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SIRIA Entrevista de Bachar al-Assad a Russia Today

Entrevista de Bachar al-Assad a Russia Today
por Bashar Al-Assad
Red Voltaire| Damasco (Siria)| 9 de noviembre de 2012

FUENTE: RED VOLTAIRE NET ORG
http://www.voltairenet.org/article176527.html

RT: Señor presidente Bachar al-Assad, gracias por dialogar hoy con nosotros.
Bachar al-Assad: Bienvenidos a Damasco.
RT: Hace un año muchas personas estaban convencidas de que usted no iba a resistir hasta hoy. Sin embargo, estamos grabando esta entrevista en un renovado Palacio Presidencial. ¿Quiénes son hoy sus enemigos?
Bachar al-Assad: Mis enemigos son el terrorismo y la inestabilidad en Siria. Esos son nuestros enemigos. El asunto no tiene que ver con las personas. La cuestión no es que yo permanezca o me marche, sino que el país sea seguro o no. Ese es el enemigo que combatimos como país.
RT: Llevo aquí dos días y he tenido la oportunidad de conversar con algunas personas en Damasco. Algunos dicen que en este momento su permanencia o no ya no es relevante. ¿Qué opina al respecto?
Bachar al-Assad: Creo que el que el presidente se quede o se marche es una cuestión popular. Depende de la opinión de cierta gente, y la única forma de hacerlo es a través de las urnas. Por tanto, no depende de lo que escuchamos, sino de lo que resulta de esas urnas, y esa caja es la que determina si un presidente se va o se queda. Es muy simple.
RT: Creo que han querido decir que ahora usted ya no es el blanco, sino que el blanco es Siria.
Bachar al-Assad: Yo no era el blanco; yo no era el problema en todo caso. Occidente siempre crea enemigos. En el pasado fue el comunismo, luego el Islam, y después fue Saddam Hussein, por otras razones. Y ahora quieren representar en Bachar un nuevo enemigo, por eso dicen que el problema es el presidente y que por eso debe irse. Por eso debemos centrarnos en el verdadero problema y no perder tiempo en escuchar lo que dicen.
RT: ¿Aún sigue creyendo que usted es el único hombre que puede mantener a Siria unida, y el único que puede poner fin a lo que el mundo llama una “guerra civil”?
Bachar al-Assad: Debemos mirar la cuestión desde dos prismas: el primero es la Constitución, y yo gozo de mis poderes en base a la Constitución, y según la Constitución y estos poderes debo ser capaz de resolver este problema. Pero si quiere decir que no hay otro sirio que pueda ser presidente pues la respuesta es no, pues cualquier sirio podría ser presidente. Hay varios sirios aptos para este cargo. No se puede amarrar a todo un país a una sola persona y de forma permanente.
RT: Pero usted pelea por su país. ¿Cree que es el hombre que puede poner fin al conflicto y recuperar la paz?
Bachar al-Assad: Mi deber es ser ese hombre, mi deber es convertirme en el hombre que puede hacerlo, y espero lograrlo. Pero la cuestión no tiene que ver con los poderes del presidente, sino que concierne a la sociedad entera. Tenemos que ser precisos al respecto. El presidente no puede hacer nada sin las instituciones y sin el apoyo popular. Por tanto la batalla aquí no es la batalla del presidente, es la batalla de los sirios. Cada sirio participa actualmente en la defensa del país.
RT: Es cierto y muchísimos civiles están muriendo en esa lucha. Por lo que, si ganara la guerra, ¿cómo podría reconciliarse con su pueblo después de todo lo sucedido?
Bachar al-Assad: Una vez más seamos precisos. El problema no es entre el pueblo y yo. Yo no tengo problemas con el pueblo, pero Estado Unidos está contra mí y Occidente está contra mí, y varios países árabes están contra mí, y Turquía está contra mí. Si el pueblo sirio estuviese contra mí, ¿cómo podría yo seguir aquí?
RT: ¿Ellos no están en su contra?
Bachar al-Assad: Si todo el mundo, o digamos una buena parte del mundo, incluyendo a tu pueblo, está en contra de ti, ¿eres Superman? Sólo eres un ser humano. No es lógico. Esto no tiene que ver con reconciliarse con el pueblo, y tampoco con la reconciliación entre los sirios, nosotros no estamos en una guerra civil. El asunto tiene que ver con el terrorismo y con el apoyo exterior del que gozan los terroristas para desestabilizar a Siria.
RT: ¿Usted aún no cree que sea una guerra civil? Sé que muchos piensan que hay actos terroristas que ocurren en Siria, y además, hay conflictos sectarios. Todos oímos la historia de aquella madre que tiene dos hijos, uno que combate con las tropas gubernamentales y el otro por las fuerzas opositoras. ¿Cómo puede eso no ser una guerra civil?
Bachar al-Assad: Hay divisiones, pero las divisiones no significan que haya una guerra civil. Esto es completamente diferente ya que una guerra civil se basa en problemas étnicos o sectarios. Tal vez existan en algunos casos tensiones étnicas o sectarias pero eso no genera un problema. Si hay divisiones en una misma familia, o en un clan mayor, o en una ciudad, pues no significa que haya una guerra civil, lo que sucede es totalmente diferente y es normal. Es de esperar.
RT: Cuando hablé de reconciliarse con su pueblo me refería a que le escuché decir a usted en varias ocasiones que lo único que le importa es lo que el pueblo sirio piense de usted, y lo que sienta por usted, y si debe ser presidente o no. ¿No teme que debido al gran daño sufrido por el país, a los sirios ya no les importe la verdad, y solo lo culpen por esta carnicería que han sufrido?
Bachar al-Assad: Esta es una pregunta hipotética, porque lo que cree el pueblo es lo correcto. Y para saber lo que creen, debemos preguntarles, pero yo hoy no tengo esa información. Por tanto no temo a lo que crean algunos. Temo por mi país. Debemos centrarnos en eso.
RT: Durante años, han circulado muchas historias sobre el poderoso Ejército sirio y los fuertes servicios de seguridad, pero vemos que estas fuerzas no han podido aplastar al enemigo tal como se preveía y vemos que los ataques terroristas se producen en el centro de Damasco casi a diario. ¿Lo que se decía del Ejército sirio y de los aparatos de seguridad eran simples mitos?
Bachar al-Assad: En los casos normales cuando tenemos un ejército y dispositivos de seguridad y servicios secretos nos centramos en el enemigo externo, aunque tuviésemos un enemigo interno como el terrorismo, porque la sociedad nos ayuda al menos en no dar cobijo a los terroristas. Ahora en el presente caso nos enfrentamos a un nuevo tipo de guerra, donde se ejerce el terrorismo por delegación, tanto a través de sirios que viven en Siria como de combatientes extranjeros venidos desde el exterior. Esto es un nuevo tipo de guerra y tenemos adaptarnos a este nuevo estilo, lo cual requiere tiempo y no es fácil. Además la premisa de que esto se parece a la guerra convencional no es cierta. Esta guerra es mucho más difícil. Esto primeramente. Segundo: el apoyo multiforme que reciben o se da a esos terroristas tanto en armamento, financiamiento o respaldo político no tiene precedentes. Por eso tenemos que pensar que va a ser una guerra ardua y difícil. No es realista esperar que un país pequeño como Siria logre derrotar en cuestión de días o semanas a todos aquellos países que nos combaten a través de sus agentes.
RT: Sí, pero cuando uno ve la situación, de un lado hay un ejército con un líder que le ordena ir hacia delante, a la izquierda o a la derecha y el ejército obedece. Del otro lado, existen diversas facciones terroristas que no tienen una estrategia unificada para combatirlo. ¿Cómo se dan en verdad los combates entre ambos?
Bachar al-Assad: Ese no es el problema, el problema es que esos terroristas combaten desde el interior de las ciudades y en las ciudades hay civiles, y cuando combates a ese tipo de terroristas tienes que procurar que el daño sea en un nivel ínfimo para la infraestructura y los civiles. Pero tenemos que combatir porque no podemos dejar que los terroristas maten y destruyan. Esa es la dificultad en esta clase de guerras.
RT: La infraestructura del país ha sido dañada e igualmente la infraestructura del ejército y la economía y parece como si Siria fuera a desintegrarse pronto. Parece que el tiempo actuase en contra de ustedes. ¿En su opinión cuánto tiempo necesitan para aplastar a su enemigo?
Bachar al-Assad: No podemos contestar esa pregunta porque nadie tiene la respuesta sobre cuándo terminará esta guerra y si no tenemos respuesta sobre cuándo cesarán ellos el envío de combatientes extranjeros de diferentes partes del mundo, especialmente del Medio Oriente y del mundo musulmán, o cuándo dejarán de mandar armas a estos terroristas. Si ellos paran –y aquí sí puedo contestar su pregunta– entonces nosotros podremos finalizar todo en cuestión de semanas. No será un gran problema. Pero mientras continúen los suministros logísticos a los terroristas, entonces será una guerra prolongada.
RT: Al pensar que ustedes tienen casi 4 000 kilómetros de fronteras difíciles de controlar y tienen un enemigo que puede cruzar la frontera hacia Jordania o Turquía para aprovisionarse de armas y obtener atención médica para luego volver a combatir… como lo van a solucionar?
Bachar al-Assad: Ningún país en el mundo puede controlar sus fronteras totalmente. Ni siquiera Estados Unidos puede controlar por completo sus fronteras con México. Y quizás esto sea extensivo a Rusia que es un país enorme. Así que ningún país puede controlar sus fronteras de forma total. Los países pueden lograr una mejor situación fronteriza mediante el establecimiento de buenas relaciones de vecindad y esto no lo tenemos ahora con Turquía por lo menos ya que Turquía apoya más que cualquier otro país el tráfico de armas y de terroristas.
RT: ¿Le puedo hacer una pregunta? Yo visité Turquía recientemente y noté que la gente allí está muy preocupada porque ocurra una guerra entre Turquía y Siria. ¿Cree que una guerra sirio-turca constituye una posibilidad real?
Bachar al-Assad: Racionalmente no lo creo por dos razones: la guerra requiere del respaldo popular y la mayoría del pueblo turco no quiere semejante guerra. Por lo tanto, creo que ningún responsable racional piensa contrariar la voluntad del pueblo en su propio país. Y esto es perfectamente aplicable al pueblo sirio y así sucesivamente. No hay un diferendo entre el pueblo sirio y el pueblo turco sino que tiene que ver con los gobiernos y los responsables, entre nuestros responsables y los suyos, a causa de sus políticas. Así que no creo que haya posibilidad de estallido de una guerra entre Siria y Turquía.
RT: ¿Cuándo fue la última vez que usted habló con Erdogán y cómo terminó aquella conversación?
Bachar al-Assad: Eso fue en mayo del 2011 tras su triunfo en las elecciones.
RT: ¿Lo felicitó usted por el triunfo?
Bachar al-Assad: Sí, y aquella fue la última vez.
RT: ¿Quién es el que bombardea el territorio turco, las tropas gubernamentales o las fuerzas de la oposición?
Bachar al-Assad: Para saberlo tiene que haber investigaciones conjuntas, tiene que existir una comisión mixta entre los ejércitos para saber quién bombardea a quién. Hay muchos terroristas en la frontera y tienen morteros, por lo tanto ellos pueden hacerlo. Hay que investigar sobre el tipo de proyectil y el lugar del impacto. Y eso no se hizo. Nosotros pedimos al Gobierno turco que se creara una comisión, pero lo rechazaron. Por lo tanto, no tenemos respuesta. Cuando hay tantos terroristas en la frontera, no podemos descartar que suceda eso, porque el Ejército sirio no tiene órdenes de bombardear el territorio turco ya que no tenemos interés en ello y no hay ninguna enemistad entre nosotros y el pueblo turco. Nosotros los consideramos como hermanos. Entonces, ¿por qué hacer tal cosa? A no ser que haya sucedido por error y eso requiere una investigación. Hasta el momento no tenemos respuesta.
RT: ¿Aceptan ustedes la hipótesis de que se haya tratado de un error por parte de las fuerzas gubernamentales?
Bachar al-Assad: Es posible. En todas las guerras se producen errores. Usted sabe que en Afganistán hablan siempre de fuego amigo. Así que si el mismo Ejército puede matar a sus efectivos por error, eso quiere decir que algo semejante puede suceder en cualquier guerra. Aunque no podemos confirmarlo.
RT: ¿Por qué se ha convertido Turquía –considerada por ustedes país amigo– en una cabeza de playa para la oposición?
Bachar al-Assad: No es Turquía ni el pueblo turco sino el gobierno de Erdogán, para ser precisos. El pueblo turco necesita buenas relaciones con el pueblo sirio. Erdogán cree que si la Hermandad Musulmana se hace con el poder en la región, especialmente en Siria, entonces él podrá garantizar su propio futuro político. Esa es una razón. La otra razón es que él personalmente cree que es el nuevo sultán otomano y que puede extender su dominio bajo un nuevo paraguas a toda la región, como en tiempos del Imperio otomano. Él piensa para sus adentros que es un califa. Esas son las dos principales razones de ese giro en su política, de cero problemas a cero amigos.
RT: Pero no sólo es Occidente quien se opone a ustedes en esta etapa, pues tienen muchos enemigos en el mundo árabe. Hace dos años cuando alguien oía su nombre en el mundo árabe mostraba respeto, pero ahora lo han traicionado a la primera oportunidad. ¿Por qué tiene tantos enemigos en el mundo árabe?
Bachar al-Assad: No son enemigos. La mayoría de los Gobiernos árabes apoya a Siria, de corazón, pero no se atreven a decirlo en público.
RT: ¿Por qué no?
Bachar al-Assad: Porque están bajo la presión de Occidente y a veces de los petrodólares.
RT: ¿Quién los apoya a ustedes en el mundo árabe?
Bachar al-Assad: Varios países nos apoyan implícitamente pero no se atreven a declararlo públicamente. Primero está Irak, que desempeña un papel efectivo en apoyar a Siria durante esta crisis por ser un país vecino y ellos son conscientes de que si se produce una guerra dentro de Siria entonces habrá guerra en los países vecinos, incluido el propio Irak. También hay otros países que tienen buenas posturas, como Argelia y Omán básicamente. Y hay otros países, que no voy a enumerar ahora, que tienen posturas positivas sin tomar acciones.
RT: ¿Por qué Arabia Saudita y Qatar insisten en que usted renuncie? Y ¿cómo entra en su agenda un Oriente Medio inestable?
Bachar al-Assad: Francamente hablando, yo no puedo contestar por ellos. Son ellos quienes deben responder esa pregunta. Pero lo que sí puedo decir es que el problema entre Siria y varios países, tanto en el mundo árabe, en la zona o en Occidente, es que decimos “no” cuando creemos que debemos decir “no”. Esee es el problema. Y algunos países creen que pueden controlar a Siria a través de dictados o por medio del dinero y los petrodólares, y eso no es posible en Siria. Ahí está el problema. Quizás quieren desempeñar un papel. No tenemos problema en ello. Pueden hacerlo, tanto si lo ameritan o no, pero no a expensas de nuestros intereses.
RT: ¿El asunto tendrá que ver con dominar Siria o con exportar su versión del islam a Siria?
Bachar al-Assad: No se puede afirmar que eso sea una política estatal en esos países. En algunos casos se trata de instituciones en determinados países y en otros hay personas que apoyan esa tendencia, pero no lo anuncian como política oficial. Ellos no nos han pedido promocionar las posiciones extremistas de sus instituciones, pero eso sucede en realidad, tanto a través del apoyo directo que brindan los Gobiernos o a través de las instituciones y personas. Eso es un aspecto del problema, pero cuando hablo como Gobierno, me refiero a la política declarada y esa, como cualquier otra política, depende de los intereses y los papeleos. Pero no podemos ignorar lo que se ha dicho.
RT: Irán, su estrecho aliado, sufre también sanciones económicas y afronta también la amenaza de una invasión externa. ¿Si ustedes tuvieran que escoger entre cortar las relaciones con Irán a cambio de la paz en su país, elegirían esa opción?
Bachar al-Assad: No tenemos opciones contrapuestas al respecto y la razón es que hemos tenido buenas relaciones con Irán desde el año 1979 hasta este momento y nuestras relaciones mejoran constantemente. Pero al mismo tiempo nos movemos hacia la paz. Habíamos tenido un proceso de paz y negociaciones de paz e Irán nunca fue un factor contrario a la paz. Se trata de informaciones subversivas que Occidente trata de publicitar y que consisten en que si queremos la paz entonces no deberíamos tener buenas relaciones con Irán. Una cosa no tiene que ver con la otra. Son temas totalmente diferentes. Irán ha dado apoyo a Siria y ha respaldado nuestra causa, la causa de los territorios ocupados, y debemos apoyarlo en sus causas. Eso es algo claro y simple. Irán es un país sumamente importante en la zona y si buscamos estabilidad debemos tener buenas relaciones con Irán. No podemos hablar de estabilidad a la sombra de malas relaciones con Irán, con Turquía o con otros vecinos.
RT: ¿Disponen ustedes de información que indique que los servicios de seguridad occidentales financian a los combatientes de la oposición en Siria?
Bachar al-Assad: Lo que sabemos hasta ahora es que esos aparatos asesoran a los terroristas con información a través de Turquía y en algunos casos desde el Líbano principalmente. Pero hay otros servicios de inteligencia, no occidentales sino regionales, que son muy activos y más activos aún que los servicios occidentales, por supuesto bajo la supervisión de los dispositivos de inteligencia occidentales.
RT: ¿Cuál es el papel de al-Qaeda en Siria en este momento? ¿Controlan alguna fuerza de la oposición?
Bachar al-Assad: No creo que ellos pretendan controlar a esos grupos ya que buscan fundar su emirato, según la expresión que ellos usan. Pero tratan principalmente de intimidar y aterrorizar a la gente mediante las explosiones, los asesinatos y los ataques suicidas… para desalentar a la gente y llevarla a que los acepte como un hecho consumado. Y así ellos se mueven poco a poco, pero su objetivo final es establecer en Siria un emirato islámico desde el cual puedan promocionar su propia ideología en el resto del mundo.
RT: De entre aquellos que combaten contra ustedes y se oponen a ustedes, ¿con quién hablaría?
Bachar al-Assad: Hablamos con todo aquel que tenga una voluntad real de ayudar a Siria, pero no perdemos nuestro tiempo con ninguna persona que quiera aprovechar nuestra crisis para sus intereses personales.
RT: Se han hecho varias acusaciones a las tropas gubernamentales de cometer crímenes de guerra contra civiles sirios. ¿Admite usted que las fuerzas gubernamentales han cometido crímenes de guerra contra los civiles sirios?
Bachar al-Assad: Nosotros combatimos el terrorismo y aplicamos la Constitución para proteger al pueblo sirio. Volvamos a lo que sucedió en Rusia hace más de una década: ustedes estaban enfrentándose el terrorismo en Chechenia y en otros lugares. Ellos atacaron teatros y escuelas… y el Ejército ruso protegía al pueblo. ¿Ud. llama eso crímenes de guerra? Seguramente que no. Hace algunos días, Amnistía Internacional reconoció los crímenes cometidos por los grupos armados hace pocos días, cuando capturaron a varios soldados y los ejecutaron. Así como Human Rights Watch ha reconocido más de una vez los crímenes que cometen esos grupos y que fueron calificados hace unos días de crímenes de guerra. Esto es en primer lugar. En segundo lugar, no es lógico que un ejército cometa crímenes de guerra contra su pueblo, porque el Ejército sirio se compone de individuos del pueblo sirio. Y si cometiese crímenes contra su pueblo, entonces el ejército se dividiría. Por lo tanto no puede haber un Ejército fuerte y unido que al mismo tiempo mate a su pueblo. En tercer lugar, el Ejército no hubiese podido resistir durante 20 meses en estas condiciones difíciles sin gozar del respaldo del pueblo sirio. Por lo tanto, ¿cómo puede gozar de ese respaldo al tiempo que mata al pueblo? Es una contradicción.
RT: ¿Cuándo fue la última vez que habló con un dirigente de Occidente?
Bachar al-Assad: Antes de la crisis.
RT: Después de la crisis, ¿ha habido alguna ocasión en la que le plantearan dejar la presidencia para que hubiera paz en Siria?
Bachar al-Assad: No, no se me planteó eso de forma directa, pero si me lo plantearan directa o indirectamente, se trata de una cuestión de soberanía y solamente el pueblo sirio tiene derecho a hablar de ese asunto. Todo lo que sea planteado de forma directa o indirecta o en los medios de comunicación no tiene sentido ni peso en Siria.
RT: Pero ¿tiene opciones?, porque tal como parece en el exterior usted no tiene ningún lugar adonde ir, ¿por tanto adónde se iría si quisiese marcharse?
Bachar al-Assad: A Siria. Este es el único lugar donde puedo estar. Yo no soy un pelele y no fui hecho por Occidente para ir a Occidente o a cualquier otro sitio. Soy sirio, soy de aquí y tengo que vivir y morir en Siria.
RT: ¿Cree que existe en este momento alguna oportunidad para la diplomacia y el diálogo o que han llegado a una etapa en que es el Ejército únicamente quien puede poner fin a la crisis?
Bachar al-Assad: Yo siempre he creído en la diplomacia y creo en el diálogo, incluso con aquellos que no entienden el diálogo o no creen en él. Debemos seguir intentándolo. Creo que siempre lograremos una parte de éxito. Debemos buscar esos éxitos parciales hasta lograr el éxito completo. Pero debemos ser realistas. No hay que creer que es únicamente el diálogo lo que puede llevar al éxito, porque aquellos que perpetran tales acciones se subdividen en dos grupos: uno que no cree en el diálogo, especialmente los extremistas, y tienes a los antisociales que sobre ellos pesan fallos judiciales hace años ya antes de la crisis y su natural enemigo es el Gobierno, porque serán encarcelados si vuelven las cosas a su curso normal. Hay otro grupo que son las personas que reciben apoyo desde el exterior, y esos tienen compromiso solamente con las personas o Gobiernos que les proveen de dinero y armas. Esos no son dueños de su decisión. Por lo tanto tenemos que ser realistas. El tercer grupo es la gente, tanto combatientes como políticos, que aceptan dialogar. Por eso hemos comenzado ese diálogo hace meses, incluso con los combatientes, y algunos han abandonado las armas y han vuelto a su vida normal.
RT: ¿Cree que la invasión extranjera a Siria es inminente ya?
Bachar al-Assad: Creo que el costo de tal invasión, si llega a suceder, será más grande de lo que el mundo entero pueda tolerar, porque si se producen problemas en Siria –a saber que somos el último baluarte del laicismo, de la estabilidad y de la convivencia en la región– eso tendría un efecto de dominó en el mundo, desde el océano Atlántico hasta el océano Pacífico, y usted puede imaginar las repercusiones en el resto del mundo. No creo que Occidente se encamine en esa dirección. Pero si lo hace, nadie podrá pronosticar lo que sucederá después.
RT: Señor presidente, ¿se reprocha usted a sí mismo?
Bachar al-Assad: Tenemos que buscar nuestros errores en cada decisión, porque sin ellos no seríamos humanos.
RT: ¿Cuál es su mayor error?
Bachar al-Assad: Sinceramente no recuerdo ahora. Pero a la hora de tomar cualquier decisión tengo que considerar que una parte de la misma será errónea. Pero uno no conoce sus errores en el momento en que los comete. En algunos casos, especialmente durante una crisis, no puedes ver lo correcto y lo incorrecto hasta que superas esa crisis. Por eso no sería objetivo si hablara ahora de los errores, porque estamos en medio de la crisis.
RT: Entonces ¿no hay nada de lo que se arrepienta?
Bachar al-Assad: No ahora. Cuando se esclarezca todo, entonces podremos hablar de los errores, y sin duda los hay.
RT: Si hoy fuese el 15 de marzo de 2011, cuando comenzó la espiral de protestas, ¿qué cosas haría de forma diferente?
Bachar al-Assad: Habría hecho lo mismo que hice el 15 de marzo.
RT: ¿Exactamente lo mismo?
Bachar al-Assad : Exactamente lo mismo, pedir a los diferentes bandos comenzar un diálogo y hacer frente a los terroristas. Así empezó la cosa. No comenzó con manifestaciones, que en realidad fueron la pantalla mientras que en las manifestaciones había combatientes que comenzaron a disparar simultáneamente contra los civiles y contra los efectivos del Ejército. Quizás en el plano táctico se hubiese podido hacer algo diferente. Pero como Presidente del país, yo tomo las decisiones a nivel estratégico y eso es diferente.
RT: Señor presidente al-Assad, ¿cómo se ve usted dentro de 10 años?
Bachar al-Assad: Me veo a través de mi país. Yo no puedo verme a mí mismo sino a mi país dentro de 10 años. Es en él donde me veo.
RT: ¿Usted se ve aquí en Siria?
Bachar al-Assad: Por supuesto. Tengo que estar en Siria. El asunto no tiene que ver con el cargo, lo mismo si fuese presidente u otra cosa. No es eso lo que me preocupa. Veo que estaré en este país y que este será un país seguro, estable y más próspero.
RT: Presidente Bachar al-Assad gracias por hablar con Russia Today.
Bachar al-Assad : Gracias a ustedes por venir a Siria.
Bashar Al-Assad

SIRIA La batalla de Damasco ha comenzado

Siria
La batalla de Damasco ha comenzado
La batalla de Damasco ha comenzado
por Thierry Meyssan
Los potencias occidentales y los países del Golfo han emprendido la operación de guerra secreta más importante que se haya visto desde la de los Contras, en Nicaragua. El objetivo de la batalla de Damasco no es el derrocamiento del presidente Bachar al-Assad sino quebrar el Ejército Árabe Sirio para garantizar la dominación de Israel y Estados Unidos en el Medio Oriente. Mientras la ciudad se prepara para un nuevo asalto de los mercenarios extranjeros, Thierry Meyssan pasa en revista la situación.
Red Voltaire | Damasco (Siria) | 19 de julio de 2012
FUENTE: RED VOLTAIRE NET
http://www.voltairenet.org/La-batalla-de-Damasco-ha-comenzado

Provenientes del extranjero, los Contras tomaron varios puestos fronterizos al comienzo de su invasión contra Siria.
Hace ya 5 días que Washington y París dieron inicio a la operación «Volcán de Damasco y terremoto de Siria». No se trata esta vez de una campaña de bombardeos aéreos sino de una operación de guerra secreta comparable a desarrollada en Centroamérica en tiempos de la administración Reagan.
Entre 40 y 60,000 Contras, principalmente libios, han entrado en el país en varios días, esencialmente a través de la frontera jordana. La mayoría están vinculados con el Ejército «Sirio» Libre, estructurado bajo las órdenes de Turquía para servir de pantalla a las operaciones secretas de la OTAN. Algunos son miembros de grupos de fanáticos, entre ellos al-Qaeda, creados bajos las órdenes de Qatar y de una facción de la familia real de Arabia Saudita: los Sudairis. Se apoderaron a su paso de varios puestos fronterizos, antes de llegar a la capital, donde sembraron la confusión atacando al azar los objetivos que encontraban a su paso: como grupos aislados de policías o de militares.

Los generales Hassan Turkmani, Daud Rajha y Assef Chawkat, muertos en un atentado el 18 de julio de 2012.
En la mañana del miércoles, una explosión destruyó la sede de la Seguridad Nacional, donde se reunían varios miembros del Consejo de Seguridad Nacional. La explosión costó la vida al general Daud Rajha, ministro de Defensa; al general Assef Chawkat, ministro adjunto; y al general Hassan Turkmani, adjunto del vicepresidente de la República. Se desconoce aún el modo exacto en que fue realizada la operación. Podría tratarse de un atentado suicida o de un ataque realizado con un avión sin piloto.
Washington esperaba que la decapitación parcial del aparato militar sirio condujese a varios oficiales superiores a desertar con sus tropas, o sea a volverse contra el gobierno civil. Pero no ha sido así. El presidente Bachar al-Assad firmó inmediatamente las nominaciones de los sucesores de los fallecidos, garantizando así a la perfección la continuidad del Estado.
En París, Berlín y Washington, los mismos que ordenaron la operación se han entregado además a una sucia maniobra que consiste en condenar el acto terrorista a la vez que confirman su apoyo político y logístico militar a los terroristas que lo cometieron. De forma totalmente desvergonzada concluyeron que los responsables de los asesinatos no son los realizadores del atentado sino las propias víctimas, por haberse negado a dimitir bajo la presión de esos mismos gobiernos y por no haber aceptado entregar su patria a los apetitos occidentales.
Caracas y Teherán han expresado sus condolencias a Siria, subrayando que el ataque fue ordenado y financiado por las potencias occidentales y los países del Golfo. Moscú también expresó sus condolencias y observó que el pedido de sanciones contra Siria en el Consejo de Seguridad de la ONU constituye un respaldo político a los terroristas que atacan ese país.

El ministro de Información, Omran al-Zou’bi, se expresa ante las cámaras de la televisión siria después del atentado que decapitó parcialmente el Ejército Árabe Sirio.
Los canales de la televisión siria comenzaron a transmitir cantos patrióticos e imágenes del ejército. Interrumpiendo la programación, el ministro de Información, Omran al-Zou’bi, lanzó un llamado a la movilización de toda la ciudadanía. No es momento para querellas entre gobierno y oposición. La Nación está enfrentando una agresión externa. Recordando el artículo que publiqué en Komsomolskaya Pravda, donde describía la operación mediática de desmoralización preparada por los canales occidentales y del Golfo [1], el ministro alertó a sus conciudadanos sobre el inminente comienzo de dicha operación. Posteriormente desmintió las falacias de los canales del Golfo sobre un supuesto motín en la 4ª división y sobre una serie de explosiones que habrían destruido el cuartel principal de dicha división.
Los canales nacionales sirios han transmitido varias veces por hora las indicaciones necesarias para que los telespectadores sirios puedan captar sus programas a través del satélite Atlantic Bird, en caso de que se interrumpiera su transmisión a través de los satélites ArabSat y NileSat.
En Líbano, Hassan Nasrallah recordó la hermandad de armas existente entre el Hezbollah y Siria, forjada en la lucha contra el expansionismo sionista, y garantizó su respaldo al Ejército Árabe Sirio.
El atentado fue la señal de inicio para la segunda parte de la operación. Los grupos armados infiltrados en la capital se lanzaron al ataque de diversos objetivos, de forma más o menos selectiva. Por ejemplo, un centenar de Contras atacaron la casa próxima a mi apartamento al grito de ¡Alá Akbar! Un alto responsable militar reside en el lugar. Hubo 10 horas de combate ininterrumpido.
Al caer la noche, el ejército respondía con discreción a los ataques de los Contras. Posteriormente, se dio la orden de responder a los atacantes lo más enérgicamente posible. No se trataba ya de luchar contra terroristas que venían a desestabilizar Siria. La nueva misión era enfrentar una inconfesable invasión extranjera y proteger la patria en peligro.
La aviación entró entonces en acción para destruir las columnas de mercenarios que tratan de alcanzar la capital.
Al final de la mañana, la calma se restablecía progresivamente en la ciudad. Los Contras y sus colaboradores se veían obligados a retirarse. Se restablecía la circulación en las carreteras y las grandes arterias y se instalaban barreras para filtrar el tránsito en el centro de la ciudad. La vida volvía a su curso cotidiano, aunque aún podían escucharse disparos aislados en diversos lugares. La mayoría de los comercios permanecían cerrados y largas colas podían verse ante las panaderías.
Se piensa que el asalto final puede tener lugar durante la noche del jueves al viernes y durante la jornada del propio viernes. Es indudable que el ejército nacional sirio saldrá nuevamente victorioso ya que tiene a su favor la correlación de fuerzas. Se trata además de un ejército de reclutas que goza del apoyo de la población, e inclusive el respaldo de la oposición política interna.
Conforme a lo previsto, los satélites ArabSat y NileSat desconectaron durante la tarde la señal del canal sirio de televisión Ad-Dounia. La CIA pirateó la cuenta de Ad-Douni en Twitter para transmitir mensajes falsos que anunciaban una retirada del ejército nacional sirio.
Los canales de televisión del Golfo anunciaron un derrumbe de la moneda siria, como preludio de la supuesta caída del Estado. El gobernador del Banco Central, Adib Mayaleh, se presentó ante las cámaras de la televisión siria para desmentir la nueva intoxicación y confirmar que la tasa de cambio sigue siendo de 68,30 libras sirias por un dólar estadounidense.

Conferencia de prensa del general Robert Mood sobre la batalla de Damasco, que él mismo observa desde… las ventanas de su hotel.
Se desplegaron refuerzos en los alrededores de la plaza de los Omeyas, para proteger los estudios de la televisión estatal, que todos los enemigos de la libertad consideran un objetivo prioritario. Se han instalado estudios auxiliares en el hotel Rosa de Damasco, donde pasan cómodamente su tiempo los observadores de la ONU. La presencia de estos observadores militares de la ONU, que no han permitido que el ataque contra la capital interrumpa su farniente, sirve de facto de protección a los periodistas sirios que arriesgan sus vidas para mantener informados a sus conciudadanos.
En el Consejo de Seguridad de la ONU, la Federación Rusa y China recurrieron por tercera vez al veto ante una proposición de resolución en la que los países occidentales y las monarquías del Golfo trataban de abrir el camino a una intervención militar internacional. Los representantes de Rusia y China ante el Consejo de Seguridad han denunciado incansablemente la propaganda tendiente a presentar como una revuelta ahogada en sangre lo que en realidad es una agresión exterior contra el Estado sirio.
Se estima que la batalla de Damasco puede reanudarse esta noche.
Thierry Meyssan

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