Despertar Nacional

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ARGENTINA El fusilamiento del general Juan José Valle

El fusilamiento del general Juan José Valle
Fuente: Documentos de la Resistencia Peronista 1995-1970, recopilación y prólogo de Roberto Baschetti, Puntosur Editores.
FUENTE: EL HISTORIADOR
http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/revolucion_libertadora/fusilamiento_valle.php
El 12 de junio de 1956, en cumplimiento del decreto firmado por el presidente de facto Pedro Eugenio Aramburu, fue fusilado el general Juan José Valle, líder del frustrado levantamiento cívico-militar producido el 9 de junio de ese mismo año.
En septiembre de 1955, la autodenominada “Revolución Libertadora” había derrocado a Perón. El 13 noviembre de 1955, el general Pedro Eugenio Aramburu asumió la presidencia del país. Durante su gobierno se intervino la CGT, se persiguió a la clase dirigente peronista, se desmanteló el IAPI, y hasta se prohibió todo tipo de mención de términos, palabras o frases vinculadas al peronismo.
El decreto 4161, del 5 de marzo de 1956, establecía: “Queda prohibida la utilización (…) de las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrinas y obras artísticas (…) pertenecientes o empleados por los individuos representativos u organismos del peronismo. Se considerará especialmente violatoria de esta disposición, la utilización de la fotografía retrato o escultura de los funcionarios peronistas o sus parientes, el escudo y la bandera peronista, el nombre propio del presidente depuesto el de sus parientes las expresiones ‘peronismo’, ‘peronista’, ‘justicialismo’, ‘justicialista’, ‘tercera posición’ la abreviatura ‘PP’, las fechas exaltadas por el régimen depuesto las composiciones musicales ‘Marcha de los Muchachos Peronista’ y ‘Evita Capitana’ o fragmentos de las mismas y los discursos del presidente depuesto o su esposa o fragmentos de los mismos”.
En la noche del 9 de junio el general Juan José Valle encabezó una rebelión cívico-militar que tuvo sus focos aislados en Buenos Aires, La Plata y La Pampa. El intento concluyó al cabo de unas pocas horas. Tres días más tarde, el 12 de junio de 1956, el general Valle fue fusilado junto a otras veintiséis personas. La medida contribuiría a profundizar todavía más los odios y rencores. Antes de morir, el general Valle envió la carta que a continuación citamos al general Aramburu:
“Dentro de pocas horas usted tendrá la satisfacción de haberme asesinado. Debo a mi Patria la declaración fidedigna de los acontecimientos. Declaro que un grupo de marinos y de militares, movidos por ustedes mismos, son los únicos responsables de lo acaecido.
”Para liquidar opositores les pareció digno inducirnos al levantamiento y sacrificarnos luego fríamente. Nos faltó astucia o perversidad para adivinar la treta.
”Así se explica que nos esperaran en los cuarteles, apuntándonos con las ametralladoras, que avanzaran los tanques de ustedes aun antes de estallar el movimiento, que capitanearan tropas de represión algunos oficiales comprometidos en nuestra revolución. Con fusilarme a mí bastaba. Pero no, han querido ustedes, escarmentar al pueblo, cobrarse la impopularidad confesada por el mismo Rojas, vengarse de los sabotajes, cubrir el fracaso de las investigaciones, desvirtuadas al día siguiente en solicitadas de los diarios y desahogar una vez más su odio al pueblo. De aquí esta inconcebible y monstruosa ola de asesinatos.
”Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía. Mi esposa y mi hija, a través de sus lágrimas verán en mí un idealista sacrificado por la causa del pueblo. Las mujeres de ustedes, hasta ellas, verán asomárseles por los ojos sus almas de asesinos. Y si les sonríen y los besan será para disimular el terror que les causan. Aunque vivan cien años sus víctimas les seguirán a cualquier rincón del mundo donde pretendan esconderse. Vivirán ustedes, sus mujeres y sus hijos, bajo el terror constante de ser asesinados. Porque ningún derecho, ni natural ni divino, justificará jamás tantas ejecuciones.
”La palabra ‘monstruos’ brota incontenida de cada argentino a cada paso que da.
”Conservo toda mi serenidad ante la muerte. Nuestro fracaso material es un gran triunfo moral. Nuestro levantamiento es una expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino esclavizado. Dirán de nuestro movimiento que era totalitario o comunista y que programábamos matanzas en masa. Mienten. Nuestra proclama radial comenzó por exigir respeto a las instituciones y templos y personas. En las guarniciones tomadas no sacrificamos un solo hombre de ustedes. Y hubiéramos procedido con todo rigor contra quien atentara contra la vida de Rojas, de Bengoa, de quien fuera. Porque no tenemos alma de verdugos. Sólo buscábamos la justicia y la libertad del 95% de los argentinos, amordazados, sin prensa, sin partido político, sin garantías constitucionales, sin derecho obrero, sin nada. No defendemos la causa de ningún hombre ni de ningún partido.
”Es asombroso que ustedes, los más beneficiados por el régimen depuesto, y sus más fervorosos aduladores, hagan gala ahora de una crueldad como no hay memoria. Nosotros defendemos al pueblo, al que ustedes le están imponiendo el libertinaje de una minoría oligárquica, en pugna con la verdadera libertad de la mayoría, y un liberalismo rancio y laico en contra de las tradiciones de nuestro país. Todo el mundo sabe que la crueldad en los castigos la dicta el odio, sólo el odio de clases o el miedo. Como tienen ustedes los días contados, para librarse del propio terror, siembran terror. Pero inútilmente. Por este método sólo han logrado hacerse aborrecer aquí y en el extranjero. Pero no taparán con mentiras la dramática realidad argentina por más que tengan toda la prensa del país alineada al servicio de ustedes.
”Como cristiano me presento ante Dios, que murió ajusticiado, perdonando a mis asesinos, y como argentino, derramo mi sangre por la causa del pueblo humilde, por la justicia y la libertad de todos no sólo de minorías privilegiadas. Espero que el pueblo conozca un día esta carta y la proclama revolucionaria en las que quedan nuestros ideales en forma intergiversable. Así nadie podrá ser embaucado por el cúmulo de mentiras contradictorias y ridículas con que el gobierno trata de cohonestar esta ola de matanzas y lavarse las manos sucias en sangre. Ruego a Dios que mi sangre sirva para unir a los argentinos. Viva la patria.”
Juan José Valle. Buenos Aires, 12 de junio de 1956

PARAGUAY El SPP repudia el asesinato del colega Carlos Artaza

SINDICATO DE PERIODISTAS DEL PARAGUAY (SPP)
El SPP repudia el asesinato del colega Carlos Artaza
Por la Comisión Directiva

FUENTE: REBANADAS DE LA REALIDAD
http://www.rebanadasderealidad.com.ar/
Rebanadas de Realidad – SPP, Asunción, 25/04/13.-
El Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP) repudia con todas sus fuerzas el asesinato del compañero Carlos Artaza, en Pedro Juan Caballero. El trabajador de prensa de la Gobernación de Amambay fue víctima de una alevosa agresión en la cual recibió seis balazos. En la mañana de hoy fue trasladado al Hospital de Emergencias Médicas de Asunción, adonde llegó sin signos de vida.
Mañana conmemoraremos el Día del y la Periodista y recordaremos un aniversario más del asesinato del compañero Santiago Leguizamón. A escasas horas del 26 de abril, estamos lamentando nuevamente que un comunicador haya sido blanco de balas asesinas. El SPP se solidariza con los familiares del colega y reclama la rigurosa investigación y el ejemplar castigo a todos los responsables materiales e intelectuales de este horrendo asesinato.
Para que este reclamo tenga fuerza, debemos movilizarnos. Por ello, invitamos a todas y todos los colegas y a la población en general a asistir mañana viernes, al Acto que realizaremos frente al monolito de Santiago Leguizamón (Avda. Carlos Antonio López y Santiago Leguizamón, Asunción) y a la posterior marcha hasta el Palacio de Justicia.
Asesinato y amenazas
Artaza participaba de una actividad política la noche del miércoles 24 y cuando retornaba a su domicilio, fue atacado por sicarios, a bordo de una motocicleta.
Este aterrador hecho se añade a las amenazas de muerte que días atrás recibiera el compañero Aníbal Gómez Caballero, también en la capital amambaiense, así como las reiteradas amenazas recibidas por el colega Cándido Figueredo, corresponsal del diario ABC Color en Pedro Juan Caballero.
El Sindicato de Periodistas reclama a los organismos públicos el refuerzo de la seguridad de los periodistas, a fin de salvaguardar su integridad principalmente en esas zonas más delicadas como es el caso de coberturas periodísticas en ciudades fronterizas.
Hemos acompañado hoy a la viuda y los hijos de Carlos y les prometimos que no vamos a permitir que este crimen quede impune. Para ello, adoptaremos las acciones necesarias para lograr el castigo a quienes nuevamente quieren brindar un mensaje de muerte a los y las periodistas y a la población en general.
¡Basta de impunidad! ¡Investigación, juicio y castigo a los responsables del asesinato de Carlos Artaza!

ARGENTINA 09 DE JUNIO DE 1956 – 09 DE JUNIO DE 2012

09 DE JUNIO DE 1956 – 09 DE JUNIO DE 2012

FUENTE: NAC & POP
http://www.nacionalypopular.com/index.php?option=com_content&task=view&id=3332&Itemid=1
Se colocaron el sable y el Winchester 44.40 en la Escuela de Ingenieros “General Juan José Valle”
15 DE MARZO NACE JUAN JOSE VALLE
Escrito por Daniel Brion ( IMEPU ) – Hugo Pressman

El Ejército realizo una entronización del busto del Gral Valle asesinado por la dictadura en junio de 1956 en Campo de Mayo, Pcia Bs As el 12 de Abril de 2007.
GENERAL JUAN JOSE VALLE

15 DE MARZO DE 1904 – 15 DE MARZO DE 2009
NACE EL
GENERAL JUAN JOSÉ VALLE
Asesinado por la dictadura en junio de 1956

El presidente duerme
Por Hugo Presman 9 de junio de 2006
El general Aramburu duerme. Ha desbaratado una sublevación que reivindicaba al régimen depuesto como califican los diarios.
Querían la vuelta del tirano prófugo eufemismo descalificatorio con el que se mencionaba sin nombrarlo al General Juan Domingo Perón.

Es el 12 de junio de 1956

La Penitenciaría de las Heras parece un escenario que remeda los campos de Navarro, ciento veintiocho años antes.

El General Juan José Valle espera ser fusilado como Dorrego [1].

Se había entregado para parar la matanza de sus seguidores y le habían prometido cuidar su vida.
El General Aramburu duerme. Desconoce que está por convertirse en Lavalle.
No sabe que esos disparos que terminarán con Valle, tendrán un replay catorce años más tarde, que concluirán con su vida, posiblemente en una estancia de Timote. Sueña con el poder que hoy tiene.
Otro hombre, sin interés por la política y mucho por el ajedrez, no sabe que estos hechos que están por suceder, lo arrancarán del anonimato. Es Rodolfo Walsh.
La historia entreteje su trama. Descarnada y sangrienta.
El General Juan José Valle empieza a escribir su carta de despedida.
Su verdugo, el General Pedro Eugenio Aramburu duerme.
El General Juan José Valle recuerda que con su verdugo entraron juntos al Colegio Militar. Fueron compañeros de banco hasta el grado de subteniente.
Sus familias veraneaban juntas en Mar del Plata. Incluso fueron socios, con otros generales, en una empresa de construcción.
Pero ahora todo esto no cuenta.
“Los democráticos” darán una lección de dureza. De eso saben mucho. Hace menos de un año han bombardeado a la población indefensa en Plaza de Mayo.
“Se acabó la leche de la clemencia” dirá después el dirigente “socialista” Américo(norteamericano) Ghioldi.
Faltan minutos para que la orden de fusilamiento se cumpla.
La proclama del levantamiento dice entre otras cosas: “Se vive en una cruda y despiadada tiranía “; se persigue, se encarcela, se confina, se excluye de la vida cívica a la fuerza mayoritaria; se incurre en “la monstruosidad totalitaria” del decreto 4161(que prohibía siquiera mencionar a Perón); se ha abolido la constitución para suprimir el artículo 40 que impedía “la entrega al capitalismo internacional de los servicios públicos y las riquezas naturales”; se pretende someter por el hambre a los obreros “a la voluntad del capitalismo” y “retrotraer el país al más crudo coloniaje, mediante la entrega al capitalismo internacional de los resortes fundamentales de su economía” [2].
El ensayista Horacio González sospecha que la redacción de la proclama pudo haberla escrito Leopoldo Marechal.
El General Valle sabe que está recorriendo los minutos finales de su vida.
Toma la estilográfica y le escribe a su ex amigo y hoy presidente:
“Dentro de pocas horas usted tendrá la satisfacción de haberme asesinado.
Debo a mi Patria la declaración fidedigna de los acontecimientos. Declaro que un grupo de marinos y de militares, movidos por ustedes mismos, son los únicos responsables de lo acaecido.
Para liquidar opositores les pareció digno inducirnos al levantamiento y sacrificarnos luego fríamente. Nos faltó astucia o perversidad para adivinar la treta.
Así se explica que nos esperaran en los cuarteles, apuntándonos con las ametralladoras, que avanzaran los tanques de ustedes aun antes de estallar el movimiento, que capitanearan tropas de represión algunos oficiales comprometidos en nuestra revolución. Con fusilarme a mí bastaba. Pero no, han querido ustedes, escarmentar al pueblo, cobrarse la impopularidad confesada por el mismo Rojas, vengarse de los sabotajes, cubrir el fracaso de las investigaciones, desvirtuadas al día siguiente en solicitadas de los diarios y desahogar una vez más su odio al pueblo. De aquí esta inconcebible y monstruosa ola de asesinatos.
Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía. Mi esposa y mi hija, a través de sus lágrimas verán en mí un idealista sacrificado por la causa del pueblo. Las mujeres de ustedes, hasta ellas, verán asomárseles por los ojos sus almas de asesinos. Y si les sonríen y los besan será para disimular el terror que les causan. Aunque vivan cien años sus victimas les seguirán a cualquier rincón del mundo donde pretendan esconderse. Vivirán ustedes, sus mujeres y sus hijos, bajo el terror constante de ser asesinados.
Porque ningún derecho, ni natural ni divino, justificará jamás tantas ejecuciones.
La palabra “monstruos” brota incontenida de cada argentino a cada paso que da.
Conservo toda mi serenidad ante la muerte. Nuestro fracaso material es un gran triunfo moral. Nuestro levantamiento es una expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino esclavizado. Dirán de nuestro movimiento que era totalitario o comunista y que programábamos matanzas en masa. Mienten. Nuestra proclama radial comenzó por exigir respeto a las Instituciones y templos y personas. En las guarniciones tomadas no sacrificamos un solo hombre de ustedes. Y hubiéramos procedido con todo rigor contra quien atentara contra la vida de Rojas, de Bengoa, de quien fuera. Porque no tenemos alma de verdugos. Sólo buscábamos la justicia y la libertad del 95% de los argentinos, amordazados, sin prensa, sin partido político, sin garantías constitucionales, sin derecho obrero, sin nada.
No defendemos la causa de ningún hombre ni de ningún partido.
Es asombroso que ustedes, los más beneficiados por el régimen depuesto, y sus más fervorosos aduladores, hagan gala ahora de una crueldad como no hay memoria. Nosotros defendemos al pueblo, al que ustedes le están imponiendo el libertinaje de una minoría oligárquica, en pugna con la verdadera libertad de la mayoría, y un liberalismo rancio y laico en contra de las tradiciones de nuestro país.
Todo el mundo sabe que la crueldad en los castigos la dicta el odio, sólo el odio de clases o el miedo. Como tienen ustedes los días contados, para librarse del propio terror, siembran terror.
Pero inútilmente. Por este método sólo han logrado hacerse aborrecer aquí y en el extranjero. Pero no taparán con mentiras la dramática realidad argentina por más que tengan toda la prensa del país alineada al servicio de ustedes.
Como cristiano me presento ante Dios que murió ajusticiado, perdonando a mis asesinos, y como argentino, derramo mi sangre por la causa del pueblo humilde, por la justicia y la libertad de todos no sólo de minorías privilegiadas.
Espero que el pueblo conocerá un día esta carta y la proclama revolucionaria en las que quedan nuestros ideales en forma intergiversable.
Así nadie podrá ser embaucado por el cúmulo de mentiras contradictorias y ridículas con que el gobierno trata de cohonestar esta ola de matanzas y lavarse las manos sucias es sangre. Ruego a Dios que mi sangre sirva para unir a los argentinos. Viva la patria.”
Juan José Valle
Buenos Aires, 12 de junio
9 de junio de 1956
El alzamiento había sido infiltrado por el gobierno que conocía todos los movimientos. Podría haberlo abortado, pero decidió que emergiera para reprimirlo con fiereza. Aún lamentaban no haber bombardeado la cañonera paraguaya en que se había refugiado Perón en septiembre del año anterior.
Juan José Valle y Raúl Tanco habían pasado a la clandestinidad hacía meses.
El movimiento cívico militar se había empezado a planear en el barco-cárcel Washington.
El inicio de las acciones sería la lectura de la proclama revolucionaria a las 23 del sábado 9 de junio, cuando en el Luna Park peleaban el zurdo noqueador Eduardo Lausse con el chileno Loayza. Un grupo de civiles se reunían en Lanús, con el pretexto de la pelea, para escuchar la proclama.
El gobierno ya tenía redactado los decretos por los que proclamaba la ley marcial y la de la lista de fusilados cuyos nombres no consignaba.
Los focos del alzamiento fueron Campo de Mayo, La Plata y La Pampa. Todos los levantamientos ocurrieron entre las 22 y las 24 horas.
El gobierno estableció la ley marcial a las 0,32 del 10 de junio. El decreto fue firmado por el Presidente y Vicepresidente, Pedro Eugenio Aramburu y Isaac Francisco Rojas respectivamente, y por los ministros de Ejército Arturo Ossorio Arana, de Marina Teodoro Hartung, de Aeronáutica Julio Cesar Krause y de Justicia Laureano Landaburu.
Dice María Seoane en Clarín del 4 de junio de 2006: -Para aplicar la ley marcial a los sublevados esta debía ser aplicado con retroactividad al delito cometido, violando el principio de irretroactividad de la ley penal.Pocas horas después, firman el decreto 10363 que ordena fusilar a quienes violan la Ley Marcial .
Los civiles reunidos en Lanús, fueron llevados a los basurales de José León Suárez y fusilados. Varios sortearon los disparos y huyeron. El testimonio de uno de ellos, Juan Carlos Livraga, sería el inicio del libro de Rodolfo Walsh, Operación Masacre, que inauguraría el género de no ficción y cambiaría para siempre la vida del autor de Esa mujer. Dice el notable escritor:
-La primera noticia sobre los fusilamientos clandestinos de junio de 1956 me llegó en forma casual, a fines de ese año, en un café de La Plata donde se jugaba al ajedrez, se hablaba más de Keres o Nimzovitch que de Aramburu y Rojas, y la única maniobra militar que gozaba de algún renombre era ataque a la bayoneta de Schlechter en la apertura siciliana. En ese mismo lugar, seis meses antes, nos había sorprendido una medianoche el cercano tiroteo con que empezó el asalto al comando de la segunda división y al departamento de policía, en la fracasada revolución de Valle.
Tampoco olvido que, pegado a la persiana, oí morir un conscripto en la calle y ese hombre no dijo: Viva la Patria sino que dijo: No me dejen sólo, hijos de puta.
Seis meses más tarde, una noche asfixiante de verano, frente a un vaso de cerveza, un hombre me dice:
Hay un fusilado que vive.
No se qué es lo que consigue atraerme en esa historia difusa, lejana, erizada de improbabilidades. No sé por qué pido hablar con ese hombre, por qué estoy hablando con Juan Carlos Livraga.
Pero después sé. Miro esa cara, el agujero en la mejilla, el agujero más grande en la garganta, la boca quebrada y los ojos opacos donde se ha quedado flotando una sombra de muerte. Me siento insultado, como cuando oí aquel grito desgarrador detrás de la persiana.
Livraga me cuenta su historia increíble; le creo en el acto”.
Las muertes llevan a Valle a entregarse para parar la matanza con la promesa que le formulan de respetar la vida de los sobrevivientes y la suya propia.
El presidente duerme
Cuenta Roberto Bardini en una nota publicada en Argenpress:
“En junio de 1956, Susana (Valle) es una adolescente de 17 años. Esa noche, le permiten ver a su padre durante unos instantes en el patio gris de la Penitenciaría Nacional.
Mientras ella llora, lo ve llegar erguido, entero, sonriente, rodeado de un grupo de Infantería de Marina que lleva puesto cascos de acero y porta ametralladoras. Los soldados parecen más asustados que el oficial que va a morir en veinte minutos más. Las autoridades los dejan conversar en una sala fría, custodiados por los infantes armados. El general se sienta en una silla y ella se coloca en sus rodillas. En un cuarto contiguo, un enfermero militar tiene preparados dos chalecos de fuerza por si el padre y la hija sufren un choque emocional. Ellos no dan muestras de ningún quebranto, pero algunos de los jóvenes custodios están a punto de desmayarse y otros deben ser retirados de la sala, víctimas de crisis nerviosas.
Valle le explica a Susana por qué decidió no asilarse en una embajada y entregarse: “¿Como podría mirar con honor a la cara de las esposas y madres de mis soldados asesinados? Yo no soy un revolucionario de café”.
Antes de enfrentar el pelotón, el oficial tiene varios gestos. Renuncia al ejército, pide ser fusilado de civil y rechaza al confesor que le han asignado, Iñaki de Aspiazu, por ser capellán militar. En su lugar, solicita la presencia de monseñor Devoto, el popular obispo de Goya. Cuando Devoto llega, comienza a sollozar emocionado. Valle bromea:
¡Ustedes son todos unos macaneadores! ¿No están proclamando que la otra vida es mejor?
Y a su hija, que tiene las mejillas llenas de lágrimas, le dice: -Si vas a llorar, andáte, porque esto no es tan grave como vos suponés: vos te vas a quedar en este mundo y yo no tengo más problemas”… …Un oficial dijo -Ya es la hora-Valle se quitó el anillo que llevaba y lo colocó amorosamente en manos de la muchacha. También le entregó algunas cartas: una dirigida a Aramburu, otra para el pueblo argentino, y otra para abuela, mamá y para mí.
Le dio un abrazo, la besó y, aún más tranquilo que antes, se fue a paso firme por un largo pasillo después de hacer un despreocupado ademán de despedida.
Eran las 22 y 20 del 12 de junio de 1956.
En esos mismos momentos la esposa de Valle imploraba clemencia apelando al viejo amigo, ahora presidente. La respuesta fue: El Presidente duerme
Al día siguiente un lacónico comunicado oficial informó:
-Fue ejecutado el ex General Valle, cabecilla del movimiento terrorista sofocado
NOTAS:
[1] “La suerte de Dorrego, prisionero de Lavalle, no se decidió oficialmente. Su ejecución fue obra del partido unitario reunido secretamente en una casa particular bajo la forma de un Consejo de los Diez:
Del Carril y Agüero instigaron epistolarmente al general vencedor para que ejecutara al gobernador”, Vicente Fidel López “Historia Argentina”
[2] Rodolfo Walsh “Operación Masacre”, página 65
Asesinados en Lanús, simulando fusilamiento, 10 de Junio de 1956
Tte. Coronel José Albino Yrigoyen,
Capitán Jorge Miguel Costales,
Dante Hipólito Lugo,
Clemente Braulio Ros,
Norberto Ros y
Osvaldo Alberto Albedro.
Asesinados en los basurales de José León Suárez, disparando por la espalda, 10 de junio de 1956
Carlos Lizaso,
Nicolás Carranza,
Francisco Garibotti,
Vicente Rodríguez,
Mario Brión.
Muertos por la represión en La Plata, 10 de junio de 1956
Carlos Irigoyen,
Ramón R. Videla,
Rolando Zanetta.
Fusilados en La Plata, 11 y 12 de junio de 1956
Teniente Coronel Oscar Lorenzo Cogorno,
Subteniente de Reserva Alberto Abadie.
Fusilados en Campo de Mayo, 11 de junio de 1956
Coronel Eduardo Alcibíades Cortines,
Capitán Néstor Dardo Cano,
Coronel Ricardo Salomón Ibazeta,
Capitán Eloy Luis Caro,
Teniente Primero Jorge Leopoldo Noriega,
Teniente Primero Maestro de Banda de la Escuela de Suboficiales Néstor Marcelo Videla.
Asesinados en la Escuela de Mecánica del Ejército, 11 de junio de 1956
Sub Oficial Principal Ernesto Gareca,
Sub Oficial Principal Miguel Ángel Paolini,
Cabo Músico José Miguel Rodríguez,
Sargento Hugo Eladio Quiroga.
Ametrallado en el Automóvil Club Argentino, 11 de junio de 1956
Miguel Ángel Maurino
(falleció el 13 de junio de 1956 en el Hospital Fernández)
Fusilados en la Penitenciaria Nacional de la Av.Heras, el 11 de junio de 1956
Sargento ayudante Isauro Costa,
Sargento carpintero Luis Pugnetti,
Sargento músico Luciano Isaías Rojas.
Fusilado en la Penitenciaria Nacional de la Av.Las Heras, el 12 de junio de 1956
Gral. De División Juan José Valle.
Asesinado, simulando suicidio por ahorcamiento, en la Divisional de Lanús
el 28 de junio de 1956, donde estuvo detenido desde el 9 de junio de 1956
Aldo Emil Jofré.

HONDURAS Erick Martínez, otra víctima de la violencia. Su muerte no será en vano, es semilla de libertad.

Erick Martínez, otra víctima de la violencia. Su muerte no será en vano, es semilla de libertad.
MARTES 08 DE MAYO DE 2012 11:52 XIOMARA ZELAYA
FUENTE: RESISTENCIA HONDURAS NET
http://www.resistenciahonduras.net/index.php?option=com_content&view=article&id=4607:erick-martinez-otra-victima-de-la-violencia-su-muerte-no-sera-en-vano-es-semilla-de-libertad&catid=81:comunicados-de-solidaridad&Itemid=279


El día de ayer domingo Erick Martínez, defensor de los derechos humanos, miembro de la Comunidad de la Diversidad Sexual, pre candidato a diputado por el movimiento FRP de nuestro partido Libertad y Refundación – LIBRE, comunicador y periodista honesto fue asesinado; sumándose así a una inmensa lista de hondureñas y hondureños a quienes les han arrebatado su vida.
Como ciudadana hondureña, como madre, como militante de LIBRE y en nombre de todas las miles y miles de personas que anhelamos la paz; condeno enérgicamente el cobarde asesinato de Erick; joven alegre, entusiasta, talentoso, constructor de pensamiento, semilla de libertad para la Refundación de Honduras, cuyo sueño fue que los hondureños podamos vivir con justicia y dignidad.
Lo conocí en las movilizaciones contra el golpe de Estado; juntos recorrimos las calles, acompañándonos como pueblo, protestando y exigiendo justicia; su mirada limpia y transparente y su sonrisa contagiosa animaba la búsqueda de un país mejor.
Con su asesinato Erick se convierte en una víctima más de la violencia y la barbarie que enluta a miles de familias hondureñas. Es por ello que con toda la fuerza de mi corazón condeno su vil asesinato y exijo a las autoridades del gobierno y Estado de Honduras y a la comunidad internacional y sus órganos defensores de derechos humanos, no solo que se investigue, sino que se castigue a los autores intelectuales y materiales de su muerte.
Deseo expresar a su familia, amigas, amigos, compañeros y compañeros del FNRP, del Partido LIBRE, del FRP; así como a los compañeros y compañeras de Kukulcan y de la Mesa de la Diversidad Sexual del FNRP ,mi compromiso de continuar luchando por las causas que Erick y miles de hondureñas y hondureños hemos decidido abrazar.
Por la Honduras alegre, justa y solidaria que Erick soñó.
Que los cobardes sepan que no tenemos miedo. Que resistimos y venceremos!!

Xiomara Castro
Partido Libertad y Refundación – LIBRE
Santo Domingo, República Dominicana,
Lunes 7 de mayo de 2012

COLOMBIA Comienzan asesinatos y desapariciones de militantes de nuevo partido de izquierda colombiano

Comienzan asesinatos y desapariciones de militantes de nuevo partido de izquierda colombiano
Domingo, abril 29, 2012, 0:24
FUENTE: LIBRE RED NET
http://www.librered.net/?p=17622
Mao Enrique Rodríguez, integrante del equipo de la seguridad del Partido Comunista Colombiano (PCC), fue asesinado el viernes 27 de abril en la ciudad de Bogotá.

Carlos Lozano Guillén, director del Semanario Voz e integrante del Comité Ejecutivo Nacional del PCC emitió un pronunciamiento sobre este crimen a través de su cuenta en Twitter reclamando las garantías para el partido de izquierda:
¿Cuáles son las garantías? Hace pocas horas acribillaron a mi escolta de años, Mao Enrique Rodríguez. Estoy triste pero no hay vuelta atrás.
El tono anticomunista y las amenazas han subido y han aumentado respectivamente desde que nació el Movimiento de izquierda “Marcha Patriótica”, que realizó una demostración de fuerza a través de una masiva manifestación este lunes.
La oligarquía colombiana y la cúpula militar no han visto con buenos ojos este Movimiento que integra 1.700 organizaciones y que pretende convertirse en un partido político, el Consejo Nacional Patriótico (CNP). Estos sectores acusan a “Marcha Patriótica” de ser el brazo político de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Hernán Henry Díaz, líder campesino del departamento de Putumayo, en el sur, estaba encargado de la coordinación de 200 campesinos que tenían la intención de ir rumbo a Bogotá para participar en la marcha del lunes pasado. Pero Henry Díaz desapareció y ya es tomado como el primer ejemplo de un inicio de la guerra sucia que ya padeció durante los años 80 el partido político de izquierda “Unión Patriótica” y todo el movimiento popular que surgió como un resultado del acuerdo de cese de fuego entre le gobierno conservador de Belisario Betancourt y la guerrilla de las FARC-EP en mayo de 1984.
En aquella época, más de 5.000 militantes fueron asesinados por los paramilitares, un cuerpo de sicarios creado por el estado colombiano para terminar con cualquier alternativa popular amenazante al bipartidismo liberal-conservador.
LibreRed.net / Alba Tv

ARGENTINA SANTA FE RAFAELA La mujer silenciada. Silvia Suppo

sábado 7 de abril de 2012
FUENTE: REPRESORES ROSARIO – ROSARIO
http://represoresrosario.blogspot.com.ar/
La mujer silenciada. Silvia Suppo

Silvia Suppo – 1959-2010

Por Sonia Tessa

Cuando Sara y Rita, amiga y cuñada de Silvia Suppo, llegaron al hospital de Rafaela, en la mañana del 29 de marzo de 2010, el médico forense les preguntó a qué se dedicaba la víctima, aún con vida, sorprendido por el ensañamiento de las nueve puñaladas en el cuerpo. En cuanto le dijeron que había sido presa política, el profesional las esquivó. En Rafaela, ciudad de cien mil habitantes orgullosa de su pujanza económica, orden y limpieza, no hubo nunca un asesinato en ocasión de robo de esas características. Silvia estaba atendiendo su local Todo Cuero y vivía en la parte de atrás. Tras su asesinato, faltaron muy poco dinero y alguna mercadería. Ella era algo más que una presa política: fue testigo en la causa Brusa, había declarado con lujo de detalles sobre su cautiverio y había podido verles la cara a todos los represores en el centro clandestino de detención de Santa Fe La Casita, adonde la llevaron tras realizarle un aborto para reparar “el error” de un embarazo producto de violaciones de los torturadores. Silvia fue secuestrada el 24 de mayo de 1977, tenía 18 años. El de 2002, para Silvia, fue un fin de año ambiguo: el 21 de diciembre había podido escuchar las fuertes condenas contra el ex juez federal Víctor Brusa, Juan Calixto Perizotti, María Eva Aebi, Eduardo Ramos, Héctor Colombini y Mario Facino. Pero esas fiestas fueron también las primeras sin su compañero de vida, Jorge Destéfani, con quien se casó cuando él salió de Coronda, cinco años después del secuestro que compartieron, en las primeras horas, sin saberlo. A Destéfani, el Corcho, lo habían puesto en el baúl del auto en el que también llevaron a Silvia y su hermano Hugo desde Rafaela a Santa Fe. El murió en 2009 de un cáncer, unos tres meses antes de la crucial declaración de Silvia en los Tribunales santafesinos.

Ese mismo año había nacido Juana, la hija de Marina. La niña cumplió un año pocos días antes del asesinato de una abuela a quien Marina describe así: “chocha”. Chocha por esa niña que el jueves 29 de marzo participó de la marcha por el esclarecimiento del asesinato de su abuela, llevando orgullosa su rostro en una pechera.

Marina y Andrés son, ahora, los que llevan la antorcha de la justicia para señalar una y otra vez que no se trató de un crimen común –como se les dice para diferenciarlo de los políticos–, que no hay pruebas concluyentes contra Rodolfo Cóceres y Rodrigo Sosa, dos jóvenes marginales que fueron procesados sin poder describir fehacientemente la escena del crimen. Desde el principio, tanto el juez provincial Alejandro Mognaschi como el juez federal Reynaldo Rodríguez se negaron a investigar la hipótesis política. Ni siquiera la resolución de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que se agote esa posibilidad los impulsó a avanzar en la declaración de un testigo de identidad reservada que acusó directamente a dos presos de la cárcel de Las Flores como autores materiales, en relación directa con Brusa, como instigador. El juez desestimó esa declaración y sobreseyó a los acusados por el testigo, sin aceptar ninguna de las medidas pedidas por la querella, que representan Lucila Puyol y Guillermo Munné. El 21 de marzo pasado estos abogados, acompañados por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, apelaron el sobreseimiento ante la Cámara de Apelaciones de Rosario.

Las irregularidades en la investigación son muchas: la escena del crimen fue mancillada (según el testigo protegido, hubo un policía asignado especialmente para hacerlo) a tal punto que no se pudo identificar restos de ADN. Los supuestos asesinos confesos dijeron que habían llevado a Silvia, ya herida, desde el negocio (todo vidriado, en el centro de la ciudad, a las 9 de la mañana, un horario de plena actividad) hasta la casa, en el fondo, pero no había rastros de sangre de ese traslado.

De lo que sí quedan rastros es de la tarea silenciosa que Silvia –entre tantas cosas, enfermera– hizo en su ciudad durante muchos años. Aquella militante de la Juventud Peronista dejó sembrada la semilla que germinó en sus hijos, pero también en el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo. Mientras no se sepa exactamente cómo la mataron, quiénes y por qué, su muerte seguirá siendo tan política como lo fue su vida.
Publicado por Casapueblos – AEDD en 14:55

COLOMBIA Las FARC habían aceptado liberar a los rehenes antes de la intervención militar del Ejército

Las FARC habían aceptado liberar a los rehenes antes de la intervención militar del Ejército
FUENTE: LIBRE RED NET
http://www.librered.net/?p=13070
Lunes, noviembre 28, 2011, 0:20
El colectivo de Colombianas y Colombianos por la Paz condenó en un comunicado la muerte de retenidos por la guerrilla y reveló una carta de este grupo insurgente, en la que anunciaban la liberación unilateral de seis rehenes, con la intención de hacer un gesto humanitario que diera pie a un diálogo para la reconciliación nacional.

Timochenko, jefe de las FARC
“Anunciamos la liberación de 6 prisioneros de los que permanecen en nuestro poder, los cuales serán entregados a las firmantes de la misiva que hoy respondemos, encabezadas por la insigne dirigente política colombiana, la senadora Piedad Córdoba, previa precisión de los protocolos de seguridad”, precisaba el comunicado del Secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El organismo colombiano lamentó profundamente los acontecimientos de este sábado, extendió sus condolencias a los familiares de los retenidos fallecidos y remarcó que “los hechos de guerra no abren ninguna puerta de la paz”.
“El conflicto armado interno debe parar !!! ya!!!. Los esfuerzos de todas y todos nos exigen convocar de inmediato a la construcción de una fuerza ética para poner fin a este desangre”, se demandó en el texto del ente humanitario.
A continuación, el texto íntegro del comunicado de Colombianas y Colombianos por la Paz:
La muerte de integrantes de la fuerza pública es un doloroso hecho que nos exige convocar a una fuerza ética por la paz
Colombianas y Colombianos por la Paz expresa nuestra solidaridad a la familia del coronel, Edgar Yesid Duarte Valero; del mayor, Elkín Hernández Rivas; del sargento, José Libio Martínez Estrada y del intendente Álvaro Moreno, que se encontraban en poder de la guerrilla de las FARC.
Queremos arroparlos en un gran abrazo de hermanos y hermanas en estos momentos de dolor y de pérdida de la esperanza. La muerte de sus seres queridos, nuestros compatriotas, no puede ser una muerte más. Los hechos de guerra no abren ninguna puerta de la paz.
Colombianas y Colombianos por la Paz recibe con mucha tristeza esta noticia y comparte a Colombia y el mundo, que el pasado jueves 24 de noviembre, al finalizar la tarde, conocimos que venía en camino la carta de respuesta de las FARC, a la misiva que mujeres del mundo hicieran pública meses atrás solicitando la liberación unilateral. Para tales efectos, algunos integrantes de Colombianas y Colombianos por la Paz, nos reunimos en el apartamento de la lideresa, Piedad Córdoba, antes de su viaje a Europa, para preparar la presentación pública cuando llegara dicho mensaje.
Efectivamente, en la noche de ayer se recibió la carta con la respuesta de las FARC, que se adjunta, y de la cual se empezó a informar a las mujeres firmantes de varios países, tal como ellas dan fe, y a convocarlas para estar presentes en Bogotá en los próximos días y compartirla con las familias de ASFAMIPAZ.
Estas muertes violentas y la de Guillermo León Sáenz, “Alfonso Cano”, y los dolorosos hechos que vivimos día a día, muchos de ellos silenciados, los que vive la población y millares de personas combatientes de ambos bandos, nos motivan desde la conmoción que generan, a insistir en la necesidad urgente de abrir espacios humanitarios y el diálogo político.
El conflicto armado interno debe parar!!! ya!!!. Los esfuerzos de todas y todos nos exigen convocar de inmediato a la construcción de una fuerza ética para poner fin a este desangre.
Nos sumamos a las voces de familiares de las personas que aún se encuentran en poder de la guerrilla de las FARC, para que el gobierno acepte la posibilidad de cese de operaciones militares que permitan la salvaguarda de su vida, habilitando así un espacio para la puesta en libertad del resto de policías y militares, sanos y salvos.
Llamamos a todos los sectores de la sociedad para que generemos con compromiso, imaginación y creatividad una fuerza ética pro activa, deliberante y pluralista, que haga posible la democracia con justicia social e impensable la guerra. Nos merecemos un presente y un futuro en paz. La llave de la paz la tiene el pueblo.
Con dolor de humanidad
Colombianas y colombianos por la paz
Bogotá, D.C. noviembre 26 de 2011

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