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ARGENTINA Reunión con la Presidenta de Brasil en Nueva York: Declaraciones de la Presidenta de la Nación

Reunión con la Presidenta de Brasil en Nueva York: Declaraciones de la Presidenta de la Nación
DECLARACIONES DE LA SEÑORA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, LUEGO DE SU REUNIÓN CON LA PRESIDENTA DEL BRASIL, DILMA ROUSSEFF EN NUEVA YORK
PRESIDENTA.- …así que, bueno, vamos a esperar con atención su discurso, nosotros también tenemos cosas importantes o por lo menos importantes para nosotros los argentinos que comentar.
PERIODISTA.- (Inaudible)
PRESIDENTA.- Bueno, me parece que la condena y que la actitud de la Presidenta, yo lo he dicho públicamente, es de dignidad y demuestra soberanía de su propio país. No se ha sentido afectada como Dilma Rousseff, sino que se ha visto afectado el país y en su carácter de Presidenta, como representante de ese país, se ha tomado la decisión de cancelar su visita aquí a Estados Unidos. No soy yo quién para opinar sobre estas cosas, pero bueno, el hecho de que nuestro principal socio del MERCOSUR, Brasil, además de la integración, UNASUR y de todo…Y, en realidad, creo que espionaje, creo que en el fondo hemos sufrido todos, algunos más, digamos, explícitamente que otros, pero en definitiva también, actitudes que la verdad afectan a la dignidad de la región en general. Todavía recordamos el episodio del presidente Evo Morales, en Europa; hace unos pocos días hubo un episodio también con el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, que luego pidieron disculpas y permitieron sobrevolar el territorio. Pero en fin, son actitudes que no ayudan a crear una buena relación, un buen clima, que creo que es lo que todos queremos. Porque nadie quiere pelearse con nadie; nadie quiere discutir ni debatir. Discutir y debatir sí las cosas que merecen ser discutidas y debatidas, pero realmente, tal cual lo dije cuando me tocó asumir la presidencia por un mes del Consejo de Seguridad en nombre de mi país, dije que realmente estas cosas las creíamos definitivamente superadas y que los valores de la democracia, precisamente que habían triunfado y que habían provocado la caída del Muro de Berlín, era, precisamente, eso, el respeto a lo individual, el respeto a lo privado y el respeto también a la soberanía de los países. Estuvimos charlando sobre todo de la región, luego sobre nuestro parecer sobre…no habíamos tenido oportunidad de hacerlo después del G-20, y bueno, seguramente esta reunión de la 68º Asamblea de Naciones Unidas va a estar sobrevolando todo esto: la cuestión del espionaje, la cuestión de Siria, la cuestión también que venimos a plantear con el tema de los fondos buitres…Como dije ayer en un programa en mi país, es una 68 reunión entre los buitres de la deuda y los halcones de la guerra, ¿no? Creo que, bueno, hay cosas que hay que cambiar. Vos fijate que yo, recién lo charlaba con Dilma, afortunadamente triunfó la cordura y pudo llegarse a un acuerdo de que Siria aceptó el desarme a propuesta de Rusia y de Estados Unidos. Pero la verdad que si uno piensa con un poco más de profundidad, el mundo estuvo en vilo y toda una población como Siria estuvo en vilo durante mucho tiempo a ver qué resolvían 2 o 3 países. Eso también revela la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad. Yo lo dije, mirá, premonitoriamente, cuando el 6 de agosto hablé en el Consejo de Seguridad, todavía no se había producido la crisis siria. Y en aquella oportunidad, sostuve que el derecho de veto por parte de uno de los miembros y la forma de funcionamiento del Consejo de Seguridad, que era poder vetar cuando había un conflicto, era la mejor forma de no solucionar los problemas. Y bueno, luego comprobamos que eso tenía asidero en la realidad concreta. Entonces, creo que esto, lejos de enojarnos o de plantear peleas, debe ayudarnos a comprender que las cosas hay que cambiarlas para que funcionen. Porque, ¿qué hubiera pasado sino se hubiera llegado a este acuerdo de desarme entre Rusia y Estados Unidos? Creo que, entonces, hay que modificar estos instrumentos que se han revelado ineficaces, obsoletos para abordar cuestiones de crisis. Entonces, me parece que estas son las discusiones que tenemos que darnos, sin enojarnos, sin pelearnos, con mucho respeto pero también sin renunciar a hacerlas porque es imprescindible. No se puede vivir en un mundo donde todo dependa de lo que resuelvan una o dos personas. Necesitamos un mundo más democrático en serio, sino es muy difícil que nos crean en otros lugares y otras latitudes cuando vamos a hablar de democracia.
PERIODISTA.- ¿…cuando falta una semana para que la Corte Suprema de Estados Unidos tome una decisión sobre un tema que es importante para los argentinos que es el tema de los fondos buitres? ¿Cuál es su reflexión?
PRESIDENTA.- Bueno, vamos a empezar por decir que la resolución no es importante únicamente para la Argentina, es importante para el mundo. No en vano el presidente de Francia se presentó ante la Corte como “amicus curiae”; no en vano la titular del Fondo Monetario Internacional, Anne Krueger, que no se trata precisamente de una amiga de la Argentina, lo ha hecho también. Creo que hay muchos países, hay muchos mandatarios, hay muchos jefes de Estado, economistas que visualizan que el caso de Argentina, no es un caso que afecte únicamente a la Argentina. Estamos ante el caso de un 0,45 por ciento de acreedores que enfrenta al 93 por ciento de acreedores que han aceptado el canje y a un país que está pagando religiosamente sus deudas y no lo quieren dejar pagar. Llegamos a esta paradoja de este mundo contemporáneo: que Argentina, que durante muchísimo tiempo había sido una deudora serial, hoy es una pagadora serial y no la quieren dejar pagar. Estas cosas, entre otras, son las que mañana vamos a plantear, yo ya lo he hecho como Presidenta de la Argentina diciendo y dándole tranquilidad: primero, al 93 por ciento de los acreedores de que les vamos a pagar en término y en la moneda que se acordó; en segundo término, envié al Congreso un proyecto de ley que ya fue aprobado que abre por tercera vez el canje, con lo cual le estamos dando una oportunidad al 7 por ciento que no entró de que lo haga. Esto quedó en manos del Congreso, de modo tal de que no queda, digamos, en cabeza del Poder Ejecutivo. Y también tener muy en cuenta que, el que está haciendo todo este inmenso lío, es solamente el 0,45. Yo quiero que alguien me explique la racionalidad de que el 0,45 por ciento de una masa de acreedores que compró bonos a 40 millones de dólares en el 2008, cuando ya estaban defaulteados -el default en la Argentina fue en el año 2001-, que me expliquen cómo puede ser que quiera ahora, sobre el 93 por ciento de los que sí acordaron, sí tuvieron quita, sí acordaron plazos de espera, cobrar 1.300 o 1.400 o 1.700 millones de dólares con una ganancia neta en dólares de más de 1.300 por ciento. La verdad que no resiste ningún análisis, no es ideología, es simplemente sentido común, cordura económica, racionalidad económica y además, una salida para muchísimos países que están en una situación similar a la que Argentina tenía en el 2001. No estamos hablando de Argentina, estamos hablando del mundo. Por eso, Francia se incorporó y por eso, bueno, tantos otros países apoyan la postura de Argentina. Así que, en fin, creemos que esto va a ser tenido en cuenta y si no es tenido en cuenta, vamos a pagar igualmente. Lo único que Argentina no se puede permitir, es no pagar. Gracias.

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ARGENTINA Tras reunirse con la Presidenta de Brasil, Cristina Fernández abogó por reformar el Consejo de Seguridad

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Martes, 24 de Septiembre de 2013
Tras reunirse con la Presidenta de Brasil, Cristina Fernández abogó por reformar el Consejo de Seguridad

La Cristina Fernández dialogó con la prensa en Nueva York, tras el encuentro bilateral que mantuvo con su par de Brasil, Dilma Rousseff. “Fue una reunión excelente, como ocurre cada vez que nos reunimos, charlando sobre todos los temas de la región”, afirmó la Jefa de Estado.
La dignidad de Brasil
Precisó que la charla que mantuvieron se centró en las repercusiones sobre la reunión del G20 que tuvo días atrás en San Petersburgo, y las expectativas generadas a partir del enfático rechazo del Gobierno de Brasil a las operaciones de espionaje llevadas adelante por el Gobierno de Estados Unidos sobre autoridades y empresarios de nuestro principal socio comercial.
En ese sentido, Cristina Fernández destacó la “dignidad” expresada por el Gobierno brasileño al condenar la operación de espionaje y suspender una reunión entre las máximas autoridades del Brasil y Estados Unidos. “La actitud de la presidenta es de dignidad”, aseveró.
Por otra parte, manifestó creer que “el espionaje, en el fondo, lo hemos sufrido todos, y esas son actitudes que afectan a la dignidad de la región en general”. Y agregó que este tipo de hechos son tan condenables como el episodio del avión del presidente de Bolivia, Evo Morales, o los problemas que sufrió el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, para poder sobrevolar con un vuelo oficial el territorio de Puerto Rico. “Son Actitudes que no ayudan a crear una buena relación o un buen clima”, sentenció.
Reformas para garantizar la paz
Asimismo, consideró que otro punto importante que será tratado mañana en la 68° Asamblea de las Naciones Unidas será el accionar de los fondos buitres, como así también la necesidad de reformar organismos multilaterales para garantizar la paz mundial. “Será una reunión en la que se hablará de los buitres de la deuda y los halcones de la guerra”, graficó.
En ese sentido, elogió que en la cuestión Siria haya “triunfado la cordura” y que esa nación haya aceptado la propuesta de desarme acordada entre Rusia y Estados Unidos. “Esto revela la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad de la ONU”, expresó.
Para la Mandataria, “hay que modificar estos instrumentos que se han revelado ineficaces para solucionar situaciones de crisis”, dado que “no se puede vivir en un mundo donde todo dependa de lo que resuelvan dos o tres personas”.
El juicio con los fondos buitre
Respecto a la causa judicial que se tramita en Estados Unidos por una demanda de los fondos buitres contra el país, aseguró que “la resolución no es importante únicamente para la Argentina, es importante para el mundo”. Aseguró que “hay muchos países, mandatarios, economistas que visualizan que este caso no afecta solamente a la Argentina”.
Indicó que en el caso de los bonistas que demandaron al país “estamos ante un 0,45% de acreedores, que enfrenta al 93% de sus acreedores y que estamos ante la paradoja que no quieren dejar pagar a la Argentina, que es una pagadora serial”. En ese sentido, remarcó que quiere dar “la tranquilidad a todos que vamos a pagar en la forma en que se acordó”. En segundo lugar, destacó que “enviamos al congreso una ley que reabre nuevamente el canje” para que ingresen los que aún no lo hicieron.
Por otra parte, manifestó lo llamativo de que “el que está haciendo este inmenso lío es el 0,45%” de los acreedores. “Yo quiero que alguien me explique la irracionalidad de que un 0,45% de acreedores, que compró bonos cuando ya Argentina había defaulteado, quieran ganar 1300 o 1400 millones de dólares”, enfatizó.
La Jefa de Estado aseguró que “no es ideología, es simplemente sentido común, cordura económica. Y es un tema importante para países que están en la situación que Argentina estaba en 2001”. “Esperamos que esto sea tenido en cuenta, y si no es tenido en cuenta, vamos a pagar igualmente. Lo único que Argentina no se puede permitir es no pagar”, concluyó.

MERCOSUR Cumbre de Jefes y Jefas de Estado de Mercosur en Uruguay: palabras de la Presidenta de la Nación

Cumbre de Jefes y Jefas de Estado de Mercosur en Uruguay: palabras de la Presidenta de la Nación
Compañera Dilma Rousseff; compañero presidente del Uruguay; Nicolás; presidente Evo Morales; presidente Porfirio Lobo, de Honduras, que también anda por allí; presidentes y presidentas de delegaciones: la verdad que estar aquí me remueve recuerdos fuertes. A los pocos días de asumir mi primera presidencia, el 10 de diciembre de 2007, me tocó asumir como Presidenta Pro-Témpore del MERCOSUR aquí en este mismo lugar. Estaba presente Hugo, creo que estaba sentado por allá enfrente, si mal no recuerdo, acompañado por ti Nicolás, yo estaba también de este lado, y me acuerdo que venía participando de todas las reuniones del MERCOSUR porque su vocación, como recién lo explicaba Nicolás, fue siempre por identidad, por historia, por convicción y por comprensión fundamentalmente, de que su lugar, el lugar de Venezuela, estaba aquí en la América del Sur.
En aquel momento todos teníamos o por lo menos usted, presidente de Venezuela y yo también teníamos una vida distinta, usted también presidente de Uruguay, ni siquiera soñaba tal vez ser presidente de Uruguay, no por lo menos, pero sí tuvo una decisión importante el día anterior respecto de la política económica de Uruguay, lo recuerdo muy bien, y también el rol que le cupo a usted desempeñar en la toma de esa decisión que era precisamente la permanencia en este bloque, lo recuerdo muy bien porque soy memoriosa, imprescindible para sobrevivir, la memoria viva entre otras cosas.
Pero hoy estamos aquí y también recuerdo lo que era el mundo en el 2007, un mundo en el que veníamos en crecimiento permanente en América latina luego de una década perdida, de una década de neoliberalismo, donde se había hecho estragos en la región, devastados, y yo quisiera además de las emociones que hoy nos mueven, la verdad que a mí me conmueven varias pérdidas, me hubiera gustado y esto sin desmedro de usted, Presidente, de vos Nicolás, porque creo que se lo merecía, que hubiera estado Hugo hoy aquí como presidente de Venezuela presidiendo el Mercosur, porque pasó hasta por situaciones de humillación personal para poder ingresar al MERCOSUR. Sin embargo las aguantó todas, absolutamente todas porque sabía que este era su lugar, así que quiero recordar eso.
Pero quiero recordar también números, porque Pepe hizo una encendida defensa de la pertenencia a este MERCOSUR y a la región, pero no es una pertenencia desde lo emotivo, desde lo emocional, desde la identidad histórica, de ser parte de la región, sino también de los resultados que hemos tenido en la integración y que ha tenido Latinoamérica y que si permiten quiero reflejarla en números, sobre todo para aquellos y aquellas que desde distintos lugares de nuestros respectivos países despotrican contra el MERCOSUR y con que deberíamos tener otras visiones, otro tipo de integraciones, otro tipo de políticas económicas.
Si se me permite un instante tan siquiera leer 3 números o 3 índices. El PBI por cápita, o sea el ingreso por persona entre Latinoamérica y el mundo. En el año1980 el ingreso per cápita en el resto del mundo era 2.619 dólares y aquí en América latina era 2.415 dólares, prácticamente lo mismo. Cuando estábamos terminando 1989, o sea terminando la década del 80, ya se había abierto una brecha muy importante. El ingreso de América latina que era de 2.928 dólares y el del resto del mundo era de 3.974 dólares, ya había una brecha de 1.000 dólares per cápita a fines de 1989.
¿Qué pasó en los 90, durante el auge el Consenso de Washington? En el año 90 la brecha comenzaba en el resto del mundo con un ingreso de 4.344 y nosotros, Latinoamérica, de 3.292. Terminamos en el año 2002 en América latina con un ingreso per cápita que cayó abruptamente a 2.272 dólares per cápita, mientras que en el resto del mundo ascendía a 5.741 dólares, más del doble. Que no me vengan con emociones ni con pertenencias ni con ideologías, estoy hablando de números y de dólares, nada más lejano de la ideología.
Y veamos qué pasó entre el año 2003 y 2012 en el que podemos hablar de la recuperación de la región. Comenzamos en el año 2003 con un ingreso per cápita para la América del Sur, para la América latina, de 3.068 dólares frente a un ingreso del resto del mundo de 6.369 dólares per cápita, más del doble, así estábamos cuando llegaron a estas tierras los gobiernos populistas, como nos suelen adjetivar y calificar. Cómo estamos a fines del año 2012, luego de que América del Sur transcurriera, según titulares del mundo bajo el gobierno o bajo la dirección de gobiernos populistas. Hoy el ingreso per cápita del mundo es de 10.980 dólares y el de nuestra región por primera vez desde 1980 a la fecha lo supera y es de 11.812 dólares per cápita.
Esa es la historia de la región en números, no estoy hablando de ideas ni de colores de pelo, ni de discursos ni de ninguna otra cosa, estoy hablando de números. Pero paso a hablar a continuación de lo que significan esos números en la vida cotidiana de nuestras sociedades.
Ha significado la inclusión social de millones de compatriotas que carecían de trabajo, que no tenían educación, que no tenían salud; de millones de ancianos que no tenían cobertura previsional, de miles y miles de científicos que emigraban por falta de oportunidades, de jóvenes que no podían llegar a nuestras universidades, porque ni siquiera podían terminar el colegio secundario o porque ni siquiera tenían los medios para hacerlo. En mi país la educación es pública y gratuita también en la universidad y hemos crecido como nunca en la historia en la matrícula y también en el egreso de esas universidades. Igualmente en materia de salud, en materia de educación, en materia de ampliación de derechos a nuestros ciudadanos.
Pero también debo decir que en el año 2007 cuando estuve aquí había otro mundo y que hoy hay otro mundo que exige de este MERCOSUR que, como dije adentro, no es lo mejor, pero es el único instrumento que tenemos, la unidad y la integración para seguir profundizando este proceso de profunda democratización. Porque no hay democratización únicamente porque la gente cada 4 años elija un presidente en una urna, hay una verdadera democratización cuando la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas pueden acceder a los bienes y servicios universales y mejorar su calidad de vida.
Yo creo que el ingreso de Venezuela, la decisión también de Bolivia de querer ingresar al MERCOSUR, la situación de un mundo actual, nos debe hacer también repensar nuevas estrategias que tengan como vista fundamental nuestro propio mercado, cómo integrarnos más productivamente, cómo lograr también con las inmensas ventajas que tenemos en recursos naturales, en materia de minerales, energía, de potencia alimentaria, porque el riesgo que atravesamos también es que se intente, ante una nueva configuración del mundo, reprimarizar nuestras exportaciones y recuperar los términos de intercambio de otrora, que permitían precisamente que nuestras materias primas valieran muy poco y por eso el gran desafío es el valor agregado en nuestras regiones, la industrialización, la complementariedad y la mayor integración.
Yo creo que tenemos que trabajar mucho, tenemos que trabajar sobre temas puntuales, tenemos que trabajar sobre una nueva agenda pero sabiendo cuando uno lee estos números y cuando ve la experiencia cotidiana, porque no hace falta ver estos números, basta salir a la calle para ver a la gente como consume. Voy a contar una anécdota que puede parecer minúscula y graciosa. Estuve con el titular de una gran empresa multinacional, ayer no más, que decidió invertir en nuestro país, y les doy un dato que me daba él y se van a dar cuenta quien era sin que lo nombre. Antes un miembro de la clase media norteamericana gastaba 4 ó 5 pañales descartables por día, sin embargo acá en la región solamente llegaban a uno o uno y medio. No porque no los necesitaran sino porque no podían adquirir tal cantidad de pañales. Me decía que ahora, hoy aquí en la región, en mi país, se consume la misma cantidad de pañales que en la clase media norteamericana. Son estas pequeñas cosas, que a muchos economistas y gurúes de la economía se les escapan, quién va a andar pensando en pañales descartables si todos aspiran al Premio Nobel, las que pensamos en pañales descartables somos las mujeres, que no queremos lavar más pañales y queremos la misma comodidad que los países desarrollados.
Entonces es en esas cosas, que para algunos parecen pequeñas, y que para otros que siempre las tuvieron les parece que son un lujo que algunos otros las tengan también, porque en la naturaleza humana algunos creen que la diferencia está en las cosas materiales que se tienen y no en las ideas, en la capacidad de solidaridad o en la capacidad de mejorar condiciones de vida para toda la sociedad.
Por eso creo que en esta región, y en esta reunión en la que hoy asume Venezuela, el que asuma Venezuela no es solamente un hecho burocrático, no es un hecho más, es un hecho demostrativo de que hemos sido capaces de ampliar, de incorporar, de integrar, de superar prejuicios y de ser más. ¿Porque cuál es la gran virtud de la política? Sumar, no restar ni dividir, sumar y multiplicar esfuerzos. En el caso de la República Bolivariana de Venezuela, con su inmensa capacidad de recursos naturales en materia energética, que la hace vital a este proceso de integración que es el Mercosur, no lo digo hoy aquí, me lo deben haber escuchado repetir en todas y cada una de las reuniones en las cuales luchábamos por el ingreso de Venezuela: debemos cerrar la ecuación energética, porque alimentos, energía y tecnología van a ser los tres vectores, las tres grandes claves del desarrollo de este mundo que viene. Y no podemos desaprovechar la oportunidad, tenemos que saber que tenemos que abrir la agenda de vuelta.
Hoy recordamos que Ouro Preto se firmó en el año 1994, pleno Consenso de Washington, nadie daba dos pesos por el Mercosur. Y en esto quiero reivindicar la memoria de quien fuera mi compañero y del presidente Lula de Brasil, que apostaron contra todos los pronósticos y contra propios y extraños en sus países, a la existencia, el desarrollo, el crecimiento y el progreso de este instrumento que tenemos en nuestras manos.
Esta nueva configuración del mundo y estos logros que hemos tenido nos tienen que hacer redoblar el esfuerzo, no en cerrarnos sino en unirnos, que es diferente. No es lo mismo unirse que cerrarse, unirse es juntar los esfuerzos para vincularse en mejores condiciones frente a un mundo difícil, complejo y por momentos hostil. Que quede claro: el Mercosur no es algo cerrado, es algo abierto, pero abierto desde la unidad, abierto desde nuestro mercado interno, abierto desde nuestras demandas de lograr incorporar mayor tecnología y mayor valor agregado, porque eso es más trabajo. Hemos generado millones de puestos de trabajo en una región que sólo producía materia prima y me acuerdo de Hugo, muchas veces maldiciendo contra la enfermedad holandesa del petróleo que había dejado que los venezolanos abandonaran el campo y no produjeran alimentos, porque la riqueza del oro negro los obligaba a abandonar las otras actividades en las que Venezuela había sido tan distintiva en otras décadas.
Partiendo de todas las historias individuales de cada uno de nuestros países, construir y seguir construyendo una historia común. Que no significa que estemos siempre de acuerdo, que no significa que no debatamos, que no discutamos, pero sí que tengamos un compromiso. Yo les pido a todos los presidentes y presidentas un compromiso: que cada decisión, que cada política que tomemos aquí en el Mercosur, la tomemos con la visión completa de cada uno de nuestros países y de cómo le sirve a cada uno de nuestros países esta unidad. Para no escuchar cantos de sirenas, que no son de sirenas, están disfrazados. No son sirenas, quieren aparecer como sirenas pero no lo son. Quieren volver a vernos separados y divididos porque así siempre les ha sido mucho más fácil, y no desde hace 10, 20 ó 30 años, desde la emancipación a la fecha.
Por eso creo que, para finalizar y para darle la bienvenida al presidente de la República Bolivariana de Venezuela como Presidente Pro Témpore del Mercosur, tampoco puedo dejar de recordar lo que vivimos hace unos días en Cochabamba, o lo que me tocó vivir individualmente una noche cuando me llamaron para decirme –Rafael Correa, que hoy no está presente porque está en Europa- que a Evo Morales lo tenían preso en Europa. Yo no entendía nada, había salido de una reunión, Rafael me llamó de repente y me dijo: ¿no sabés lo que está pasando? No. Lo tienen a Evo preso. ¿Dónde? En Viena, me dice. Ahí hablé con Evo por teléfono, yo estaba muy nerviosa, me había puesto muy nerviosa, debo reconocer, Evo, que me llevás años mil de civilización. Estaba mucho más tranquilo porque cuando le pregunté cómo está compañero me dijo: yo muy bien compañera, ¿usted cómo está? Le digo mirá, un poco preocupada por lo que te está pasando. Ahí me puse en consulta inmediatamente con nuestra Cancillería para ver –abogada al fin, no puedo apartarme de mi profesión- cuáles eran los instrumentos legales que le permitieran a Evo salir de Viena y retornar a su país, a Bolivia. Hablé en dos o tres oportunidades con él, luego nos reunimos en Cochabamba y hoy estamos aprobando resoluciones muy importantes, que tienen que ver no con Evo Morales ni con el Estado Plurinacional de Bolivia, tienen que ver con la dignidad de nuestros países y de nuestros pueblos.
Que nadie se equivoque, no es una defensa al Presidente y al pueblo de Bolivia, porque cada uno de nosotros esa noche y los días posteriores nos hemos sentido Evo y su pueblo. Nos podría haber pasado a cualquiera de nosotros.
Por caso, y voy a ser extremadamente sincera, yo no puedo viajar a algunos países de Europa en el avión presidencial, que tiene inmunidad presidencial, porque en algunos países con rémora colonial todavía puede haber algún juez que disponga un embargo porque algún acreedor, buitre fundamentalmente, como nos pasó con la fragata Libertad, no quiso entrar en las dos reestructuraciones de deuda externa que tuvo mi país y que representa al 93 por ciento de nuestros acreedores y tengo que viajar en otro avión.
Por eso no es solamente un problema de Evo Morales. Es increíble, porque desde la Doctrina Drago, que tuvo como protagonista a la República de Venezuela hace muchísimos años, cien años, se estableció la inembargabilidad de los Estados por deuda. Acá te embargan aviones y no sé si voy yo arriba si no me embargan también a mí. Me devolverían enseguida creo. Eso lo diría un opositor en mi país, lo digo yo antes, me devolverían enseguida.
Pero la verdad que es el mundo que estamos viviendo, donde hay nuevas formas de colonialismo, más sutiles que las que conocimos hace dos siglos cuando bajaban con ejércitos y se llevaban la plata y el oro y sometían a nuestros pueblos originarios en las misiones guaraníes. Qué vamos a contar acá si todos nos conocemos. Por eso estamos haciendo estas declaraciones sobre Evo, sobre el espionaje, sobre el derecho de asilo.
Y si se me permite para finalizar, el derecho de asilo es un derecho que fue también reformulado aquí en Latinoamérica por México, porque el derecho de asilo, que reconoce siglos y que tuvo su origen en Europa, en la iglesias, era un derecho de asilo restringido que solamente se otorgaba a jefes de estado o a quien estaba perseguido por la justicia o con una orden de captura emitida en su contra. Precisamente México es el que introdujo el concepto del derecho de asilo amplio, y que tanto sirvió a tantos latinoamericanos que tuvieron que irse de sus países perseguidos por las dictaduras, torturados por las dictaduras durante el siglo XX. No estamos hablando de cosas que no conocemos, cada una de estas declaraciones de hoy tiene historias de sangre y tragedias terribles. No son construcciones jurídicas, no son construcciones filosóficas, son pasados históricos que hemos vivido, que algunos quieren revivir y tenemos el compromiso, como americanos del sur, inclusive de quien les habla, nieta de europeos, otros como Evo, de los pueblos originarios si los hay; de los pueblos originarios en serio, no de esos que los disfrazan para llevarlos a la televisión y mostrarlos como algo exótico. Este es un pueblo originario que conduce su país y lo conduce con éxito. Porque muchos creen que defender los pueblos originarios es reconocerles las vestimenta y darles un lugar para que vivan, chiquito de ser posible, para no ir más allá. No, acá también hay un pueblo originario que conduce su país y lo hace mucho mejor que los hijos de generaciones de europeos que habían venido a colonizar.
Hay de todo, así somos, diversos, plurales, distintos pero iguales en algo, iguales en lo más importante, en querer seguir creciendo con inclusión social, con equidad y con democracia, que deben ser los tres rasgos distintivos que siguen uniendo al Mercosur, hoy, ayer y siempre. Muchas gracias.

MERCOSUR La Presidenta convocó profundizar la inclusión social, la equidad y la democracia en el marco del Mercosur

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Viernes, 12 de Julio de 2013
La Presidenta convocó profundizar la inclusión social, la equidad y la democracia en el marco del Mercosur

En su exposición en la cumbre de Jefes y Jefas de Estado de Mercosur, que se lleva a cabo en Montevideo, la presidenta Cristina Fernández destacó “los resultados que hemos tenido con Mercosur” desde su fundación a la fecha. En ese sentido, indicó que se ha logrado reducir notablemente la brecha existente en términos de ingresos per cápita con países más desarrollados. “Esto significa mejor calidad de vida de jóvenes, ancianos, educación donde hemos crecido como nunca en la historia”, aseveró.
En ese sentido, recordó que el PBI por cápita en 1980 en el resto del mundo era 2.619 dólares, mientras que en América latina llegaba a 2.415 dólares. Para 1989 el ingreso de América latina era de 2.928 dólares y el del resto del mundo era de 3.974 dólares. En el año 2002 – continuó la Presidenta – en América latina el ingreso per cápita que cayó abruptamente a 2.272 dólares, mientras que en el resto del mundo ascendía a 5.741 dólares. Finalmente, señaló que para hoy el ingreso per cápita del mundo es de 10.980 dólares y el de nuestra región es de 11.812 dólares per cápita, es decir, por primera vez en la historia superior.
Señaló también que el bloque regional está viviendo un “proceso de profunda democratización” debido a que “sus ciudadanos vuelven a acceder a bienes para mejorar su calidad de vida”.
Aunque advirtió que la situación actual a nivel internacional “nos debe hacer repensar nuevas estrategias y nuevos aspectos que tengan en vista nuestro propio mercado” porque “el riesgo que atravesamos es que se intente reprimarizar nuestras importaciones y recuperar los términos de intercambio de otrora”. Por eso, la Jefa de Estado sostuvo que hoy el gran desafío para los países del bloque lo representan “el agregado de valor, la complementariedad y la integración”.
Asimismo, consideró que el hecho de que hoy la República de Venezuela asuma como miembro pleno de Mercosur “no es solamente un hecho burocrático, es un hecho demostrativo que hemos sido capaces de integrarnos y ser más”. En ese sentido, destacó la importancia de la nación bolivariana para el bloque debido a “su inmensa capacidad de producción energética, vital para el Mercosur”. “Alimentos, energía y tecnología serán las tres grandes claves del desarrollo de este mundo que viene”, aseveró.
Para la Presidenta argentina, los logros alcanzados en Mercosur “nos tienen que hacer redoblar el esfuerzo, unirnos más y no cerrarnos” para poder “vincularnos en mejores condiciones frente a un mundo, difícil y en mejores condiciones en un mundo hostil”.
Y sostuvo que “incorporar mayor tecnología y mayor valor agregado” implica “construir y seguir construyendo una historia común”.
Por otra parte, convocó a los demás mandatarios de la región a asumir el compromiso de que “cada decisión, que cada política que tomemos en el Mercosur, la tomemos con la visión completa de nuestros países, que lo hagamos con igualdad”, dado que los grupos de poder mundial “quieren volver a vernos separados y divididos, porque así se les hace mucho más fácil” ejercer sobre la región su dominio.
Con respecto a los acuerdos suscriptos en la reunión de la semana pasada en la ciudad de Cochabamba, cuando Unasur repudió la acción de algunos países de Europa contra el vuelo oficial del presidente Bolivia, Evo Morales, por presuponer que trasladaba en él al técnico disidente estadounidense Edward Snowden, señaló que “estamos aprobando resoluciones muy importantes, que tienen que ver con la dignidad de nuestros países y de nuestros pueblos”. “Que nadie se equivoque, no es una defensa al Presidente Evo Morales o al pueblo de Bolivia, porque cada uno de nosotros nos sentimos Evo y su pueblo, nos podía haber pasado a cualquiera de nosotros”, el incidente antes mencionado.
En ese sentido, señaló que “yo no puedo viajar a algunos países de Europa en el avión presidencial, porque en algunos países con rémora colonial algún acreedor que no quiso sumarse al canje de la deuda puede trabar un embargo sobre la nave”, explicó. “Hay nuevas formas de colonialismo, más sutiles que las que conocimos hace dos siglos, cuando venían por la plata y el oro y sometían”, destacó.
Por eso, señaló que “cada decisión de hoy tiene detrás historias de sangre terribles, pasados históricos que hemos vivido y que algunos quieren revivir”.
Finalmente, señaló que los integrantes de Mercosur son “diversos y plurales, distintos pero iguales en lo más importante, que es seguir creciendo con inclusión social, equidad y democracia”. “Esos deben ser los tres rasgos distintivos que tienen que seguir uniendo al Mercosur”, concluyó.

ARGENTINA Cena en honor de la Presidenta de la República de Brasil, Dilma Rousseff: Palabras de la Presidenta de la Nación

Cena en honor de la Presidenta de la República de Brasil, Dilma Rousseff: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ EN LA CENA EN HONOR DE LA PRESIDENTA DE LA REPÚBLICA FEDERATIVA DEL BRASIL, DILMA ROUSSEFF, Y SU COMITIVA, EN EL MUSEO DEL BICENTENARIO, CASA ROSADA
Muchísimas gracias buenas noches a todos y a todas.
Querida amiga y compañera Presidenta de la República del Brasil, Dilma Rousseff y a la distinguida comitiva que la acompaña; señores gobernadores de las distintas provincias argentinas; señores legisladores; señores empresarios y empresarias; también diviso desde aquí a artistas e intelectuales que nos acompañan en esta noche tan especial: quiero agradecer la presencia de todos ustedes y, fundamentalmente, confirmar cada una de las palabra, de las ideas que ha esbozado Dilma y que tienen que ver con la historia de la región y con la historia de nuestros propios países.
Yo digo que cuando hay dificultades, cuando hay diferencias, que siempre las hay, lo bueno es recordar la historia de dónde venimos, cómo estábamos y qué hicimos en estos diez años.
Porque tal vez allí, podamos encontrar las claves de cómo superar diferencias y lo que es más importante, poder profundizar la integración en una nueva reformulación de alianza estratégica, porque está muy claro que el mundo no es ni el de la década de los 90, del neoliberalismo, que realmente condujo a nuestros países a situaciones sociales, económicas e institucionales muy malas…
Yo recordaba hoy con el ministro de Industria, que durante los años 90, Argentina tenía superávit comercial con Brasil y, sin embargo, social y económicamente nos iba como el Demonio, por utilizar una frase generosa y algún eufemismo.
Y entonces creo que este mundo que hoy tenemos y que se ha derrumbado estrepitosamente, donde se nos planteaba como ideales o modelos de crecimiento a los países en desarrollo y se nos designaba a muchos de nosotros como gobiernos populistas, hemos podido, en estos diez años, en esta década ganada, desarrollar modelos virtuosos de crecimiento económico e inclusión social.
Por eso son virtuosos, porque también durante la década de los 90, la Argentina creció en términos económicos pero no en inclusión social.
Pero, ¿por qué digo esto? Es importante ver qué fue lo que pasó en estos diez años que nos permitió crecer de manera armónica.
Recién Dilma reconocía la labor de esos dos gigantes que fueron Lula y Néstor Kirchner. (APLAUSOS)
¿Por qué dos gigantes? Porque comprendieron que durante mucho tiempo, tal vez durante centurias casi, intereses que no vale la pena nombrar pero que todos ustedes saben cuáles son, les interesaba mantenernos enfrentados, divididos y casi como con intereses contrapuestos entre Argentina y Brasil.
El gran mérito de esos dos hombres, fue demostrar, precisamente, que se podía hacer otra política en cada uno de nuestros países y que además era necesario integrar definitivamente el MERCOSUR porque la suerte de uno y de otro país, estaban indisolublemente vinculadas y atadas.
Lo cierto es que en estos diez años, más allá de balanza comercial más o menos en superávit, más o menos, hemos crecido como nunca lo habíamos hecho en términos económicos y, además, hemos incluido a millones de compatriotas que no accedían a los servicios básicos de educación, de salud, de vivienda y de trabajo.
En el caso de Argentina tal vez más dramáticamente con el peso inconmensurable de una deuda externa que estrangulaba a la economía argentina y que nos obligó a realizar la reestructuración de deuda soberana más importante de la que se tenga memoria.
Hoy, se está hablando ya en todo el mundo de los planes de austeridad, de restricciones sociales y económicas, no están dando resultado y estamos viendo cómo se ha desmoronado Europa y los grandes países desarrollados que ponen a prueba la fortaleza de nuestros modelos.
¿Cuál es la gran prueba que afrontamos como responsables de las dos economías más importantes de la América del Sur, responsabilidad que no es solamente frente a nuestras sociedades, a nuestros pueblos, sino a toda la región?
Yo siempre digo que quien más arriba está, más responsabilidades tiene frente al conjunto de sus compatriotas o de quienes viven en una misma región.
Y yo creo que eso nos va a obligar a replantear y a reformular esta integración de una manera más densa, más profunda que tiene que ver con asociarnos, no solamente y vernos como clientes o ver cómo vendemos a un lado o al otro. Al contrario, creo que tenemos que aunarnos en investigación, en ciencia, en tecnología, en conocimiento para realmente conducir al conjunto de la región a un modelo de integración que no solamente pude ser el MERCOSUR, sino que tiene ser toda la América del Sur.
No es voluntarismo lo que estoy planteando, es sentido común e inteligencia. No inteligencia de creerme la más inteligente o que soy la que encontró el agujero al mate, como decimos aquí en la Argentina.
De ninguna manera, es simplemente una observación realista de cómo está el mundo y de las posibilidades que tiene la región por recursos naturales, por capacidades intelectuales, por los millones que todavía quedan por incluir, que no son solamente ciudadanos, sino también son usuarios y consumidores que tenemos que incluir en nuestros mercados y que tenemos que lograr, además, que consuman cada vez más nuestros propios productos, no solamente en materia de alimentos y primarios, sino también en productos de alto valor agregado.
Creo que era Napoleón el que decía que un ejemplo explica las cosas mejor que mil discursos. Hoy cuando estábamos compartiendo la reunión con la presidenta del Brasil, le relataba una experiencia de un empresario argentino, propietario de un laboratorio, que nos contaba…Ustedes saben que la Argentina es el único país que está produciendo hoy anticuerpos monoclonales, que son los insumos básicos para producir productos farmacéuticos oncológicos, o sea, para la lucha contra el cáncer.
Para que ustedes tengan una idea, aún estando produciendo esto, todavía tenemos un déficit comercial con los grandes países desarrollados que producen esto, de 215 millones de dólares anuales.
Este empresario, que hoy no nos acompaña porque está fuera del país y se disculpaba por ello, nos contaba que ha realizado una asociación estratégica con uno de los más importantes laboratorios brasileros, que va a invertir más de 100 millones de dólares, para transferir tecnología argentina y que también Brasil pueda producir anticuerpos monoclonales.
Y fíjense ustedes que estoy hablando de una actividad donde la ciencia, donde la investigación y la tecnología alcanzan su máxima expresión. Convengamos que toda la actividad farmacéutica y de laboratorios exige de un altísimo grado de capacitación en todos los recursos humanos.
Por lo tanto creo que esta asociación en una actividad que siempre ha sido casi patrimonio exclusivo de los países desarrollados…
Recuerdo en Roma, si me perdonan la digresión, una anécdota de Lula conmigo, habíamos sido ambos invitados por la FAO a la famosa conferencia contra el hambre, y estaba en ese momento una gran discusión con los biocombustibles y con declarar la Mazonía propiedad, patrimonio de la humanidad y Lula andaba muy enojado, con justa razón, por estas cosas y dijo que él estaba dispuesto a declarar a la Mazonía patrimonio de la humanidad si también los grandes laboratorios medicinales del mundo declaraban patrimonio de la humanidad a las patentes medicinales. Porque, en definitiva, era…(APLAUSOS)
Lo recuerdo porque despertó un gran aplauso como ahora de quienes estábamos escuchándolo y, en realidad, esto nos enseña un poco, me parece, lo que debemos hacer, no solamente en el campo de la industria farmacéutica, a la que tomé como ejemplo, sino en el caso de la biotecnología, sino también en el caso, y lo hemos charlado hoy mucho, de la industria automotriz.
Yo lo decía ayer en la inauguración de una fábrica que tanto en Brasil como en Argentina, las terminales automotrices, sé que hay empresarios de ellas hoy aquí, ninguna es de origen ni brasilero ni argentina, sí el sector autopartista.
Decía entonces que una cosa interesante sería explotar todo este conocimiento que tenemos en materia de software, de nanotecnología y también asociados con Brasil, pedirles a estas grandes automotrices, que tienen fantásticas ganancias aquí en nuestros países y que estamos muy contentos que ganen dinero, pero queremos también que inviertan en ciencia y tecnología, en autopartes de gran valor agregado, por lo menos una parte, para integración nacional, pero no solamente de fierros, sino también de alto valor agregado.
Por eso, estos son algunos de los ejemplos y además también, obviamente, reconocer el potencial y el volumen de la economía brasilera, una de las más importantes del mundo, Brasil tuvo una suerte que no tuvo la Argentina, que aún con distintos gobiernos, concibieron a la industria como un eje fundamental a diferencia de los que nos pasó a nosotros que derrumbaron todo el sector industrial argentino.
Hoy Dilma me preguntaba que habíamos sido el quinto país del mundo a principios de siglo, y es cierto, pero éramos un país productor de materias primas. Fuimos la primera economía latinoamericana durante los años 50, el país donde se creó el primer avión a propulsión, el país donde se crearon las primeras locomotoras, se hacían locomotoras en la República Argentina y trenes, rieles de trenes que hoy no hacemos ni en Brasil ni en Argentina y que tenemos que importarlos en ambos países.
Miren todas las cosas que podemos hacer: Brasil, gran productor de hierro; nosotros, con talleres diseminados en todo el país porque la industria ferroviaria, en Córdoba, en Buenos Aires, en Tucumán, supo ser de las más importantes de Latinoamérica.
Por lo tanto y para no aburrirlos, pero quiero decirles que tenemos una inmensa tarea por delante y también una inmensa ventaja en cuanto a cómo debe ser el modelo de integración.
Porque durante mucho se nos presentó a la Unión Europea como un modelo de integración y que ese era el camino a seguir y, bueno, algunos teníamos dudas porque cuando uno renuncia a determinados instrumentos fundantes de la economía, no es conveniente para los intereses de un país.
Creo que entonces, tenemos que aprender de fallas, de errores que se cometieron en otros lados para no hacerlo nosotros, pero saber, tener la certeza absoluta, gobernantes y gobernados, empresarios y trabajadores que el único camino para seguir con el crecimiento, el único camino para seguir mejorando la calidad de vida de nuestros trabajadores que, en definitiva, son también usuarios y consumidores de nuestros productos, el único camino para que nuestros empresarios, que han crecido enormemente en estos años.
Yo desafío a los empresarios, a muchos empresarios, a todos los empresarios argentinos y brasileños cómo les ha ido en esta última década, sea en el sector productivo, sea en el sector financiero, cómo les ha ido en estos últimos diez años y cómo les iba en los anteriores años.
Entonces, una mirada inteligente, desapasionada, objetiva sobre los resultados de estas políticas, son las que nos tienen que dar las claves para enfrentar los problemas, las diferencias y encontrar las soluciones, que no pueden ser más que más integración y mejor integración. No solamente más, sino que hacerlo mejor.
Que no es fácil hacer todo esto, por supuesto que no es fácil. ¿A alguno algo en estos diez años nos fue fácil, por lo menos a los argentinos? Nada nos fue fácil, todo nos fue difícil y todavía nos siguen queriendo poner desde muy afuera palos en la rueda.
Pero creo sinceramente que podemos hacerlo y debemos hacerlo, por sobre todas las cosas, porque necesitamos hacerlo.
Nosotros mismos, nuestra región, debe ser el reaseguro para seguir el modelo de crecimiento. Esperar que vengan desde afuera las soluciones, y cuando hablo de afuera, hablo desde afuera de la región, va a ser muy difícil porque el mundo está muy complicado.
Pero tenemos un mercado amplio, demandante, con capacidades y estoy absolutamente convencida de que tanto Dilma como quien les habla y también otros gobernantes de nuestra región que integran el MERCOSUR, y aún los que no lo integran y están queriendo venir al MERCOSUR, están convencidos, precisamente, de que aquí en la región, en la patria grande, en la casa grande está la solución. (APLAUSOS)
Por eso, quiero invitar a todos a un brindis: a un brindis, en primer lugar, en honor de mi querida amiga, la presidenta Dilma Rousseff; también quiero brindar en honor a esos dos grandes hombres que fueron Néstor Kirchner y que es Inácio Lula da Silva y quiero brindar por el MERCOSUR, por la UNASUR, por la CELAC, por la democracia, por el respeto a la voluntad popular y porque nunca más nadie crea que pueden venir a vendernos espejitos de colores. Ya se terminó esa época y no compramos más espejitos de colores.
¡Salud y muchas gracias! (APLAUSOS)

ARGENTINA Visita de la Presidenta de la República Federativa de Brasil, Dilma Rousseff: Declaraciones de la Presidenta de la Nación

Visita de la Presidenta de la República Federativa de Brasil, Dilma Rousseff: Declaraciones de la Presidenta de la Nación
DECLARACIONES A LOS MEDIOS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ CON MOTIVO DE LA VISITA OFICIAL A LA REPÚBLICA ARGENTINA DE LA PRESIDENTA DE LA REPÚBLICA FEDERATIVA DE BRASIL DILMA ROUSSEFF Y SU COMITIVA, EN EL SALÓN SUR, CASA ROSADA.
PRESIDENTA.- Muy buenas noches a todos y a todas, un saludo a todos los señores periodistas extranjeros, brasileros, fíjense que no les digo extranjeros a los brasileros, les digo brasileros porque es otra cosa, y por supuesto a nuestros compatriotas los argentinos. Primero, darle la bienvenida – un vez más – a nuestra querida amiga, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. Hoy hemos compartido una jornada muy extensa y muy constructiva.
En primer lugar, no podemos soslayar hechos muy importantes, que han sucedido en la región, en los últimos días. Hace apenas unos días, en la República del Paraguay, integrante del MERCOSUR, fundadora del MERCOSUR hubo elecciones democráticas en una jornada cívica ejemplar, resultando electo el presidente Horacio Cartes, del Partido Colorado; le dimos todos los integrantes del MERCOSUR la bienvenida y le dijimos que lo esperamos en el MERCOSUR, tal cual fue siempre el espíritu que se planteó en la oportunidad cuando aconteció el episodio con el presidente Lugo. Así que la primera cuestión, que hemos abordado con la presidenta fue precisamente lo contento y felices que estamos de que, finalmente, el MERCOSUR pueda volver a integrarse.
Y en segundo lugar, obviamente, la situación y lo que vivimos, durante el fin de semana pasado, en la República Bolivariana de Venezuela, cuando asumió el presidente constitucional Nicolás Maduro y también – por qué no decirlo- la maravillosa reunión y la fantástica declaración que alumbró en la Ciudad de Lima. Dilma y yo sabemos por qué nos reímos, algún día en nuestras memorias lo contaremos, la maravillosa y excelente declaración, que emitió la UNASUR, como siempre, por unanimidad, pero además con un contenido muy fuerte y muy definitorio de lo que pensamos todos los presidentes y las presidentas, que integramos la UNASUR respecto de la democracia, respecto del respeto a la voluntad popular y esencialmente la condena a los hechos de violencia y la felicidad siempre, obviamente, de que los pueblos puedan expresarse libremente.
Luego, como corresponde, pasamos revista a toda la relación bilateral, que era nuestra agenda comercial, también en materia de inversiones, de desarrollo, de financiamiento. También las dificultades que hoy atraviesa el mundo, el mundo desarrollado esencialmente, que parece no recuperarse y que exige por parte de nuestros países, un esfuerzo adicional al que siempre hemos hecho para conjurar y contrarrestar, si se me permite el término, conjurar suena medio de aquelarre, y enfrentar esas dificultades que, obviamente, tenemos los países emergentes que durante la última década hemos sido, precisamente, los que hemos sostenido el crecimiento de la actividad económica global y que hemos producido un fantástico fenómeno de inclusión social, sobre todo, en un continente como la América del Sur.
También quedamos en que los cuadros técnicos, porque participamos en reuniones ampliadas durante toda la tarde, jornadas muy extensas y constructivas, van a continuar con los cuadros técnicos en la ciudad de Montevideo, el día martes próximo porque el día lunes tiene lugar una reunión de uno de los organismos del MERCOSUR en Montevideo.
Por lo tanto, los funcionarios que estuvieron hoy participando de las reuniones con ambas presidentas, van a concurrir a esa reunión y allí van a volver a reunirse para terminar de acordar los puntos sobre los cuales llegamos a conclusiones y acuerdos en el día de la fecha.
Así que, estamos muy contentos, muy contentas, perdón, y contentos, también incluimos a los hombres de la reunión y, seguramente, nuestra próxima reunión, tal cual es costumbre será dentro de tres meses en Brasil.
En ese interín, como siempre, hay reuniones permanentes.
Así que, estamos muy contentos de recibirla a la Presidenta aquí en la Argentina y a todos los funcionarios.
Se ha extendido un poco la reunión y tenemos una cena donde hay gente que también nos está esperando.
Así que, les agradecemos la presencia a todos ustedes y tengan muy buenas noches todos y todas.
SEGUNDA INTERVENCIÓN, PRESIDENTA.- Quiero comentar algo porque realmente la última parte de la conversación estuvimos comentando, yo no sabía que Dilma había leído: “Recuerdo de la Muerte”. Me dijo que era una gran obra literaria y para mí – que la leí en los años 80, aproximadamente – también es uno de los mejores libros de la Argentina y le comentaba que es muy cinematográfico y que siempre he soñado con que esa película pudiera ser filmada y me dijo: “sin lugar a dudas, es una película para filmarla porque es absolutamente cinematográfica”. Hasta más me estuvo explicando cómo la filmaría. Por eso nos demoramos, un poco, en llegar aquí, y le prometí que le iba a enviar… porque ella me habló de Ricardo Darín y de su admiración por ese actor argentino y estuvimos hasta comentando “Un cuento chino”. Para que ustedes vean. Gracias. (Aplausos)

ARGENTINA La Presidenta recibió a su par de Brasil, Dilma Rousseff

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Jueves, 25 de Abril de 2013
La Presidenta recibió a su par de Brasil, Dilma Rousseff

La Jefa de Estado de Brasil, Dilma Rousseff, inició este mediodía una visita oficial a la Argentina, al ser recibida en la Casa de Gobierno por la presidenta Cristina Fernández. Ambas mandatarias mantuvieron una reunión privada y luego una reunión de trabajo en la que trataron temas de agenda común. En una declaración conjunta, manifestaron su satisfacción porque el Mercosur vuelva a integrarse, tras la elección de Horacio Cartes en Paraguay. El martes próximo habrá un encuentro de equipos técnicos de ambos países en Montevideo, Uruguay.
Durante una declaración de prensa, brindada en el Salón Sur al término de la audiencia, la presidenta Cristina Fernández, destacó que entre otros puntos se trataron “hechos muy importantes que han ocurrido en la región”. Manifestó la satisfacción de los países integrantes del Mercosur por la realización de elecciones libres y democráticas en Paraguay, en las que resultó electo el presidente Horacio Cartes, y remarcó que ambas mandatarias están “contentas porque el Mercosur pueda volver a integrarse”.
Asimismo, destacó la “maravillosa reunión de Lima y la fantástica declaración que emitió la UNASUR por unanimidad” en apoyo a la elección de Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela.
La Jefa de Estado informó que junto a su par brasileña pasaron “revista a toda la agenda bilateral, nuestra agenda comercial, en materia de inversiones, desarrollo, financiamiento”. También, dialogaron acerca de “las dificultades que hoy vive el mundo, sobre todo el mundo desarrollado”, crisis que “exige un esfuerzo suplementario para nuestros países, para enfrentar las dificultades”. Señaló que justamente fueron los países en desarrollo “los que hemos sostenido el crecimiento de la actividad económica global y generamos un proceso de inclusión social”.
Por otra parte, Cristina Fernández anunció que “las reuniones van a continuar con los equipos técnicos en Montevideo, porque hay una reunión de los equipos del Mercosur”. Indicó que en esa ocasión, los especialistas “van a terminar de acordar los puntos sobre los que llegamos a conclusiones en el día de la fecha”. Y anticipó que la próxima reunión bilateral tendrá lugar en Brasil, dentro de tres meses.
Por su parte, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, destacó “la importancia que Argentina y Brasil tienen en esta región del mundo”. “Creo que argentina y Brasil tienen un rol muy importante, hablamos de dos países muy importantes de la región, que buscan su desarrollo y coinciden en la búsqueda de la justicia social, de la democracia”, expresó.
Al destacar la visión conjunta que ambos países llevan adelante en organismos como Mercosur, Unasur y CELAC, la mandataria subrayó “la fantástica contribución que fue dada por dos latinoamericanos: Néstor Kirchner y Lula Da Silva, cuando hablamos de esta perspectiva multilateral, de desarrollo, de democracia, sobre la función que esos organismos han desempeñado”.
Rousseff destacó “la labor cumplida por Unasur en la elección del presidente Nicolás Maduro”. Señaló que “ese rol democrático representa un rol de estabilidad en la región” y agregó que Latinoamérica es “una región sin guerras, sin conflictos étnicos ni religiosos, y constituimos una región que puede construir consensos”.
La mandataria brasileña señaló que con su par argentina lograron “un entendimiento mayor sobre la situación en que nos encontramos”. Explicó que “hace cinco años estamos en una coyuntura muy difícil para los países desarrollados” y remarcó: “Enfrentamos esta crisis no con menos, sino con más integración”.
Dilma aseguró que “el diálogo es la mejor forma de alcanzar soluciones”. Y anticipó su “convicción de que la empresa brasileña Vale encontrará la forma de construir el mejor acuerdo con la Argentina”, en el conflicto por su instalación en la provincia de Mendoza.
“Sabemos la importancia de las inversiones recíprocas y de las relaciones que existen entre nuestros países en las áreas más diversas”, explicó la mandataria, al tiempo que resaltó “la necesidad de ampliar el comercio, ampliar las inversiones, y los flujos financieros”, incluyendo “las actividades educativas, científicas y culturales”.
En ese sentido, la Jefa de Estado del país vecino comentó la “gran admiración por el cine argentino” en la comitiva que la acompaña. Y anticipó que con Cristina Fernández dialogaron sobre la posibilidad de aumentar la cooperación en esa materia.
Durante la audiencia, la mandataria argentina estuvo acompañada en este último acto, que tuvo lugar en el Salón de las Mujeres del Bicentenario, por una comitiva integrada por la presidenta del Banco Central de la República Argentina, Mercedes Marco Del Pont; el presidente de YPF, Miguel Galuccio; el viceministro de Economía, Axel Kicillof; el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli; el secretario de Energía, Daniel Cameron; el secretario de Minería, Jorge Mayoral y la secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri.

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