Despertar Nacional

Archivo para junio, 2013

ARGENTINA Celebración del Día de la Bandera en Rosario: Palabras de la Presidenta de la Nación

Celebración del Día de la Bandera en Rosario: Palabras de la Presidenta de la Nación
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ, EN EL ACTO DE CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA BANDERA REALIZADO EN LA CIUDAD DE ROSARIO, PROVINCIA DE SANTA FE

Muchas gracias, muchas gracias a todos y a todas:
Señor Vicegobernador de la provincia de Santa Fe en ejercicio del Poder Ejecutivo; señora Intendenta de la ciudad de Rosario; a mis queridos jóvenes y a excombatientes de Malvinas, fueron ustedes, combatientes de Malvinas hace ya unos cuantos años igual que estos chicos que hoy agitan sus banderas, los que debieron ir a defender esa bandera que Belgrano recién nos mostraba de la bandera de los enemigos.
La verdad que me encuentro muy feliz de estar en Rosario, en este renovado homenaje a la Bandera Nacional, donde vemos el Monumento Nacional a la Bandera orgullo de todos los argentinos, frente a nuestro río en un día de sol maravilloso.
Yo la escuchaba recién atentamente a la señora Intendenta enumerar todos los logros de la ciudad. Y recordaba también cuando venía en el helicóptero, no de ahora, sino cuando lo acompañé por primera vez a él como presidente de la Nación a Rosario. También recordaba que, cuando aterrizábamos en el aeropuerto de Rosario y tomábamos el helicóptero y veníamos atravesando todo Rosario, divisábamos claramente, ya desde la salida de Rosario, solo, erguido el Monumento a la Bandera, era lo más alto y lo primero que uno veía cuando venía en helicóptero.
Diez años después que vengo, el Monumento prácticamente no se ve porque está ocultado por la infinidad de edificios maravillosos que se han levantado y que son el producto -usted no podrán desconocerlo- de un modelo económico, político, nacional. Porque…¿sabe qué pasa? No he venido a hacer campaña, por favor, pero bueno quiero explicarles también a los santafesinos, a los rosarinos y a los argentinos, que esa magnífica formulación de edificios que ha significado además que mucha gente ha ganado mucho dinero, que ha podido permitir dar trabajo a miles y miles de trabajadores de la construcción, de vendedores de materiales, de plomeros, de gasistas, de albañiles, de pintores, son producto de un modelo nacional, de un proyecto nacional.
Entonces creo que, si nos damos cuenta de eso, creo que si nos damos cuenta de eso y articulamos inteligentemente el esfuerzo nacional, provincial y municipal podemos potenciar aún más -es increíble los invito- yo sé que muy poca gente puede andar en helicóptero, pero algunos de los que han tenido o han hecho grandes fortunas tienen también helicópteros y pueden hacerlo.
Miren, no se ve el Monumento a la Bandera; desde que uno sale el río está cubierto de edificios modernísimos altísimos, lujosos, hermosos. ¿Y saben qué? Me encanta, me da mucha alegría que tanta gente haya podido progresar en estos años. Y que Rosario, aquella Rosario que algún medio de comunicación quiso mostrar en algún momento con falsedades, que la gente vivía de animales, hoy es una ciudad pujante, maravillosa que crece todos los días.
Yo vengo hoy a recordar acá junto a todos los argentinos, a ese gran hombre, a ese gran patriota que fue Manuel Belgrano, que como decía recién quien lo representaba en la ficción -en una muy buena ficción debo reconocerlo-, vio la necesidad de crear una bandera para identificar al pueblo argentino frente a los que eran sus enemigos. La necesidad de los símbolos como identidad nacional.
Contaba que pidió permiso al Triunvirato y el Triunvirato no le contestó. Es que desde Buenos Aires, desde ese modelo centralista, nunca contestaban las demandas populares y las necesidades del pueblo. Era necesario, precisamente. construir un modelo nacional, popular, federal, de reconstrucción nacional; ese Belgrano que tantas veces fue atacado, ignorado en aquellos tiempos contemporáneos. Hoy es un héroe, pero en aquel momento algunos lo tachaban de loco, de loco cuando decidió fundar la bandera y no le contestaron; cuando también le ordenaron, ante derrotas en Bolivia y en el Alto Perú, retirarse a Buenos Aires y donde él, que era un político que se hizo militar, pero era un político incorrecto afortunadamente, decidió desobedecer las órdenes y presentar batalla en Salta y Tucumán.
Si no hubiera sido por la desobediencia, si no hubiera sido por la valentía y el coraje para oponerse a lo que el establishment de la época le imponía, hoy tal vez estaríamos todavía con el yugo colonial y San Martín jamás hubiera podido cruzar los Andes para liberar a pueblos hermanos. La historia hay que contarla completa para entenderla. Hay que contarla completa, porque sino, corremos el riesgo de cometer nuevamente errores.
Y ustedes me dirán por qué hablamos de cometer errores. Y porque cualquiera tiene derecho a preguntarse, bueno, si hubo malos gobiernos los errores fueron de esos gobiernos. Podemos decirlo eso en tiempos de dictadura, en tiempos donde los argentinos no teníamos el derecho a votar y nos imponían el yugo de las dictaduras. Pero cuando los argentinos podemos votar y elegir libremente, al menos dos de nuestros poderes, el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, por ahora, no sea cosa que en algún momento venga una cautelar y no nos dejen votar presidente o legisladores. No sería extraño que nos dicten alguna cautelar y nos impidan votar legisladores o presidente. Si el presidente o los legisladores no son convenientes, pueden que lo hagan.
Por eso decía entonces que es necesario hacernos cargo también todos los argentinos de los distintos estamentos, dirigentes políticos, militantes, el ciudadano de a pie también. En democracia cuando hay la posibilidad de ejercer libremente el voto, la responsabilidad también de los gobiernos que tenemos es de cada uno de los 40 millones de argentinos.
Esto es importante porque es el ejercicio puro y profundo de la democracia, esta democracia que tanto nos costó construir y conseguir, pero que mucho más nos costó y nos va a costar profundizar. Porque sabemos que el acto de la democracia no es solamente el acto de votar. Es lo que viene después también. Es la posibilidad de legitimar a través de la acción de gobierno que se está gobernando realmente para todos los argentinos pero, por sobre todas las cosas, para aquellos sectores más vulnerables, para los que más necesitan y además en defensa de los intereses nacionales.
Y yo cuando venía para aquí me preguntaba…qué similitud…a mí me gusta mucho, saben qué, me gusta mucho la historia, primero porque me gusta y segundo porque creo que de ella se pueden aprender muchas cosas. Nunca se repite la historia, nunca la historia es igual, pero tiene enseñanzas y tiene resultados que uno puede asimilar y, fundamentalmente, aplicar a nuestra realidad cotidiana.
Y me preguntaba: ¿cuáles son los enemigos que enfrentó Belgrano? Eran potencias coloniales, grandes potencias que en aquel momento del desarrollo histórico mundial, lo hacía a través de un colonialismo que se practicaba fundamentalmente en el plano territorial, en el plano militar, en el plano de dominación estrictamente colonial con gobiernos impuestos desde las grandes metrópolis.
¿Y qué similitud tenemos entonces de aquellos gobiernos impuestos por las grandes metrópolis que se llevaban de aquí todo para el gran mundo desarrollado con este mundo contemporáneo? ¿Con qué enfrentaron Mariano Moreno, Belgrano, Castelli, Monteagudo? Primero, se hicieron militares, pero fundamentalmente con las ideas, con las ideas de desarrollar una independencia que no solamente era territorial, sino que además era económica, social y cultural.
Y digo hoy que hemos vivido los argentinos tantos momentos tan difíciles, ¿cuál es el modelo de dominio que se quiere tener sobre los países? Ya no es necesario mandar ejércitos, ya no es necesario poner gobiernos. En los países se encuentran dirigentes que se les…sin ningún tipo de problema y gobiernan en nombre de esos intereses traicionando los intereses del pueblo y de la patria.
Nos ha pasado, no quiero ser fiscal de nadie, algunos tal vez porque estaban convencidos de que ese era el modelo a seguir, porque estaban convencidos que los argentinos no valíamos la pena, no teníamos las suficientes capacidades o inteligencias. Yo me inclino porque ellos no tenían el suficiente coraje o valentía para hacer las cosas que tenían que hacer. Pero bueno, son visiones discutibles y opinables, como todas las visiones que uno tiene acerca de los grandes hechos históricos.
Lo que no es subjetivo, lo que es absolutamente objetivo, lo que es absolutamente cuantificable, lo que es absolutamente palpable y muchos en el cuero propio, fue el resultado de esas políticas de endeudamiento, de hambre, de falta de trabajo, de gente que se iba del país, de científicos que no tenían oportunidades y abandonaban la República Argentina, de universidades en la miseria, con profesores que ganaban dos mangos y con que nadie podía ingresar a la universidad porque no tenían ni para pagar el colectivo siquiera y entonces la universidad gratuita se transformaba solamente en un mito constitucional o en letra muerta de la Constitución.
¿Quiénes son hoy esos? Son los que desde los tribunales del exterior pretenden que le paguemos por afuera de lo que ordenamos en la reestructuración de la deuda y encuentran también aliados internos. Basta leer algunos diarios, basta escuchar algunas voces para darse cuenta que los personajes pueden cambiar, pero las metodologías y fundamentalmente aquellos que tienen colonizada la mente no cambian a través de los tiempos. Algunos simplemente por una cuestión cultural, algunos simplemente porque quieren diferenciarse de lo que parece demasiado nacional y popular, porque es un poco oscura la piel o porque los trabajadores o los obreros o porque algunas cosas, sin darse cuenta creo humildemente, que esa clase media potente argentina nació precisamente porque pudo haber fábricas y obreros que generaran hijos para la clase media y que después los obreros que venían atrás contrataran los servicios de esos profesionales y de esa clase media.
Por eso es importante la historia, por eso es importante recordar, y esas son las luchas y las batallas contemporáneas, de un mundo también decadente que se está cayendo.
Fíjense ustedes, a diferencia de nuestro país, de nuestra historia, cuando las monarquías parecía que caían bajo el yugo napoleónico en 1815 volvieron a restaurarse y prácticamente gobernaron por todo lo que seguía del siglo XIX, casi hasta la Primera Guerra Mundial.
Acá, no digo suerte, porque la verdad que al mundo le vaya mal no es ninguna suerte, pero a lo que le está yendo mal, es al modelo que impusieron aquí durante algún tiempo o que todavía algunos siguen añorando.
Claro que también es cierto que algunos pueden añorarlo porque en aquel tiempo se conseguía mano de obra barata para todo y para cualquier cosa en la República Argentina. Y hoy ya no, porque hay una dignidad a través del trabajo, de la Asignación Universal por Hijo, de la asignación por el embarazo, del Plan PRO.CRE.AR también, que permite que nuestras clases medias puedan acceder a la vivienda y los planes federales. Les resulta más difícil.
Ni qué hablar de los juicios de lesa humanidad con alguna gente comprometida, no solamente, porque hasta en eso también hubo simplificación, reduccionismo y yo creo que ocultamiento adrede para que únicamente aparecieran como responsables de lo que había pasado los uniformados. Pero atrás de los uniformados, estaban los que los empujaron para que pasaran las cosas que pasaron en el país y fueron los que estaban atrás los que se quedaron con todo lo económico, no los uniformados. Eso también hay que decirlo con todas las letras.
Veo de aquí pañuelos blancos y de HIJOS, 35 años esperando justicia. Gracias a nadie, ustedes se lo ganaron con la lucha inclaudicable, pidiendo siempre justicia y aplicación de la ley y la Constitución.
Por eso, al recordar a Belgrano hay que recordarlo contextualizado también en nuestra época. Y yo les pregunto: si Manuel Belgrano viviera, si hoy estuviera aquí con nosotros, ¿con quién creen que estaría Manuel Belgrano? ¿A quién apoyaría Manuel Belgrano? Ese hombre de la industria nacional, ese hombre que hablaba del comercio, ese hombre que hablaba de los pueblos originarios. Hay que hacerse esa pregunta y les puedo asegurar que no te equivocas.
Yo siempre digo, cuando veo a las Madres, a las Abuelas, a los HIJOS, junto a nosotros, cuando voy a visitar una fábrica y veo a los trabajadores, jóvenes en su gran mayoría, tal vez muchos en su primer trabajo junto a nosotros, cuando voy a las universidades a inaugurar las nuevas universidades, más de 9 universidades inauguradas y refaccionadas muchas de ellas…hoy hay 48 universidades, no hay una sola universidad que no haya tenido inversión en infraestructura, cuando veo los salarios de los docentes, de los no docentes, cuando veo el aumento de la matrícula estudiantil, cuando vine hace poco a Rosario, bah, no hace tan poco, hará ya más de un año y pico, a inaugurar ese laboratorio que no me acuerdo el nombre pero era muy moderno y me contaban –IBR, acá me dice el Chivo- y me acuerdo, tal vez esté acá entre la gente, uno de los científicos del CONICET me decía “sabe, doctora, cuando llovía teníamos que investigar y trabajar poniéndonos las botas porque se inundaba el sótano donde teníamos todos los materiales y las maquinarias y teníamos que ponernos botas como si estuviéramos en medio de la lluvia del campo y ahora mire el laboratorio que tenemos”.
Hemos inaugurado infinidad de obras, de facultades, de laboratorios, han retornado ya 1.000 científicos al país y queremos seguir trabajando para que otros argentinos vuelvan a encontrar en su patria la posibilidad de ser.
Todas estas libertades que hemos conquistado, porque el trabajo es libertad, tener trabajo es tener libertad; tener salario digno, es tener libertad; tener educación, es tener libertad; tener la posibilidad de que tu hijo vaya a la escuela, bien vestido, bien comido, bien dormido, es libertad también. Esa es la verdadera libertad. Por esa pelearon Moreno, Belgrano, San Martín, Rosas, Yrigoyen, Perón, tantos argentinos, Eva, nuestra inolvidable, que ya no nos pertenece, es de todos los argentinos. Y todavía nos falta conquistar más libertades, todavía nos quedan vergüenzas, todavía tenemos cosas que lograr, sobre todo, desde aquí, de Santa Fe.
Creo que todos saben que ayer estuve también ante otro hecho histórico. Yo soy una agradecida a Dios y a la vida. Ayer me tocó presidir el homenaje, el cumpleaños de los 400 años de la Universidad Nacional de Córdoba donde se forjó la reforma de 1918, verdadero hito en la historia, no solamente argentina, sino Latinoamericana.
Y si alguno me escuchó, me habrán escuchado leer algunas de las páginas del manifiesto del 18, de esos estudiantes, de esa juventud maravillosa que peleaba por el derecho a la libre cátedra, opinar, a la libertad, en contra de los cenáculos, de las aristocracias y las castas, lucha que comenzó allí y que luego se expandió como una chispa en la pradera. También llegó a mi vieja y querida Universidad Nacional de La Plata.
Yo leí anoche una parte de ese manifiesto y después, cuando volvía en el avión, seguí leyendo otras partes que no había leído en el acto, pero que me parece que es pertinente que recordemos.
Esto sucedió en 1918: un joven Deodoro Roca fue el que lo hizo y fueron varios los que lo firmaron, pero él fue el redactor. Siempre hay uno que escribe, es así en todas partes, después los demás leen, corrigen, agregan, pero siempre hay uno que escribe.
Y fíjense, quiero leerles tres o cuatro frases que no leí ayer. Escuchen atentamente por favor y luego les voy a proponer un cambio, como una suerte de juego. Decía Deodoro Roca: “Las universidades han llegado a ser así fiel reflejo de estas sociedades decadentes que se empeñan en ofrecer el triste espectáculo de una inmovilidad senil –senil de viejo-“. Decía también: “Nuestro régimen universitario, aún el más reciente, es anacrónico, está fundado sobre una especie de derecho divino, el derecho divino del profesorado universitario”. Fíjense. “Ahora advertimos que la reciente reforma, sinceramente liberal, aportada a la Universidad de Córdoba por el doctor José Matienzo, no ha inaugurado una democracia universitaria, ha sancionado el predominio de una casta de profesores”.
Claro, uno ve las universidades modernas, uno ve las universidades de hoy, con libertad, con participación y dice “¿Pero esto pasaba en el 18?”. Sí, esto pasaba en 1918 en las universidades argentinas que hoy son ejemplo de democracia.
Y miren esta última frase y no quiero molestarlos más: “No se reformaban ni planes ni reglamentos –decía Deodoro Roca- por temor de que alguien en los cambios pudiera perder su emplea. La consigna de ‘hoy para ti, mañana para mí’ corría de boca en boca y asumía la preeminencia de estatuto universitario”.
Yo les propongo…el juego es claro: saquen profesores universitarios, saquen universidades o sistema universitario, pongan algún poder que es el tercer poder después del Poder Ejecutivo y en lugar de profesores, jueces, y la verdad que Deodoro Roca merecería estar acá hoy junto a nosotros.
¿Con quién creen que estaría? Que estaría con Belgrano, con San Martín, con Yrigoyen, con nosotros también. ¿Saben por qué? Porque no hay nada más importante que una sociedad democrática, pero una sociedad democrática en serio, donde la ley es pareja para todos, donde la igualdad, consagrada por la Constitución no es letra muerta, sino que da lo mismo llamarse Pérez que algún apellido ilustre. Pero todos sabemos que todavía, por lo menos, en algún sector de las instituciones, esto no es así.
Y llegaba aquí también y leía un diario, una contratapa de un diario de la Capital, que también se edita aquí en Rosario, con el nombre especial de la ciudad de Rosario, un gran escritor, un escritor que muchas veces no está de acuerdo con nosotros y es bueno que así sea porque ayuda a tener mejores ideas y a contradecir las propias y pensar que a lo mejor tiene razón. Y la verdad que este escritor, que no es abogado, este escritor que no es académico nombrado por la Academia del Derecho, que es simplemente un observador crítico, un observar yo diría que imparcial porque tiene posturas muy independientes, decía que ha aparecido en la República Argentina, contrariando a todo el sistema constitucional argentino, un derecho de veto que solamente en la Constitución le reconoce al Poder Ejecutivo y que hoy ya se ha trasladado al Poder Judicial que veta las leyes que hacen legisladores, presidentes.
La verdad que cuando hablan de tanta reforma constitucional, que reelección, que no reelección, la verdad que en el 2015 yo quiero ser jueza. La verdad es esa: yo en el 2015 quiero ser jueza. ¿Para qué presidenta? Pero no jueza de la Corte tampoco, apenas de primera instancia, una jueza federal por ahí perdida, o nacional y correccional, para que pueda tener simplemente una lapicera, un papel, una cautelar, firmar ¡y qué me importa lo que vota la gente, qué me importan los diputados, qué me importan los senadores, qué me importa el Presidente, si voy y le tumbo todo! Esta es la verdad. Así que, ya saben, “Cristina jueza 2015”.
Porque la verdad que hay que tomarlo con humor. Pero piénsenlo bien, porque además, si sos juez, no pagas impuesto a las ganancias, no hacés declaraciones juradas, nadie te conoce, viajas cuando querés y a dónde querés sin poder explicar nada de cómo viajás, cómo tenés y dónde vivís. Las ventajas son innumerables, así que, los que estén pensando en ser legisladores, senadores, gobernadores o intendentes, les recomiendo que replanteen sus ambiciones por algo más cómodo y seguro por favor, y donde además nadie te critica porque nadie te conoce. Lo único que tenés que hacer es encontrar algún gil que sea presidente para que junte la guita que te pague los sueldos, para que te haga los edificios, para que mantenga al pueblo y para que no pase lo que pasó en el 2001. Eso es lo que hay que hacer, la verdad. Así que, bueno…
La verdad que sí, he aprendido a utilizar el humor y la alegría como el remedio más potente contra las heridas y los dolores que algunos que te infligen, o contra los daños que algunos creen que te causan, como si fueran daños a una persona y no a un sistema, como si fueran daños a un modelo democrático. ¿Porque saben qué? Es tan maravilloso querer en serio que la voluntad popular está por sobre cualquier otro poder y que el derecho a votar….Me cuesta que en este siglo XXI, en este tercer centenario de la República, estén impidiendo a los argentinos votar.
Por eso digo que más temprano que tarde, vamos a lograrlo, porque es un compromiso de democratizar a los tres poderes del Estado, no para este gobierno ni para el que viene, ni para el de ayer, es para la historia, es para todos ustedes, para que cuando sus hijos o ustedes se sienten frente a un juez sepan que ese juez está controlado también, porque ustedes votaron y por lo tanto su vida, su patrimonio y su libertad no están sujetos al antojo mediático de las grandes corporaciones o al poder de los que solamente tienen dinero y entonces pueden imponer criterios, sentencias y tantas otras cosas más.
En realidad, no es cargar las tintas sobre esto, sino también entender qué pasó. ¿Y saben qué pasó? Que nosotros, desde los propios partidos políticos, más a la derecha, más a la izquierda, más al centro, no importa, hablo de los partidos políticos, esos consagrados en el artículo 38 como los únicos representantes institucionales del pueblo. No fue una introducción que hiciéramos nosotros los peronistas, la impulsó la figura del doctor Alfonsín que quería consagrar, él era un obsesivo del sistema de partidos políticos en la República Argentina, y consagró esa representación que toda representación popular se debe canalizar a través de los partidos políticos, y lo que es más importante, el artículo número 1 de nuestra Constitución que establece desde 1853 en adelante, el sistema representativo, republicano y federal.
Y lo digo con mucha tranquilidad, con mucha serenidad, porque hemos hecho mucho, hemos hecho muchas cosas y la verdad que durante décadas no de ahora, yo creo que del año 30, o del 40 y pico o del 50 y pico cambiaban gobiernos, dictaduras, democracias, echaban presidentes, cerraban el Congreso y había un sector que siempre permanecía cristalizado y en estamento. Eso también es parte de la historia. Sería insensato y también no sería cierto, sería ingrato cargar todas las tintas sobre esta actualidad o sobre las autoridades actuales. Pero qué oportunidad se han perdido de encabezar un proceso de cambio como el que empezó Néstor Kirchner en el año 2003, qué oportunidad perdida; oportunidad perdida para la democracia y las instituciones.
Yo espero, porque siempre hay tiempo para cambiar, siempre hay tiempo para elegir, siempre hay tiempo para decidir ser un poco mejor; no el mejor, no hay nadie perfecto, no hay nadie que pueda decir yo soy el mejor, yo soy la mejor.
Ahora bajo y me vas a conocer en la vida real, pero esperá un cachito que todavía tengo que decir algunas cosas de la vida real.
Pero bueno, no quiero extenderme demasiado y decirles a todos los argentinos, a todos y a todas las argentinas, 40 millones que tengo que gobernar, que la carga es pesada y es difícil, y sé también que me la van a querer hacer todavía más difícil.
Porque cuando uno toca determinadas corporaciones, cuando uno toca determinados poderes, enseguida viene el vuelto. No importa, si mi rol en la historia es haber abierto el debate por una Justicia democrática, por una Justicia legítima y mejor en la República Argentina, estoy dispuesta a aguantar todo lo que se me venga encima, como siempre lo he hecho en la vida. No tengo miedo, no tengo temores.
Mi compromiso es con la historia, con el pueblo y, fundamentalmente, con la memoria de aquellos que dieron su vida para vivir en una Argentina mejor. Mi compromiso es con Belgrano, es con Moreno, es con San Martín, es con Rosas, con Yrigoyen, es con Perón, es con Eva, es con los más de 30 mil desaparecidos en la República Argentina, con los millones y millones de trabajadores que se quedaron sin trabajo, con los pibes que vieron fracasar a sus padres sin trabajo, es también por lograr una Justicia que de verdadera seguridad a los argentinos.
Quiero decirles también que parte de los problemas terribles de seguridad que tenemos en el país, desde el narcotráfico, desde la violencia, desde la trata, también tiene que ver con la Justicia. No hay buena seguridad sin buena justicia, y nadie mejor que ustedes en Rosario para saberlo.
Por eso, no es solamente una cuestión institucional, es la vida de nuestros pibes, es la vida de nuestros hijos, de poder salir a la calle con tranquilidad y que no haya alguien vendiéndole cualquier porquería, y que los que saben que venden cualquier porquería no hagan nada o tengan complicidades también. ¿O qué se creen que soy estúpida, que no me doy cuenta? Y esto atraviesa a todos: Fuerzas de Seguridad, Justicia.
Entonces, no se trata solamente de una disputa o una cuestión de carácter constitucional, no es una cuestión de derecho institucional. Es simplemente el derecho a tener una vida mejor por parte de los 40 millones de argentinos y por eso me voy a seguir jugando como lo hice toda mi vida.
Gracias Rosario, gracias Santa Fe. ¡Feliz Día de la Bandera! ¡Viva la Patria, viva la Patria, viva la Patria, viva Argentina!
Gracias. (APLAUSOS)

ARGENTINA “La voluntad popular está por encima de cualquier poder”, remarcó la Presidenta en Rosario

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Jueves, 20 de Junio de 2013
“La voluntad popular está por encima de cualquier poder”, remarcó la Presidenta en Rosario

Durante la celebración por el Día de la Bandera en Rosario, la presidenta Cristina Fernández destacó la lucha de patriotas como Manuel Belgrano y consideró que en la actualidad “tener trabajo, tener salario digno, tener educación es tener libertad”. La Jefa de Estado fustigó el fallo contra la reforma del Consejo de la Magistratura, al señalar que “cuesta creer que en el Siglo XXI estén impidiendo a los argentinos votar”. Pero reiteró que “más temprano que tarde, vamos a democratizar a todos los poderes del Estado”.
Crecimiento de Rosario y de la Nación
La presidenta Cristina Fernández recordó que cuando acompañaba al ex presidente Néstor Kirchner a la ciudad de Rosario en 2003, desde el helicóptero sólo se divisaba “erguido el Monumento a la Bandera”. Remarcó que diez años después, “el monumento está ocultado por la infinidad de maravillosos edificios, que son el producto de un modelo nacional y popular”.
Sostuvo que “esa magnífica formulación de edificios, ha significado que mucha gente ha ganado mucho dinero, que ha permitido darle trabajo a miles de obreros de la construcción” y recalcó que “son producto de un proyecto nacional y popular”. “Si nos damos cuenta de eso y articulamos inteligentemente el esfuerzo nacional, provincial y municipal, podemos crecer mucho más”, consideró.
La Jefa de Estado afirmó que “aquella Rosario que algún medio de comunicación mostró con falsedades, hoy es una ciudad pujante que crece todos los días”.
El recuerdo de Belgrano
La Primera Mandataria destacó la decisión de “recordar a ese gran hombre, ese gran patriota, que fue Manuel Belgrano”. Sostuvo que el creador del estandarte nacional “vio la necesidad de crear una bandera para identificar al pueblo argentino, frente a lo que eran sus enemigos”.
Rememoró que fue a contramano de las decisiones del gobierno de la época, ya que “desde Buenos Aires, ese modelo centralista, nunca contemplaban las necesidades del pueblo”.
Cristina Fernández afirmó que “ese Belgrano fue atacado en esos momentos. Hoy es un héroe, pero en ese momento lo tachaban de loco”. Entre sus decisiones polémicas recordó “cuando creó la bandera que no le ordenaron. Cuando le ordenaron retirarse a Córdoba y luego a Buenos Aires, pero él que era un hombre incorrecto, decidió desobedecer las órdenes, y plantó batalla en Salta y Tucumán”.
“Si no hubiera sido por la desobediencia a lo que le ordenaba el establishment de la época, tal vez todavía estaríamos con el yugo colonial”, opinó. Y remarcó que “la historia hay que contarla completa, sino estamos condenados a repetir errores”.
Profundización de la democracia
En ese sentido, sostuvo que “cuando los argentinos podemos votar y elegir libremente a nuestros representantes, la responsabilidad de los gobiernos que tenemos es de cada uno de 40 millones de habitantes, es el ejercicio puro de la democracia”. Aunque, seguidamente, advirtió que “nos costó conseguir la democracia, pero mucho más nos va a contar profundizarla”.
También resaltó la importancia de tener la “posibilidad de legitimar a través de la acción de gobierno que ese está gobernando para todos los argentinos pero mucho más para los sectores vulnerables que más lo necesitan, y en defensa de los intereses nacionales”.
Luego, comparó los enemigos que debió enfrentar en su momento Manuel Belgrano, con los enemigos actuales de la Patria. “Los enemigos que enfrentó Belgrano eran grandes potencias coloniales, y en aquel momento lo hacían en el plano territorial, militar, y de dominación. Eran gobierno que se llevaban de aquí todo para las metrópolis”.
Hoy, señaló, los enemigos de la patria intentan una dominación económica, social y cultural.
“Ya no es necesario mandar ejércitos, ni poner gobiernos en los países, porque en ellos se encuentran dirigentes que defienden esos intereses traicionando los intereses de la patria”, expresó. “Lo que no es subjetivo, lo que es absolutamente objetivo, cuantificable y palpable, es que el resultado de esas políticas de endeudamiento, de hambre, de falta de trabajo, de gente que se iba del país”.
“Son lo que dentro de los tribunales del exterior pretenden que le paguemos por afuera de los ordenamos en la reestructuración de la deuda y encuentra aliados internos”, advirtió, para agregar en seguida: “basta con leer algunos diarios y escuchar algunas voces para darse cuenta que los personajes pueden cambiar, pero aquellos que tienen colonizada la mente no cambian”.
La debacle del neoliberalismo global
La Presidenta señaló que en el siglo XIX, “Cuando las monarquías parecía que caían por el yugo napoleónico, lograron restaurarse y gobernar hasta la primera guerra mundial”. En ese sentido, marcó un paralelismo con la caída a nivel global del modelo neoliberal impuesto en las últimas décadas del siglo XX.
Pese a ello, puntualizó que a ese modelo “algunos lo extrañan porque en aquella época había mano de obra barata en la Argentina”. “Hoy no, porque hay asignación universal por hijo, les resulta más difícil”, señaló.
Derechos humanos, educación y ciencia
La Jefa de Estado destacó los juicios contra los autores de crímenes de lesa humanidad. Sostuvo que detrás de los uniformados durante la última dictadura “estaban los que los empujaron para que pasaran lo que pasó en el país, y fueron los que estaban atrás los que se quedaron con todo lo económico, no los uniformados, eso también hay que decirlo”.
A continuación, Cristina Fernández se preguntó: “Si Manuel Belgrano viviera, ¿con quién creen que estaría, a quien creen que apoyaría? Ese hombre de la industria nacional, ese hombre del comercio, ese hombre que hablaba de los pueblos originarios”.
Enumeró su orgullo cuando ve “a las madres, a los abuelos, a los hijos”, cuando va a una fábrica y habla “con los trabajadores, jóvenes en su mayoría”, cuando va a “inaugurar las nuevas universidades, más de nueve universidades inauguradas y 48 refaccionadas”, cuando ve “los salarios de los docentes, el aumento de la matrícula estudiantil”.
Señaló que ahora el país tiene “laboratorios, han regresado mil científicos, y queremos trabajar para que otros encuentren en su patria el lugar para ser”.
Y afirmó: “Tener trabajo es tener libertad, tener salario digno es tener libertad, tener educación es tener libertad, tener la posibilidad de que tu hijo vaya a la escuela bien vestido, bien comido, esa es la verdadera libertad”. “Por eso pelearon Belgrano, Moreno, San Martín, Rosas, Yrigoyen, Perón, Eva”, enfatizó.
Reforma universitaria y reforma judicial
La Primera Mandataria comentó que ayer presidió “el homenaje de los 400 años de la Universidad Nacional de Córdoba, donde se forjó la reforma universitaria del 18, verdadero hito en la historia de la educación no solo argentina sino latinoamericana”. Sostuvo que “esa juventud maravillosa peleaba a favor de la libertad de cátedra, a estudiar, a opinar, en contra de los cenáculos”.
A continuación, leyó parte del manifiesto firmado por los reformistas y redactado por Deodoro Roca, en los que se criticaba los puestos universitarios hereditarios. “Yo les propongo que saquen universidades y profesores, y pongan jueces, y Deodoro Roca merecería estar aquí con nosotros”, sentenció.
Cristina Fernández consideró que “no hay nada mejor que una sociedad democrática, donde la ley es pareja para todos”. “Todos sabemos que todavía por lo menos en algún sector de las instituciones esto todavía no es así”, aseguró.
Democratización de la Justicia
Por otra parte, elogió el artículo escrito hoy por Mempho Giardinelli en el diario Página 12, donde sostiene en virtud de los últimos fallos judiciales que rechazan la democratización de la justicia se puede afirmar que el derecho de veto, que la Constitución nacional guarda con exclusividad para el Poder Ejecutivo, hoy se ha trasladado al Poder Judicial.
Por eso, ironizó: “En 2015 quiero ser jueza”. “¿Para qué ser Presidenta? El poder se tiene siendo jueza, apenas de primera instancia, con simplemente una lapicera, un papel, una cautelar y firmar. Y qué me importa lo que vota la gente, que me importan los diputados, los senadores o el presidente”, expresó. En seguida, aclaró: “He aprendido a utilizar el humor y la alegría como el remedio más potente contra los heridas y los dolores”.
Para la Jefa de Estado, “es tan maravilloso tener el criterio que la voluntad popular está por encima de cualquier poder que me cuesta creer que en el Siglo XXI estén impidiendo a los argentinos votar”. “Por eso digo que, más temprano que tarde, vamos a democratizar a todos los poderes del Estado”, aseveró.
Cristina Fernández defendió el proyecto de democratización de la justicia al señalar que el mismo permitiría saber a las personas que, “cuando se sienten ante un juez, éste está controlado, y no está sujeto al acoso mediático de las grande corporaciones o al dinero que quienes pueden imponer sentencias”.
Y lamentó que algunos representantes del Poder Judicial hayan perdido la oportunidad “de encabezar un proceso de cambio como el que encabezó Néstor Kirchner en 2003”.
Compromiso con la historia y el pueblo
Por otra parte, afirmó que “la carga es pesada y es difícil, y sé que me la van a querer hacer todavía mucho más difícil, porque cuando uno toca determinados poderes, en seguida viene el vuelto; pero sé también que si mi rol en la historia es haber abierto el debate por una justicia democrática y mejor en la República Argentina, estoy dispuesta aguantar todo lo que se me venga encima”.
“No tengo miedo, mi compromiso es la con la historia y el pueblo, y con aquellos que dieron la vida para tener una Argentina mejor”, aseguró, para agregar en seguida: “Mi compromiso es con Belgrano, con Moreno, con San Martin, con Rosas, con Yrigoyen, con Perón, con Eva, con los 30 mil detenidos desaparecidos, con los millones y millones de trabajadores que se quedaron sin trabajo, con los pibes”, manifestó la Mandataria.
Asimismo, consideró que una mejor justicia implicaría “una verdadera seguridad para los argentinos y argentinas” porque “parte de los problemas terribles de seguridad que tenemos en el país, desde el narcotráfico, la violencia y la trata, tienen que ver con la justicia”.
“No es una cuestión de derecho institucional, es el derecho a tener una vida mejor por parte de los 40 millones de argentinos y por eso me voy a seguir jugando como lo hice toda mi vida”, concluyó Cristina Fernández.

ARGENTINA Celebración de los 400 años de la Universidad Nacional de Córdoba

Celebración de los 400 años de la Universidad Nacional de Córdoba
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ CON MOTIVO DE LA CELEBRACIÓN DE LOS 400 AÑOS DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA, DESDE DICHA PROVINCIA.
Gracias, muchas gracias, muy buenas tardes a todos y a todas; señor rector de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC); señora vicegobernador de la provincia de Córdoba; señor intendente de la Ciudad de Córdoba; señores rectores; rectoras de las distintas universidades argentinas; ex rectores y ex rectoras de esta querida UNC; gracias Carolina por acompañarnos y a toda Córdoba, hola Córdoba, cómo están: la verdad que tengo que empezar agradeciendo, darles las gracias de poder participar en este hecho histórico.
Miren, cuando yo tenía la edad de ustedes, cuando era una estudiante universitaria, allá en la Universidad Nacional de La Plata, que no tiene 400 años, pero ya tiene más de 100, es la tercera universidad más antigua del país, después de Córdoba, UBA, La Plata, les puedo asegurar que siendo estudiante de esa universidad, donde conocí a mi compañero de toda la vida, mi compañero de vida y de militancia, la verdad que nunca soñé que iba a participar – como Presidenta de la Nación argentina –en la conmemoración de los 400 años de esta querida Universidad Nacional de Córdoba, señera en Latinoamérica.
Son muchas las cosas que podemos hablar, recién lo veíamos en el video, de esta década ganada para todos los argentinos, y cuando digo todos no podían estar ausente – por supuesto – los universitarios. Fíjense que en todas las épocas de clausura democrática o de exclusión social, aún en etapas donde los argentinos podíamos votar, ustedes – los universitarios, como los trabajadores, como los científicos, como los intelectuales – tampoco eran tenidos en cuenta.
Por eso es bueno reflexionar y saber que ser universitario más que un privilegio es un deber de compromiso con el pueblo, con aquellos que tal vez nunca podrán acceder a la universidad y nosotros, muchos de nosotros, hijos de trabajadores, que tuvimos la suerte de acceder gracias a la universidad pública y gratuita a los estudios superiores tenemos que tener un compromiso superior al de cualquier otro ciudadano para devolver parte de lo que la Nación y la Patria nos dieron. (APLAUSOS).
Por eso, desde el año 2003, pusimos especial énfasis en la educación en todos sus niveles. Lo recuerdo el día 27 de mayo partiendo para Entre Ríos, con el ministro de Educación, de entonces, para levantar la huelga docente de meses, porque los docentes no cobraban sus salarios y luego dedicarnos con énfasis no solamente a recuperar el sistema universitario, a mejorar su presupuesto, a lograr una infraestructura, como la que recién veíamos en el video, sino también a volver a dignificar a todo el sector, que yo considero uno de los pilares fundamentales en la reconstrucción de la capacidad de una Nación, donde el conocimiento y el saber deben ocupar, sí, un lugar de mucha importancia.
Y tal vez como en pocos lugares se pueda ejemplificar la historia, nuestra historia argentina, como en esta Universidad Nacional de Córdoba y en estos 400 años de historia. Historia que empezó casi como un privilegio, historia que empezó en una universidad fundada desde lo religioso, en una universidad que allá por 1613, contaba con 50 alumnos, y que hoy cuenta con más de 120.000, lo que la ha convertido en una verdadera universidad masiva. (APLAUSOS).
También recordar, en un día como hoy, en un día muy especial, lo qué significó la reforma del 18, lo qué significaron esos jóvenes – y permítanme, sin excluir a ningún sector – recordar a esos jóvenes, como Deodoro Roca, que hiciera ese magnífico manifiesto.
Yo quiero leer una parte, sobre todo porque no vivimos en un globo de cristal, vivimos en una sociedad con demandas, en una sociedad que ha incorporado derechos, que demanda cada día mayores libertades y mayores reformas, mayor incorporación y mayor inclusión, más gente que vote. ¿Cómo nació esa reforma del 18? Para crear la libertad de cátedra, porque las cátedras eran hereditarias. Parece mentira, pero se heredaban las cátedras, eran eternos y además cuando se morían lo heredaba alguien. No podían elegir tampoco los estudiantes, nació como un reclamo de poder participar en el gobierno de la universidad por parte de miles de jóvenes, que comenzó aquí, y también se extendió a lo largo y a lo ancho del país. Nación también en el barrio de Clínicas, como el Cordobazo, y nada es casualidad. (APLAUSOS). También se extendió a la Universidad Nacional de La Plata; jóvenes como Deodoro Roca, de 28 años, algunos que por ahí escucho que andan enojados con los jóvenes, no digo que todos los cambios los hayan hecho los jóvenes, pero no conozco ningún cambio donde no estén todos los jóvenes. (APLAUSOS). Esto es la ley de la vida, es la ley de la biología. Así que no se enojen con los jóvenes, al contrario, yo tengo 60 años y cuando estoy rodeada de pibes me siento de 15 otra vez. (APLAUSOS). Así que gracias, gracias.
Quiero leerles lo que decía Deodoro Roca, de apenas 28 años…Gracias, ¡Cristina corazón! Y vos, ¿cómo te llamás, linda? Vos sos el corazón de la Patria que viene. Decía Deodoro Roca, en ese manifiesto: “hombres de una república libre, acabamos de romper la última cadena, que en pleno siglo XX nos ataba a la antigua dominación monárquica y monástica”. Monárquica, aristocrática, de pocos (eso lo digo yo, no lo dijo Deodoro). “Hemos resuelto llamar a todas las cosas por el nombre que tienen (…)”, que maravilla…”hemos resuelto llamar a las cosas por el nombre que tienen”, pobre Deodoro cómo no iba a tener problemas, cada vez que llamás a las cosas por su nombre siempre tenés problemas. (APLAUSOS). “Córdoba – seguía diciendo Deodoro – se redime, desde hoy contamos para el país una vergüenza menos y una libertad más (…)” que maravilla, porque cuando tenés menos libertad tenés que tener más vergüenza, por lo menos debieran tenerla los que nos quieren recortar a los argentinos algunas libertades. (APLAUSOS). “Los dolores que quedan son las libertades que faltan”… nos quedan todavía dolores. Ayer, nos dieron algún dolor, pero nos vamos a curar porque tenemos muchos remedios, buenos farmacéuticos, inyecciones y antibióticos también. (APLAUSOS).
Los dolores que quedan, son las libertades que faltan. Creemos no equivocarnos, la resonancia del corazón nos lo advierten.
Estamos pisando sobre una revolución, estamos viviendo una hora americana. La única puerta que nos queda abierta, la esperanza es el destino heroico de la juventud.
La juventud ya lo pide, exige que se le reconozca el derecho de exteriorizar ese pensamiento propio y los cuerpos universitarios por medio de sus representantes. Está cansada de soportar a los tiranos; si ha sido capaz de realizar la revolución de las conciencias, no puede desconocérsele la capacidad de intervenir en el gobierno de su propia casa.
Esto pasaba aquí, donde hoy estamos parados en 1918. La libertad de cátedra, la participación en el gobierno de la universidad.
Después vino la lucha de la gratuidad que consagró el peronismo también allá por 1949 y que consagramos los constituyentes también en aquella Universidad de Santa Fe, aquí en frente, en la Constitución del 94. Y las luchas que se han llevado en este país.
Por eso digo que aquellos que pretenden parar reformas, que aquellos que no quieren dejar votar al pueblo para que intervengan la soberanía popular, la voluntad popular que es la causa fundamental. Porque estos jóvenes que hicieron la reforma universitaria y que después también derribaron tiranos en el Cordobazo, cuando obreros y estudiantes juntos combatieron a los tiranos, son la fuerza de la historia y la historia es indetenible.
Aquellos que creen que pueden, a través de alguna resolución impedir el crecimiento y el avance de la democracia, sepan que solo lo podrán hacer por un tiempo, porque nunca ninguna sociedad toleró ni aceptó durante mucho tiempo que se le impida ejercer sus derechos de elegir a los órganos políticos que marca la Constitución Nacional.
Por eso, cuando ayer alguien me decía que estaba triste, yo le dije “dejá la tristeza para mirar una telenovela o una película; nosotros los militantes nunca tenemos que estar tristes”. Los militantes tenemos que estar alegres y preparados para la próxima batalla, porque la única batalla que se pierde, es la que no se da. Y vamos a seguir dando todas y cada una de las batallas que hemos dado en esta democracia en estos 10 años.
Yo me pregunto –y esto atraviesa la historia de todos los partidos políticos- ¿cuánto le costó a Leandro N. Alem, a Hipólito Yrigoyen lograr la Ley Sáenz Peña para el sufragio universal? ¿Cuánto tiempo estuvieron las mujeres sufragistas y después Evita para lograr el voto femenino? ¿Cuánto esperaron hombres y mujeres para poder tener sus plenos derechos como el resto de los argentinos cuando votamos el matrimonio igualitario? ¿Cuánto tiempo también -y se los digo como testigo de época- estuvimos los argentinos sin votar y finalmente tuvimos una democracia plena? ¿Y cuánto –de aquí diviso varios pañuelos blancos de HIJOS- tiempo hijos de detenidos desaparecidos, Madres, Abuelas, Nietos esperaron por justicia? Más de 35 años. La Historia no reconoce los años, reconoce los resultados y los logros.
Por eso, más temprano que tarde, los argentinos van a poder votar democráticamente a todos los órganos políticos de la Constitución argentina.
Yo les digo que tal vez, haya pocos mejores lugares donde dar estos debates que aquí en estos ámbitos. En estos ámbitos que se han caracterizado por la libertad de pensamiento; en estos ámbitos donde todo se discute porque todo está sometido a discusión. Aquí, en la Universidad, en donde nos preparamos como cuadros de la Nación para darle a su compatriota los mejores servicios, no solamente desde los técnico o de lo científico, los mejores servicios también creando una sociedad más democrática, más abierta, sin claustros cerrados, donde no se conocen las caras, donde no se conocen los nombres, donde también solamente se ingresa porque se es amigo de uno o de otro.
Esto también formó parte de la discusión del 18 dentro de la universidad. Y esto también debe formar parte del conjunto de la sociedad hoy cuando lo discutimos.
Y yo quiero decirle a esta Córdoba maravillosa, a esta Córdoba que supo generar dirigentes de las tallas de Agustín Tosco, de Atilio López, dirigentes como Sabatini, esta Córdoba que todos los argentinos la conocíamos como “la Docta”, porque era principalmente un lugar de conocimiento, un lugar de cultura, de generación de ideas, de pensamientos y de corrientes.
Esto es lo que tiene que volver a ser Córdoba. Yo sueño con esa Córdoba, yo vengo de una ciudad también como La Plata, la ciudad universitaria.
Yo quiero volver a recuperar para mi país, para Córdoba, para mi ciudad ese lugar de honor que teníamos donde generábamos usinas de científicos, de intelectuales, de conocimiento donde nos sentíamos orgullosos de pertenecer y de ser la identidad, el orgullo, pero no el orgullo de lo material, no el orgullo del que más tiene, sino del que más aprende, del que más ayuda, del que más sabe, del que más conoce, del que más puede generar para el otro.
Esos fueron los hombres que marcaron la historia y yo quiero que Córdoba vuelva a marcar el paso de la historia como lo hizo también cuando era muy joven.
Porque saben qué pasa: los años que pasaron, esa dictadura terrible del 76, luego lo que sucedió con democracias acotadas, con amenazas, con la impotencia, no importa si porque no podés, porque no sabés o porque no querés, no importa, no quiero convertirme en fiscal. Simplemente por entender el proceso histórico para saber por qué pudieron convencernos que el Estado no servía para nada. Qué fue lo que pasó, que pudieron convencernos que los argentinos no valíamos nada; qué pasó que pudieron decirles a industriales argentinos que era mejor ir a producir a Brasil que producir en la Argentina y lo decían funcionarios de nuestros propios gobiernos y me hago cargo de lo que digo, como siempre me he hecho cargo de todo. Qué fue lo que nos pasó.
No hay que acusar a nadie; simplemente no es que…
Miren, los que descalifican, agravian es porque no tienen nada que contar de sí mismos. Nosotros tenemos tantas cosas para contar de nuestro Gobierno, de nuestras políticas.
Yo no vengo a agraviar ni a criticar a nadie, para nada, al contrario. Yo solo quiero que Córdoba vuelva a ser lo que alguna fue, como también quiero que mi país, la República Argentina, vuelva a ser lo que alguna fue.
Estamos poniendo todo, todo lo que tenemos y más también; a algunos se le fue la vida de tanto poner.
Pero yo les quiero decir a todos que fortalecer, cuando hoy venimos aquí a firmar convenios, cuando venimos a entregar fondos para comenzar las obras del hospital de Clínicas, cuando el ministerio de Salud también –que la locutora se olvidó de decirlo pero yo no- está dando aparatos para el hospital de Clínicas por valor casi de 10 millones de pesos, axiógrafo, tomógrafo y algunas cosas más.
Cuando estamos fortaleciendo también el sistema de comunicación audiovisual modelo que tiene la Universidad Nacional de Córdoba, felicitaciones a sus radios, a sus canales de televisión, a su señal abierta las 24 horas, que disputa con los monopolios la libertad y la diversidad.
¡Viva esa Universidad que quiere generar la diversidad!
Venimos a ayudarlos también para enriquecer, para crear más contenidos audiovisuales, esta creatividad maravillosa del pueblo argentino y la tan particular también de todos los cordobeses y de todas las cordobesas.
Quiero, finalmente, en este día tan particular, que la Historia pone, porque digo…Yo leía la historia recién: esta Universidad fue fundada por los jesuitas; en 1767, el señor Carlos III, Rey de España los expulsó y fijate lo que son las cosas: hoy tenemos un jesuita argentino de Papa que se llama Francisco, que fueron los franciscanos los que vinieron después.
Viste cómo es la Historia, la Historia es redonda, el mundo es redonda y en la Argentina es más redonda todavía que en ninguna parte.
Ustedes se preguntarán pero vamos a tener que esperar tanto para lograr las reformas. Mirá que pasaron como tres siglos.
No, no se preocupen, en aquella época no había Internet; hoy ya tenemos Internet y podemos comunicarnos mucho más rápido y las reformas vienen indetenibles. Porque indetenible es la voluntad popular; porque indetenible es la voluntad de participar; porque indetenible es la voluntad de decidir del pueblo argentino; porque indetenible es la historia, lo demuestran los 400 años de esta maravillosa Universidad y lo demuestra también la resistencia increíble del pueblo argentino ante tanta plaga, ante tanto sometimiento, ante tanta cosa.
Estamos aquí de pie, con los jóvenes al frente como vanguardia y los viejos atrás empujando como corresponde, como es la historia y como debe ser.
¡Viva Córdoba! ¡Feliz cumpleaños Universidad Nacional de Córdoba! ¡Vamos provincia de Córdoba para adelante junto al proyecto nacional, este proyecto que le ha cambiado la vida a los argentinos, que ha vuelto a abrir las fábricas de automotores que estaban cerradas, que ha vuelto las fábricas de autopartes y de metalmecánica, que ha generado un crecimiento en la producción como nunca se había visto!
¡Fuerza y adelante porque juntos los argentinos bien unidos somos invencibles porque somos parte de la historia misma del país!
Gracias y hasta siempre, los quiero mucho. (APLAUSOS)

ARGENTINA “Más temprano que tarde, los argentinos van a poder votar a todos los órganos políticos de la Constitución”, afirmó la Presidenta

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Miércoles, 19 de Junio de 2013
“Más temprano que tarde, los argentinos van a poder votar a todos los órganos políticos de la Constitución”, afirmó la Presidenta

La presidenta Cristina Fernández encabezó esta tarde el acto central en celebración por el cuarto centenario de la fundación de la Universidad de Córdoba, la más antigua del país, que cuenta hoy con una población de 110.000 alumnos, distribuidos en 13 facultades. Allí, destacó el proceso de cambios que lleva adelante el gobierno y lo comparó con los procesos de transformación iniciados por la reforma universitaria del 18 y el Cordobazo. Asimismo, criticó el fallo de la Corte Suprema que declaró inconstitucional la reforma del Consejo de la Magistratura y remarcó: “La historia es indetenible, porque la voluntad popular es la fuerza de la historia y no puede detenerse”.
La presidenta Cristina Fernández aseguró esta tarde que habiendo sido estudiante de la Universidad de La Plata, nunca soñó que “iba a participar como Presidenta de la Nación Argentina en la conmemoración de los 400 años de esta querida Universidad de Córdoba, señera en América Latina”.
La Jefa de Estado recalcó que la iniciada en 2003 es “una década ganada”, en la que no estuvieron ausentes los universitarios. “En épocas de dictaduras o de exclusión social, los universitarios, como los científicos, como los intelectuales tampoco eran tenidos en cuenta”, recordó.
Consideró que “ser universitario, más que privilegio, es un deber de compromiso con el pueblo, con aquellos que no tienen la oportunidad de poder acceder” a las casas de altos estudios. “Nosotros tenemos que tener un compromiso superior al de cualquier otro ciudadano, para devolver parte de lo que la Nación y la Patria nos dieron”, enfatizó.
Por tal motivo, la Mandataria aseguró que desde 2003 se puso “un especial énfasis en la educación en todos los niveles”. Dijo que se trataba de “volver a dignificar a todo el sector” al que calificó como “uno de los pilares fundamentales en la reconstrucción de una nación, en donde el conocimiento y el saber tienen que ocupar un lugar muy importante”.
El recuerdo de la reforma universitaria
La Presidenta subrayó “lo que significó la Reforma del 18”, al leer extractos del Manifiesto de los reformistas, firmado por Deodoro Roca. Señaló que dicha refirma nació “para crear la libertad de cátedra, porque las cátedras eran hereditarias”.
Asimismo, resaltó que el movimiento “nació como un reclamo de poder participar en el gobierno de las universidades y se expandió a todo el país”. “Nació en el Barrio de Clínicas, como el Cordobazo, nada es casualidad”, recalcó.
“No creo que todos los cambios los hayan hecho los jóvenes, pero no conozco ningún cambio donde no estuvieran todos los jóvenes”, opinó Cristina Fernández. En ese sentido pidió que “no le tengan miedo a los jóvenes”. “Yo tengo 60 años y cuando estoy rodeada de pibes me siento como de 15”, agregó.
Al leer parte de los párrafos del manifiesto, la Jefa de Estado coincidió en que “cuando tenés menos libertad, tenés que tener más vergüenza. Por lo menos la tendrían que tener los que nos quieren recortar alguna libertad”. Subrayó otra frase del documento: “Los dolores que quedan son las libertades que faltan”, y afirmó: “Ayer nos dieron algún dolor, pero nos vamos a curar porque tenemos buenos médicos, buenos farmacéuticos, inyecciones y antibióticos”.
También destacó que después de la Reforma Universitaria vinieron “la lucha por la gratuidad que consagró el peronismo y los constituyentes en la constitución del 94”.
Obstáculos para las reformas y la voluntad popular
La Presidenta sostuvo que hay quienes “pretenden parar reformas, que no quieren dejar votar al pueblo, para que intervenga la soberanía popular”. En ese sentido, destacó la lucha de “estos jóvenes que intervinieron en la reforma y que combatieron tiranos junto a los trabajadores en el Cordobazo”. “Aquellos que quieren impedir el avance de la democracia, sepan que lo pueden hacer sólo por un tiempo”, aseveró.
Respecto al fallo de la Corte Suprema que dictó la inconstitucionalidad de la reforma del Consejo de la Magistratura, comentó: “Cuando ayer alguien me decía que estaba triste, yo le dije ´dejá la tristeza para mirar una novela o una película´. Nosotros los militantes tenemos que estar alegres, y preparados para la próxima batalla. Porque la única batalla que se pierde es la que no se da”, sentenció.
En ese sentido, rememoró “cuantas batallas tuvo que dar Yrigoyen para lograr el voto universal, o Evita para lograr el voto femenino”. Enumeró “cuánto tiempo tuvieron que esperar hombres y mujeres para conseguir su derecho, hasta que votamos el matrimonio igualitario”. “Cuánto tiempo hijos, madres, abuelas, esperaron por justicia. La historia no reconoce los años, reconoce los resultados y los logros”, recalcó.
La Jefa de Estado aseguró que “más temprano que tarde los argentinos van a poder votar a todos los órganos políticos de la Constitución Argentina”. “Tal vez haya pocos lugares mejores para dar estos debates que en estos ámbitos, aquí en la universidad, donde nos preparamos como cuadros de la Nación para darles a nuestros compatriotas los mejores servicios”, señaló. Y agregó que no se trata de dar solo servicios profesionales sino también “creando una sociedad más libre, más abierta, sin claustros”.
El ejemplo de Córdoba
La Primera Mandataria destacó la importancia de “esta Córdoba hermosa, que dio dirigentes de la talla de Tosco, de Atilio López, de Sabbatini, que todos los argentinos la conocíamos como ´la docta´, porque era un lugar de conocimiento, de pensamiento. “Esto tiene que volver a ser Córdoba”, sostuvo y agregó: “Quiero volver a recuperar para mi país, para Córdoba, para La Plata, ese lugar de honor que teníamos, donde generábamos usinas de ciencia, de tecnología, de conocimiento”.
Aseguró que debe ser un orgullo no por “lo material, del que más tiene, sino del que más aprende, del que más ayuda, más conoce, del que más puede dar para el otro”. “Yo quiero que Córdoba vuelva a marcar el paso de la historia, como lo hizo cuando era muy joven”, exhortó.
Cristina Fernández sostuvo que “los que descalifican o agravian es porque no tienen nada para contar de sí mismos”. “Yo tengo tanto para contar de nuestras políticas”, afirmó. Señaló que en ese esfuerzo por recuperar a Córdoba y a la Argentina “estamos poniendo todo lo que tenemos y un poco más, a alguno se le fue la vida de tanto poner”.
En ese sentido, destacó que la visita de hoy sirve también para “entregar fondos, a poner cosas para el hospital de clínicas, estamos fortaleciendo el sistema de medios modelo que tiene la Universidad de Córdoba, que disputa con los monopolios la libertad y la diversidad”. Y exclamó: “Viva esa universidad que quiere liderar la diversidad”.
La voluntad popular como motor de la historia
Por último, la Presidenta recordó que la Universidad de Córdoba la crearon los jesuitas y luego Carlos III los expulsó. “Hoy tenemos un papa jesuita, que es argentino”, remarcó.
Se preguntó: “¿Vamos a tener que esperar tanto las reformas?”, pero contestó que “no, en aquella época no había internet, hoy las reformas vienen mucho más rápido”. “La historia es indetenible, porque es indetenible la voluntad popular”, enfatizó.
Y afirmó que ello “lo demuestra la resistencia del pueblo argentino ante tanta plaga, ante tanto sometimiento, estamos de pie, con los jóvenes al frente como vanguardia, y con los viejos atrás empujando”.

ARGENTINA Empresarios anuncian a la Jefa de Estado una importante inversión en Coca-Cola

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Lunes, 17 de Junio de 2013
Empresarios anuncian a la Jefa de Estado una importante inversión en Coca-Cola

La empresa Femsa, de capitales mexicanos, expuso sus planes de inversión a la presidenta Cristina Fernández. La compañía es embotelladora líder de bebidas gasificadas de Coca Cola, ya registra una inversión acumulada en Argentina de u$s 1.105 millones y emplea a más de 4.780 personas.
El director general de Coca Cola-Femsa, Carlos Salazar, ratificó esta noche la intención de la empresa de desarrollar nuevas inversiones e incrementar su participación en el mercado argentino e internacional. Lo hizo al ser recibido en la Casa Rosada por la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, a quien acompañó la ministra de Industria, Débora Giorgi.
Actualmente, la compañía, de capitales mexicanos, desarrolla un plan de inversión de u$s 25 millones, para optimizar el traslado de su producción, como parte de una estrategia general que ha derivado en un desembolso hasta hoy de u$s 1.105 millones.
En octubre de 2009, Femsa inició las obras en el Mercado Central, ubicado en Tapiales, para construir un centro de logística, con el objetivo de atender el área metropolitana de Buenos Aires.
Se trata de un predio de diez hectáreas y una bodega con una superficie cubierta de 2,2 hectáreas, que cuenta con 18 autoelevadores de propulsión eléctrica, zorras eléctricas y túneles para el armado de picking y software de gestión para mejorar la productividad del transporte de carga.
También participaron de la reunión el ministro de Economía, Hernán Lorenzino y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Femsa en Argentina
La empresa cuenta con cuatro centros de distribución y dos plantas en el país. La ubicada en el barrio porteño de Pompeya, sobre la avenida Amancio Alcorta ,y la de Monte Grande, provincia de Buenos Aires, poseen, en total, 17 líneas de embotelladoras y siete de soplado.
De esta forma, la empresa genera 4.780 puestos de trabajo en forma directa e indirecta y registró -en 2012- ventas por un total de $ 4.117 millones.
Femsa en el mundo
Con más de 120 años de trayectoria en México, Coca-Cola Femsa, es actualmente el mayor embotellador mundial de productos Coca Cola. Está presente en nueve países de la región latinoamericana: México, Argentina, Brasil, Nicaragua, Guatemala, Panamá, Costa Rica, Colombia y Venezuela.
Representa el 10% del volumen de ventas de Coca Cola en el mundo, 35% de América Latina, 40% de México y 30% de Brasil.

ARGENTINA La empresa Los Grobo anunció a la Presidenta inversiones por $ 400 millones

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Lunes, 17 de Junio de 2013
La empresa Los Grobo anunció a la Presidenta inversiones por $ 400 millones

La presidenta Cristina Fernández recibió hoy al empresario Gustavo Grobocopatel, quien ratificó inversiones por $ 400 millones, parte de ellas destinadas a Agrofina, la compañía de agroquímicos renacionalizada tras la compra a capitales brasileños.
El gerente general del grupo Los Grobo, Gustavo Grobocopatel, anunció hoy un plan de inversiones para los próximos tres años por $ 400 millones, en una audiencia brindada en casa de Gobierno por la presidenta Cristina Fernández, a quien acompañaron los ministros de Industria, Débora Giorgi, Agricultura, Norberto Yauhar, y Economía, Hernán Lorenzino.
El proyecto contempla la adquisición de Agrofina, una firma creada en 1978 bajo el nombre de Ipesa y luego adquirida por el fondo Matlin Patterson en 2007, una de las pocas del Mercosur que sintetiza y formula fitosanitarios de alto valor. De este modo, la compañía vuelve a nacionalizarse.
La empresa sumará cien empleos (directos e indirectos) a su plantilla actual de 270 trabajadores (180 en la planta bonaerense de Zárate, 20 científicos y 70 en administración y ventas).
Proyecta un monto total de ventas para este año por u$s 74 millones, de los cuales el 89% corresponderán a herbicidas y 11% a insecticidas, fungicidas, fitoreguladores y curasemillas.
Además, la firma expandirá la capacidad productiva de la planta de Zárate, construirá un nuevo laboratorio y tres plantas de procesamiento y tratamiento de semillas localizadas en Córdoba y en las ciudades bonaerenses de Tandil y Guaminí.
El foco del plan de inversiones general del grupo es la producción de fitosanitarios de nueva generación y alto valor y de bio-pesticidas naturales y procesamiento y tratamiento de semillas.
Sobre el grupo
Los Grobo facturó u$s 650 millones el año pasado y la Argentina participó con un 78% de este monto total. Emplea a más de 930 personas, el 82% en el país (aproximadamente 760).
Explota un área agrícola de 64.000 hectáreas en la Argentina, lo que implica menos del 0,2% del área sembrada en el país.
En la actualidad, el grupo se encuentra abocado a reducir su participación en el negocio primario para orientarse hacia los agroinsumos y la industria vinculada a la cadena de valor agropecuaria.

ARGENTINA La Presidenta asistió a la entrega de autobombas y móviles para ACUMAR

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Lunes, 17 de Junio de 2013
La Presidenta asistió a la entrega de autobombas y móviles para ACUMAR

La presidenta Cristina Fernández recorrió esta tarde la explanada de la Casa de Gobierno, por la presentación de autobombas del Plan Nacional de Manejo del Fuego y unidades sanitarias de ACUMAR.
La presidenta Cristina Fernández asistió esta tarde a la entrega de autobombas y buses del Plan Nacional de Manejo del Fuego, como también de la presentación de las Unidades Sanitarias Móviles de la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR), ambas en jurisdicción de la secretaría de Ambiente, en la explanada de la Casa de Gobierno.
La Jefa de Estado recorrió una de las 12 unidades móviles para la detección de enfermedades relacionadas con la contaminación que se entregaron a ACUMAR.
Asimismo, visitó una de las 13 autombas forestal es y 6 buses forestales que se entregaron a distintas provincias y a Parques Nacionales, en el marco del Plan Nacional de Manejo del Fuego.
La Presidenta de la Nación estuvo acompañada durante la recorrida por el jefe de gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y el secretario de Medio Ambiente, Juan José Mussi.

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