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ARGENTINA Conmemoración del 203° aniversario de la Revolución de Mayo: Palabras de la Presidenta de la Nación

Conmemoración del 203° aniversario de la Revolución de Mayo: Palabras de la Presidenta de la Nación
Muchas gracias, muchas gracias a todos y a todas por esta plaza de la alegría, del amor, del amor por la patria, del amor por el otro, donde no venimos a insultar ni a agraviar, sino a festejar el Día de la Patria.
En este nuevo aniversario de nuestra querida patria, en este 203 aniversario, quiero confesarles a todos ustedes que ni ayer ni hoy ha sido un día fácil para quien les habla.
Junto a mi condición de argentina, como el resto de los 40 millones que recuerdan y festejan a su patria, surgen en mí también otras imágenes, otros recuerdos, porque hace exactamente 10 años, mi compañero de vida y de militancia, el presidente -qué paradoja- menos votado de todos los procesos democráticos y sin proscripciones de elecciones, era el que menos votos había obtenido y, sin embargo, vino a encabezar el proceso de transformación y cambio más importante de las últimas décadas.
Yo la verdad que quiero recordar la historia, quiero recordar estos 203 años de nuestra Revolución de Mayo, pero no hacerlo desde la versión anodina y aséptica que muchas veces nos explicaron.
Yo quiero recordar y veo en todos ustedes, en esas caras jóvenes, las caras de otros jóvenes, de French, de Beruti, de Moreno, de Monteagudo los verdaderos cerebros de esa revolución, French y Beruti que no repartían como nos enseñaron en el Billiken, escarapelas festejando la caída del virrey. Repartían escarapelas que en realidad eran cintas amarillas españolas marcando los que únicamente podían ingresar al Cabildo. Así se hizo la Revolución de Mayo y así se hicieron también los grandes procesos de transformación aquí en Latinoamérica y en el mundo.
Jóvenes con ideales también junto a nuestros hombres de armas, encabezados por Cornelio Saavedra, el Regimiento de Patricios, que eran las épocas fundacionales del país donde pueblo y fuerzas armadas, las ideas junto a los que empuñaban también las armas para defender esa gran patria que nacía, construían la historia.
Luego vinieron siglos de desencuentros, avances y retrocesos y también casi una década que cambió la historia en el siglo XX, y no quiero con esto, por favor, que lo vean como un sesgo partidario, es simplemente una carga histórica innegable, un movimiento político, el peronismo que vino a cambiar definitivamente la historia del país. Un hombre y una mujer que les enseñaron a los argentinos que al lado de cada necesidad había un derecho, que les dieron educación, vivienda, vacaciones, aguinaldos, a partir del año 53 convenios colectivos de trabajo que le dieron al trabajador, que incorporaron al trabajador y a la mujer a la vida política de los argentinos, que también, porque es innegable, afectaron intereses, porque antes de que llegara el peronismo, había explotación en el país; porque antes de que llegara Juan Domingo Perón y Eva Perón, a la gente se le pagaban dos monedas, no había vacaciones, no había aguinaldos, solamente había explotación. Cómo entonces no iban a ser combatidos y denostados.
Creo que es fácil entender también los ataques permanentes que sufrieran primero Néstor como presidente y después esta Presidenta; tal vez después de Perón y de Evita, las dos personas más difamadas, atacadas, ultrajadas y descalificadas de toda nuestra historia.
Pero no me quejo, sabemos que cuando afectamos intereses, sabemos que cuando defendemos a los sectores más vulnerables, sabemos que cuando incorporamos a millones de argentinos al trabajo, cuando creamos la Asignación Universal por Hijo que ya no permite que cualquiera contrate a un hombre o a una mujer por dos pesos, cuando consagramos nuevamente desde hace 10 años las convenciones colectivas de trabajo, en esta “década ganada” -mal que les pese es una década ganada- pero no por un gobierno, ganada por el pueblo. Cada conquista, cada hombre y mujer que pudo jubilarse y que hoy cobra su jubilación que se ajusta dos veces al año, cada pibe que recibe una netbook, no para escuchar cumbias por favor, como alguien decía el otro día, sino para aprender en el proceso de inclusión educativa más importante que se recuerde en toda la historia, con 9 nuevas universidades, con más de 1.400 colegios nuevos, en cada joven que hoy puede estudiar y trabajar, en cada mujer que luego del reconocimiento del trabajo de los empleados y empleadas en servicios domiciliarios, algo que ni siquiera Evita podía lograr también, tienen instrumentos y herramientas para pelear sus derechos en cada región del país. Porque me atrevo a decir también que es una década ganada en federalismo, en donde todas las regiones han sido incorporadas en un plan de obra pública sin precedentes, con infraestructura social y económica. Y también, porque no, en los miles y miles de pequeños y medianos productores, empresarios, comerciantes y también de los grandes que han obtenido en esta década ganancias, rentabilidad y crecimiento a sus empresas, que ha generado también los millones de puestos de trabajo.
Hemos logrado articular esto, y este es el mejor homenaje que podemos hacer a esos hombres y a esas mujeres que liberaron un pueblo hace 203 años, pero que la tarea había quedado inconclusa, porque todavía estamos peleando también ya no por la libertad, sino por la igualdad que es el gran signo de esta década y de las que vendrán.
Quiero también convocar a todos los argentinos a esta gesta, a que esta década ganada, le siga otra década más en que los argentinos sigan ganando también. Porque yo me pregunto, yo no soy eterna, lo he dicho muchas veces, y lo que es más importante, tampoco lo quiero ser. Es necesario empoderar al pueblo, a la sociedad de estas reformas y de estas conquistas para que ya nunca nadie más pueda arrebatárselas, y sé de qué estoy hablando.
Muchas veces leo en letra de molde que hablan del kirchnerismo y del fin del ciclo y yo me pregunto y le pregunto a todos los argentinos: el cambio de un gobierno por otro, ¿es fin de ciclo o en realidad a lo que se están refiriendo es a que cuando yo me vaya se va a acabar todo lo que hemos conquistado en esta década ganada? Me parece que se refieren a eso.
Me parece que cuando hablan de la Asignación Universal por Hijo con desprecio, me parece que cuando hablan en contra del desendeudamiento que comenzamos y que permitió generar un ciclo virtuoso en la economía, donde el Fondo Monetario Internacional no viniera a imponernos condiciones, tal vez se refieran a eso, a que también quieren que vuelva esa etapa.
O tal vez se refieren a que ya no va a haber más todos los años la fijación del salario mínimo vital y móvil, todos los años convenciones colectivas de trabajo donde incorporamos mayor poder adquisitivo porque a lo mejor ellos piensan que los salarios son los que provocan la inflación.
Yo digo que los precios no los ponen los trabajadores ni el gobierno. Yo digo que los precios los fijan los empresarios y los grandes monopolios.
¿A qué se refieren entonces, a qué se refieren?
Ustedes lo saben muy bien y hagamos memoria de estos 200 años; hagamos memoria cómo fueron atacados esos próceres, Moreno, Belgrano, a los que acosaban de ultras y jacobinos. Si Belgrano hubiera respetado las órdenes que emanaban de Buenos Aires, no hubiéramos tenido la Batalla de Salta y Tucumán. Por suerte, Belgrano era un joven desobediente porque era un patriota por sobre todas las cosas.
¿A qué se referían cuando también denostaban el gobierno del brigadier general Juan Manuel de Rosas que pudo resistir los embates del colonialismo francés e inglés? Luego vino lo que vino.
Cada ciclo de gobiernos populares ha tenido ataques feroces porque en realidad, cada una de esas dirigencias no era de ellas el problema, era el obstáculo, eran las herramientas que la historia del pueblo había tomado para transformar un destino de esclavitud, un destino de atraso y, entonces, había que destruir las herramientas.
Yo, nosotros, él, que no está más, no fuimos importantes ni seremos importantes por nosotros mismos. Somos apenas una herramienta de ustedes, del pueblo y me refiero, no solamente a los que están en esta plaza. Es más, me refiero también a aquellos que sin saberlo, muchas veces repiten lo que escuchan o lo que leen. No es la primera vez en la historia.
Hubo distintos instrumentos también para difamar, para distorsionar y sino, no quiero remontarme tal vez a una historia que muchos no recuerden, pero les recuerdo a todos algo que todavía está muy fresco en nuestra memoria: los invito a que cuando lleguen a sus casas, los que tengan una compu, los que puedan acceder a Internet, que son muchos hoy en la República Argentina, más del 50 por ciento de la población puede acceder a Internet, vayan y lean los diarios del año 2001, previos a diciembre, previos al corralito, vayan a ver, vayan a leer si algunos meses antes o apenas el mes anterior o apenas la semana anterior a que se confiscaran los ahorros, fundamentalmente de la clase media argentina, algún diario, alguna radio, algún medio televisivo, algún economista, de esos que hoy preanuncian catástrofes y apocalipsis todos los días, le habían anunciado a los argentinos que le iban a manotear la plata y no se la iban a devolver.
Nadie les avisó nada y no era porque no sabían, sino porque tenían complicidad. Ni qué hablar, ¡por Dios!, del período más trágico de nuestra historia, de ese que se inició el 24 de marzo de 1976. Lean lo que decían y lo que hacían, miren las fotografías, hasta alguien tituló “Tenemos nuevo gobierno”. Recorran los documentos y archivos para ver con las cosas que se quedaron durante ese período en el que estas mujeres que están a mis espaldas de pañuelos blancos, todavía siguen buscando a sus hijos y a sus nietos.
Quiero confesarles algo: si bien nuestro Gobierno en materia de derechos humanos, en materia de castigo, castigo con la ley y la Constitución y los jueces de la Constitución, sobre los genocidas todavía y pese a eso, yo como argentina, siento con esas mujeres una inmensa deuda. Los argentinos todos, todavía tenemos una inmensa deuda.
Porque es cierto que están siendo juzgados, porque es cierto que están en prisión, porque es cierto que están purgando penas, porque es cierto que hay procesos judiciales que se abren todos los días, pero todavía no hemos podido encontrar a sus hijos ni a sus nietos y esa es una deuda que todavía no ha sido saldada por el conjunto de la sociedad ni de los gobiernos.
Yo quiero la unidad de todos los argentinos, pero quiero la unidad con memoria, con verdad y con justicia. Porque sin eso, no hay unidad posible y la necesitamos, la necesitamos en este proceso de transformación económica y de inclusión social y también, de grandes reformas políticas.
Reformas políticas que muchos no creían porque pensaban que eran enunciados cuando hablábamos de las internas abiertas, obligatorias, simultáneas y vinculantes para todos los partidos políticos iniciando el proceso de reforma política más importante.
Y también ahora, con la reforma que necesita la Justicia para democratizar también al tercer gran poder del Estado que necesita y que los argentinos necesitamos que sea democratizado.
Por eso la igualdad en el acceso, por eso también el voto popular en la representación de los organismos políticos en ese tercer poder el Estado.
¿A quién puede molestarle? ¿Cómo puede negarse el derecho a 40 millones de argentinos a elegir a quiénes son los que van a representarlos en ese organismo político que es el Consejo de la Magistratura que elige y designa jueces? Son los argentinos los que también tienen que opinar y participar, abrir las compuertas, darle luz y visibilidad.
Y hay algo que me obsesiona y me desvela y que es cómo hacer para que estas grandes transformaciones, que estas grandes conquistas, que van desde lo económico a lo social, hasta lo estrictamente igualitario como fue otro gran hito histórico del cual me siento orgullosa y del cual fue artífice Néstor como fue el matrimonio igualitario en la República Argentina.
¿Cómo hacer? Yo encuentro una sola manera. Porque quiero decirles algo: estos años felices, estas medidas que trajeron felicidad al pueblo en esta década ganada, fueron, es cierto, medidas para la felicidad del pueblo, pero no fueron medidas fáciles para el Gobierno: por cada medida, por cada decisión, un ataque. Cuando él decidió pagarle al Fondo Monetario Internacional, cuando decidió reestructurar la deuda, cuando en Mar del Plata le dijo “no” al ALCA, junto a otros patriotas como Lula, como Chávez, querido compañero y amigo Hugo Chávez, eterno en el corazón de nuestro pueblo también, o tal vez, cuando tomamos la decisión de recuperar los fondos de las AFJP, terrible decisión, corrida cambiaria, mis dos gobiernos llevan más de 3 o 4 corridas cambiarias presionándonos para que hagamos cosas que perjudiquen a la gente.
No es fácil, no son fáciles las presiones. También me pregunto, cuando alguno habla de fin de ciclo, ¿será que piensan que los dineros de los trabajadores que hoy están en la ANSES, vuelvan a comprar acciones como algún diario vendió sus acciones a no sé cuántos pesos que hoy no valen nada? Tal vez se quiera volver a eso cuando se habla de fin de ciclo.
Por eso, mi desvelo, mi obsesión es que esta sociedad de los 40 millones de argentinos se organice en forma unida y solidaria pero, al mismo tiempo, comprendan.
Yo el otro día, recordando a Jauretche, hablaba de los zonzos y contaba una anécdota de precisamente cuando se emitieron los famosos bonos para pagar a los argentinos que habían quedado atrapados en el corralito. Muchos los vendieron.
Cuando el año pasado pagamos el corralito, solamente era un 20 por ciento de argentinos, el otro 80 por ciento, era de extranjeros que habían comprado a 2 pesos lo que valía 100. Porque a muchos argentinos, inclusive argentinos instruidos, argentinos de clase media, argentinos que han tenido la oportunidad de la educación, tal vez no la de entender, sí la de saber. Pero hay una gran diferencia entre saber y entender. Lo que yo quiero es, finalmente, que los 40 millones de argentinos entiendan y comprendan cuáles y dónde están sus verdaderos intereses y me desvela.
Por eso, el otro día, cuando anunciaba las medidas de aumento en todas las asignaciones, de la Universal por Hijo, por embarazo, las de los trabajadores registrados, cuando anunciaba esas medidas, decía que tenemos que organizar a la sociedad para cuidar esa conquista, mirar para cuidar. Y yo convoco a todos los argentinos al momento –quiero decirles algo- empezaron a llegarme, yo en ese momento hablé de los jóvenes, de las iglesias, al momento comenzaron a llegarme mensajes de centros de jubilados, de gente que quería participar.
Porque quiero decirles algo: si no se organizan, si no participan, si no cuidan ustedes mismos lo que es de ustedes, van a venir otra vez por todos ustedes como lo han hecho a lo largo de toda la historia.
Tenemos los argentinos el deber de no depender de una persona; tenemos el deber, pero sobre todo la necesidad, de empoderarnos nosotros mismos de esas conquistas y de esos derechos y de organizarnos para defenderlas. Con eso sueño.
Sueño también con una Argentina como la que hemos logrado en esta década, la década ganada pero también la década de la solidaridad, la década donde cada argentino o por lo menos una gran parte de los argentinos, ha comenzado a mirar al costado o, tal vez, un poco atrás donde otro argentino u otra argentina todavía le falta algo, hay muchos a los que todavía les faltan muchas cosas. Yo les pido a los que ya han tenido logros que ayuden a que otros también lleguen al mismo lugar que ellos tienen.
Esa unidad, esa organización, esa participación, es lo que siempre les digo, lo que le dije…yo también los quiero mucho…es lo que dije otro día histórico también y de homenaje, nuestro último 2 de abril en Puerto Madryn, donde homenajeamos a nuestros veteranos y combatientes y caídos en la guerra de Malvinas, inclaudicable demanda de soberanía: la patria es el otro, la patria es el otro, es el que todavía no ha podido conseguir trabajo o que consiguiéndolo no está registrado; la patria es el que todavía tiene y lucha y trabaja para conseguir su casa propia. El otro es ese joven que tal vez no pueda estudiar todavía porque tiene que trabajar para ayudar al hogar; el otro también es el que sufre adicciones y tenemos que ayudarnos hermanos a rescatarlos entre todos para combatir los flagelos modernos que tiene nuestra sociedad. La patria es esas mujeres que han luchado por más de 35 años pidiendo justicia; la patria es también esos miles y miles de emprendedores que gracias a este proyecto político, que quede claro además, este no es un modelo económico, que quede claro que este es un proyecto político con objetivos económicos, sociales y culturales. Digo entonces, que es necesario empoderar a la sociedad.
Y en cuanto a los insultos, a los agravios, a la descalificación y difamación permanente, inclusive contra los que ya ni siquiera pueden defenderse porque no están, le seguiremos contestando con gestión, con acción, con trabajo, con sacrificio, con esfuerzo, con militancia, con participación. Porque no van a lograr lo que quieren. En realidad quieren dividir como siempre lo hicieron los argentinos, quieren instaurar climas de división, de insulto, de agravio, de odio permanente. No lo van a logar, conmigo no van a poder, no van a escuchar una sola palabra de ofensa; sí de ideas, sí de debate, sí de política.
Necesitamos imperiosamente ser más inteligentes, porque el odio nubla las mentes, no nos deja pensar. Y nosotros queremos pensar, pero pensar, no solamente en esto que estamos haciendo, sino en todo lo que todavía nos falta hacer.
Esta plaza no es una plaza de ayer ni de hoy, es una plaza de futuro, de porvenir, es una plaza y una patria preñada de esperanzas, de sueños, de ilusiones como las que él tuvo.
Yo quiero finalmente, recordar a modo de homenaje, aquel 25 de mayo de 2003, cuando junto con Florencia, que sé que anda por ahí en medio de la plaza, lo acompañamos al Parlamento para que asumiera como presidente. Yo nunca lo había notado, pero viendo imágenes en películas, yo como iba adelante, para mí el Parlamento, claro, había estado allí desde 1995, era un lugar común, era el lugar de todos los días, era el lugar de mi trabajo, iba adelante saludando, parecía una estrella de cine que entraba por la “red carpet” al Parlamento. Y pude ver, cuando él ya no estaba, hace muy poco tiempo, pude ver las filmaciones que nunca había registrado y lo vi entrar atrás mío, iba constantemente abrazándola a Florencia, había en su cara, no lo había notado, un gesto de angustia, un gesto de nerviosismo, un gesto que presagiaba las tormentas y las luchas que iba a tener que dar.
Tal vez, cuando dijo que no pensaba dejar sus convicciones en la puerta de la Casa de Gobierno, nos parecía que hacía honor a todas las generaciones a las que él había pertenecido. En realidad, estaba diciendo que se iba a jugar y hacer todo lo que tuviera que hacer y sabía lo difícil que iba a ser, tal vez, como nadie.
Por eso, yo quiero agradecer el acompañamiento de todos los argentinos que creen en este proyecto.
También quiero agradecer a los que sin pensar como nosotros, son respetuosos y tienen ideas diferentes y tienen todo el derecho a tenerlas. Yo solo les pido, no en nombre mío, no en nombre de los que hoy estamos aquí, sino en nombre de los que se fueron, en nombre de sus propios hijos, que sepamos disentir con respeto, sin ofensas, sin descalificaciones, sin agravios, sin injurias, démosle a nuestros hijos una patria mejor, porque ellos también van a vivir al lado de los nuestros, que por favor recreemos todos un clima en el cual las ideas se debatan con altura.
Tenemos la inmensa suerte de una democracia participativa, tenemos la inmensa suerte de una libertad de expresión sin precedentes en la historia argentina, tenemos también y aquí también tengo el derecho a decirlo, somos un Gobierno que también nos hemos hecho cargo del costo político que muchas significa no reprimir a un solo argentino porque corta una calle o porque piensa distinto.
Sabemos que eso no está bien, sabemos que no es justo que otro argentino llegue tarde a su trabajo, a su casa o a sus obligaciones, sabemos que tienen razón en enojarse, pero les pido perdón, le pido perdón a cada uno de esos argentinos que se enoja y dicen que así no se puede vivir más.
Yo no voy a ser una presidenta que le dé palos a nadie, eso se los puedo asegurar, porque eso nunca ha sido ninguna solución en la Argentina.
Y les pido a todos de corazón, que pensemos en nuestros hermanos, que pensemos también en este mundo que estamos viviendo complejo.
Hoy leía los diarios y hasta ahora eran los países más conocidos, España, Francia, Italia, hoy leía que hasta Suecia hay problemas graves a partir de la economía que sigue sin recuperarse en el mundo. Y nosotros hoy tenemos la expectativa de una economía que está generando nuevamente crecimiento, incipiente pero crecimiento nuevamente.
Ayudémonos entre todos a sostener la Argentina porque esto es bueno para todos.
No se confundan, no se confundan, hubo una vez o varias tal vez, que algunos pensaron que tanto peor, tanto mejor. Nunca nadie se equivocó tanto. Es mentira; cuando las cosas empeoran, empeoran para todos y si no, acuérdense de aquel 2001 que vivimos los argentinos.
Néstor entró en la Casa de Gobierno como el fenómeno, como el producto de esa suerte de derrumbamiento que tuvieron los valores preestablecidos en la República Argentina; preestablecidos vaya a saber por quién, o sí lo sabemos, por los sectores más concentrados que son los que siempre se salvan cualquiera sea la crisis, cualquiera sea el presidente y cualquiera sea el partido.
Entonces argentinos, no les pido que estén de acuerdo con lo que pienso, no les pido que estén de acuerdo con nuestras políticas, sólo les pido que tengan memoria, que sean inteligentes y que piensen en la patria, porque todos somos la patria, los 40 millones de argentinos. Ese es el homenaje en estos 203 años de la Revolución de Mayo a esos hombres que combatieron y a esas mujeres también, no me quiero olvidar de la generala Juana Azurduy, a esos hombres y mujeres que combatieron por las libertades.
Hoy necesitamos hombres y mujeres que luchen por la igualdad, por la inclusión; hombres y mujeres que en cada uno de sus ámbitos hagan bien su trabajo, científicos, investigadores, docentes, alumnos, trabajadores, empresarios, comerciantes, productores, todos, todos juntos. Cada vez que nos hemos desunido, las cosas fueron mal para los argentinos.
Quiero finalizar con ese ejemplo maravilloso, en medio de una tragedia y una desgracia como la que ocurrió en los primeros días de abril en mi querida ciudad de La Plata, el otro día estaba en el Colegio Nacional entregándole fondos al Hospital Español, una vieja institución por más de 70 años, privada, comunitaria, porque había sido arrasada por la inundación. Quiero que tomemos ese ejemplo, cómo se volcó el pueblo solidario y también algo maravilloso que me llenó el corazón y que fue ver trabajar a miles y miles de jóvenes de la política, de las iglesias junto a los hombres de las Fuerzas Armadas, porque ¿saben qué? Yo estoy segura que quienes pergeñaron ese golpe terrible del 24 de marzo de 1976, quisieron tender un río de sangre que separara al pueblo de las Fuerzas Armadas.
Tenemos que cerrar ese río con memoria, con verdad, con justicia, con trabajo y con convicciones de que tenemos que unirnos porque la patria es el otro, sea quién sea.
Gracias a todos, gracias a todas. Feliz 203 aniversario de la Revolución de Mayo.
Amigos, amigas, compañeros y compañeras, argentinos y argentinas: ¡siempre por la patria, por el futuro, por nuestros hijos y nuestros nietos! ¡Adelante!
Gracias de corazón a todos, muchas gracias. (Aplausos)

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ARGENTINA “Esta es una década ganada por el pueblo”, afirmó la Presidenta en los festejos por el 25 de Mayo

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Sábado, 25 de Mayo de 2013
“Esta es una década ganada por el pueblo”, afirmó la Presidenta en los festejos por el 25 de Mayo

La presidenta Cristina Fernández encabezó esta tarde en Casa de Gobierno, los festejos por el 203 aniversario de la Revolución de Mayo y de la formación del primer gobierno patrio. Sostuvo que la Revolución la hicieron “jóvenes con ideales, junto a nuestros hombres de armas”. Afirmó que los diez años que pasaron desde la asunción de Néstor Kirchner son “una década ganada, pero no por ningún gobierno, es una década ganada por el pueblo”. Y destacó la necesidad de “organizar a la sociedad para cuidar las conquistas, mirar para cuidar”.
La presidenta Cristina Fernández agradeció a todo el público reunido en la Plaza de Mayo “por esta plaza de la alegría, del amor, del amor por la patria, del amor por el otro”, donde nadie vino “a insultar ni a agraviar, sino a festejar el día de la patria”.
A continuación, recordó que hace exactamente 10 años “el Presidente –que paradoja- menos votado de todos los procesos democráticos y sin proscripciones, vino a encabezar el proceso de transformación y cambio más importante de las últimas décadas”.
La Jefa de Estado conmemoró los 203 años de la Revolución de Mayo, “pero no desde la versión anodina y aséptica que muchas veces nos explicaron”. Señaló que ve en los rostros de los jóvenes que pueblan la plaza “las caras de otros jóvenes, de French, de Beruti, de Moreno, de Monteagudo, los verdaderos cerebros de esa Revolución”.
Indicó que, por ejemplo, “French y Beruti repartían escarapelas, que en realidad eran cintas, marcando quienes podían ingresar al cabildo: así se hizo la Revolución de Mayo”. “Jóvenes con ideales, también junto a nuestros hombres de armas, encabezados por Cornelio Saavedra”, aseguró y sostuvo que “eran las épocas fundacionales del país, donde juntos, pueblo y fuerzas armadas, construían la historia”.
La Primera Mandataria afirmó que “luego vinieron siglos de desencuentros, avances y retrocesos, y también casi una década que cambió la historia en el siglo XX”. Dijo que no lo expresaba desde “un sesgo partidario”, pero aseguró que es una verdad histórica que hubo “un movimiento político, el peronismo, que vino a transformar la historia del país”.
Señaló que Juan Perón y Eva Perón fueron “un hombre y una mujer que les enseñaron a los argentinos, que al lado de cada necesidad había un derecho, que les dieron salud, vivienda, vacaciones, aguinaldo, a partir de 1953, convenciones colectivas, que integraron a la mujer a la vida política”. Aseguró que “también afectaron intereses, antes de que llegara el peronismo había explotación en el país, a la gente se le pagaba dos monedas, no había vacaciones, no había aguinaldo”.
En ese sentido, Cristina Fernández consideró que “es fácil entender los ataques permanentes que sufriera Néstor como presidente, y luego esta Presidenta. Tal vez las dos personas, después de Juan y Eva Perón, más difamadas, atacadas y ultrajadas de toda nuestra historia”.
Pero aseguró: “No me quejo”. Y agregó que es natural “cuando atacamos intereses, cuando defendemos a los sectores más vulnerables, cuando incorporamos a millones al trabajo, cuando creamos la Asignación Universal por Hijo, que no permite que nadie contrate a otro por dos monedas”.
En referencia a los logros de los últimos diez años, afirmó que “mal que les pese es una década ganada, pero no por ningún gobierno, es una década ganada por el pueblo”.
La Presidenta sostuvo que la herencia de los hombres y mujeres que fundaron la patria se ven hoy en “cada conquista, en cada hombre y cada mujer que pudo jubilarse y que hoy cobra una jubilación que se ajusta dos veces al año”; en “cada pibe que recibe una netbook” como parte “del proceso de inclusión educativo más importante que se recuerde de toda la historia”; en cada mujer que tiene ahora el reconocimiento de su trabajo como empleada en domicilios particulares y “tienen herramientas para pelear sus derechos”; en “cada región del país”, porque “esta es una década ganada en federalismo, donde todas la regiones han sido incorporadas en un plan de infraestructura sin precedentes”; Y también – agregó – “en los miles de pequeños y medianos productores, empresarios, comerciantes, y también los grandes, que han obtenido en esta década ganancias y rentabilidades que generaron millones de puestos de trabajo”. “Este es el mejor homenaje que podemos hacer a esos hombres y esas mujeres que lideraron un pueblo hace 203 años”, expresó.
La lucha por la igualdad
La Jefa de Estado sostuvo además que en la actualidad, los argentinos “estamos peleando ya no por libertad, sino por la igualdad, el gran signo de esta década y de las que vendrán”. Por eso, manifestó su deseo de extender este período de crecimiento, al convocar a todos los hombres y las mujeres de este país a hacer que “a que esta década ganada le siga una década más en que los argentinos sigan ganando”.
En ese marco, señaló: “Yo no soy eterna, ya lo he dicho muchas veces, y, lo que es más importante, tampoco lo quiero ser; es necesario empoderar al pueblo y a la sociedad de estas trasformaciones y estas conquistas para que ya nadie más pueda arrebatárselas”.
Asimismo, se preguntó si la expresión “fin de ciclo”, que suele blandirse desde sectores de la oposición en referencia a la extensión del período iniciado con la asunción de Néstor Kirchner hace 10 años, significa que “cuando yo me vaya se va a acabar todo lo que hemos conquistado en esta década ganada”. “Me parece que se están refiriendo a eso”, lamentó.
Por eso, defendió las políticas de recuperación del salario llevadas a cabo durante los últimos 10 años en la Argentina, y rechazó los argumentos de quienes sostienen que esa movilidad genere inflación. “Los precios no lo fijan ni los trabajadores ni el gobierno, los precios lo fijan los empresarios y los grandes monopolios”, aseguró.
El ejemplo de los próceres
Por otra parte, pidió a los argentinos hacer ejercicio de memoria, y recordar como en “estos 200 años fueron atacados esos próceres, como Moreno y Belgrano, a los que acusaban de ultras y jacobinos”. “Si Belgrano hubiera respetado las órdenes que manaban de Buenos Aires, no hubiéramos tenido la batalla de Salta y Tucumán”, expresó, para agregar en seguida que “por suerte Belgrano era un joven desobediente porque era un patriota por sobre todas las cosas”.
En ese mismo sentido, recordó que también fue denostado el gobierno del brigadier general Juan Manuel de Rosas, por “resistir los embates del colonialismo francés e inglés”.
Por eso, recordó que “cada ciclo de gobiernos populares han tenido ataques feroces”, dado que esas gestiones entregaron “herramientas que el pueblo tomó para dejar atrás un destino de esclavitud y atraso”.
Discursos contra los intereses del pueblo
“Yo, nosotros, él, que no está más [en referencia al ex presidente Néstor Kirchner], no somos importantes por nosotros mismos; somos apenas una herramienta del pueblo”, aseguró la Primera Mandataria. Y agregó: “Me refiero no solamente a los que están en esta Plaza, me refiero a aquellos que sin saberlo muchas veces repiten lo que escuchan y lo que leen”.
En ese marco, recomendó a los argentinos repasar lo publicado por los medios de comunicación “algunos meses antes, o apenas el mes anterior, o apenas la semana anterior a que se confiscaran los ahorros de la clase media argentina” en el año 2001 y verificar su “algún diario, alguna radio, algún medio televisivo, algún economista de esos que hoy preanuncian apocalipsis y catástrofes todos los días, le habían anunciado a los argentinos que le iban a manotear la plata y no se la iban a devolver”.
Dijo que a quienes quedaron dentro del corralito “nadie les avisó nada. Y no era porque no sabían, sino porque tenían complicidad”. “Ni que hablar del periodo más trágico de nuestra historia, de ese que inició el 24 de marzo de 1976. Lean lo que decían y lo que hacían”, recomendó. Y señaló que hay que recorrer los archivos, “para ver las cosas con que se quedaron en ese periodo, en el que estas mujeres con pañuelos blancos” perdieron a sus hijos y a sus nietos, a quienes “todavía siguen buscando”.
La Mandataria admitió que siente “una inmensa deuda” con las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. “Es cierto que están siendo juzgados, es cierto que están prisión, es cierto que están purgando penas, hay procesos judiciales que se están abriendo todos los días, pero todavía no hemos podido encontrar a sus hijos y a sus nietos, pero eso es una deuda que todavía no ha sido saldada”, enfatizó.
Las grandes reformas
La Presidenta de la Nación aseguró que desea “la unidad de todos los argentinos”, pero la unidad “con memoria, con verdad, y con justicia. Sin eso, no hay unidad posible”. Aseguró que “La necesitamos en este proceso de transformación económica y de inclusión social. Y también de grandes reformas políticas”.
Sostuvo que se llevaron a cabo reformas políticas en las que “muchos no creían, pensaban que eran enunciados cuando hablábamos de primarias abiertas, simultáneas y obligatorias”. “También ahora con la reforma que necesita la justicia, para democratizar al tercer gran poder del estado, que necesita y que los argentinos necesitamos que sea democratizado”, aseguró.
“Como se puede alguien negar que sean los 40 millones de argentinos los que voten a quien ingresa a ese cuerpo político” como es el Consejo de la Magistratura, se preguntó.
Y señaló que “otro gran logro” del que se siente “orgullosa”, fue el matrimonio igualitario.
La jefa de Estado afirmó que durante “estos años felices, estas medidas que trajeron felicidad al pueblo”, se tomaron medidas que “no fueron medidas fáciles para el gobierno”. “Con cada medida, cada decisión, un ataque: cuando él decidió pagarle al FMI, restructurar la deuda, cuando le dijo no al ALCA, junto a Lula y a Chávez, eterno en el corazón de nuestro pueblo”, enumeró.
También recordó los ataques que sufrió la decisión de “recuperar los fondos de las AFJP”. Sostuvo que su propio gobierno sufrió “tres o cuatro corridas cambiarias, presionándonos para que hagamos cosas que perjudiquen a la gente”. “Cuando alguien habla de fin de ciclo, será que piensan que los fondos de los trabajadores que hoy están en la ANSES, vuelvan a comprar acciones de un diario, que hoy no valen nada”, indicó.
La organización popular para cuidar lo logrado
“Mi obsesión es que esta sociedad, los 40 millones de argentinos, se organicen, en forman unida, solidaria, pero al mismo tiempo comprendan”, enfatizó la Presidenta. Señaló que todavía había “zonzos”, y al respecto recordó que de los bonos para pagar el corralito, cuando fueron abonados el año pasado, “solo el 20 por ciento era de argentinos, el otro 80 era de extranjeros que pagaron a 2 pesos, lo que valía 100”.
Al respecto, consideró que hay mucha gente con instrucción y con saberes, pero estimó que “hay una gran diferencia entre saber y entender”. “Lo que yo quiero es que los argentinos entiendan y comprendan donde están sus verdaderos intereses”, enfatizó.
En ese sentido, la Jefa de Estado destacó la necesidad de “organizar a la sociedad para cuidar las conquistas, mirar para cuidar”. “Si no se organizan, si no participan, si no cuidan ustedes mismos lo que es de ustedes, van a venir por todos ustedes como han hecho a lo largo de la historia”, remarcó.
La Primera Mandataria afirmó que “tenemos los argentinos el deber de no depender de una persona, la necesidad de empoderarnos nosotros mismos de esas conquistas y de esos derechos, y de organizarnos para defenderlas”.
La década de la solidaridad
Cristina Fernández comentó en otro tramo de su discurso: “Sueño con una Argentina como la que hemos logrado. La década ganada, pero también la década de la solidaridad”. Al respecto, sostuvo que “una gran parte de los argentinos ha comenzado a mirar al costado, o tal vez un poco atrás, hay muchos argentinos a los que todavía le faltan muchas cosas”. Y pidió “a los que ya han tenido logros, que ayuden a otros argentinos a tener lo que ellos mismos tienen”.
En ese sentido, recordó su frase del pasado 2 de abril, cuando aseguró que “la patria es el otro, es el que todavía no ha podido conseguir trabajo, o que consiguiéndolo no está registrado”. Y enumeró que “la patria es el que todavía trabaja y lucha para tener su casa propia; la patria es el joven que no estudia porque tiene que trabajar para ayudar en su hogar; el otro es el que sufre adicciones, y que tenemos que rescatarlo; la patria es estas mujeres que han luchado 35 años pidiendo justicia; la patria es esos miles y miles de emprendedores”, que han logrado prosperar gracias a este proyecto político
La Jefa de Estado pidió que “quede claro que este no es un modelo económico: este es un proyecto político, con objetivos económicos, sociales y culturales”. Y por ello aseguró que “es necesario empoderar a la sociedad”.
Disenso sin agravios
La Presidenta aseguró que “a los insultos, a los agravios, a la difamación permanente, inclusive contra los que ya no pueden defenderse porque no están, les seguiremos contestando con gestión, con trabajo, con militancia, con participación”. “No van a lograr lo que quieren, en realidad quieren dividir, como siempre lo hicieron, a los argentinos”, señaló.
Sostuvo que quienes agravian “quieren instaurar climas de división, de odio”. Y aseguró: “Conmigo no van a poder, no van a escuchar una sola palabra de ofensa. Sí de ideas, sí de política”.
“Necesitamos ser mas inteligentes, porque el odio nubla las mentes, no nos deja pensar. Nosotros queremos pensar no solo en lo que estamos haciendo, sino en todo lo que nos falta hacer”, aseguró. Respecto al pueblo reunido hoy en la Plaza de Mayo, aseguró que “esta no es una plaza de ayer, es una plaza de hoy y de futuro. Es una plaza preñada de sueños, de ilusiones”.
El recuerdo de Néstor Kirchner
La Presidenta recordó a Nestor Kirchner “aquel 25 de mayo de 2003”, cuando junto con su hija Florencia, lo acompañaron “al parlamento para que asumiera como Presidente”. Dijo que vio en filmaciones que en la cara del ex mandatario había “un gesto de angustia, de nerviosismo, que presagiaba las tormentas y las luchas que iba a tener que dar”.
“Tal vez cuando dijo que no pensaba dejar sus convicciones en la puerta de la casa de gobierno, nos parecía que hacía honor a todas las generaciones a las que había pertenecido, en realidad decía que iba a jugársela”, expresó.
Libertad y respeto en el disenso
La Jefa de Estado insistió en “agradecer el acompañamiento de todos los argentinos que creen en este proyecto”. También agradeció “a los que sin pensar como nosotros, son respetuosos, y tienen ideas diferentes”.
”Yo solo les pido, no en nombre mío, de los que hoy estamos aquí, sino en nombre de los que se fueron, de sus propios hijos, que sepamos disentir con respeto, sin agravios, sin injurias, démosles a nuestros hijos una patria mejor, porque ellos también van a vivir al lado de los nuestros”, exhortó.
La Mandataria pidió recrear “un clima en el que las ideas se debatan con altura”. “Tenemos la inmensa suerte de una democracia participativa, de una libertad de expresión sin precedentes”, afirmó.
“Somos un gobierno en el que nos hemos hecho cargo del costo político de no reprimir a un solo argentino porque piense distinto”, afirmó. Y pidió perdón a quienes se ven perjudicados por los cortes de tránsito: “Les pido perdón a cada uno de esos argentinos que se enojan y dicen que así no se puede vivir mas. Yo no voy a ser una Presidenta que le de palos a nadie”, aseguró.
Sostener a la Argentina en un mundo en crisis
Por otra parte, indicó que aún hoy se sigue extendiendo la crisis económica y financiera iniciada en 2009 a nivel global. “Hasta en Suecia hay problemas graves a partir de una economía que sigue sin recuperarse en el mundo, y nosotros tenemos la expectativa de que se está generando crecimiento, incipiente, pero crecimiento al fin”. “Ayudémonos entre todos a sostener a la Argentina porque esto es bueno para todos”, solicitó. Y, seguidamente, advirtió: “No se confundan, hubo una vez, o varias tal vez, en que algunos pensaron que ‘tanto peor, tanto mejor’”. “Nunca nadie se equivocó tanto; es mentira, porque cuando las cosas empeoran, empeoran para todos; sino, acuérdense de aquel 2001 que vivimos los argentinos”, indicó.
Tras esa expresión, Cristina Fernández recordó que hace 10 años el presidente Néstor Kirchner “entró en la Casa de Gobierno como el producto de esa suerte de derrumbamiento que tuvieron los valores establecidos en la República Argentina por los sectores más concentrados, que son los que siempre se salvan, cualquiera sea la crisis, el presidente o el partido”.
“Argentinos, no les pido que estén de acuerdo con lo que pienso o de acuerdo con nuestras políticas; sólo les pido que tengan memoria, que sean inteligentes y que piensen en la Patria, porque todos somos la Patria, los 40 millones de argentinos”, dijo la Mandataria.
La Patria es el otro
Finalmente, sostuvo que el mejor homenaje a rendir a los que hicieron posible la Revolución de Mayo es luchar “por la igualdad y la inclusión de hombres y mujeres”
“Cada vez que nos hemos desunidos, las cosas fueron mal para los argentinos”, expresó. Y remarcó el ejemplo expresado tras la trágica inundación que en el mes de abril afectó a la ciudad de La Plata y que generó una fuerte acción de solidaridad por parte “miles de jóvenes de la política y las iglesias junto a los hombres de las Fuerzas Armadas”. “Porque yo estoy segura que quienes pergeñaron ese golpe terrible del 24 de marzo de 1976 quisieron tener un río de sangre que separara al pueblo de las Fuerzas Armadas”, manifestó, para agregar seguidamente que “tenemos que cerrar ese río con verdad, justicia, trabajo y la convicción de que tenemos que unirnos la Patria es el otro, sea quien sea”.

ARGENTINA Miles de personas participan de los festejos por el aniversario de la Revolución de Mayo

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Sábado, 25 de Mayo de 2013
Miles de personas participan de los festejos por el aniversario de la Revolución de Mayo

Desde temprano, miles de personas llegadas desde todo el país colman la Plaza de Mayo en el marco de los festejos organizados por el Gobierno nacional para conmemorar el 203° aniversario de la Revolución de Mayo y los 10 años de la asunción de Néstor Kirchner como presidente de la Nación.
Numerosas columnas de manifestantes y organizaciones populares colocaron sus banderas identificatorias sobre el vallado que separa el escenario montado frente a la Casa de Gobierno de la Plaza.
Varios números musicales forman parte del acto, que comenzó a las 14 y tendrá como punto principal el discurso que la Presidenta pronunciará alrededor de las 18, transmitido por cadena nacional.

ARGENTINA La Presidenta encabezó al Tedeum en la Basílica de Luján

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Sábado, 25 de Mayo de 2013
La Presidenta encabezó al Tedeum en la Basílica de Luján

La jefa de Estado encabezó el tradicional Tedeum del 25 de mayo en la basílica de Luján, con motivo del 203 aniversario de la Revolución de Mayo. La mandataria recorrió la renovada basílica acompañada por todo el gabinete nacional, el arzobispo Agustín Radrizzani y el párroco rector de la basílica Daniel Blanchou.
La mandataria llevó a la basílica una de esas siete banderas que flamearon en Malvinas en el marco del operativo Cóndor, y que le fueron entregadas “en custodia” por una de las integrantes del grupo, María Cristina Verrier.
Cristina Fernández descubrió el marco que guarda una de las siete banderas que flamearon en Malvinas en 1966, en el marco del operativo Cóndor, cuando un grupo de jóvenes militantes desvió un avión de Aerolíneas Argentinas y aterrizó en las islas.
Una de ellas se encuentra junto a los restos del ex presidente Néstor Kirchner en el mausoleo de Río Gallegos; y otra ya fue llevada por la mandataria al santuario de la Virgen de Itatí, en Corrientes.
La Presidenta llevó, también, a Luján un pesebre obsequiado al Gobierno el año pasado por el actual papa emérito Benedicto XVI, el gobierno de la ciudad del Vaticano y la Fundación Juan Pablo II, que fue expuesto en el Museo del Bicentenario de la Casa de Gobierno. Se trata de una réplica de la obra del artesano italiano Francesco Artese, que reproduce a escala el pueblo de Matera, declarado Patrimonio de la Humanidad.
Durante el tedeum, el arzobispo de Luján, Agustín Radrizzani, se refirió al Papa y destacó “Francisco quiere una iglesia pobre para los pobres”. Asimismo, sostuvo que sueña “con una Patria más equilibrada socialmente, en donde quienes tienen compartan y no sólo acumulen”.
Por otro lado, el arzobispo agradeció a Cristina Fernández por los aportes que hizo el Estado a la iglesia argentina. “Sin su aporte hubiera sido imposible renovar esta casa de Dios y de todos los hermanos”.
“Deseo agradecer en la persona de nuestra Presidenta al Estado nacional que destino aportes importantes para hacer realidad el compromiso asumido en su primer decreto por el entonces presidente Néstor Kichner. Sin esta asistencia no hubieran sido posibles muchas de la refacciones”, dijo Radrizzani en su homilía.
Por la tarde, la mandataria encabezará los festejos por el 203º aniversario de la Revolución de Mayo.

Conmemoración del 201° aniversario de la Revolución de Mayo en Resistencia, Chaco. Palabras de la Presidenta Cristina Fernández

Conmemoración del 201° aniversario de la Revolución de Mayo en Resistencia, Chaco. Palabras de la Presidenta Cristina Fernández
Gracias, muchas gracias. (Aplausos)

Muy buenos días a todos y a todas: quiero en
primer lugar, agradecer las palabras del querido Gobernador del Chaco, de
Koki Capitanich, para con esta Presidenta, y también el caluroso recibimiento
que en las calles he recibido por parte de todo el pueblo chaqueño. Muchas
gracias de corazón. (Aplausos)

Quiero -porque siento la profunda necesidad de
hacerlo también- agradecer las palabras, en el Tedeum que acaba de finalizar,
del señor Obispo de Resistencia, las palabras de afecto, de cariño y de
reconocimiento a las mujeres argentinas, porque no lo tomé como un halago
personal, no acostumbro a hacerlo, al contrario, creo que sus palabras
simbolizaron el valor que la mujer argentina da a la vida. En ese
reconocimiento, la Asignación Universal por Embarazo, y que a mí solamente
como instrumento que soy, me tocó reconocer para todas las mujeres.
(Aplausos)

Quiero decirles que hoy no es un día fácil para
esta Presidenta. Hace exactamente 8 años, sentada en mi banca de senadora junto
a Jorge que también era senador por esta querida provincia, mirábamos jurar
como Presidente de todos los argentinos a quien fuera mi compañero de toda la
vida. (Aplausos)

Yo sé que muchos legisladores que como yo estaban
sentados en sus bancas, escucharon su mensaje, sus palabras, algunos tal vez
creyendo, pero habían sucedido muchas cosas en la Argentina de esos años.
Habíamos visto desde nuestras bancas jurar a muchos presidentes, en una
semana, a cinco, y ese hombre desgarbado, que venía desde el Sur a
comprometer su vida para llevar adelante las convicciones de miles y miles
que 30 años antes en esa misma Plaza, se habían convocado para cambiar al
país y cambiar la historia, eran las palabras de alguien que tenía profundos
compromisos con su historia.

Yo no lo escuché como su esposa; lo escuché como
su compañera de militancia de tantos años, y sentí que finalmente nuestro
país, nuestro querido país de Argentina, iba a comenzar un camino diferente,
un camino de realizaciones, de transformaciones, un camino donde los
argentinos volvieran a recuperar la confianza de su país y el orgullo de ser
argentinos.

Tuve la certeza de que iba a ser difícil, tuve la
íntima convicción que nos iba a costar mucho -tal vez nunca imaginé cuánto-
pero estoy segura que desde el lugar donde esté, está conforme con la vida
que tuvo, está orgulloso de vivir la vida que vivió, porque tuvo la suerte de
elegirla y porque tuvo la suerte de ver realizados los sueños de su juventud
y de muchos y muchas que yo sé, él llevaba en su corazón y en su mente.
(Aplausos)

Estos años de realizaciones, estos años de
transformaciones ubican hoy a la Argentina en un lugar inimaginable para
nosotros mismos. Hace apenas 8 años atrás, en un mundo que se derrumba, en un
mundo que durante mucho tiempo quiso inculcarnos el pensamiento único que la
Argentina iba por un camino equivocado, que nos íbamos al precipicio, que
estábamos desacertados en las políticas, hoy, a 8 años de ese día, y con
todas las cosas terribles y maravillosas también, porque así es la vida, en
la vida no es todo hermoso y todo feo, la vida se compone de momentos
difíciles y momentos felices, lo importante es que los momentos felices sean
lo suficientemente trascendentes para que nos hagan cambiar la vida de los
millones de habitantes que tienen la esperanza depositada en quienes eligen
en elecciones populares y democráticas, y yo siento, yo sentí junto a él hace
exactamente un año, en otro 25 de Mayo maravilloso que fue el del
Bicentenario, sentí con millones de argentinos volcados en las calles
festejando y conmemorando junto a los presidentes de nuestra América del Sur,
de nuestra casa, a la que definitivamente habíamos elegido como pertenencia y
como identidad, recorriendo las calles de nuestra ciudad de Buenos Aires,
Capital de todos los argentinos, que estábamos remontando una historia de
divisiones, que no solamente teníamos para mostrar logros económicos o
progresos sociales, o reformas políticas, sentí que estábamos logrando
unificar la historia de un país que se había dividido desde su inicio y que
merced a esas divisiones, habían venido los fracasos y las frustraciones.

Por eso, ese 25 de Mayo junto a él y junto al
pueblo, quedará imborrable en mi memoria. Yo sólo le pido a Dios una cosa,
que me de a mí y a todos los argentinos, la fortaleza, la entereza, la
grandeza, la humildad y la solidaridad que todos tenemos que tener para poder
construir un país diferente, una sociedad diferente.

Hoy, cuando venía en el trayecto, veía a miles y
miles de jóvenes chaqueños con sus banderas, con su alegría, con esta
juventud que ha irrumpido una vez más en la historia pero una historia
diferente, en una historia donde no vienen a pelear por un lugar porque hay
democracia, que irrumpen porque se siente convocada por un proyecto que gobierna
el país, debo decirte Néstor, “que finalmente ese sueño que tenías ese 25 de
Mayo cuando juraste como Presidente, se hizo realidad. (Aplausos) No sé si lo
habrás visto el día que te fuiste, pero estoy segura que desde algún lado de
la historia lo estás viendo y lo están viendo también miles y millones de
argentinos que soñaron con un país diferente”. (Aplausos)

Gracias Chaco, gracias a todos por el cariño, por
el afecto, por el compromiso. Tenemos Patria, argentinos. Estemos orgullosos
de esa Patria y de esa historia que es la de todos. (Aplausos)

Muchas gracias.(Aplausos)

 

“Estamos logrando unificar la historia de un país que se había dividido desde su inicio”, afirmó la Presidenta al conmemorar el 25 de mayo

Miércoles, 25 de Mayo de 2011

“Estamos logrando unificar la historia de un país   que se había dividido desde su inicio”, afirmó la Presidenta al conmemorar el  25 de mayo

La presidenta Cristina Fernández participó de los
actos centrales conmemorativos del 201° aniversario de la Revolución de Mayo
en la ciudad de Resistencia, Chaco. Allí recordó que hace ocho años, al
prestar juramento como presidente de la Nación, Néstor Kirchner inicio el
proceso de recuperación que hoy ubica al país “en un lugar inimaginable para
nosotros mismos” luego de la crisis de 2001.

“Hace ocho años mirábamos jurar como presidente
de todos los argentinos a quien fuera compañero de toda mi vida”, señaló la
Mandataria. Y recordó que esa asunción se dio en un marco de profundo
descreimiento hacia la dirigencia política. “Él era alguien que tenía un
profundo compromiso con su historia, y (en aquel día) yo no lo escuché como
su esposa, sino como su compañera de militancia de tantos años, y sentí que
finalmente nuestro país iba a comenzar un camino diferente, un camino de
realizaciones, de transformaciones, donde los argentinos volverían a
recuperar la confianza en su país y el orgullo de ser argentinos”, memoró la
Jefa de Estado.

Recordó entonces: “tuve la íntima convicción de
que nos iba a costar mucho, pero nunca imaginé cuánto”. Y consideró que el ex
presidente “desde el lugar en el que esté, debe estar conforme con la vida
que tuvo, y debe estar orgulloso de haber vivido la vida que vivió, porque
tuvo la suerte de elegirla y tuvo la suerte de ver realizados los sueños de
su juventud y de la de muchos y muchas que él llevaba en su corazón y en su
mente”.

“Estos años de realizaciones, de
transformaciones, hoy ubican a la Argentina en un lugar inimaginable para
nosotros mismos hace apenas 8 años atrás, en un mundo que se derrumba, que
durante mucho tiempo quiso inculcarnos el pensamiento único”, sostuvo la Jefa
de Estado.

“Yo sentí junto a él hace exactamente un año – en
otro 25 de Mayo maravilloso, que fue el del Bicentenario, con millones de
argentinos volcados en las calles festejando y conmemorando junto a los
presidentes de nuestra América del Sur, de nuestra casa, a la que
definitivamente habíamos elegido como pertenencia y identidad, recorriendo
las calles de la ciudad de Buenos Aires, capital de todos los argentinos –
que estábamos remontando una historia de divisiones, que no solamente
teníamos para mostrar logros económicos, progresos sociales y reformas
políticas, estamos logrando unificar la historia de un país que se había
dividido desde su inicio”, expresó.

Por eso, con el recuerdo de “ese 25 que quedará
imborrable en mi memoria- agregó la Presidenta – sólo le pido a Dios una
cosa: que me dé a mi y a todos los argentinos la fortaleza, la entereza, la
grandeza, la humildad y la solidaridad que todos tenemos que tener para poder
construir un país diferente y una sociedad diferente”.

“Tenemos Patria, argentinos. Estemos orgullosos
de esa patria y esa historia, que es la de todos”, concluyó la Jefa de
Estado.

Homenaje a la mujer argentina

En un tramo de su alocución, la Jefa de Estado
agradeció las palabras ofrecidas en el tradicional Te Deum del 25 de Mayo por
el arzobispo de Resistencia, Monseñor Fabriciano Sigampa, en reconocimiento a
las mujeres argentinas y en agradecimiento a la extensión de la Asignación
Universal a las mujeres embarazadas. “Sus palabras simbolizaron el valor que
la mujer argentina da a la vida y que a mi, solo como instrumento que soy me
tocó, reconocer” expresó la mandataria.

La identidad intercultural y el patriotismo

Por su parte, el gobernador Jorge Capitanich
rindió especial homenaje a “a nuestros hermanos indígenas, a nuestros
criollos y a los gringos que poblaron esta tierras”, conformando la actual
pluriculturalidad de la provincia, e hizo mención a “los muchos chaqueños que
derramaron su sangre en las Islas Malvinas defendiendo la patria”.

El recuerdo de Néstor Kirchner

Asimismo, Capitanich expresó que el de hoy “es un
día muy especial porque hace 8 años se inició en la República Argentina, de
la mano de Néstor Carlos Kirchner, la etapa de mayor prosperidad social y
económica de los últimos dos siglos, solamente comparable con la etapa de
Juan Domingo Perón”. “Este pueblo rinde hoy homenaje a su memoria”,
manifestó.

Las actividades oficiales

La mandataria participó durante la mañana del
tradicional Te Deum del 25 de Mayo en la Catedral de Resistencia, acompañada
por el gobernador Jorge Capitanich, la intendenta municipal de Resistencia,
Aída Beatriz Ayala, y autoridades nacionales. Allí recibió el saludo de la
Mesa Interreligiosa (constituída por la Iglesia Filadelfia, la Asociación
Evangelizadora de Pastores Unidos, la Comunidad Judía de Resistencia, los
Discípulos de Cristo, la Asociación de Confraternidad de Pastores, la Iglesia
Cristiana Internacional y el Consejo Patronal de Resistencia).

Culminada la ceremonia, Cristina Fernández se
trasladó a la gobernación de Chaco, donde recibió el saludo de embajadores de
naciones extranjeras acreditadas en nuestro país y autoridades nacionales con
motivo de la celebración del cumpleaños de la Patria.

 

¡Tenemos Patria, argentinos! Estemos orgullosos

25 de Mayo

FUENTE: SALA DE PRENSA

http://www.prensa.argentina.ar/2011/05/25/19916-tenemos-patria-argentinos-estemos-orgullosos.php

Festejo del último día del Bicentenario de la
Revolución de Mayo

¡Tenemos Patria, argentinos! Estemos orgullosos

El vibrante discurso pronunciado por la Presidenta
hizo hincapié en el orgullo por los avances sociales no sólo en los últimos
ocho años, sino en toda la historia, con la cual su esposo -resaltó- estuvo
comprometido desde su juventud. Invocó la necesidad de fortaleza para construir
un país diferente

 

La presidenta Cristina Fernández participó este
mediodía de los actos por el 25 de Mayo en la provincia de Chaco. Así, y luego
de presenciar la ceremonia religiosa, brindó un discurso en el que pidió a los
ciudadanos estar orgullosos de los avances sociales que se vivieron no sólo en
los últimos ocho años, sino en la historia completa. “¡Tenemos Patria,
argentinos! Estemos orgullosos”, dijo.

Por cadena nacional, la Presidenta agradeció tanto las palabras del gobernador
como del monseñor que ofició el Tedeum y que había reconocido el trabajo por la
inclusión social con políticas como la Asignación Universal por Hijo.

Luego, la mandataria recordó la memoria del ex presidente Néstor Kirchner. “Yo
sé que muchos legisladores, que como yo, estaban sentados en sus bancas
escucharon sus mensajes, algunos descreyendo, pero habían pasado muchas cosas:
habíamos visto jurar a muchos presidentes, en una semana: a cinco, y ese hombre
venía desde el Sur a comprometer su vida, era alguien que tenía profundos
compromisos con su historia”.

“Yo no lo escuché como su esposa, sino como compañera de militancia de tantos
años y sentí que, finalmente, nuestro país iba a comenzar un camino diferente,
un camino de realizaciones, de transformaciones, un camino donde los argentinos
volvieran a recuperar la confianza y orgullo. Tuve la certeza de que iba a ser
difícil, tuve la íntima convicción de que nos iba a costar mucho, talvez nunca
imaginé cuánto”, expresó Cristina.

Y dijo: “Estoy segura que desde el lugar donde esté, está conforme con la vida
que tuvo, está orgulloso de haber vivido la vida que vivió: porque tuvo la
suerte de elegirla y de haber realizado los sueños de su juventud, y de muchos
que él llevaba en su corazón y su mente”.

Así, entendió que “estos años de transformaciones que hoy ubican a la Argentina
en un lugar inimaginable para nosotros mismos hace ocho años atrás; en un mundo
que se derrumba, que quiso inculcarnos que la Argentina estaba desacertada en
su camino; con todas las cosas terribles y maravillosas”.

Cristina Fernández recordó los festejos que se realizaron el año pasado, por
los 200 años de la Revolución de Mayo, y respecto al futuro deseó: “sólo le
pido a Dios una cosa: que me dé a mí, y a todos los argentinos, la fortaleza,
entereza, grandeza, humildad y solidaridad que todos tenemos que tener para
poder construir un país diferente”.

“Ese sueño que tenías cuando juraste como presidente se hizo realidad. No sé si
lo habrás visto el día que te fuiste, pero estoy segura de que lo estás
viendo”, concluyó al referirse, nuevamente, a su esposo y ex presidente Néstor
Kirchner.

Comitiva

Acompañaron a la jefa del Estado, el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich; el
de Buenos Aires, Daniel Scioli; el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; los
ministros de Trabajo, Carlos Tomada; de Economía, Amado Boudou; de Ciencia,
Lino Barañao, del Interior, Florencio Randazzo; de Industria, Débora Giorgi; de
Turismo, Enrique Meyer; de Defensa, Nilda Garré; de Salud, Juan Manzur; de
Defensa, Arturo Puricelli; el secretario general de la Presidencia, Oscar
Parrilli, el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, el secretario de
Comunicación y Gestión Pública, Juan Manuel Abal Medina, y el vocero
presidencial, Alfredo Scoccimarro.

Antes del discurso presidencial, el gobernador Jorge Capitanich había
subrayado: “Este pueblo rinde tributo a la memoria de Néstor Kirchner, porque
somos los responsables de liderar en su legado. Fuimos capaces de recuperar la
confianza en nosotros mismos, valorar la autoestima y generar las condiciones
para salir adelante después de la crisis”. Y agradeció al Gobierno Nacional la
implementación de obras públicas y avances en políticas de inclusión social que
recibió Chaco. “Podemos reducir la mortalidad infantil, la indigencia, somos
capaces de festejar por obra del compromiso de la Presidenta con el pueblo”,
dijo el mandatario.

Marco imponente

El Tedeum oficiado por el arzobispo chaqueño Fabriciano Sigampa había
finalizado a las 13,17, en su transcurso, la mandataria se emocionó cuando el
religioso hizo referencia a la “inclusión” de las políticas
oficiales, “para los chaqueñitos y chaqueñitas”, en el oficio
religioso que antecederá a los festejos por el 25 de Mayo.

Miles de personas poblaron la plaza 25 de Mayo de esta ciudad, en un día
nublado, que tuvo lluvias intermitentes durante la mañana. El pueblo chaqueño
se concentró en las calles céntricas para participar de la celebración.

La Casa de Gobierno de la provincia del Chaco, de nueve pisos, está cubierta
íntegramente por un gran cartel, en el que se lee el slogan de Presidencia de
la Nación: “Tenemos historia.

Los colores celeste y blanco de la bandera argentina se repiten edificios
públicos, casas y atraviesan las calles.

En tanto, miles de mujeres, hombres y niños, portan sus banderitas, instalados
sobre la calle Mitre, por donde pasará el desfile.

Grandes carteles, pancartas y banners, identifican a partidos políticos,
agrupaciones y organizaciones sociales y gremiales: Partido Justicialista, La
Cámpora, Colina, Padre Mujica, CTA, Movimiento Evita, Corriente Nacional Martin
Miguel de Güemes, La Corriente Peronista Federal, Agrupación chaqueña “John
William Cooke” entre otras.

Además, cientos de carteles repiten la consigna “Cristina 2011” y “Coqui 2011”;
“Cristina Presidenta”, entre tantos otros que anuncian la presencia de
militantes y visitantes de provincias vecinas como: Corrientes, Misiones y
Formosa.

25MAY11 Versión_taquigráfica_del_discurso_en_Chaco

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