Despertar Nacional

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ARGENTINA Celebración del Día de la Bandera en Rosario: Palabras de la Presidenta de la Nación

Celebración del Día de la Bandera en Rosario: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ, EN EL ACTO DE CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA BANDERA REALIZADO EN LA CIUDAD DE ROSARIO, PROVINCIA DE SANTA FE

Muchas gracias, muchas gracias a todos y a todas:
Señor Vicegobernador de la provincia de Santa Fe en ejercicio del Poder Ejecutivo; señora Intendenta de la ciudad de Rosario; a mis queridos jóvenes y a excombatientes de Malvinas, fueron ustedes, combatientes de Malvinas hace ya unos cuantos años igual que estos chicos que hoy agitan sus banderas, los que debieron ir a defender esa bandera que Belgrano recién nos mostraba de la bandera de los enemigos.
La verdad que me encuentro muy feliz de estar en Rosario, en este renovado homenaje a la Bandera Nacional, donde vemos el Monumento Nacional a la Bandera orgullo de todos los argentinos, frente a nuestro río en un día de sol maravilloso.
Yo la escuchaba recién atentamente a la señora Intendenta enumerar todos los logros de la ciudad. Y recordaba también cuando venía en el helicóptero, no de ahora, sino cuando lo acompañé por primera vez a él como presidente de la Nación a Rosario. También recordaba que, cuando aterrizábamos en el aeropuerto de Rosario y tomábamos el helicóptero y veníamos atravesando todo Rosario, divisábamos claramente, ya desde la salida de Rosario, solo, erguido el Monumento a la Bandera, era lo más alto y lo primero que uno veía cuando venía en helicóptero.
Diez años después que vengo, el Monumento prácticamente no se ve porque está ocultado por la infinidad de edificios maravillosos que se han levantado y que son el producto -usted no podrán desconocerlo- de un modelo económico, político, nacional. Porque…¿sabe qué pasa? No he venido a hacer campaña, por favor, pero bueno quiero explicarles también a los santafesinos, a los rosarinos y a los argentinos, que esa magnífica formulación de edificios que ha significado además que mucha gente ha ganado mucho dinero, que ha podido permitir dar trabajo a miles y miles de trabajadores de la construcción, de vendedores de materiales, de plomeros, de gasistas, de albañiles, de pintores, son producto de un modelo nacional, de un proyecto nacional.
Entonces creo que, si nos damos cuenta de eso, creo que si nos damos cuenta de eso y articulamos inteligentemente el esfuerzo nacional, provincial y municipal podemos potenciar aún más -es increíble los invito- yo sé que muy poca gente puede andar en helicóptero, pero algunos de los que han tenido o han hecho grandes fortunas tienen también helicópteros y pueden hacerlo.
Miren, no se ve el Monumento a la Bandera; desde que uno sale el río está cubierto de edificios modernísimos altísimos, lujosos, hermosos. ¿Y saben qué? Me encanta, me da mucha alegría que tanta gente haya podido progresar en estos años. Y que Rosario, aquella Rosario que algún medio de comunicación quiso mostrar en algún momento con falsedades, que la gente vivía de animales, hoy es una ciudad pujante, maravillosa que crece todos los días.
Yo vengo hoy a recordar acá junto a todos los argentinos, a ese gran hombre, a ese gran patriota que fue Manuel Belgrano, que como decía recién quien lo representaba en la ficción -en una muy buena ficción debo reconocerlo-, vio la necesidad de crear una bandera para identificar al pueblo argentino frente a los que eran sus enemigos. La necesidad de los símbolos como identidad nacional.
Contaba que pidió permiso al Triunvirato y el Triunvirato no le contestó. Es que desde Buenos Aires, desde ese modelo centralista, nunca contestaban las demandas populares y las necesidades del pueblo. Era necesario, precisamente. construir un modelo nacional, popular, federal, de reconstrucción nacional; ese Belgrano que tantas veces fue atacado, ignorado en aquellos tiempos contemporáneos. Hoy es un héroe, pero en aquel momento algunos lo tachaban de loco, de loco cuando decidió fundar la bandera y no le contestaron; cuando también le ordenaron, ante derrotas en Bolivia y en el Alto Perú, retirarse a Buenos Aires y donde él, que era un político que se hizo militar, pero era un político incorrecto afortunadamente, decidió desobedecer las órdenes y presentar batalla en Salta y Tucumán.
Si no hubiera sido por la desobediencia, si no hubiera sido por la valentía y el coraje para oponerse a lo que el establishment de la época le imponía, hoy tal vez estaríamos todavía con el yugo colonial y San Martín jamás hubiera podido cruzar los Andes para liberar a pueblos hermanos. La historia hay que contarla completa para entenderla. Hay que contarla completa, porque sino, corremos el riesgo de cometer nuevamente errores.
Y ustedes me dirán por qué hablamos de cometer errores. Y porque cualquiera tiene derecho a preguntarse, bueno, si hubo malos gobiernos los errores fueron de esos gobiernos. Podemos decirlo eso en tiempos de dictadura, en tiempos donde los argentinos no teníamos el derecho a votar y nos imponían el yugo de las dictaduras. Pero cuando los argentinos podemos votar y elegir libremente, al menos dos de nuestros poderes, el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, por ahora, no sea cosa que en algún momento venga una cautelar y no nos dejen votar presidente o legisladores. No sería extraño que nos dicten alguna cautelar y nos impidan votar legisladores o presidente. Si el presidente o los legisladores no son convenientes, pueden que lo hagan.
Por eso decía entonces que es necesario hacernos cargo también todos los argentinos de los distintos estamentos, dirigentes políticos, militantes, el ciudadano de a pie también. En democracia cuando hay la posibilidad de ejercer libremente el voto, la responsabilidad también de los gobiernos que tenemos es de cada uno de los 40 millones de argentinos.
Esto es importante porque es el ejercicio puro y profundo de la democracia, esta democracia que tanto nos costó construir y conseguir, pero que mucho más nos costó y nos va a costar profundizar. Porque sabemos que el acto de la democracia no es solamente el acto de votar. Es lo que viene después también. Es la posibilidad de legitimar a través de la acción de gobierno que se está gobernando realmente para todos los argentinos pero, por sobre todas las cosas, para aquellos sectores más vulnerables, para los que más necesitan y además en defensa de los intereses nacionales.
Y yo cuando venía para aquí me preguntaba…qué similitud…a mí me gusta mucho, saben qué, me gusta mucho la historia, primero porque me gusta y segundo porque creo que de ella se pueden aprender muchas cosas. Nunca se repite la historia, nunca la historia es igual, pero tiene enseñanzas y tiene resultados que uno puede asimilar y, fundamentalmente, aplicar a nuestra realidad cotidiana.
Y me preguntaba: ¿cuáles son los enemigos que enfrentó Belgrano? Eran potencias coloniales, grandes potencias que en aquel momento del desarrollo histórico mundial, lo hacía a través de un colonialismo que se practicaba fundamentalmente en el plano territorial, en el plano militar, en el plano de dominación estrictamente colonial con gobiernos impuestos desde las grandes metrópolis.
¿Y qué similitud tenemos entonces de aquellos gobiernos impuestos por las grandes metrópolis que se llevaban de aquí todo para el gran mundo desarrollado con este mundo contemporáneo? ¿Con qué enfrentaron Mariano Moreno, Belgrano, Castelli, Monteagudo? Primero, se hicieron militares, pero fundamentalmente con las ideas, con las ideas de desarrollar una independencia que no solamente era territorial, sino que además era económica, social y cultural.
Y digo hoy que hemos vivido los argentinos tantos momentos tan difíciles, ¿cuál es el modelo de dominio que se quiere tener sobre los países? Ya no es necesario mandar ejércitos, ya no es necesario poner gobiernos. En los países se encuentran dirigentes que se les…sin ningún tipo de problema y gobiernan en nombre de esos intereses traicionando los intereses del pueblo y de la patria.
Nos ha pasado, no quiero ser fiscal de nadie, algunos tal vez porque estaban convencidos de que ese era el modelo a seguir, porque estaban convencidos que los argentinos no valíamos la pena, no teníamos las suficientes capacidades o inteligencias. Yo me inclino porque ellos no tenían el suficiente coraje o valentía para hacer las cosas que tenían que hacer. Pero bueno, son visiones discutibles y opinables, como todas las visiones que uno tiene acerca de los grandes hechos históricos.
Lo que no es subjetivo, lo que es absolutamente objetivo, lo que es absolutamente cuantificable, lo que es absolutamente palpable y muchos en el cuero propio, fue el resultado de esas políticas de endeudamiento, de hambre, de falta de trabajo, de gente que se iba del país, de científicos que no tenían oportunidades y abandonaban la República Argentina, de universidades en la miseria, con profesores que ganaban dos mangos y con que nadie podía ingresar a la universidad porque no tenían ni para pagar el colectivo siquiera y entonces la universidad gratuita se transformaba solamente en un mito constitucional o en letra muerta de la Constitución.
¿Quiénes son hoy esos? Son los que desde los tribunales del exterior pretenden que le paguemos por afuera de lo que ordenamos en la reestructuración de la deuda y encuentran también aliados internos. Basta leer algunos diarios, basta escuchar algunas voces para darse cuenta que los personajes pueden cambiar, pero las metodologías y fundamentalmente aquellos que tienen colonizada la mente no cambian a través de los tiempos. Algunos simplemente por una cuestión cultural, algunos simplemente porque quieren diferenciarse de lo que parece demasiado nacional y popular, porque es un poco oscura la piel o porque los trabajadores o los obreros o porque algunas cosas, sin darse cuenta creo humildemente, que esa clase media potente argentina nació precisamente porque pudo haber fábricas y obreros que generaran hijos para la clase media y que después los obreros que venían atrás contrataran los servicios de esos profesionales y de esa clase media.
Por eso es importante la historia, por eso es importante recordar, y esas son las luchas y las batallas contemporáneas, de un mundo también decadente que se está cayendo.
Fíjense ustedes, a diferencia de nuestro país, de nuestra historia, cuando las monarquías parecía que caían bajo el yugo napoleónico en 1815 volvieron a restaurarse y prácticamente gobernaron por todo lo que seguía del siglo XIX, casi hasta la Primera Guerra Mundial.
Acá, no digo suerte, porque la verdad que al mundo le vaya mal no es ninguna suerte, pero a lo que le está yendo mal, es al modelo que impusieron aquí durante algún tiempo o que todavía algunos siguen añorando.
Claro que también es cierto que algunos pueden añorarlo porque en aquel tiempo se conseguía mano de obra barata para todo y para cualquier cosa en la República Argentina. Y hoy ya no, porque hay una dignidad a través del trabajo, de la Asignación Universal por Hijo, de la asignación por el embarazo, del Plan PRO.CRE.AR también, que permite que nuestras clases medias puedan acceder a la vivienda y los planes federales. Les resulta más difícil.
Ni qué hablar de los juicios de lesa humanidad con alguna gente comprometida, no solamente, porque hasta en eso también hubo simplificación, reduccionismo y yo creo que ocultamiento adrede para que únicamente aparecieran como responsables de lo que había pasado los uniformados. Pero atrás de los uniformados, estaban los que los empujaron para que pasaran las cosas que pasaron en el país y fueron los que estaban atrás los que se quedaron con todo lo económico, no los uniformados. Eso también hay que decirlo con todas las letras.
Veo de aquí pañuelos blancos y de HIJOS, 35 años esperando justicia. Gracias a nadie, ustedes se lo ganaron con la lucha inclaudicable, pidiendo siempre justicia y aplicación de la ley y la Constitución.
Por eso, al recordar a Belgrano hay que recordarlo contextualizado también en nuestra época. Y yo les pregunto: si Manuel Belgrano viviera, si hoy estuviera aquí con nosotros, ¿con quién creen que estaría Manuel Belgrano? ¿A quién apoyaría Manuel Belgrano? Ese hombre de la industria nacional, ese hombre que hablaba del comercio, ese hombre que hablaba de los pueblos originarios. Hay que hacerse esa pregunta y les puedo asegurar que no te equivocas.
Yo siempre digo, cuando veo a las Madres, a las Abuelas, a los HIJOS, junto a nosotros, cuando voy a visitar una fábrica y veo a los trabajadores, jóvenes en su gran mayoría, tal vez muchos en su primer trabajo junto a nosotros, cuando voy a las universidades a inaugurar las nuevas universidades, más de 9 universidades inauguradas y refaccionadas muchas de ellas…hoy hay 48 universidades, no hay una sola universidad que no haya tenido inversión en infraestructura, cuando veo los salarios de los docentes, de los no docentes, cuando veo el aumento de la matrícula estudiantil, cuando vine hace poco a Rosario, bah, no hace tan poco, hará ya más de un año y pico, a inaugurar ese laboratorio que no me acuerdo el nombre pero era muy moderno y me contaban –IBR, acá me dice el Chivo- y me acuerdo, tal vez esté acá entre la gente, uno de los científicos del CONICET me decía “sabe, doctora, cuando llovía teníamos que investigar y trabajar poniéndonos las botas porque se inundaba el sótano donde teníamos todos los materiales y las maquinarias y teníamos que ponernos botas como si estuviéramos en medio de la lluvia del campo y ahora mire el laboratorio que tenemos”.
Hemos inaugurado infinidad de obras, de facultades, de laboratorios, han retornado ya 1.000 científicos al país y queremos seguir trabajando para que otros argentinos vuelvan a encontrar en su patria la posibilidad de ser.
Todas estas libertades que hemos conquistado, porque el trabajo es libertad, tener trabajo es tener libertad; tener salario digno, es tener libertad; tener educación, es tener libertad; tener la posibilidad de que tu hijo vaya a la escuela, bien vestido, bien comido, bien dormido, es libertad también. Esa es la verdadera libertad. Por esa pelearon Moreno, Belgrano, San Martín, Rosas, Yrigoyen, Perón, tantos argentinos, Eva, nuestra inolvidable, que ya no nos pertenece, es de todos los argentinos. Y todavía nos falta conquistar más libertades, todavía nos quedan vergüenzas, todavía tenemos cosas que lograr, sobre todo, desde aquí, de Santa Fe.
Creo que todos saben que ayer estuve también ante otro hecho histórico. Yo soy una agradecida a Dios y a la vida. Ayer me tocó presidir el homenaje, el cumpleaños de los 400 años de la Universidad Nacional de Córdoba donde se forjó la reforma de 1918, verdadero hito en la historia, no solamente argentina, sino Latinoamericana.
Y si alguno me escuchó, me habrán escuchado leer algunas de las páginas del manifiesto del 18, de esos estudiantes, de esa juventud maravillosa que peleaba por el derecho a la libre cátedra, opinar, a la libertad, en contra de los cenáculos, de las aristocracias y las castas, lucha que comenzó allí y que luego se expandió como una chispa en la pradera. También llegó a mi vieja y querida Universidad Nacional de La Plata.
Yo leí anoche una parte de ese manifiesto y después, cuando volvía en el avión, seguí leyendo otras partes que no había leído en el acto, pero que me parece que es pertinente que recordemos.
Esto sucedió en 1918: un joven Deodoro Roca fue el que lo hizo y fueron varios los que lo firmaron, pero él fue el redactor. Siempre hay uno que escribe, es así en todas partes, después los demás leen, corrigen, agregan, pero siempre hay uno que escribe.
Y fíjense, quiero leerles tres o cuatro frases que no leí ayer. Escuchen atentamente por favor y luego les voy a proponer un cambio, como una suerte de juego. Decía Deodoro Roca: “Las universidades han llegado a ser así fiel reflejo de estas sociedades decadentes que se empeñan en ofrecer el triste espectáculo de una inmovilidad senil –senil de viejo-“. Decía también: “Nuestro régimen universitario, aún el más reciente, es anacrónico, está fundado sobre una especie de derecho divino, el derecho divino del profesorado universitario”. Fíjense. “Ahora advertimos que la reciente reforma, sinceramente liberal, aportada a la Universidad de Córdoba por el doctor José Matienzo, no ha inaugurado una democracia universitaria, ha sancionado el predominio de una casta de profesores”.
Claro, uno ve las universidades modernas, uno ve las universidades de hoy, con libertad, con participación y dice “¿Pero esto pasaba en el 18?”. Sí, esto pasaba en 1918 en las universidades argentinas que hoy son ejemplo de democracia.
Y miren esta última frase y no quiero molestarlos más: “No se reformaban ni planes ni reglamentos –decía Deodoro Roca- por temor de que alguien en los cambios pudiera perder su emplea. La consigna de ‘hoy para ti, mañana para mí’ corría de boca en boca y asumía la preeminencia de estatuto universitario”.
Yo les propongo…el juego es claro: saquen profesores universitarios, saquen universidades o sistema universitario, pongan algún poder que es el tercer poder después del Poder Ejecutivo y en lugar de profesores, jueces, y la verdad que Deodoro Roca merecería estar acá hoy junto a nosotros.
¿Con quién creen que estaría? Que estaría con Belgrano, con San Martín, con Yrigoyen, con nosotros también. ¿Saben por qué? Porque no hay nada más importante que una sociedad democrática, pero una sociedad democrática en serio, donde la ley es pareja para todos, donde la igualdad, consagrada por la Constitución no es letra muerta, sino que da lo mismo llamarse Pérez que algún apellido ilustre. Pero todos sabemos que todavía, por lo menos, en algún sector de las instituciones, esto no es así.
Y llegaba aquí también y leía un diario, una contratapa de un diario de la Capital, que también se edita aquí en Rosario, con el nombre especial de la ciudad de Rosario, un gran escritor, un escritor que muchas veces no está de acuerdo con nosotros y es bueno que así sea porque ayuda a tener mejores ideas y a contradecir las propias y pensar que a lo mejor tiene razón. Y la verdad que este escritor, que no es abogado, este escritor que no es académico nombrado por la Academia del Derecho, que es simplemente un observador crítico, un observar yo diría que imparcial porque tiene posturas muy independientes, decía que ha aparecido en la República Argentina, contrariando a todo el sistema constitucional argentino, un derecho de veto que solamente en la Constitución le reconoce al Poder Ejecutivo y que hoy ya se ha trasladado al Poder Judicial que veta las leyes que hacen legisladores, presidentes.
La verdad que cuando hablan de tanta reforma constitucional, que reelección, que no reelección, la verdad que en el 2015 yo quiero ser jueza. La verdad es esa: yo en el 2015 quiero ser jueza. ¿Para qué presidenta? Pero no jueza de la Corte tampoco, apenas de primera instancia, una jueza federal por ahí perdida, o nacional y correccional, para que pueda tener simplemente una lapicera, un papel, una cautelar, firmar ¡y qué me importa lo que vota la gente, qué me importan los diputados, qué me importan los senadores, qué me importa el Presidente, si voy y le tumbo todo! Esta es la verdad. Así que, ya saben, “Cristina jueza 2015”.
Porque la verdad que hay que tomarlo con humor. Pero piénsenlo bien, porque además, si sos juez, no pagas impuesto a las ganancias, no hacés declaraciones juradas, nadie te conoce, viajas cuando querés y a dónde querés sin poder explicar nada de cómo viajás, cómo tenés y dónde vivís. Las ventajas son innumerables, así que, los que estén pensando en ser legisladores, senadores, gobernadores o intendentes, les recomiendo que replanteen sus ambiciones por algo más cómodo y seguro por favor, y donde además nadie te critica porque nadie te conoce. Lo único que tenés que hacer es encontrar algún gil que sea presidente para que junte la guita que te pague los sueldos, para que te haga los edificios, para que mantenga al pueblo y para que no pase lo que pasó en el 2001. Eso es lo que hay que hacer, la verdad. Así que, bueno…
La verdad que sí, he aprendido a utilizar el humor y la alegría como el remedio más potente contra las heridas y los dolores que algunos que te infligen, o contra los daños que algunos creen que te causan, como si fueran daños a una persona y no a un sistema, como si fueran daños a un modelo democrático. ¿Porque saben qué? Es tan maravilloso querer en serio que la voluntad popular está por sobre cualquier otro poder y que el derecho a votar….Me cuesta que en este siglo XXI, en este tercer centenario de la República, estén impidiendo a los argentinos votar.
Por eso digo que más temprano que tarde, vamos a lograrlo, porque es un compromiso de democratizar a los tres poderes del Estado, no para este gobierno ni para el que viene, ni para el de ayer, es para la historia, es para todos ustedes, para que cuando sus hijos o ustedes se sienten frente a un juez sepan que ese juez está controlado también, porque ustedes votaron y por lo tanto su vida, su patrimonio y su libertad no están sujetos al antojo mediático de las grandes corporaciones o al poder de los que solamente tienen dinero y entonces pueden imponer criterios, sentencias y tantas otras cosas más.
En realidad, no es cargar las tintas sobre esto, sino también entender qué pasó. ¿Y saben qué pasó? Que nosotros, desde los propios partidos políticos, más a la derecha, más a la izquierda, más al centro, no importa, hablo de los partidos políticos, esos consagrados en el artículo 38 como los únicos representantes institucionales del pueblo. No fue una introducción que hiciéramos nosotros los peronistas, la impulsó la figura del doctor Alfonsín que quería consagrar, él era un obsesivo del sistema de partidos políticos en la República Argentina, y consagró esa representación que toda representación popular se debe canalizar a través de los partidos políticos, y lo que es más importante, el artículo número 1 de nuestra Constitución que establece desde 1853 en adelante, el sistema representativo, republicano y federal.
Y lo digo con mucha tranquilidad, con mucha serenidad, porque hemos hecho mucho, hemos hecho muchas cosas y la verdad que durante décadas no de ahora, yo creo que del año 30, o del 40 y pico o del 50 y pico cambiaban gobiernos, dictaduras, democracias, echaban presidentes, cerraban el Congreso y había un sector que siempre permanecía cristalizado y en estamento. Eso también es parte de la historia. Sería insensato y también no sería cierto, sería ingrato cargar todas las tintas sobre esta actualidad o sobre las autoridades actuales. Pero qué oportunidad se han perdido de encabezar un proceso de cambio como el que empezó Néstor Kirchner en el año 2003, qué oportunidad perdida; oportunidad perdida para la democracia y las instituciones.
Yo espero, porque siempre hay tiempo para cambiar, siempre hay tiempo para elegir, siempre hay tiempo para decidir ser un poco mejor; no el mejor, no hay nadie perfecto, no hay nadie que pueda decir yo soy el mejor, yo soy la mejor.
Ahora bajo y me vas a conocer en la vida real, pero esperá un cachito que todavía tengo que decir algunas cosas de la vida real.
Pero bueno, no quiero extenderme demasiado y decirles a todos los argentinos, a todos y a todas las argentinas, 40 millones que tengo que gobernar, que la carga es pesada y es difícil, y sé también que me la van a querer hacer todavía más difícil.
Porque cuando uno toca determinadas corporaciones, cuando uno toca determinados poderes, enseguida viene el vuelto. No importa, si mi rol en la historia es haber abierto el debate por una Justicia democrática, por una Justicia legítima y mejor en la República Argentina, estoy dispuesta a aguantar todo lo que se me venga encima, como siempre lo he hecho en la vida. No tengo miedo, no tengo temores.
Mi compromiso es con la historia, con el pueblo y, fundamentalmente, con la memoria de aquellos que dieron su vida para vivir en una Argentina mejor. Mi compromiso es con Belgrano, es con Moreno, es con San Martín, es con Rosas, con Yrigoyen, es con Perón, es con Eva, es con los más de 30 mil desaparecidos en la República Argentina, con los millones y millones de trabajadores que se quedaron sin trabajo, con los pibes que vieron fracasar a sus padres sin trabajo, es también por lograr una Justicia que de verdadera seguridad a los argentinos.
Quiero decirles también que parte de los problemas terribles de seguridad que tenemos en el país, desde el narcotráfico, desde la violencia, desde la trata, también tiene que ver con la Justicia. No hay buena seguridad sin buena justicia, y nadie mejor que ustedes en Rosario para saberlo.
Por eso, no es solamente una cuestión institucional, es la vida de nuestros pibes, es la vida de nuestros hijos, de poder salir a la calle con tranquilidad y que no haya alguien vendiéndole cualquier porquería, y que los que saben que venden cualquier porquería no hagan nada o tengan complicidades también. ¿O qué se creen que soy estúpida, que no me doy cuenta? Y esto atraviesa a todos: Fuerzas de Seguridad, Justicia.
Entonces, no se trata solamente de una disputa o una cuestión de carácter constitucional, no es una cuestión de derecho institucional. Es simplemente el derecho a tener una vida mejor por parte de los 40 millones de argentinos y por eso me voy a seguir jugando como lo hice toda mi vida.
Gracias Rosario, gracias Santa Fe. ¡Feliz Día de la Bandera! ¡Viva la Patria, viva la Patria, viva la Patria, viva Argentina!
Gracias. (APLAUSOS)

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ARGENTINA “La voluntad popular está por encima de cualquier poder”, remarcó la Presidenta en Rosario

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Jueves, 20 de Junio de 2013
“La voluntad popular está por encima de cualquier poder”, remarcó la Presidenta en Rosario

Durante la celebración por el Día de la Bandera en Rosario, la presidenta Cristina Fernández destacó la lucha de patriotas como Manuel Belgrano y consideró que en la actualidad “tener trabajo, tener salario digno, tener educación es tener libertad”. La Jefa de Estado fustigó el fallo contra la reforma del Consejo de la Magistratura, al señalar que “cuesta creer que en el Siglo XXI estén impidiendo a los argentinos votar”. Pero reiteró que “más temprano que tarde, vamos a democratizar a todos los poderes del Estado”.
Crecimiento de Rosario y de la Nación
La presidenta Cristina Fernández recordó que cuando acompañaba al ex presidente Néstor Kirchner a la ciudad de Rosario en 2003, desde el helicóptero sólo se divisaba “erguido el Monumento a la Bandera”. Remarcó que diez años después, “el monumento está ocultado por la infinidad de maravillosos edificios, que son el producto de un modelo nacional y popular”.
Sostuvo que “esa magnífica formulación de edificios, ha significado que mucha gente ha ganado mucho dinero, que ha permitido darle trabajo a miles de obreros de la construcción” y recalcó que “son producto de un proyecto nacional y popular”. “Si nos damos cuenta de eso y articulamos inteligentemente el esfuerzo nacional, provincial y municipal, podemos crecer mucho más”, consideró.
La Jefa de Estado afirmó que “aquella Rosario que algún medio de comunicación mostró con falsedades, hoy es una ciudad pujante que crece todos los días”.
El recuerdo de Belgrano
La Primera Mandataria destacó la decisión de “recordar a ese gran hombre, ese gran patriota, que fue Manuel Belgrano”. Sostuvo que el creador del estandarte nacional “vio la necesidad de crear una bandera para identificar al pueblo argentino, frente a lo que eran sus enemigos”.
Rememoró que fue a contramano de las decisiones del gobierno de la época, ya que “desde Buenos Aires, ese modelo centralista, nunca contemplaban las necesidades del pueblo”.
Cristina Fernández afirmó que “ese Belgrano fue atacado en esos momentos. Hoy es un héroe, pero en ese momento lo tachaban de loco”. Entre sus decisiones polémicas recordó “cuando creó la bandera que no le ordenaron. Cuando le ordenaron retirarse a Córdoba y luego a Buenos Aires, pero él que era un hombre incorrecto, decidió desobedecer las órdenes, y plantó batalla en Salta y Tucumán”.
“Si no hubiera sido por la desobediencia a lo que le ordenaba el establishment de la época, tal vez todavía estaríamos con el yugo colonial”, opinó. Y remarcó que “la historia hay que contarla completa, sino estamos condenados a repetir errores”.
Profundización de la democracia
En ese sentido, sostuvo que “cuando los argentinos podemos votar y elegir libremente a nuestros representantes, la responsabilidad de los gobiernos que tenemos es de cada uno de 40 millones de habitantes, es el ejercicio puro de la democracia”. Aunque, seguidamente, advirtió que “nos costó conseguir la democracia, pero mucho más nos va a contar profundizarla”.
También resaltó la importancia de tener la “posibilidad de legitimar a través de la acción de gobierno que ese está gobernando para todos los argentinos pero mucho más para los sectores vulnerables que más lo necesitan, y en defensa de los intereses nacionales”.
Luego, comparó los enemigos que debió enfrentar en su momento Manuel Belgrano, con los enemigos actuales de la Patria. “Los enemigos que enfrentó Belgrano eran grandes potencias coloniales, y en aquel momento lo hacían en el plano territorial, militar, y de dominación. Eran gobierno que se llevaban de aquí todo para las metrópolis”.
Hoy, señaló, los enemigos de la patria intentan una dominación económica, social y cultural.
“Ya no es necesario mandar ejércitos, ni poner gobiernos en los países, porque en ellos se encuentran dirigentes que defienden esos intereses traicionando los intereses de la patria”, expresó. “Lo que no es subjetivo, lo que es absolutamente objetivo, cuantificable y palpable, es que el resultado de esas políticas de endeudamiento, de hambre, de falta de trabajo, de gente que se iba del país”.
“Son lo que dentro de los tribunales del exterior pretenden que le paguemos por afuera de los ordenamos en la reestructuración de la deuda y encuentra aliados internos”, advirtió, para agregar en seguida: “basta con leer algunos diarios y escuchar algunas voces para darse cuenta que los personajes pueden cambiar, pero aquellos que tienen colonizada la mente no cambian”.
La debacle del neoliberalismo global
La Presidenta señaló que en el siglo XIX, “Cuando las monarquías parecía que caían por el yugo napoleónico, lograron restaurarse y gobernar hasta la primera guerra mundial”. En ese sentido, marcó un paralelismo con la caída a nivel global del modelo neoliberal impuesto en las últimas décadas del siglo XX.
Pese a ello, puntualizó que a ese modelo “algunos lo extrañan porque en aquella época había mano de obra barata en la Argentina”. “Hoy no, porque hay asignación universal por hijo, les resulta más difícil”, señaló.
Derechos humanos, educación y ciencia
La Jefa de Estado destacó los juicios contra los autores de crímenes de lesa humanidad. Sostuvo que detrás de los uniformados durante la última dictadura “estaban los que los empujaron para que pasaran lo que pasó en el país, y fueron los que estaban atrás los que se quedaron con todo lo económico, no los uniformados, eso también hay que decirlo”.
A continuación, Cristina Fernández se preguntó: “Si Manuel Belgrano viviera, ¿con quién creen que estaría, a quien creen que apoyaría? Ese hombre de la industria nacional, ese hombre del comercio, ese hombre que hablaba de los pueblos originarios”.
Enumeró su orgullo cuando ve “a las madres, a los abuelos, a los hijos”, cuando va a una fábrica y habla “con los trabajadores, jóvenes en su mayoría”, cuando va a “inaugurar las nuevas universidades, más de nueve universidades inauguradas y 48 refaccionadas”, cuando ve “los salarios de los docentes, el aumento de la matrícula estudiantil”.
Señaló que ahora el país tiene “laboratorios, han regresado mil científicos, y queremos trabajar para que otros encuentren en su patria el lugar para ser”.
Y afirmó: “Tener trabajo es tener libertad, tener salario digno es tener libertad, tener educación es tener libertad, tener la posibilidad de que tu hijo vaya a la escuela bien vestido, bien comido, esa es la verdadera libertad”. “Por eso pelearon Belgrano, Moreno, San Martín, Rosas, Yrigoyen, Perón, Eva”, enfatizó.
Reforma universitaria y reforma judicial
La Primera Mandataria comentó que ayer presidió “el homenaje de los 400 años de la Universidad Nacional de Córdoba, donde se forjó la reforma universitaria del 18, verdadero hito en la historia de la educación no solo argentina sino latinoamericana”. Sostuvo que “esa juventud maravillosa peleaba a favor de la libertad de cátedra, a estudiar, a opinar, en contra de los cenáculos”.
A continuación, leyó parte del manifiesto firmado por los reformistas y redactado por Deodoro Roca, en los que se criticaba los puestos universitarios hereditarios. “Yo les propongo que saquen universidades y profesores, y pongan jueces, y Deodoro Roca merecería estar aquí con nosotros”, sentenció.
Cristina Fernández consideró que “no hay nada mejor que una sociedad democrática, donde la ley es pareja para todos”. “Todos sabemos que todavía por lo menos en algún sector de las instituciones esto todavía no es así”, aseguró.
Democratización de la Justicia
Por otra parte, elogió el artículo escrito hoy por Mempho Giardinelli en el diario Página 12, donde sostiene en virtud de los últimos fallos judiciales que rechazan la democratización de la justicia se puede afirmar que el derecho de veto, que la Constitución nacional guarda con exclusividad para el Poder Ejecutivo, hoy se ha trasladado al Poder Judicial.
Por eso, ironizó: “En 2015 quiero ser jueza”. “¿Para qué ser Presidenta? El poder se tiene siendo jueza, apenas de primera instancia, con simplemente una lapicera, un papel, una cautelar y firmar. Y qué me importa lo que vota la gente, que me importan los diputados, los senadores o el presidente”, expresó. En seguida, aclaró: “He aprendido a utilizar el humor y la alegría como el remedio más potente contra los heridas y los dolores”.
Para la Jefa de Estado, “es tan maravilloso tener el criterio que la voluntad popular está por encima de cualquier poder que me cuesta creer que en el Siglo XXI estén impidiendo a los argentinos votar”. “Por eso digo que, más temprano que tarde, vamos a democratizar a todos los poderes del Estado”, aseveró.
Cristina Fernández defendió el proyecto de democratización de la justicia al señalar que el mismo permitiría saber a las personas que, “cuando se sienten ante un juez, éste está controlado, y no está sujeto al acoso mediático de las grande corporaciones o al dinero que quienes pueden imponer sentencias”.
Y lamentó que algunos representantes del Poder Judicial hayan perdido la oportunidad “de encabezar un proceso de cambio como el que encabezó Néstor Kirchner en 2003”.
Compromiso con la historia y el pueblo
Por otra parte, afirmó que “la carga es pesada y es difícil, y sé que me la van a querer hacer todavía mucho más difícil, porque cuando uno toca determinados poderes, en seguida viene el vuelto; pero sé también que si mi rol en la historia es haber abierto el debate por una justicia democrática y mejor en la República Argentina, estoy dispuesta aguantar todo lo que se me venga encima”.
“No tengo miedo, mi compromiso es la con la historia y el pueblo, y con aquellos que dieron la vida para tener una Argentina mejor”, aseguró, para agregar en seguida: “Mi compromiso es con Belgrano, con Moreno, con San Martin, con Rosas, con Yrigoyen, con Perón, con Eva, con los 30 mil detenidos desaparecidos, con los millones y millones de trabajadores que se quedaron sin trabajo, con los pibes”, manifestó la Mandataria.
Asimismo, consideró que una mejor justicia implicaría “una verdadera seguridad para los argentinos y argentinas” porque “parte de los problemas terribles de seguridad que tenemos en el país, desde el narcotráfico, la violencia y la trata, tienen que ver con la justicia”.
“No es una cuestión de derecho institucional, es el derecho a tener una vida mejor por parte de los 40 millones de argentinos y por eso me voy a seguir jugando como lo hice toda mi vida”, concluyó Cristina Fernández.

ARGENTINA El Vicepresidente encabezó el acto del Día de la Bandera en Rosario

El Vicepresidente encabezó el acto del Día de la Bandera en Rosario
PALABRAS DEL VICEPRESIDENTE DE LA NACIÓN, AMADO BOUDOU, EN EJERCICIO DEL PODER EJECUTIVO NACIONAL, EN EL ACTO POR EL DÍA DE LA BANDERA EN ROSARIO, PROVINCIA DE SANTA FE
Muy buenos días a todos y a todas.
Señor Gobernador; señor Intendente: aquí estamos nuevamente en el Día de la Bandera, en Rosario, celebrando lo que nos une y no lo que nos separa en una reunión institucional donde todos juntos, los que pensamos de una manera y los que piensan distinto, podemos respetarnos, escucharnos y trabajar juntos por esta Argentina, en un momento en el cual se presenta una situación internacional muy difícil que, sin embargo, no ha obstado para que nuestra querida Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, haya estado representándonos en todos los foros internacionales defendiendo la soberanía de nuestro país. (APLAUSOS) Y defendiendo esa soberanía en distintos aspectos: primero fue en el Comité de Descolonización de Naciones Unidas, demostrando que ella, como líder de los argentinos, lleva ese inclaudicable vocación de soberanía sobre nuestras Islas Malvinas, acompañada por gran parte del marco político opositor, llevando esa discusión con la fuerza de la democracia, con la palabra, los derechos, la historia que, sin duda, nos van a hacer recuperar esa soberanía para todos los tiempos que vienen. (APLAUSOS)
También ayer en el G-20, representando la soberanía económica de nuestro país. Esa soberanía que marca a las claras lo que nos hemos demostrado los argentinos a nosotros mismos: que hay otra forma de hacer las cosas, que no es con ajustes como se sale de los problemas, que es con más trabajo, con más inclusión, con un Estado ordenador como todos los argentinos hemos superado estos nueve años, año tras año, la situación. (APLAUSOS)
Porque saben una cosa: hoy estamos conmemorando nuestra bandera en el día de la muerte del general Belgrano y en ese día que Belgrano falleció, como se dijo antes, la oscuridad, en ese día la provincia de Buenos Aires tuvo tres gobernadores en el mismo día. Y, lamentablemente, nuestra generación conoce de este tipo de cosas: antes de la llegada de Néstor Kirchner, en la República Argentina desfilaba un presidente tras otro en pocas semanas porque habíamos perdido el rumbo. Fue con Néstor y después con Cristina cuando recuperamos el sentido de la palabra “patria” después de esos fracasos y por eso hoy es una fecha muy especial.
Y compartamos lo que está pasando en el mundo, en ese mundo que nos decían que el sistema financiero iba a resolver todos nuestros problemas. Un día nos despertamos dándonos cuenta que eso había sido un engaño.
Primero fue aquí en nuestra patria, cuando el país casi desapareció producto de esas políticas y parecía que era solo un problema de la Argentina. Pero hoy estamos viendo que ese fracaso de un sistema que puso a los bancos y a las finanzas por sobre el esfuerzo de nuestros trabajadores, es un fracaso en todos los lugares donde se lleva adelante y eso es lo que está sucediendo en las grandes democracias industrializadas.
Este cambio que estamos planteando desde aquí, desde la América del Sur, desde Argentina, es lo que va a permitir que las sociedades obtenga prosperidad e igualdad. Porque no es privatizando el sistema jubilatorio, reduciendo al Estado, sacándoles a nuestros trabajadores
el 13 por ciento, como se hizo alguna vez, como se solucionan los problemas. Todo lo contrario, es como hizo Néstor Kirchner, plantándose muy fuerte para discutir la deuda; es como hizo la Presidenta recuperando el sistema jubilatorio; es como hemos hecho todos los argentinos juntos, creando 5 millones de puestos de trabajo como se solucionan los problemas de los países. (APLAUSOS)
Y sepan que hoy el contexto está muy difícil, tengamos conciencia los argentinos que tenemos que cuidar con mucha fortaleza lo que hemos logrado en estos nueve años. No perdamos memoria adonde arrancamos en el año 2003; no perdamos de vista el sendero que nos trajo hasta aquí, que hay que redoblar el esfuerzo y fortalecer; no perdamos de vista que mientras en los países industrializados se pierden los empleos de a cientos de miles, aquí en la Argentina están las paritarias y estamos discutiendo salarios para mejorar la situación de los trabajadores todos los años y este año también. Y eso va a seguir así en este país, porque las cosas se discuten en la mesa de negociaciones y ahí es donde deben resolverse. (APLAUSOS)
No perdamos de vista que en otros países del mundo buscan terminar con los sistemas jubilatorios y aumentar la edad para poder jubilarse. Y aquí en la Argentina, aún en esta crisis internacional, todos los años nuestros jubilados tienen dos aumentos producto de la Ley de Movilidad Jubilatoria que se van a mantener todos los años. (APLAUSOS)
Por eso queremos convocarlos a cuidar lo que hemos logrado, a los que piensan como nosotros y a los que piensan distinto. Esto es patrimonio de todos los argentinos y entre todos los argentinos debemos cuidarlo, protegerlo, sostenerlo y profundizarlo.
Y sin duda, el año que viene, nos vamos a poder dar cuenta que hemos superado una vez más la crisis internacional a diferencia de cuando teníamos otro modelo que porque alguien estornudaba en México, aquí en la Argentina nuestros papás, nuestras mamás, nuestros hermanos perdían sus trabajos. Hoy eso no sucede producto del modelo económico, político y social que llevamos adelante. (APLAUSOS)
Por eso aquí el año que viene vamos a poder celebrar juntos un Día de la Bandera con un país en crecimiento, con un país que defiende su soberanía y, sobre todo, con un país que defiende los empleos de todos los argentinos y las argentinas. Porque ya lo dijo Belgrano: “Cuando no se protege la industria nacional, los productos extranjeros ocupan el lugar de aquellos que debiéramos producir nosotros y eso se convierte en pérdida de trabajo de nuestros hermanos y hermanas”.
Y entonces aquí, con un país en crecimiento, el año que viene, igual que este año, vamos a poder seguir diciendo: defendemos nuestra soberanía, defendemos nuestra bandera, ¡viva la patria, viva Argentina! (APLAUSOS)

ARGENTINA El Vicepresidente encabezó el acto del Día de la Bandera en Rosario

Miércoles, 20 de Junio de 2012
El Vicepresidente encabezó el acto del Día de la Bandera en Rosario

El vicepresidente Amado Boudou presidió en Rosario el acto central por el 20 de junio. Allí, el Vicepresidente señaló: “en la reunión del G-20, la presidenta Cristina Fernández representó también la soberanía económica de la Argentina, que marca que hay otra forma de hacer las cosas, y que no es con ajustes”.
El acto oficial se desarrolló en el Monumento Nacional a la Bandera, en la ciudad de Rosario, donde acompañaron al Vicepresidente, el gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti y la intendenta local, Mónica Fein. También, contó con la participación de autoridades locales, provinciales y nacionales, además de invitados especiales.
Día de la Bandera y soberanía
En el acto de conmemoración del aniversario del día de la bandera en el Monumento Nacional, el Vicepresidente a cargo del Poder Ejecutivo convocó a defender el modelo productivo y señaló que en 2013 “Aquí vamos a poder celebrar juntos un día de la Bandera con un país en crecimiento que defiende su soberanía y el empleo de todos los argentinos”.
Durante su alocución, Boudou afirmó que la presidenta Cristina Fernández “ha estado en todos los foros internacionales para defender la soberanía”, al referirse a la participación de la jefa de Estado en el Comité de descolonización de la ONU y el G-20.
Además, el Vicepresidente pidió a los argentinos no perder de vista que mientras en los países industrializados se pierden empleos en Argentina “se discuten paritarias y salarios”.
“Esto va a seguir así porque las cosas se discuten en la mesa de negociaciones y ahí es donde deben resolverse”, agrego Boudou, al tiempo que remarcó que “hoy el contexto internacional está muy difícil”. En ese sentido, afirmó que los argentinos deben “cuidar lo que se logró” desde la llegada de Néstor Kirchner al poder.
Al respecto, el vicepresidente destacó la “soberanía económica de la Argentina” como uno de los pilares que la Presidenta llevó a la reunión del G-20 junto con el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, y aseguró que el país pudo demostrar que “no es con más ajustes” que se sale de las crisis.
“En la reunión del G-20, la presidenta Cristina Fernández representó también la soberanía económica de la Argentina, que marca que hay otra forma de hacer las cosas, y que no es con ajustes”, subrayó. Pero además sostuvo que la evolución que mostró el país en los últimos años se alcanzó con “más trabajo, inclusión social y un Estado ordenador”.
Además, sostuvo que el año próximo “podremos celebrar el Día de la Bandera con un país en crecimiento” y llamó a defender la producción nacional como lo hizo el general Manuel Belgrano en su momento.
Por su parte, el gobernador de la provincia de Santa Fe, Antonio Bonfatti, recordó a Manuel Belgrano a quien “nada le resultó fácil en un país que luchaba por la independencia” y sostuvo que el creador de la Bandera condensa “todos los valores que el presente le reclama a los argentinos”.
“Nuestro modo de ser herederos de Belgrano, es trabajar por el encuentro, por el diálogo, la justicia, por el respeto por el otro, buscando los consensos necesarios para construir la paz”, afirmó Bonfatti.
También, La intendenta de Rosario, Mónica Fein, dijo durante la celebración que “en la bandera que nos legó Manuel Belgrano debemos ver el símbolo de la unidad nacional y el rumbo del futuro que podemos construir” porque “si hay algo que nos une más allá de las cuestiones políticas es la bandera”.

ARGENTINA SANTA FE Acto en conmemoración del Día de la Bandera en la ciudad de Rosario. Palabras de la Presidenta de la Nación

Acto en conmemoración del Día de la Bandera en la ciudad de Rosario. Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA
FERNÁNDEZ DE KIRCHER, EN EL ACTO DE CONMEMORACIÓN DEL DÍA DE LA BANDERA,
REALIZADO EN LA CIUDAD DE ROSARIO, PROVINCIA DE SANTA FE

Gracias, muchas gracias a todos. Muy buenos días
a todos y a todos.

Señor Gobernador de la provincia de Santa Fe;
señor Intendente de Rosario: estamos en el día de todos los argentinos, en el
Día de la Bandera.

Para mí, ustedes lo saben porque lo he repetido
muchas veces, él, Belgrano es mi favorito. Pero la Bandera, y por eso he
adoptado una decisión, de que esa enseña nacional sea enarbolada los 365 días
del año en todos los edificios públicos de la Nación. Sé que las provincias y
los municipios también adherirán. No es una originalidad, la verdad debo
decirlo, porque además está la verdad histórica, no es una originalidad de
esta Presidenta.

En realidad no hago más que retomar un decreto,
un viejo decreto del año 1869 firmado por Domingo Faustino Sarmiento,
presidente de todos los argentinos, que más allá de las diferencias políticas
también debemos considerarlo como un hombre que luchó por el progreso y la
educación de la Argentina, algo que comenzamos, yo creo en este Bicentenario.

Argentinos y argentinas: tenemos que comenzar a
saldar viejas diferencias. Creo que este primer año del Tercer Centenario de
la Patria, nos debe ubicar a todos en un lugar diferente, no desde las ideas
a las que abrazamos con fuerza y convicción, sino desde las actitudes, de las
actitudes frente al que por allí piensa diferente, aunque sepamos que tal vez
represente intereses que muchas veces ni siquiera son los propios que recita.
Pero los que tenemos la obligación de hacer un cambio de actitud, somos
precisamente aquellos que estamos embanderados en esta transformación que
viene operando el país desde el 25 de Mayo del año 2003. Somos nosotros los
máximos responsables también de orientar, de ayudar para cambiar actitudes.
No significa renunciar a nuestras ideas y a nuestro proyecto, al contrario,
significa reafirmarlo, es que estamos tan seguros del rumbo que ha tomado el
país.

Cuando lo leemos al Belgrano, al Belgrano que
además de crear la Bandera fue militar, político pero también un gran
economista; cuando leemos al Belgrano que reclamaba que industrializábamos
aquí en nuestro país nuestras materias primas, que no permitiéramos que se
exportara la materia prima, sino que le agregáramos valor aquí; cuando
hablamos del Belgrano de la educación fundador de la Escuela Náutica, un
hombre que luchaba por la educación, digo, que estamos cumpliendo el sueño de
Belgrano.

Belgrano quería una Argentina industrial, una
Argentina con trabajo, una Argentina con educación, una Argentina con
progreso, además de eso sabía que también había que luchar por la Patria, y
cuando tuvo que hacerlo abandonó su condición de político, abogado, fue
economista, periodista, y se puso el traje militar para defender la libertad
de esta Patria que recién estaba naciendo y que lo tuvo a él como uno de sus
padres más notables e importantes. (Aplausos)

Cuando yo venía recién y bajaba desde Buenos
Aires aquí en el Aeropuerto de Rosario, cuando uno ve las obras que hemos
inundado a lo largo y a lo ancho de la Patria en la cual tampoco Rosario,
Santa Fe son ajenas, cuando uno ve las industrias que se están levantando,
cuando el otro día el titular de General Motors me visitaba a informarme que
van a invertir 600 millones de pesos más aquí en la Planta de Rosario que van
a significar 600 nuevos puestos de trabajo para los rosarinos, cuando vemos
ese Rosario que tenía 10,6 por ciento de desocupación en el 2010 y hoy
estamos en el 7,8 casi 3 puntos, estas son las políticas de Belgrano, estas
son las políticas que quería Belgrano, trabajo para los argentinos, trabajo
industrial. (Aplausos)

Yo me siento tan orgullosa, tan orgullosa de esto
que hemos construido, de esto que parecía inimaginable hace apenas 10 años
atrás cuando los argentinos estábamos enfrentados, desorientados, cuando
hacían colas en las embajadas para irse a España o a otros lugares y ahora
vemos que vuelven, y lo que está pasando allá, sí claro que sí, también fue
gracias a él, gracias a Néstor, le pese a quien le pese, él fue un
visionario, él pudo ver lo que otros no veían; él se animó a hacer lo que
otros jamás se hubieran animado; él tuvo la valentía y el coraje de con
apenas 22 por ciento de los votos, contarle a los argentinos que otro país
era posible; y lo hicimos, y lo estamos haciendo porque estamos convencidos
que debemos sobreponernos a la descalificaciones, a las injurias, a los
agravios. Que nada nos distraiga, que nada nos provoque, seamos lo
suficientemente inteligentes para saber que el camino de la construcción de
la Patria, está lleno de piedras que van a tirar, pero tenemos que tener la
paciencia de recoger una por una las piedras que nos tiran, no para
devolverlas sino para apartarlas del camino y seguir adelante, compañeros, y
seguir adelante argentinos. (Aplausos)

No más argentinos contra argentinos; no más puños
crispados; no más voces que convocan al desaliento, al desánimo y al fracaso.
Aquí esta nuestro país, la República Argentina, orgullosamente erguida en el
concierto de las naciones, con una economía que no para de crecer, con
argentinos que han recuperado su trabajo y junto a él la esperanza; con niños
que ya no van al colegio a recibir comida, sino educación y computadora para
que puedan estar a la altura de las más modernas economías y países del
mundo. (Aplausos)

Aquí estamos argentinos, y tenemos que tener
conciencia argentinos, que nadie nos ayudó a llegar a este lugar. Al
contrario, allá por el 2001 nos habían soltado la mano, nos soltaron la mano
y tuvimos que reconstruirnos sobre nuestras propias cenizas, inclusive con
voces internas que por ignorancia o por intereses o no importa por qué,
decían que estábamos equivocados, que estábamos llevando a Argentina al
precipicio. Lo escuché desde el año 2003 y todavía aún hay algunos que lo
repiten.

Cuando vemos que el mundo desde donde nos daban
lecciones se derrumba estrepitosamente, tenemos que hacer una introspección,
no para solazarnos porque a otros le vaya mal, sería de mal ser humano eso,
sino simplemente para poder diferenciar y entender y poder separar la paja
del trigo y saber cuando nos hablan desde el corazón aún equivocados o nos
hablan apenas de sus miserables intereses sectoriales. (Aplausos)

Esto tenemos que tenerlo claro, porque nos han
contado una historia edulcorada de nuestros prohombres más grandes. Porque
ustedes lo saben, yo soy una apasionada de la historia.

El otro día, la verdad con mucho orgullo, recibí
a un grupo muy importante de historiadores revisionistas que me distinguieron
con un reconocimiento por mi tarea, humilde, sencilla en lo que hace a poder
brindarle a los argentinos, un relato más certero de lo que fue nuestra
historia. Y la verdad que yo creo que tenemos que aprender de esa historia,
de esos hombres que lucharon.

Yo lo decía el día que inauguré el Museo del
Bicentenario. Nos contaron que había un sillón de Rivadavia y que era
mentira. Nos contaron también que French y Beruti repartían las cintas
celestes y blancas que todos sabíamos que no eran celestes y blancas. Pero
también debemos saber que las repartían a los que iban a votar por la
libertad, porque a los que no iban a votar por la libertad, no les daban la
escarapela y nadie entraba al Cabildo. Contemos la historia verdadera,
argentinos. (Aplausos)

La Patria se ha construido con hombres y mujeres
que arriesgaron su vida, que dieron todo lo que tenían por la libertad, y yo
siempre digo, si hace 200 años ellos fueron por la libertad, hoy nosotros
tenemos que ir por la igualdad de los argentinos. Este es el gran compromiso,
esta es la gran lucha. Y ya sabemos, que las luchas por la igualdad tampoco
suelen ser edulcoradas de un relato de Heidy y su abuelito. No, no es así,
siempre hay intereses minúsculos pero poderosos que necesitan que los
argentinos estemos desunidos o que haya desigualdad, para poder explotar tal
vez mejor a los trabajadores.

Yo sinceramente tengo un gran compromiso como
militante política de toda una vida, de un campo al que defino como nacional
y popular, y cuando defino como nacional y popular no estoy hablando
únicamente en el partido en el que he militado, no, no puedo ser tan
sectaria, hablo de todos los hombres y mujeres, de los grandes partidos
nacionales, populares y democráticos que están comprometidos en la lucha por
la igualdad, que saben que muchas veces tenemos que dar batallas contra
aquellos intereses de adentro o de afuera que se oponen.

Por eso, me siento muy orgullosa de estar aquí
junto a todos ustedes, frente a este monumento a la Bandera, y la verdad, sé
que algunos por ahí mañana dirán qué soberbia, algún titular de algún diario,
ya lo estoy leyendo, pero la verdad que siento que tengo derecho de estar
aquí frente al monumento a Belgrano, porque hemos hecho cosas para honrar esa
memoria y esa historia. (Aplausos)

Y quiero convocarlos también a que sigamos
trabajando. Quiero convocarlos a la unidad de todo el pueblo, porque hemos
hecho avances memorables, argentinos. Miren esa Europa que hoy se debate en
países endeudados en cientos de miles de millones de euros. Cuando hablan de
rescate, se acuerdan de la Argentina del 2001 cuando nos venían a rescatar.
Nunca te vienen a rescatar de afuera; de afuera siempre vienen a ver qué se
pueden llevar y cuando se lo llevaron, arréglate como puedas. Eso fue lo que
nos pasó en el 2001, y hoy lo estamos viendo. (Aplausos)

Hoy estamos viendo en otros países lo que está
pasando, por eso digo que hemos hecho avances inimaginables, hemos
reestructurado una deuda que parecía impagable y eterna, hemos terminado con
el tutelaje intelectual y económico al que nos sometieron durante años con
humillación; cuando se esperaba en Ezeiza a los inspectores del Fondo
Monetario Internacional o cuando me ha tocado como legisladora asistir a
reuniones donde venían a pedir explicaciones. Pero además, hemos ido más
allá, hemos comenzado a construir instrumentos de promoción, de justicia y
equidad social como es la Asignación Universal por Hijo alejada de todo
clientelismo, alejada de toda política partidaria. Ya no va a importar quién
es el político de turno, sea presidente, gobernador, intendente, porque esa
tarjeta con la cual esa mujer todavía no pudo conseguir trabajo o que
teniéndolo aún no tiene el salario suficiente, sabe que no depende de nadie,
que no la pueden obligar a ir a un acto, que no le pueden decir votá por este
o por el otro, porque le hemos dado la dignidad de que decida su vida, y lo
hemos hecho. (Aplausos) Y lo hemos hecho después de haber recuperado para el
Estado la administración de los recursos de los trabajadores.

Si tuviera que elegir dos hitos históricos en
estos 8 años, diría que uno o dos sin lugar a dudas, fue la decisión que él
tomó en cómo abordar la reestructuración de la deuda y en el pago al Fondo
Monetario Internacional. Sé que otros tendrán más cosas en la lista, que el
ALCA, que los convenios colectivos, que los 5 millones de puestos de trabajo,
muchísimas cosas, pero permítanme decirles que sin eso no hubiéramos podido
abordar todo lo que hemos hecho en estos años. Y la otra, sin lugar a dudas,
fue recuperar para el Estado la administración de los recursos de los
trabajadores en la República Argentina, que nos permitió instrumentar medidas
que sonaban en la boca de todos, que habían sido escritas en miles de
proyectos que se presentaban en todas las Cámaras de Diputados o Senadores
provinciales o nacionales. Pero para poder pagar la Asignación Universal para
más de 3.800.000 (tres millones ochocientos mil) chicos, no se pagan ni con
discursos, ni con proyectos de ley, se pagan con recursos que hay que
conseguir y administrar, y eso es lo que también hemos hecho, administrar
correctamente los recursos para poder también ayudar, por ejemplo, aquí en
Rosario, a que en ese año en que creíamos que el mundo se venía abajo, 2009,
no nos echaran gente de la Planta de General Motors de Rosario. Esto lo
pudimos hacer, porque pudimos darle un préstamo desde la ANSES, si no,
hubieran echado a más de 800 trabajadores altamente calificados. (Aplausos)

Por eso, digo, nada es magia, no es que pasó el
cometa Halley por la Argentina y de repente aparecieron las cosas. No, ha
sido fruto de decisiones políticas, ha sido fruto de un proyecto político que
cree en la Argentina, que cree en su pueblo y que sabe que, nada mejor que
mirar a un Belgrano, que nada mejor que mirar a un Mariano Moreno, un
Castelli, que nada mejor que mirar a un Monteagudo o a un San Martín, que
nada mejor que mirar a un Yrigoyen, a un Perón o a una Evita para encontrar
precisamente en esos hombres y mujeres las claves de las cosas que se
hicieron. (Aplausos) Y para que nadie tampoco se sienta mal, a una Alicia
Moreau de Justo, a la que tengo también colocada ahí en el Salón de las
Mujeres Argentinas, porque la Patria la construimos todos, argentinos, con
humildad pero también con dignidad. (Aplausos)

Por eso, este 20 de Junio, que tal cual lo
prometí el último 20 de Junio que estuve aquí, les dije que iba a lograr
finalmente que el 20 de Junio no se corriera de aquí para allá, que el 20 de
Junio se festejara y se recordara donde se tiene que recordar, y aquí estoy
también hoy dando examen de haber cumplido a eso que me había comprometido
que sé que estaba en el corazón de todos los rosarinos y de todas las
rosarinas y por qué no, de todos los argentinos.

Por eso, con honor y gloria a Belgrano, con honor
y gloria a la Bandera, argentinos y argentinas recordemos a nuestros
patriotas, no solamente para homenajearlos sino para imitarlos. (Aplausos)

Gracias y cuídense mucho. Sepan que los quiero
mucho y que siempre los recuerdo, y a los jóvenes, a mis queridos jóvenes
argentinos incorporados de a centenas de miles a la política, adolescentes,
veinteañeros, secundarios, universitarios, déjenme decirles que me siento
orgullosa de haber construido un proyecto que haya vuelto a hacer creer a los
jóvenes que no creían en nada ni en nadie, y han vuelto a creer. Cada uno de
ustedes puede ser un Belgrano, cada uno de ustedes puede ser un Moreno, está
en ustedes la decisión de juntarse en un proyecto que está reconstruyendo la
Patria.

Gracias Rosario, gracias Santa Fe, mucha fuerza,
mucho coraje y mucho amor por la Patria siempre.

Gracias. (Aplausos)

 

ARGENTINA SANTA FE Con un homenaje a Belgrano, la Presidenta encabezó el acto central de la Día de la Bandera en Rosario

Lunes, 20 de Junio de 2011Con un homenaje a Belgrano, la Presidenta encabezó el acto central de la Día de la Bandera en Rosario

La presidenta Cristina Fernández encabezó este
mediodía la celebración del Día de la Bandera en la ciudad de Rosario. En el
acto, la Jefa de Estado anunció que dispuso que la enseña patria se mantenga
enarbolada en todos los edificios públicos del país durante los 365 días del
año.“No hago más que retomar un viejo decreto de 1869
firmado por Domingo Faustino Sarmiento”, explicó Cristina Fernández al dar a
conocer la medida. Y sobre el ex presidente sanjuanino, sostuvo que “más allá
de las diferencias políticas, también debemos a considerarlo como un hombre
que luchó por el progreso y la educación de los argentinos”. “Tenemos que
comenzar a saldar viejas diferencias, porque este tercer Centenario nos debe
ubicar a todos en un lugar diferente, no desde las ideas que abrazamos con
fuerza y convicción, sino desde las actitudes ante el que piensa diferente”,
exhortó.

La jefa de Estado expresó que los responsables de
esta actitud fraterna deben ser “los embanderados en llevar adelante esta
transformación en marcha desde el 25 de mayo de 2003”, y que esa
responsabilidad “no significa renunciar a nuestras ideas y nuestros
proyectos”. “Al contrario, significa reafirmarlo porque estamos muy seguros
del rumbo que ha tomado el país”, aseveró.

Homenaje al creador de la enseña patria

Cristina Fernández remarcó que Manuel Belgrano,
además de su rol de militar y político “era un gran economista que reclamaba
la industrialización del país” y por eso sostuvo que desde la Presidencia de
la Nación “estamos cumpliendo el sueño de Belgrano, quién quería una
Argentina industrial con trabajo, con educación y progreso”.

“Además de eso sabía que también había que luchar
por la patria, y cuanto tuvo que hacerlo abandonó su condición de político,
abogado y periodista y se puso el traje militar para defender la libertad de
su patria, la que recién estaba naciendo y que tuvo el en él a uno de los
padres más notables e importantes”, recordó.

Por eso, consideró que el mejor homenaje al
creador de la bandera nacional es continuar su visión de desarrollo. “Cuando
veo las obras, las industrias, éstas son las políticas del Belgrano”,
expresó. Y agregó: “Me siento tan orgullosa de esto que hemos construido, de
esto que parecía inimaginable hace apenas 10 años atrás, cuando los
argentinos estábamos enfrentados y desorientados”.

“Siento que tengo derecho a estar frente al
monumento a Belgrano porque hemos hecho cosas para honrar esa historia y esa
memoria”, dijo la Presidenta.

Néstor Kirchner, el precursor de la
transformación

La Jefa de Estado sostuvo que este presente de
fuerte crecimiento del país es responsabilidad del ex presidente Néstor
Kirchner, “le pese a quien le pese, porque él pudo ver lo que otros no veían,
él se animó a hacer lo que otros jamás se hubieran animado, él tuvo la
valentía y el coraje de, con apenas 22 por ciento de los votos, contarle a
los argentinos que otro país era posible”.

Por eso, la Presidenta exhortó a que “nada nos
distraiga, que nada nos provoque, que seamos lo suficientemente inteligentes
para saber que el camino de construcción de la Patria esta lleno de de
piedras que nos van a tirar, y que tenemos que recoger una por una, no para
tirarlas, sino para apartarlas del camino y seguir adelante”. “No más
argentinos contra argentinos, puños crispados y voces que convocan al
desaliento y el fracaso”, solicitó.

Tener conciencia de los logros

La mandataria sostuvo que los argentinos “tenemos
que tener conciencia de que nadie nos ayudó a llegar a este lugar”. “Al
contrario, allá por 2001 nos soltaron la mano y tuvimos que reconstruirnos
sobre nuestras propias cenizas, inclusive con voces que, por ignorancia o por
intereses decían que estábamos equivocados, que estábamos llevando a la
Argentina al precipicio”, aseguró.

Luego, Cristina Fernández señaló que “la patria
se ha construido con hombres y mujeres que arriesgaron su vida y dieron todo
lo que tenían por la libertad”. Y en esa línea sostuvo que “si hace 200 años
ellos fueron por la libertad, hoy nosotros tenemos que ir por la igualdad de
los argentinos”. “Ese es el gran compromiso; y sepamos que la lucha por la
igualdad tampoco suelen ser edulcoradas, como un relato de Heidi y su
abuelito”, ironizó, para agregar enseguida: “Siempre hay intereses que
necesitan que los argentinos estemos desunidos para explotar mejor a los
trabajadores”.

La Jefa de Estado enumeró varios de los logros
alcanzados desde 2003, pero expresó que “si tuviera que elegir dos hitos
históricos en estos 8 años, diría que uno sin lugar a dudas, fue la decisión
que el tomó Néstor Kirchner acerca de cómo abordar la reestructuración de las
deuda” y la otra, “la decisión de recuperar para el Estado la administración
de los recursos de los trabajadores” que permitieron tomar medidas de
promoción nunca antes puestas en marcha.

“Nada es magia, ha sido fruto de decisiones
políticas, de un proyecto que cree en la Argentina, en su pueblo y que sabe
que nada mejor que mirar a Belgrano, que mirar a Mariano Moreno, a Castelli,
a Monteagudo, a San Martín, a Yrigoyen, a Perón, a Evita y a Alicia Moreau de
Justo para encontrar en esos hombres y mujeres las claves de las cosas que se
hicieron”, concluyó.

Acompañaron a la Presidenta en el acto el
gobernador de la provincia de Santa Fe, Hermes Binner; el intendente de
Rosario, Miguel Lifschitz; el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; los
ministros del Interior Florencio Randazzo, de Defensa Arturo Puricelli, de
Educación, Alberto Sileoni, de Seguridad, Nilda Garré, de Industria, Débora
Giorgi, de Economía, Amado Boudou, de Agricultura, Julián Domínguez; el
secretario de Comunicación Pública, Juan Manuel Abal Medina; el secretario
general de la Presidencia, Oscar Parrilli; el secretario de Legal y Técnica,
Carlos Zannini; el subsecretario de Comunicación, Alfredo Scoccimarro.

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