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ARGENTINA Clausura de la 61 asamblea de la Cámara Argentina de la Construcción: Palabras del Jefe de Gabinete

Clausura de la 61 asamblea de la Cámara Argentina   de la Construcción: Palabras del Jefe de Gabinete
PALABRAS DE CLAUSURA DEL JEFE DE GABINETE JORGE   CAPITANICH, EN LA 61 ASAMBLEA DE LA CÁMARA ARGENTINA DE LA CONSTRUCCIÓN. EN   LA CIUDAD DE BUENOS AIRES.Señor presidente de la Cámara Argentina de la   Construcción, Gustavo Weiss; integrantes de la Comisión Directiva y demás   cámaras representativas del sector empresario; representante de la Unión   Obrera de la Construcción y demás representantes gremiales, ministros del   Poder Ejecutivo que nos acompañan; secretarios, subsecretarios, funcionarios   públicos, en general, y por supuesto también a nuestro querido Gobernador de   la provincia de Chubut, Martín Buzzi, que también nos acompaña, muchísimas   gracias por esta invitación. Quiero expresar las cálidas, afectuosas y   sinceras salutaciones de nuestra Presidenta de la Nación, la Dra. Cristina   Fernández de Kirchner, que me ha encomendado representarla en esta   convención. (APLAUSOS).

En este contexto quería resaltar, básicamente, un   análisis en lo que es necesario pensar la República Argentina desde el   pasado, el presente y el futuro. Nuestro país, en 203 años de historia, ha   tenido tres tensiones de carácter estructural, que fueron irresueltas hasta   esta gestión de Gobierno y que se está encaminando en un proceso de solución   de carácter estructural. La primera tensión, que tuvo la República Argentina   fue precisamente entre la dificultad de ejercer gobernabilidad política y calidad   institucional; la segunda tensión entre crecimiento de la economía y   estabilidad macroeconómica sustentable a largo plazo y la tercera cuestión de   tensión estructural vinculada a la inclusión social y a la distribución del   ingreso.

Y obviamente estás tensiones irresueltas   generaron, a través de la historia, tres consecuencias directas: las   asimetrías profundas, severas e inclusive asistemáticas entre la distribución   funcional del ingreso, es decir entre trabajadores y empresarios y la   distribución espacial del ingreso entre distintas provincias y/o territorios   entre sí, sobre todo también la distribución inter-temporal del ingreso entre   niños, adolescentes y jóvenes, adultos y ancianos.

Seguramente para ello era absolutamente   imprescindible y necesario generar las condiciones y el liderazgo político   tendientes a generar un salto cualitativo que promueva la solución de   carácter estructural de estás tres tensiones. Estás tensiones que tienen que   ver con calidad institucional y gobernabilidad tienen que ver con un relato   muy breve de la historia. Nosotros hemos tenido – entre 1810 hasta 1880 – 70   años para la organización nacional. Esto equivale a decir que frente a   Estados Unidos, entre 1776 y 1787, que pasaron 11 años tuvieron la   oportunidad de tener una Constitución, un sistema de gobierno y un sistema de   elección de autoridades con una capital determinada. A nosotros nos llevó 70   años, pero eso es solamente un jalón de la historia para no hacer una   relación mucho más profunda.

Lo que quiero transmitir es que el problema de   gobernabilidad y calidad institucional ha podido ser gradualmente resuelto   por esta gestión de Gobierno a través de tres medidas que son sustantivas. En   primer lugar, la República Argentina ha logrado estabilidad democrática, en   los últimos 30 años. Celebramos esta estabilidad democrática y celebramos que   esta estabilidad democrática haya permitido tener estabilidad política y esta   gobernabilidad política basada, sobre todo, en decisiones que fueron   estratégicas en este Gobierno. El decreto 222, del año 2003, por parte de   Néstor Kirchner para impulsar la selección de un modo transparente de los   miembros de la Corte Suprema de Justicia, a los efectos de promover   independencia del Poder Judicial; la decisión estratégica de nuestra Presidenta   Cristina Fernández de Kirchner de impulsar la iniciativa para sancionar la   Ley 26.522, que ha permitido garantizar pluralidad de voces en un nuevo   escenario a los efectos de garantizar la sustentabilidad de la democracia con   gobernabilidad, con transparencia y con plena libertad de expresión, sobre   todo también por una reforma política que impulsó primarias abiertas,   obligatorias y simultáneas, con un cronograma de carácter electoral   pre-determinado – de carácter bianual – a los efectos de tener una democracia   que funcione plenamente, con sistema político organizado, con previsibilidad   en materia electoral, con garantía y transparencia de financiamiento, con   garantía desde el punto de vista de la libertad de expresión, con pluralidad   de voces y sobre todo con estabilidad del sistema democrático para mejorar la   calidad de ejercicio de un gobierno.

Eso que ha ocurrido, en los últimos 30 años de   democracia, en la República Argentina merece ser valorado. Porque eso   implicará el ejercicio proactivo para mejorar sustancialmente la calidad de   representación de los dirigentes políticos en el presente y en el futuro,   desde la renovación de los concejales, intendentes, diputados, legisladores   provinciales, gobernadores, legisladores nacionales y obviamente la estabilidad   de los mandatos constitucionales en el ejercicio de la Presidencia de la   República.

Una segunda cuestión, que es importante y merece   ser destacada es precisamente la estabilidad macroeconómica y el crecimiento.   Nosotros en 203 años de historia la características esencial ha sido los   procesos de touch and go, procesos de crecimiento a   irrupción del crecimiento económico de una manera extraordinaria y después   parálisis, recesión, destrucción de la creación de riquezas y obviamente un   costo intangible extraordinario que se trasladaba de generación en   generación.

La República Argentina ha iniciado, en los   últimos 10 años, una etapa de crecimiento económico de carácter sostenido   hasta llegar a casi el 104 por ciento en el Producto Interno Bruto de   carácter acumulativo. Y ha logrado, por supuesto, una estabilidad   macroeconómica con un impulso decidido a la potenciación del consumo, a la   potenciación de las exportaciones y a la potenciación de la inversión bruta   interna. Y los números son muy elocuentes: la inversión bruta interna, en el   año 2012, era equivalente al 12 por ciento del Producto Interno Bruto; llegó   hasta el 24,3 por ciento, en el año 2011; hoy oscila entre 22,6 por ciento en   el marco de la expansión y el crecimiento de la inversión pública, promovida   por el Estado, con financiamiento internacional y a su vez con la inversión   privada derivada de la capitalización de rentabilidad y utilidades y el   financiamiento complementario a sectores estratégicos es perfectamente   imposible crecer de un modo regular y programado hasta superar el 25 por   ciento y por qué no aceptar el desafío de llegar a una cifra aún inclusive   superior.

A su vez las exportaciones crecieron de   aproximadamente 25.600 millones de dólares, en el año 2002, hasta una   proyección de equivalente de casi 83.500 millones de dólares, para el año   2013 y naturalmente en el Presupuesto 2014 se plantea una meta de 94.000   millones de dólares y los desafíos de Argentina tienen que ver con potenciar   el flujo de inversión necesaria para superar esa barrera y naturalmente   colocarnos en una fase expansiva en materia de exportaciones. Por lo tanto,   tenemos crecimiento, tenemos una estabilidad macroeconómica de carácter   sustentable y a su vez tenemos también un fenómeno importante, en los últimos   diez años: inclusión social, 11.6 millones de argentinos incluidos   socialmente desde jubilación anticipada hasta Asignación Universal por Hijo,   pasando por políticas activas de seguridad social, que equivalen a una   inversión de 12 puntos del Producto Interno Bruto, factor esencial para el   crecimiento de la demanda agregada y la sostenibilidad del crecimiento de la   economía. Pero a su vez se produjo una redistribución del ingreso porque los   trabajadores tuvieron un incremento en la participación relativa de la   distribución del ingreso. El Coeficiente de Gini, que mide el sistema de   distribución de la riqueza ha mejorado ostensible y sustancialmente, en la   última década, como así también la reducción de las necesidades básicas   insatisfechas, a partir de la inversión en infraestructura pública como un   motor esencial para lograr esa equidad, del mismo modo que el mejoramiento de   los indicadores sociales y laborales.

No es casualidad que se hayan creado 6 millones   de puestos de trabajo; no es casualidad que la inclusión social, en forma   conjunta con la redistribución del ingreso, tanto funcional como espacial,   porque lo que mostraba Julio De Vido, no es ni más ni menos que una política   de asignación de recursos que favoreció y privilegió al Norte Grande   Argentino, a partir de programas específicos de financiamiento de inversión   pública.

El Programa Norte Grande, que permite – por   ejemplo – que las provincias del Norte tengan la perspectiva y las   posibilidades de tener obra pública con financiamiento pleno, sin   contrapartida financiera y sin tomar deuda, por parte de los estados   provinciales. Eso constituye una auténtica reparación histórica en materia de   rutas, autovía, agua potable, cloacas, y obviamente la complementación de   otras obras estratégicas que tienen que ver con caminos, electrificación   rural y la infraestructura en materia energética para el desarrollo de   nuestras comunidades. Entonces, naturalmente uno debe expresar que esa   redistribución también ha sido inter-temporal del ingreso porque por primera   vez el diseño de la política pública tiene la inclusión de un niño,   adolescente y joven, a través de la Asignación Universal por Hijo, pero   también de la jubilación anticipada, a través del sistema de seguridad social   promoviendo precisamente a través del sistema de seguridad social, el   incremento de la actividad económica para generar puestos de trabajo que a su   vez permiten tener más aportes y contribuciones y a su vez financien ese   sistema de seguridad social como un círculo virtuoso para seguir potenciando   el desarrollo de la actividad económica. En consecuencia, tenemos esa   historia económica, política y social de la República Argentina que nos   permite ver que el Gobierno de Néstor Kirchner, primero, y de Cristina   Fernández de Kirchner, después, propiciaron la corrección de carácter   estructural de estás tensiones para propiciar un futuro naturalmente   venturoso.

Entonces el desafío es explicar, desde el   presente, la construcción del futuro y desde el presente es absolutamente   imprescindible destacar que nosotros tenemos, en el Presupuesto 2014, con la   sumatoria de recursos del sector público nacional, más lo que está   debidamente integrado en los desembolsos de los organismos multilaterales de   crédito, el monto de 131.078 millones de pesos para el año 2014. Esto   equivale también a decir que uno contabiliza y registra la inversión pública   y dentro de la inversión pública la construcción, y dentro de la construcción   no solamente lo que es el sector público nacional sino engloba al sector   público argentino con provincias y municipios y engloba desde esa perspectiva   la sumatoria global de financiamiento con recursos del Tesoro y con distintas   fuentes complementarias, en el año 2014, superaremos el 5 por ciento. Y eso   es lo que nos va a permitir un récord histórico, el mismo récord histórico   cuando uno toma la serie estadística de tiempo. Uno depende de qué mes tome,   del año 2002, si lo hace en promedio del año 2002 y sobre distintas fuentes   correspondientes de consolidación de base de datos para, en definitiva, hay   un acuerdo generalizado, que teníamos en el año 2002 menos de 100 mil   trabajadores en la construcción y nadie duda que hoy superamos 410 mil   trabajadores en la industria de la construcción, un fenómeno extraordinario   de crecimiento. (APLAUSOS).

Del mismo modo que el indicador sintético de   actividad de la construcción era equivalente a 54 en el año 2002 y hoy está   prácticamente en 200, con lo cual supera holgadamente la cuadruplicación, o   sea, prácticamente cuadruplica el enfoque desde el punto de vista de su   potenciación.

Por lo tanto, más empleo en la industria de la   construcción, más actividad económica, más participación en el Producto   Interno Bruto es una explicación razonable para ver la importancia   estratégica que le asigna el Gobierno que lidera nuestra Presidenta Cristina   Fernández de Kirchner a la construcción.

Y allí es importante remarcar lo que ya han   manifestado los distintos funcionarios de las distintas áreas, el ministro de   Economía hasta los distintos secretarios y responsables de áreas específicas,   respecto a la asignación de estos recursos y el impacto que esto tiene.

Pero yo quisiera remarcar 3 cuestiones que son   esenciales desde nuestra concepción filosófica e ideológica respecto a la   industria de la construcción: primero, la industria de la construcción   constituye un motor del crecimiento de la economía.

Cuando uno analiza un modelo macroeconómico,   tiene que pensar en el consumo, en la inversión y las exportaciones. Y para   ello tiene que pensar en una regla fiscal, monetaria y cambiaria. Cuando esas   reglas tienen coherencia y consistencia y promueven esencialmente la   potenciación de estas inversiones, por supuesto que uno debe asimilar que la   industria de la construcción por el efecto multiplicador que tiene, es la   base del crecimiento en términos de la sustentabilidad de este modelo   macroeconómico.

Del mismo modo que la industria de la   construcción para este modelo macroeconómico, implica garantizar la   competitividad de la economía, lo cual consiste en la reducción de los costos   sistémicos a los efectos de incrementar la producción de bienes y servicios   destinado a un mercado doméstico de mayor cuantía y, a su vez, permite   producir bienes y servicios más competitivos en términos de precios a los   efectos de incrementar las exportaciones que a su vez generan saldos de   balanza comercial positiva junto al balance en cuenta corriente a los efectos   de consolidar lo que fue la estructuración de este modelo macroeconómico   desde mayo del año 2003 hasta la fecha.

Este modelo macroeconómico tuvo distintas faces:   una primer face de superávit fiscal primario y financiero conjuntamente con   superávit en balanza comercial y en cuenta corriente y eso permitió la   acumulación de reservas que luego, en una etapa y en escenario complejo desde   el punto de vista de la crisis internacional, permitió que se destinen estas   reservas para cancelar deuda pública a los efectos de promover un   desendeudamiento que implique mayor autonomía financiera y mayor autonomía   decisoria de las estrategias de crecimiento económico de inclusión social y   de sostenibilidad de la política de creación de empleo para la República   Argentina.

Y esto es lo que efectivamente ocurrió: 178 mil   millones de dólares se destinaron a cancelar deuda pública de una deuda que   esta gestión no contrajo, pero que a su vez, permitieron la perspectiva de   pensar en una face expansiva del ciclo, se acumularon reservas para destinar   en otra face de mayor complejidad relativa del ciclo a los efectos de tener   hoy la posibilidad de decidir en forma autónoma la aplicación de estos recursos.

Por eso para nosotros, la primera condición de la   industria de la construcción ha sido generar como motor del crecimiento,   segundo, para generar competitividad del sector y, por último, para propiciar   un cambio cualitativo a la calidad del empleo.

Todos sabemos que un obrero de la construcción   puede pasar distintas etapas, puede pasar una etapa de ser un obrero no   calificado a ser un obrero calificado. Y esto implica no solamente la   participación del Estado, los empresarios y los trabajadores organizados a   través de cursos de capacitación, sino a través de lo que significa el   trabajo específico en obra. Un trabajador no calificado puede ser un   trabajador calificado que a través de los salarios de convenio, tiene un   poder adquisitivo del salario y, obviamente, una vida digna de mayor calidad   relativa.

Esto es lo que ha ocurrido en la República   Argentina, más de 400 mil trabajadores hoy tienen convenio colectivo de   trabajo, perciben salarios dignos y han pasado a tener una calificación   laboral para ser un agente competitivo del proceso de transformación   estructural de la economía argentina. Y eso no es una cuestión menor: lograr   al mismo tiempo que una misma industria genere ser motor del crecimiento,   promover la competitividad de la economía para incrementar el valor agregado,   promover la industrialización, producir bienes y servicios con destino a un   mercado doméstico y también para el mercado de exportación y, a su vez,   generar un elemento indispensable para propiciar la calidad del empleo,   constituye una industria con un efecto multiplicador que se expande desde el   pueblo más recóndito de nuestro gran territorio hasta zonas urbanas de mayor   densidad poblacional.

Eso tiene la industria de la construcción, puede   permitir que un trabajado no calificado sea un trabajador calificado; puede   permitir un trabajo en El Sausalito, en la provincia del Chaco, o en la   Ciudad Autónoma de Buenos Aires; puede generar, a partir de su propio   esfuerzo, el mejoramiento de la calidad de vida de un hermano en distintas latitudes.

Pensar que si uno suma todo lo que hay entre agua   potable y cloacas, que se hayan resuelto los problemas de conectividad de 10   millones de argentinos, merece verdaderamente un reconocimiento o casi 1   millón de soluciones habitacionales. (APLAUSOS)

Los argentinos, que yo también los reconozco, los   chaqueños a veces, pareciera acostumbrarnos a estas enormes acciones que   durante tantos años fueron postergadas.

¿Ustedes saben que en muchos de nuestros pueblos   y de nuestras provincias desde cuándo que no se hacía un pavimento urbano y   hoy se hace? ¿Saben cuánto tiempo esperaros miles de familias argentinas de   acceder al agua potable o a cloacas o a una vivienda digna o a una ruta o a   una autovía o a una autopista o a obras de energía?

Porque muchas veces, las críticas que se le hacen   siempre al Gobierno son por los problemas que faltan resolver o, simplemente,   por los problemas que se exponen.

Ahora, quiero hacer un análisis muy particular   con ustedes. ¿Ustedes creen que si una economía no crece uno tendría   problemas de energía? No, las economías que crecen son las que generan más   demandas que uno debe resolver. (APLAUSOS)

¿Ustedes creen que las tensiones sociales se dan   en sociedad con alta exclusión social o con alta inclusión social? Por   supuesto que en alta inclusión social, que es cuando los trabajadores están   desquerellados, cuando son capaces de reclamar legítimamente por sus   derechos.

¿Acaso ustedes hoy no son muchos más los   empresarios que están representados en esta Cámara Argentina de la   Construcción? Claro que sí, porque una razón muy sencilla: porque hay más   trabajo, porque hay más empresas, porque hay más fortaleza en las   organizaciones empresariales y de trabajadores.

Simplemente, lo que tenemos que pensar los   argentinos es que tenemos un extraordinario y maravilloso país, que tenemos   que potenciarlo todos los días con actitud pero, sobre todo, pensando en ese   futuro. Ese futuro que quiero transmitir como un mensaje final.

La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, nos   ha instruido a nosotros trabajar en la búsqueda de financiamiento   internacional para asignar los recursos necesarios para obras estratégicas   que impliquen reducción de costos sistémicos en el país, lo cual implica el   tipo de cambio real efectivo o más competitivo para exportar más y generar un   círculo virtuoso de crecimiento expansivo y de empleo.

Nosotros hoy tenemos 6,8 por ciento de desempleo,   junto al 6,7 por ciento de los últimos 10 años es la tasa más baja. Pero   siempre es necesario bregar con mayor esfuerzo para eso.

Por eso, en los últimos 10 años tuvimos un   crecimiento del 104 por ciento en el Producto Interno Bruto que nos genera   tensiones de precios derivado de los problemas de asimetrías entre la oferta   y la demanda derivado de la regulación económica insuficiente en sectores   estratégicos, sobre todo, en los insumos difundidos y por supuesto también,   lo que significan los problemas de inflación importada y expectativas.

Por lo tanto, nuestro esfuerzo tiene que ser   lograr financiamiento para por distintas vías, porque no es cierto que la   República Argentina no tiene acceso al financiamiento internacional. ¿O acaso   no accedemos a financiamiento del Banco Nacional de Desenvolvimiento   Económico y Social destinado a obras de infraestructura?

Una cosa es no acceder al financiamiento   internacional para simplemente reciclar recursos de carácter financiero y   otra cosa muy distinta es acceder a financiamiento internacional para hacer   obra.

El Banco Interamericano de Desarrollo es un   agente de financiamiento de la República Argentina; el Banco Mundial de 3.000   millones de dólares con 1.000 millones de dólares para el año 2014, 2015 y   2016; el BNDES, el Banco Nacional de Desenvolvimiento Económico y Social, es   una fuente de financiamiento de Argentina. También es una fuente de   financiamiento Argentina la Corporación Andina de Fomento. Y si uno toma el   balance neto entre los desembolsos de servicios de capital e intereses y los   ingresos, tendremos cerca de 1.000 millones de dólares de acumulación neta de   ingresos en el próximo año 2014 en la Argentina. Pero a su vez, estamos   pensando en un influjo de casi 5.000 millones de dólares derivados de   múltiples programas que a su vez se tienen que ejecutar.

Lo mismo ocurre con lo que significan estas   fuentes adicionales de financiamiento en Rusia o en China u otros países del   mundo que pueden asociarse para emprendimientos energéticos, para   emprendimientos de petróleo y gas, para emprendimientos que inexorablemente   van a tener un impacto favorable para la construcción, lo mismo que también   las inversiones privadas en minería o las mismas características para   determinados tipos de sectores estratégicos vinculados a la industrialización   sustitutiva de importaciones o la que promuevan el valor agregado industrial   en el complejo agroalimentario de Argentina a los efectos de seguir   incrementando nuestra actividad.

Nosotros tenemos a través de la industria de la   construcción, una industria de carácter transversal. Porque se necesita fibra   óptica para mejorar la capacidad de comunicación y reducir los costos de   transacción, y ahí está la industria de la construcción. Se necesita gas a   través de gasoductos a los efectos de reducir el costo en insumo energético   para tener un costo de producción competitivo, y ahí está la industria de la construcción.   Se necesita agua potable y cloacas para mejorar el saneamiento ambiental y la   calidad de vida de la comunidad, ahí está la industria de la construcción. Se   necesita la construcción de una planta de energía atómica o una planta   hidroeléctrica o, eventualmente, se necesita una central termoeléctrica o   determinado tipo de acciones asociadas a la extracción de petróleo o gas, se   necesita siempre la industria de la construcción. Se necesita mejorar la   calidad de vida de un pueblo a través de la vivienda, ahí está la industria   de la construcción. Se necesita conectar a los pueblos mediante rutas y   autovías, ahí está la industria de la construcción.

Por lo tanto, la industria de la construcción   tiene transversalidad, tiene representación geográfica, tiene trabajadores   calificados y no calificados, tiene agregación de valor, tiene riqueza y   tiene un gran desafío: los próximos 2 años, van a tener financiamiento de la   comunidad internacional a través de los organismos multilaterales de crédito;   van a tener financiamiento del presupuesto público; van a tener   financiamiento de otras fuentes de carácter internacional.

Pero tenemos que tener un compromiso: nosotros   tenemos que ser capaces de logra una matriz de insumo-producto que implique   tener una cadena de valor; que los insumos difundidos, no sean expresión del   antojo de grupos concentrados de la economía que generen definitivamente un   costo incremental que afecte a la pequeña, a la mediana y a la gran empresa   de la construcción; necesitamos tener precios de bienes competitivos.

Y aquí el Estado tiene un valor fundamental y por   eso hemos convocado al diálogo por iniciativa de la Presidenta de la Nación,   por una razón muy sencilla: porque queremos integrar todas las cadenas de   valor y dentro de la cadena de valor, la matriz insumo-producto para la   industria de la construcción.

Queremos discutir los precios de los insumos   difundidos, queremos discutir el precio desde el ladrillo hasta el cemente,   cal, arena, hierro porque entendemos que es la mejor forma de expandir la   actividad de un modo competitivo a los efectos de no perjudicar a ningún   miembro de la cadena de valor.

Necesitamos que todos ustedes tengan certidumbre   del trabajo que realizan; que tengan la certidumbre en la estructura de   costos; que tengan un precio razonable y que el Estado, obviamente, tenga la   función de asignar de un modo eficiente los recursos de un modo programado.

Por eso, la decisión administrativa número 1 que   reglamenta el Presupuesto público aprobado por ley del Congreso, va a estar   vigente a partir del 1º de enero con la asignación de los recursos de un modo   programado, día por día, semana por semana, mes por mes, trimestre por   trimestre con resultado automático, resultado fiscal primario y financiero.

Pero también tenemos que exigirnos entre todos,   primero, que los insumos estén disponibles; también los bienes intermedios;   también la estructura de costos y también el precio final. Porque también el   Estado podría no cancelar un certificado de obra y toda esa cadena que   constituye un círculo virtuoso se quebraría en mil pedazos.

Necesitamos responsabilidad social, la   responsabilidad del Estado para obtener el financiamiento sustentable, la   responsabilidad de los empresarios para hacer obras de buena calidad o   transparencia, de los trabajadores con el esfuerzo correspondiente, pero   también para que esta cadena de valor, funcione de un modo   extraordinariamente positivo. Porque de esta manera seremos capaces de   construir la Argentina que nos merecemos.

Por eso, nosotros tenemos un gran desafío, el   desafío de que la industria de la construcción, como agente dinamizador de   los procesos de cambio estructural de la Argentina, continúen.

Esto también va a hacer parte de un mercado   inmobiliario que tendrá que generar las condiciones de oferte y demanda para   asignar recursos en un contexto de mayor integración de la cadena de valor. Y   estamos en el camino y en el sendero correctos.

Nunca el Estado invirtió tanto; nunca el Estado   fue protagonista tan profundo y activo de la tasa de inversión bruta interna   de la economía a través del soporte de la inversión pública; nunca se   generaron las condiciones para lograr esta expansión y los desafíos de los   próximos años para incrementar la inversión en los sectores estratégicos que   nos permita generar competitividad en el corto, en el mediano y en el largo   plazo.

Por eso, nosotros queremos agradecer el esfuerzo   de los trabajadores, de los empresarios pero, sobre todo, queremos   comprometerlos en el esfuerzo para construir, por indicación expresa de la   Presidenta, una cadena de valor transparente, eficiente, de buena calidad   para que los trabajadores reciban buenos salarios, para que los empresarios   tengan rentabilidad y para que el pueblo argentino disfrute de las obras que   somos capaces de construir colectivamente.

Muchas gracias y felicitaciones. (APLAUSOS)

ARGENTINA “La industria de la construcción constituye un motor del crecimiento de la economía”, afirmó el Jefe de Gabinete

Martes, 26 de Noviembre de 2013

“La industria de la construcción constituye un   motor del crecimiento de la economía”, afirmó el Jefe de Gabinete

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, encabezó   esta noche el acto de cierre de la 61ª Convención anual de la Cámara   Argentina de la Construcción. Aseguró que se conseguirá financiamiento   externo para obras estratégicas en el país. Y reclamó a los empresarios   “responsabilidad social” para que no se incrementen los precios de los   insumos y los productos de la actividad.

El jefe de Gabinete señaló que en los últimos   diez años se han solucionado tres “tensiones estructurales” de la República   Argentina. Sostuvo que el país “ha conseguido estabilidad democrática en los   últimos años” y remarcó que ha conseguido mejorar su calidad institucional a   través de “decisiones estratégicas de este gobierno”. En ese sentido   puntualizó el decreto del ex presidente Néstor Kirchner para la selección de   un modo transparente de los miembros de la Corte Suprema; la decisión de la   Presidenta Cristina Fernández para impulsar y aplicar la ley 26.522 de   Servicios de Comunicación Audiovisual; y la implementación de la ley de   reforma política que puso en práctica las primarias abiertas simultáneas y   obligatorias

Asimismo, Capitanich sostuvo que durante la   última década se consiguió “estabilidad macroeconómica y el sostenimiento del   crecimiento”. Lo contrapuso con lo ocurrido en los anteriores 200 años de   historia, caracterizados por “procesos de stop and go”. Remarcó que entre   2003 y 2013 el crecimiento del Producto Bruto fue de casi el 104%.

Como tercer punto a valorar, destacó el inédito   “proceso de inclusión social” de inclusión social. Puntualizó que “los   trabajadores tuvieron un incremento en la participación en el ingreso”.   Sostuvo que “no es casualidad que se hayan creado 6 millones de puestos de   trabajo”. Al mismo tiempo, destacó que en provincias históricamente relegadas   como las del norte, el Estado Nacional intervino con “obra pública sin   contraprestación financiera y sin necesidad de que contraigan deuda los   estados provinciales”. Y subrayó que “por primera vez la política pública   tiende a la inclusión social del niño y del adolescente a través de la AUH,   pero también de los ancianos a través de la movilidad jubilatoria”.

La mejora de la industria de la construcción

El jefe de Gabinete destacó que el presupuesto   2014 contempla entre la sumatoria de erogaciones del Estado nacional más los   pagos de deuda correspondientes, gastos por 131 mil millones de pesos.   Recalcó que “en materia de construcción, en 2014 superaremos el 5%, eso nos   permitirá un record histórico”.

Sostuvo que en la actividad “en 2002 teníamos   menos de 100 mil trabajadores de la construcción, y este año superamos los   410 mil trabajadores”. Afirmó que ello se debe a “la importancia estratégica   que le asigna el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a   la construcción”.

Capitanich remarcó que “la industria de la   construcción constituye un motor del crecimiento de la economía”. Asimismo,   destacó que la actividad de la construcción “permite aumentar la   productividad de la economía”.

Las distintas fases del proceso económico

El funcionario sostuvo que “este modelo   macroeconómico tuvo distintas fases: una primera fase que tuvo superávit   fiscal y comercial, que permitió acumular reservas; que luego, frente a una   complicada situación internacional, permitió utilizar esas reservas para el   desendeudamiento”. Indicó que “178 mil millones de dólares se utilizaron para   pagar deuda pública que esta administración no contrajo”. Sin embargo,   enfatizó que esos pagos contribuyeron “a los efectos de poder decidir hoy en   forma autónoma la aplicación de estos recursos”.

Señaló que el crecimiento de la actividad   permitió también “propiciar un cambio cualitativo en la calidad del empleo”.   “Un obrero de la construcción puede pasar diferentes etapas, puede pasar de   ser un obrero no calificado a ser un obrero calificado”, indicó. Y remarcó   que en la actualidad en Argentina hay “mas de 400 mil trabajadores tienen   trabajo digno, convenciones colectivas y han pasado a ser trabajadores   calificados”.

“Lo que se ha hecho en materia de agua o cloacas,   o lo que significa la conectividad eléctrica para 10 millones, o 1 millón de   soluciones habitacionales, merecen un reconocimiento”, consideró el jefe de   Gabinete. Y sostuvo que “los argentinos pareciéramos acostumbrarnos a veces a   estas situaciones que eran deudas de décadas”.

“Lo que tenemos que pensar los argentinos es que   tenemos un maravilloso país, que tenemos que potenciarlo todos los días, con   actitud, pero pensando en ese futuro”, afirmó.

El financiamiento para obras estratégicas

Capitanich explicó cuáles son las tareas   encomendadas por la Presidenta de la Nación: “Nos ha instruido a trabajar en   la búsqueda de financiamiento internacional para obras estratégicas, lo que   implica un cambio más competitivo para generar más empleo y desarrollo”.   Reconoció que “en los últimos 10 años tuvimos un aumento de 104% en el   producto, que nos genera tensiones en los precios”.

En ese sentido, destacó que el año próximo se   conseguirá financiamiento de organismos como el BID, el Banco Mundial, el   BNDES, la CAFF, con un ingreso negó para el país de casi 1000 millones de   dólares. “También hay que explorar fuentes de financiameinto como Rusia o   China, que pueden asociarse para obras energéticas, explotación de gas,   ingeniería, o en el complejo agroalimentario”, indicó.

El Jefe de Gabinete sostuvo que la industria de   la construcción es “una industria transversal”, ya que interviene en distinto   tipo de actividades: colocación de fibra óptica, construcción de gasoductos,   redes de agua potable y cloacas, plantas de energía atómica o hidroeléctrica,   o actividades ligadas a la extracción de petróleo o gas, vivienda, etc.

Desafío de la construcción

El ministro sostuvo que “la construcción tiene un   gran desafío” de cara al futuro. “Tenemos que tener un gran compromiso,   tenemos que ser capaces de generar una cadena de insumos y productos que sean   una cadena de valor”, remarcó.

Al respecto, aseguró que “la decisión   administrativa número 1 va a estar vigente a partir de 1 de enero, con la   información de la ejecución presupuestaria día por día”. “Tenemos que   exigirnos entre todos que estén los precios de los insumos, los costos”,   señaló Capitanich. Y reclamó que haya “responsabilidad social empresaria”,   para que “esta cadena de valor funcione de un modo extraordinariamente   positivo, porque de esta manera seremos capaces de construir la argentina que   merecemos”.

 

ARGENTINA La Jefa de Estado recibió a trabajadores y empresarios de la construcción

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Martes, 21 de Mayo de 2013
La Jefa de Estado recibió a trabajadores y empresarios de la construcción

La presidenta Cristina Fernández se reunió en su despacho de la casa de Gobierno con el Secretario General de Uocra, Gerardo Martínez, y con el titular Cámara Argentina de la Construcción (CAC), Gustavo Weiss, quienes refrendaron un nuevo convenio colectivo.
La Presidenta recibió a partir de las 20 en su despacho de la Casa de Gobierno al Secretario General de Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra), Gerardo Martínez, y el titular Cámara Argentina de la Construcción (CAC), Gustavo Weiss.
La acompañaron el jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.
Previamente, durante un acto en la ciudad de La Plata, la Jefa de Estado había anticipado que se reuniría esta tarde en su despacho de la Casa de Gobierno, con a trabajadores y empresarios de la construcción para refrendar un nuevo convenio colectivo.
El sindicato firmó su “convenio colectivo de trabajo en paritarias libres, como sucede desde hace 10 gloriosos años”, indicó allí Cristina Fernández.

ARGENTINA Acto de clausura de la Convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción: Palabras de la Presidenta de la Nación

Acto de clausura de la Convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ EN EL ACTO DE CLAUSURA DE LA 60° CONVENCIÓN ANUAL DE LA CÁMARA ARGENTINA DE LA CONSTRUCCIÓN (CAC), EN EL SHERATON HOTEL DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES.
Muchas gracias, muy buenas tardes a todos y a todas; acompáñenme pero para vivir, che, no para morir, que queremos vivir todos los argentinos; muchas gracias compañeros por la calurosa bienvenida; muy buenas tardes a todos y a todas, señor titular de la Cámara Argentina de la Construcción; señor vicepresidente de la Nación, señor Gobernador de la provincia de Buenos Aires; señor secretario general de la UOCRA; integrantes de la Cámara, amigos y amigas: bueno, estar aquí para mí es muy especial – lo mencionaba recién Enrique, el titular de la Cámara – cuando decía que antes había estado… yo quiero contarles algo, él adoraba venir acá a las convenciones anuales de la UOCRA porque para él la política era construcción, con lo cual tenía ya un primer acercamiento, un primer approach con la actividad de identificar a la política también con la construcción y obviamente desde la gestión de Gobierno, porque desde que fue Intendente en adelante, siempre concibió a la obra pública, tanto reproductiva como residencial, la infraestructura económica y social como uno de los motores de la economía y como uno de los sustentos de un proyecto político con inclusión social, que esto es lo que venimos haciendo ya hace tanto tiempo. Por eso estar aquí para mí es un gran honor.
Decía Enrique que la crisis mundial nos ha traído meses de contracción, que estamos experimentando una merma en el sector de la construcción, pero que no quería detenerse en la fotografía, quería ver la película completa de los diez años y realmente la película completa de los diez años nos muestra que el crecimiento exponencial de la construcción fue una, también, de las claves de este proyecto político. Todos sabemos que la construcción creció muy por encima de la actividad económica siendo el período de actividad económica de crecimiento más sostenido en los 200 años dentro de ese crecimiento el sector que más creció fue precisamente la construcción. Esto no es casualidad es precisamente uno de los ejes en los cuales él siempre creyó, siendo Intendente, primero, Gobernador, después y en etapas – como yo recordaba el otro día en El Calafate – donde el modelo o el proyecto, que se desarrollaba de gestión, a nivel nacional, precisamente al vaivén del Consenso de Washington consideraba a la obra pública como gasto y no como inversión. Por favor, le pido a todos, que recordemos esto: el Consenso de Washington, en la década de los 90, consideraba a la obra pública como gasto y no como inversión, y casi como gasto improductivo y castigaba a los que construían. Tampoco había mucho que construir por cómo estaba todo.
Pero lo cierto es que no quiero olvidarme de ningún número: de un PBI corriente, del año 2003, de 128 mil millones de dólares pasamos a un PBI de 463 mil millones con reservas, luego de pagar y pagar las deudas de otro; estamos superando los 45 mil millones de dólares de reservas con exportaciones que eran de 29 mil millones de dólares en 84 mil millones de dólares, que nos ha permitido tener una balanza comercial absolutamente superavitaria, otro de los sostenedores del modelo, con una tasa de desempleo que hemos podido bajar de dos dígitos y dentro de esos dos dígitos bajar también de un 8 y estar en un 7 y algo y el intercambio comercial muy fuerte, en 160 mil millones de dólares. Ni qué hablar del nivel de endeudamiento y la construcción que aquí estamos participando, en el año 2003… yo no sé estás cifras, posiblemente se las haya dado Julio De Vido, pero bueno le hacemos un repasito rápido para refrescar y remarcar: del 3,3 por ciento a un 5,4 por ciento, dicho en cifras de 4.160 millones de dólares sobre los 128 mil del año 2003, a 24.800 en el año 2012, sobre 463 mil, lo que representa el 300 por ciento precisamente de crecimiento, versus 210, del año 2003, a un 300 y empleo en comercio, por ejemplo, 98; 69 industria manufacturera; 62 energía; agropecuaria y pesca 45 más y actividad de servicio 74. La construcción creó 300 mil puestos de trabajo y creció un 300 por ciento. (APLAUSOS). Esta cifra ya revela claramente lo que ha significado, el impacto que ha tenido en todo.
Hoy estábamos inaugurando en La Pampa 608 viviendas; la modernísima sala de Guardia, del Hospital de Balcarce, único efector de salud en esa ciudad. Me contaba el vicepresidente, que es de Mar del Plata, que antes tenían que ir a atenderse al Hospital Regional de Mar del Plata porque no contaban con todas las posibilidades que la modernidad, en materia de medicina, y también el gimnasio maravilloso, en General Alvarado, en Miramar, en un complejo que agradezco desde ya a esa comunidad el haberle impuesto el nombre de quien fuera Presidente de todos los argentinos y que fuera mi compañero.
También mencionaba alguna de las obras más emblemáticas, que seguramente De Vido les debe haber hecho la enumeración ya, porque es como el pájaro carpintero: pica pica en la cabeza, con la cantidad de obras que se han hecho. Hemos recuperado con las obras hídricas de El Salado y otras que hemos hecho en la provincia de Córdoba más de 2 millones de hectáreas. Todavía tenemos que seguir trabajando en la Cuenca de El Salado porque todavía se siguen produciendo inundaciones porque todavía tenemos que seguir avanzando pero antes acuérdense de estas obras los que la hemos visto a la provincia de Buenos Aires prácticamente cubierta de agua. Es más un cineasta había hecho una película sobre un pueblo tapado por las aguas. También obras emblemáticas como la Autovía Rosario-La Plata; estamos también en plena ejecución de la Ruta 14, emblemáticamente denominada la Ruta de la Muerte, Ruta del MERCOSUR, que cuando llegamos todo el mundo hablaba de la Ruta 14 y cuando Kirchner fue a buscar el proyecto ni proyecto había de la Ruta 14, que nos demoró casi dos años el poder hacerlo porque había que realizarlo con audiencias públicas para determinar la traza; ustedes saben que estás cuestiones no son fáciles. Además más de 1.300 colegios, universidades, nunca es así.
Bueno, me tocó como Presidenta inaugurar la nueva Facultad de Ciencias Económicas. La primera la había inaugurado el presidente Perón y la segunda le tocó inaugurarla a esta Presidenta, lo cual ha sido para mí un gran motivo de orgullo. (APLAUSOS)
Centrales…culminamos toda la parte energética, que ya la de haber desarrollado el ministro de Planificación, desde la culminación, terminación de Yacyreta, la represa hídrica más importante del país, pasando por la terminación de la Central Atómica Atucha II, pasando por todas las obras de energía, que hemos aumentado la capacidad de generación, porque pasamos de tener una desocupación de dos dígitos y de no producir absolutamente nada en el país a sostener este crecimiento. Si este crecimiento no hubiera sido abonado y acompañado por una inversión en materia energética inédita, no se podría haber sostenido. Muy simple: porque sin luz, sin energía es imposible producir. Y ahora se hizo necesaria la energía en la Argentina.
Hasta el año 2003, algunos recuerdan que hasta se vendía energía y casi lo recuerdan como un logro haber vendido energía. La verdad, que si un país vende energía, es un pecado, porque lo maravilloso que tiene que tener un país es consumir toda la energía que produce y generar más energía porque significa que está produciendo cada vez más.
Ese es el gran desafío que tenemos y que hemos llevado adelante y lo hemos llevado adelante sin estridencia pero con una inversión permanente. Sin estridencias por parte de quien hablo, del Gobierno, porque por allí algunos que nos dejaron sin luz, yo me acuerdo en los años 80, las 6 horas con corte de luz todos los días durante el verano. Yo lo sufría cuando venía de vacaciones a Buenos Aires y vivía en la provincia de Buenos Aires, pero eran 6 horas programadas que uno no tenía luz. Y lo que es peor: el país no era que no tenía luz porque estaba creciendo; el país tenía crecimiento negativo o decrecimiento y no teníamos luz.
Por eso, creo que lo que hemos hecho, podría decirle milagroso; pero no, no es milagroso, Dios hace milagros. Los hombres y las mujeres para hacer estas cosas tenemos que laburar todos los días y todos los días poner recursos, administrar. Discúlpenme el término “laburar”, pero bueno, sí, es así, ¿no…Fer? Es poner el lomo, poner el hombro, porque no hay otra ni se puede hacer de otra manera. No es milagroso, creo que es virtuoso, creo que es profundamente virtuoso lo que hemos hecho: el crecimiento de las pymes, la federalización de la obra pública.
Porque bueno es decirlo: bajo la federalización de la obra pública y permitir que las provincias llamen a licitación, sean ellas las que adjudiquen y la Nación gire…Seguramente les deben haber acercado desde el ministerio de Planificación las cifras de descentralización en lo que es la ejecución de la obra pública, lo cual ha permitido la aparición, como les decía recién Enrique, de cientos de pymes en las provincias, de pequeñas y medianas empresas de la construcción, seguramente muchos están aquí representados.
Recuerdo cuando fui a inaugurar la Escuela Éxodo Jujeño, hecho también por una…Porque me quedó aquella vez: era una mujer la titular de la empresa, una señora de origen árabe, que no sé si no estará por acá, seguramente debe estar, y me acuerdo que ella me decía…¿Dónde está? Hola, cómo estás. Siempre me acuerdo que me decía “gracias por permitir, con este sistema de federalizar una obra pública, que las pequeñas y medianas empresas pudiera también surgir en las provincias porque esto genera más trabajo, más actividad, más movimiento y ha sido también muy virtuoso”.
Obras en materia de vivienda: ya estamos cerca del millón de soluciones habitacionales, 985.000.
Quiero también aprovechar esta oportunidad para hacer un sentido homenaje a quien fuera titular de la Secretaría de Vivienda, y que…bueno, que partiera, Luis Bontempo…(APLAUSOS)…un homenaje porque nos acompañó siempre. Fue un hombre que trabajó mucho porque en las provincias realmente hubieran viviendas, tuvieran obras. La verdad que es muy importante.
Yo quería hablar también de infinidad de obras, viviendas, escuelas, hospitales, rutas, autovías, generación de obra, en fin, no todo lo que hemos vivido en estos años, números que ustedes conocen mucho mejor que yo y que la gente lo vive cuando va por las rutas, cuando se pude, como el otro día, inaugurar entre General Pinto y Germania esa ruta que una docente nos decía que cuando llueve le permite ir y volver de su casa. Antes tenía que quedarse a dormir en Germania cuando llovía mucho, era tal el lodazal que era imposible transitarlo y de hacerlo tenía que ir por la otra ruta que eran 150 kilómetros, con lo cual, se quedaba a dormir en Germania muchas veces y la verdad que fue una verdadera fiesta popular cuando inauguramos eso.
Desde una autovía que une las grandes urbes argentinas, como Rosario, Córdoba y Buenos Aires, una autopista, o la ruta del Mercosur hasta pequeñas realidades de los pequeños pueblos y las provincias en esta Argentina profunda cuya voz no se escucha tan estridente, pero que a la hora de dar su opinión, siempre la dio, afortunadamente, en democracia y para todos.
También, porque no quiero ser muy larguera en el discurso, Enrique mencionaba los motivos de cómo ha impactado el tema de la crisis. Creo que mencionó tres fundamentalmente.
Primero, y comenzó con eso creo su discurso, esta crisis mundial económica-política. Yo digo que es una crisis política de consecuencias económicas por la formidable concentración del ingreso y la más formidable aún actividad absoluta y netamente financiera por encima de lo productivo como el gran motivo de la crisis.
O sea, hay una crisis de endeudamiento soberano similar al que Argentina atravesó en el año 2001. A eso se le suma, en las economías muy desarrolladas por el alto grado de bancarización, también un endeudamiento muy fuerte debido a dos cosas: el alto grado de bancarización…no hay economía prácticamente informal y, segundo, el autoendeudamiento por qué. Por una razón muy sencilla: porque a través derivado de sus productos crediticios financieros, se fue disimulando la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores del mundo desarrollado que fueron endeudándose cada vez más para poder sostener su nivel de vida.
Fue un doble endeudamiento: el de los países para sostener un nivel de crecimiento que no tenía su actividad económica, porque los países desarrollados mudaron su actividad productiva a países emergentes donde los salarios eran más baratos. Y por el otro lado, el endeudamiento de los trabajadores, de la clase trabajadora y medias de esos países desarrollados, que, para sostener el nivel de vida, recurrían a un crédito que finalmente no podían pagar, se tratara de un auto, se tratara de una casa, como hemos visto trágicamente suspendidos desahucios en España luego de suicidios cuando la gente, no solamente pierde la casa, sino que la dejan en la calle y todavía tiene que seguir pagándole al banco.
La segunda mención que hizo Enrique, fue también la crisis de Brasil, nuestro principal socio comercial, la retracción de la economía…impactó fuertemente en todos los servicios y todos lo sabemos y creemos que necesitamos todavía, lo vamos a charlar con su Presidenta, mayor interacción todavía…mayor necesidad de articular en el Mercosur y, fundamentalmente, en toda la América del Sur porque, como decía Enrique, estamos ante una oportunidad histórica única.
Y la tercera, que es la única que vamos a discutir un poquito con Enrique, que es la retracción…
Porque quiero explicarles algo: es por allí correcta la visión o la percepción, pero después cuando uno analiza los números, cuando él hacía referencia…Allá me está mirando muy atentamente Mercedes Marcó del Pont, la presidenta del Banco Central, porque ha sido aludida como una de las que causó un impacto en la actividad inmobiliaria.
Primera cuestión que quiero aclarar: una actividad inmobiliaria no es lo mismo que la actividad de la construcción más allá que tiene…
La construcción, Enrique y a todos los constructores, es una de las pocas actividades, te digo, de claro contenido patriótico nacional. No solamente por lo que impacta como madre de actividades, sino porque tiene la suerte de ser una actividad donde todos los insumos que necesita, se producen en el país y se pagan en pesos: los ladrillos son en pesos; el cemento es en pesos; la cal, el hierro, la chapa, los clavos, los pisos, todo, todo y ni qué hablar de la mano de obra. ¿No te pagan en dólares a vos, no es cierto, Gerardo? Bien.
Entonces, primera cuestión que nos tenemos que plantear: es el tema de si la actividad realmente no necesita una suerte de reacomodamiento a la luz de medida contracíclicas y de modificación también de comportamientos culturales.
Porque yo vuelvo a lo primero: si nosotros no hubiéramos tomado determinadas medidas, hubiéramos provocado una necesidad de endeudamiento del país que hubiera terminado como terminamos finalmente más temprano que tarde, como terminamos en la crisis del 2001. Porque el grave que tenemos, en realidad, y lo podemos ver hoy que quieran atraparnos de vuelta…
Yo quiero hablar un poquito de este tema porque es un tema que los hombres de negocios en mi país, sean constructores o de cualquier otra índole, tienen que entender para saber cómo muchas veces, a través de una visión equivocada de una percepción que todos podemos tener, en realidad estamos hablando de cosas que no son tales.
Hoy la Argentina, por ejemplo, yo…bueno, yo esperé hoy que cuando me levanté por la mañana escuchar por las radios que la Reserva Federal de Estados Unidos se había presentado en la causa del doctor Griesa, miren como me mira Lorenzino, y se había presentado, no como amiga…sino como parte interesada.
Yo quiero en este sentido rescatar ¿por qué? Porque realmente en un momento se decía que los fondos buitres se los trataba como acreedores a los que no les habíamos pagado y resulta ser que la Argentina, como todos ustedes saben, abrió dos veces su reestructuración de deuda llegando a un 93 por ciento, una cifra más que importante, inclusive de muchísimos fondos y ciudadanos que no son de nacionalidad argentina y que quieren cobrar sus acreencias, porque lo que paga la Argentina no es dinero de la Argentina, es dinero de los tenedores de bonos.
Yo quiero leer algunas de las cuestiones que planteó la Reserva Federal donde se presentaron espontáneamente y dice la Reserva Federal: “Preocupación sobre la aplicación del fallo a los bancos que actúan como meros intermediarios –esto es al Banco de Nueva York que es nuestro fiduciario donde tenemos que depositar la plata los días 2 y 15 para pagar las deudas, los dólares- en el proceso de transferir dinero desde Argentina a los tenedores de bonos emitidos en los canjes de 2005-2010”. Esto no lo digo yo, lo dice la Reserva Federal de los Estados Unidos.
Por eso habrá habido tanto silencio de radio hoy por la mañana. Cuando lo dice un argentino, la Presidenta de los argentinos o el ministro de Economía, bueno, ahí salen todos a criticar; ahora, habló Bernanke, querido, y se callaron todos la boquita y nadie dijo nada hoy por la mañana. No sé si lo habrán notado.
Es que me parece que de algunos economistas y algunos comunicadores, los jefes no están en la Argentina, están en otra parte, lo cual es preocupante.
Dice además la Reserva Federal refiriéndose a la sentencia: “Puede tener ramificaciones operacionales que impidan la normal y eficiente operación de los sistemas de pago”. Y por ello, y escuchen esta frase, “la Reserva Federal urge a la Corte –vos te imaginás Mercedes si dijeras un comunicado que vos urgís a la Corte Suprema de Justicia tal cosa, yo creo que te hacen juicio político y te tenés que ir del banco y a mí también por haberte nombrado- a limitar el alcance de la misma” de acuerdo con las normas del derecho federal que rigen la materia. La medida solicitada por los buitres, “es muy amplia –dice la Reserva Federal- y debe ser rechazada”, ya que “sujeta a los bancos intermediarios, a requerimiento y sus responsabilidades potenciales que no están permitidas por la ley aplicable”. Destaca la importancia que tiene el Fedwire, uno de los sistemas de procesamiento de pagos que administra la Reserva Federal de New York como mecanismo de pago para las grandes operaciones en las que el tiempo es un factor crítico.
Bueno, esto lo dice la Reserva Federal sobre el tema…Diría, ¿qué tiene que ver? No, todo tiene que ver absolutamente con todo.
Porque estamos en un mundo donde el negocio de los derivados financieros es que no paguen por allí la Argentina su deuda y claro, la Reserva Federal ve que puede haber otras reestructuraciones de deuda y que su jurisdicción y sus propias leyes pueden quedar totalmente dejadas de lado por otros países que quieren hacer reestructuración de deuda.
Y hablando de esto, en realidad, lo que yo creo que se está buscando, es provocar un default técnico.
¿Qué es un default técnico? Default técnico es paga pero no paga en el tiempo y forma, no paga en el lugar. Por ejemplo, no paga en Nueva York para que no se lo embarguen. ¿Y quién puede decir si este default es técnico? ¿Adivinen quién? ¿San Martín, Belgrano o las calificadoras de riesgo? Acertaron: las calificadoras de riesgo, que son las mismas que trabajan con los grandes bancos y yo tengo una hipótesis que compartimos acá con el ministro de Economía y que es que, en realidad, los holdouts, más que cobrar ellos, han contratado un derivado financiero de mercados no regulados que son los Credit Default Swap, los CDS.
¿Qué es esto extraño, estas cosas extrañas? Sí, extrañas para el común de la gente, inclusive para muchísima gente muy bien informada. Son una suerte de timba financiera internacional donde los bancos y determinados grupos apuestan a qué país va a pagar y qué país no va a pagar. Si piensan o dicen que el país no va a pagar, la prima del seguro por default es muy alta y, por lo tanto, si se produce el default, aunque sea técnico, cobrarían ingentes sumas de dinero. Yo creo que esto es lo que se está tratando de hacer con la especulación.
Y vuelvo, entonces, al problema central y por qué decía yo que estamos ante un problema de una gravedad inusitada en el mundo con este manejo de los derivados financiaros.
Porque además, si uno lee los que se juntan en el comité para decidir este tema del default y de las tasas y ver cuánto puede ser, cuando escucha los nombres son los grandes bancos de Europa, de Estados Unidos y de Japón y también algunos “inversores”, como por ejemplo, Elliot Managemente Co., Pacific Investement Management Medlife, Citadel. Ustedes escucharon Elliot, precisamente uno de los fondos, el holding, del fondo que nos tiene embargada la Fragata Libertad en Ghana y que también es de la presentación de los holdouts.
Ahora bien, el problema entonces, tanto en el mundo como en la Argentina, ante este desastre que impacta a todos, es esta crisis fundamentalmente de la financiación del capital, como digo yo. Una crisis que privilegia, no ya el crédito de un banco, nadie está criticando a los bancos porque son imprescindibles para tener un sistema de crédito. El problema es cuando se transformaron de bancos comerciales a bancos de inversión y para sostener balances, para sostener altísimas primas y bonos de sus ejecutivos, para sostener ganancias que solamente existen en los papeles pero que son absolutamente virtuales, crean derivados de esta manera en donde ya apuestan a ver a qué país va a dejar de pagar la deuda cuando saben que es imposible que Argentina deje de pagar la deuda porque hemos alcanzado un nivel de exposición mínima. Solamente el 8 por ciento de la deuda en moneda extranjera está en manos de tenedores extranjeros y tenemos más de 45.000 millones de dólares que estamos autorizados por ley, que costó mucho la de las reservas, allá en el 2009, para poder pagar nuestras deudas.
Con lo cual, el problema también de la huída de capitales, que no se produje en nuestro país luego de las medidas que tomó el Banco Central y que sí se está produciendo en otros países con menores políticas públicas activas respecto a la entrada y salida de capitales financieros, nos da una certeza, no solamente en el pago, sino también en la relación cambiaria, que nos permite hoy en una crisis muy grande como la que vive el mundo, tener un impacto, pero que el impacto no sea como sucedería en otras oportunidades.
¿Pero qué hacemos, nos quedamos de manos cruzadas con esto? En absoluto, al contrario.
Quiero también desvirtuar este tema con un interesante trabajo respecto de la década de los 90 y nuestra década virtuosa, como digo yo. Si uno compara…
Ustedes se acuerdan que decía que había crecimiento y que aquel era un modelo de servicios. Sin embargo, si uno compara las regalías, por ejemplo, devengadas para compañías extranjeras entre 1993 y el 2000 y las regalías devengadas del 2003 al primer semestre del 2012, tenemos, a valores constantes en dólares, 3.868 contra 10.553 millones de dólares en regalías que hemos pagado los argentinos. Uno, representaba el 0,2 del PBI; esto representa el 0,4, pero claro, de un PBI que era 128.000 millones en el 2003 contra 483.000 millones ahora.
Una cosa muy importante: servicios, decían que era un modelo de servicios. ¿Cuánto se giró del año 2003 al 2000 en materia de servicios al exterior? 65.000 millones de dólares. Al primer semestre del 2012 del año 2003, llevamos hechos 107.000 millones de dólares de servicios. Esto es fletes, todos los servicios que contratan las empresas, seguros, etcétera, etcétera. Esto representa un 4,1 por ciento de este PBI contra 3 por ciento de aquel PBI, pero son 65.000 millones de lo que era el modelo de servicios contra 107.000 que es nuestro modelo de acumulación de matriz productiva.
Y también es muy importante mencionar el tema de las utilidades, que ya lo hice en otra oportunidad, de 15.686 millones de utilidades giradas por empresas argentinas, cuyos accionistas son extranjeros, a más de 41.000 millones en el período 2003 al 2012 representando el doble del PBI en relación a aquel período.
Pero algo más interesante aún, yo con respecto también a la cuestión inmobiliaria, Enrique, y al impacto en la mano de obra. Esto son datos oficiales del trabajo registrado en la Argentina, esto es el SIPA, el Sistema Integral Previsional Argentino, o sea, yo puedo hablar de números con trabajadores registrados.
Vamos a ver, por ejemplo, el sector inmobiliario de inmobiliarias, cuántos trabajadores registrados tenía en el tercer trimestre del año 2010, que fue uno de los picos cuando comenzamos a salir de la crisis del 2009: tenía 87.889 trabajadores registrados; en el segundo trimestre del año 2012, tiene 87.302, una reducción del 0,7, 587 trabajadores, que ojalá no hubieran sido reducidos. Nadie está diciendo “mirá que poquitos”. Son 587 personas, 587 personas, son 587 familias. Pero también esto apunta a que tengamos una adecuada y acertada visión del impacto de las medidas que dicen que han sido catastróficas. Bueno, esto revela…vamos a hacer todo lo posible para volver a aumentar.
Y en la construcción, en el segundo trimestre del 2012, tenemos un 1,7 menos respecto del primer trimestre y un 3,3 en relación al cuarto trimestre que normalmente es el que mejor mide en materia ocupacional por cuestiones estacionales del 2011.
En la década de los 90, la reducción de la mano de obra fue de más del 50 por ciento en materia de construcción.
Y algunos datos importantes también en materia de la construcción. Ya hablamos de cómo se expandió…La dinámica contrasta también con los 90. ¿Cómo se contrajo la construcción en los años 90? El 37 por ciento. El crecimiento de la actividad de la construcción ha sido balanceado inclusive entre la construcción reproductiva, aquella que tiene sentido económico de la residencial, o sea, de la que es destinada a la vivienda. De la expansión del 211 que tuvo la construcción entre el 2003 y el 2012, la construcción reproductiva aportó el 46 y la residencial el 54.
Pero lo que me interesa remarcar es el modelo de dólar barato de los 90, que al contrario de lo que generalmente se cree, fue absolutamente negativo para el sector de la construcción.
Uno tiene una percepción cuando escucha o cuando…Fue un impacto absolutamente negativo.
A partir de 1998 y hasta el estallido de la convertibilidad en el 2001, el sector sufrió los efectos de un modelo dolarizado cayendo un 26 por ciento en términos acumulados. Vos hablabas recién que estábamos en un 6 en caída de mano de obra.
En el 2002, bueno ahí ya fue el acabose y el acumulado ahí ya fue al 33 por ciento. Se decía y algunos lo siguen diciendo, que la dolarización facilitaba las transacciones y que “aseguraba” a los empresarios del sector y tranquilizaba a los mercados. Sin embargo, en el 2001 y el 2002, se reveló que una economía dolarizada y endeudada –y aquí es donde voy- es como circular la historia, vuelvo al principio: para poder suministrar dólares en un país que no emite dólares, efectivamente hay que hacerlo a partir del endeudamiento, no hay otro…fue lo que pasó en los 90.
Ahora, el endeudamiento del país termina indefectiblemente en una situación que termina impactando en todos los sectores de la economía.
No niego las percepciones y las visiones que cada uno podamos tener; yo les hablo de números y de lo que pasó: para poder tener ese dólar barato de los años 90, que todavía algunos quieren vivir, hay que endeudarse y ya lo vivimos y vimos lo que pasó y vemos lo que está pasando en el mundo.
Tenemos que entonces que encontrar dentro de este proyecto virtuoso, por eso me gustó lo de Enrique en cuanto a ver la película completa, cuál son las medidas instrumentales, concretas, puntuales para poder revertir como lo hicimos también en el año 2009, donde realmente caímos muy bajo en el 2009 y volvimos a resurgir en el 2010 y en el 2011.
Bueno, PRO.CRE.AR. PRO.CRE.AR es uno de los instrumentos que hemos lanzado con…, no solamente vinculado a programas de gente o de usuarios que no tienen terreno, sino con terreno hasta ahora hemos lanzado también planes que tienen que ver con lograr instrumentos de ahorros o de inversión para todos aquellos constructores mediante más de 1.700 hectáreas del sector público, ya sea provincial o municipal, y lo cierto es que estamos trabajando muy bien en eso. Vamos a ir con cifras que tenemos importantes que seguramente las deben de haber dicho.
También dice que la calidad de la construcción argentina ha sido baja. Sin embargo, la realidad muestra otra cosa. La construcción reproductiva se multiplicó prácticamente por 3 entre el 2002 y el 2011; Estados Unidos, 2,5; Suecia, vieron que todo el mundo sueña con que Suecia es una maravilla, que no dudo que lo sea, por favor, sino mañana dicen “criticó a Suecia”, 2,5; España, 3; Holanda, 3; Dinamarca, 3; Gran Bretaña, 3,5; Irlanda, 5, esto también tiene que ver con expansiones de burbujas financieras en sectores residenciales y la famosas hipotecas sobre las hipotecas.
Y esto que está pasando en el mundo, no es una cuestión que nos ponga contentos, porque en definitiva, los que pagan estas cosas, son los ciudadanos.
Yo pensaba en la aseguradora A&G, aquella que tuvo que rescatar la Reserva Federal en el año 2008, y pienso en estas aseguradoras de los swap de default que también van a pagar cifras que finalmente después terminan pagando los contribuyentes norteamericanos desahuciados, sin casa, sin trabajo, con baja calidad de vida; los contribuyentes españoles, con baja calidad de vida; los contribuyentes italianos, alemanes y, en fin, y todo lo que estamos viendo en el mundo desarrollado.
¿Alguien –pregunto yo- quiere volver a esa Argentina o a esa forma de acumulación que es pan para unos pocos hoy y hambre para todos mañana o para casi todos? Porque, en realidad, todos sabemos que hambre todos, lo que se dice todos, nunca han pasado en la Argentina. Normalmente, los primeros que pasan hambre, son los que se quedan sin trabajo que son los trabajadores.
Por eso, yo quiero convocar a mis compañeros los trabajadores, a un gran ejercicio de responsabilidad en la defensa, no del Gobierno, para nada, sino del proyecto político que ha generado más de 5 millones y medio de puestos de trabajo y donde la construcción ha tenido un rol fundamental.
A contramano de lo ocurrido también en el mundo, en Argentina los precios de la construcción subieron a partir del 2006. Se estima que desde esa fecha, crecieron aproximadamente un 70 por ciento en dólares hasta 2011, pero lo hicieron en un marco muy diferente: sin endeudamiento y sin financiar consumos de manera insostenible como sí ocurrió con todo el tema de, bueno, que ya sabemos de las hipotecas y de lo que pasó en Efein, en Estados Unidos, lo que está pasando en España y en todos lados.
¿Y por que, entonces, pasa esto? Y porque terminan cayendo siempre los más débiles, países y sociedades.
Estos monstruos financieros –no voy a decir los nombres para no pelearme con nadie, total hoy es un día…pero todos sabemos de qué hablamos, de qué bancos hablamos- una veintena de bancos, son los mismos bancos mundiales que están en todas partes, “big to fail”, dicen, demasiados grandes para caer. Claro, ellos son demasiado grandes para caer; lo que no son demasiado grandes para caer con las pequeñas y medianas empresas, son los profesionales, son los científicos que se tienen que ir del país, son los trabajadores que se quedan sin trabajo, son los comerciantes que tienen que cerrar sus comercios, son las pequeñas y medianas empresas que quedan sin ningún tipo de actividad.
Entonces yo creo sinceramente que el nudo gordiano vuelve a ser sostener este proyecto que, además, reconocido ya, inclusive…hace poco, yo no pude asistir pero estuvo el Vicepresidente de la República Argentina en el encuentro Iberoamericano y escuchamos, me contó lo que se escuchaba allí, lo que se decía, y realmente con mucha admiración y con mucha atención a lo que está pasando en América.
Y yo escuchaba al presidente de España que vayan a invertir a España, ¿no?, y leía una noticia, que no sé si será cierta porque apareció en un cable, por lo cual me permito dudar también, pero decían que el gobierno ofrecería residencia de España a aquellos que adquirieran departamentos o inmuebles por 160.000 euros. Bueno, cada país tiene derecho a tomar y combatir la crisis con las medidas que estima más conveniente, yo no soy fiscal de nadie, pero me parece que si no toma el toro por las astas, que no significa dejar caer bancos, pero que los bancos, por favor retornen a lo que fue el rol de inversores y por eso quiero también rescatar en este caso, la medida que dispuso el Banco Central invitando, obligando queda feo, a las entidades financieras que, a través de la Comunicación, que nunca me acuerdo del número, inviertan una parte de sus tenencias en depósitos a plazo fijo, de su liquidez, 5 por ciento, poquito, que inviertan precisamente en proyectos productivos, en inversión de pequeñas, medianas y grandes empresas y vamos por un 64, 65 por ciento aproximadamente del 100 por ciento que tienen que cubrir, que son aproximadamente 14.000 millones de pesos de aquí al 31 de diciembre.
Por eso digo que tenemos, más allá de las percepciones, de las visiones, de las opiniones, respetables todas, escuchables todas,…pero la verdad que no me cierra. Porque si vuelvo a hacer lo que venía haciendo y, además, una economía bimonetaria, en un momento de crisis donde me terminan trasladando la crisis a través de la inflación de los Estados Unidos o de la emisión de Estados Unidos o de la baja del dólar respecto…y de la apreciación de nuestras monedas, terminamos en una crisis peor.
Por eso, es muy complejo el mundo, administrarse además adentro de ese mundo, gestionar dentro de ese mundo…
Por eso voy a coincidir con Enrique que medidas como PRO.CRE.AR, medidas como, por ejemplo, las que reivindico de la modificación que hicimos de la ley corta, de las ART y que tenemos que trabajar en una ley realmente de seguridad laboral importante, pero teníamos que solucionar un problema que le podía significar, no a las grandes empresas, eso lo señaló muy bien Enrique, a las pequeñas y medianas.
Porque, a ver, si una multi o una gran empresa de construcción tiene que pagar una indemnización fuerte, no le mueve el amperímetro; pero a algunas de las pequeñas o medianas empresas de provincia que tiene que pagar 2 o 3 indemnizaciones de 1 millón o 2 millones de pesos, se funde directamente y queda sin trabajo un montón de gente. Y esto no significa que no deba ser reconocido el accidente de trabajo, derecho básico de los trabajadores, el de la seguridad laboral. Pero lo hicimos con un sistema que va a permitir ajustar las cifras cada 6 meses con el RIPTE, tener un 20 por ciento adicional por concepto de daño y, en definitiva, si al trabajador le parece que eso tampoco es justo, puede recurrir a la vía judicial, porque además, si no la ley sería inconstitucional.
Pero creo que hemos hecho un aporte también a lograr mantener las fuentes de trabajo y a lograr un nivel litigiosidad que muchas veces, cuando hay un gran nivel de litigiosidad y los empresarios piensan que pueden tener problemas, no contratan gente o despiden gente ante cualquier movimiento.
Por eso digo que si en este mundo observamos adecuadamente, uno de los peores problemas que hoy tenemos o que hoy tiene el mundo, está sucediendo en la Unión Europea, que nos pareció siempre un modelo que nos repetía monocordemente a seguir, pero que hoy el gran drama que tienen es que no pueden manejar los instrumentos básicos de una economía ante la crisis.
Todos me hablan de soberanía, pero ¿puede haber algo más soberano para un país de tener su propia moneda y decidir sobre su propia moneda? Hay una soberanía territorial, sin lugar a dudas. Pero ojo, que los grandes países y las grandes potencias han podido mantener sus soberanías territoriales e imponer sus criterios en todos los campos, porque tuvieron soberanía monetaria. La soberanía que impone el gran hermano del Norte al moneda de reserva y emitir, impone su respeto a la soberanía pero no a partir de una mejor economía, más eficiente, más sana. No, simplemente porque tiene la máquina de emitir dólares, bueno, y los M-16 también que son bastante disuasivos además de los dólares.
Pero no es un mundo que uno querría vivir, ¿no?, ser disuadido por los M-16. A mí me gusta que me convenzan, no que me amenacen.
Así que, creo que es bueno que charlemos estas cosas, sin creer que tenemos la verdad revelada cada uno, pero analizando objetivamente los números y las realidades de lo que pasa en el mundo, lo que nos pasó a nosotros y si estamos dispuestos a que nos vuelva a pasar.
Yo sinceramente les digo que respecto la opinión de todos, absolutamente de todos, pero mientras me toque la responsabilidad de gestionar el Estado nacional como Presidenta electa democráticamente por el 54 por ciento de los argentinos, yo creo que el modelo y el proyecto y lo que estamos haciendo es lo más adecuado a los intereses de la Argentina. Y seguramente, si estoy equivocada, el pueblo con su voto va a decidir, evidentemente, qué otro modelo, qué otro proyecto quiere seguir.
Quiero también, para finalizar, decirle a Enrique algo que él mencionó que agradece al Gobierno el esfuerzo que hemos hecho para regularizar la deuda y la redeterminaciones en materia de obra pública que nos habíamos atrasado el año pasado y comenzamos a regularizar el pago a todas las empresas constructoras este año con un gran esfuerzo por parte de Economía.
Y también una mención a Enrique, para finalizar, referida a que igual conducta a la tuvo el Estado nacional en cuanto al pago y regularización de sus obligaciones y redeterminaciones de los precios en las obras públicas, espera de los gobiernos provinciales.
Yo también quiero decir en esto y quiero reconocerlo, específicamente en la provincia de La Pampa, que así como hay provincias que no pueden estar cumpliendo, voy a contar el caso para que nadie se sienta mal, de lo que me toca como santacruceña, lo cierto es que le debemos de la Nación a la provincia de La Pampa, que estamos llegando a un convenio en estos días con el ministro de Economía y el gobernador Jorge, porque el Gobernador, pese a que la Nación, por sus aprietos económicos no pudo remitirle los recursos, la provincia de La Pampa, que es de una excelente administración y quiero felicitarlo al Gobernador y a todos los pampeanos, se hizo cargo ella, no paralizó las obras, siguió adelante con las viviendas para que la gente las tuviera y ahora nosotros vamos a responder a esa responsabilidad del Gobernador firmando un convenio donde le vamos a pagar lo que le debemos porque, la verdad, que no es justo que quien ha hecho un gran esfuerzo y ha seguido construyendo las viviendas, no merezca el reconocimiento.
Por otro lado, también, lo que dijo Enrique de algunas provincias. En el caso de mi provincia, la provincia de Santa Cruz, que tuvimos…hay un proyecto de ley, vos lo sabés muy bien Enrique, porque, bueno, dinero que se giraba para el pago de obras provinciales, por ahí se tomaba para pagar sueldos o para otros fines que no eran los de las obras, con lo cual hemos decido transferir el pago de los certificados al Banco Nación con el nombre de cada obra para que todas las constructoras puedan cobrar las obras.
Y estas cosas pasan, sí, hay buenas administraciones, hay malas administraciones, hay regulares. No voy a decir del resto nada, porque como hablo de mi provincia Santa Cruz y habló de la que cumplió, que es muy buena, La Pampa, bueno…
Pero la verdad es que todos tenemos que hacer un gran esfuerzo porque, la buena administración o gestión de un país, es la suma también de las buenas administraciones municipales y provinciales. Todos juntos empujando para el mismo lado, me parece que es la clave de la Argentina que tenemos que defender, querer y trabajar por ella. Por eso es que vamos a seguir con todas las medidas contracíclicas.
Hablaba también creo Enrique de los peajes –no quiero olvidarme de ninguna de las cosas que dijo, porque mañana te dicen “no le contestó tal cosa, no le contestó tal otra”, entonces empiezan a hacer todo un inventario de no contestaciones- y ahí empezamos, ya por lo pronto, con medidas importantes como eliminar el subsidio para el transporte de carga y para el transporte de pasajeros, actividades comerciales que pueden perfectamente pagar los peajes. Y ahí me mira fijo José López porque de él depende el OCOVI, también elegimos una forma de refinanciar sin hacer cargar el equivalente a precio de combustible al usuario del automotor con una parte también que financie las obras, las hace el Estado, tenemos una parte el Estado, ustedes cobran un poquito más de peaje, pero muchas constructoras también son las concesionarias de los peajes y de a poco ir encontrando la forma precisamente de hacer frente a una crisis global que, además, tenemos que estar muy preparados, porque no le veo, por lo menos en lo inmediato, una solución pronta.
No porque no la haya, esto es lo más grave de todo, esto es lo que más me conmociona y lo que más duele. Si uno dijera que estamos ante un enfermo terminal, ante un enfermo que no tiene posibilidades, ante alguien al que se le han agotado todas las posibilidades, solo nos cabría la resignación. Pero si uno mira el formidable potencial que tiene un mundo, ya no estoy hablando de ni siquiera una región, donde hay millones y millones de personas que todavía no han accedido a los servicios de agua, de gas, de vivienda, de una ruta, o sea, toda obra pública que podría tener un plan global generador de actividad económica, que impacte positivamente, vuelva a hacer el consumo el eje de todo, porque además, los sectores que más necesitan estos servicios, son los sectores que trabajando en esos servicios, obtienen recursos o salarios y los destinan totalmente al consumo porque no tienen capacidad de ahorro.
Porque el otro problema grave que tenemos es que ante la terrible concentración del ingreso y, sobre todo, en sectores con alto poder adquisitivo, que también tiene una tendencia a restringir el consumo, cuando hay una crisis por una, digamos, reacción natural de la condición humana, es como la autoprofecía cumplida.
Por eso, lo repetí hasta cansarme en todas las reuniones del G-20: “Tenemos que poner plata en los sectores más vulnerables, porque son los sectores que consumen, que no tienen capacidad de ahorro, que todo lo gastan en alimentos o en transporte o en vestimenta”.
Pero si siguen colocando el dinero únicamente en los bancos y para hacer estas cosas como las que intentan los holdouts con ayuda de la Justicia de Nueva York, en contra de de sus propios contribuyentes, en contra de su propia legislación, bueno, sí, ahí no hay salida. Pero ahí no es que no haya salida porque no tengamos soluciones, sino porque no hay quien se anime a ponerle el cascabel al gato y acá de lo que se trata es de ponerle el cascabel a los que, precisamente, han originado esta formidable crisis financiera en el mundo.
Para finalizar, con optimismo, porque hacemos cosas, porque si no seríamos estúpidos, nos reiríamos no sabemos de qué, con optimismo porque vamos a hacer obras muy importantes, están en licitación importantes represas, las más grandes luego de Yacyretá y Salto Grande, con 12 pliegos comprados, un showroad que hizo muy bueno el ministro de Planificación acompañado por el secretario de Obras Públicas en Rusia, en China, en Brasil, si mal no recuerdo, importantes obras que estamos iniciando, el PRO.CRE.AR, que realmente cuando adquiera la velocidad que está adquiriendo va a ser muy importante, los emprendimientos que hemos ido anexando, ya no solamente para los titulares de terrenos y terrenos, sino para emprendedores, ya hay 29 nuevos emprendimientos para constructores que se van a licitar ahora el 29 y unos 8 o 9 que ya hemos licitado con obras, ya hemos conseguido la zonificación también en importantes lugares de aquí de la Capital Federal y también del Conurbano bonaerense y de tantísimas provincias. Ya estamos con estos 29 proyectos que se licitan ahora el 29, creo que estamos ya en 15 provincias argentinas, si mal no recuerdo, ¿no?, más, 15 más 9, estamos en todas las jurisdicciones desde la ciudad de Buenos Aires y las 23 provincias con lo cual nos pone muy contentos y creemos que va a ser un importante reactivador económico.
Vamos a seguir incrementando el tema de la obra pública, de escuelas, de viviendas, porque sabemos que es una política, como la definiera Enrique, anticíclica e invitarlos además, a que podamos intercambiar opiniones acerca de percepciones y visiones para no equivocarnos una vez más.
La verdad que, para finalizar, nos hemos equivocado mucho. Cuando digo nos hemos, no pretendo quedar excluida del resto de los argentinos.
Muchas veces vivimos espejismos que nos hacían creer que, bueno, que ese era el mundo al que teníamos que pertenecer, sin darnos cuenta que somos argentinos, que vivimos aquí, que emitimos pesos, que vivimos en la América del Sur, que la producción es importante, agregar valor, producir, porque para que haya también gente que quiera para necesitar, como dice De Vido, usinas, tenemos que tener gente que la consuma, para que haya peajes, Enrique, tenemos que tener gente que vaya y que venga en auto, porque si no tenés laburo dónde vas, no hay camiones, no hay colectivos, no hay nada, la clave es esa: lo que elegimos ser como patrón de acumulación, trabajo, producción, investigación, desarrollo, ciencia y tecnología.
Los bancos acompañando, han tenido excelentes ganancias. Así que, vamos a seguir pidiéndoles que sigan acompañando este esfuerzo y que, por suerte, quedaron fuera de los activos tóxicos producto, paradojalmente, de no haber estado en el mercado de capitales.
Una Argentina que paga su deuda rigurosamente desde el año 2005, con recursos propios, no endeudándose.
Este es el país que yo creo que es sustentable en el largo plazo. Todo lo demás no tiene sustento en el largo plazo y lo que tenemos que definir los argentinos es una Argentina no para los que estamos en este momento viviendo y por ahí nos guste ir a tal parte o nos gustaría tener tal cosa o nos gustaría tener tal otra. Tenemos que pensar en una Argentina para nosotros y para todos los demás, para los que están y para los que tienen que venir en las próximas también. Un país, en definitiva, para todos que de eso se trata es proyecto político.
Muchas gracias y una vez más, muy honrada y muy agradecida de esta invitación a un lugar tan caro para nuestros sentimientos y nuestras convicciones como proyecto político.
Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas. (APLAUSOS)

ARGENTINA La Presidenta sostuvo que trabaja por un país “sustentable en el largo plazo”

Martes, 20 de Noviembre de 2012
La Presidenta sostuvo que trabaja por un país “sustentable en el largo plazo”

La presidenta Cristina Fernández fue esta noche la principal oradora en el acto de clausura de la Convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción, en el Hotel Sheraton de Buenos Aires. Destacó que la actividad creció 300 por ciento y creó 300 mil puestos de trabajo desde 2003. La Jefa de Estado defendió las medidas contracíclicas adoptadas por el gobierno contra la crisis económica internacional y remarcó: “Lo que tenemos que definir los argentinos es una Argentina para nosotros y para todos los demás: para los que están y para los que tienen que venir. Un país para todos”.
La presidenta Cristina Fernández destacó esta noche, en el cierre de la convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción, que “la película de los diez años muestra que el crecimiento exponencial de la actividad fue uno de los motores del crecimiento”. “Dentro del mayor crecimiento en nuestros 200 años de historia, la actividad de la construcción fue la que mas creció”, enfatizó.
Al detallar los números de la última década, y compararlos con los de los 90, puntualizó que “la construcción creó 300 mil puestos de trabajo y creció 300%”.
Entre las obras más importantes del periodo, la Jefa de Estado subrayó las realizadas en materia vial y energética. “Pasamos de tener una desocupación de dos dígitos a tener este crecimiento. Si este crecimiento no hubiera sido abonado por una inversión en materia energética, hubiera sido imposible”, explicó al tiempo que agregó que “ahora es necesaria la energía en Argentina, hasta el año 2003 se vendía”.
La mandataria consideró que el crecimiento de la economía no fue “milagroso”, ya que opinó que “Dios hace milagros. Los hombres y las mujeres tenemos que laburar todos los días, poner recursos, administrar”.
Asimismo, remarcó que ya se llevaron a cabo cerca “del millón de soluciones habitacionales”. En ese sentido, homenajeó al recientemente fallecido subsecretario de Vivienda, Luis Bontempo, “que fue un hombre que trabajó mucho porque las provincias tuvieran viviendas, obras”.
El impacto de la crisis internacional
La Presidenta aseveró que el mundo sufre una “crisis política, de consecuencias económicas”. Sostuvo que en los países desarrollados “hay una crisis de endeudamiento soberano similar a la que Argentina vivió en 2001”.
Indicó que “se suma un endeudamiento privado muy fuerte, debido al alto grado de bancarización; y segundo, porque por derivados financieros se fue disimulando la caída del nivel adquisitivo de los trabajadores, que fueron endeudándose para sostener su nivel de vida”. “Los trabajadores recurrían al crédito que finalmente no podían pagar”, aseguró Cristina Fernández.
La Jefa de Estado señaló que “la crisis de Brasil, nuestro principal socio, impactó también fuertemente”. “Vamos a hablar con su Presidenta la necesidad de mayor articulación en el Mercosur, y en toda la región”, afirmó.
Caída de la actividad inmobiliaria
En otro tramo del discurso, la Mandataria aclaró “la actividad inmobiliaria no es lo mismo que la actividad de la construcción”. Sostuvo que “la construcción es una de las actividades de carácter nacional y patriótico”, ya que “todos los insumos se producen en el país y se pagan en pesos. Y ni que hablar de la mano de obra”.
“Nos debemos plantear si la actividad no necesita replantearse a la luz de medidas contracíclicas y de ciertos comportamientos culturales”, estimó la Presidenta. Y agregó: “Si hubiéramos tomado algunas medidas habríamos provocado otra vez una crisis de endeudamiento, que hubiera terminado como en 2001”.
El conflicto con los fondos buitre
Respecto a las demandas de fondos buitre en tribunales internacionales, la Jefa de Estado sostuvo que “en un momento se hablaba de que se trataba a los fondos buitres como acreedores a los que no se les había pagado”, pero remarcó que “Argentina abrió dos veces su reestructuración de deuda”.
En ese sentido, destacó el reclamo de la Reserva Federal de Nueva York a la justicia estadounidense para rechazar las demandas de los fondos buitre contra la Argentina. Cristina Fernández opinó que “cuando lo dice un argentino, ahí salen todos a criticar. Lo dijo Bernanke (Paul, titular de la FED) y se callaron todos la boquita”. Y enfatizó: “De algunos economistas y algunos comunicadores, los jefes no están en la Argentina y eso es grave”.
Por otra parte, consideró que los fondos buitre cuentan con la complicidad de “las calificadoras de riesgo, que son las mismas que trabajan con los grandes bancos”. “En realidad los holdouts mas que cobrar ellos, han contratado derivados financieros que son una suerte de timba financiera internacional, donde los bancos apuestan a qué país va a pagar y qué país no va a pagar”, explicó y agregó que “si se produce el default, aunque sea técnico, cobrarían ingentes fondos”.
Asimismo, la Mandataria aseveró que “nadie está criticando a los bancos, el problema es cuando se transformaron de bancos comerciales en bancos de inversión, y cuando para sostener los grandes dividendos, juegan con los países”. E indicó que el hecho de que no haya ingreso de capitales tóxicos en la economía argentina “nos da una certeza no solamente en el pago, sino también en la relación cambiaria, nos permite tener un impacto, pero que el impacto sea mucho menor que lo que pasa en el mundo”.
El impacto en la mano de obra
La Presidenta puntualizó que según la mano de obra registrada, el sector inmobiliario perdió apenas 587 puestos entre 2010 y el segundo trimestre de 2012, mientras que la caída en la mano de obra de la construcción fue del 1,3 por ciento. Lo comparó con lo ocurrido en la década de los 90, cuando “ la reducción de la mano de obra fue del 50 por ciento”.
La jefa de Estado señaló que “a partir de 1998 hasta 2001 el sector sufrió un régimen dolarizado cayendo un 21 por ciento” y agregó que “en 2002 el acumulado se fue a un 33 por ciento”.
Cristina Fernández recordó que en ese entonces “se decía que la dolarización favorecía al sector y tranquilizaba a los inversores”. Pero resaltó que “para poder suministrar dólares en un país que no emite dólares hay que hacerlo a partir del endeudamiento”. Y remarcó que “el endeudamiento termina en una situación que afecta a toda la economía”.
Medidas estructurales para paliar la crisis
La Presidenta sostuvo que se deben “encontrar dentro de este ciclo virtuoso, cuales son las medidas estructurales, para revertir esta situación, como lo hicimos en 2009”. Al respecto, consideró que el programa de crédito PROCREAR “es una de las herramientas “.
En otro tramo de su alocución, la Jefa de Estado exhortó: “Yo quiero convocar a mis compañeros los trabajadores, a un ejercicio de prudencia, y de defensa, no del gobierno, sino de un proyecto nacional y popular que ha generado 5 millones de puestos de trabajo”. Sostuvo que, frente a la crisis, los grandes bancos “son demasiado grandes para caer; los que no son demasiado grandes son los trabajadores, los pequeños empresarios, los comerciantes”. Y enfatizó: “el nudo gordiano debe ser la defensa del modelo que nos permitió crecer”.
La Mandataria reclamó que “los bancos retomen su rol de inversores”. Por ello, reivindicó “la medida que tomó el Banco Central invitando a los bancos a que reinviertan parte de sus carteras de préstamos, el 5 por ciento, en proyectos productivos”.
Asimismo, destacó medidas como la “ley corta de ART, que tenemos que trabajar en una ley de seguridad en el trabajo, pero teníamos que resolver el problema de una pequeña empresa” para pagar las indemnizaciones a trabajadores que sufran un accidente de trabajo. “Creo que hemos hecho un aporte a lograr mantener las fuentes de trabajo, y a reducir el nivel de litigiosidad”, enfatizó.
Soberanía y sustentabilidad económica
Cristina Fernández consideró que los países de la la Unión Europea “no pueden manejar los resortes básicos de la economía para enfrentar la crisis”, ya que consideró que no nada “más soberano que la moneda”. “La soberanía que impone el gran hermano del norte, lo hace a partir de su soberanía monetaria, simplemente porque tiene la máquina de emitir dólares y los M16 que también son bastante disuasivos”, sentenció, pero aseguró: “Ese no es el mundo en el que uno quiere vivir”.
La Presidenta consideró que este “modelo es lo mas adecuado para la República Argentina. Y si estoy equivocada, el pueblo con su voto va a decidir cual es el modelo a seguir”. “La buena administración del país, es la suma de las buenas administraciones provinciales y municipales”, enfatizó.
La mandataria aseguró que el gobierno va a continuar aplicando “todas las medidas contracíclicas”. Exhortó a observar “el formidable potencial que tiene un mundo, donde hay millones y millones de personas que todavía no han accedido a agua potable, a gas, a rutas”. “Los sectores que mas necesitan estos servicios, son los sectores que trabajando en esos servicios, obtienen recursos que los destinan completamente al consumo”, explicó.
Cristina Fernández señaló que estas palabras las repitió “hasta el cansancio en el G20, tenemos que poner plata en los sectores mas vulnerables, porque son sectores que no tienen ahorro, que consumen todo”. “Acá de lo que se trata es de ponerle el cascabel a los que han generado esta formidable crisis en el mundo”, remarcó.
La Presidenta prometió que se va a “seguir incrementando la inversión en obra pública, en hospitales, en escuelas”.
Por último consideró que “el patrón tiene que ser ese: trabajo, producción, investigación, ciencia y tecnología”, y consideró que este “es el país que yo creo que es sustentable en el largo plazo”. “Lo que tenemos que definir los argentinos es una Argentina para nosotros y para todos los demás: para los que están y para los que tienen que venir. Un país para todos, que de eso se trata este proyecto político”, concluyó.
Acompañaron a la Jefa de Estado, el vicepresidente Amado Boudou, el presidente de la Cámara de la Construcción, Enrique Wagner, el gobernador bonaerense Daniel Scioli, el jefe de gabinete, Juan Manuel Abal Medina, el secretario general de la UOCRA, Gerardo Martínez, además de ministros y funcionarios del gobierno.
Previamente, la Presidenta mantuvo tres videoconferencias: con Miramar, donde se inauguró el Polideportivo Presidente Néstor Kirchner; con Balcarce, donde se inauguró la sala de guardia del Hospital local; y con Santa Rosa, La Pampa, donde se inauguraron 608 viviendas del Plan Federal.

ARGENTINA Acto de clausura de la Convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción: Palabras de la Presidenta de la Nación

Acto de clausura de la Convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ EN EL ACTO DE CLAUSURA DE LA 59 CONVENCIÓN ANUAL DE LA CÁMARA ARGENTINA DE LA CONSTRUCCIÓN, EN EL SHERATON BUENOS AIRES HOTEL & CONVENTION CENTER.
Gracias, muchas gracias, muy buenas tardes a todos y a todas; señor presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, querido amigo Enrique Wagner: en principio quiero referirme a ese otro gran amigo, que es Luiz Inácio Lula da Silva, y desde este lugar hacer votos, junto a todos ustedes, para su pronta mejoría porque es realmente un dirigente del cual la América del Sur no puede prescindir, al contrario lo necesitamos junto a nosotros porque ha sido también, junto a Néstor Kirchner, quienes volvieron, o mejor dicho reconstruyeron, o mejor dicho aún porque en realidad hasta ese momento Brasil y Argentina se veían como dos cosas absolutamente separadas y cuando no adversas y creo que ellos dos recrearon realmente la necesidad de integración de la región y que hoy reafirmamos la Presidenta Dilma Rousseff y yo como una de las claves también para poder enfrentar esta crisis que vive el mundo global.
Ambas estuvimos compartiendo el G-20 y en unos días más, el viernes más precisamente estaremos juntas en Brasil, en una reunión bilateral, y estoy absolutamente convencida – como creo que ella también lo está – que la integración de la región, esencialmente el MERCOSUR, de la UNASUR, y especialmente de Brasil y la Argentina son una de las claves para poder seguir con este crecimiento virtuoso.
El otro, es sin lugar a dudas, un modelo que desde el año 2003 ha hecho de la planificación, y fundamentalmente de la inversión en infraestructura económica y social uno de sus pilares de crecimiento y uno de sus ejes fundamentales políticos.
Recién Enrique mencionaba la enumeración que yo había hecho, durante mi cierre de campaña, estoy segura que el arquitecto De Vido lo debe haber hecho con mucha mejor precisión, en la intervención que le cupo, aquí en este mismo lugar, pero lo cierto es que en el año 2010 casi el 6 por ciento del PBI fue inversión pública en infraestructura social y económica, una cifra inédita que explica las que acaba de mencionar Enrique, en materia de consumo de cemento, en generación de puestos de trabajo, en crecimiento de la actividad y me atrevo a decir, que en el mundo actual – más allá de la planificación y más allá de nuestros ejes como grandes propulsores de la inversión en infraestructura – hoy en día la inversión en ladrillo es una de las inversiones más segura que puede tener la sociedad argentina y creo que todo el mundo; la volatilidad de los mercados financieros, las burbujas en definitiva son las que nos marcan el camino. Y tal vez en pocas actividades se visualice con mayor eficiencia y eficacia la economía real, como es precisamente en el sector de la construcción.
Cuando llegaba a la reunión le comentaba a Enrique que había llegado un poco tarde porque habíamos tenido una reunión con el titular de Ternium, que me venía a comunicar la compra por parte de su empresa y de Siderar, de Usiminas, la empresa siderúrgica más importante del Brasil y nos anunciaba también la reiniciación de las obras de colada continúa, lo cual va a asegurar para el mercado interno la suficiente provisión de uno de los insumos básicos sin necesidad de importarlo, como es el acero.
Y creo que esta es una muy buena noticia, porque además quien ha vendido Usiminas, una de las partes que ha vendido Usiminas es Camargo Correa, que va a cobrar una cifra importante que seguramente va a permitir que cumplimente su inversión de una nueva planta de cemento, en la provincia de San Juan. Porque lo que necesitamos, ahora, en esta etapa, es asegurar los insumos básicos de la construcción; no depender de la importación, primero por los costos y segundo por lo que es balanza comercial y tercero porque queremos generar trabajo aquí en la Argentina y no tener que importar ni siquiera un clavo. Queremos que todo lo que se construya y se plante, en la Argentina, sea producto del trabajo argentino. (APLAUSOS).
El compromiso de nuestro Gobierno en continuar con el desarrollo del plan de infraestructura, la necesidad de más escuelas, de más hospitales, de más caminos, de más rutas, también de obras de infraestructura en materia ferroviaria para abaratar costos creo que más que un compromiso es una realidad que hemos venido ejecutando y lo vamos a seguir haciendo en estos años, por los cuales, por mandato popular – le agradezco la felicitación por el resultado electoral – vamos a hacer. De hecho hemos finalizado en materia de infraestructura obras emblemáticas, como Yacyretá, como Atucha II, y vamos por Atucha III, también lo que estamos haciendo el tendido de línea para interconectar a todo el país, como hemos interconectado a toda la zona de NEA-NOA; las obras en gasoductos. Esto va a seguir con el mismo ritmo y con la misma marcha que hemos venido llevando en estos años y si lo podemos incrementar aún más lo vamos a hacer. Por eso también la reorientación de recursos en forma eficiente, esto también es uno de los instrumentos, lo que ustedes acaban de firmar: el compromiso de ir eliminando los subsidios para aquellos sectores que puedan hacer frente a los mismos, significa no un ahorro para el Estado, sino una reorientación de la inversión donde ya no es necesario y donde sí era necesaria, en el año 2003, cuando veníamos de una de las crisis más profundas y más terribles que se recuerde en la historia, tal vez el momento de implosión institucional y económica más importante. La reorientación eficiente de esos recursos va a permitirnos llegar con más y mejores servicios a los argentinos a los que aún no hemos podido alcanzar.
Por eso es importante la discusión permanente, el análisis permanente de todas y cada una de las políticas en lo que deben ser corregidas, en lo que deben ser reorientadas, en lo que deben ser reformuladas, hace a la vida misma y les pasa a ustedes en las empresas. Ninguno de ustedes seguramente quieren los mismos servicios o produce de la misma manera cuando comenzó en su primera etapa. Todo va exigiendo cambias y transformaciones, y lo que es importante definir es que esos cambios y esas transformaciones siempre están orientadas a lograr un proceso de crecimiento económico con inclusión social. Esto es clave porque esto ha sido precisamente el desarrollo del mercado interno que – como bien lo señalaba recién el señor presidente – ha sido su fortalecimiento, su crecimiento y su desarrollo el que ha permitido sortear con éxito la crisis del 2009, la crisis del 2008.
Yo recién cuando charlaba el compromiso de la colada continúa era para el año 2009, y bueno dada la situación – me explicaban – no se había podido hacer porque pensaban que es iban a venir las cosas abajo. Se equivocaron porque la Argentina superó el 2009 y si lo hubieran hecho ya lo tendrían terminado y produciendo ahora. Nunca pensaron que íbamos a crecer como lo hicimos en el 2010, y tal vez pensaron que íbamos a caer muy fuerte, en el 2009. Afortunadamente, en el 2009, cayó el nivel de crecimiento, pero nunca llegamos a decrecer, nunca llegamos a negativo y en el 2010, producto de todas las medidas anticíclicas, que tomamos durante el año 2009, pudimos surgir con la fuerza que lo hicimos y gracias a eso pudimos tener este 2011 que realmente ha sido muy importante.
Por eso el compromiso de nuevas fábricas de cemento, también asistí, durante los últimos meses a nuevos crecimientos de despachos de cemento y yo creo que realmente el tema de la construcción va a ser un muy buen lugar para poner los pesos o los dólares – según lo que tengan y donde lo tengan – porque les puedo asegurar que eso no lo vuela el tiempo, ni lo cambia ninguna Bolsa, ni lo cambia ninguna declaración de ningún dirigente, como solemos ver que dice tal cosa un dirigente y se fueron para abajo las acciones; dice tal cosa otro y entonces suben. Esto no es serio; entonces sabemos que los ladrillos siempre están y sabemos que es una de las inversiones más concretas y seguras, obligatoria en el sector estatal para mantener la infraestructura económica y social y yo creo que inteligente en el sector privado.
Por eso creo que vamos a seguir creciendo muy fuertemente y lo que tenemos que asegurar precisamente es el tema de los insumos, una de las claves que también tocó el señor presidente porque obviamente tenemos tres grandes actores, en estos años de crecimiento: el Estado impulsando estás políticas activas se animó a la inversión al sector privado y también quien obviamente es el otro gran protagonista son los trabajadores que han crecido sus plantas, sus sindicatos. ¿Bueno, Gerardo cuántos afiliados tenías, cuántos cotizantes tenías en el año 2002-2003? ¿Cuántos? 70 mil, bueno ahora ya estás cerca del medio millón, ¿no es cierto? Díos mío esto es crecimiento económico.
Por eso es clave también y esto es una de las actividades donde mayor grado de armonización se puede ver entre el sector privado, el sector empresario y el sector trabajador. Y yo creo que esto también es clave para todas las actividades.
Porque yo creo que todos tenemos derecho a reclamar y que los trabajadores, por supuesto también, que son los que tal vez mayor derecho tienen a reclamar, pero también tenemos que pensar en los que todavía no tienen un trabajo registrado o están recibiendo una Asignación Universal por Hijo o necesitan de la ayuda del Estado para poder subsistir. Todavía tenemos una gran deuda social pendiente.
Y creo en este aspecto, quiero subrayar también, que tenemos que ingresar, sobre todo en este sector y en todo el sector industrial, lo charlaba también el otro día en la sobremesa con el titular de la Unión Industrial Argentina, después de todo ustedes también serán constructores, pero la construcción es la madre de todas las industrias, charlábamos de la necesidad de poder abordar, ya pasada la cuestión electoral, siempre hay temas que cuando han cuestiones electorales, es más difícil abordarlos, porque bueno, todos sabemos que pasa, cada uno quiere llevar agua para su molino sin por allí pensar en el conjunto, tenemos que abordar definitivamente el problema de las ART, de la doble vía, que es una cosa clave para toda la actividad industrial, tenemos que hacerlo a través de una ley que contemple los intereses de los trabajadores, que son también los intereses de la empresa y que termina, además, con la industria del juicio definitivamente que torna una litigiosidad que finalmente impacta negativamente y lo digo como aboga, aunque no ejerzo, pero soy abogada, pero no soy corporativa, eso es muy importante, nunca me he sentido corporativa, pero debemos y creo que podemos comenzar a arreglarlo por el tema de la doble vía.
Yo sé que también está el tema del itinerante, pero como decíamos el otro día con el Vasco De Mendiguren, queremos arreglar todo de una sola vez y no terminamos arreglando nada.
Creo que si hay un acuerdo entre el sector del trabajo, entre el sector legislativo y entre el sector judicial, que es el que interpreta también las normas acerca de la doble vía, estaríamos dando un salto cualitativo muy importante que el sector, seguramente, va a generar mayores certezas y mayores seguridades.
Yo quiero decirles, finalmente, que quiero que sepan y que tengan la absoluta confianza de que vamos a seguir trabajando en la misma orientación que lo hemos hecho en estos años. Es un mundo difícil, complejo, pero yo señalo la integración como una de las claves de poder asegurarnos realmente en la región que lo que sucede en otras partes del mundo tenga menos influencia, menos impacto negativo en nuestras economías y para esto es clave también el proceso de integración con la República Federativa del Brasil.
Por eso celebro que hayan tenido la buena idea de haber invitado a Inacio Lula Da Silva para que estuviera aquí pese a lo que luego pasó.
Pero creemos que es, sinceramente, esta una de las claves porque ya hay una gran integración. Bueno, de hecho, Camargo Correa, el principal productor de cemento del país, es del Brasil. Hoy, el principal productor de acero tanto en el Brasil como en la Argentina, va a ser una empresa de origen argentino. Podemos recorrer todos los rubros -textiles, automotrices- y vemos que en cada uno de esos lados, se va dando cada vez un mayor grado de integración y por eso es que estamos convencidos.
Tenemos todavía que hacer un poquito de peleita en las compras gubernamentales en Brasil y en que nos dejen entrar a las empresas constructoras como entran las empresas constructoras brasileras aquí. Ahí vamos a hablar también, porque eso nos falta.
Yo no puedo dejar de mencionar –porque se me ocurre ahora- que dos de las principales obras públicas que estamos haciendo en Paraná de las Palmas, de AySA y la otra de AySA que son las plantas de tratamiento de líquidos cloacales de toda la Capital Federal y partidos aledaños, están haciéndose a través de empresas brasileñas.
Nosotros sabemos que ahora viene el Mundial de Fútbol y que vienen las Olimpíadas y creemos que es una muy buena oportunidad para lograr la integración también en materia de obras y de compras gubernamentales entre ambos países y, fundamentalmente, crear un comercio intrazona para, precisamente, asegurar el trabajo de nuestra gente.
Este es uno de los temas que, seguramente, vamos a abordar con la Presidenta porque, por lo que la escuché hablar, por lo que hemos hablado en la primera reunión bilateral que mantuvimos aquí y luego en la que tuvimos cuando yo fui al Brasil. Seguramente, ella también es una mujer absolutamente jugada a la integración de la región, la integración de Brasil, Argentina y de toda la región.
Así que, confío mucho en nuestras propias fuerzas, confío mucho en nuestras ideas, en el compromiso de nuestros empresarios, de nuestros trabajadores, de nuestros dirigentes, de comprender, de entender lo que está pasando en el mundo para defender lo que estamos haciendo y lo que queremos seguir haciendo en la Argentina.
Esto no significa que no discutamos, que no debatamos, pero debemos hacerlo en el marco, no de la imposición, sino, como decía el otro día, en sintonía fina: saber también que vamos a tener que ir sector por sector; no se van a poder poner reglas generales para todas las actividades y para todos los sectores, porque, inclusive dentro de una misma actividad, como puede ser la construcción, sabemos que no es lo mismo una empresa de gran porte que una empresa pequeña, familiar.
El otro día estaba leyendo que una empresa familiar se había fundido por pagar un accidente de trabajo. Con lo cual, tenemos que tener esa sintonía fina de la que hablábamos el otro en la Unión Industrial Argentina de concebir cada empresa, de concebir cada actividad como una problemática propia y diferente que deber ser analizada.
Esto no significa un desgajamiento de lo que es la economía, sino, simplemente, tratar de articular todos los intereses, por ejemplo, los de los productores de insumos, que también deberán contemplar en sus precios la necesidad de cuidar la competitividad de la Argentina. Y por eso también estamos trabajando el tema de subsidios en aquellas actividades que necesariamente deben ser subsidiadas para poder mantener la competitividad. No es lo mismo una mega empresa que una pequeña empresa familiar o una PYME.
Esta suerte de análisis fino en cada una de las actividades, se debe desarrollar en cada uno de los ministerios. Hoy le decía al ministro de Planificación Federal, que debemos constituir, como por ejemplo tenemos constituidas en el ministerio de Economía o en el ministerio de Industria, las mesas por actividad donde se sienten los empresarios, los trabajadores, los proveedores de los insumos de determinadas actividades para ir…Esto también debemos hacerlo en el sector de Planificación Federal con todos los sectores, fundamentalmente, aquellos que tienen insumos difundidos y también comenzar a charlar un poquito el tema de la energía que es un tema fundamental y va a ser el gran tema, porque ese sí que es un insumo difundido. No hay nada más difundido que la energía en toda la actividad económica. Es imposible hacer nada sin electricidad o sin gas o sin petróleo o sin combustible.
Por eso, es importante comenzar a formar las mesas, comenzar a discutir esto y, bueno, y saber que tenemos que aportar todos para que el crecimiento siga siendo armonioso. Porque, en definitiva, ha sido un crecimiento armonioso si uno lo piensa, más allá de declaraciones altisonantes o más allá de palabras, salvo el episodio que tuvimos en el 2008, fuera de eso, todo el resto, con todas las discusiones, con las idas y venidas, con abstenciones lógicas de las negociaciones, de las presiones, lo cierto es que hemos crecido en forma muy armónica y nos hemos comportado como una sociedad, me gustaría decir civilizada, que civilizada no es solamente tener buenos modales, hay algunos que tienen buenos modales para que otros de mueran de hambre, yo no creo en esa clase de buenos modales. Yo creo, por ahí, que un gritito que por ahí se te va o algún gestito, debe ser pasado por alto, si uno lo puede evitar mejor, pero pasado por alto si, en realidad, el objetivo que estamos buscando nos sirve a todos.
Como dije alguna vez: cuando alguien nos está señalando la Luna, por favor, no le miremos el dedo, miremos la Luna que eso es lo importante.
Yo creo, sinceramente, que tenemos la obligación de que este crecimiento, que ha sido realmente muy virtuoso…Hoy estaba leyendo una nota que me mandaban de un diario muy importante del Canadá donde decía que debían mirar lo que había pasado en la Argentina –no es la única nota que ya hay sobre la Argentina, no es como en una época donde éramos los incumplidores, los malos alumnos del grado-, lo cierto que la Argentina, sin acceso al mercado de capitales, viene cumpliendo rigurosamente todos sus compromisos de deudas internacionales con tenedores de bonos, con organismos multilaterales y, sin embargo, nos siguen calificando como economía periféricas o emergentes. Y a quienes hoy están al borde de la quiebra o están ya en una quiebra declarada, tenían notas y calificaciones mucho mejores que nosotros. Se ve que los maestros que calificaban no eran muy buenos y no había inspectores en el colegio que controlaran qué es lo que hacían los maestros.
Sí, porque tanta lección que nos han querido dar, tanto mal trato que por allí hemos recibido, yo creo que inmerecido en muchos casos. Pero bueno, creo que hemos demostrado que podíamos hacer las cosas.
Esto no quiere decir que seamos infalibles, que no hayamos cometido errores, que no nos equivoquemos, pero lo importante es la voluntad siempre dirigida a beneficiar los intereses de la patria, sí, de la patria. No es una entelequia, la patria somos todos, somos los que vivimos en ella, somos los que trabajamos, los que invertimos los que nos levantamos todas las mañanas.
Y, bueno, en nombre de ese país, que durante tanto tiempo sufrió frustraciones, enfrentamientos, péndulos, como decíamos el otro día en la UIA, yo comparé el péndulo del 2009 y vino la maza, porque vino el péndulo nunca llegaba a tocar la pared, pero la maza la rompía.
Bueno, yo lo que creo es que nosotros tenemos que seguir haciendo un gran esfuerzo todos, los que tenemos responsabilidades institucionales, para poder seguir creciendo. Y como decía Enrique que estaba con un crecimiento del 5 por ciento, si mal no recuerdo, seguir prolongándolo durante unos años. No estaría mal crecer un poquito más, inclusive, pero un 5 también estaría muy bien dadas las actuales condiciones internacionales.
Pero yo creo que si seguimos trabajando fuertemente sobre el mercado interno, permitiendo que los sectores más vulnerables cuenten con medios para consumir. Esto yo no me voy a cansar nunca de repetirlo, lo dije todo el tiempo en el G-20, aquellos sectores que al no tener capacidad de ahorro, consumen todo, permiten entonces que esa persona a la que le van a comprar, cambie el auto o compre algo y así sucesivamente, y allí estamos apuntando y vamos a seguir apuntando, como también con la infraestructura para mantener el nivel de actividad de económica como lo hemos venido haciendo.
En fin, son muchas las cosas, no es una sola política, no es una sola dirección, es un mix de políticas activas, contracíclicas que vamos a seguir llevando adelante con la misma fuerza y la misma convicción que lo hemos hecho hasta ahora.
Así que, lo único que les pido sí, es lo que dijo Enrique, que sola no puedo, que necesito la ayuda de todos. Así que, muchas gracias si me pueden brindar una mano.
Muchas gracias y buenas tardes a todos y a todas. (APLAUSOS)

ARGENTINA “Queremos que todo lo que se construya y lo que se plante en Argentina sea producto del trabajo argentino”, afirmó la Presidenta

Martes, 29 de Noviembre de 2011
“Queremos que todo lo que se construya y lo que se plante en Argentina sea producto del trabajo argentino”, afirmó la Presidenta

La presidenta Cristina Fernández encabezó esta noche el acto de clausura de la 59 Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción, que sesionó bajo el lema de “La Industria de la Construcción como pilar de la modernidad”. La jefa de Estado enfatizó que “hoy en día la inversión en ladrillos es una de las inversiones más seguras que pueda tener la sociedad argentina y el mundo entero”.
La Presidenta estuvo acompañada por los ministros de Planificación, Julio De Vido, de Economía y vicepresidente electo, Amado Boudou, y de Industria, Debora Giorgi, junto con el secretario de Obras Públicas de la Nación, José López, entre otros funcionarios.
Además estuvieron presentes el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli y el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti.
La jefa de Estado fue recibida por los integrantes de la mesa ejecutiva de la Cámara Argentina de la Construcción, encabezados por su titular, Carlos Enrique Wagner, y el secretario general de UOCRA, Gerardo Martínez.
Durante su discurso ante los empresarios, funcionarios y gremialistas reunidos en el Hotel Sheraton, Cristina Fernández se refirió al ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva, que por motivos de salud no pudo asistir a la conferencia a la que estaba invitado. En ese sentido, la Presidenta pidió “hacer votos por su pronta mejoría, porque es un dirigente del que Sudamérica no puede prescindir”.
Señaló que fueron Lula junto a Néstor Kirchner quienes “recrearon la necesidad de integración de la región”, la que aseguró reafirmar junto a la presidenta Dilma Rousseff “como arma para enfrentar la crisis global”. “Estoy absolutamente convencida que la integración de la región, es una de las claves para poder seguir con este crecimiento virtuoso”, sostuvo.
Afirmó que la otra clave del crecimiento “es un modelo que desde el año 2003 ha hecho de la planificación y de la inversión en infraestructura económica y social uno de sus ejes fundamentales”. Puntualizó que “en el año 2010 casi el 6% del PBI fue inversión pública en infraestructura económica y social. Una cifra inédita que explica las de consumo de cemento, de generación de empleo”.
La jefa de Estado consideró que “hoy en día la inversión en ladrillos es una de las inversiones más seguras que pueda tener la sociedad argentina y el mundo entero”. Estimó que “tal vez en pocas actividades se visualice con mayor eficiencia la economía real como en la construcción”.
En otro pasaje del discurso comentó la audiencia que mantuvo por la tarde con el titular de Ternium, Paolo Rocca, quien le comunicó la compra de Uceminas, la empresa siderúrgica más importante de Brasil, y aseguró la provisión de colada continua, “lo que va a asegurar para el mercado interno la suficiente provisión del acero, sin tener que importarlo”.
“Lo que necesitamos en esta etapa es asegurar los insumos básicos de la construcción, no depender de la importancia: primero por los costos, por la balanza comercial, y segundo por la generación de trabajo”, señaló. Y remarcó que el objetivo debe ser “no importar ni un clavo: queremos que todo lo que se construya y lo que se plante en Argentina sea producto del trabajo argentino”.
Por otra parte, reafirmó la intención del gobierno argentino de mantener los niveles de inversión estatal en infraestructura. En ese sentido destacó la finalización de “obras emblemáticas como Yacyretá, Atucha 2”, el tendido de líneas eléctricas, las obras de gasoductos y anticipó que se continuará en el desarrollo de Atucha 3. “Esto va a seguir con el mismo ritmo de estos años, y si lo podemos profundizar, también lo vamos a hacer”, resaltó.
Asimismo, destacó la decisión de eliminar “los subsidios para aquellos que puedan hacer frente, significa reordenar la inversión adónde sí es necesario”. “La reorientación eficiente de esos recursos nos va a permitir llegar a los argentinos que aún no hemos podido alcanzar”, subrayó.
La Presidenta señaló que en materia económica siempre hay “cambios y transformaciones. Lo importante es que esas transformaciones estén orientadas a un modelo de crecimiento con inclusión social”. Sostuvo que “el mercado interno ha sido lo que ha logrado sostener el crecimiento”, y recalcó que “en el 2010, producto de todas las medidas anticíclicas, pudimos surgir en la forma en que surgimos, y tuvimos este 2011 tan importante”.
Consideró que “la construcción va a ser un muy buen lugar para poner los pesos y los dólares, porque eso no lo vuela el tiempo, ni lo cambia ninguna bolsa, ni los dichos de ningún dirigente”. “Los ladrillos siempre están y sabemos que es una de las inversiones más seguras. Obligatoria en el sector estatal; y yo creo que inteligente en el sector privado”, opinó.
Cristina Fernández remarcó que hubo “tres grandes actores en estos años de crecimiento: el Estado, que impulsó al sector privado; y el otro gran sector son los trabajadores”. Afirmó que “esto es crecimiento económico. Y esta es una de las actividades donde mayor grado de armonización se puede ver entre el sector empresario y el sector trabajador”.
Estimó que “los trabajadores seguramente son de los que mayor derecho tienen para reclamar”, pero indicó que “todavía tenemos que pensar en los que no han conseguido un trabajo registrado, o cobran la Asignación Universal por Hijo”.
La jefa de Estado afirmó que también se debe “abordar definitivamente el tema de las ART, tenemos que hacerlo a través de una ley que proteja a los trabajadores, y que termine con la industria del juicio de manera definitiva”. “Creo que podemos comenzar a arreglarlo por el lado de la doble vía. Si hay un acuerdo entre el sector del trabajo, el sector legislativo y el sector judicial, estaríamos dando un salto cualitativo muy importante”, consideró.
Asimismo, admitió que en “un mundo difícil, complejo” como el que se vive en la actualidad, hay que pensar “la integración como uno de los instrumentos que nos posibilite que no nos impacte lo que ocurre en otros lugares del mundo”. Señaló que el próximo objetivo es lograr igualdad en la contratación de empresas de construcción y en compras estatales por parte de Brasil, sobre todo a partir de las obras que se desarrollarán por la realización del Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. “Es una muy buena oportunidad para lograr la integración en materia de obras entre empresas de ambos países”, señaló.
Indicó que la época requiere “entender lo que está pasando en el mundo para defender lo que estamos haciendo en la Argentina”. “Tenemos que analizar cada sector y cada empresa de una manera distinta”, afirmó.
“Estamos trabajando en materia de subsidios en aquellos sectores en los que las empresas deben ser subsidiadas, no es lo mismo una mega-empresa que una empresa familiar”, ejemplificó la Presidenta.
También consideró que “el tema de la energía es un tema fundamental, va a ser el gran tema. Es imposible hacer nada sin electricidad, sin gas o sin combustible”.
Cristina Fernández consideró que “salvo el episodio que tuvimos en 2008, lo cierto es que hemos crecido en forma muy armónica, y nos hemos comportado como una sociedad civilizada. Civilizada no significa tener buenos modales. Hay algunos que tienen buenos modales para que otros se mueran de hambre”. “Como he dicho alguna vez: cuando alguien nos está señalando la luna, no le miremos el dedo. Miremos la luna, que es lo importante”, sentenció.
Por otra parte, se refirió a las diferencias que hacen algunas calificadoras de riesgo entre los distintos países: “Hemos cumplido todos los compromisos con nuestros acreedores, y sin embargo nos siguen calificando como economía periférica; mientras que los que recibían buenas calificaciones, hoy están demostrando que tienen más problemas que nosotros. Así que se ve que los inspectores no eran tan buenos”. “Tanta lección que nos han querido dar, tanto maltrato, hemos demostrado que podíamos hacer bien las cosas”, aseguró.
Sostuvo que “lo importante es la voluntad siempre dirigida a beneficiar los intereses de la patria. La patria no es una entelequia, la patria somos todos, los que nos levantamos todos los días, los que trabajamos, los que producimos”. “Creo que nosotros debemos seguir haciendo un gran esfuerzo, los que tenemos responsabilidades institucionales, para seguir creciendo”, consideró.
Por último, la Presidenta aseguró que la política económica a llevar a cabo “no es en una sola dirección, es un mix de políticas contracíclicas, que vamos a seguir llevando adelante”. Y concluyó: “Sola no puedo, necesito ayuda, así que muchas gracias si pueden darme una mano”.

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