Despertar Nacional

Acto de llamado a licitación de obras en el FFCC Belgrano Cargas: Palabras de la Presidenta de la Nación

martes,
17 de mayo de 2011

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA
FERNÁNDEZ, EN EL ACTO DE LLAMADO A LICITACIÓN DEL PROYECTO DE RECUPERACIÓN Y
MEJORAMIENTO DEL FERROCARRIL BELGRANO CARGAS, REALIZADO EN EL SALÓN DE LAS
MUJERES ARGENTINAS DEL BICENTENARIO, EN LA CASA DE GOBIERNO
Muy buenas tardes a todos y a todas.

Señores gobernadores de las
provincias de Buenos Aires, Chaco, Entre Ríos, La Rioja, Salta, Santiago del
Estero y Tucumán, tenemos medio país sentado aquí a mi izquierda; gracias a los
vecinos que nos están viendo en distintos municipios como los de Berazategui,
de Lanús, de Lomas de Zamora; a nuestro querido pueblo formoseño: la
utilización de este sistema de teleconferencias, no es solamente, como siempre
repito, una idea de modernidad, sino es una idea de practicidad para poder,
precisamente, inaugurar y dar marcha al cúmulo de obras que, de no ser de esta
manera, nos sería imposible.

Con mucho orgullo, con mucha
alegría también, siento que da gusto formar parte de una gestión de gobierno en
donde no nos alcanzan los días del año para poder poner en marcha e inaugurar
las obras que estamos haciendo para todos los argentinos. Realmente es una
sensación muy fuerte.

Yo escuchaba recién a los
vecinos, hablando respeto del tema de las cloacas. Para los que toda la vida
han tenido cloacas, tal vez esto no tenga demasiada importancia. Pero yo me
acuerdo que en mi casa, cuando yo era chica, no teníamos cloaca, había pozo
ciego y, por lo tanto, había que cuidar todo y cada tanto tenía que venir al
camión atmosférico -me acuerdo, una sensación muy fea-.

Cuando yo hablo esto en
algunos círculos, “bueno, qué tantas cloacas”. Sí, claro, cuando vos
naciste con la cloaca, con el colectivo que te pasa por la puerta, con el taxi,
con el pavimento, con la luz, con el gas, con todo, con el teléfono, no se
valoran estas cosas. Pero esto en esta Argentina desvastada, no llegaba todo.

Cuando recién veía las
imágenes del Ferrocarril Belgrano desvastado, las locomotoras tiradas, los
rieles rotos, un desastre, era la misma imagen que uno tenía de nuestro país y
que teníamos de nosotros mismos hace unos años atrás. Ese estado del Belgrano
Cargas era un poco el estado de toda la Argentina.

Por eso, y si se me permite
una pequeña digresión, cuando pasan cosas como las del otro día, que nos pasó
en el Ferrocarril Sarmiento, cuando vemos gente que va a incendiar, porque está
comprobado, no eran pasajeros enojados, los pasajeros enojados…Yo me enojé
muchas veces cuando el Roca se paraba y nunca se me ocurrió -y miren que era
revoltosa cuando era joven- rociar con nafta o prenderle fuego a los vagones. Y
hoy estaba leyendo que, a partir de la quema de todos estos vagones y de todos
estos trenes, hoy tenemos demoras importantes en el Sarmiento.

Por lo tanto, no creo que
hayan sido los que viajan todos los días a trabajar, porque, evidentemente,
además de incendiarios, serían bastante tontos, porque, en realidad, los únicos
que se perjudicaron fueron ellos.

Reflexionaba acerca de estas
cosas y del esfuerzo tan grande que estamos haciendo todos para poder poner en
marcha de vuelta el país. Cuando estamos poniendo en marcha los ferrocarriles,
estamos también poniendo en marcha una parte muy importante del país.

Yo estuve en Formosa cuando
fuimos a inaugurar la Ruta de Capricornio y también estuve en Salta cuando se
inauguró la parte de Salta, donde pude ver los canales de riego que también
construyó la provincia de Formosa paralelamente a esa ruta, lo que estamos
haciendo hoy.

Todas las obras que nosotros
vimos en el video, son obras que ya se están haciendo ahora.

Hoy estamos licitando nuevos
tramos -no me hagan decir eso de C-5, C-15, C-14, porque no me voy a acordar
porque son un montón- en todas las provincias.

También estuve en Entre Ríos
hace muy poco cuando pusimos en marcha una nueva parte del ferrocarril y que va
a llegar también a Paraná, que es el gran objetivo.

Son inversiones muy, pero muy
importantes, algunas con financiamiento externo, pero, obviamente,
financiamiento que tiene que pagar nuestro país. Una infraestructura
imprescindible es el transporte ferroviario que también va a darle mayor
competitividad.

Yo veía el trayecto que va
desde Salta, que pasa por Formosa, que llega hasta Barranqueras. Barranqueras,
precisamente el puerto donde también estuve inaugurando, junto al gobernador
Capitanich. Lo recuerdo muy bien porque fue un día de mosquitos, no en el
lugar, sino en el Tango-01 que se olvidaron de cerrarlo, habían fumigado todo,
no me picó ningún mosquito en el Chaco, me picaron todos cuando subí al
Tango-01. Parece ser que los habían corrido con la fumigadora y se habían
metido todos en el avión. Lo recuerdo bien, fue una noche inolvidable para mí
la inauguración de Barranqueras.

Decía también el gobernador
Insfrán, de Formosa, la cantidad de obras que no se van a poder enumerar. Yo
tenía ahí, creo, la carpeta de Formosa: tenemos obras por más de 6.000 millones
de pesos en la provincia; 4.000 inauguradas; 2.000 en ejecución. Y así
podríamos ir provincia por provincia: el Acta de Reparación Histórica de la
provincia de Santiago del Estero; el Acta de Reparación de la provincia de
Entre Ríos; las obras de La Rioja; las obras en Salta; las obras en la
provincia de Buenos Aires, en este caso en el Conurbano, pero también obras que
hacen a la salud de la gente, como es el desagüe cloacal. En fin, todo lo que
es la infraestructura económica y social del país, puesta en marcha con mucho
esfuerzo.

Por eso yo creo que debemos
convocar a todos los argentinos a cuidar lo que se construye, a cuidar lo que
se logra, porque es algo en lo cual todos ponemos, de una manera u otra, con
nuestros impuestos, con nuestro esfuerzo. En fin, con todo lo que un pueblo da
para poder seguir avanzando en la forma que lo estamos haciendo desde el año
2003, en un mundo donde hay muchísimas dificultades y donde vemos que, tal vez,
otros países estén atravesando, desgraciadamente, situaciones similares a las
que nos tocó vivir a nosotros.

También la certeza de que el
modelo económico que hemos planteado a toda la sociedad argentina, que planteó
él en su mensaje a la Asamblea Legislativa el 25 de mayo del año 2003, del que
dentro de unos días, para ser más exactos, dentro de ocho días se van a cumplir
exactamente ocho años, y que algunos, tal vez, lo vieron como una utopía o como
un ejercicio discursivo de los tantos que se han dado en este país en épocas
preelectorales, en elecciones o, aún, en mensajes inaugurales de Asambleas
Legislativas. No era solamente un ejercicio; era, fundamentalmente, una
convicción profunda y una decisión y una voluntad profunda de cambiar el país.

Y creo que lo estamos
cambiando, lo hemos cambiado. Si uno mira hacia atrás, a esa Argentina del año
2003, y ve esta Argentina, además con la esperanza que uno ve en la sociedad.
Porque no era solamente una Argentina derrumbada física y económicamente, sin
obras; era una Argentina derrumbada moral y culturalmente. Nos habían
convencidos de que éramos unos inútiles, unos inservibles, que no servíamos
para nada y que, en definitiva, estábamos directamente condenados al fracaso.

Creo que lo más importante, es
que hemos construido estas cosas, no esperando nada de los de afuera, sino
construyendo nosotros mismos nuestro propio presente y nuestro futuro e
integrándonos al mundo.

Si uno mide cuál es la
integración al mundo, deberían ser y son en qué medida le vendemos al mundo. Y
miren cómo hemos crecido: las exportaciones de 25.000 millones a más de 68.000
millones el año pasado.

Por eso necesitamos
imperiosamente seguir con las obras de infraestructura como el Belgrano Cargas
que es central para el país en un modelo de ferrocarril que estuvo en lo que
eran conocidas como “Las 13”, las primeras 13 provincias argentinas y
por eso su ubicación.

Pero en realidad necesitamos
seguir poniendo todos mucho esfuerzo y articulando, entre la Nación, la
Provincia y los municipios. Porque otra de las grandes logros, creo, de esta
gestión, ha sido también, tal vez porque como provenimos del país profundo,
venimos de allá, de donde casi nos caemos del mapa, sabemos de la necesidad que
tienen las provincias de poder articular inteligentemente con la Nación sus
obras de infraestructura, sus obras en general y su planificación, no para que
viva mejor el presidente o el gobernador de turno, sino para que vivan mejor
todos y cada uno de los ciudadanos que nos han votado a los unos y a los otros
para que hagamos las cosas bien, para que nos llevemos bien, pero no para que
nos llevemos bien protocolarmente, sino para que nos llevemos bien en términos
de visión estratégica del país y de objetivos de país y de provincia.

Porque no es menos cierto que
se podrá ser más brillante o menos brillante como gobernador; pero si no hay un
proyecto de país, si no hay una política macroeconómica que garantice la
inversión, que garantice el crecimiento, que garantice la infraestructura,
todos los esfuerzos que puede hacer un gobernador o un intendente, son vanos si
no tenemos un proyecto de país.

Esto es claro: nosotros
siempre lo supimos y por eso siempre tuvimos la ilusión allá en el Sur de poder
llevar esto que nosotros pensábamos a la práctica.

Y la verdad que más allá de
las cosas que nos han pasado en términos personales, debemos decir que me
siento muy orgullosa de formar parte de esta generación, la generación del
Bicentenario; estoy muy orgullosa de formar parte de este espacio político que
ha transformado el país.

Realmente quiero agradecerles
a todos los gobernadores, quiero agradecerles a todos los hombres y mujeres que
a diario colaboran en esta tarea, porque es una tarea difícil, te levantás y
siempre son piedras, siempre una cosa como la que nos pasó el otro día con el
Sarmiento, esas cosas duras que te dan mucha rabia.

Yo me acuerdo que había ido a
ver los vagones de doble piso recién hechos, con televisión. Es cierto que no
todavía todos los ferrocarriles están con esas comodidades, pero, claro, si
vamos quemando los que se van haciendo, va a ser difícil llegar, convengamos en
esto.

Por eso, yo le pido a todos
los argentinos que cuidemos lo que hemos hecho, porque no perjudicamos a quien
es Presidente; perjudicamos a nuestros vecinos, a nuestros trabajadores, a los
que todos los días necesitan levantarse a la madrugada, subirse al tren e ir a
sus trabajos.

Es cierto que por allí todavía
tenemos que mejorar más el servicio, pero también es cierto que hace unos años
atrás ni siquiera había que tomar el tren porque no había adónde ir a trabajar.

Por eso creo que también es
importante reconocer estos avances que hemos hecho, que son los que nos dan
creo que la sangre, la fuerza para seguir adelante.

Muchas gracias a todos, a
Formosa, a Lanús, a Berazategui, a Lomas de Zamora, a Entre Ríos, a todos los
gobernadores que nos acompañan, a los empresarios que están de las grandes
firmas que van a ser las grandes usuarias también del Belgrano Cargas porque
van a poder transportar desde minerales hasta granos, ganado y todo lo que
constituye uno de los puntales de la producción y del Producto Bruto Argentino.

Muy buenas tardes a todos y a
todas y muchísimas gracias. (APLAUSOS)

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