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ARGENTINA 31º aniversario del inicio de la Guerra de Malvinas: discurso de la Presidenta de la Nación

31º aniversario del inicio de la Guerra de Malvinas: discurso de la Presidenta de la Nación
Muy buenos días a todos y a todas.
Señor Gobernador de la provincia de Chubut; señor Intendente de Puerto Madryn; excombatientes, combatientes, sin el ex, combatientes de Malvinas, cuando un militar se retira, nadie le dice exmilitar, sigue siendo militar; cuando un combatiente ha combatido, sigue siendo un combatiente, más allá de que hoy la paz y la diplomacia sean los únicos caminos.
Quiero también saludar a los familiares de los combatientes que nos acompañan, de los vivos y de los caídos y de los que yacen allá en Puerto Argentino, especialmente de los 123 “NN, soldado argentino”, solo conocido por Dios que esperamos poder identificar prontamente.
También, darle la bienvenida a las organizaciones de derechos humanos que hoy nos acompañan, a los movimientos sociales y dirigirnos sin ningún tipo de distinción a todos los argentinos en una fecha tan especial.
Martín Buzzi, el Gobernador, hablaba de cómo vivimos los patagónicos, cómo lo vivió él tal vez en Comodoro, cómo lo vivió aquí la gente de Puerto Madryn. Nuestra Presidenta, que ni soñaba si quiera ser presidente, es más, ni soñaba ser senadora o diputada nacional allá por el año 82, en Río Gallegos, le comentaba recién al Intendente, somos en Río Gallegos la ciudad más cercana en línea recta a Malvinas y por eso también vivíamos bajo la amenaza constante aquellos días de que Río Gallegos fuera bombardeada por los ingleses porque decían que de esta manera iban a acabar con la guerra. De la misma manera que en la Segunda Guerra Mundial, se bombardeó Hiroshima y Nagasaki para terminar con la resistencia del pueblo del Japón, también se amenazaba con bombardear Río Gallegos para terminar con la resistencia de los argentinos, bajo…
No puedo olvidarme nunca de esos días, me visitaba mi madre, que había venido de La Plata y como la mayoría de las casas patagónicas, que no tienen persianas ni postigos, debíamos todas las noches hacer los operativos oscurecimiento y entonces, colgar frazadas en las ventanas y en nuestros autos, colocar los adhesivos negros para que apenas una línea pudiera identificar la marcha de un coche.
La ciudad se sumergía en la más profunda y terrible oscuridad, mientras se escuchaba el rugido de los aviones que muchas veces salían y otras tantas no volvían.
Hoy estamos y hemos hecho una elección: estar aquí, en Puerto Madryn. Porque este 2 de abril, es un homenaje, un homenaje instituido por el pueblo argentino a través de su Parlamento, a todos los veteranos y a todos los caídos. Y queremos estar aquí en Puerto Madryn, porque aquí regresó ocultado desde las islas hacia el continente en el Canberra, en el Northland, en el Irizar y en el Paraíso, más de 7.000, casi 8.000 de los 10.000 u 11.000 combatientes que estuvieron allí.
Los ocultaron pero, como lo indica el testimonio fotográfico que me acaba de obsequiar el Intendente de Puerto Madryn, este pueblo, este pueblo argentino que nunca ha traicionado la memoria de los que lucharon por él y murieron por él, salieron a la calle a recibirlos, a entregarles comida, a permitirles hablar de sus casas por teléfono para comunicarse con sus familiares.
Luego, fueron escondidos en un acopio de lanas, Lahusen, que por allí todavía existe y que más allá del puente aéreo que se hizo luego desde Trelew hasta Buenos Aires.
Por eso, decidimos estar hoy aquí en Puerto Madryn, para decirles a todos y cada uno de esos combatientes, pero también decirles a todos y cada uno de los argentinos, a lo largo de estos 200 años de historia, que han luchado por la independencia, que han luchado por su patria, que han luchado por sus ideales, por sus convicciones, porque luchar por la patria es también luchar por el otro, por el prójimo, que jamás volverán a ser olvidados, que jamás volverán a ser ocultados porque son la gloria de la Nación y las glorias, se conmemoran y se festejan, no se ocultan.
Cómo no reconocer, cómo no homenajear a esos jóvenes que sin preparación, sin elementos, abandonados a la suerte de Dios y a su propia pericia o impericia, los mandaron a enfrentar a un enemigo profesionalizado y digo “enemigo”, porque era guerra, estoy hablando en esos términos en ese momento, que nadie descontextualice mis palabras. Hoy la Argentina no tiene enemigos; el único enemigo que tiene la Argentina es la pobreza y la desigualdad que estamos combatiendo desde hace más de 10 años. Que nadie se equivoque.
Ningún pueblo de la Tierra, ningún ser humano es enemigo del pueblo argentino o de la Argentina por el hecho de pensar diferente o tener un idioma diferente o querer una nacionalidad diferente.
Lo único que seguimos pidiendo incansablemente, como lo haremos y como lo haremos en otras causas, es, precisamente, que se cumpla con el Derecho Internacional y que el gobierno del Reino Unido, el gobierno, no estoy hablando de su pueblo…¡Cuántos ingleses viven aquí en la Patagonia! ¡Cuántos de nuestros vecinos, de nuestros amigos son de origen inglés! ¡Cuántos ingleses viven en la Capital argentina!
Que no nos confundan, que no nos desvíen y que tampoco utilice el gobierno del Reino Unido a Malvinas para ocultar el desastre económico y social que sucede hoy en Europa producto de políticas de ajuste, de atraso y de saqueo a trabajadores, a pequeños y medianos comerciantes y empresarios.
Hoy leía, antes de venir aquí, que han propuesto un nuevo ajuste allá en Londres y que los “tories”, el partido gobernante, está dispuesto hasta sacrificar a su líder en pos de ese ajuste.
Claro, acicatear con una Argentina les puede servir para muy poco, porque en realidad, este país, nuestro país solamente participa en misiones de paz con nuestras Fuerzas Armadas.
Y nos seguimos preguntando por qué, por qué se niegan a hablar y dialogar con un gobierno democrático, con un gobierno que ha hecho de la defensa de los derechos humanos y sociales, una bandera inclaudicable, que ha hecho de la libertad de los pueblos y de Latinoamérica también, algo inclaudicable, ¿por qué? Y, sin embargo, dialogaban o estaban dispuestos a dialogar con una dictadura sangrienta y genocida. Es incomprensible en este siglo XXI.
Negarse al diálogo, ni siquiera en esa resolución de las Naciones Unidas se le da la razón a uno o a otro; se reconoce que hay una cuestión de conflicto sobre la soberanía y se pide el diálogo. ¡Cómo alguien puede negarse al diálogo y querer estar del lado de los autodenominados países civilizados!
Yo creo que las cosas no van a poder mantenerse así demasiado tiempo; es demasiada incongruencia, demasiada incoherencia. Y además creo que los pueblos merecen que los gobiernos se ocupen de los verdaderos problemas que tienen esas sociedades y no distraigan recursos, armamentos, inútiles, por otra parte, porque lo único que hacen es militarizar un Atlántico Sur que hoy está libre de todo conflicto.
Nosotros a eso le vamos a responder con un gran proyecto que estamos encarando desde el gobierno de Chubut entre el ministerio de Ciencia y Tecnología, entre el gobierno de Canadá, sí, el gobierno de Canadá, para que vean que no nos mueve ningún rencor ni ninguna alianza momentánea, que se pueda tener una estrategia diplomática en lo que denominamos este maravilloso mar argentino, que está aquí a mi espalda, y a lo que denominamos una “pampa azul”. Así como tenemos una pampa verde, esto es una pampa azul y la vamos, en un proyecto que estamos en los Núcleos Socio Productivos número 8, que hemos presentado hace pocos días en Argentina Innova, muy pronto, con un buque, el Coriolis II, vamos a hacer grandes estudios.
Mientras ellos envían naves de guerra a este mar argentino, nosotros vamos a poner una nave científica para la ciencia, la tecnología y el conocimiento. Eso es lo que quiere el mundo y la sociedad. La guerra solo le sirve a los que venden armas, la guerra solo le sirve a los que fabrican armas. Nosotros queremos crear conocimiento, queremos generar ciencia y aplicarla, queremos saber todos los recursos y toda la potencialidad de este mar argentino, de este maravilloso Golfo San Jorge…Y por eso…Nuevo, ya sé, estoy en Puerto Madryn, bueno, para que no se enojen los de Comodoro, che, que andaban medios cabreros porque no había ido para Comodoro, ¡qué tontería! Golfo Nuevo, Golfo San Jorge, todos los golfos…
El mayor recurso, por lo menos explorado hasta ahora ictícola, lo tenemos en el San Jorge, por ahí vamos en el Nuevo también con mayores recursos.
Pero, digo, que mientras mandan buques de guerra, nosotros vamos a poner sobre el mar argentino un buque científico.
También, el otro compromiso que tenemos con los familiares, con esos 123 NN, que yacen en Puerto Argentino, en el Cementerio Darwin, 123 soldados argentinos solo conocidos por Dios. A través del ministerio de Justicia y tal cual nos habíamos comprometido y lo habíamos anunciado, ya hemos localizado a 100 familiares y 91 familiares nos han firmado el pedido, el 75 por ciento, para hacer la presentación que ya habíamos efectuado ante la Cruz Roja Internacional que requería, precisamente, era este instrumento: el pedido de los familiares directos para lograr la identificación de estos soldados, que merecen tener una placa con su nombre y apellido, que cada madre, que cada padre pueda hincarse en esa tumba, rezarle a su hijo y ponerle una flor. No estamos pidiendo nada más que eso, un elemental ejercicio del más elemental de los derechos humanos que es velar y honrar a nuestros muertos.
Estamos en marcha con este plan y lo vamos a llevar adelante porque, además, contamos con el más eficaz y eficiente equipo de identificación de ADNs.
Hubiéramos querido tal vez no tenerlo, porque lo tuvimos por lo que nos pasó en la dictadura y para poder identificar los restos de los detenidos desaparecidos.
Pero en realidad también, en cierta manera, durante mucho tiempo se quiso hacer desaparecer lo que había pasado a los que habían combatido, a los que yacían allá y lo peor de todos, quisieron olvidar o hacernos olvidar a los argentinos que las Malvinas son argentinas y que son una causa inclaudicable para todos nosotros. Pero, que ya no es únicamente una causa argentina. Porque si de algo me enorgullezco, si de algo me siento plena de amor, es haber logrado, con el acompañamiento de todos los mandatarios de la América latina, de la UNASUR, del MERCOSUR, de la CELAC, haber convertido a Malvinas, ya no es una causa nacional, sino en una causa regional de soberanía y en una causa global de lucha contra el colonialismo.
Porque tenemos aquí muy cerca, uno de los últimos vestigios de una de las lacras que más avergonzaron las últimas centurias de la humanidad, que más la ennegrecieron y que fue el coloniaje, el coloniaje de las grandes potencias después del 1400. Primero nuestro continente, en el África, en distintas partes del mundo que se han ido afortunadamente independizando. Creo que quedan 16 causas, ¿no Canciller?, de las cuales, ¿cuántas son inglesas?, 10 de 16.
Fíjense: si uno mira el mapa del mundo 200 años atrás, no es tanto tiempo en términos de historia, veía que muchísimos territorios, casi todos o la mayoría de los grandes territorios del mundo eran colonias. Hoy, solamente hay enclaves.
Es cierto que también han cambiado los métodos de colonización; es cierto también que ya, al no poder sostener ocupaciones territoriales y geográficas, mutaron, sobre todo en el último siglo, en ocupaciones económicas y en colonización cultural. Tal vez no tan visible, tal vez no tan palpable, tal vez no tan identificable pero, sin embargo, tan o más mortífera que la geográfico-territorial.
Pero yo quiero aquí, frente a todos ustedes, pueblo de la Patagonia, y frente a todos los argentinos, una vez más, el compromiso irrenunciable de esta causa que es una causa de Estado. Quiero agradecer también a los representantes de los distintos partidos de la oposición que hoy nos acompañan. Es bueno que los argentinos estemos unidos. Cada vez que nos hemos dividido, cada vez que nos hemos separado, han venido por nosotros y más tarde o más temprano, las grandes mayorías, las inmensas mayorías argentinas, pagaron muy caro esa desunión y esa confusión que muchas veces introducen en nuestras cabezas si creemos que el otro, porque está en un lugar político diferente o porque tiene una tez de color diferente o porque tiene más o menos instrucción, es un enemigo.
Yo les pido a todos, en honor de esos argentinos que sin pedir nada entregaron todo, que cada argentino, cuando mire al costado o frente a sí, vea a otro argentino, vea a un hermano con el cual hay que superar las diferencias, por el cual hay que coincidir en lo importante. No hace falta pensar todos igual, no hace falta ser exactamente iguales porque no pasa en ninguna parte, ni siquiera dentro de nuestra propia familia. Pero siempre pensando, antes de tomar una decisión, antes de decir una palabra que separe, pensando a quién servimos haciendo eso. Y ese ejercicio pequeño, elemental a quién le sirve que yo me pelee con el otro. ¿A mí o a quién más?
Por eso, en este día de recuerdo y de homenaje, quiero también, para finalizar y porque en definitiva aquellos que fueron a combatir, como lo dije al principio, lo hicieron por un profundo amor a la patria. Pero si no se quiere al pueblo, si no se quiere al prójimo, es imposible querer a la patria. La patria es el otro, la patria es el prójimo. Por eso, no nos olvidemos nunca de eso, la patria es el otro, no es un concepto vacío, no es un concepto abstracto.
Yo quiero terminar con un homenaje de lo que para mí debe ser el ideal, que es el amor al prójimo. Quiero homenajear a un joven militante político, chubutense, de Rawson, a Matías Gensana, un joven de 24 años. Fíjense que chiquito que era, 24 años, hoy estamos conmemorando 31º aniversario de aquel 2 de abril, no había nacido, nació en democracia, y ese joven, Matías Gensana, de 24 años, junto a su primo, este último 3 de enero, estaba como estarían tantos chubutenses en la playa Unión, ahí cerca de Rawson, y vio que 3 niñitos se estaban ahogando y no lo dudó un instante, se lanzó con su primo al mar a salvarlos y los salvó a los 3, pero a él se lo llevó el mar.
Recién me estaba esperando aquí abajo su madre. ¡Qué inmenso ejemplo de amor al prójimo! ¡Qué inmenso ejemplo de amor al otro! ¡Qué inmenso ejemplo de dar la vida sin pedir nada a cambio!
Y me vienen a la memoria las palabras de Néstor: “Los que se la pasan especulando, nunca van a pasar a la historia”. A la historia pasan siempre los que se la juegan todos los días en todo el tiempo por la patria, por el otro y por la vida, que es lo que queremos.
Gracias Puerto Madryn, gracias Chubut, gracias Argentina, que Dios los bendiga a todos.

ARENTINA En el 31º aniversario del inicio de la Guerra de Malvinas, la Presidenta rindió homenaje a quienes dieron la vida por la Patria

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Martes, 02 de Abril de 2013
En el 31º aniversario del inicio de la Guerra de Malvinas, la Presidenta rindió homenaje a quienes dieron la vida por la Patria

La presidenta Cristina Fernández encabezó hoy el acto central por el 31 aniversario de la Guerra en las islas Malvinas en Puerto Madryn, ciudad que recibió a los soldados argentinos tras el conflicto de 1982. “Los que han luchado por la independencia, los ideales, las convicciones, jamás volverán a ser olvidados”, aseguró.
La Jefa de Estado destacó el gesto de los habitantes de Madryn que en 1982 recibieron a 8 mil combatientes, de los 10 mil que estuvieron en Malvinas, y mostraron su solidaridad brindándoles todo tipo de asistencia. Luego, recordó la Mandataria, la dictadura militar intentó ocultar a los combatientes con el objetivo de “desmalvinizar” al país. Por eso, sostuvo que “los que han luchado por la independencia, los ideales, las convicciones, jamás volverán a ser olvidados ni ocultados, porque son la gloria de esta Nación, y la gloria se festeja, no se oculta”.
“Quisieron hacernos olvidar a los argentinos que las Malvinas son argentinas, pero son una causa inclaudicable para todos nosotros”, aseveró.
“¿Cómo no homenajear a esos jóvenes que sin preparación, sin elementos, abandonados a la suerte de Dios y su propia pericia o impericia, los mandaron a enfrentar a un enemigo mejor preparado?”, interrogó Cristina Fernández. En ese punto, aclaró que el término enemigo se debe aplicar exclusivamente a aquella circunstancia histórica, dado que “hoy la Argentina no tiene enemigos, el único enemigo que tiene la Argentina es la pobreza y la desigualdad, a las que estamos combatiendo desde hace 10 años”. “Ningún ser humano es enemigo de la Argentina”, aseveró.
En ese sentido, afirmó que “lo único que seguimos pidiendo incansablemente es que se cumpla con el derecho internacional” y que el gobierno del Reino Unido acate las resoluciones de las Naciones Unidas que convocan al diálogo sobre la cuestión de la soberanía.
Por eso, pidió que “que no nos confundan, y que nos desvíen y que tampoco utilice el Gobierno del Reino Unido la cuestión Malvinas para ocultar el desastre económico que ocurre hoy en Europa, producto de las políticas de ajuste”.
También consideró que “acicatear a la Argentina les puede servir de muy poco” porque “este país solamente participa en misiones de paz con sus Fuerzas Armadas”. Entonces se preguntó “¿Por qué se niegan a habar y a dialogar con un gobierno democrático que ha hecho de la defensa de los derechos humanos y sociales y de la libertad de los pueblos una bandera inclaudicable, y si embargo dialogaban o estaban dispuestos a dialogar con una dictadura sangrienta y genocida?”. “Es incomprensible en este siglo XXI negarse al diálogo y querer estar del lado de los autodenominados países civilizados “, agregó.
La Jefa de Estado acusó al gobierno del Reino Unido de querer exclusivamente militarizar el Atlántico Sur. En contraposición, anunció que el Gobierno argentino, con la colaboración del Gobierno de Canadá, iniciará una importante campaña científica para investigar a fondo los recursos del Mar Argentino. “Vamos a hacer grandes estudios científicos, mientras ellos mandan naves de guerra al Atlánticos Sur, porque la guerra sólo le sirve a los que fabrican armas”, expresó.
Por otra parte, anunció que el que Gobierno argentino logró localizar a 100 familias de los 123 combatientes caídos no identificados que fueron sepultados en el cementerio de Darwin, en Malvinas, merced a lo cual se pudo realizar una presentación ante la Cruz Roja Internacional para proceder a su identificación “para que cada madre y cada padre pueda hincarse ante esas tumbas a rezar ante sus hijos”, expresó.
Asimismo, expresó su orgullo por “haber logrado, con el acompañamiento de todos los mandatarios de América Latina convertir a Malvinas en una causa regional de soberanía y en una causa global de lucha contra el colonialismo”.
“Tenemos aquí muy cerca uno de los últimos vestigios de una de las lacras que más avergonzaron las últimas centurias de la humanidad, y que fue el coloniaje de las grandes potencias”, lamentó la Mandataria. Y recordó que en el mundo “quedan 16 causas por colonialismo, de las cuales 10 son inglesas”.
No obstante, advirtió que “han cambiado los métodos de colonizaciones y al no poder sostener ocupaciones territoriales y geográficas, mutaron por la ocupación económica y la colonización cultural”.
Por eso, reafirmó “el compromiso irrenunciable de esta causa, que es una causa de Estado”. En ese marco, agradeció “a los representantes de los distintos partidos políticos de la oposición que hoy nos acompañan” en este reclamo por la soberanía. “Es bueno que los argentinos estemos unidos, porque cada vez que nos hemos dividido han venido por nosotros y más tarde o más temprano las grandes mayorías argentinas pagaron muy caro esa desunión”.
“Les pido a todos que en honor de esos argentinos que sin pedir nada entregaron todo, que cada argentino, cuando mire al constado o frente a si vea a otros argentino, vea a un hermano con el cual hay que superar la diferencias, con el que hay que coincidir en lo importante”. “No hace falta pensar todos igual porque eso no pasa en ninguna parte”, señaló, para agregar en seguida que “si no se quiere al próximo es imposible querer a la patria, porque el pueblo es el otro y no es un concepto vacío, no es un concepto abstracto”.
En ese sentido, al finalizar el acto la Presidenta rindió un homenaje al a un joven militante político de la ciudad de Rawson llamado Matías Gensana, quien el pasado 3 de enero perdió la vida al rescatar del mar a tres niños que estuvieron a punto de morir ahogados. “Se lanzó al mar y los salvó a los tres, pero al él se lo llevó el mar… ¡Qué inmenso ejemplo de amor al prójimo, al otro, que inmenso ejemplo de dar la vida sin pedir nada a cambio!”, elogió Cristina Fernández. Recordó entonces las palabras del ex presidente Néstor Kirchner, quien afirmaba que “los que se la pasan especulando nunca van a pasar a la historia”. “Los que pasan a la historia son los que se la juegan todos los días por la patria y dan la vida”, concluyó.
Durante la ceremonia, la Jefa de Estado eligió llamar “combatientes” y no “excombatientes” a los hombres y mujeres que participaron en el conflicto armado, “más allá de que la paz y la diplomacia sea el único camino” para continuar con el reclamo de la soberanía argentina sobre el archipiélago austral.

ARGENTINA Acto por el 30º aniversario de la guerra de Malvinas: Palabras de la Presidenta de la Nación

Acto por el 30º aniversario de la guerra de Malvinas: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE CONMEMORACIÓN DE 30° ANIVERSARIO DEL INICIO DE LA GUERRA DE MALVINAS, EN USHUAIA, EN LA PROVINCIA DE TIERRA DEL FUEGO, ISLAS MALVINAS E ISLAS DEL ATLÁNTICO SUR
Eso me decía él siempre, que yo era una Presidenta malvinera.
Muy buenos días a todos y a todas.
Señora Gobernadora de Tierra del Fuego, Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur; señor Vicepresidente de la Nación; señor Vicegobernador; señor Intendente de Ushuaia; señor Gobernador de la provincia de Santa Cruz; señor Gobernador de la provincia de Santa Fe; queridos excombatientes de nuestras Islas Malvinas; legisladores y legisladoras; hombres y mujeres de este querido pueblo de Ushuaia: en este 2 de abril, instituido como “Día del Veterano y de los Caídos en Malvinas”, venimos a ofrecer reconocimiento a los hombres que sobre sus pechos lucen las medallas y las condecoraciones que supieron conseguir con honor y valor, en el campo de batalla. Pero venimos fundamentalmente también en memoria de los miles y miles de jóvenes, de los cientos de jóvenes, miles que vinieron a combatir aquí, en el territorio, en las Islas y a los cientos que dieron su vida.
¿Por qué será que la historia se lleva siempre a los más jóvenes en los momentos difíciles? Por eso mi reconocimiento a esa juventud que marchó a las Islas, sin preparación, sin los pertrechos suficientes, sin la formación, yo diría muchos también con miedo. ¿Quién no siente miedo de ir a la guerra? Los que no sienten miedo no son los valientes. Valientes son los que avanzan aún con miedo.
Esos miles de jóvenes, esos cientos de jóvenes que estuvieron en las Islas y que dejaron su vida allí, hoy tienen para siempre, no sólo nuestro reconocimiento, sino la memoria eterna del pueblo argentino.
Hoy leía, antes de venir aquí, una frase de uno de esos jóvenes que combatió en Malvinas y que luego devino en periodista, tal esté por aquí, Edgardo Esteban, y él decía -lo pude ver hoy en blanco y negro- que la gran derrotada en una guerra o por lo menos en esta guerra, es la verdad. Y si a la memoria entonces le agregamos la verdad, que fue la decisión que tomé cuando ordené desclasificar el Informe Rattenbach, porque los argentinos, la historia, los muertos, sus familiares y el pueblo nos debíamos la verdad acerca de lo que había sucedido y, además, que esa verdad fuera reconocida por la Argentina y por el mundo. (APLAUSOS) Una verdad dolorosa, pero también una verdad encendida de gestos heroicos que se conocieron, de valores inenarrables y también de cobardías e injusticias inéditas, casi como una condensación de la propia condición humana revelada, no por dirigentes de partidos políticos, sino por militares que, con responsabilidad, hicieron el honor a la pertenencia de un ejército sanmartiniano y desprendiéndose de cualquier espíritu corporativo, escribieron la verdad para la historia, para sus propios compañeros de armas y para todos los argentinos y el mundo.
Esa verdad que revela que no fue una decisión del pueblo argentino la del 2 de abril, que ni siquiera estaba atrás de ella el intento válido de ejercer soberanía y rechazar el colonialismo, sino apenas un intento de lo que muchas veces nos acusan a los políticos que es de perpetuarse en el poder.
Ese informe también revela eso, las miserias, los dolores, las vergüenzas. Memoria y verdad, entonces y, fundamentalmente, que se descorra el telón que pretende hacer creer el Reino Unido, que aquella decisión fue una decisión del pueblo argentino.
Hoy leía que el Primer Ministro británico decía que se había atacado la libertad de los isleños. Parece ser que no estaba enterada que también estaba confiscada la libertad de todos los argentinos en esos momentos. (APLAUSOS)
Tampoco teníamos libertad los argentinos.
Había presos sin nombre ni apellido en campos de concentración; había detenidos desaparecidos que nunca volverán a aparecer. Parece ser que no se dan por enterados. Es que tal vez sea el último justificativo que cada día resulta más absurdo, más ridículo, más inverosímil ante los ojos de un mundo que ve -y lo digo con orgullo- a este país, mi país, la República Argentina, por decisión política del entonces presidente Kirchner y también por la decisión de esta Presidenta, de convertir la política de Derechos Humanos en uno de los pilares de Estado. (APLAUSOS)
No sé cuántos países del mundo pueden tener el orgullo que tenemos los argentinos, de que en ninguna parte del mundo, de que en ningún país ninguno de nosotros, puede ser acusado de haber cometido un crimen de guerra, la violación de un derecho humano, de haber invadido otro país. Somos desde 1983, por decisión soberana también de nuestro pueblo, una Nación que emerge con democracia, pluralismo y diversidad, con marchas y contramarchas, pero definitivamente en el camino de la libertad, de la democracia y de la dignidad.
Memoria y verdad entonces, y a esa memoria y a esa verdad, yo le quiero agregar la de justicia. Memoria, verdad y justicia, porque es una injusticia que en pleno siglo XXI todavía subsistan enclaves coloniales como el que tenemos aquí, a pocos kilómetros de distancia; solamente 16 kilómetros enclaves coloniales en todo el mundo y 10 de ellos son del Reino Unidos.
Justicia reclamamos también para que no sigan depredando nuestro medio ambiente, nuestros recursos naturales ictícolas y petroleros; justicia, para que se respete la integridad territorial.
Resulta absurdo pretender dominio a más de 14 mil kilómetros de ultramar, cuando claramente estas Islas integran parte de nuestra plataforma marítima; justicia también para los que aún no han podido ser identificados. (APLAUSOS)
Quiero decirles que el día viernes, en mi carácter de Presidenta de la República, he dirigido una carta al titular de la Cruz Roja Internacional para que tome las medidas pertinentes e interceda ante el Reino Unido para poder identificar a los hombres argentinos y aún ingleses que no han podido ser identificados, porque cada uno merece tener su nombre en una lápida…(APLAUSOS)…, cada madre tiene el derecho inalienable, como Antígona, de Sófocles, viene desde el fondo de la humanidad, del fondo de la historia de enterrar a sus muertos, ponerle una placa y llorar frente a esa placa.
Cada hermana, cada viuda, cada padre tiene ese derecho y por eso hemos reclamado que la Cruz Roja Internacional interceda para que podamos realizar de la manera que ella lo disponga como autoridad internacionalmente reconocida por todos nosotros y lograr así la identificación de los que aún faltan, ingleses y argentinos, más argentinos que ingleses.
Pero la guerra no se debe conmemorar. Debemos también rendir homenaje a los que murieron del otro lado, porque eso nos convierte en ciudadanos universales.
Las guerras solo traen dolor, las guerras subvierten el orden natural que es el de que los hijos entierren a los padres; la guerra solamente trae atraso; la guerra solamente trae odio. Por eso, porque hemos sido víctimas los argentinos de muchas guerras internas y de las otras, es que nos hemos convertido en abanderados de la paz. Y pedimos justicia también para que se cumpla el derecho internacional; no es posible que solamente puedan violar los derechos los que son poderosos y están sentados en un sillón en el Consejo de Seguridad. (APLAUSOS)
Jamás habrá orden internacional, jamás habrá derecho internacional, jamás habrá seguridad internacional hasta que todos y cada uno de los países que integran Naciones Unidas, respeten todas y cada una de sus resoluciones.
Parece ser que hay resoluciones de primera y de segunda: de primera, las que llevan adelante los países que se sientan en el sillón de los Consejos de Seguridad y, entonces, pueden ejercer el derecho de veto; de segunda, las órdenes que, a pesar de haber sido aprobadas en reiteradas oportunidades por la Asamblea General, a pesar de las resoluciones del Comité de Descolonización, se siguen incumpliendo. Va a ser muy difícil la paz en el mundo. Y por eso también, justicia para nuestra región.
Yo agradezco la presencia de todas las delegaciones hoy de los países de la UNASUR, porque queremos justicia para nuestra región y la justicia significa que esta región siga siendo lo que ha sido hasta ahora, una zona desmilitarizada. No queremos tambores de guerra ni cascos de guerra; los únicos cascos que queremos son los de trabajadores, que cada vez haya más trabajo para que haya más inclusión. (APLAUSOS)
Y en cuanto a los que por allí muchas veces desde adentro, voces minoritarias pero voces con amplia repercusión mediática, intentan desmerecer el reclamo de soberanía, bueno, yo les digo que si fuera por cuestiones económicas es un argumento que no nos pueden aplicar a nosotros, sería mucho más aplicable al Reino Unido que a la República Argentina afortunadamente para todos los argentinos. (APLAUSOS)
Por eso, esto que ha dejado de ser una causa nacional, esto que ha pasado a ser una causa de todos los argentinos pero también de todos los países de la UNASUR y de todos los países en el mundo que levantan el diálogo. No estamos reclamando ninguna otra cosa más que eso, el diálogo entre ambos países para discutir la cuestión de soberanía, respetando el interés de los isleños, tal cual reza textualmente la resolución de Naciones Unidas.
Nadie puede creer ni nadie puede hacerle creer a un solo argentino ni a un solo compatriota latinoamericano, que este pueblo argentino, que esta sociedad no respeta y no recibe con amor y cariño a todos y cada uno de los hombres y mujeres que han decidido habitar este bendito suelo. (APLAUSOS)
Pueden dar cuenta de ello, no solamente los miles de ingleses que viven en la República Argentina, los miles de compatriotas latinoamericanos. Pocos países en el mundo, tienen la libertad migratoria que tiene la República Argentina.
Entonces, ¡cómo no vamos nosotros a respetar, no solamente los intereses de los isleños, sino los de todos los habitantes! No hacemos distinciones, para nosotros lo más importante es la dignidad de la condición humana, sea cuál sea su nacionalidad, su origen, su religión, cómo piensen. No nos interesa, solamente nos interesa que se respete la ley y la Constitución de nuestro país.
Por eso, digo entonces que esta no es una historia que empezó hace treinta años; esta historia el año que viene va a cumplir 180 años de usurpación. Por eso, y lo venía comentando recién en el viaje del Aeropuerto hasta aquí con la Gobernadora, tengo un gran deseo que nuestro Museo de Malvinas, a construirse en el predio de la Escuela de Mecánica de la Armada pueda inaugurarse en el mes de agosto cuando se van a cumplir exactamente 180 años desde que el gaucho Rivero pudiera izar nuevamente el pabellón en aquel lugar.
Por eso digo que esta es una historia que lleva muchos años, que reconoció también otros intentos en 1806, en 1807, en 1845 y que entonces es una historia del colonialismo, una historia casi del siglo XIX que como rémora de ese pasado, aún subsiste aquí en nuestro territorio.
Finalmente, entonces, memoria y honor para quienes lucharon en el frente, para quienes murieron combatiendo; verdad para todos los argentinos y para todos los pueblos del mundo y justicia, para con nuestros derechos, justicia para con el derecho al diálogo, justicia para el cumplimiento del derecho internacional para que podamos tener un mundo mejor, más seguro y más justo.
Muchas gracias y ¡viva la patria!, como siempre. (APLAUSOS)

Lunes, 02 de Abril de 2012
“Pedimos justicia para que se cumpla el derecho internacional”, remarcó la Presidenta en el homenaje a los héroes de Malvinas

La presidenta Cristina Fernández encabezó hoy en Ushuaia el acto central en conmemoración de los 30 años de la guerra de Malvinas. La jefa de Estado afirmó que “es una injusticia que en pleno siglo XXI todavía subsistan enclaves coloniales”. Y anunció que realizó un pedido a la Cruz Roja Internacional para que puedan ser identificados los caídos en el conflicto bélico de 1982 que aún figuran como NN.
Durante el acto central por el Día del Veterano y los Caídos en Malvinas se realizó en la Plaza Islas Malvinas de la ciudad de Ushuaia, la presidenta Cristina Fernández expresó su “reconocimiento a los hombres que sobre sus pechos lucen las medallas y las condecoraciones que supieron conseguir con honor en el campo de batalla”. Al tiempo que honró la “memoria de los miles de jóvenes que vinieron a combatir en las islas, y de los cientos que dieron su vida” durante la guerra en el Atlántico Sur.
La jefa de Estado se preguntó “¿por qué será que la historia siempre se lleva a los jóvenes en los momentos difíciles?”. “Mi reconocimiento a esa juventud que marchó a las islas, sin preparación, sin los pertrechos suficientes”, enfatizó.
Respecto al miedo que muchos de los soldados habrán sentido, la mandataria consideró que “los que no sienten miedo no son los valientes. Valientes son los que avanzan aún con miedo”. “Esos cientos de jóvenes que dejaron su vida allí hoy tienen para siempre no solo nuestro reconocimiento sino la memoria eterna del pueblo argentino”, resaltó.
Por otra parte, la Presidenta destacó la decisión de conocer “la verdad”, al resaltar su decisión de “desclasificar el Informe Rattenbach, porque los argentinos nos debíamos la verdad acerca de lo que había sucedido, y que esa verdad fuera reconocida por la Argentina y por el mundo”. Sostuvo que se trata de “una verdad dolorosa, pero también una verdad encendida de gestos heroicos, de valores inenarrables, y también de cobardías y de injusticias inéditas”.
Afirmó que la verdad acerca del conflicto de 1982 “revela que no fue una decisión del pueblo argentino la del 2 de abril; que ni siquiera estaba detrás de ella el intento válido de ejercer soberanía; sino un intento de perpetuarse en el poder”. Comentó que el Reino Unido “pretende hacer creer que aquella decisión fue una decisión del pueblo argentino”. Pero subrayó que por entonces “tampoco teníamos libertad los argentinos. Había detenidos desaparecidos en campos de concentración, detenidos que nunca volvieron a aparecer”.
Cristina Fernández afirmó que los dichos de las autoridades británicas son tal vez “el último justificativo de algo que cada vez resulta más absurdo, más inverosímil, ante los ojos del mundo”, y destacó que “la República Argentina, por decisión política del Presidente Néstor Kirchner y de esta Presidenta” ha seguido los pasos de “convertir a los derechos humanos en uno de los pilares de las políticas de estado”.
“Somos desde 1983, una nación que emerge con pluralismo, diversidad, con marchas y contramarchas, pero en el camino de la democracia, la memoria y la verdad”, enfatizó la mandataria. Y remarcó: “A esa memoria y a esa verdad yo le quiero agregar la justicia”.
La jefa de Estado sostuvo que “es una injusticia que en pleno siglo XXI todavía subsistan enclaves coloniales, como el que tenemos aquí a pocos kilómetros de distancia”. Indicó que la Argentina reclama justicia “para que no sigan depredando nuestros recuresos naturales, ictícolas y pesqueros”.
Por otra parte, también reclamó “justicia para los que aún no han podido ser identificados”. En ese sentido, anunció que el pasado viernes dirigió “una carta al titular de la Cruz Roja Internacional para que interceda ante el Reino Unido para lograr identificar a los hombres argentinos y aún ingleses que aún no han sido identificados”. “Cada uno tiene el derecho a tener su nombre en una lápida. Cada madre, cada hermana, cada viuda, cada padre tiene este derecho”, aseguró la Presidenta.
En otro tramo del discurso, Cristina Fernández afirmó que “la guerra solamente trae atraso, solamente trae odio”. “Nos hemos convertido en abanderados de la paz”, aseguró.
Asimismo, reclamó “justicia para que se cumpla el derecho internacional. No es posible que sólo puedan violar los derechos los que se creen poderosos y están sentados en un sillón del Consejo de Seguridad”, al tiempo que consideró que no puede haber “resoluciones de primera y resoluciones de segunda” en el ámbito de la ONU.
“Jamás habrá orden y seguridad internacional hasta que cada uno de los países miembro de las Naciones Unidas cumplan todas y cada una de las resoluciones”, enfatizó la mandataria.
También sostuvo: “Queremos justicia para nuestra región. Y justicia significa que esta sea una zona desmilitarizada. No queremos tambores de guerra ni cascos de guerra, los únicos cascos que queremos son los de los trabajadores”, enfatizó.
La Presidenta indicó que “voces minoritarias, pero con amplia repercusión mediática, intentan desmerecer el reclamo de soberanía”. Señaló que si fuera “por cuestiones económicas”, sería más pertinente afirmar que esas motivaciones las tiene más el Reino Unido que la Argentina.
Sostuvo que el de la soberanía argentina sobre Malvinas “ha pasado a ser un reclamo de todos los países de Unasur y de todos los países del mundo que levantan el reclamo del diálogo, no pedimos otra cosa que el diálogo para resolver la soberanía”. También resaltó la decisión de Argentina de respetar el derecho de los isleños: “Nadie le puede hacer creer a nadie que esta nación no respeta a todos los hombres y mujeres que han decidido habitar el suelo argentino”.
Cristina Fernández aseguró que “esta no es una historia que empezó hace 30 años. Esta historia el año próximo va a cumplir 180 años de usurpación”. Manifestó su deseo de que el “museo de Malvinas a construirse en el predio de la ESMA, pueda inaugurarse en el mes de agosto, en que se cumplen 180 años de que el Gaucho Rivero pudiera izar nuevamente nuestra bandera”.
Sostuvo que la de Malvinas “es una historia del colonialismo, del siglo XIX, que aún subsiste en nuestro territorio”.
Por último, la Presidenta expresó “memoria y honor para quienes lucharon en el frente, para quienes murieron combatiendo, para todos los argentinos y para todos los pueblos del mundo”. Y concluyó: “Y justicia para nuestros derechos, para el derecho al diálogo, para el cumplimiento del derecho internacional, para que podamos tener un mundo más pacífico y más justo”.
Acompañaron a Cristina Fernández, el vicepresidente Amado Boudou, el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez, la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, el intendente de Ushuaia, Federico Yurano, y el presidente del Centro de Ex Combatientes de Malvinas en Ushuaia, Carlos Latorre. Además, se hicieron presentes gobernadores y funcionarios nacionales, provinciales y municipales.
También participaron de la ceremonia veteranos de la guerra que desde el día anterior realizaron una vigilia en la capital fueguina y en Río Grande.

ARGENTINA “El colonialismo es una vergüenza para la humanidad”, afirmó Boudou

Lunes, 02 de Abril de 2012
“El colonialismo es una vergüenza para la humanidad”, afirmó Boudou

El Vicepresidente de la Nación participó esta noche de la vigilia de los ex combatientes de Malvinas en la ciudad de Río Grande, provincia de Tierra del Fuego. “Estamos convencidos que la paz, la razón, pero también la consecuencia en las ideas son las que nos van a permitir recuperar la soberanía” de las islas, aseguró Boudou.
El vicepresidente Amado Boudou afirmó esta noche en la ciudad fueguina de Río Grande que el acompañamiento que recibe la Argentina en el reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas “no es casualidad: tiene que ver con el sentir de todo un pueblo, con el esfuerzo de los héroes”. Pero agregó que también “tiene que ver con las políticas serias, las políticas que se mantienen más allá de cualquier cuestión partidaria”, llevadas adelante por los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández.
En su mensaje frente a los ex combatientes reunidos en vigilia, al cumplirse hoy 30 años del comienzo de la guerra de Malvinas, Boudou enfatizó que “el colonialismo es una vergüenza para la humanidad”. “Vamos a seguir llevando a todos los foros internacionales el reclamo” por un diálogo sobre soberanía frente al Reino Unido, subrayó
El Vicepresidente dijo estar convencido de “que la paz, la razón, pero también la consecuencia en las ideas son las que nos van a permitir recuperar la soberanía” del archipiélago austral. “Agradecemos a nuestros héroes. Las Malvinas son Argentinas. Viva la Patria”, concluyó.
La ceremonia se desarrolló frente al monumento “Héroes de Malvinas” con la presencia del Vicepresidente de la Nación, Amado Boudou; el ministro del Interior, Florencio Randazzo; la gobernadora fueguina, Fabiana Ríos, y el intendente Gustavo Melella.
La ceremonia se inició a las 23 con un simulacro de desembarco en las Islas Malvinas, a cargo del Batallón de Infantería de Marina número 5, en el que se recreó la toma del archipiélago en la denominada “Operación Rosario”. Luego se ejecutó el toque de sirenas a cargo de los Bomberos Voluntarios de Río Grande, y se encendió una llama votiva.
A continuación ingresaron las banderas Veterano de Guerra de Malvinas, Gallardete Generación Malvinas y Gobierno de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Seguidamente se realizó el izamiento de la bandera nacional en el mástil central del Monumento y se entonó “Aurora” y a la cero hora se ejecutó el Himno Nacional Argentino, transmitido por cadena nacional.
Estuvieron presentes también el presidente de la Federación de Veteranos de Guerra de las Malvinas, Juan Fernández; el representante del Batallón de Infantería de Marina número 5, suboficial mayor Veterano de la Guerra, Jorge Sini y el presidente del Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas de Río Grande, Horacio Chávez.
Se dio lectura del parte de caídos en combate del Batallón de Infantería de Marina número 5, y se leyeron los nombres de los veteranos de Guerra fallecidos en Río Grande. La conmemoración continuó con salvas a cargo de la Guardia de Honor del Batallón de Infantería de Marina número 5, y se guardó luego un minuto de silencio en honor a los caídos en el conflicto bélico. Tras ese minuto de silencio, los presentes gritaron “Viva la Patria” tres veces y entonaron la Marcha de las Malvinas, con lo que se cerró la conmemoración.

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