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ARGENTINA Proyecto de reapertura del canje de la deuda: Palabras de la Presidenta por Cadena Nacional

Proyecto de reapertura del canje de la deuda: Palabras de la Presidenta por Cadena Nacional
Muy buenas tardes a todos y a todas: el día viernes pasado, la Cámara de Apelaciones, de la Ciudad de Nueva York, confirmó el fallo del juez Griesa, que la da la razón a los fondos buitres que ya son conocidos por los argentinos, porque fueron precisamente los que embargaron, el año pasado, la Fragata Libertad, en la República de Ghana, y por la cual tuvimos que recurrir al Derecho Internacional y también a tribunales internacionales, para obtener sin ninguna relación por parte del erario público, la restitución de uno de los símbolos de la Argentina. Antes habían existido algunos otros embargos sobre el Tango 01, sobre embajadas, sobre otros fondos. Pero en realidad lo que queremos hablar, hoy, y dar a conocer no solamente a la opinión pública nacional, a los habitantes de la República Argentina, sino también a aquellos tenedores de bonos, que han confiado en la Argentina – el 93 por ciento de los tenedores de bonos – es que en realidad este fallo de la Cámara de Apelaciones ignora este acuerdo, que hemos logrado con el 93 por ciento, o por lo menos lo minimiza y también creo que – a nuestro humilde criterio – ignora la inmunidad soberana que tiene la reestructuración de la deuda, que se logró, primero, en el 2005, y luego, en el 2010, porque, como marca la Constitución Nacional Argentina, la negociación de la deuda externa es facultad expresa del Congreso de la Nación y solamente puede realizarse bajo su autorización.
De cualquier modo es bueno recordar, un poco, el origen de todo esto porque si bien pareciera que estuviera muy lejos, el 31 de diciembre de 2001, no está tan lejos y fue allí donde la Argentina defaulteó exactamente 81.836 millones de dólares. Vuelvo a repetir: 31 de diciembre de 2001, la Argentina, nuestro país defaultea la deuda de bonos por 81.836 millones de dólares.
El origen de esto era un 49 por ciento, esto es 40.363 millones habían sido contraídos durante la administración gubernamental, que tuvo lugar entre los años 1989 y 1999; el 51 por ciento restante, que es 41.473 millones fue contraído por la administración que tuvo su origen entre los años 1999 y el momento de declararse el default.
Bueno es también saber que cuando, en el año 2003, el Presidente Kirchner asume encara precisamente este problema de la deuda, que en realidad es un problema que proviene desde el 24 de marzo de 1976, cuando el país comienza a endeudarse cada vez más y hacer permanentemente una bicicleta financiera se ve agravado durante la convertibilidad y, finalmente, implosiona ese 31 de diciembre del año 2001.
El Presidente Kirchner tuvo una idea totalmente opuesta a la que se venía sosteniendo hasta ese momento. Hasta ese momento en el endeudamiento permanente el lema, si se puede decir, era: pagar para crecer. Él sostenía que era a la inversa, que necesitábamos crecer para pagar. Bueno, no era que lo hacía de inteligente, simplemente él observaba lo que había pasado en la Argentina durante las últimas treinta o cuarenta décadas y la conclusión se daba por sí misma: no se podía pagar si no se crecía, al contrario, se pagaba con más deuda y cada vez la deuda era mayor y constituía una severísima restricción a la economía argentina en lo educativo, en lo cultural, en infraestructura, en lo social, en la salud, en la generación de la producción del trabajo. Bueno de una Argentina que – como todos sabemos – cuando Néstor asumió tenía un 25 por ciento de desocupados, industrias cerradas y una situación que todos recordamos.
Me acuerdo que él, en la Asamblea de la ONU, en la primera asamblea que le tocó asistir, que fue en septiembre del año 2003, encaró decididamente este tema de la deuda externa y sostuvo que era necesario que el mundo comprendiera que era preciso que nos dejaran crecer a la economía argentina para poder pagar. Sostuvo una frase que no me voy a olvidar nunca más, dijo: “es necesario que nos dejen crecer para poder pagar, porque los muertos no pagan las deudas”. Y bueno, a partir de allí, invirtió la lógica de pagar para crecer, por la crecer para pagar.
Y precisamente desde el año 2003 a la fecha se hicieron importantes pagos, basados en dos reestructuraciones: en el año 2005, en marzo de 2005 se reestructura la deuda en la presidencia de Néstor Kirchner. Recuerdo muy bien que fue una negociación dura, larga, en un momento dado el primer banco que intervino como negociador y eventual fiduciario: el Wachovia, se retira en medio de la negociación provocando una severa crisis que fue en un momento en que el entonces ministro de Economía, le ofreció la renuncia al Presidente Kirchner porque parecía que había fracasado el intento de reestructurar la deuda y Kirchner dijo: “tengamos confianza, sigamos adelante”, y se decidió tomar como negociador y luego posterior fiduciario al Banco de Nueva York, normalmente conocido en la jerga financiera como BoNY. Finalmente ese primer canje en el que muy pocos confiaban y en el que muy pocos apostaban, pero que Néstor tenía una gran esperanza terminó reestructurando el 76 por ciento de la deuda soberana, con la quita más importante que se recuerde en la historia. Quita que para medir la importancia que tuvo, en el crecimiento posterior de la Argentina la podemos cuantificar en más de 79.000 millones de pesos.
Y para que ustedes tengan una idea de lo que representa es la totalidad de la Asignación Universal por Hijo, es la totalidad de las más de 2.000 escuelas que se construyeron – en estos 10 años – en la República Argentina y es todas las viviendas y sus respectivas infraestructuras, todos los planes sociales de viviendas que se construyeron entre el 2003 y la fecha. Esto marca la envergadura de la importancia.
¿Cuál fue el argumento para la quita? Durante el momento de endeudamiento, en realidad, la Argentina pagaba tasas exorbitantes en dólares, en todo el mundo las tasas eran del uno, del dos por ciento y acá se pagaban tasas de dos dígitos. El argumento central para esa quita fue que quien sabe que va a un lugar donde están pagando una tasa exorbitante que se no paga en ninguna parte del mundo es lógico que conoce el riesgo que asume al colocar su fondo. Por eso dijimos que debían ser riesgos compartidos entre un país que había apostado a un timba financiera y también, del otro lado, a los que sabían que era imposible que alguien les devolviera ese dinero con esos intereses.
Ahí surgió el problema de los holdouts, que era – digamos – los que no habían entrado en este primer canje. Si bien todos los países tienen una ley de quiebra, nuestro país la tiene y basta con que el 66 por ciento de los acreedores esté de acuerdo para que el juez apruebe la quiebra, o el concurso de quiebra y también es una cifra similar en los Estados Unidos, en este primer acuerdo conseguimos un 76 por ciento. Pero siguió el problema de los holdouts. Era lógico porque había mucha gente que no creía en esta Argentina que nunca había pagado las deudas. Nosotros, inclusive, habríamos querido participar y demostrar aún más buena fe creando lo que se denominó el Cupón de Crecimiento, de modo tal que si la Argentina crecía los acreedores iban a recibir más dinero producto de acompañar y de asociarse al crecimiento de esa Argentina.
Luego, durante mi presidencia, en el año 2010, volvimos a abrir el canje y de ahí llegamos a una cifra récord de aceptación de reestructuración de deuda, que es el 93 por ciento a quienes les debíamos. Ya había más confianza, se había pagado deuda no solamente emitida en ley extranjera, sino también emitida en ley nacional; se había pagado deuda en el Banco de Nueva York; se había pagado deuda, aquí en el país, con lo cual logramos este 93 por ciento, una tarea también muy buena que se dio en ese momento, a través del entonces ministro de Economía, que recorrió, junto a su equipo, todo el mundo. Pero el actual ministro de Economía, también el Doctor Lorenzino, para precisamente incorporar a muchos bonistas italianos, japoneses, que eran más pequeños y que habían quedado fuera del primer canje. Llegamos – repito – a esta cifra de 93 por ciento.
El fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York creo que es un poco injusto con la Argentina. Toma un argumento del “Financial Times” y dice que nos condena porque la Argentina es “un deudor recalcitrante”. La Argentina ha pagado, entre el año 2003 y el año 2012, este país al que califican como deudor recalcitrante 173.733 millones de dólares. Vuelvo a repetirlo: desde el año 2003 a la fecha, hemos pagado 173.733 millones de dólares. 41.044 millones de dólares es dentro del propio sector público nacional, entre distintos organismos del sector público nacional, que se prestan entre sí para financiamiento, para infraestructura, en fin para lo que hace al funcionamiento del Estado; 81.487 millones de dólares hemos pagado al sector privado (extranjero y nacional, en dólares, tenedores de bonos) y a los organismos multilaterales de crédito, entre ellos al Fondo Monetario Internacional, cuando nos desendeudamos, en el año 2006, al Banco Interamericano de Desarrollo por los préstamos que nos ha dado, al Banco Mundial, a la Corporación Argentina de Fomento, 51.201 millones de dólares; en total, 173.733 millones de dólares.
Digamos que más que deudores recalcitrantes somos pagadores seriales. Pero, además, con un aditamento: esto lo hemos hecho absolutamente con recursos genuinos, con recursos que hemos logrados a partir de la administración de comercio, y a partir de la mejor administración de los recursos del Estado, sin acceder al mercado de capitales. Creo que así como fuimos el país que entró en el Guinness por ser la deuda soberana más importante que se ha defaulteado creo que también debemos estar en el Guinness de los países que más hemos pagado, que más hemos cumplido con nuestras obligaciones en los últimos diez años, sin acceso al mercado de capitales.
Por eso me parece importante que todos los argentinos sepamos el esfuerzo que hemos hecho y también el mundo tenga conocimiento del esfuerzo que hemos hecho. Hoy, la deuda de los argentinos en dólares, que cuando Kirchner asumió representaba algo así como el 150 por ciento aproximadamente del PBI, ha pasado a representar en moneda extranjera, ya sea que se le deba a privados nacionales o extranjeros, algo menos del 10 por ciento del PBI. O sea, del 150 del PBI, hemos pasado a algo menos del 10 por ciento del PBI.
Y en pocos días más, vamos a pagar el BONAR 7, vamos a pagar 2.000 millones de dólares cash, exactamente el día 12 de septiembre. Este es un bono en legislación nacional que se paga también aquí en la Caja de Valores pero que la mayoría se cobra en el extranjero porque la mayoría son tenedores extranjeros que lo hacen muy fácilmente, con filiales locales de bancos extranjeros pagan a sus otra casas matrices o filiales en el lugar donde están los acreedores internacionales y de esa manera se salda la deuda.
A partir de ese momento la Argentina, o sea, a partir del 12 de septiembre, la Argentina va a pasar a deber en moneda extranjera, euro o dólares, 8,3 por ciento de su PBI.
Bueno también es recordar que esto es una ratio de deuda que es de las más bajas de los países desarrollados y ni qué hablar de los países de la región.
Bueno también es recordar que nuestro Gobierno es un pagador serial pero no es un endeudador serial, porque la deuda se tomó durante otras gestiones y también se defaulteó durante otras gestiones. Y esto nos ha permitido a los argentinos, esta administración, crecer y precisamente poder pagar la deuda.
Ahora bien, este fallo…Yo escuchaba algunos comentarios hoy sobre este fallo que me atrevo a calificar un poco de cortoplacistas porque el fallo…dicen, bueno, “en realidad es un fallo que recién podrá tener efectos porque va a ser apelado y tendrá que decidir la Corte Suprema de los Estados Unidos en el año 2014 o 2015”.
Realmente, no parece demasiado serio, no hay responsabilidad, me parece de un buen gobierno, de una buena gobernanza creer que el 2014 o el 2015 o el corto plazo son una solución para los problemas. Nosotros creemos que los problemas deben resolverse, no solamente en el corto plazo, sino en el mediano y en el largo plazo.
Por eso, la decisión…hemos tomados decisiones en virtud de esto porque no podemos tener como país una Espada de Damocles sobre nuestro cuello diciendo que en cualquier momento alguien va a tomar una decisión, se van a caer los canjes del año 2005, 2010, los acreedores nuestros no van a pagar y el país va a volver al 2001. Esto es lo único que no vamos a permitir por lo menos mientras yo sea Presidenta.
Por eso, la primera decisión que hemos tomado, bueno, es pedirle a Dios que ilumine a la Corte Suprema de los Estados Unidos porque, en realidad, estaríamos realmente ante un caso que, no solamente tiraría abajo una de las reestructuraciones de deuda más importantes de las que se tenga memoria, sino que también invalidaría otras reestructuraciones de deuda. Porque téngase en cuenta que estos fondos buitres solo representan el 0,45 por ciento.
Para tenerlo claro: el 93 por ciento de los acreedores de Argentina, arregló; un 7 por ciento no arregló, pero solamente están haciendo juicio en Nueva York y han obtenido esta sentencia, fondos buitre por el 0,45 por ciento del total de la deuda. Bonos que fueron comprados recién en el 2008, cuando ya habían sido defaulteados, valían muy poco y si se le hace lugar a lo que ellos pretenden, la ganancia en dólares sería de algo más del 1.300 por ciento, algo que realmente carece de lógica, de sentido común. Creo que no hace falta ser un experto en Derecho o en Economía para darse cuenta que de esta manera solamente funde la República Argentina, sino que fundiría el país. Sobre todo, en momentos en los cuales numerosos países desarrollados del primer mundo, están también reestructurando sus deudas.
Por eso, la decisión que tome la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos, no solamente influiría en la Argentina, sino influiría en todo el mundo financiero internacionales. No en vano se han presentado numerosos “amicus curiae” frente a la Corte, que no son precisamente amigos de la Argentina, baste recordar a la exdirectora del Fondo Monetario Internacional, Anne Krueger, también a numerosos fondos de administración que también tienen intereses y se han presentado, al gobierno de la República de Francia, a quien agradecemos también su presentación ante la Corte Suprema de los Estados Unidos.
Pero también, como les decía y como no podemos tener una Espada de Damocles sobre nuestras cabezas, hemos tomado 2 decisiones más además de esta casi espiritual y casi terrenal de encomendarnos a Dios y a la Corte Suprema de los Estados Unidos: en primer lugar, en el día de mañana, vamos a enviar un nuevo proyecto de Ley al Parlamento argentino, que por imperio de la Constitución y del artículo 75 es el único capacitado para decidir sobre la deuda externa argentina, el Poder Ejecutivo actúa siempre como negociador, como delegado pero finalmente los acuerdos deben pasar por el Parlamento para ser aprobados o rechazados, y este proyecto de Ley va a consistir, precisamente, en abrir por tercera vez el canje de deuda para ese 7 por ciento que no ha ingresado. Queremos una vez más, demostrar la profunda vocación de hacer frente a los compromisos que tiene la República Argentina.
Hoy no lo podemos hacer porque estaríamos violando la propia ley de nuestro país que estableció ya en el 93 por ciento y cerró el segundo canje en el año 2010. Pero vamos a enviar, reitero, un proyecto de Ley al Parlamento para que, precisamente, ese 7 por ciento tenga la capacidad de ingresar, la posibilidad de ingresar y, bueno, y cobrar en paridad de condiciones con el resto de los acreedores.
Pero también hemos tomado una decisión para salvaguarda de quienes han confiado en la República, el 93 por ciento de los tenedores de bonos que han confiado en Argentina y que vienen cobrando, algunos del año 2005 y otros del año 2010. Y es, precisamente, hace un reemplazo de títulos por la misma moneda, por los mismos plazos nada más que cambiando el lugar de pago para evitar eventuales embargos que pudieran sufrir los fondos porque ya hemos sufrido embargos anteriores.
Para ser claros: los que tienen bonos argentinos, el 93 por ciento, vamos a reemplazar esos títulos, esos bonos por bonos similares, por moneda extranjera, por los mismos plazos, únicamente que serán pagaderos aquí en la República Argentina en la Caja de Valores.
Como ya hemos pagado, para que ustedes tengan una idea de la certeza y de la seguridad jurídica que esto significa, los BODEN 12, que fueron precisamente los bonos que Argentina emitió para pagarles a todos aquellos que habían atrapados por el corralito, se acuerdan cuando no pudieron sacar los depósitos de los bancos, el Gobierno argentino, con bonos emitidos por ley argentina y pagaderos aquí en la Caja de Valores en la Argentina, ya ha cancelado totalmente esa deuda que fue de 19.600 millones de dólares.
La Argentina pagó la totalidad de los ahorros confiscados de argentinos y de no argentinos, o sea, de nacionales y de extranjeros, por 19.600 millones de dólares con títulos emitidos con legislación local y pagada aquí en la República Argentina en los plazos y en la moneda que habían sido estipulados.
Y en unos días más, para ser más precisos el día 12 de septiembre, como les decía hace unos instantes, vamos a pagar otro bono también emitido que es el BONAR 7, 2.000 millones de dólares, también emitidos en legislación local y pagaderos aquí en la Caja de Valores de la República Argentina, de modo tal que ya hemos pagado miles de millones de dólares de títulos emitidos con legislación local y pagaderos aquí en la Argentina.
Por lo tanto, la certeza y la seguridad jurídica, no solamente emana de nuestra convicción en cuanto a hacer frente a las obligaciones a las que la Argentina como Estado se había comprometido, aunque no haya sido nuestro gobierno, sino fundamentalmente también a los hechos objetivos, concretos que ya hemos protagonizado pagando títulos emitidos aquí en la Argentina.
Y el deber fundamental de esto, no es una vocación de pago, yo sé que por allí hay algunos sectores que dicen que no habría que pagar nada, mínimos, absolutamente, porque sería disparatado. Pero bueno es recordar que la República Argentina tiene además 40 millones de habitantes que exigen responsabilidad por parte de las autoridades del Gobierno y poder seguir garantizando el crecimiento de Argentina en un marco de seguridad jurídica y de hacerse cargo de las obligaciones.
Por eso, quería hoy dirigirme, no solamente a los 40 millones de argentinos, sino también a todos aquellos que han confiado, nacionales o extranjeros privados, y han formado parte de ese 93 por ciento que aceptó bonos de Argentina con cupón de crecimiento que ha venido pagando regularmente, dirigirme también al resto del mundo financiero internacional y específicamente a las autoridades de Estados Unidos y, fundamentalmente, a su Corte, porque en realidad, estaríamos infligiendo un seguro daño sí a la seguridad jurídica, sí al trust, a la confianza que se tienen que tener en la reestructuración de deuda en un momento muy difícil de todo el mundo en materia financiera.
Nos parece realmente que solo un 1,45 por ciento que ingresó en el 2008 con bonos basura, comprados por muy poco dinero, hoy pretenda malograr lo que hemos logrado en materia de reestructuración de deuda, de crecimiento, de pago, de aporte al mundo, porque en definitiva es un aporte de la Argentina a la certidumbre jurídica del mundo y a la confianza de quienes confiaron en la Argentina, me parece que es importante que podamos tener este contacto y poder decir estas cosas.
Finalmente, para los que muchas veces nos dicen que nos gusta hablar del pasado y creen que el pasado ya pasó, yo creo que este viernes pasado, el viernes de la semana pasada, se ha comprobado definitivamente que el pasado y sobre todo en Economía, siempre está a la vuelta de la esquina. Que basta que alguien cometa una equivocación o que alguien tenga otros intereses que no sean la de representar los intereses de los 40 millones de argentinos, para que las cosas que tanto nos han costado lograr en estos últimos años, finalmente se malogren.
Estas cosas que a veces decimos sobre el pasado, no es con el ánimo de fiscalizar, con el ánimo de acusar o de poner en mayor valor lo que nosotros hemos hecho, sino por el contrario, tratar de evitar volver a cometer los errores que hemos cometido los argentinos, miren, me involucro yo también a pesar de no haber formado parte en ningún gobierno endeudador, pero sí formo parte de la Argentina y me siento tan responsable como los 40 millones de argentinos, pero la más responsable porque me han elegido para conducir los destinos del país.
Por eso, quería en síntesis, comentarles estas dos decisiones importantes, la de la reapertura de una tercera ley de canje. Espero que como decimos aquí en la Argentina, la tercera sea la vencida y podamos finalmente incorporar a ese 7 por ciento.
También un llamado a la razonabilidad y al sentido común que no puede ser que un 0,45 por ciento, que adquirió bonos a tan bajo precio, pueda poner en juego al 93 por ciento de los acreedores y con las cifras que hemos pagado y que tendremos que seguir pagando y, fundamentalmente, las posibilidades de seguir creciendo en la Argentina para generar trabajo, para dar salud, educación y al mismo tiempo, para hacer frente a nuestras obligaciones.
Por esos motivos es que quería hoy comunicarme con el conjunto del pueblo argentino y también fundamentalmente, con quienes han creído en la Argentina, han apostado por ella, que sigan haciéndolo porque estamos al frente de la nave y fundamentalmente la vamos a conducir a buen puerto y creemos también, tenemos fuertes esperanzas, de que el sentido común impere por sobre el lobby formidable que hemos visto en estos días donde un 0,45 por ciento se pueda imponer sobre la voluntad de un 93 por ciento.
Soy abogado al mismo tiempo y sé que esto afecta decididamente la igualdad entre las partes; sé que afecta la equidad; sé que afecta la seguridad jurídica; sé que afecta la certeza que deben tener las relaciones económicas y financieras el mundo y, por eso, solicitamos que con la misma responsabilidad que hemos actuado en estos 10 años, pagando puntualmente todo lo que nos habíamos comprometido por primera vez en nuestra historia, también pedimos responsabilidad a los que tengan la decisión en sus manos.
De cualquier manera, también decir que la Argentina no va a violar sus propias leyes y va a, precisamente, darle participación al Parlamento argentino en un tema tan importante como este, como también se lo hemos dado en el año 2005 y 2010, que nos ha permitido tener un crecimiento y hacer frente a nuestros compromisos.
Muchas gracias por escuchar y buenas noches a todos y a todas.

ARGENTINA La Presidenta enviará al Congreso un proyecto para abrir el canje de deuda a los que aún no ingresaron

Lunes, 26 de Agosto de 2013
La Presidenta enviará al Congreso un proyecto para abrir el canje de deuda a los que aún no ingresaron
En un mensaje por la Cadena Nacional, la presidenta Cristina Fernández anunció el envío al Congreso Nacional del proyecto de ley para “abrir por tercera vez el canje de la deuda a ese 7 por ciento que no ha ingresado, para demostrar una vez más la profunda vocación que tiene la Argentina” de honrar sus compromisos. Asimismo, informó que los que aceptaron el canje recibirán títulos pagaderos en la Caja de Valores de la Argentina para que no puedan ser embargados.
La presidenta Cristina Fernández señaló que “el viernes pasado la Cámara de Apelaciones de Nueva York confirmó el fallo del juez Griesa que le da la razón a los fondos buitres” en la demanda contra la República Argentina por bonos de deuda en default. Indicó que esos fondos “son conocidos porque son los que embargaron la Fragata Libertad en Ghana” y otros activos del país como el avión presidencial, embajadas u otros fondos estatales.
La Jefa de Estado explicó que busca dar a conocer “no sólo a la opinión pública, sino también a aquellos tenedores de bonos que han confiado en la Argentina, es que este fallo de la Cámara de Apelaciones ignora este acuerdo que hemos tenido con el 93%” de los bonistas. Además, remarcó que ignora la soberanía del país, ya que según la Constitución Nacional “la negociación de la deuda externa es facultad expresa del Congreso de la Nación y solo se puede realizar bajo su autorización”.
Al referirse al problema de la deuda, la Primera Mandataria puntualizó que el 31 de diciembre de 2001 Argentina defaulteó bonos por un total de 81.836 millones de dólares. Explicó que el 49% de esto habían sido contraídos entre 1989 y 1999, el 51% restante fue contraído entre 1999 y el momento de declararse el default.
Cristina Fernández recordó que “cuando en 2003 el presidente Kirchner asume, encara el problema de la deuda, que es un problema que proviene desde el 24 de marzo de 1976, se ve agravado en la Convertibilidad y eclosiona en 2001”. “Hasta ese momento era endeudamiento permanente, el lema era “pagar para crecer”; él sostenía que teníamos que “crecer para pagar””.
Afirmó que la deuda “constituía una severísima restricción a la economía argentina”. Resaltó que Néstor Kirchner “en la asamblea de la ONU encaró este tema de la deuda externa y sostuvo que era necesario que el mundo entendiera que nos debían dejar “crecer para poder pagar, porque –expresó- los muertos no pagan las deudas””.
La Presidenta sostuvo que “desde 2003 a la fecha, se hicieron importantes pagos, basados en importantes reestructuraciones”. Afirmó que “fue una negociación dura, larga”, durante la cual el primer banco que actuó en la reestructuración se retiró, y finalmente se tomó como fiduciador al Banco de Nueva York.
Señaló que “ese primer canje, en el que muy pocos confiaban terminó reestructurando 76% de la deuda soberana, con la quita más importante que se tuvo en la historia”. “La podemos cuantificar en más de 47 mil millones de pesos: es la totalidad de la AUH, es la totalidad de las mas de 2.000 escuelas que se construyeron desde 2003 a la fecha y el total de las viviendas que se construyeron en el mismo periodo”, enumeró.
La Jefa de Estado afirmó que “durante el momento de endeudamiento la Argentina pagaba tasas exorbitantes en dólares, acá se pagaban tasas de dos dígitos”. Por ello, resaltó que se tomó el argumento de que “debían ser riesgos compartidos” entre el país y los bonistas.
Sostuvo que a partir de aquella reestructuración “surgió el problema de los holdouts”, que eran los que no habían entrado en el canje. Reconoció que “había mucha gente que no creía en una Argentina que no pagaba sus deudas”. “Nosotros quisimos generar más fe, y creamos el cupón de crecimiento, de manera de asociar a los bonistas en el crecimiento del país”, enfatizó.
Recordó entonces que en 2010 “volvimos a abrir el canje y llegamos la a cifra récord de aceptación de 93%” de adhesión. Esta cifra, señaló, fue alcanzada debido a que “ya había más confianza porque ya se había pagado deuda en el Banco de Nueva York y en el país”. Recordó entonces la exitosa gestión del actual ministro de Economía y Finanzas, Hernán Lorenzino, al visitar diversos países de Europa y Asia para incorporar bonistas a la transacción.
En ese marco, sostuvo que el fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York “es un poco injusto con la Argentina” al afirmar que el país es un “deudor recalcitrante”.
La Argentina, señaló la Mandataria, ha pagado entre 2003 y 2012 la cifra de 173.733 millones de dólares; 41.044 dentro del propio sector público nacional y 81.487 millones de dólares al sector privado extranjero y nacional, tenedores de bonos argentinos. Y a los organismos multilaterales de crédito, entre ellos el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial y la Corporación Argentina de Fomento, 52.201 millones de dólares.
“Más que deudores recalcitrantes, somos pagadores seriales”, sostuvo la Jefa de Estado, y agregó: “Además, existe un aditamento, dado que lo hemos hecho con recursos genuinos logrados a partir de la administración de comercio y los recursos del Estado sin acceder al mercado de capitales”.
Por otra parte, recordó que en el año 2003 el ratio de deuda externa alcanzaba el 150% del PBI representado en moneda extranjera. En la actualidad, ese porcentaje cayó a “algo menos del 10% PBI”, señaló.
“Y en pocos días más vamos a pagar el BonAr 07, con un monto que alcanza los 2.000 millones de dólares”. Tras ese pago, que se efectuará el próximo 12 de septiembre el ratio de deuda pasará a ser del 8.3% del PBI nacional, indicó. La Mandataria remarcó que este ratio es más bajo que el de los países más desarrollados, y el menor del de los países de la región.
Nuevo canje
En ese marco, Cristina Fernández anunció que el Gobierno nacional adoptó una serie de decisiones para evitar que sobre el país penda “una espada de Damocles”. La primera de ellas, es la de remitir al Congreso nacional un nuevo proyecto de ley para abrir por tercera vez el canje de la deuda, con el fin de incorporar al 7% de los bonistas que no ingresaron en las anteriores dos oportunidades.
“El Parlamento es el único capacitado para tomar una decisión sobre la deuda externa, porque el Poder Ejecutivo solo actúa como negociador”, explico, para agregar en seguida: “Queremos una vez más demostrar la profunda vocación de asumir los compromisos la República Argentina”.
Por otra parte, anunció también que desde la Administración central “hemos tomado la decisión de salvaguardar a quienes han confiado en la República Argentina, y que vienen cobrando desde 2005 y 2010, haciendo un reemplazo de títulos por la misma moneda, pero cambiando el lugar de pago, que pasará a estar en la Caja de Valores, en la República Argentina”, a fin de evitar cualquier posibilidad de embargo.
La Mandataria además manifestó: “Quiero pedirle a Dios que ilumine a la Corte Suprema de Estados Unidos” porque la convalidación del fallo de la Corte de Nueva York “tiraría abajo” todos los antecedentes legales referidos a las quiebras e invalidarías otras reestructuraciones de deudas soberanas.
Además, recordó que los fondos buitres representan sólo el 0,45% de la totalidad de los tenedores de bonos caídos en default en 2001. Y que adquirieron esos papeles en 2008 a bajísimos precios. En caso de convalidarse el fallo de la corte neoyorquina, “su ganancia sería de más de 1300 %, algo que carece de lógica y sentido común”, aseveró.
Por eso, indicó que “la decisión que tome la Suprema Corte de Estados Unidos no solamente influirá en la Argentina, sino en todo el mundo financiero”.
La Presidenta ratificó la seguridad con que contarán los bonistas que cobren sus fondos en el país, al explicar que Argentina ya canceló los Boden 12 que fueron los bonos que Argentina emitió para pagarles a los que habían sido atrapados por el corralito. “El gobierno argentino ya ha cancelado totalmente esa deuda que fue de 19.600 millones de dólares, con títulos emitidos con legislación local, en los plazos que habían sido estipulados”, afirmó. Asimismo, comentó que en los próximos días el Estado argentino pagará “el Bonar 7, 2.000 millones de dólares, en denominación local y pagaderos en la caja de valores”.
Por ello, señaló que “la certeza y la seguridad jurídica no sólo emana de nuestra convicción de hacer pagar a las obligaciones, sino también a los hechos objetivos, concretos, que hemos protagonizado, pagando títulos aquí en Argentina”.
La Jefa de Estado sostuvo que sería “disparatado” hacer lo que piden “algunos sectores que dicen que no hay que pagar nada”. Aseguró que la inmensa mayoría de los argentinos considera que se debe “seguir garantizando el crecimiento de la Argentina en un marco de seguridad jurídica y de hacerse cargo de las obligaciones”.
La Primera Mandataria dijo que quería dirigirse “a los que han confiado en la Argentina, al resto del mundo financiero y especialmente a las autoridades de Estados Unidos, a su Corte”, porque estimó que de confirmarse el fallo de la Cámara de Apelaciones se estaría “infringiendo un severo golpe a la seguridad jurídica, en un momento muy grave para el mundo”. Y rechazó el hecho de que “un 0,45% hoy quiera malograr lo que hemos logrado en materia de crecimiento, de pago de deuda, de aporte al mundo”.
En respuesta a los que critican al Gobierno nacional por referirse al pasado, Cristina Fernández sostuvo que “este viernes pasado se ha comprobado que el pasado siempre está a la vuelta de la esquina”. “Basta que alguien cometa una equivocación o que tenga otros intereses, para que las cosas que tanto nos ha costado lograr en los últimos años, finalmente se malogren”, remarcó.
Afirmó que el objetivo debe ser “tratar de evitar volver a cometer los errores que hemos cometido los argentinos”. “Me involucro yo también pese a no haber formado parte de ningún gobierno endeudador, pero sí me siento responsable por los argentinos que me han elegido”, indicó.
La Presidenta hizo “un llamado a la razonabilidad y al sentido común”, para que un 0,45% no “pueda poner en riesgo a un 93” que aceptó el canje de deuda. “Estamos al frente de la nave, la vamos a conducir a buen puerto. Y tenemos esperanzas en que los argumentos primen sobre los fuertes lobbys que hemos visto en los últimos días”, enfatizó. Por último solicitó “responsabilidad” a los que tienen en sus manos impartir justicia.

ARGENTINA Contextualizó Kicillof: “la economía mundial atraviesa una crisis de deudas”

30 DE MARZO
Contextualizó Kicillof: “la economía mundial atraviesa una crisis de deudas”
FUENTE: SALA DE PRENSA – CABA
http://www.prensa.argentina.ar/2013/03/30/39498-contextualizo-kicillof-la-economia-mundial-atraviesa-una-crisis-de-deudas.php
Tras Boudou y Lorenzino, el viceministro de Economía, Axel Kicillof, desarrolló una presentación de 28 páginas en power point para contextualizar la propuesta argentina a la justicia de EE.UU. “en medio de una crisis económica mundial” y de una “crisis de deuda” manifestada en Europa con crudeza.
“Es importante marcar cómo están respondiendo los gobiernos cuando la deuda es muy grande respecto de la producción. La receta de los organismos internacionales es ajustar para pagar. Los países entonces hicieron violentos ajustes fiscales por mandato de los acreedores, de las calificadoras de riesgo, etc”, dijo Kicillof en la conferencia que brinda hoy en el Ministerio de Economía.

Y agregó que “ellos dicen: “ajusten para pagar y luego para poder crecer” cuando en realidad, “esto, en el marco macroeconómico, genera más recesión”.

Señaló que por la crisis “el juicio es mirado en todo el mundo”, y resaltó que en particular “tenemos al Tesoro norteamericano participando del lado de la Argentina en este momento”.

Eso se produce porque “después de la quita de las reestructuraciones que se hicieron en el mundo, los países pudieron crecer”, y por eso “nuestra respuesta es no ofrecer ni un dólar más que la capacidad de pago que Argentina pueda brindar”, puntualizó el funcionario en la conferencia que brinda en el Ministerio de Economía.

Asimismo sostuvo que los fondos buitres buscan “una ganancia fuera de toda lógica a costillas del pueblo argentino” y que hay una justicia mundial “que no puede ir a contrapelo de lo que ocurre en las sociedades”.

Añadió, en el Ministerio de Economía, que “por eso es mejor crecer para poder pagar” que “pagar para poder crecer”.

El problema nace en EE.UU. pero se va contagiando y hoy lo sufre Europa. Hoy toda la eurozona tiene graves problemas de deuda”. Desmenuzó las crisis de Grecia y Chipre como ejemplo.

“El objetivo de la Argentina es pagar. Los profetas del desastre nos prometían el paraíso en la tierra. Nosotros conocemos el final de esta historia, lo vemos en Europa con recetas probadamente equivocadas. Esto no es un secreto: ante una crisis pagar ajustando para después poder crecer y después distribuir. Lo que proponen esas otras recetas está en las antípodas de lo que hizo el Gobierno de Néstor y Cristina. Ajustar para crecer es generar recesión”, puntualizó el viceministro.

Entonces, señaló, “Argentina vuelve a aplicar la misma receta, crecer y después pagar. Una quita del 65% nos permitió crecer al 8% anual. Según el pedido de los fondos buitre, el pueblo argentino debería pagar un 1300% de intereses, mucho más que a los tenedores que sí confiaron en el país, que son el 93%. Los fondos buitre compraron deuda en el peor momento del país, son los que no entraron en el canje y ahora quieren ir a la justicia mundial”.

Para Kicillof, “somos un ejemplo exitoso de que crecer para después pagar es mejor receta que pagar para poder crecer. El tratamiento de la deuda externa con los gobiernos kirchneristas fue heroico. Vamos a contestarle a todos los acreedores de Argentina con equidad y justicia. El gobierno está dispuesto a pagar, pero no más de lo que se le pagó a aquellos que confiaron en el país”.
La presentación
El power point tiene 28 páginas y se titula: “Defaults y reestructuración de deudas soberanas: la situación mundial”.
A través de la presentación describe en primer lugar la ralentización del crecimiento del PIB en EE.UU., Eurozona, China y Brasil, según el cual el gigante asiático se estabilizó en 7,6% y el país vecino, en 0,5% y la merma en mayor proporción que sufrió el comercio global.

Tras analizar la deuda pública europea y el gasto público en cada uno de los países, pasó a enumerar los defaults de la historia para detenerse en el último ciclo, que vinculó a la “financiarización” de los mismos.

Así llegó a las últimas reestructuraciones practicadas por Argentina, en las que se muestra que a mayor quita correspondió un mayor crecimiento.

Contrastó estos resultados con casos recientes como Grecia y Chipre.

En cuanto a los efectos del endeudamiento externo argentino, concluyó que “en las últimas décadas, los procesos de fuerte endeudamiento externo resultaron un importante limitante para el crecimiento económico, imprimiendo una elevada fragilidad a las finanzas del Estado”.
Apunta que “en la última década, la política de desendeudamiento permitió despejar el camino para dar lugar a un crecimiento sostenido del nivel de actividad económica. En la práctica, dichos episodios de crecimiento de la deuda externa pública resultaron insostenibles en el tiempo, derivando en una caída del nivel de actividad económica y en importantes cambios en el régimen macroeconómico”.

Analizó la evolución ascendente de la deuda pública en gobiernos anteriores, desde el blindaje al megacanje, y así subrayó que “en 2000, durante el Gobierno de Fernando de la Rúa, el ministro de economía José LuisMachinea negoció un paquete de salvataje de cerca de 39.700 millones de dólares(denominado “Blindaje”), que consiguió el apoyo para llevarse adelante por parte del FMI en diciembre”.

Y que, además del Fondo, de la operación participaron organismos financieros internacionales (Banco Mundial y BID), un grupo de bancos, las AFJP y España. Para acceder al rescate, el Gobierno se comprometió a implementar una serie de medidas de corte antipopular, las que enumera:
“Blindaje
• llevar a cabo una reforma previsional para eliminar la Prestación Básica Universal y elevar la edad jubilatoria de las mujeres.
• racionalizar la administración pública,
• reducir el gasto público para garantizar el equilibrio fiscal.
• reestructuración de la Anses y del PAMI y desregulación de las obras sociales
• lograr la firma por parte de las Provincias del Compromiso Federal para el Crecimiento y la Disciplina Fiscal, que congelaría el gasto primario público de la Administración Nacional y Provincial”.

En relación al Blindaje, indicó que “el acceso al paquete de salvataje implicó un drástico ajuste del gasto público: entre III.01y IV.01 el gasto primario del SPNNF sufrió un recorte aproximado de 4.000 millones de pesos (1,5% del PIB)”.

Y que “las otras dos partidas afectadas por el ajuste fueron las Prestaciones a la Seguridad Social y las Remuneraciones del Sector Público (1.100 millones de pesos en total entre III.01 y IV.01)”.

En cuanto al Megacanje, fundamentó que “la operación pretendía aliviar la carga fiscal de los vencimientos de corto plazo de la deuda, a costa de intereses altísimos y un aumento sustancial de la deuda. Se trató de una propuesta que David Mulford (ex secretario del Tesoro), del Credit Suisse First Boston, le
hizo a Domingo Cavallo”.

De este modo, se canjearon 46 tipos de bonos por 5, con vencimientos hasta 2031. Esta operación aumentó el endeudamiento en un volumen sin precedentes para una sola operación.

Indicó que “un peritaje solicitado en la causa abierta, realizado por el experto en ingeniería financiera Moises Resnick Brenner, sostiene que implicó un perjuicio para el país por más de 55 millones de dólares. El magacanje implicó cristalizar a 30 años, una tasa de interés de default, incompatible con un sendero de crecimiento”.

Para llevar adelante la operación se incurrieron en abultados costos, afirma. Hubo siete bancos que hicieron del megacanje un gran negocio: Francés, Santander Central Hispano, Galicia, Citigroup, HSBC, JP Morgan y el Credit Suisse First Boston, que embolsaron 150 millones de dólares en comisiones. De ese total, Mulford recibió 20 millones.

En total aportaron al canje títulos por 27.700 millones de dólares. De los que aproximadamente 20 mil millones en títulos ya estaban dentro de sus carteras o en las de las ex AFJP asociadas a los bancos.

Por lo tanto, las abultadas comisiones se pagaron a pesar de que los bancos realizaron “autocanjes”, es decir, fueron cobrados por hacer de intermediarios de sí mismos, afirma una de las filminas.

Los servicios de la deuda pública representaban antes del canje 60.504 millones de dólares (período 2001–2031). Después de la operación, los intereses se dispararon a 98.414 millones, un incremento de 63 %.

Redondea: “Según un informe de la Oficina Nacional de Crédito Público (ONCP, 2001), la deuda pública total pasó de 124.358 millones a 126.606 millones después del canje. Es decir, un incremento de 2.248 millones de dólares. Y en cuanto a los intereses, se pasó de 82.246 millones a 120.650 millones, un incremento de 40.649 millones. A esto se le sumó una capitalización de intereses por 13.052 millones.

Concluye que de este modo el 93% de la deuda se encontraba normalizada en 2010.

Y analizando el desendeudamiento sostiene que “la restructuración de la deuda pública, así como la recuperación de los fondos de la Seguridad Social, permitieron una brusca caída de la deuda pública en relación al PIB. Los pasivos públicos con el Sector Privado ascendían a junio de 2012 a solo un 13% del PIB.

En un cuadro desgrana que “en 10 años se paga menos de la mitad de intereses en relación con el PIB, cayó cuatro veces la relación entre deuda pública total y PIB, Y la deuda en moneda extranjera en relación a las reservas es cinco veces y media menor y cinco veces menor comparada con las exportaciones, así como que la vida promedio de la deuda pasó de 6 a 10 años.

Muestra que la deuda pesificada ocupa 40% del total contra 50% la dolarizada. Y que “al mismo tiempo, las obligaciones con extranjeros no residentes han disminuido sensiblemente, reduciendo la vulnerabilidad Argentina ante shocks”.

Remarca que luego del pago del BODEN 12, la deuda en moneda extranjera con acreedores privados se redujo a 8,8% del PIB.

Extrae la dimensión del ahorro por canje desde 2005 y así muestra que entre 2005 y 2009 fue particularmente importante, representando aproximadamente el 5% del gasto total y el 10% del gasto social del Gobierno Nacional.
Desde entonces, del 9% en relación con el gasto social se bajó al 5 y está en 4%.
31mar13 Presentacion_de_Kicillof

ARGENTINA Ratifican que la propuesta de pago al tribunal de Nueva York mantiene idénticas condiciones a las del canje de 2010

30 DE MARZO
Ratifican que la propuesta de pago al tribunal de Nueva York mantiene idénticas condiciones a las del canje de 2010
FUENTE: SALA DE PRENSA – CABA
http://www.prensa.argentina.ar/2013/03/30/39495-ratifican-que-la-propuesta-de-pago-al-tribunal-de-nueva-york-mantiene-identicas-condiciones-a-las-del-canje-de-2010.php
El vicepresidente Amado Boudou, el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y los secretarios Cosentino y Kicillof informaron a la prensa que la propuesta presentada anoche ante la Corte de Apelaciones de Nueva York mantiene los principios que le permitieron al país salir de la mayor crisis económica
El vicepresidente Amadou Boudou explicó hoy que la presentación que se realizó en la Corte de Nueva York fue un “escrito aclaratorio tendiente a exponer las condiciones en las que nuestro país está dispuesto a satisfacer el pedido de la Corte, que es cómo se podría pagar a quienes llevan adelante litigios en dicha corte, conocidos como fondos buitre”.

Esas condiciones son “idénticas a la que se brindaron cuando llevó adelante el canje de 2010” por lo que se trató de una presentación que “no implica ninguna negociación y ninguna bajada de conceptos, sino que mantiene los principios que llevó la Argentina” en las reestructuraciones de los canjes de 2005 y 2010.

“El gobierno de Néstor Kirchner y ahora el de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner siguen y van a seguir manteniendo los principios que le permitieron salir al país de las crisis más grandes que tuvo en su historia”, agregó Boudou en la conferencia en el Ministerio de Economía.
Señaló que “no es trivial la negociación y la defensa del mecanismo de desendeudamiento que venimos llevando adelante. Y desde la equidad hay un 93% de acreedores que han aceptado la propuesta argentina y nadie puede pensar que sea equitativo que ese 13% tenga otras condiciones”, afirmó hoy en la conferencia que da en el Ministerio de Economía.

“De ninguna manera es racional endeudarse para pagar deuda, ni en un hogar, ni en una empresa, ni en un país, porque eso es generar una bola de nieve”, puntualizó Boudou.

Boudou también enumeró las obras en materia de infraestructura que realizó el gobierno nacional y dijo que “esto tiene que ver con la soberanía y la asignación de recursos”, porque “si hiciéramos caso a los que dicen que hay que dar mejores condiciones a los acreedores no podríamos haber hecho todo esto”.

Añadió que “Argentina ha hecho compromisos que viene cumpliendo desde 2003 y que va a seguir cumpliendo porque tiene capacidad y voluntad” para hacerlo.

Calificó el pago de la deuda como “inédito en la Argentina” donde hubo “más de 10 reestructuraciones fallidas desde la vuelta de la democracia”, hechos que quedaron truncos porque “los dirigentes que lo llevaron adelante no tuvieron la valentia y coraje de enfrentar a los acreedores para decir la verdad como lo
hicieron Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner”, afirmó Boudou en conferencia en el Ministerio de Economía.

Agregó que “tenemos mucha expectativa en el fallo de la Corte” y que sería un “absurdo jurídico” realizar un “bloqueo” a un país que tiene “voluntad y capacidad de pagar a sus acreedores”.Siguió en el uso de la palabra el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, dijo hoy que nuestro país “no va a violar los principios de equidad, no va a discriminar, ni va a defraudar al 93% de acreedores que creyó en la Argentina”.

Lorenzino agregó, en conferencia de prensa al Ministerio de Economía que “si el fallo del juez Thomas Griessa se impone”, se estaría realizando “un tremendo negocio financiero” y que en ese caso la “catarata de juicios que vendrían serían innumerables”.

Comparó con la situación europea y citó el “corralito” que nos hace recordar “lo que pasó en el 2001 en la Argentina”.
Sostuvo que “nuestra propuesta presentada es que los acreedores reciban un paquete igual al que fue ofrecido en el 2010” ya que “ningún otro criterio satisface el trato equitativo” entre ellos.

Lorenzino agregó, en conferencia de prensa en el Ministerio de Economía que “esta propuesta tiene en cuenta los saldos vencidos para llevar la deuda al presente, proporciona una compensación justa para el futuro, pero además le da a los demandantes la posibilidad de recibir pagos anuales adicionales si la economía argentina crece. Igual que al 93% que entraron a los canjes del 2005 y 2010”.

“Cumple el doble objetivo de la Corte bajo la no discriminación en la prioridad de pago y el trato equitativo”, explicó Lorenzino.
Añadió que “queremos advertir sobre esta nueva falacia que se quiere instalar que es el tema del riesgo de default técnico”.

“El único objetivo de esto es, además de atacar políticamente a la Argentina, que se trata de otro negocio que no tiene nada que ver con el país, y que ya fue denunciado por la presidenta, el tema de los derivados, de los seguros de default” donde también están involucrados “algunos bancos, de los que los mismos buitres son parte”, dijo Lorenzino.

“Ese negocio especulativo nos parece importante anticiparlo porque están intentando instalar este tema como algo colateral al tema de los buitres, y queremos reiterar nuestro compromiso con acreedores que entraron en 2005 y 2010, la capacidad de pago y la voluntad de seguir haciéndolo”, puntualizó el ministro en conferencia de prensa en el Ministerio de Economía.
Boudou y Lorenzino concurrieron al microcine del Palacio de Hacienda acompañados por los secretarios de Política Económica y Planificación del Desarrollo, Axel Kicillof, y de Finanzas, Adrián Cosentino.

Los funcionarios brindaron detalles de la propuesta a las 12 en el Microcine del Ministerio de Economía, Balcarce 136, 5to. piso, Ciudad de Buenos Aires.
31mar13 Gacetilla_Mecon_Lorenzino

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