Despertar Nacional

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ARGENTINA El fusilamiento del general Juan José Valle

El fusilamiento del general Juan José Valle
Fuente: Documentos de la Resistencia Peronista 1995-1970, recopilación y prólogo de Roberto Baschetti, Puntosur Editores.
FUENTE: EL HISTORIADOR
http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/revolucion_libertadora/fusilamiento_valle.php
El 12 de junio de 1956, en cumplimiento del decreto firmado por el presidente de facto Pedro Eugenio Aramburu, fue fusilado el general Juan José Valle, líder del frustrado levantamiento cívico-militar producido el 9 de junio de ese mismo año.
En septiembre de 1955, la autodenominada “Revolución Libertadora” había derrocado a Perón. El 13 noviembre de 1955, el general Pedro Eugenio Aramburu asumió la presidencia del país. Durante su gobierno se intervino la CGT, se persiguió a la clase dirigente peronista, se desmanteló el IAPI, y hasta se prohibió todo tipo de mención de términos, palabras o frases vinculadas al peronismo.
El decreto 4161, del 5 de marzo de 1956, establecía: “Queda prohibida la utilización (…) de las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrinas y obras artísticas (…) pertenecientes o empleados por los individuos representativos u organismos del peronismo. Se considerará especialmente violatoria de esta disposición, la utilización de la fotografía retrato o escultura de los funcionarios peronistas o sus parientes, el escudo y la bandera peronista, el nombre propio del presidente depuesto el de sus parientes las expresiones ‘peronismo’, ‘peronista’, ‘justicialismo’, ‘justicialista’, ‘tercera posición’ la abreviatura ‘PP’, las fechas exaltadas por el régimen depuesto las composiciones musicales ‘Marcha de los Muchachos Peronista’ y ‘Evita Capitana’ o fragmentos de las mismas y los discursos del presidente depuesto o su esposa o fragmentos de los mismos”.
En la noche del 9 de junio el general Juan José Valle encabezó una rebelión cívico-militar que tuvo sus focos aislados en Buenos Aires, La Plata y La Pampa. El intento concluyó al cabo de unas pocas horas. Tres días más tarde, el 12 de junio de 1956, el general Valle fue fusilado junto a otras veintiséis personas. La medida contribuiría a profundizar todavía más los odios y rencores. Antes de morir, el general Valle envió la carta que a continuación citamos al general Aramburu:
“Dentro de pocas horas usted tendrá la satisfacción de haberme asesinado. Debo a mi Patria la declaración fidedigna de los acontecimientos. Declaro que un grupo de marinos y de militares, movidos por ustedes mismos, son los únicos responsables de lo acaecido.
”Para liquidar opositores les pareció digno inducirnos al levantamiento y sacrificarnos luego fríamente. Nos faltó astucia o perversidad para adivinar la treta.
”Así se explica que nos esperaran en los cuarteles, apuntándonos con las ametralladoras, que avanzaran los tanques de ustedes aun antes de estallar el movimiento, que capitanearan tropas de represión algunos oficiales comprometidos en nuestra revolución. Con fusilarme a mí bastaba. Pero no, han querido ustedes, escarmentar al pueblo, cobrarse la impopularidad confesada por el mismo Rojas, vengarse de los sabotajes, cubrir el fracaso de las investigaciones, desvirtuadas al día siguiente en solicitadas de los diarios y desahogar una vez más su odio al pueblo. De aquí esta inconcebible y monstruosa ola de asesinatos.
”Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía. Mi esposa y mi hija, a través de sus lágrimas verán en mí un idealista sacrificado por la causa del pueblo. Las mujeres de ustedes, hasta ellas, verán asomárseles por los ojos sus almas de asesinos. Y si les sonríen y los besan será para disimular el terror que les causan. Aunque vivan cien años sus víctimas les seguirán a cualquier rincón del mundo donde pretendan esconderse. Vivirán ustedes, sus mujeres y sus hijos, bajo el terror constante de ser asesinados. Porque ningún derecho, ni natural ni divino, justificará jamás tantas ejecuciones.
”La palabra ‘monstruos’ brota incontenida de cada argentino a cada paso que da.
”Conservo toda mi serenidad ante la muerte. Nuestro fracaso material es un gran triunfo moral. Nuestro levantamiento es una expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino esclavizado. Dirán de nuestro movimiento que era totalitario o comunista y que programábamos matanzas en masa. Mienten. Nuestra proclama radial comenzó por exigir respeto a las instituciones y templos y personas. En las guarniciones tomadas no sacrificamos un solo hombre de ustedes. Y hubiéramos procedido con todo rigor contra quien atentara contra la vida de Rojas, de Bengoa, de quien fuera. Porque no tenemos alma de verdugos. Sólo buscábamos la justicia y la libertad del 95% de los argentinos, amordazados, sin prensa, sin partido político, sin garantías constitucionales, sin derecho obrero, sin nada. No defendemos la causa de ningún hombre ni de ningún partido.
”Es asombroso que ustedes, los más beneficiados por el régimen depuesto, y sus más fervorosos aduladores, hagan gala ahora de una crueldad como no hay memoria. Nosotros defendemos al pueblo, al que ustedes le están imponiendo el libertinaje de una minoría oligárquica, en pugna con la verdadera libertad de la mayoría, y un liberalismo rancio y laico en contra de las tradiciones de nuestro país. Todo el mundo sabe que la crueldad en los castigos la dicta el odio, sólo el odio de clases o el miedo. Como tienen ustedes los días contados, para librarse del propio terror, siembran terror. Pero inútilmente. Por este método sólo han logrado hacerse aborrecer aquí y en el extranjero. Pero no taparán con mentiras la dramática realidad argentina por más que tengan toda la prensa del país alineada al servicio de ustedes.
”Como cristiano me presento ante Dios, que murió ajusticiado, perdonando a mis asesinos, y como argentino, derramo mi sangre por la causa del pueblo humilde, por la justicia y la libertad de todos no sólo de minorías privilegiadas. Espero que el pueblo conozca un día esta carta y la proclama revolucionaria en las que quedan nuestros ideales en forma intergiversable. Así nadie podrá ser embaucado por el cúmulo de mentiras contradictorias y ridículas con que el gobierno trata de cohonestar esta ola de matanzas y lavarse las manos sucias en sangre. Ruego a Dios que mi sangre sirva para unir a los argentinos. Viva la patria.”
Juan José Valle. Buenos Aires, 12 de junio de 1956

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ARGENTINA 09 DE JUNIO DE 1956 – 09 DE JUNIO DE 2012

09 DE JUNIO DE 1956 – 09 DE JUNIO DE 2012

FUENTE: NAC & POP
http://www.nacionalypopular.com/index.php?option=com_content&task=view&id=3332&Itemid=1
Se colocaron el sable y el Winchester 44.40 en la Escuela de Ingenieros “General Juan José Valle”
15 DE MARZO NACE JUAN JOSE VALLE
Escrito por Daniel Brion ( IMEPU ) – Hugo Pressman

El Ejército realizo una entronización del busto del Gral Valle asesinado por la dictadura en junio de 1956 en Campo de Mayo, Pcia Bs As el 12 de Abril de 2007.
GENERAL JUAN JOSE VALLE

15 DE MARZO DE 1904 – 15 DE MARZO DE 2009
NACE EL
GENERAL JUAN JOSÉ VALLE
Asesinado por la dictadura en junio de 1956

El presidente duerme
Por Hugo Presman 9 de junio de 2006
El general Aramburu duerme. Ha desbaratado una sublevación que reivindicaba al régimen depuesto como califican los diarios.
Querían la vuelta del tirano prófugo eufemismo descalificatorio con el que se mencionaba sin nombrarlo al General Juan Domingo Perón.

Es el 12 de junio de 1956

La Penitenciaría de las Heras parece un escenario que remeda los campos de Navarro, ciento veintiocho años antes.

El General Juan José Valle espera ser fusilado como Dorrego [1].

Se había entregado para parar la matanza de sus seguidores y le habían prometido cuidar su vida.
El General Aramburu duerme. Desconoce que está por convertirse en Lavalle.
No sabe que esos disparos que terminarán con Valle, tendrán un replay catorce años más tarde, que concluirán con su vida, posiblemente en una estancia de Timote. Sueña con el poder que hoy tiene.
Otro hombre, sin interés por la política y mucho por el ajedrez, no sabe que estos hechos que están por suceder, lo arrancarán del anonimato. Es Rodolfo Walsh.
La historia entreteje su trama. Descarnada y sangrienta.
El General Juan José Valle empieza a escribir su carta de despedida.
Su verdugo, el General Pedro Eugenio Aramburu duerme.
El General Juan José Valle recuerda que con su verdugo entraron juntos al Colegio Militar. Fueron compañeros de banco hasta el grado de subteniente.
Sus familias veraneaban juntas en Mar del Plata. Incluso fueron socios, con otros generales, en una empresa de construcción.
Pero ahora todo esto no cuenta.
“Los democráticos” darán una lección de dureza. De eso saben mucho. Hace menos de un año han bombardeado a la población indefensa en Plaza de Mayo.
“Se acabó la leche de la clemencia” dirá después el dirigente “socialista” Américo(norteamericano) Ghioldi.
Faltan minutos para que la orden de fusilamiento se cumpla.
La proclama del levantamiento dice entre otras cosas: “Se vive en una cruda y despiadada tiranía “; se persigue, se encarcela, se confina, se excluye de la vida cívica a la fuerza mayoritaria; se incurre en “la monstruosidad totalitaria” del decreto 4161(que prohibía siquiera mencionar a Perón); se ha abolido la constitución para suprimir el artículo 40 que impedía “la entrega al capitalismo internacional de los servicios públicos y las riquezas naturales”; se pretende someter por el hambre a los obreros “a la voluntad del capitalismo” y “retrotraer el país al más crudo coloniaje, mediante la entrega al capitalismo internacional de los resortes fundamentales de su economía” [2].
El ensayista Horacio González sospecha que la redacción de la proclama pudo haberla escrito Leopoldo Marechal.
El General Valle sabe que está recorriendo los minutos finales de su vida.
Toma la estilográfica y le escribe a su ex amigo y hoy presidente:
“Dentro de pocas horas usted tendrá la satisfacción de haberme asesinado.
Debo a mi Patria la declaración fidedigna de los acontecimientos. Declaro que un grupo de marinos y de militares, movidos por ustedes mismos, son los únicos responsables de lo acaecido.
Para liquidar opositores les pareció digno inducirnos al levantamiento y sacrificarnos luego fríamente. Nos faltó astucia o perversidad para adivinar la treta.
Así se explica que nos esperaran en los cuarteles, apuntándonos con las ametralladoras, que avanzaran los tanques de ustedes aun antes de estallar el movimiento, que capitanearan tropas de represión algunos oficiales comprometidos en nuestra revolución. Con fusilarme a mí bastaba. Pero no, han querido ustedes, escarmentar al pueblo, cobrarse la impopularidad confesada por el mismo Rojas, vengarse de los sabotajes, cubrir el fracaso de las investigaciones, desvirtuadas al día siguiente en solicitadas de los diarios y desahogar una vez más su odio al pueblo. De aquí esta inconcebible y monstruosa ola de asesinatos.
Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía. Mi esposa y mi hija, a través de sus lágrimas verán en mí un idealista sacrificado por la causa del pueblo. Las mujeres de ustedes, hasta ellas, verán asomárseles por los ojos sus almas de asesinos. Y si les sonríen y los besan será para disimular el terror que les causan. Aunque vivan cien años sus victimas les seguirán a cualquier rincón del mundo donde pretendan esconderse. Vivirán ustedes, sus mujeres y sus hijos, bajo el terror constante de ser asesinados.
Porque ningún derecho, ni natural ni divino, justificará jamás tantas ejecuciones.
La palabra “monstruos” brota incontenida de cada argentino a cada paso que da.
Conservo toda mi serenidad ante la muerte. Nuestro fracaso material es un gran triunfo moral. Nuestro levantamiento es una expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino esclavizado. Dirán de nuestro movimiento que era totalitario o comunista y que programábamos matanzas en masa. Mienten. Nuestra proclama radial comenzó por exigir respeto a las Instituciones y templos y personas. En las guarniciones tomadas no sacrificamos un solo hombre de ustedes. Y hubiéramos procedido con todo rigor contra quien atentara contra la vida de Rojas, de Bengoa, de quien fuera. Porque no tenemos alma de verdugos. Sólo buscábamos la justicia y la libertad del 95% de los argentinos, amordazados, sin prensa, sin partido político, sin garantías constitucionales, sin derecho obrero, sin nada.
No defendemos la causa de ningún hombre ni de ningún partido.
Es asombroso que ustedes, los más beneficiados por el régimen depuesto, y sus más fervorosos aduladores, hagan gala ahora de una crueldad como no hay memoria. Nosotros defendemos al pueblo, al que ustedes le están imponiendo el libertinaje de una minoría oligárquica, en pugna con la verdadera libertad de la mayoría, y un liberalismo rancio y laico en contra de las tradiciones de nuestro país.
Todo el mundo sabe que la crueldad en los castigos la dicta el odio, sólo el odio de clases o el miedo. Como tienen ustedes los días contados, para librarse del propio terror, siembran terror.
Pero inútilmente. Por este método sólo han logrado hacerse aborrecer aquí y en el extranjero. Pero no taparán con mentiras la dramática realidad argentina por más que tengan toda la prensa del país alineada al servicio de ustedes.
Como cristiano me presento ante Dios que murió ajusticiado, perdonando a mis asesinos, y como argentino, derramo mi sangre por la causa del pueblo humilde, por la justicia y la libertad de todos no sólo de minorías privilegiadas.
Espero que el pueblo conocerá un día esta carta y la proclama revolucionaria en las que quedan nuestros ideales en forma intergiversable.
Así nadie podrá ser embaucado por el cúmulo de mentiras contradictorias y ridículas con que el gobierno trata de cohonestar esta ola de matanzas y lavarse las manos sucias es sangre. Ruego a Dios que mi sangre sirva para unir a los argentinos. Viva la patria.”
Juan José Valle
Buenos Aires, 12 de junio
9 de junio de 1956
El alzamiento había sido infiltrado por el gobierno que conocía todos los movimientos. Podría haberlo abortado, pero decidió que emergiera para reprimirlo con fiereza. Aún lamentaban no haber bombardeado la cañonera paraguaya en que se había refugiado Perón en septiembre del año anterior.
Juan José Valle y Raúl Tanco habían pasado a la clandestinidad hacía meses.
El movimiento cívico militar se había empezado a planear en el barco-cárcel Washington.
El inicio de las acciones sería la lectura de la proclama revolucionaria a las 23 del sábado 9 de junio, cuando en el Luna Park peleaban el zurdo noqueador Eduardo Lausse con el chileno Loayza. Un grupo de civiles se reunían en Lanús, con el pretexto de la pelea, para escuchar la proclama.
El gobierno ya tenía redactado los decretos por los que proclamaba la ley marcial y la de la lista de fusilados cuyos nombres no consignaba.
Los focos del alzamiento fueron Campo de Mayo, La Plata y La Pampa. Todos los levantamientos ocurrieron entre las 22 y las 24 horas.
El gobierno estableció la ley marcial a las 0,32 del 10 de junio. El decreto fue firmado por el Presidente y Vicepresidente, Pedro Eugenio Aramburu y Isaac Francisco Rojas respectivamente, y por los ministros de Ejército Arturo Ossorio Arana, de Marina Teodoro Hartung, de Aeronáutica Julio Cesar Krause y de Justicia Laureano Landaburu.
Dice María Seoane en Clarín del 4 de junio de 2006: -Para aplicar la ley marcial a los sublevados esta debía ser aplicado con retroactividad al delito cometido, violando el principio de irretroactividad de la ley penal.Pocas horas después, firman el decreto 10363 que ordena fusilar a quienes violan la Ley Marcial .
Los civiles reunidos en Lanús, fueron llevados a los basurales de José León Suárez y fusilados. Varios sortearon los disparos y huyeron. El testimonio de uno de ellos, Juan Carlos Livraga, sería el inicio del libro de Rodolfo Walsh, Operación Masacre, que inauguraría el género de no ficción y cambiaría para siempre la vida del autor de Esa mujer. Dice el notable escritor:
-La primera noticia sobre los fusilamientos clandestinos de junio de 1956 me llegó en forma casual, a fines de ese año, en un café de La Plata donde se jugaba al ajedrez, se hablaba más de Keres o Nimzovitch que de Aramburu y Rojas, y la única maniobra militar que gozaba de algún renombre era ataque a la bayoneta de Schlechter en la apertura siciliana. En ese mismo lugar, seis meses antes, nos había sorprendido una medianoche el cercano tiroteo con que empezó el asalto al comando de la segunda división y al departamento de policía, en la fracasada revolución de Valle.
Tampoco olvido que, pegado a la persiana, oí morir un conscripto en la calle y ese hombre no dijo: Viva la Patria sino que dijo: No me dejen sólo, hijos de puta.
Seis meses más tarde, una noche asfixiante de verano, frente a un vaso de cerveza, un hombre me dice:
Hay un fusilado que vive.
No se qué es lo que consigue atraerme en esa historia difusa, lejana, erizada de improbabilidades. No sé por qué pido hablar con ese hombre, por qué estoy hablando con Juan Carlos Livraga.
Pero después sé. Miro esa cara, el agujero en la mejilla, el agujero más grande en la garganta, la boca quebrada y los ojos opacos donde se ha quedado flotando una sombra de muerte. Me siento insultado, como cuando oí aquel grito desgarrador detrás de la persiana.
Livraga me cuenta su historia increíble; le creo en el acto”.
Las muertes llevan a Valle a entregarse para parar la matanza con la promesa que le formulan de respetar la vida de los sobrevivientes y la suya propia.
El presidente duerme
Cuenta Roberto Bardini en una nota publicada en Argenpress:
“En junio de 1956, Susana (Valle) es una adolescente de 17 años. Esa noche, le permiten ver a su padre durante unos instantes en el patio gris de la Penitenciaría Nacional.
Mientras ella llora, lo ve llegar erguido, entero, sonriente, rodeado de un grupo de Infantería de Marina que lleva puesto cascos de acero y porta ametralladoras. Los soldados parecen más asustados que el oficial que va a morir en veinte minutos más. Las autoridades los dejan conversar en una sala fría, custodiados por los infantes armados. El general se sienta en una silla y ella se coloca en sus rodillas. En un cuarto contiguo, un enfermero militar tiene preparados dos chalecos de fuerza por si el padre y la hija sufren un choque emocional. Ellos no dan muestras de ningún quebranto, pero algunos de los jóvenes custodios están a punto de desmayarse y otros deben ser retirados de la sala, víctimas de crisis nerviosas.
Valle le explica a Susana por qué decidió no asilarse en una embajada y entregarse: “¿Como podría mirar con honor a la cara de las esposas y madres de mis soldados asesinados? Yo no soy un revolucionario de café”.
Antes de enfrentar el pelotón, el oficial tiene varios gestos. Renuncia al ejército, pide ser fusilado de civil y rechaza al confesor que le han asignado, Iñaki de Aspiazu, por ser capellán militar. En su lugar, solicita la presencia de monseñor Devoto, el popular obispo de Goya. Cuando Devoto llega, comienza a sollozar emocionado. Valle bromea:
¡Ustedes son todos unos macaneadores! ¿No están proclamando que la otra vida es mejor?
Y a su hija, que tiene las mejillas llenas de lágrimas, le dice: -Si vas a llorar, andáte, porque esto no es tan grave como vos suponés: vos te vas a quedar en este mundo y yo no tengo más problemas”… …Un oficial dijo -Ya es la hora-Valle se quitó el anillo que llevaba y lo colocó amorosamente en manos de la muchacha. También le entregó algunas cartas: una dirigida a Aramburu, otra para el pueblo argentino, y otra para abuela, mamá y para mí.
Le dio un abrazo, la besó y, aún más tranquilo que antes, se fue a paso firme por un largo pasillo después de hacer un despreocupado ademán de despedida.
Eran las 22 y 20 del 12 de junio de 1956.
En esos mismos momentos la esposa de Valle imploraba clemencia apelando al viejo amigo, ahora presidente. La respuesta fue: El Presidente duerme
Al día siguiente un lacónico comunicado oficial informó:
-Fue ejecutado el ex General Valle, cabecilla del movimiento terrorista sofocado
NOTAS:
[1] “La suerte de Dorrego, prisionero de Lavalle, no se decidió oficialmente. Su ejecución fue obra del partido unitario reunido secretamente en una casa particular bajo la forma de un Consejo de los Diez:
Del Carril y Agüero instigaron epistolarmente al general vencedor para que ejecutara al gobernador”, Vicente Fidel López “Historia Argentina”
[2] Rodolfo Walsh “Operación Masacre”, página 65
Asesinados en Lanús, simulando fusilamiento, 10 de Junio de 1956
Tte. Coronel José Albino Yrigoyen,
Capitán Jorge Miguel Costales,
Dante Hipólito Lugo,
Clemente Braulio Ros,
Norberto Ros y
Osvaldo Alberto Albedro.
Asesinados en los basurales de José León Suárez, disparando por la espalda, 10 de junio de 1956
Carlos Lizaso,
Nicolás Carranza,
Francisco Garibotti,
Vicente Rodríguez,
Mario Brión.
Muertos por la represión en La Plata, 10 de junio de 1956
Carlos Irigoyen,
Ramón R. Videla,
Rolando Zanetta.
Fusilados en La Plata, 11 y 12 de junio de 1956
Teniente Coronel Oscar Lorenzo Cogorno,
Subteniente de Reserva Alberto Abadie.
Fusilados en Campo de Mayo, 11 de junio de 1956
Coronel Eduardo Alcibíades Cortines,
Capitán Néstor Dardo Cano,
Coronel Ricardo Salomón Ibazeta,
Capitán Eloy Luis Caro,
Teniente Primero Jorge Leopoldo Noriega,
Teniente Primero Maestro de Banda de la Escuela de Suboficiales Néstor Marcelo Videla.
Asesinados en la Escuela de Mecánica del Ejército, 11 de junio de 1956
Sub Oficial Principal Ernesto Gareca,
Sub Oficial Principal Miguel Ángel Paolini,
Cabo Músico José Miguel Rodríguez,
Sargento Hugo Eladio Quiroga.
Ametrallado en el Automóvil Club Argentino, 11 de junio de 1956
Miguel Ángel Maurino
(falleció el 13 de junio de 1956 en el Hospital Fernández)
Fusilados en la Penitenciaria Nacional de la Av.Heras, el 11 de junio de 1956
Sargento ayudante Isauro Costa,
Sargento carpintero Luis Pugnetti,
Sargento músico Luciano Isaías Rojas.
Fusilado en la Penitenciaria Nacional de la Av.Las Heras, el 12 de junio de 1956
Gral. De División Juan José Valle.
Asesinado, simulando suicidio por ahorcamiento, en la Divisional de Lanús
el 28 de junio de 1956, donde estuvo detenido desde el 9 de junio de 1956
Aldo Emil Jofré.

HAITI Homenaje al embajador de Haití Jean Bierre

El 04/20/2012 at 8:05 pm por Juventud Sindical
Homenaje al embajador de Haití Jean Bierre
FUENTE: JUVENTUD SINDICAL
http://juventudsindical.com/2012/04/20/homenaje-al-embajador-de-haiti-jean-bierre/

Un grupo de compañeros de la Juventud Sindical se reunió esta mañana en la Embajada de Haití con el Ministro Consejero Jean Augustave de la hermana república para llevarle la propuesta de organizar un homenaje al embajador Jean Bierre quien, desinteresadamente, defendió al General Tanco que junto a un grupo de dirigentes gremiales, oficiales del Ejército y militantes fueron a pedir asilo político a la embajada en junio de 1956 debido a la persecución a la que eran sometidos por la Revolución Fusiladora encabezada por el dictador Pedro Eugenio Aramburu.
En ese entonces la Embajada de Haití estaba ubicada en la localidad bonaerense de Vicente López. Hasta allí llegaron este grupo de hombres que se habían rebelado contra el golpe de Estado dado contra el General Perón. Golpearon las puertas de la embajada dos días después de los fusilamientos de José León Suárez e inmediatamente el embajador Jean Bierre y su familia decidieron cobijarlos. Pero la noche del 19 de junio, cuando Bierre se había dirigido a la Cancillería argentina para inscribir a los asilados y cumplir con el protocolo, dos automóviles estacionan frente a la residencia y descienden alrededor de 20 hombres armados con pistolas y metralletas. Ingresan a la residencia violando el derecho intencional (las embajadas son parte del suelo del país que representan) y se los llevan detenidos para fusilarlos. La esposa del embajador Bierre se opone, arriesgando su propia vida, pero la soberbia y el atropello de los hombres de Aramburu es más fuerte. El general Quarante, jefe del operativo y además Jefe del Servicio de Operaciones del Estado, ordena fusilar a los “insurrectos” y los gritos de la mujer de Bierre hacen que se arrimen los vecinos y logra detener la ráfaga de disparos, con lo cual Quarante se ve obligado a secuestrar un colectivo de línea, hacer descender a los pasajeros y dirigirse hacia otro lugar con los secuestrados para luego sí ejecutarlos.

Tanco y sus compañeros ya se disponían a morir pero la señora de Bierre se comunica con las agencias de noticias para propagar no sólo la noticia de la intromisión a la soberanía de Haití sino también para dar testimonio de la atrocidad que la Fusiladora iba a cometer con este grupo de hombres desarmados que iban a ser asesinados por sus ideas políticas. Horas más tarde retorna a la embajada el señor Bierre quien se indigna frente al relato de su mujer y se dirige nuevamente a la Cancillería argentina para denunciar lo ocurrido y exigir la inmediata restitución de los secuestrados. El argumento del diplomático haitiano era: “No porque Haití sea una nación pequeña va a permitir semejante atropello. Por el contrario, los pequeños países deben ser respetados escrupulosamente por ser pequeños. Para que el derecho sea un imperativo moral y no de fuerza”. En paralelo, los secuestrados por la Fusiladora aguardaban dentro del colectivo de línea frente a los cuarteles de Palermo. Luego de la espera ingresan al cuartel, los ponen en celdas separadas, les toman declaración. Todo estaba listo para el fusilamiento del general Tanco, el teniente coronel Salinas y los coroneles Digier y González, el gremialista García, y el resto de los secuestrados. En tanto, Bierre había logrado que la Cancillería localice a los detenidos. La Fusiladora, en un acto de hipocresía, pide disculpas al gobierno de Haití por el “secuestro de asilados por civiles desconocidos” y afirma que se “castigará a los culpables”. Paradójicamente dos años después Quaranta será nombrado embajador.

“Señor embajador, aquí tiene a sus asilados” le dicen, y Bierre responde: “Muchas gracias, en nombre de América”.
Finalmente, el embajador se retira junto a los siete asilados, en dos autos fuertemente protegidos.
Por esta historia la Juventud Sindical se ha propuesto realizar un sentido homenaje al embajador Jean Bierre y su esposa por este acto heroico, desinteresado, de afecto y amor por la vida humana, que quedará para siempre grabado en el corazón del pueblo argentino y en particular de los trabajadores.

ARGENTINA Anuncio de la primera clonación de una vaca transgénica: Palabras de la Presidenta de la Nación

Anuncio de la primera clonación de una vaca transgénica: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA
FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE ANUNCIO DE LA PRIMERA CLONACIÓN EXITOSA
DE UNA VACA TRANSGÉNICA, ROSITA ISA, EN TELECONFERENCIA CON LA INAUGURACIÓN
DE OBRAS EN LAS LOCALIDADES DE AVELLANEDA Y QUILMES, REALIZADO DESDE EL SALÓN
DE LAS MUJERES ARGENTINAS DEL BICENTENARIO.

Muy buenos días a todos y a todas: la verdad, qué
disparidad de cosas pero al mismo tiempo todas confluyen en un mismo
proyecto.

Cuando estábamos en Roma salió el nombre de
Rosita, porque se les había ocurrido que le iba a poner Cristina a una vaca.
Qué mujer se banca que le pongan su nombre a una vaca, sólo se le puede
ocurrir a un hombre. Pero me pareció muy simpático el nombre de Rosita,
Rosita ISA es por I del INTA y S A por las siglas de la Universidad de San
Martín. Así que tenemos nuestra Rosita Isa, un auténtico orgullo para todos
los argentinos; es la primera vaca clonada transgénica capaz de producir
leche maternizada.

Esto lo comentaba el otro día en el almuerzo que
mantuve con el Premier Italiano Berlusconi y la verdad que está viniendo el
ministro de Agricultura de Italia también aquí a la Argentina para
visitarnos, donde vamos a mostrarle todas las cosas que somos capaces de
hacer los argentinos, nuestros científicos, nuestras universidades, nuestros
académicos, nuestros organismos técnicos que, en este caso el INTA, la verdad
que me siento muy pero muy orgullosa.

También 200 viviendas en Avellaneda que
significan la solución habitacional, la solución de vida en definitiva, para
200 familias argentinas en una provincia -como bien decía el Intendente-
donde no se hacían planes de vivienda, en general no se hacían planes de
vivienda en la República Argentina desde hacía mucho tiempo. La obra pública
en general era considerada durante el neoliberalismo un gasto improductivo. Y
por lo tanto tenemos también el orgullo no solamente de decir que tenemos
científicos maravillosos, sino que además hemos tenido una política
habitacional que nos ha convertido en el gobierno que más viviendas ha
construido en toda la historia de la República Argentina. (Aplausos)

La verdad que me siento muy orgullosa porque
estamos además en ejecución de 350.000, con lo cual completaríamos 800.000 en
8 años, casi 100.000 viviendas por año. (Aplausos) Es todo un número, es casi
un millón de argentinos que no tenían posibilidad de acceder a la vivienda
propia y hoy lo están haciendo, y vamos a seguir trabajando para poder
multiplicar también en planes que ya no sean solamente sociales sino que
puedan llegar a sectores medios o tal vez a aquellos que teniendo casa
-estamos trabajando también en un plan en ese sentido- no puedan lograr
ampliaciones o mejoras por carecer de recursos. Estamos trabajando para hacer
un plan precisamente para este sector.

También en Quilmes con un tema, lo charlábamos
recién con Daniel, que cuando el gobierno de Néstor Kirchner llegó a la
República Argentina en mayo del año 2003, el distrito de Quilmes tenía
cloacas en un 40-45 por ciento; vamos a estar superando el 70 por ciento, y
lo más importante de todo esto es que todas estas obras de desarrollo de
desagües cloacales, de las plantas de tratamiento como la que se está
haciendo por ejemplo en otro municipio cercano como es Berazategui, otra gran
obra que estamos haciendo en Tigre, en el Paraná de las Palmas, eran todas
obras que debían haber sido hechas por la compañía que había sido la
adquirente de Obras Sanitarias de la Nación y que tuvimos que rescindir el
contrato finalmente porque no se cumplimentaban. Estas obras, por ejemplo la
de Berazategui estaba prevista para comenzar a hacerla recién en el 2019.
Nosotros creo que la estamos terminando este año o el año que viene, y va a
estar terminada seguramente también la de Paraná de las Palmas.

Así que estamos muy contentos por este rol que
está cumpliendo el Estado, que ha recuperado precisamente ese rol
indelegable, porque justamente los servicios de agua, de cloacas son los que
menos pueden pagar los que lo necesitan. La gente que tiene que tiene poder
adquisitivo ya vive en lugares donde hay cloacas y agua potable, entonces ahí
se produce la paradoja a partir de que los que más lo necesitaban eran los
que menos tenían posibilidades de pagar ese servicio. A partir de que el
Estado tomó la responsabilidad de hacerse cargo de la antigua Obras
Sanitarias de la Nación estamos haciendo estas obras que le están
transformando la vida a la gente, porque tener agua potable, tener cloacas
puede sonar tal vez poco importante para los que toda la vida han accedido a
estos servicios, pero realmente le cambia la vida totalmente a la gente.

También quería decirles que ayer estuvimos en
otro distrito de la provincia de Buenos Aires como es Escobar, inaugurando
una obra importantísima, hecha entre otra empresa del Estado –ENARSA- y en
este caso una empresa privada como es YPF, que es toda la instalación que
demandó 150 millones de dólares con gasoducto incluido de 35 kilómetros, para
que un buque regasificador pueda inyectar aún más gas a la red, de modo tal
de asegurar el suministro a las industrias y también a la residencias.

Ayer decía que me gustaba formar parte de un
gobierno que fuera reconocido por las cosas que había hecho, por las obras, y
más tarde tuve una entrevista aquí, en la Casa de Gobierno, con un importante
empresario. Quiero contarles esto porque me impactó lo que me dijo, un
empresario que no tiene nada que ver con el Estado, que no es propietario de
empresas públicas, que no depende de la regulación del Estado ni de Obras
Públicas, un empresario como tantísimos otros que no tiene ninguna
vinculación, ni ningún tipo de regulaciones del Estado, y me decía que él
siempre me sigue mucho en los discursos, que me había escuchado en el
discurso de la tarde donde yo decía qué importante era ser reconocida por las
obras en un gobierno, y me dijo “pero eso no es lo más importante que
hicieron primero Kirchner y después vos”, dijo que lo más importante era que
habíamos logrado cambiar e instalar nuevos paradigmas en la sociedad
argentina. La verdad que cuando me dijo eso y de dónde vino, porque uno
espera que eso se lo diga un filósofo o algún cientista político, cuando te
lo dice un hombre de la empresa, del sector privado, que “cambiaron
paradigmas en el sentido de que ustedes convirtieron el no se puede, que
durante tantos años pivoteó sobre la política argentina, no se podía decirle
que no al Fondo porque se caía la economía, no se podía tener una política de
industrialización porque no iba a dar, no se podía esto, no se podía lo otro,
y finalmente ustedes demostraron que todas esas cosas que decían que no se
podían, no solamente se podían sino que además se debían hacer”, (Aplausos)
la verdad que me gustó y me impactó, por ser de quien vino, alguien que no
tiene por qué esperar nada de una presidenta ni es un afiliado a nuestras
ideas o nuestro partido. Creo que uno de los grandes méritos que puede llegar
a tener cualquier política, cualquier proyecto, es que aún aquellos que no
forman parte de lo que ha sido toda tu historia política reconozcan las cosas
que han logrado. Siempre digo que me seduce más por allí que me reconozca el
que pensaba diferente que el que siempre pensó lo mismo que yo; el que pensó
toda la vida lo mismo que yo es lógico que se sienta contento de que las
cosas que soñábamos juntos se pudieran lograr.

También quiero tener un recuerdo, hoy es 9 de
junio, un recuerdo que no es muy cálido en la historia argentina pero es un
homenaje a los hombres del peronismo caídos el 9 de junio del 56, no con
ánimo de recordar cosas que dividan a los argentinos, yo no quiero dividir a
los argentinos para nada ni recordar cosas que nos pongan en discusiones,
pero sí creo que tenemos que tener memoria para recordar a esos hombres que
lucharon porque hubiera una Argentina sin proscripciones, en democracia,
ofrendaron su vida y fueron fusilados, ustedes lo saben y los que no lo saben
seguramente si entran hoy en Google verán que Google puede explicar todo,
hasta un fusilamiento. Pero creo que hay un homenaje también que hicimos
oportunamente aquí en el monumento que está afuera y quería recordarlo porque
es bueno hacerlo, sin rencores, sin reproches, simplemente recordar para que
estas cosas no vuelvan a ocurrir nunca más, como yo creo que nunca más van a
ocurrir en nuestro país. (Aplausos)

Pese a que los 200 años de historia estuvieron
signados por episodios violentos. Yo tengo en mi despacho la figura del
primer fusilado en la Argentina que fue coronel Dorrego, lo tengo también en
un busto que es el primero, junto a Belgrano, que ingresa a mi despacho.
Porque muchas veces creo que se toma la historia con beneficio de inventario,
toman la parte que conviene y la otra no. Muchas veces para entender por qué
pasaron determinadas cosas tenemos que conocer esa historia que fue de mucha
violencia, durante los 200 años, de mucha violencia, y fundamentalmente de
mucha injusticia, de mucha persecución, de persecución en serio, y creo que
debemos tener hoy la tranquilidad de vivir en una sociedad con instituciones
muy fuertes, con una institucionalidad, la verdadera institucionalidad, la
que permite expresarse libremente a todos, la institucionalidad que no
proscribe, la institucionalidad que no impide nombrar el jefe tu partido o la
historia de tu partido, la que permite que todos podamos votar libremente,
expresarnos en todos los medios, decir lo que pensamos de cada uno sin temor
a que vengan a tocarte la puerta y llevarte, en todo caso si tocan la puerta
a las cinco de la mañana será el lechero pero no será que te vienen a buscar
por lo que dijiste o lo que hiciste, políticamente me refiero.

Entonces creo que es una fecha para recordar
desde esa perspectiva, de cuánto mejor estamos en esta Argentina del tercer
centenario, un tercer centenario que comenzó mal, que comenzó también con
violencia, con muertes, pero que afortunadamente pudimos lograr entre todos
los argentinos comenzar a reconstruir y nos ven hoy en todo el mundo como un
ejemplo a imitar, por más que les duela a muchos o a algunos y que no
comparten este modelo político y de crecimiento. Pero lo cierto es que
finalmente la Argentina está en paz, con la fuerza de las ideas, porque en
definitiva la única imputación que nos pueden hacer en cuanto al uso de la
fuerza es la fuerza con la que expresamos nuestras ideas, esa es la fuerza
que a mí me gusta, la fuerza de las ideas. (Aplausos) Y es la única fuerza
que queremos emplear, la de las ideas, las otras fuerzas no sirven porque
muchas veces terminan en episodios y en cosas que finalmente terminan
dividiendo y enfrentando a los argentinos.

Por eso quería hablar también desde esta
perspectiva, desde este hecho histórico, para reivindicarnos nosotros mismos
los argentinos las cosas que estamos haciendo. Y vivimos momentos difíciles
en estos ocho años, pero fíjense, momentos difíciles que si hubiera sido otro
el gobierno no quiero ni imaginar lo que hubiera pasado y sin embargo
soportamos muy estoicamente hechos de violencia muy fuertes sobre nosotros
mismos, violencia verbal y física, violencia en el país, y no usamos la
fuerza para nada, porque no creemos en eso. Si uno puede ver la historia, los
que impusieron las cosas por la fuerza terminaron durando muy poco y los que
utilizaron la fuerza para prohibir, para proscribir, no hicieron más que
hacer más fuerte aquello que querían hacer desaparecer, porque no se puede
hacer desaparecer la realidad, se la puede esconder durante un tiempo,
mentir, intentar distorsionarla, deformarla, pero eso nunca dura todo el
tiempo, afortunadamente siempre termina de algún modo corriéndose el telón de
la verdad.

Así que con Rosita Isa, que me está mirando,
¿viste que le hablo y mira? Para mí que la voz le llama la atención, mi voz
llama mucho la atención por el timbre, a algunos no les gusta, a otros sí,
como todo. Un saludo a toda la gente de Quilmes, de Avellaneda, que todavía
están ahí, que disfruten sus casas, que disfruten los desagües cloacales, y
vamos a probar la leche de Rosita Isa para ver si es leche maternizada. Yo
fui criada con leche de vaca pura porque mi mamá no tenía, me va a matar mi
mamá cuando me escuche decir esto, pero mi hermana y yo fuimos criadas con
leche de vaca pura y acá estamos.

Así que felicidades a todos los argentinos, a los
científicos del INTA y a todos aquellos que seguimos creyendo que vale la
pena tener fuerza en las ideas y jugarse por ellas. Muchas gracias y muy
buenos días.

 

ARGENTINA “La fuerza de las ideas” fue la que permitió transformar la Argentina, afirmó la Presidenta

Jueves, 09 de Junio de 2011“La fuerza de las ideas” fue la que   permitió transformar la Argentina, afirmó la Presidenta

La presidenta Cristina Fernández encabezó un acto
en el que los técnicos del INTA Balcarce le presentaron la primera ternera
clonada que producirá leche maternizada. Además, a través del sistema de
videoconferencia, inauguró obras de cloacas y 200 nuevas viviendas el
conurbano bonaerense. Durante el acto, la mandataria afirmó que “el
Estado ha recuperado el rol indelegable que tiene con los que más necesitan y
menos tienen”. Y aseguró que “la fuerza de las ideas” permitió
transformar la realidad argentina desde mayo de 2003.La ceremonia tuvo lugar en el Salón de las
Mujeres Argentinas del Bicentenario de Casa Rosada. Desde allí, mediante
videoconferencia, la Presidenta tomó contacto con las localidades de
Avellaneda y Quilmes, donde dio por inauguradas obras públicas.

Luego, tomó contacto con los técnicos del INTA
Balcarce, quienes presentaron oficialmente a la primera vaca clonada que
produce leche maternizada, hecho que fue calificado como “un orgullo
para todos los argentinos” por parte de la Mandataria. “Esto
demuestra las cosas que somos capaces de hacer los argentinos”, expresó.

También sostuvo que los logros científicos y las
obras de infraestructura demuestran que “no solo tenemos científicos
maravillosos sino también una política habitacional que nos convirtió en el
gobierno que más viviendas construyó en el país”. “La obra pública
era considerada un gasto improductivo por el neoliberalismo”, recordó la
Presidenta.

La mandataria destacó el rol tomado por el Estado
a partir del 2003 al hacerse cargo de obras de infraestructura para la
población que “más necesita y menos tiene”. “No se hacían
planes de vivienda en la Argentina desde hacía mucho tiempo. En la época
neoliberal era considerado un gasto”, recordó la Presidenta.

Durante su discurso, la mandataria destacó
especialmente las plantas de tratamiento de agua que se hicieron en
Berazategui y Tigre, y recordó que “en la agenda de Obras Sanitarias de
la Nación figuraban recién para el 2019, y las estamos terminando una a fin
de este año, y la otra a finales del próximo”.

“Estas obras debieron haber sido hechas por
Obras Sanitarias de la Nación, y tuvimos que rescindir el contrato porque no
cumplieron”, dijo, y destacó que “el Estado ha recuperado el rol
indelegable que tiene con los que más necesitan y menos tienen”.

El recuerdo de los fusilados del 56

En el mismo acto, la jefa de Estado recordó a los
fusilados del 9 de junio de 1956, y al respecto sostuvo que “tenemos que
tener memoria para recordar hombres que lucharon por una Argentina sin
proscripciones y en democracia”.

“Recuerdo a los hombres del peronismo caídos
el 9 de junio de 1956 no para dividir a los argentinos”, dijo la Jefa de
Estado. Y agregó “tenemos que tener memoria”, y recordar “sin
rencores ni reproches”.

“Hoy la argentina es otra” ya que
“la única fuerza que nos pueden criticar, es la fuerza de las ideas que
tenemos”.

“La única fuerza es la de las ideas, las
otras no sirven porque terminan en divisiones y enfrenamientos de los
argentinos”, expresó.

Finalmente, destacó el reconocimiento que le hizo
un empresario “que nada tiene que ver con el Estado” sobre el
“cambio de paradigma en la sociedad” logrado por su gestión y la de
su antecesor, el ex presidente Néstor Kirchner. “Me dijo que lo importante
era que habíamos logrado cambiar e instalar nuevos paradigmas en la sociedad,
y haber logrado no sólo convertir el ‘no se puede’ que durante tantos años
pivoteó la política argentina, sino demostrar que esas cosas que no se podían
no sólo se podían sino que se debían hacer”, aseveró la mandataria.

Videoconferencias:

Avellaneda

La primera mandataria dialogó vía
videoconferencia con el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, y dejó
inauguradas 200 nuevas viviendas en el barrio “La Carne” de la ciudad
de Wilde.

Estas obras corresponden al programa de
saneamiento del la Cuenca Riachuelo-Matanza, e incluye 95 dúplex de dos
dormitorios, 75 de tres dormitorios, 22 de cuatro y ocho viviendas adaptadas
para personas con discapacidades motrices.

Quilmes

A continuación, Cristina Fernández se comunicó
con el intendente de Quilmes, Francisco Gutiérrez, y dejó inaugurada la nueva
estación de Bombeo Solano-La Florida, que permitirá la conexión a la red
secundaria cloacal.

La obra beneficiará a más de 61.000 habitantes de
la zona y consiste en la instalación de: la estación de bombeo, un colector
“gravedad-impulsión”, 5.700 metros de cañerías y la red secundaria
cloacal en las zonas de La Florida, Solano y Quilmes Oeste.

Balcarce

Por último, Cristina Fernández se comunicó con la
sede del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) que se
encuentra en la ciudad bonaerense de Balcarce. Desde allí, el ministro de
Agricultura, Julián Domínguez, el intendente de Balcarce, José Echeverría.
Directivos del INTA le brindaron detalles sobre la ternera transgénica
clonada capaz de producir leche maternizada.

El primer bovino transgénico clonado nació el
pasado 6 de abril, y es el resultado del trabajo conjunto entre dos
instituciones públicas: la Universidad Nacional de San Martín (USAM) y el
INTA.

Leche maternizada

La ternera, que se llama Rosita ISA -acrónimo
compuesto por la “I” de INTA y la “SA” de San Martín-, es
la primera en el mundo a la que se le incorporaron dos genes humanos que
codifican dos proteínas presentes en la leche humana y de gran importancia
para la nutrición de los lactantes. Esas proteínas son la lactoferrina y la
lisozima humanas, que tienen funciones antibacterianas, de captura de hierro
y, además, son inmunomoduladores. En su edad adulta, Rosita ISA producirá
leche que se asemejará a la leche humana, ya que la leche de vaca casi no
contiene lisozima y la actividad de la lactoferrina es específica de cada
especie.

Los fusilamientos de junio de 1956

09/06/2011

FUENTE:
REDACCION ROSARIO – ROSARIO

http://redaccionrosario.com.ar/noticias/index.php?q=node/12622

Memorias Debidas

Los fusilamientos de junio de 1956

Por Juane Basso.

Rodolfo
Walsh decía que los dueños de todo procuran que los trabajadores y el pueblo no
tengan historia, doctrina, héroes ni mártires. “La experiencia colectiva se
pierde, las lecciones se olvidan”, escribió en el diario de la CGT de los
argentinos el militante montonero y autor de Operación Masacre.

Y
agregaba, con la convicción revolucionaria que lo marcó hasta su muerte: “esta
vez es posible que se quiebre ese círculo”. Por que esa vez no fue posible, hay
que seguir contando esta historia.

El
16 de junio de 1955 al mediodía, aviones de la Marina bombardeaban la Casa
Rosada. El ataque, que tenía como objetivo al presidente Juan Domingo Perón,
cobraba la vida de más 350 personas y dejaba un saldo de 2000 heridos. El
intento de golpe es contenido hasta el 16 de septiembre de ese año, en que es
efectivamente derrocado el gobierno constitucional elegido por el 68 por ciento
de los argentinos.

El
nuevo régimen ponía en marcha el denominado Plan Prebich, rebautizado por
Arturo Jauretche como el “Plan de retorno al coloniaje”, que implicó una vuelta
sobre el modelo agroexportador, el congelamiento de salarios, la entrada del
capital extranjero, el ingreso de la Argentina como país socio del FMI y la
anulación de la constitución de 1949, que se erigía en esa época como la más
progresista del occidente capitalista. La oligarquía argentina, ligada al
capital británico y norteamericano, acompañada por casi la totalidad de los
partidos de derecha a izquierda, formaron el frente que detuvo el proceso de
independencia económica desarrollado por el gobierno justicialista.

El
9 de junio del año siguiente, con 28 fusilamientos sin juicio previo, es
desbaratado un alzamiento cívico-militar encabezado por los Generales Valle y
Tanco. El movimiento estuvo infiltrado desde su inicio y se lo dejó avanzar
para que la represión feroz sirva como escarmiento para todos los peronistas.
El terrorismo de estado aplicado en esos días fue descripto detalladamente por
Rodolfo Walsh en su libro Operación Masacre.

Leopoldo
Marechal dijo en una de sus obras que el pueblo recoge todas las botellas que
se tiran al agua, que el pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo
lo que parece muerto en el olvido. “Hay que buscar esas botellas –dice el autor
de Adán Buenosaires– y refrescar esa memoria.”

Antes
de ser fusilado por la “revolución libertadora” –denominada “fusiladora” por
los militantes de la resistencia– el General Juan José Valle escribió al
General Aramburu, esperando “que el pueblo conozca un día esta carta y la
proclama revolucionaria en las que quedan nuestros ideales en forma
intergiversables, así nadie podrá ser embaucado.”

A
48 años de ser arrojada, aquella botella vuelve para refrescarnos la memoria,
para que la experiencia colectiva no se pierda, las lecciones no se olviden y
para que de una buena vez sea posible que se quiebre ese círculo:

Dentro de pocas horas usted tendrá la satisfacción
de haberme asesinado. Debo a mi Patria la declaración fidedigna de los
acontecimientos. Declaro que un grupo de marinos y de militares, movidos por
ustedes mismos, son los únicos responsables de lo acaecido. Para liquidar
opositores les pareció digno inducirnos al levantamiento y sacrificarnos luego
fríamente. Nos faltó astucia o perversidad para adivinar la treta. Así se
explica que nos esperaran en los cuarteles, apuntándonos con las
ametralladoras, que avanzaran los tanques de ustedes aun antes de estallar el
movimiento, que capitanearan tropas de represión algunos oficiales
comprometidos en nuestra revolución. Con fusilarme a mí bastaba. Pero no, han
querido ustedes, escarmentar al pueblo.

Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la
mía. Mi esposa y mi hija, a través de sus lágrimas verán en mí un idealista
sacrificado por la causa del pueblo. Las mujeres de ustedes, hasta ellas, verán
asomárseles por los ojos sus almas de asesinos. Y si les sonríen y los besan
será para disimular el terror que les causan. Aunque vivan cien años sus
victimas les seguirán a cualquier rincón del mundo donde pretendan esconderse.

Conservo toda mi serenidad ante la muerte. Nuestro
fracaso material es un gran triunfo moral. Nuestro levantamiento es una
expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino
esclavizado. Dirán de nuestro movimiento que era totalitario o comunista y que
programábamos matanzas en masa. Mienten. En las guarniciones tomadas no
sacrificamos un solo hombre de ustedes. Y hubiéramos procedido con todo rigor
contra quien atentara contra la vida de Rojas, de Bengoa, de quien fuera.
Porque no tenemos alma de verdugos. Sólo buscábamos la justicia y la libertad
del 95% de los argentinos, amordazados, sin prensa, sin partido político, sin
garantías constitucionales, sin derecho obrero, sin nada. No defendemos la
causa de ningún hombre ni de ningún partido.

Nosotros defendemos al pueblo, al que ustedes le
están imponiendo el libertinaje de una minoría oligárquica, en pugna con la
verdadera libertad de la mayoría.

Pero no taparán con mentiras la dramática realidad
argentina por más que tengan toda la prensa del país alineada al servicio de
ustedes. Como cristiano me presento ante Dios que murió ajusticiado, perdonando
a mis asesinos, y como argentino, derramo mi sangre por la causa del pueblo
humilde, por la justicia y la libertad de todos no sólo de minorías
privilegiadas. Espero que el pueblo conocerá un día esta carta y la proclama
revolucionaria en las que quedan nuestros ideales en forma intergiversable.

Juan
José Valle. Buenos Aires, 12 de junio de 1956 (síntesis).

 

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