner a Pinedo al frente de la guarnición militar. Es curioso, pero salvo el caso de San Martín que fue un militar realmente formado como militar, si uno recorre la historia, las grandes épicas y las grandes batallas militares fueron hechas por políticos convertidos a militares porque el momento y la hora lo exigía, pero no porque hubieran tenido preparación y formación militar. Esto para que nadie se crea reserva de nada ni dueño de la historia. La historia la construyen los pueblos y los dirigentes que son capaces de jugarse por sus ideales y por los intereses de la patria.
Y pensaba que si ese amotinamiento que había sufrido Pinedo, jefe de la guarnición militar , era simultáneo con el hecho de que Vernet estaba peleando contra los ingleses por la caza de los lobos marinos, no debía ser casualidad. Como tampoco debe ser casualidad cuando escuchamos muchas veces cómo se defienden posturas de intereses externos por sobre los intereses internos y sobre políticas que lleva adelante no el Gobierno, el Estado Nacional en defensa de los intereses de los 40 millones de argentinos.
Cuando defendemos la industria, yo no tengo ninguna industria, no soy industrial, no tengo una sola fábrica. ¿Usted Moreno tampoco tiene fábricas, no? ¿Vos Beatriz tampoco tenés fábricas, no? ¿No se pusieron a pensar un poquito que cuando estamos defendiendo las fábricas, los empresarios argentinos, la producción argentina, estamos defendiendo no lo que es nuestro sino lo que es de todos? Y los que nos critican tan duramente por estas cuestiones, que nos dicen que no permitimos el ingreso de tal cosa o de tal otra, ¿qué intereses están defendiendo, a quiénes están representando? Esa es una pregunta que podríamos hacernos.
Estaba leyendo una cosa que tiene que ver con esto de cómo nos califican de afuera y cómo reflejamos las cosas de adentro. Estaba leyendo hoy que la presidencia del Banco Central de la República Argentina fue calificada en un ranking. Voy a leerlo porque es muy interesante y es importante ver cómo se manejan los intereses y cómo se va entrelazando la historia con todo esto que hemos contado. Ayer el World Top Center Bankers, o sea el que analiza el top de los bancos centrales que califican A, B, C, D, según la calidad de las presidencias de los bancos centrales, calificó al Banco Central de la República Argentina como clase D. Argentina, Mercedes Marcó del Pont, clase D. ¿Cuáles son los criterios de evaluación para calificar A, B, C, D, lo que sea? “Evaluamos a los banqueros centrales por su determinación para plantarse frente a las interferencias políticas”. Miren ustedes qué notable, evalúan a los presidentes de los bancos centrales por las interferencias políticas. ¿Quién hace interferencias políticas? Los poderes ejecutivos, ¿que quiénes son? Señores o señoras elegidos por el conjunto de las sociedades, afortunadamente en elecciones populares, libres, democráticas, sin proscripciones, o sea que uno interferiría ante el Banco Central para perjudicar, no sé, a los argentinos. Pero además interferencias políticas, ¿para qué? Y siguen: “Es decir frente a los gobiernos democráticamente elegidos”, eso está entre comillas “por nosotros y por su determinación para influir sobre sus gobiernos”. O sea, parece ser que Mercedes no tiene suficiente fuerza para influirme a mí, a la Presidenta, “en temas tales como el gasto”, o sea restringir el gasto, ajuste. ¿Qué habíamos dicho? Trabajo más consumo igual a paz social. O sea, Mercedes parece ser que no tiene la suficiente fuerza como para hacerme parar lo que ellos denominan gasto público y nosotros denominamos inversión, y más en momentos como los que estamos viviendo. Y fíjense la última parte. ¿Me van siguiendo? Primero, no tiene la fuerza para plantarse conmigo por las interferencias políticas en la política monetaria, es decir que podamos decidir sobre nuestra política monetaria. Fíjense que uno de los principales problemas, el principal diría yo, que hoy atraviesa la Comunidad Europea, es precisamente la pérdida de soberanía monetaria de los países. Dicen que lo malo es eso, lo que hace Mercedes, no interferir en las políticas monetarias.
La otra era por su falta de determinación para influir en temas centrales como el gasto, debería decirme que no hay que gastar, hay que eliminar promociones fiscales, hay que eliminar gasto social, no más asignaciones, no más aumentos salariales, porque son expansivos de la base monetaria y el gasto público, etcétera. Pero la mejor de todas, la madre de Dorrego decía un amigo mío, en lugar de la madre del borrego, está en la última causa. Dice: “evaluamos a los banqueros centrales por su determinación para plantarse frente a las interferencias políticas y por su determinación para influir sobre sus gobiernos en temas tales como el gasto público y”- ¿y qué, adivinen? -“la apertura hacia las inversiones y servicios financieros”. No inversión extranjera directa para producir bienes, servicios, no, se refieren al encaje que nosotros tenemos para el ingreso de capitales y evitar la especulación financiera. “Y la apertura hacia las inversiones –que no son inversiones- y servicios financieros externos”. Esto significa en buen romance: porque no permitimos abrir el mercado para el ingreso de capitales financieros especulativos que vienen dos o tres meses y luego se retiran. Lo pueden ver en Europa claramente, que al no haber fronteras y ser indistinto, pudiendo trasladarse todo el movimiento de capitales dentro de la propia Comunidad Europea, se van de España y pasan a los bancos franceses y alemanes, que le vuelven a prestar al cuádruple, triple o siempre más de lo que fueron y fugaron de España, Portugal, Grecia o los países en crisis.
En definitiva, uno puede ver las distintas lecturas que tuvo esto hoy en los distintos medios de comunicación. La verdad que si hubiera estado el Banco Central y Mercedes como A, hubiera estado en problemas Mercedes, creo.
Pero para frutilla del postre, porque mañana van a decir -me encantan los títulos del otro día- que tratan de esconder el manejo monetario a través de una crítica. Quiero decirles lo que decían estas mismas personas en la década de los 90 y en el 2001. En un estudio de 1998 el Banco Mundial ubicó al sistema financiero de la Argentina entre los más sólidos, sólo detrás de Singapur y en la misma posición de Hong Kong, año 1998 Banco Mundial.
Es lo mismo que están haciendo ahora, es mucho más riesgosa según ellos la deuda argentina que
la deuda española o griega. En realidad somos lo que no se debe imitar por lo tanto deben castigarnos con el riesgo país, que en realidad no es ningún castigo porque nos ha permitido mantenernos por afuera de los mercados especulativos, pese a que algunos en la Bolsa no lo entiendan y sigan insistiendo en algunas cosas. Pero voy al 2001. En ese año la Argentina encargó al Fondo Monetario y al Banco Mundial la realización de un programa de evaluación del sector financiero. Es donde vienen desde los organismos multilaterales y evalúan la solidez, la salud del sistema financiero argentino, año 2001, y repito quiénes lo hicieron: Fondo Monetario y Banco Mundial. Basilea marca las reglas que rigen todos los bancos del mundo, todos los bancos centrales y todos los bancos también de inversión, comerciales, etcétera. En ese momento los resultados al cumplimiento de los principios del Comité de Basilea indicaron que 28 de los 30 ítem evaluados se cumplían, mientras que sólo 2 necesitaban algunas mejoras. Año 2001. Claro, estaban preparando la salida, eso fue después. ¿Cree realmente todavía alguien que en este país cuando repiten estas cosas lo hacen ingenuamente o porque tienen otras cosas en la cabeza? No, saben exactamente lo que están haciendo y adónde van, a intentar desestabilizar… Mañana dirán “denunció un intento de desestabilización”. Para nada, estoy bien firme paradita. Intentan fundamentalmente minar las mentes de mucha gente que por ahí lee un diario y cree, los inversores, la clase media que se asusta muy fácilmente, y se asusta por todas las cosas que han pasado en el país. Pero quiero leerles estas cosas que no son de 1833 ni del gaucho Antonio Rivero, pero que tienen una similitud impresionante con todas y cada una de las cosas que hemos visto desde 1833, lo que pasaba en los años 60, lo que pasó en los años 70, lo que pasó en los 90, en definitiva la historia que los argentinos debemos descubrir y que afortunadamente miles de jóvenes, pese a los 0800 que les quieren poner, están descubriendo todos los días.
Con una inmensa ventaja, debo reconocerlo, con mayor inteligencia, con mejores oportunidades que las que tuvimos nosotros, muchas mejores oportunidades que las que tuvimos nosotros y más inteligencia, porque creíamos que por nuestra sola voluntad se podía cambiar el mundo y no era así. Hoy son jóvenes que van a pintar escuelas, que van a las cárceles, que van a los barrios, que van a militar con las armas de la democracia, con plena participación, tratando de llevar ideas, convencer, no importa cuál sea la fuerza política a la que pertenezcan. Pero la verdad que yo me siento muy orgullosa, primero de haber sido merecedora por parte de María Cristina Verrier de esta custodia que me entrega, no soy la propietaria. Vieron que dijo que el dueño de todas estas banderas es el pueblo argentino, ella me pasó la custodia. Como yo quiero también –siempre lo digo- pasar la posta para las nuevas juventudes, para los que van a protagonizar. Porque no hay vuelta que darle, las grandes transformaciones, la historia, la movilizan los jóvenes, acá y en todo tiempo de la historia, si uno mira la edad de los líderes los que pasaban los 30 años eran pocos, así que ustedes ya tienen que estar también mirando para abajo porque vienen por ustedes dentro de poco. (Risas)
Es la ley de la vida y además es maravilloso que tengamos a miles de jóvenes pintando banderas, a miles de jóvenes pintando escuelas, a chicos trabajando en el territorio con las escuelas, yendo a ver a los chicos, me parece algo tan maravilloso, tan increíble, en lugar de que estén en otros sitios, que merece ser resaltado. Que a nadie se le ocurra por favor desviar un avión de Aerolíneas Argentinas a ninguna parte, eso por favor no. (Risas y aplausos)
Lo que pasa es que eran momentos diferentes, había una dictadura en el país, no había libertad, éramos medio locos además, también es cierto, por qué no decirlo. Y hay una gran contradicción, porque ustedes vieron que los medios de comunicación por ahí sacan chicos que están bailando y los critican. Cuando van a bailar, porque van a bailar, cuando tomaron cerveza e hicieron algún lío es porque tomaron cerveza e hicieron algún lío; cuando militan porque militan. ¿Saben qué creo que les molesta a algunos viejos? Los jóvenes. Y ojo que cuando digo viejos no hablo de edad cronológica, porque hay algunos que son muy jóvenes, pero de “acá” deben tener 3 siglos más o menos. No es una cuestión cronológica. La verdad, les molesta que bailen, les molesta que vayan a los boliches, si no van a los boliches adónde van a ir, van a militar, y cuando van a militar también les molesta; no sé qué es lo que quieren. Así que por favor, basta con los jóvenes, déjenlos tranquilos vivir y que hagan su propia experiencia histórica, que la están haciendo en un país muy diferente al que nos tocó vivir a nosotros. Digo en serio lo de Aerolíneas, primero porque es del Estado, también en aquel momento era del Estado pero era un Estado autoritario y dictatorial, ahora hay democracia, hay foros internacionales. Porque por ahí…, viste esa cosa imitativa que hay, por favor que a nadie se le ocurra nada, está todo muy bien, vamos bien diplomáticamente, vamos a hacer las cosas bien como las estamos haciendo ahora, como les pedí a nuestros jóvenes atletas que cuando fueran a Londres tuvieran una conducta ejemplar, porque lo que están esperando precisamente es que hagamos cosas que no estén bien para poder aferrarse como náufragos en el mar al último tablón.
Así que les pido a todos que sigamos trabajando de la misma manera que hemos hecho y que estas historias de los argentinos, estas historias colectivas, estas historias de vida, tengan el lugar que deben tener en la historia. Ya lo tienen, no hay ningún lugar a dudas que han quedado definitivamente inscriptos en la historia y aquellos que se hayan ocupado de enterrarlos y anonimarlos, de desaparecerlos, nosotros puntualmente uno a uno los vamos a ir sacando, mostrando, explicando. Para que nunca más tengamos una sola información, una sola mirada, una sola visión de la historia, tampoco invalidamos las de los otros porque ya están consagradas, están allí, simplemente las discutimos, las debatimos y le damos a cada uno el lugar que tuvo en la historia. Todos tuvieron un lugar en la historia y nadie pretende negarle ese lugar a nadie, lo único que pretendemos es que también surjan los que protagonizaron la verdadera historia de la emancipación, de las luchas por las libertades, y que siempre fueron en su gran mayoría muy jóvenes y también, por qué no decirlo, muy humildes los que la protagonizaron, más allá de algunos liderazgos que hubo.
Así que quiero agradecerle a mi querida María Cristina Verrier, si es que me está viendo, por esta posta de custodia. Yo la voy a pasar directamente a los museos, en definitiva las voy a dejar en custodia del pueblo argentino, porque al estar una aquí en el patio de la Casa Rosada, otra en el Congreso de la Nación, otra en el Museo del Bicentenario, otra en el Museo de Malvinas, en definitiva esta custodia, Cristina, ya no la podemos tener las mujeres por más que seamos buenas, sino que la debe tener otra mujer que se llama la Patria, que está acompañada y va a estar siempre acompañada por la buena historia.
No los voy a dejar ir hoy, estoy muy entusiasmada con esto. Es que me recuerda además cosas de mi juventud, es como si de repente volviéramos a ser jóvenes todos con esto. Quiero finalmente agregar algo que tenía pensado leer, que estaba en la séptima bandera, en Lezama, y es una carta dirigida al papá de Patricia. “28 de septiembre de 1970. Compañero integrante de la Operación Cóndor, don Cécar Cao Saravia: Compañero, esta bandera flameó orgullosa 36 horas en nuestras Malvinas, regresan invictas a la patria, porque no fueron ni siquiera rozadas por la mano del usurpador inglés. Son el símbolo de una juventud que no resigna su ideal de Nacionalidad” -nacionalidad está escrito con mayúscula-, sin embargo para este momento histórico son proscriptas”. Estamos hablando del 28 de septiembre de 1970. “No son nuestras, son de la patria, es decir de todos los argentinos, por eso hoy las confiamos a tu honor para que las custodies hasta que puedan flamear en los más altos mástiles de nuestra tierra. Por Dios –Dardo Cabo era un militante católico muy importante- y por la Patria.” Y están las firmas de Dardo Cabo y María Cristina Verrier. Muchas gracias.

ARGENTINA “La historia siempre la movilizan los jóvenes”, afirmó la Presidenta durante el homenaje al Gaucho Rivero

Viernes, 24 de Agosto de 2012
“La historia siempre la movilizan los jóvenes”, afirmó la Presidenta durante el homenaje al Gaucho Rivero

La presidenta Cristina Fernández encabezó un acto de homenaje al Gaucho Antonio Rivero, en conmemoración del 179 aniversario del izamiento de la bandera argentina en suelo malvinense. “Rivero tenía 20 años cuando pisó Malvinas. Un momento de la vida en donde aflora el amor a la patria y los sentimientos por los compatriotas”, afirmó la mandataria.
La Presidenta de la Nación reivindicó la participación política de los jóvenes durante el homenaje al Gaucho Rivero, quien con 20 años lideró un alzamiento en las islas Malvinas en 1833. En su discurso destacó la soberanía monetaria como continuidad histórica de la defensa de la patria: “Cuando defendemos las fábricas, defendemos lo que es de todos”, sostuvo la mandataria.
Durante su alocución, la Presidenta afirmó que este es “un día muy emotivo, este domingo se van a cumplir 179 años de que Antonio Florencio “el Gaucho” Rivero, bajara la bandera inglesa y enarbolara el pabellón nacional”, el 26 de agosto de 1833.
La jefa de Estado elogió la figura del “Gaucho” Rivero quien, recordó, “fue ocultado y una vez que apareció se lo quiso tildar de bandolero, cuando se quedó durante 20 años en condiciones de vida muy difíciles”, y lideró en 1833 un alzamiento contra la ocupación británica de las Islas Malvinas.
En ese sentido, aseguró que “venimos de esa historia, de ocultamientos de aquellos que escribieron la historia, de seres anónimos que dieron su vida y que nosotros estamos honrando”.
Los jóvenes y la historia
Durante el acto, La Presidenta destacó la importancia de la participación de los jóvenes en la política y en la construcción históric : “Rivero tenía 20 años cuando pisó Malvinas. Eso prueba que la historia siempre la movilizan los jóvenes. Es un momento de la vida en donde aflora el amor a la patria y los sentimientos por los compatriotas. Hoy tenemos miles de jóvenes pintando escuelas, ayudando a los más chicos, es maravilloso, merece la pena ser resaltado. A muchos viejos les molesta que los jóvenes sean felices y hagan su propia experiencia histórica, y no hablo de vejez cronológica, sino de vejez mental”.
También, defendió “a los miles de jóvenes que, a pesar de los 0800 que les quieren poner, descubren todos los días” la militancia política y el amor a la patria.
“Basta de gataflorismo con los jóvenes, que hagan su propia experiencia histórica”, instó la mandataria al referirse a las críticas que éstos reciben por las diversas actividades políticas que desarrollan. Y destacó el hecho de que haya “miles de que van a pintar escuelas, que van a trabajar a las cárceles, a los barrios. No importa cuál sea la fuerza política”.
Operativo Cóndor
La Presidenta homenajeó asimismo a los miembros del Operativo Cóndor, que en 1966 secuestraron un avión de Aerolíneas y lo aterrizaron en las islas para reclamar la soberanía argentina sobre Malvinas.
La mandataria destacó la figura de María Cristina Verrier, esposa de Dardo Cabo, la única mujer del operativo Cóndor, de quien se leyó en el acto una carta en la que da en custodia a la jefa de Estado las banderas que izaron en Malvinas. En la carta, además, se destaca el lugar que tienen las mujeres en Argentina desde el 2003, cuando asumió el gobierno Néstor Kirchner.
Al respecto, la jefa de Estado comentó: “Recibí hace poco la visita de María Cristina Verrier, esposa de Dardo Cabo, ideóloga de la operación Cóndor y única mujer que participó del mismo”, quien le diera en custodia las banderas argentinas izadas en Malvinas.
El Operativo Cóndor fue una acción llevada a cabo en 1966 por un grupo
de argentinos que desvió un avión civil de Aerolíneas Argentinas y obligó a su comandante a aterrizar en las islas Malvinas.
Soberanía monetaria
Además, aseguró que cuando el gobierno protege la industria nacional “defendemos lo que es de todos” y cuestionó a quienes “nos critican tan duramente porque no permitimos el ingreso de algunos productos” en el marco de una política de regulación del mercado exterior. Se preguntó “qué intereses están defendiendo y a quiénes” quienes sostienen las críticas.
Además, rechazó la calificación negativa que una medidora internacional dio al Banco Central por no priorizar el capital financiero por sobre la política económica que conduce el Ejecutivo nacional.
Malvinas
La jefa de Estado llamó a la unión de todos los ciudadanos para recuperar la soberanía sobre las Islas Malvinas. “Los 40 millones de argentinos debemos unirnos y hacer una hazaña para devolverle al pueblo las Islas, porque le pertencen a todos los argentinos. La historia la construyen los pueblos y los dirigentes que se juegan por sus ideales”, concluyó la Presidenta.

ARGENTINA La Presidenta advirtió que la solución al conflicto por Malvinas es “un desafío” a “todos los países”

15jun12 Discurso_de_Alejandro_J._Betts15jun12 Discurso_de_Marcelo_Luis_Vernet15jun12 En_inglés_-_Discurso_de_Alejandro_J._Betts15jun12 En_inglés_-_Discurso_de_Marcelo_Luis_Vernet15jun12 Manuscrito_dirigido_por_el_general_José_de_San_Martín_al_gobernador_de_la_ciudad_de_San_Juan15jun12 Propuesta_británica_de_1974

ONU Sesión del Comité de Descolonización de la ONU

15jun12 resolucionfinal

ARGENTINA Exposición de la Presidenta en el Comité de Descolonización de la ONU: Declaraciones del canciller Héctor Timerman

Exposición de la Presidenta en el Comité de Descolonización de la ONU: Declaraciones del canciller Héctor Timerman
DECLARACIONES DEL CANCILLER HÉCTOR TIMERMAN LUEGO DE LA EXPOSICIÓN DE LA SEÑORA PRESIDENTA EN EL COMITÉ DE DESCOLONIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS EN LA CIUDAD DE NUEVA YORK
CANCILLER.- Buenas tardes a todos. Hoy es un día de particular emoción y orgullo para todo el pueblo argentino, porque el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, unánimemente, con el voto de todos sus miembros, países del África, de Asia, del Caribe, de la América han reiterado la obligación del Reino Unido y la República Argentina, de reanudar las negociaciones para resolver el conflicto de soberanía de las Islas Malvinas. Como dijo hoy la Presidenta de la República Argentina, estamos listos. Estamos listos para sentarnos a la mesa de negociaciones y cumplir con la resolución. Esta resolución y las 39 resoluciones que la antecedieron. Porque la Argentina cree que todos los países miembros de las Naciones Unidas, tienen que aceptar la decisión de este Cuerpo. No nos cabe dudas de que las Malvinas son argentinas; sin embargo, consideramos que el llamado de las Naciones Unidas es una obligación para mí país y debería ser una obligación para el Reino Unido también. Es una vergüenza que un miembro del Comité de Seguridad como el Reino Unido, ignore las resoluciones de las Naciones Unidas. ¿Cómo hará el Reino Unido para exigirle a otros países a cumplir las resoluciones de las Naciones Unidas cuando esas naciones le pueden mirar a la cara y decirle “ustedes no cumplen con las resoluciones, por qué deberíamos cumplir nosotros? Hace unos días le envié una carta al Ministro de Relaciones Exteriores inglés y todavía no recibí respuesta. Lo invité a Buenos Aires y comenzar a dialogar sobre nuestras relaciones bilaterales. Hoy aquí, en las Naciones Unidas, reiteramos el llamado de la República Argentina al Reino Unido a sentarnos en la mesa de negociaciones. Muchas gracias.
PERIODISTA.- Ministro: debería de haber aceptado la Presidenta la carta de los isleños y en todo caso por qué no lo aceptó.
CANCILLER.- La República Argentina es un Estado miembro de las Naciones Unidas igual que Gran Bretaña. Los Estados dialogan entre sí y, por supuesto, estamos dispuestos a aceptar cualquier carta que nos envíe el Gobierno de Gran Bretaña. Más, estaríamos deseosos de recibir alguna vez alguna respuesta a las cartas que le he enviado.
PERIODISTA.- ¿Y la de los isleños?
CANCILLER.- Estamos esperando las cartas del Gobierno de Gran Bretaña. El Estado argentino dialoga con el Reino de Gran Bretaña, tal como lo indican las Naciones Unidas. Acabamos de pasar una resolución pidiendo las negociaciones entre Gran Bretaña y la República Argentina. Yo voy a estar acá todo los días que haga falta para sentarme a negociar con los ingleses.
PERIODISTA.- Ministro: la mayoría de la gente en las Malvinas , Folklands, dicen que no quieren ser una colonia de Argentina. El año próximo va a hacer un voto y por eso, el Primer Ministro David Cameron ha dicho hoy que una vez que se referéndum esté hecho el caso acabado, concluido.
CANCILLER.- Yo entiendo que Gran Bretaña tiene todavía actitudes coloniales y que sus deseos deben ser aceptados por los pueblos del mundo: está equivocado. La Argentina no pretende colonizar las Islas Malvinas; las Islas Malvinas son una colonia de Gran Bretaña, no lo dice la Argentina, lo dice las Naciones Unidas.
PERIODISTA.- ¿Cómo vamos a resolver esta situación?
CANCILLER.- La situación la vamos a resolver el día que Gran Bretaña acepte cumplir con las resoluciones de las Naciones Unidas y se siente a negociar con la República Argentina, como lo han dicho más de 40 resoluciones aprobadas por este Cuerpo.
PERIODISTA.- Ministro: queremos saber cuál es su valoración con respecto a la reunión de hoy y, sobre todo, la intervención de la Presidenta y el acuerdo que tuvo no solamente de sectores sociales y entes políticos.
CANCILLER.- Estamos muy orgullosos, porque todos los países miembros del Comité votaron afirmativamente por la Resolución. Nos apena que Gran Bretaña no esté presente, como le sugirió el Secretario General de las Naciones Unidas de participar de este Comité. Realmente tiene todo un simbolismo que Gran Bretaña ignore los acuerdos de las Naciones Unidas. Por eso les digo que no estamos más en el siglo XIX, estamos en el siglo XXI. Muchas gracias a todos.

ARGENTINA Sesión del Comité de Descolonización de la ONU: Palabras de la Presidenta de la Nación

Sesión del Comité de Descolonización de la ONU: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ EN LA SESIÓN “CUESTIÓN MALVINAS”, DEL COMITÉ DE DESCOLONIZACIÓN DE LA ONU, NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS.

Muchas gracias señor presidente: en principio quiero agradecerle a este Comité histórico de Descolonización de Naciones Unidas la deferencia que me hace, me siento con un gran honor de poder hablar ante este Comité y todos sus miembros. Este Comité creado cuando surgieron los movimientos de liberación en el África, cuando la Asamblea de Naciones Unidas entonces emite su ya emblemática Declaración sobre el Colonialismo y confiere precisamente, a través de la creación de este Comité, el ámbito institucional, multilateral, global que encare definitivamente la lucha contra lo que ya todos han señalado que constituye un verdadero anacronismo, que es el colonialismo.
Desde la creación de este Comité se han resuelto 80 casos de ex colonias, 11 casos de fideicomisos y sólo restan resolver 16 cuestiones coloniales, 10 de las cuales son originadas por el dominio en territorios usurpados, por parte del Reino Unido, y yo vengo a hablar aquí precisamente de la Cuestión Malvinas.
Por eso quiero agradecer, y me siento honrada de estar aquí presente hoy. No vengo sola, vengo como Presidenta de la República Argentina y vengo acompañada también por la mayoría de los partidos políticos de la República Argentina, con representación parlamentaria. Están aquí, en varias bancas atrás, duros opositores a mi gobierno, pero que sin embargo conciben a la cuestión del colonialismo y a la cuestión de Malvinas como algo que excede, incluso, la cuestión nacional, o de soberanía de la Argentina para constituirse en una afrenta al mundo, que todos soñamos, por el que muchos luchamos y por el que tantos murieron en las guerras de liberación. No queremos más muertes, no queremos más guerras porque las hemos sufrido internamente, y las hemos sufrido externamente.
Me acompañan, también, ex combatientes, me acompañan también madres de combatientes, sepultados en Malvinas y cuyos restos no han podido ser identificados aún.
En una carta que dirigí, recientemente, al señor presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja, le solicitábamos la posibilidad de conformar un equipo forense, que permitiera a estas madres de Malvinas, que quieren saber dónde están los restos de sus hijos, cuál es la tumba de su hijo para ir a ponerle una flor.
No son las únicas mujeres que todavía buscan a sus hijos, en la República Argentina. También hay otras madres que siguen buscando los restos de sus hijos para ser identificados, casualmente desaparecidos, en la dictadura del 24 de marzo de 1976 y que culminara con el gobierno democrático de 1983. Esa misma dictadura que decidió unilateralmente –sin consulta a ningún argentino – los hechos del 2 de abril, como fuera inclusive comprobado desde el punto de vista militar hice desclasificar el Informe Rattembach que era un análisis de los propios militares argentinos sobre lo que había significado el conflicto desde el punto de vista militar.
Vengo a pedir por el derecho humanitario – se ha hablado de derechos humanos – creo que nuestro país en el mundo, hoy, es líder en materia de derechos humanos. Pocos casos recuerdan el juzgamiento con las leyes de la Constitución, con los jueces de la Constitución y con la defensa que confiere todo país civilizado como se está desarrollando en la República Argentina. Pocos países tienen tanta libertad inmigratoria; pocos países reciben ciudadanos de todo el mundo.
Cuando yo recién escuchaba la descripción maravillosa – que hacía el señor Vernet – sobre esas Malvinas de su tatarabuela, donde había escoceses, alemanes, indios, tehuelches, en fin me parece ver a la Argentina. La Argentina es eso que describía la abuela de Vernet, en 1929.
Yo, señor presidente, soy nieta de españoles, presidenta de la República Argentina. Nuestro país integrado fundamentalmente por corrientes migratorias europeas, a finales del siglo XIX, y en la primera mitad del siglo XX, y luego por corrientes migratorias de nuestra propia región sudamericana, en la segunda mitad del siglo y en lo que va, nos constituye en una nación absolutamente cosmopolita y respetuosa de los derechos de todos los habitantes de nuestro país. Es más viven más ingleses en el continente que en las Islas, de las cuales hay un militar cada dos habitantes, como recién señalaba también el señor Bestt.
Yo quiero referirme también a la historia, a una historia que se quiere negar. No estoy acá porque hace treinta años, estoy acá porque dentro de unos meses va a ser 180 años que fuimos usurpados. El capitán Pinedo debió abandonar las Islas porque una corbeta inglesa, muy superior en poderío militar, como lo era en ese momento el imperio inglés, el gran imperio naval, del siglo XIX, del cual no era la primera vez que venían a la Argentina. Ya habían venido antes, los hicieron en 1806, cuando todavía éramos colonia española, con el General Belford a la cabeza. Mire usted lo que son las cosas, si hubieran triunfado en ese momento a lo mejor no estaríamos discutiendo aquí y seríamos como Canadá, un protectorado. Pero bueno fueron vencidos por el pueblo de Buenos Aires, por sus mulatos, por sus negros, por sus criollos; las familias más acomodadas hacían tertulias con el invasor. Pero realmente el pueblo sublevado los echó en 1806, pero insistieron en 1807, con el General Wailot y fueron nuevamente derrotados.
En 1833 también sufrieron, luego de usurpar el territorio durante un tiempo, el asedio de rebeldes que se habían escondido – como el Gaucho Rivero – y que controlaron la situación durante seis meses, bajaron el pabellón inglés, izaron el nacional, hasta que finalmente fueron apresados, e inclusive – el Gaucho Rivero – fueron enviado a Londres, donde las propias autoridades dijeron que no podían juzgarlo porque no había cometidos delitos en territorio inglés. Esto es la verdad de la historia, señor presidente. Pero por si faltaba algo puedo acercarles a ustedes una carta de un argentino, más conocido y más famoso que esta Presidenta, o que cualquiera de los que estamos aquí en nombre del país, un hombre al que otros pueblos de la América le deben también su libertad. Yo agradezco la presentación del señor vicecanciller de la hermana República de Chile. Estoy hablando del General José de San Martín, libertador de pueblos, una carta dirigida – y que consta en nuestros archivos de la Cancillería – en 1816, cuando se estaba tratando en Tucumán la independencia y cuando él aprestaba su ejército para cruzar Los Andes. Una carta dirigida al señor teniente gobernador de la Ciudad de San Juan, pidiéndole más soldados: “que todos los de alta clase que se hallen presos en esa jurisdicción de sus mandos, sentenciados a los presidios de Patagones, Malvinas u otros, sean remitidos a esta capital, con copias de sus respectivas condenas y la mayor seguridad posible comprendiendo también en ellos a los desertores, contumaces en este delito”.
Mire usted, hasta presos teníamos en Las Malvinas, no solamente población. Esta carta se encuentra a disposición de este Comité de Descolonización. Antes de que fuéramos independientes, antes de que conformáramos la Confederación habían existido 32 gobernadores españoles en Las Islas.
Y todos sabemos que luego de la Paz de Utrecht y del Tratado de Torrecillas cómo se dividió el mundo y qué pasó con aquellas jurisdicciones que estaban bajo el imperio español cuando nos independizamos, en distintas épocas. Por eso es tan importante la carta del General San Martín, libertador de Chile y del Perú, y junto a Bolívar, ambos libertadores, de la América del Sur.
Es esa historia la que nos trae hoy y aquí, pero si eso no fuera suficiente, esta historia que también fue intentada una vez más, en 1845, ya no solamente el Reino Unido, sino además los franceses, la flota anglo-francesa, cuando intentó y fue rechazada en la Vuelta de Obligado, por las fuerzas comandadas por el General Lucio V. Mansilla, primo de quien dirigía los destinos de la Confederación, el Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas. Mire usted tres intentos y este cuarto, que subsiste para vergüenza y anacronismo en el siglo XXI.
Pero por si no hace falta la historia, podemos hablar de la geografía. Cómo puede pretenderse a 14.000 kilómetros de distancia que ese territorio integra el territorio británico o es parte del territorio británico. Yo vivo en Río Gallegos, señor presidente, a poco más de 700 kilómetros de las Islas Malvinas. En las costas de la ría de Río Gallegos se pueden ver las aves migratorias que vienen de Malvinas: cormoranes, gaviotas de ojos negros que emigran y que llegan, incluso, hasta el Ecuador, no llegan Londres, llegan únicamente hasta el Ecuador. Por eso Las Malvinas no solamente son argentinas, sino que conforman parte de la plataforma del continente suramericano.
Por eso es también la necesidad de geografía, zoología, resoluciones de Naciones Unidas que son tomadas como un instrumento más, formamos parte de este organismo multilateral que conforman la gobernanza global, 11 resoluciones de Naciones Unidas. La primera en 1965 y debo destacarlo un logro de la diplomacia de un gobierno que no era del signo de mi partido, sino que era de la Unión Cívica Radical, y el presidente era el Doctor Arturo Umberto Illia. Se logra allí la primera resolución (2065) y más tardes diez resoluciones más y 29 resoluciones de este Comité de Descolonización. Sin incontables además las adhesiones de la UNASUR, de MERCOSUR, de la CELAP, de SICA, de los países del África, de los países árabes. Nada importa, porque en realidad lo que se está usufructuando es la posición de privilegio que el Reino Unido tiene como miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Quiero también hablar de la diplomacia; decía recién una frase el señor vicecanciller de Chile: “reanudar las negociaciones entre Argentina y el Reino Unido”, nunca mejor empleado ese término, señor vicecanciller. Porque hubo negociaciones entre el Reino Unido y mi país, la República Argentina, se desarrollaron durante la tercera presidencia del Presidente Perón, hubo – con la más estricta reserva – a través de lo que se denomina un wallpaper – es así canciller, ¿no? es un papel, no es un paper, sino un papel secreto, en el cual el embajador inglés, en la Argentina, por indicaciones del Foreing Office, toma contactos con Viñas para ver si podíamos arribar a un acuerdo entre ambos países. Y hace una propuesta que también figura en la cancillería argentina.
Voy a leer los cinco puntos, sobre los que versaba este acuerdo ofrecido, que era la forma de condominios. Los condóminos serían su Majestad la Reina y su Excelencia el Presidente de la República Argentina. Hay diversas formas de condominios, pero los elementos básicos podrían incluir lo siguientes: “Las banderas británicas y argentinas serían enarboladas juntas, y los idiomas oficiales serían inglés y español.
“Segundo.- Todos los ‘nativos’ de Las Islas poseerían doble nacionalidad.
“Tercero.- Los pasaportes de la colonia existente serían reemplazados por documentos de viajes, emitidos por los condóminos.
“Cuatro.- La Constitución, administración y el sistema legal actuales tendrían que ser adaptados a las necesidades de un condominio. El Gobernador podría ser designado alternativamente por la Reina y el Presidente de la Argentina.
“Cinco.- Los demás cambios constitucionales requerirían el acuerdo de los condóminos”.
La propuesta británica fue puesta en conocimiento – esto fue junio de 1964 – al Presidente Perón
por el canciller Vignes en la más estricta reserva. Un memoradum, elaborado posteriormente por la Dirección General de Antártida y Malvinas, con la firma del ministro Carlos Lucas Blanco se refirió a la propuesta británica en estos términos: “Esta propuesta, de fecha 11 de junio, del corriente año, era tendiente a lograr una solución de fondo y fue contestada el 19 de junio por una contrapropuesta, que avanzaba mucho más en el sentido de favorecer la posición argentina y una más rápida solución definitiva.
Paso a leer textualmente cuál fue la contrapropuesta argentina: “Las banderas de ambos países flamearán conjuntamente en edificios y actos públicos. Las banderas argentinas, británica y local tendrán curso legal en Las Islas con el tipo de cambios que se fije de común acuerdo. Los pasaportes o cualesquiera otros documentos actualmente en uso para los “nativos” de Las Islas serán reemplazados por otro único que los administradores conjuntos determinarán.
4- Serán administradores conjuntos el Excelentísimo señor Presidente de la República Argentina y su Majestad Británica.
5- Serán idiomas oficiales en las Islas Malvinas el español y el inglés, en los cuales estarán redactados obligatoriamente todos los documentos oficiales.
6- Se adaptarán a la administración conjunta las normas legales del territorio continental argentino, británicas y vigentes en Las Islas.
7- Los “nativos” de Las Islas gozarán los beneficios de la doble nacionalidad argentina y británica para todos sus efectos.
El punto 8 y último dice: Alternativamente cada uno de los administradores conjuntos, designará por el término de dos años al Gobernador de Las Islas. El primer legislador, bajo el régimen de administración conjunta, será designado por el Excelentísimo señor Presidente de la República Argentina; el otro administrador conjunto designará al secretario de la Gobernación, o si se produjera una modificación en la organización administrativa del gobierno de Las Islas al funcionario con tareas ejecutivas, que siga en jerarquía al gobernador.
El punto 9 y principal: Será propósito fundamental de la administración conjunta facilitar la gradual integración de la posición de las Islas a la vida política, económica, social e institucional de la República Argentina.
El 19 de junio, Vignes y el entonces embajador Hodson, estaban en estás negociaciones. Lamentablemente el 1 de julio de 1974 fallece el Presidente Perón y más tarde, al poco tiempo, fallece también el Embajador Hodson. Pero es bueno saber lo que se pensaba desde Gran Bretaña sobre esta nueva situación. La asunción de María Estela Martínez de Perón como presidenta planteaba un clima de incertidumbre politica, motivo por el cual el secretario de Estado Kalaham aceleró el envío de un telegrama a Hodson, en el que le decía: “aprovechemos esta oportunidad porque podría haber un cambio de gobierno o golpe de Estado en cuestión de semanas”.
El departamento preparó, incluso, una fórmula para anunciar conjuntamente “una nueva ronda de conversaciones para explorar las salvaguardas y garantías a ser ofrecida a los habitantes de las Islas Malvinas, en la hipótesis de un eventual condominio anglo-argentino”.
Desgraciadamente, señor presidente, los análisis que hacía la cancillería inglesa – el Foreing Office – acerca de la situación en que derivaría la muerte del Presidente Perón o la inminencia de un golpe de Estado, que tardó un poco más, pero que llegó inexorablemente – porque ya estaba decidido desde mucho antes – abortó esta negociación que existió entre el Reino Unido y mi país, la República Argentina, en los términos que plantea precisamente la resolución de Naciones Unidas. Nosotros queremos por eso – tal cual lo manifestaba el vicecanciller chileno – la reanudación de esas negociaciones.
¡Qué culpas tenemos los argentinos de lo que no pasó a partir del 24 de marzo de 1976!
Cuando yo veía hoy en el 10 de Downing Street ondear la bandera que ellos llaman de la Islas Falkland, sentí vergüenza ajena, señor Presidente, porque las guerras no se festejan ni se conmemoran.
¿Sabe por qué? Porque la guerra costó muchas vidas, 649 muertos del lado argentino, 255 del lado británico, 449 argentinos y 264 británicos se suicidaron después.
¿Qué pensaría, digo señor Presidente, el pueblo alemán o la señora Merkel si el 8 de mayo, fecha de la rendición incondicional de Alemania, 8 de mayo de 1945, en el 10 de Downing Street, ondeara la bandera alemana por debajo de la bandera inglesa? ¿Qué pensaría Japón si el 15 de agosto, el presidente de los Estados Unidos hiciera ondear en la Casa Blanca la bandera estadounidense y abajo la bandera japonesa?
Le recuerdo a lo que no lo recuerden, que el 15 de agosto, luego de Nagasaki e Hiroshima, recién se rindió el Imperio del Japón después de la Segunda Guerra Mundial.
¿Por qué, entonces, nos denostan a nosotros que no tuvimos absolutamente nada que ver con esa dictadura? Es más, fuimos firmes opositores; es más, fuimos víctimas. Todavía, reitero, estamos buscando a amigos, a compañeros, a chicos que hoy tienen la edad de mi hijo. Mi hijo podría haber sido también uno de esos chicos capturados por esa dictadura.
¿Cómo puede alguien moralmente y honestamente plantearnos a nosotros que somos eso? ¿Cómo pueden plantearnos a nosotros eso, que desde 1983 solamente integramos misiones militares de paz en todo el mundo? Estamos en Haití, estamos en Chipre; no nos van a encontrar ni en Irak ni en Afganistán.
Y si de referéndum se trata, por qué no van a hacer un referéndum también a Afganistán o Irak a ver qué se piensa de lo que están haciendo.
Por eso, señor Presidente, disculpe la vehemencia, yo no voy a adjetivar, yo no voy a decir cosas sobre ninguno de los que han hablado defendiendo su posición, porque nuestra cuestión es con el Reino Unido. Porque además, yo creo que cuando se tienen argumentos, razones históricas, geográficas, políticas, no es necesario insultar ni agraviar ni mentir; basta solo con contar las cosas cómo han sucedido, cómo han pasado. Y así han pasado las cosas.
Ni qué hablar de los recursos, señor Presidente, depredados y sin ningún tipo de control, recursos ictícolas y petroleros en una zona de paz. Porque además, señor Presidente, el apoyo de nuestros países hermanos, no es solamente una cuestión de solidaridad por vecindad, es casi un ejercicio de autodefensa, porque nuestra región, el Atlántico Sur esta desmilitarizado y porque además, Argentina, líder en materia de derechos humanos, es también líder en materia de no proliferación nuclear, pese a ser el país más avanzado de Latinoamérica en materia de ciencia nuclear.
Tenemos demasiados antecedentes de ser un país de paz, un país que le abre las puertas como nadie. Una cosa que decía el señor Bets y que me impresionó, que se tuvo que ir de las islas porque lo perseguían, porque pensó diferente, porque cree realmente en algo diferente a lo que creen otros, no importa quiénes.
¿Cuál es esa forma de vida que no admite a otros que piensan diferente y que tienen que irse? ¿Cuál es esa forma de vida que insulta, agravia y no deja ni siquiera identificar los restos? ¿Cuál es esa forma de vida por la cual esta Presidenta tuvo que pedir por favor que nos dejaran ir a los familiares de los sepultados en Malvinas en avión? ¿Qué tan malos somos que estamos ofreciendo vuelos semanales de nuestra línea de bandera recuperada directamente desde Buenos Aires a Malvinas? ¿Qué tan malos somos que miles de ingleses viven en nuestra parte continental? ¿Qué tan malos somos que tenemos leyes inmigratorias libérrimas como no tiene ningún otro país? Yo me atrevo a decir que en pocos países del mundo hay tanta libertad como en la República Argentina y tanto respeto por los derechos del otro, derechos de igualdad, derechos de libertad, derechos de expresión.
Creemos, entonces, señor Presidente, que esta no es solamente una cuestión bilateral; creemos que es una cuestión global, señor Presidente; creemos que esta es una cuestión global, señor Presidente, porque el mundo tiene muchos problemas y el mundo tiene muchos problemas porque, precisamente, los organismos multilaterales, como el caso de las Naciones Unidas, y esto no es culpa de Naciones Unidas, tiene diferentes estándares sus miembros.
Si no es miembro permanente del Consejo de Seguridad, puede respetar o no respetar una resolución de Naciones Unidas. Si uno no es miembro de ese Consejo de Seguridad, seguramente, si no respeta alguna resolución o viola derechos humanos, mejor dicho, si viola derechos humanos en países con petróleo, porque cuando se violan los derechos humanos en países que no tienen petróleo ni ningún tipo de recursos o que juegan algún ajedrez especial en el sistema internacional, no pasa nada, señor Presidente.
Yo creo que el hecho de que el Reino Unido no respete las resoluciones de Naciones Unidas, va más allá de una cuestión bilateral con la República Argentina. Obviamente, nos afecta en primer término, pero yo creo que afecta al orden global, creo que afecta a las posibilidades de tener un mundo más justo, más seguro, más equitativo, más igualitario, un mundo que está cambiando, señor Presidente.
Estamos ante una época diferente; algunos no lo quieren ver y se aferran a ese viejo mundo y yo creo que esta cuestión de Malvinas, como las pocas que quedan, van a tener que ser resueltas más temprano que tarde. Porque es necesario recuperar no solamente la cordura, sino recuperar los instrumentos que nos permitan vivir en un orden civilizado en el cual cada uno sepa a qué atenerse.
Esto es lo que venimos a pedir y por eso decimos que Malvinas no es solamente una causa nacional, es además, una causa regional porque estamos defendiendo los recursos de las América del Sur y nuestra zona desmilitarizada. Pero es además, una cuestión global porque estamos defendiendo el rol de un organismo multilateral como Naciones Unidas del cual somos parte que se integra por la Carta de San Francisco y que se integra además, por el respeto a las resoluciones que son votadas por la Asamblea General.
¿Con qué derecho se le puede exigir a unos países el respeto y a otros la violación sistemática? ¿Cuánto tiempo va a durar este sistema si también se expresa con igual inequidad, con igual injusticia en materia económica?
Bueno, tal vez, lo que no logre la política, finalmente lo termine logrando la economía, señor Presidente. Porque va a haber grandes cambios; tal vez no se vean en lo inmediato, pero avecina ya, está en ciernes un mundo diferente.
Seguir aferrándose a posiciones que surgieron del siglo XIX o con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, en un mundo donde los que amenazan verdaderamente no están sentados ni en el Consejo de Seguridad y ni siquiera muchos se integran. Las Naciones Unidas nos obligan a todos a repensar lo que estamos haciendo.
La Argentina está abierta a la negociación como lo demostró esta negociación que existió en 1974 y que quedó trunca. Y que implica, además, por parte del Reino Unido al reconocimiento de que hay una cuestión litigiosa en materia de soberanía. Si no, ¿por qué razón el gobierno del Reino Unido, a través de su Embajador envía secretamente este papel al canciller Vignes para ser tratado por el general Perón y luego el general Perón lo contesta?
Bueno, la historia tiene esas cosas. Muchas veces dicen que los hombres no forman la historia, pero muchas veces los hombres o lo que les pasa a determinados hombres y mujeres que son determinantes en un momento histórico, influyen de una manera a veces beneficiosa y a veces es fatal para el curso de los acontecimientos.
Pero venimos aquí sin ningún tipo de rencor, sin ningún tipo de ofensa, con la certeza y la seguridad de que somos un país abierto y que vamos a seguir cumpliendo estrictamente las resoluciones de Naciones Unidas demandando la apertura de esas negociaciones. Negociaciones que, por otra parte, en el mundo que se avecina, donde las tres claves van a ser energía, alimentos y ciencia y tecnología, el Reino Unido debería actuar con mayor grado de inteligencia y no utilizar esta cuestión como una cuestión para ser internalizada en su política interior. Debería actuar con mayor inteligencia porque una negociación entre ambos países que destrabara muchas cosas, permitiría asociaciones que tal vez fueran beneficiosas para el conjunto de la América del Sur y para todos los países y para el mundo porque otra de las cosas que no han advertido quienes llevaron adelante la globalización, que ya ninguno podrá tener una determinada situación sin que influya en el otro. Miren lo que está pasando en el mundo de la economía global.
Por eso digo que detenernos en Malvinas, solamente como en una cuestión bilateral, territorial o de soberanía, es achicar el caso. El caso de cuestión de Malvinas es algo más: es un desafío, un desafío a nosotros mismos, a los organismos multilaterales, a los gobiernos de que sean capaces de superar prejuicios, de superar cliches de lo que ya no son ni volverán a ser porque el mundo ha cambiado y hay nuevos protagonistas.
Lo único que pretendemos, señor Presidente, es dejar atrás esta historia de colonialismo, esta historia anacrónica y construir una nueva historia en base al diálogo.
Mire que poco pedimos: dialogar. No estamos pidiendo que nos den la razón; no estamos pidiendo que diga que “sí, las Malvinas son argentinas”. Estamos pidiendo apenas nada más ni nada menos que se sienten a una mesa a dialogar.
¿Puede alguien en el mundo contemporánea negarse a dialogar y luego querer convertirse en adalid de los derechos humanos, de las libertades, del mundo civilizado, del mundo occidental y cristiano? La verdad…la verdad que no, señor Presidente.
Por eso, creo que luego de las intervenciones del señor Bets y del señor Vernet, ni siquiera hubiera sido necesaria mi intervención.
Ellos describieron esas Malvinas de aquellos años como cuando yo los escuchaba, reitero, parecía que estaban describiendo un barrio de la Ciudad de Buenos Aires o de una provincia Argentina, la mezcla de culturas, la mezcla de nacionalidades.
Eso es lo que es Argentina, lo que siempre fue y quiero, para finalizar, agradecer el apoyo que ha tenido innumerable cantidad de países del MERCOSUR, de la CELAC, de SICA, del Comité de Descolonización, de los países árabes, de los países africanos, de todos aquellos que creen que el colonialismo es algo que debemos dejar definitivamente atrás para construir el nuevo mundo que todos nos merecemos y del que tenemos muchas más necesidades de las que creemos.
Muchas gracias, señor Presidente; muchas gracias, señores miembros del Comité. (APLAUSOS)

ARGENTINA “Malvinas no es una cuestión bilateral, es una cuestión global”, sostuvo la Presidenta en la ONU

Jueves, 14 de Junio de 2012
“Malvinas no es una cuestión bilateral, es una cuestión global”, sostuvo la Presidenta en la ONU

La presidenta Cristina Fernández expuso ante el Comité de Descolonización de la ONU, en Nueva York, el reclamo argentino por la soberanía de las islas Malvinas. La Jefa de Estado aseguró que a la República Argentina la asisten razones históricas, geográficas, humanitarias y ecológicas. Y volvió a reclamar a Gran Bretaña el “respeto a las resoluciones de la ONU” y la “reanudación de las negociaciones” que se iniciaron en 1974, durante el tercer gobierno de Juan Domingo Perón. El Comité aprobó una resolución en que vuelve a instar a ambas partes al diálogo sobre la soberanía de Malvinas.
Cristina Fernández remarcó la decisión del gobierno argentino de acudir al “ámbito multilateral, global, contra lo que constituye un verdadero anacronismo que es el colonialismo”.
Aseguró que desde que se creó el Comité de Descolonización “se han resuelto ochenta casos de ex colonias, 11 casos de fideicomisos, y solo restan resolver 16 cuestiones coloniales, 10 de las cuales son en territorios usurpados por el Reino Unido”.
La Jefa de Estado resaltó que acudía a la sesión “como Presidenta de la República Argentina” y agregó que lo hacía “acompañada por la mayoría de los partidos políticos con representación parlamentaria de la República Argentina”, quienes “conciben a la cuestión de Malvinas como algo que excede a una diferencia por la soberanía”.
“No queremos más guerras porque las hemos sufrido internamente y externamente”, aseguró la Presidenta, quien agregó además que la acompañan en el reclamo ex combatientes de Malvinas y madres de ex combatientes que aún no pudieron ser identificados.
En otro tramo de su presentación, la mandataria aseguró que concurrió a la sesión a “pedir por el derecho humanitario: nuestro país es líder en materia de derechos humanos. Pocos casos recuerdan el juzgamiento, con las leyes y los jueces de la Constitución” de quienes violaron los derechos humanos, “como se está desarrollando en la Argentina”.
La Presidenta remarcó que “pocos países tienen tanta libertad inmigratoria, pocos países reciben a hombres y mujeres de todo el mundo”, al tiempo que destacó que ella misma es nieta de españoles. “Nuestro país, habitado por corrientes migratorias europeas, y luego por corrientes migratorias de nuestra propia región sudamericana, nos constituye en una nación cosmopolita y respetuosa de todos los habitantes de nuestro país”, resaltó, y destacó que “viven más ingleses en el continente que en las islas”.
Asimismo, Cristina Fernández sostuvo que existe “una historia que se quiere negar”. “No estoy acá por (lo sucedido) hace 30 años, estoy acá porque hace 180 años que fuimos usurpados”, enfatizó.
Rememoró que, cuando usurparon las islas Malvinas las tropas británicas, “no era la primera vez que venían a la Argentina, lo hicieron en 1806. Si hubieran triunfado, tal vez seríamos como Canadá, un protectorado”. Señaló que esos invasores “fueron vencidos por el pueblo de Buenos Aires” y “fueron nuevamente derrotados” en 1807.
La Jefa de Estado indicó que “en 1833 también sufrieron el asedio de criollos como el gaucho Rivero”. Y agregó que luego de ser derrotado “el gaucho Rivero fue enviado a Londres, donde las autoridades dijeron que no podían juzgarlo, porque no había cometido delito en territorio inglés”.
También leyó una carta del general José de San Martín, “libertador de pueblos”, de 1816, en la que se solicitaba el envío de personas detenidas en todo el país, incluyendo las Malvinas para la conformación del Ejército de los Andes. “Hasta presos teníamos en las Malvinas, no solamente población”, enfatizó.
Además, agregó que en 1845 “la flota franco-inglesa fue rechazada por la escuadra dirigida por el general Lucio Mansilla” en la Vuelta de Obligado. Indicó al respecto que la Argentina sufrió “tres intentos y este cuarto que subsiste para vergüenza y anacronismo en el siglo XXI”.
La mandataria se refirió también a la cuestión geográfica, y se preguntó “cómo puede pretenderse a 14 mil kilómetros de las islas británicas, que ese territorio forma parte del Reino Unido”. “Yo vivo en Río Gallegos, en las costas de las rías se pueden ver las aves que habitan las islas Malvinas, y que llegan al Ecuador, no llegan a Londres. Forman parte de la plataforma continental sudamericana”, enfatizó.
Cristina Fernández sostuvo que sobre la cuestión de Malvinas hubo “once resoluciones de las Naciones Unidas, la primera en 1965. Un logro de la diplomacia de un gobierno que no era del mismo signo de mi partido”, sobre lo conseguido durante el gobierno de Arturo Illia. Además, agregó que hubo “29 resoluciones de este comité de Descolonización” instando a negociar al Reino Unido.
Consideró que “nada importa, porque en realidad lo que se está usufructuando es la posición de privilegio que el Reino Unido tiene como miembro permanente del Comité de Seguridad de las Naciones Unidas”.
Reanudar las negociaciones
La Presidenta reiteró las palabras del proyecto de resolución, enunciado por el vicecanciller de Chile, que exige “reanudar las negociaciones entre Argentina y el Reino Unido”. Al respecto, comentó que “hubo negociaciones entre el Reino Unido y mi país, la República Argentina”, las cuales “se desarrollaron durante la tercera presidencia del presidente Perón”.
Detalló de qué se trataban dichas negociaciones entre el Foreign Office y la Cancillería argentina en 1974, que proponían la “forma de condominio” para la soberanía sobre las islas. Aseguró que “los análisis que hacía la cancillería británica sobre la situación que provocaría la muerte del General Perón, abortó esta negociación que existió entre el Reino Unido y la República Argentina”.
“Nosotros queremos la reanudación de esas negociaciones”, enfatizó Cristina Fernández y se preguntó “qué culpa tenemos los argentinos de lo que nos pasó a partir del 24 de marzo de 1976”.
“Cuando yo veía en el 10 de Downing Street, la bandera de las Falklands como las denominan, sentí vergüenza ajena, porque las guerras no se festejan”, resaltó. Y se preguntó “¿qué pensaría el pueblo alemán, o la señora Merkel, si el 8 de mayo, fecha de la rendición de Alemania, en el 10 de Downing Street ondeara la bandera alemana? ¿Qué pensaría el pueblo japonés si el 15 de agosto ondeara la bandera japonesa al lado de la estadounidense en la Casa Blanca?”.
Acerca de la guerra encabezada por la dictadura militar argentina, la mandataria remarcó: “Nosotros no tuvimos nada que ver con esa dictadura, fuimos férreos opositores. Todavía buscamos chicos apropiados por esa dictadura”. Asimismo, se preguntó “cómo nos pueden plantear a nosotros eso, que solamente participamos en misiones de paz, como en Haití o Chipre, no estamos ni en Irak ni en Afganistán”.
Malvinas: cuestión global
En otro tramo del discurso, la Presidenta de la Nación enfatizó que América del Sur “es una región de paz” y subrayó que “Argentina es un país líder en no proliferación nuclear”.
Asimismo, consideró que “Malvinas no es una cuestión bilateral, es una cuestión global”. Al respecto, opinó que “organismos multilaterales como Naciones Unidas, tienen diferentes estándares. Si uno es miembro del Consejo de Seguridad puede respetar o no una resolución de Naciones Unidas; si uno no es miembro, tiene que respetar las resoluciones y los derechos humanos”.
“Estamos ante una época diferente. Esta cuestión de Malvinas, como las pocas que quedan, van a tener que ser resueltas más rápido que tarde”, afirmó la mandataria. Y consideró que “se trata de recuperar no solo la cordura, sino los instrumentos para tener un mundo en el que uno sepa a que atenerse”.
La Jefa de Estado estimó que “tal vez lo que no logre la política, lo termine logrando la economía”, al tiempo que consideró que en el mundo “va a haber grandes cambios, tal vez no se vean en lo inmediato”.
Cristina Fernándes reiteró que “la Argentina está abierta a la negociación, como lo demostró esta negociación que existió en 1974, y que quedó trunca”. Dicha negociación, sostuvo, “implica el reconocimiento del Reino Unido que hay una cuestión litigiosa en materia de soberanía”
“Venimos sin rencor, con la seguridad de que somos un país abierto, y que vamos a seguir cumpliendo las resoluciones de Naciones Unidas”, enfatizó la mandataria. Opinó que “una negociación entre ambos países permitirían asociaciones que tal vez serían beneficiosas para las partes, para América Latina y para todo el mundo”.
Cristina Fernández afirmó que “Malvinas es un desafío a nosotros mismos, a los gobiernos de que sean capaces de superar prejuicios, de lo que ya no son ni volverán a ser, porque el mundo ha cambiado”. “Estamos pidiendo dialogar, no estamos pidiendo que nos den la razón”, recalcó.
Por último la Presidenta agradeció “el apoyo que hemos tenido de innumerable cantidad de países”, los cuales “creen que el colonialismo es algo que debemos dejar atrás para construir el mundo que todos nos merecemos”.
La Jefa de Estado estuvo acompañada por el canciller Héctor Timerman, el embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello, el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, y los gobernadores de Entre Ríos, Sergio Urribarri y de Santiago del Estero, Gerardo Zamora.
Además, participaron de la sesión representantes de bloques legislativos de la mayoría de los partidos de la oposición, ex combatientes y madres de ex combatientes.
Tras la exposición de la Presidenta de la República Argentina, el Comité aprobó una resolución en la que, entre otros puntos, se “pide a los Gobiernos de la Argentina y del Reino Unido que afiancen el actual proceso de diálogo y cooperación mediante la reanudación de las negociaciones a fin de encontrar a la mayor brevedad posible una solución pacífica a la controversia sobre soberanía relacionada con la cuestión de las Islas Malvinas”.

ARGENTINA Cristina Fernández se reunió con el secretario general de la ONU en Nueva York

Jueves, 14 de Junio de 2012
Cristina Fernández se reunió con el secretario general de la ONU en Nueva York

La presidenta Cristina Fernández se reunió hoy con el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, en la sede de la organización de la ciudad de Nueva York.
Luego de este encuentro, la Jefa de Estado concurre al Comité de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas, donde se analizará el estado del proceso para concluir la situación de colonialismo que afecta a 16 territorios en manos de potencias coloniales.

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